MI VIAJE CONTIGO
Por: Diana Hiragizawa
CAPITULO 6: Dificultades
Notas de la autora: Eriol será muy pronto de Tomoyo… ¿o no? XD los demás personajes son de CLAMP y las desquiciadas escenas de este fic son responsabilidad de mi loca imaginación y de la amenaza recibida (nuevamente XDD) ¡¡diviértanse!!
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-¡¡¡Manos arriba!!! – Gritó en tono autoritario un castaño al entrar a su departamento y encontrarse a su pareja de amigos besándose apasionadamente
Al escuchar la voz de Shaoran, Tomoyo aventó lejos de ella a su ahora prometido mientras su rostro adquiría un rojo intenso
-Shaoran!! – grito la amatista mientras se levantaba de golpe del sillón
-¡Wow! Velas, rosas, mira nada más, creo que interrumpí algo importante ¿no Eriol? – sonriendo ante la visión de su amigo levantándose del suelo, a donde había ido a dar después del empujón de la amatista.
-De hecho – sacudiéndose – No has podido llegar en mejor momento amigo, así serás el primero en enterarte…
-¿Enterarme? – dijo mientras comenzaba a sospechar el motivo de la peculiar decoración de su departamento al tiempo que volteaba a ver a su amiga quien estaba totalmente roja y con la cabeza gacha.
-Sí... Tomoyo y yo vamos a casarnos – anunció con una gran sonrisa al tiempo que abrazaba a la abochornada joven y le guiñaba un ojo a su amigo
-¿Casarse? – preguntó asombrado mientras pensaba – "lo consiguió"
-S.. sí – respondía la amatista tímidamente
-¡Vaya, felicidades! – acercándose para abrazar a la pareja – Eres rápido amigo, aunque no te culpo y... ¿para cuándo van a fijar la fecha?
-La fecha ya está fijada... – dijo tranquilamente el ojiazul haciendo que la amatista volteara a verlo asombrada – mañana mismo nos casaremos
-¡¡¿¿Mañana??!! Eriol, eso es demasiado apresurado.
-Así es Eriol, tal vez deberían esperar, no sé... ¿un año tal vez? – añadió el castaño con tono de inocencia absoluta que pudo engañar a la amatista pero no así a su mejor amigo, quien sabía perfectamente que el joven chino pretendía fastidiarlo un poco, así que sólo sonrió tranquilamente.
-Shaoran tiene razón Eriol, un año me parece bastante razonable.
-Tal vez así sea, pero hay un pequeño inconveniente...
Shaoran contuvo la respiración, estaba seguro que Eriol le confesaría a Tomoyo las verdaderas razones por las cuales pretendía llevar a cabo el matrimonio tan apresuradamente
-¿Cuál inconveniente? – preguntó la amatista
-Bueno... el viaje que vamos realizar y en las condiciones en que pretendemos hacerlo, sería más fácil para una pareja de casados sobretodo a la larga, no quiero que después de un año, nos presentemos ante tu madre con la sorpresa de que hemos estado viajando juntos sin estar casados.
Tomoyo jadeó sorprendida, al igual que Shaoran quien lo único que hizo fue lanzarle una mirada de sincero reproche al ojiazul, puesto que sabía que su amigo estaba aprovechándose de la rígida educación que había recibido la joven para no tener que confesar los verdaderos motivos que lo llevaban a esa unión.
-¡Mi madre... tienes razón! No había pensado en ella, pero tampoco puedo casarme sin tenerla a mi lado, eso le dolería mucho y a mi también.
-Bueno, pero eso llevaría mucho tiempo, además casarnos sólo sería un mero trámite por ahora, en cuanto regresemos a Japón en un año, le explicaremos las cosas a tu familia y celebraremos todos juntos ¿qué te parece Tomoyo? – acercándose a ella y tomando sus manos – Además... yo ya no puedo esperar más.
-"Hasta que al fin eres sincero, ya NO PUEDES esperar" – pensó molesto el castaño
-De acuerdo Eriol, nos casaremos mañana – dijo ella aún con algunas dudas rondándola
-Bien! Ahora será mejor que vayas a descansar, mañana será un gran día...
-¿Pero, no deberíamos ir arreglando las cosas para mañana?
-Por eso no te preocupes, linda, yo me voy a encargar de todo, tú sólo descansa
-Es que no quisiera...
-No te preocupes, Tomoyo, yo también voy a ayudarle a Eriol con los preparativos – interrumpió suavemente el castaño – Ve a descansar
-De... de acuerdo
En cuanto escucharon cómo se cerraba la puerta de la habitación de huéspedes, Shaoran enfrentó a Eriol
-Tenemos que hablar... – espetó molesto mientras fruncía el ceño.
Al otro día en el aeropuerto Internacional de Inglaterra, una joven de hermosos ojos verdes veía confundida a todos lados esperando encontrar a su novio entre el ir y venir de las personas; repentinamente su nombre escrito en japonés llamó su atención y se acercó al hombre que portaba el letrero quien al verla le preguntó en perfecto japonés, antes de que ella pudiera decir nada.
-¿Es usted la señorita Sakura Kinomoto?
El aspecto severo del enorme hombre quien debía medir más de dos metros, vestido con un impecable traje negro la intimidó un poco pero respirando profundamente y haciendo acopio de toda su fuerza de voluntad respondió tratando de sonar tranquila.
-Así es... yo soy Sakura Kinomoto
-Bien, el joven Hiragizawa me envió por usted, así que sígame por favor
-¿Eh? S... sí...
Mientras la esmeralda caminaba al lado de aquel hombre, sorprendida ante el hecho de enterarse que quién la había mandado buscar había sido Eriol, un joven moreno crispaba los puños ante el cuadro de su hermanita caminando con un extraño y decidido a llegar al fondo de todo ese embrollo comenzó a seguirlos. Al tiempo que otro personaje observaba la escena.
-¿Qué rayos está pasando aquí, es que acaso todo Japón decidió venir a Inglaterra? – dijo acomodándose la gorra y los lentes oscuros.
-¡Qué aspecto más terrible tienen! Seguramente no durmieron en toda la noche ¿verdad? Me hubieran permitido ayudarles – decía Tomoyo apenada ante la visión de los dos hombres frente a ella
-No te preocupes, la verdad es que los preparativos solo nos llevaron un par de horas esta mañana
-¿De verdad Eriol? Pero... ¿entonces porque lucen tan cansados?
-Bueno – se adelantó el castaño a responder – Eriol y yo teníamos varios "asuntos" que arreglar y entre eso y los preparativos para hoy se nos fue el tiempo
Pese a que los dos sonreían tranquilamente, algo dentro de la amatista la tenía inquieta y aunque no sabía que era exactamente, esperaba descubrirlo muy pronto.
-No sé por qué pero tengo la sensación de que me ocultan algo – dijo ella frunciendo el ceño mientras observaba sus reacciones detenidamente, pero aunque Shaoran se desconcertó un poco, el semblante tranquilo del ojiazul no cambió un ápice.
-Y a mi me parece que estás nerviosa por nuestra boda, linda – adelantándose unos pasos hasta quedar frente a ella y depositar un suave beso en los labios de su prometida, haciéndola sonrojar
-No... bueno, si estoy un poco nerviosa pero no es... – Y se detuvo al escuchar que llamaban a la puerta.
-Parece que mi sorpresa ya está aquí – anunció alegremente el ojiazul
-¿Otra sorpresa? – dijo el castaño levantando una ceja
-Si, pero esta "sorpresita" también es para ti amigo, tal vez así se te baje un poco el mal humor – riendo ante el rostro de desconcierto de su prometida y su mejor amigo mientras se dirigía a abrir la puerta, encontrándose con el rostro severo de uno de sus guardaespaldas.
-¿No tuviste problemas para encontrarla? – le dijo amablemente
Por toda respuesta, el gigante se hizo a un lado dejando ver a la dulce Sakura quien mantenía una sonrisa nerviosa
-Buenos días pequeña Sakura, veo que recibiste mi invitación, pasa por favor – haciéndose a un lado
-No me pareció una invitación en realidad, Eriol ¿qué está pasando? – dijo entrando al departamento
-¡¡¿¿Sakura??!! – gritaron ambos jóvenes al ver a la esmeralda cruzar el umbral de la puerta, en ese momento Tomoyo se adelantó a abrazar a su prima, quien la recibió feliz pero asombrada también.
-¡Tomoyo, Shaoran! – pese a que en el momento en el que vio a su novio, la jovencita se sonrojó, logró reponerse y separando un poco a la amatista la observó detenidamente – Tomoyo ¿estás bien?
-¿Eh? Por supuesto que sí, Sakura-chan
-¿Segura?
-Claro o.O ¿por qué tendría que pasarme algo malo?
-Es que Eriol me envió una carta diciendo que me necesitabas en Inglaterra, pero no decía nada más y tuve que mentir para poder venir a ver qué pasaba y... – decía a una velocidad impresionante y moviendo los brazos sin parar tratando de explicar todo lo que había pasado los últimos dos días.
-¿Qué te parece... – dijo el castaño acercándose a ellas – ...si primero me saludas y después te explicamos qué está pasando?
-¡Ah! Shaoran tiene razón, jejeje te acaparé – haciéndose a un lado
-¿Eh? Yo... lo siento... hola Shaoran – tímidamente, al tiempo que se acercaba.
-Bienvenida – sonrió cariñosamente al tiempo que abrazaba a su novia quien de inmediato se sonrojo al sentir sus brazos rodeándola
Al sentir su mutuo contacto la joven pareja cerró los ojos disfrutando el momento que venían anhelando desde que se separaron en el aeropuerto de Japón. Sin embargo nada dura por siempre y el dulce momento fue interrumpido por un divertido inglés que carraspeó, haciendo que la esmeralda saltara y se alejara un poco de su novio quien de inmediato frunció profundamente el ceño
-Ejem... lamento interrumpir pero no tenemos mucho tiempo
-¿Tiempo... para... para qué? – preguntó la abochornada jovencita haciendo que su prima soltara una risita divertida ante su expresión.
-Es que al parecer estás aquí como invitada a una boda – respondió Shaoran
-¿Cómo...?
-¡¡¿¿Cómo de que no puedo pasar??!! Sólo observe y verá cómo sí puedo
-¡¡Deténgase de una vez!! Ya le dije que necesito anunciarlo primero, no cualquiera puede entrar – respondió el uniformado en tono autoritario y un característico acento inglés
-¡¡¡Y yo ya le dije que un pervertido entró con mi hermana a este lugar y exijo que me deje pasar para poder matarlo de una maldita vez!!!
Touya Kinomoto, estaba totalmente furibundo, en cuanto vio a Sakura irse con aquel enorme hombre, la visión se le nubló y miles de preguntas se agolparon al mismo tiempo en su cabeza ¿Por qué no había ido el mocoso por su hermana ¿A dónde se dirigían ¿Qué era lo que estaba pasando ¿Iría a donde estaba Tomoyo?...
Sin pensarlo dos veces, tomó un taxi (después de haber aventado a un lado a una señora gorda y arrebatado su lugar, pero al ver la expresión de su rostro el taxista se guardó para sí cualquier comentario o.O) y los siguió hasta verlos llegar a una zona residencial a 3 km de Wimbledon. Pero al parecer se habían dado cuenta de que estaban siguiéndolos puesto que con algunas maniobras lograron desaparecer algunas calles adelante, aún así, gracias a la destreza del taxista ("alentado" por los gritos del moreno), lograron ver el auto antes de que entrara al estacionamiento de un edificio de departamentos, el joven despachó al taxista e intento seguirlos; para su mala suerte el malencarado portero le impidió el paso y cualquier oportunidad de acercarse. Y ahí estaba ahora... tratando inútilmente de hacer a un lado a aquel "estorbo" para poder averiguar de una vez por todas lo que estaba pasando.
Jamás en Combemartin Road se había escuchado semejante escándalo, todas las personas que iban pasando observaban al histérico hombre forcejear con el portero del elegante edificio y los mismos habitantes de los departamentos comenzaban a asomarse para conocer el motivo de tantos gritos e insultos (en inglés y en japonés XDD)
De la misma forma, el guardaespaldas de Eriol Hiragizawa salió a investigar, pero en el momento en que asomó su calva cabeza, el ojos de Touya se tornaron rojos y dejando al portero a un lado se lanzó contra el guardaespaldas, a quien tomó desprevenido y logró acomodarle un golpe seco en el estómago, al tiempo que el portero subía escaleras arriba a todo lo que le daban las piernas.
Mientras tanto el "gigante" se dobló por la falta de aire pero de inmediato se repuso y con una rápida maniobra golpeó a Touya en el rostro haciéndolo caer, sin darle oportunidad de recuperarse lo tomó de la camisa y lo levantó hasta la altura de su cara mirándolo fijamente a los ojos.
-¿Quién eres? – siseó en un tono frío
-Soy Touya Kinomoto – respondió en un tono igual de frío y sin apartar la mirada un solo instante del "enemigo"
-¿Kinomoto? – se sorprendió el guardaespaldas al reconocer el mismo apellido de la chica que acababa de dejar en el departamento Li.
-Así es, soy el hermano mayor de la joven a la que trajiste con engaños – espetó enfurecido
-Yo no traje a nadie con engaños, se me ordenó recogerla en el aeropuerto y eso fue precisamente lo que hice: cumplir con mi trabajo
-¿¿Y quién diablos te ordenó ir por ella?? Fue el imbécil de Li ¿¿verdad??
-No fue Shaoran, yo le pedí a Jake que fuera por Sakura – se escuchó una masculina voz detrás de ellos - Jake, suéltalo
En cuanto el guardaespaldas soltó al moreno, éste dirigió su helada mirada hasta el inglés y el chino parados frente a él pero antes de que lograra decir nada, llegaron corriendo Tomoyo y Sakura.
-¡¡¡¿¿Hermano??!!!
-¡¡¡¿¿Touya??!!!
Casi los había perdido en el aeropuerto, afortunadamente para él, logró encontrar un taxi justo a tiempo para no perder al primo de su "novia" en la loca carrera que había emprendido, después de muchas vueltas, pues al parecer se habían perdido, había visto a Touya entrar en un edificio, prudentemente esperó a cierta distancia para planear cómo iba a actuar.
No podía presentarse así como así después de ver a prácticamente toda la familia de la amatista llegar a Inglaterra, eso le hacía pensar que algo muy raro estaba pasando y pretendía investigar qué era antes de buscar a Tomoyo.
Necesitaba hablar con Tomoyo e intentar volver con ella, de pronto se dio cuenta de que el cambio del que ella hablaba era en serio y que estaba dispuesta a alejarse de él definitivamente para poder concretar ese cambio, ella le ofreció su amistad, pero eso ya no le parecía suficiente, ahora se daba cuenta de que no quería perderla. Haría lo posible por recuperarla sin importar qué tuviera que hacer.
-¡¡¡NO, NO Y NO!!!! – Escuchaban los gritos claramente a través de la puerta y sólo atinaban a verse unos a otros - ¡¡Es una locura lo que pretendes, entiéndelo!!
Sakura, Shaoran y Eriol, esperaban en la sala del departamento del joven chino mientras Tomoyo se encontraba tratando de explicar a Touya los motivos por los cuales habían hecho traer a la esmeralda desde Japón. Poco a poco los gritos fueron cesando pero no así los rostros llenos de preocupación de los jóvenes.
Sobretodo Sakura estaba muerta de los nervios, para ella había sido una sorpresa saber de los planes de sus amigos y le había costado trabajo asimilarlo, así que no quería ni imaginarse cómo lo estaba tomando su hermano mayor.
- Flash Back -
-¿Tiempo... para... para qué? – preguntó la abochornada jovencita haciendo que su prima soltara una risita divertida ante su expresión.
-Es que al parecer estás aquí como invitada a una boda – respondió Shaoran
-¿Cómo... de qué boda están hablando?
-Es que... Sakura... Eriol y yo decidimos casarnos hoy – aclaró la amatista totalmente abochornada
-¿Casarse... HOY? Pero... pero – sintiendo que le faltaban fuerzas a sus piernas, se acercó a uno de los sillones y se sentó tratando de asimilar lo que acababan de decirle.
-Sé que te parece una locura, pero lo hemos pensado bien – dijo el inglés acercándose y tomando asiento a su lado mientras su prometida y su mejor amigo observaban la escena expectantes – Además, yo quiero viajar con Tomoyo y no me parece correcto hacerlo a menos de que estemos casados, por respeto ella, a su madre y a tu familia Sakura ¿me entiendes?
Los ojos verdes de la jovencita, que estaban perdidos en la nada parecieron regresar a la realidad y buscaron la mirada azul de Eriol.
-¿Por qué?
-¿Disculpa?
-¿Por qué tan pronto, por qué no pueden esperar y casarse en Japón o... por qué no trajeron a mi tía?
Poco a poco el ojiazul trató de responder a las preguntas de Sakura con los argumentos más sólidos que su mente encontraba y tratando de sonar convincente. Después de un rato, la castaña pareció estar más tranquila y resignada con la decisión de sus amigos. Fue en ese instante que comenzaron a escuchar el alboroto en todo el edificio y Eriol envió a su guardaespaldas a investigar, al poco tiempo, el portero del edificio llegaba jadeando y explicándoles que un hombre estaba buscando a la joven de ojos verdes y que era muy violento... no necesitaron más explicaciones y corrieron al elevador, pero como todos intentaban bajar a ver qué sucedía el servicio estaba muy lento así que decidieron ir por las escaleras.
- Fin Flash Back -
La amatista había arrastrado a su primo hasta su habitación y le había pedido a todos que la dejaran hablar con él a solas, pese a las quejas y la insistencia de Eriol de que era una noticia que debían darle juntos.
Conociendo lo cabeza dura que podía llegar a ser el moreno, la preocupación estaba plenamente justificada. Pero se llevaron una gran sorpresa al verlos salir abrazados de la habitación, después de casi una hora de discusiones y gritos. Obviamente el ceño fruncido de Touya no había disminuido ni siquiera un poco pero Tomoyo lucía tranquila y satisfecha.
-Kinomoto... – se adelantó Eriol - Sé que Tomoyo ya te lo dijo pero me siento con la responsabilidad de... – En ese momento el moreno soltó a la joven y con su característica mirada amenazante se plantó frente al inglés
-Más te vale que esto sea en serio y que la cuides o voy a buscarte hasta el fin del mundo si es necesario y todo tu dinero no bastará para poder escaparte de mi y del hecho que te mataré a palos ¿entendiste? – siseó en un tono tan amenazador que dejó desconcertados a todos los presentes.
-Es en serio... y no la lastimaré te lo aseguro – dijo el ojiazul en el tono más sincero que le fue posible
-Bien... entonces démonos prisa si es que en verdad quieren llevar a cabo esta locura hoy, además Sakura y yo tenemos que regresar a Japón lo antes posible, no quiero que nuestro padre y nuestra tía se preocupen – dirigiéndose a la puerta - ¿Qué vamos a hacer primero?
-Touya... – susurró Sakura con lágrimas en los ojos y se lanzó a los brazos de su hermano, quien la recibió cariñosamente, para después darse cuenta de que los observaban y apartarse nerviosamente.
-Basta monstruo, no te pongas tan sentimental
-o.O ¡¡Hermano!! – gritó la castaña al tiempo que inflaba las mejillas y le propinaba un pisotón al moreno haciéndolo retorcerse, mientras los demás reían nerviosamente.
Al salir del departamento se dividieron en dos grupos, Eriol les proporcionó el nombre de algunas tiendas a las que había llamado esa mañana en las cuales podían encontrar vestidos apropiados, Tomoyo no había pensado en eso y al principio se negó pero Sakura insistió que aunque la boda se llevaría a cabo más formalmente en un año, las cosas se harían lo mejor posible y todos estuvieron de acuerdo.
Tomoyo, Sakura y Touya (¿pensaban que las iba a dejar solas otra vez? XDD) fueron por los vestidos y el traje, mientras Shaoran y Eriol terminarían de arreglar los papeles y cambiarse para la boda.
Dentro de una exclusiva tienda de vestidos de novia Touya comenzaba a desesperarse, habían pasado practicamente el día recorriendo tiendas y las chicas aún no se decidían. La amatista estaba probándose el milésimo vestido mientras Sakura y su hermano descansaban un poco.
-La boda es esta tarde, no el próximo año, si no escogen algo de esta tienda, lo haré yo y nos iremos de inmediato.
-Lo dices porque tu escogiste tu traje de inmediato, pero el vestido lleva tiempo, debe verse muy linda
-¿Y por qué diablos tiene que casarse así? Todo esto de la iglesia es sólo idea de Hiragizawa.
-Bueno... eso es verdad, pero cuando regresen a Japón...
-Cuando regresen a Japón yo personalmente me encargaré de que la boda sea llevada correctamente – dijo en tono autoritario
-De acuerdo "papá", será como tú quieras – la amatista salió sonriendo del vestidor ataviada en un hermoso vestido blanco con los hombros descubiertos y pegado a su figura hasta la cadera, desde donde nacía una hermosa cascada de tela con elegantes bordados en la parte baja que hacía que Tomoyo pareciera salida de un cuento de hadas, el blanco vestido, al igual que su piel contrastaban perfectamente con el largo y negro cabello de la joven – Creo que este es el que quiero ¿les gusta?
-¡¡Tomoyo, te ves hermosa!! – gritó Sakura al tiempo que daba vueltas alrededor de ella, observándola detenidamente – Definitivamente este vestido es el mejor que hemos visto ¿verdad hermano?
-¿Qué opinas Touya? – preguntó tímidamente la amatista
-Creo... ejem, me parece que está bien – dijo dándose la vuelta al tiempo que se cruzaba de brazos y fruncía el ceño
Al ver su reacción, las jovencitas sonrieron abiertamente, conociendo al moreno, esa había sido la forma más sincera que tenía de decirle que el vestido le parecía perfecto, así que Tomoyo entró a cambiarse nuevamente.
-¡Al fin podremos irnos! – suspiró pesadamente el joven moreno
-¿Irnos? Pero hermano... aún falto yo – dijo consternadamente la castaña
-O.o ¡¿Qué?! Ay no... aquí vamos de nuevo
Eran las 7:00 pm y Eriol esperaba ya en el altar junto a Shaoran, la llegada de su prometida. El lugar era en realidad pequeño pero hermoso, la iglesia estaba llena de rosas blancas y a media luz, lo que le proporcionaba un aire romántico al ambiente. Pero en ese momento el joven inglés no podía evitar pensar en que no le había dicho la verdad a la amatista, era cierto que él necesitaba casarse a más tardar ese mismo día, pero también era cierto que deseaba hacerlo con Tomoyo, se había enamorado de la amatista y temía que por lo recta que era en sus decisiones y su forma tan correcta de pensar, jamás aceptaría casarse con él sólo por ayudarlo a no perder la herencia de su padre, así que decidió guardar los verdaderos motivos de tan apresurada fecha para él y para Shaoran, a quien había logrado convencer después de muchas explicaciones.
-Espero que estés seguro de lo que estás haciendo Eriol
-No te preocupes Shaoran, ya te dije que amo a Tomoyo y esto es lo correcto
-Pues mentirle no es precisamente mi concepto de "correcto" - dijo el castaño haciendo que su amigo frunciera casi imperceptiblemente el ceño.
-Conoces mis razones y creí que estabas de acuerdo...
-Te apoyo como siempre, pero no estoy de acuerdo con lo que estás haciendo, estoy seguro que terminarás por darte en la frente con las consecuencias de tus decisiones.
-Vamos hombre, ten más fe en mi - sonrió tranquilamente pero por dentro las palabras de su amigo quedaron grabadas en su memoria.
En ese instante se escuchó la marcha nupcial y al dirigir la mirada hacia la entrada, vieron a Sakura en un hermoso vestido verde que se ceñia a su cuerpo y realzaba su figura así como el color de sus ojos. Al verla, Shaoran perdió el habla soprendido y no pudo evitar sonreir complacido, cosa que su amigo aprovechó para reirse a sus costillas.
-Linda ¿verdad? es una lástima que ahora que me caso con Tomoyo, casarse con esa hermosura va a ser una tarea titánica - dijo inocentemente.
-¿Qué? - preguntó el castaño bajando de su nube - ¿De qué hablas?
-De tu "querido cuñado" por supuesto, viste como reaccionó y ahora por supuesto va a cuidar mil veces más a su hermanita, para evitar que el otro "depravado" se la lleve.
-...
La profundidad del ceño del joven hizo que el ojiazul estuviera a punto de soltar la carcajada pero en ese momento una visión lo dejó sin aliento. Una especie de ángel entró de pronto a la iglesia vestida de blanco, parecía flotar a cada paso, el negrísimo cabello estaba recogido pero varios mechones escapaban para acariciar suavemente los blancos y cremosos hombros mientras el ligero velo que cubría su rostro no podía ocultar la bella sonrisa de la amatista ni su tierno sonrojo. Eriol ni siquiera notó cuando Sakura llegó al altar, solo reaccionó a medias cuando Shaoran le dió un codazo totalmente divertido con la escena.
-Linda ¿verdad? es una lástima que venga custodiada por un "dragón"
-¿Eh, dragón? - distraídamente
-Así es, pero ahora que lo pienso, Sakura tenía razón - bajando aún más la voz - ¿por qué no enviaste por la mamá de Tomoyo?
-Pues... - sonriendo - porque no me gustan los padres - contestó encogiéndose de hombros y haciendo que a su amigo le surgiera una enorme gota en la cabeza.
En ese momento la amatista llegó al altar del brazo de su primo quien al momento de entregarla, no pudo evitar sujetar fuertemente el brazo de la joven, de manera que Tomoyo quedó atrapada con un brazo prisionero por su primo y el otro sujetado por Eriol, quien intentaba acercarla a él.
-To... Touya... suéltame, por favor
-Lo estoy intentando - severamente
-Pues tienes que hacerlo mejor porque ya es hora de empezar la ceremonia - dijo Shaoran ganándose una mirada de pocos amigos, que si hubiera tenido el poder, lo habría fulminado, pero que logró su objetivo. Finalmente el moreno soltó a su prima.
-Más te vale que la cuides o yo voy a cazarte... pero como si fueras un conejo - espetó ante la tranquila sonrisa de Eriol quien sólo se limitó a asentir y el asombro de los presentes, incluyendo al sacerdote quien observaba estático la escena.
Había perdido a la amatista de vista, dos automóviles salieron al mismo tiempo del edificio a donde había entrado Touya Kinomoto, uno lo reconoció como el auto en el cual llegó Sakura y en el otro alcanzó a ver al extranjero al cual Tomoyo había alojado en su casa por un tiempo, así que decidió seguirlo, si era en realidad el novio de Sakura, las chicas irían con él ¿o no?
Pero se dio cuenta que estaba equivocado cuando llegaron a un enorme edificio de oficinas en el distrito financiero de Inglaterra y descendieron solamente dos jóvenes: Shaoran Li y otro hombre que no reconoció. Al darse cuenta de su error, no le quedó más remedio que seguirlos por toda la ciudad, pasaron la mayor parte del tiempo en las oficinas para después ir a comer y posteriormente dirigirse a una gigantesca mansión, tenía la esperanza de que las chicas y Kinomoto se reunieran con ellos pero no fue así y desesperado ante la expectativa de que regresaran a Japón, quiso volver al departamento y tratar de averiguar qué había pasado, sin embargo el auto de Shaoran salió una hora después y decidió seguirlos una vez más.
Pronto llegaron a una pequeña iglesia a las afueras de la ciudad, sorprendido los vio bajar, iban de esmokin, cosa que le dio muy mala espina, esperó un rato más hasta que vio a lo lejos otro automovil conocido y el color regresó a su rostro, pero por poco tiempo pues vio bajar a Tomoyo vestida de novia y del brazo de Touya.
En ese momento perdió totalmente los estribos e intentó acercarse pero un hombre alto y calvo le salió al paso impidiéndole llegar y ahí estaba ahora, tratando de impedir una boda que aún no entendía por qué se llevaría a cabo pero tenía muy claro que no se realizaría.
Al poco tiempo de comenzada la ceremonia escucharon gritos afuera de la iglesia y al reconocer la voz todos se paralizaron, excepto Eriol, quien no sabía qué estaba pasando con exactitud.
-Esa voz, es de...
-Claro que no Tomoyo, es imposible... - interrumpió Touya - Iré a ver qué está pasando, ustedes continúen con la ceremonia - apresurándose a la salida.
Continuará…
Nota de la autora: Bien, estoy al fin de regreso, ya mejor ni me justifico XDDD pero tengo testigos de que he estado tan ocupada que a veces me falta tiempo para respirar... claro que después de las amenazas, respirar de pronto se vuelve una actividad poco necesaria ante la posibilidad de un exterminio o.O
Han quedado muchísimas cosas en el tintero pero no quise esperar más, poco a poco las cosas irán aclarándose, lo prometo. Y ahora... REVIEWS ) gracias a: Mahidelin, Malu Daidoji, anne-chan-19, Johanna Ikari, Bombon Asesino, Meems Asakura, Estelanna (claro que no te odio o.O), Nydia Hiragizawa, Hino y especialmente a Azrael (sí, tienes razón, soy una cursi sin remedio XDD)
También gracias a tí Ryo-kun, digamos que esto es un ¡Felicidades y gracias por todo! ;) que conste que no me vi taaan cursi XDDD
Nos veremos el próximo capítulo.
