Capítulo 4:
Repetimos el beso sigues sitiendo lo mismo
Paul abrió mucho los ojos, quieto, sin saber como reaccionar. Cuando supo como hacerlo, se echó hacia atrás para deshacer el beso. Shawn bajó de nuevo la mirada.
- Adiós… - murmuró y se fue.
Paul vio como se iba, estaba aturdido. Jamás le había pasado eso, nunca antes un hombre le había besado. Estaba confuso, porque no le había molestado tanto.
Se tumbó en la cama con la cabeza hecha un mar de dudas. Aquello solo podía ser un accidente, y antes de poder ponerse a pensar en la remota posibilidad de que le quisiera, necesitaba hablar con él.
Saber, si eso había sido una broma u otra cosa.
*****
Llevaba varios días sin hablar con Shawn, lo había intentado de todas las maneras, pero desde que le dio aquel beso no había vuelto ha hablar con él. Ese era el último día de clase antes de Navidad y tenía que resolver eso antes de irse de vacaciones.
Shawn le evitaba, la única manera de obligarle ha hablar con él, era sacándolo a la fuerza de una clase, así que Paul pensó eso. Cuando tuvo una hora libre y una hora de clase Shawn, lo hizo y entró en la clase de Shawn.
Él siempre tenía la puerta abierta.
Los alumnos andaban dibujando una estatua que había en el centro de la habitación, Shawn estaba sentado en la silla del escritorio, mirando el vacío.
Paul llamó a la puerta para hacerse notar. Todo el mundo dirigió la mirada hacia ella, incluido Shawn.
- Esto… Shawn, tengo que hablar contigo. ¿Puedes salir? – pidió un poco nervioso
- Ahora no puedo porque…. – se intentó excusar
- Por favor, es urgente. – pidió Paul mirándole fijamente
Shawn asintió, se levantó y salió por la puerta detrás de Paul. Todos los alumnos se levantaron de su asiento y algunos asomaron la cabeza al pasillo para ver como los dos profesores se iban. Paul lo llevó a un escobero, que era la única puerta principal que no tenía cristalera.
Shawn se apoyó en la pared y Paul encendió la luz tirando de una cuerda que sirvió para prender la bombilla.
- Shawn, ¿por qué has estado evitándome estas semanas? – preguntó Paul decidido
- Yo no te he evitado. – respondió este.
- Mientes. Desde lo que pasó la última noche que estuvimos juntos, me has evitado. – recordó Paul
Shawn levantó la cabeza.
- ¿Por qué lo hiciste? – preguntó Paul.
- ¿Por qué hice qué? – preguntó Shawn.
- Porqué me besaste.
- Ah eso…
- ¿Por qué lo hiciste?
Shawn se encogió de hombros.
- No sé. – dijo
- ¿Cómo que no sabes? – preguntó Paul
- Pues que no sé porque lo hice. – dijo Shawn
- Tienes que saberlo. Yo no voy besando a la gente porque sí sin saber el motivo, y menos si esa persona, es un hombre. – le dijo Paul.
- ¿Y que tiene que ver que sea un hombre quien te haya besado? – preguntó Shawn un poco indignado
- A mí jamás me había besado un hombre. ¿A ti sí? – preguntó.
- Eso es una pregunta demasiado personal. – dijo Shawn duramente.
Paul le miró.
- No sabía que eras homosexual. – le dijo a Shawn
- ¿Te he dicho yo que sea homosexual? – preguntó Shawn en un gruñido
- No. Pero por algo me besaste. ¿Por qué lo hiciste? – dijo agarrándole del brazo
- No lo sé. – dijo soltándose y saliendo corriendo de allí
Paul salió tras él.
- Pero algun motivo tuviste que tener para hacerlo. – dijo Paul alcanzándolo en el pasillo. – Me besaste y tuvo que ser por algo.
Shawn le volvió a besar, fue corto y enseguida se separó.
- Tengo que seguir dando clase. – dijo tajante y se largó a su aula.
Paul se quedó allí, en mitad del pasillo sin saber que hacer.
