REENCUENTROS

Ryu no podía creer lo que veía, ante él se encontraba Sakura Kasugano, tras la derrota de Bison y la destrucción del PSICO DRIVE, Ryu no había vuelto a verla, pese a haberle prometido que volverían a pelear cuando Ryu se sintiera listo, cuando la dejó era una joven estudiante de preparatoria; ahora, como toda una mujer, se veía despampanante, aunque ella siempre había sido muy guapa...

-¿Será posible… eres tú Sakura?

-¿Pues quién mas si no? ¿Cómo has estado? Veo que sigues entrenando, te has puesto más fuerte.

-G… gracias, tú también te ves muy bien, por tu ropa supongo que ya debes estar en la Universidad, pero la cinta en la cabeza me dice que sigues entrenando, ¿no es así?

-¡Pero claro! Después de todo, no quería estar fuera de forma cuando te volviera a ver.

-Vaya, no sé que decir, yo creía que para estas alturas ya te habías olvidado de mí. –Sakura sonrió de manera coqueta, y se acercó a Ryu de manera insinuante.

-¿Pero cómo crees que te podría olvidar? Deberías saber que eres alguien muy importante para mí… -Ryu se puso muy nervioso, la verdad es que Sakura realmente había crecido mucho en estos años.

-O… oye Sakura, ¿no crees que estás un poquito muy cerca?

-Vamos Ryu, no seas así… cada temporada de vacaciones te busco, y la verdad es que creo que al menos me debes esto. –Ryu ya casi daba su brazo a torcer, cuando sintió una presencia conocida.

-No puede ser… -Ryu volteó con recelo, y lo que vio lo dejó helado, entre la muchedumbre se distinguía a un hombre enorme, su estatura era superior a los dos metros, su complexión era como la de una montaña, un parche en el ojo derecho lo hacía verse siniestro y como toque final su cabeza calva brillaba al sol, definitivamente el sujeto no era del tipo que pudiera pasar desapercibido.

-(¡SAGAT! ¿Pero que hace aquí? No puedo dejar que me vea) –Sakura notó que la cara de Ryu mostraba temor.

-¿Qué pasa Ryu?

-Dime ¿vienes sola? ¿Desde cuando me estás siguiendo?

-S…sí, vengo sola, salí de vacaciones la semana pasada, y hace dos días que llegué aquí, la verdad es que ya estaba planeando irme.

Sagat no tardaba en llegar y Ryu no sabía que hacer, tomando a Sakura del brazo en forma brusca se la llevó a un callejón que estaba cerca de ahí. Sagat llegó al centro de la plaza y miró alrededor, buscando; y después de un rato siguió su camino, Ryu suspiraba aliviado, por el momento el peligro había pasado.

-Uf, estuvo cerca…

-O… oye Ryu…

-¿Qué pasó?

-E…este, no es que no quiera estar contigo pero ¿no podrías escoger un lugar un poco más romántico, por no decir limpio?

-¿Disculpa? –Ryu no entendía a que se refería Sakura con todo eso, cuando se dio cuenta de que la estaba abrazando fuertemente teniéndola contra la pared del callejón en una situación un tanto comprometida. –L… lo siento –Ryu se puso totalmente rojo de la pena y se apartó como de rayo, Sakura solo suspiró.

-Oh, no te preocupes, ya decía yo que sería mucha suerte que tú hicieras algún movimiento.

-Sakura, deja de decir… incoherencias, la razón por la que te jalé hacia este callejón es porque parece que Sagat te ha estado siguiendo.

-¿Sagat? Creí que lo había perdido en Shinjuku.

-¿Pero es que ya sabías que te estaba siguiendo?

-Si, no es la primera vez que lo hace, incluso algunas veces me ha interrogado por tu paradero, pero le he dicho que si pudiera saber donde estás siempre no tendría que estarte buscando, la verdad al principio pensaba que me atacaría para sacarme información, pero por lo visto ha cambiado un poco su conducta, como que se ha suavizado.

-Ya… veo, creo que en ese caso deberé de verlo pronto.

-Oye Ryu, ¿Dónde te estás quedando?

-Eh, en un Dojo a las afueras de la ciudad.

-¿Ah vaya, y quien es el maestro?

-¿Maestro? Este, una antigua amistad.

-Oh, bueno, ya está oscureciendo, te veré mañana, seguirás por aquí mañana ¿verdad?

-Seguro, nos vemos… -Por alguna razón, Ryu no pudo responder de inmediato donde era, quizá después pensaría por qué, y por qué no le dijo quien era la dueña del Dojo, ver a Sagat le tenía muy preocupado, quizá lo mejor sería marcharse de la ciudad, pero tenía que regresar por sus cosas, así que apresuró el paso hacia el edificio, al llegar Ryu se encontró con Chun-Li y Feiling ocupadas en ver el cielo nocturno recostadas a las afueras del caserón.

-Hola señoritas, ya regresé ¿Qué, ya se acabaron las clases?

-Hola Ryu, desde hace un rato, ¿Qué pasa? te ves raro.

-Nada, es solo que acabo de recordar que tengo un compromiso que atender, y debo marcharme, solo vine a despedirme y por mis cosas.

Chun-Li se levantó de golpe, esta salida era muy intempestiva, y la cara de Ryu denotaba que había algo más, sentada para tratar de no mostrar demasiado interés le hizo una pregunta.

-Ya veo, esto no tiene nada que ver con Sagat, ¿o sí?

-¿C…cómo lo sabes?

-Alguien de su tamaño no pasa desapercibido, y veo que ya lo has visto, pero despreocúpate, dudo que te encuentre aquí.

-¿Será? No quisiera arriesgarme, lo mejor sería que me marchara, no quisiera que mis asuntos interrumpieran tu labor con los niños que estás entrenando.

-"Así que… una antigua amistad, ¿no Ryu?" –Ryu volteó y Chun-Li se levantó con un gesto de estupefacción, a las puertas del Dojo se encontraba Sakura que tenía ganas de retar a Ryu, pero ahora; con la situación frente a ella…

-Sakura, ¿qué haces aquí?

-Vine a decirte que quería que me hicieras el honor de que tuviéramos una pelea, pero veo que tienes otras cosas que hacer, ¿verdad?

-Sakura, cuanto tiempo sin verte, ¿Cómo has estado? –Chun-Li disimulaba bien su sorpresa de ver de nuevo a esta chica, no esperaba volverla a ver, y la verdad es que eso hubiera preferido, con ella por aquí, su relación con Ryu se haría aún mas incomoda.

-Buenas tardes señorita Li, es un placer verla, veo que ha estado ocupada –Sakura tampoco se sentía muy cómoda ante Chun-Li, la verdad es que siempre que estaban juntas se sentía algo opacada, y siendo Sakura como es, tan animada y revoltosa, el hecho de sentirse en segundo termino le molestaba horriblemente.

El ambiente se empezó a sentir algo denso, y Ryu sintió de repente que la presencia de Sagat en la ciudad era lo que menos debía preocuparle, y a riesgo de perder el cuello en el proceso, decidió tratar de desviar la conversación.

-Este Sakura, Chun-Li, es algo tarde ¿por qué no dejamos la plática para mañana?

-Si Sakura, ya es algo tarde, y Feiling, Ryu y yo ya nos queremos ir a dormir, ¿por qué no vuelves mañana? –Sakura se puso pálida ante las palabras y Ryu empezaba a sudar de los nervios.

-¿A… a qué se refiere con que Ryu y usted ya se quieren ir a dormir? –Con apenas un hilo de voz Ryu se dispuso a aclarar las palabras de Chun-Li

-E… este lo que pasa es que Chun-Li me está dando alojamiento, pero EN CUARTOS SEPARADOS, no malentiendas, ella es toda una dama, no pienses mal.

-No te preocupes Ryu, es natural que pensara eso, después de todo todavía es algo joven e inexperta.

Por alguna razón las palabras de Chun-Li no le gustaron a Sakura – (¿A que se refería con esas palabras? ¿Acaso estará buscando pelea?) –Una sonrisa en el rostro de Chun-Li le daba respuesta a la pregunta que se estaba haciendo en su mente y Sakura empezó a perder los estribos, mientras que Ryu empezaba a apanicarse, quizá la pelea lo era todo, pero una pelea entre mujeres es caso muy aparte.

-Este Sakura, sería grandioso luchar contigo, ¿pero podríamos dejarlo para mañana? Por ahora sería mejor que te fueras para tu hotel.

-¿Acaso hay alguna razón en especial para que me marche Ryu? ¿Quieres que los deje a solas? –Ahora Sakura volteaba con ojos de enojo contra Ryu quien reía tratando de ocultar sus nervios.

-No, no ¿cómo crees? Es solo que Sagat podría volver a encontrar tu pista y no quisiera pelear con él el día de hoy…

-"Creo que ya es un poco tarde para eso…"

Una cuarta voz se escuchó y Ryu sintió que un frío recorría su espalda, lo que temía que pasara; pasó, a la entrada, justo atrás de Sakura se encontraba Sagat, con una mirada fría e imponente.