MI VIAJE CONTIGO

Por: Diana Hiragizawa

CAPITULO 7: Sorpresas

Notas de la autora: Eriol será muy pronto de Tomoyo… ¿o no? XD los demás personajes son de CLAMP y las desquiciadas escenas de este fic son responsabilidad de mi loca imaginación después de rogar y rogar al Señor de los Cielos por la salvación de mi agonizante inspiración (¡qué dramática! xDD) ¡¡diviértanse!!

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Al poco tiempo de comenzada la ceremonia escucharon gritos afuera de la iglesia y al reconocer la voz todos se paralizaron, excepto Eriol, quien no sabía qué estaba pasando con exactitud.

-Esa voz, es de...

-Claro que no Tomoyo, es imposible... - interrumpió Touya - Iré a ver qué está pasando, ustedes continúen con la ceremonia - apresurándose a la salida.

-Pero... – dijo preocupada la amatista

-¡Continúen! – avanzando hacia la salida seguido de Shaoran quien también salió ante la mirada preocupada de Sakura.

-¿Qué pasa Tomoyo? Reconociste esa voz ¿no es cierto? – preguntó el ojiazul mientras la amatista perdía el color del rostro

-Es que... creo que es... Kenji – bajando un poco el rostro

Las palabras entraron poco a poco a los oídos del joven inglés al mismo tiempo que la rabia comenzaba a apoderarse de él y con una helada expresión que Tomoyo no había visto nunca en el siempre amable Eriol, se encaminó a la salida.

-¡Eriol, espera! – dijo Tomoyo mientras tomaba su mano haciéndolo detenerse – Lo más probable es que me haya equivocado, será mejor continuar, además, Touya y Shaoran ya fueron a ver qué pasaba

El ojiazul se quedó viendo a la amatista y la tristeza que reflejaban sus ojos lo hizo dudar por primera vez si era correcto lo que estaba haciendo. Tomoyo no se había equivocado, tenía que ser la voz de su ex y estaba seguro que ella lo sabía.


Al salir de la iglesia Touya se encontró con una imagen que hizo que sus ojos se abrieran desmesuradamente: Kenji Hatsura forcejeaba con el guardaespaldas de Eriol y pesé a que el ex prometido de Tomoyo tenía una estatura bastante inferior a la del otro tipo, peleaba con fiereza intentando quitarlo de su camino. Se notaba que al guardaespaldas estaba costándole trabajo mantenerlo controlado.

En el momento en que Kenji vio a Touya su desesperación pareció aumentar y comenzó a gritar entre molesto y desesperado:

-¡¡¡Kinomoto, dile que me suelte, tengo que impedir esa boda!!!

Haciendo acopio de toda la calma posible, caminó lentamente hacia ellos, su paso seguro impresionó a los otros dos hombres y al llegar junto a ellos el moreno puso una mano en el hombro del ex de su prima, quien aún estaba sujeto por el guardaespaldas.

-Se terminó Kenji... Tomoyo está enamorada y a punto de casarse – dijo sintiendo un poco de compasión por aquel hombre que se daba cuenta que había dejado escapar la felicidad de sus manos.

-¡¡No!! Touya tienes que hacer algo... yo... no puedo perderla – susurró al tiempo que dejaba de forcejear.

Sintiendo que la fuerza lo abandonaba, se dejó caer. El guardaespaldas de Eriol estaba desconcertado pero al ver la derrotada actitud del hombre que había querido arruinar la boda, lo soltó y permitió que cayera en el piso de rodillas, su cabeza también parecía haber perdido fuerza y no la levantaba, solo se escucharon algunos sollozos mal contenidos. Touya se acercó y se sentó en el piso junto a él en señal de apoyo, sabía que Kenji había cometido muchos errores pero no le deseaba a nadie el dolor por el que se notaba estaba pasando.

-Lo siento Kenji – habló sinceramente sin recibir más respuesta que un leve asentimiento de cabeza.

Después de un rato de silencio, Kenji levantó la cara y con gesto decidido se levantó de un salto, tomando desprevenidos a Touya y al guardaespaldas que nada pudieron hacer para detenerlo...

-¡¡¡Espera ¿¿Qué demonios crees que haces??

-¡¡No voy a perderla!!

Cuando creyó alcanzar la gloria al ver la puerta de la iglesia frente a él, un hombre castaño lo interceptó antes de que llegara a ella.

-¡¡Suéltame!! – forcejeó una vez más

Pero antes de que Shaoran pudiera decir algo, escuchó una dulce voz detrás de él

-Déjalo Shaoran – dijo firmemente la amatista mientras clavaba su mirada en la de su ex prometido


Después de dejar sus cosas en el departamento que tenía en Inglaterra, trató de descansar un rato pero aún dormida sus pensamientos no estaban dispuestos a darle tregua, para molestia suya no lograba quitarse de la cabeza a ese hombre...

- Flash Back -

Al fin había abordado y lo único que quería era sentarse, tomar una copa y llegar lo antes posible a Inglaterra pero cuando guardaba su pasaporte en la bolsa, chocó con un hombre delante de ella que se detuvo de pronto, provocando que su bolsa se resbalara de sus manos y las cosas se regaran por el piso, esto la enfureció pero su enojo aumentó al ver que a él no le había importado en lo más mínimo.

-¿¿Qué rayos le pasa, por qué no avanza y va a su lugar, no ve que casi me hace caer?? – espetó la mujer en un tono altanero que le crispó los nervios pero, recordando dónde se encontraba y que tenía que evitar llamar la atención a toda costa.

-Usted disculpe - masculló por lo bajo, pero cuando trataba de alejarse, la mujer jaló su chaqueta haciéndolo voltear.

-Una disculpa no es suficiente, por lo menos ayúdeme a levantar mis cosas, ha hecho que tire mi bolsa - dijo en un tono bastante grosero

-Sí claro – gruñó él al mismo tiempo que comenzaba a recoger rápidamente labiales, un espejo, una fotografía donde estaba ella y ¡Eriol Hiragizawa abrazados! Antes de poder reaccionar, sus ojos chocaron con el pasaporte de ella y rápidamente lo tomó, leyendo el nombre: "Kaho Mitzuki"

-¡Oiga, se supone que va a ayudarme, no a revisar mis cosas! – dijo levantando tanto la voz que llamó la atención de todos los pasajeros.

Al ver cómo ella comenzaba a reclamarle, volteó a todos lados y logró distinguir la figura de su hermana menor cerca de ellos, cada vez más molesto, se levantó de prisa y tomó fuertemente la mano de la pelirroja, sorprendiéndola.

-Deja de gritar o me veré obligado a callarte por la fuerza – susurró en un tono helado que para su desgracia no tuvo el efecto deseado y llegó al parecer muy tarde, pues Sakura había comenzado a voltear buscando el origen del escándalo que estaban causando.

-¡No te tengo miedo, además, lo único que quiero…!

Sin pensarlo siquiera, unió sus labios a los de la pelirroja

-Fin del Flash Back -

Ya era tarde cuando la pelirroja despertó aún con el sabor de los labios de aquel desconocido quien después de eso desapareció dejándola totalmente aturdida, nadie antes la había besado con tal pasión, nadie la había hecho sentir aquellas "mariposas" en el estómago de las que todos hablaban, ni siquiera Eriol... fue hasta ese momento que recordó el motivo de su estancia en Inglaterra y se obligó a desaparecer los recuerdos de aquel moreno. Se apresuró a darse un baño, buscó entre su ropa un fino traje compuesto de un pantalón negro ceñido a su figura, complementado por una blusa conservadora pero elegante y se maquilló cuidadosamente; no estaba segura de lo que estaba pasando pero no le daba buena espina, de hecho la tenía bastante inquieta.

El mismo presentimiento fue lo que la hizo tragarse su coraje y pensar detenidamente las cosas, buscaría a Eriol en casa de sus padres y trataría de causar una buena impresión ante ellos, cosa que jamás le había importado pero ahora era diferente, su padre continuaba presionándola para casarse con el ojiazul y ella estaba hartándose de no tener noticias del susodicho.

Eran casi las siete de la noche cuando salió del departamento y se dirigió a la mansión Hiragizawa, pero se encontró con la desagradable sorpresa de que el ojiazul estaba fuera de casa, intentó llamarlo pero tenía el celular apagado, la mujer estuvo a punto de hacer una rabieta cuando la madre de Eriol entró a la sala donde la habían hecho pasar.

-Señorita Mitzuki, buenas noches – dijo cortésmente la elegante mujer rubia

-Eh... buenas noches – conteniendo el deseo de gritarle y salir azotando la puerta – Yo... llegué a Inglaterra hace poco y quise pasar a saludar a Eriol ¿podría verlo? – preguntó tratando de sonar amable.

-Me temo señorita Mitzuki que mi hijo no se encuentra en casa, como me imagino le han hecho saber, pero si gusta esperarlo, nos dejó dicho que estaría aquí a las 8:00 pm

7:37 leyó en su reloj de pulsera al tiempo que una sonrisa aparecía en el rostro prácticamente perfecto.

-Lo esperaré, muchas gracias

-De nada, póngase cómoda por favor, en seguida ordenaré que le traigan algo de beber – alejándose después de un leve asentimiento de cabeza – no sé por qué pero no me agrada en lo más mínimo la presencia de esa mujer – pensó molesta

-¿Estás bien Regina? – se escuchó una voz detrás de ella haciéndola saltar

-¡Oh Hajime! Me has dado un susto terrible... sí, todo está bien es sólo que...

-¿Qué?

-Esa mujer está aquí - al ver la expresión de desconcierto en el rostro de su esposo agregó - Kaho Mitzuki... y busca a Eriol

-... Creí que estaría con él - dijo pensando que finalmente Eriol se casaría con esa mujer con tal de contrariarlo

-Yo estaba segura que no, pero... el que ella esté aquí no me gusta nada.


Afuera de una pequeña iglesia a las afueras de Londres un grupo de jóvenes veía a una pareja alejarse de ellos hacia una de las pequeñas bancas que se encontraban a los costados, el lugar tenuemente iluminado parecía mágico pero el ánimo de las personas presentes parecía haber huido y no les permitía apreciar el espectáculo.

-¿Cómo rayos es que la dejas ir con ese tipo? Se supone que debes cuidarla – espetó un joven moreno frunciendo aún más el ceño

-Lo estoy haciendo –dijo el inglés seriamente al tiempo que veía a Tomoyo sentarse, la joven se notaba triste y melancólica pero comenzó a hablar

-¿y qué pasó con la ceremonia, ya terminó? – preguntó Touya de pronto, haciendo que Eriol volteaba a verlo por un segundo con una expresión que no logró descifrar, pero solo por un segundo pues de inmediato volvió la vista hacia la pareja que se había alejado para segundos después y sin decir palabra alguna, alejarse.


-¡Regresa conmigo, vamos a Japón y comencemos de nuevo! – decía anhelante, tomando las manos de la joven a su lado

-¡Kenji yo no puedo hacer eso! – la amatista estaba totalmente sorprendida por lo que estaba escuchando

-¡Claro que sí! Mira, yo olvidaré todo esto y el hecho de que quisiste casarte con alguien más por despecho, dejaré todo atrás por ti

-¡¿Qué lo olvidarás?! Kenji, ese es el problema, yo no quiero que lo olvides y no me quise casar con Eriol por despecho... yo – tomando aire – yo lo amo – al notar la expresión de incredulidad en su rostro agregó – sé que te estoy lastimando con mis palabras pero no puedo mentirte

-Entonces... ¿lo amas, en realidad lo amas, estás segura? – preguntó en un último y desesperado intento por recuperar a la amatista

-Claro que estoy segura – sonriendo melancólicamente

-¿Entonces sí vas a casarte con él?


-¡8:30 y Eriol no aparece! – bufó molesta la pelirroja mientras se levantaba del sillón donde había estado esperando y comenzaba a pasearse por la elegante sala. En ese instante escuchó voces afueras y pensó que al fin la espera había terminado, minutos después entraba el guardaespaldas de Eriol.

-Buenas noches señorita Mitzuki – saludó propiamente el hombre al entrar

-Buenas noches – dijo ella permitiéndose sonreírle al empleado, pues aunque no era su costumbre estaba tan contenta que pasó por alto la "diferencia de clases" - ¿Y Eriol? Dijo al notar que el ojiazul no aparecía

-El joven Hiragizawa me ha enviado a traer unos papeles a sus padres

-Pero... ¿¿y él?? – levantó la voz la mujer

-Bueno...

En ese momento entró Hajime Hiragizawa atraído por una voz conocida

-Jake, buenas noches ¿vienes con Eriol?

-Buenas noches señor... no, el joven Eriol me pidió que trajera estos papeles - dijo acercándose y extendiendo los papeles

Extrañado, el señor Hiragizawa tomó el sobre y lo abrió, comenzando a leer una carta de su hijo. En ese momento Regina Hiragizawa entró también a la sala y al ver la expresión de incredulidad de su esposo se acercó. El hombre sólo levantó la vista y le extendió la carta, mientras la mujer leía, él comprobó el contenido de la carta revisando los demás papeles.

-Se casó... - susurró asombrada la madre del ojiazul haciendo reaccionar a la pelirroja que se había mantenido a la expectativa hasta ese momento.

-¿¿Qué dice?? - arrebatándole la carta y comenzando a leer:

Mi muy "estimado" Hajime Hiragizawa:

Cumpliendo puntualmente con "nuestro" trato, te envío los papeles del tan esperado matrimonio, justo en el tiempo acordado.

En un sorprendente golpe de suerte que aún no asimilo del todo, encontré a una mujer que estoy seguro aprobarías para ser mi esposa, una chica dulce, tierna, muy inteligente pero el que probablemente sea su mayor atractivo es que me ama incondicionalmente y a mi mismo, real: defectos y virtudes (aunque a tu parecer sean pocas). Como te darás cuenta por el acta de matrimonio no se trata de Kaho Mitzuki... si he de ser sincero contigo, cuando fui a Japón fue con la expresa intención de casarme con Kaho, sin embargo, el destino se encargó de cambiar mis planes y es algo que agradezco profundamente. No estoy seguro de qué pretendías que hiciera después de cumplir con el matrimonio pero me temo que deberás esperar al menos un año más, ya que mi esposa y yo vamos a comenzar nuestro viaje de bodas, después de eso, podrás disponer de mi tiempo y planear el resto de mis años, como es tu costumbre.

Lo único que te pido es que me disculpes con mi madre por no decirle claramente mis planes pero por ahora, es mejor dejar las cosas así, ya conocerán a Tomoyo cuando regresemos... yo estaré en contacto con mamá para aclararle cualquier duda, sin más por el momento me despido de ti padre. Felicidades, te saliste con la tuya... pero yo también.

Eriol

La mujer tuvo que hacer un esfuerzo enorme por no irse de espaldas al terminar de leer aquella carta, Eriol Hiragizawa se había casado y se iba de luna de miel... le parecía una broma y muy cruel por cierto, es decir¿qué había pasado en Japón, en realidad se había enamorado de alguien? No... era muy poco tiempo, estaba segura que solamente estaría encaprichado, pero ahora eso era lo de menos, cierto que ella no deseaba casarse con el ojiazul pero estaba consternada por haber perdido la oportunidad de ayudar a su padre en sus negocios, después de todo, él jamás se interesó en ella hasta que supo que estaba saliendo con Eriol y alentada por esa atención, no dudó un segundo en contarle los detalles que a veces el joven decía sin tener cuidado alguno acerca del negocio de su padre, así que tampoco fue difícil que la convenciera de aceptar la propuesta de matrimonio del hijo de su rival pese a la resistencia de ella.

-No es posible, esto... no puede ser verdad – susurró Kaho consternada y sentándose en uno de los sillones pues de pronto sintió que todo le daba vueltas


Mientras tanto, Eriol y Tomoyo se encontraban ya en Italia, comenzando su viaje...

Notas de la autora:

¿Corto? Sí, mucho, pero mejor eso a tardarme más tiempo xDD. La verdad es que era más largo pero decidí terminar con todo el rollo de la boda y poder comenzar con el viaje de estos dos tortolitos como un capítulo independiente. Estoy segura que todas sabíamos que la boda se realizaría (sólo hay que ver el título xDD) pensaba darle un giro a la historia y no dejarlos casarse pero después me vi a mi misma colgada de algún poste y decidí dejar el suspenso para otra ocasión. Además, habría retrasado el verdadero sentido de la historia: el viaje y los problemas que enfrentarán, así que después de demasiados capítulos con exceso de seriedad vuelvo a mis locuras y tintes divertidos, que es lo que me gusta. Saludos y gracias por sus reviews a: Azrael, gabyhyatt, Johanna-Ikari, Estelanna, mahidelin, Malu Daidoji, LILITH, Bombon Asesino, Meems Asakura, Nenexin, Undine y Diana Prenze.

¡FELIZ AÑO NUEVO!... sí, ya sé que estamos a mediados de enero pero no les había deseado feliz año, espero que sus deseos se cumplan, logren sus propósitos y encuentren al Eriol de su vida xDD. Nos veremos en el siguiente capítulo