Y siguen mis devaneos mentales, para este punto espero que alguien siga leyendo esto o siquiera alguien empiece a hacerlo.
OK ya saben: todos los personajes son de capcom.
CONFRONTACION Y REDENCION
Ryu no podía creer lo que estaba pasando, hasta hace poco estaba en medio de su continuo viaje de aquí para allá, hace como dos días, llegó a una pequeña ciudad donde encontró a Chun-Li, tras enterarse de que ahora era la Si-Fu de un montón de niños, ella lo invitó a quedarse unos días, en el tiempo que llevaba, se encontró con alguien más: Sakura, quien ahora ya convertida en toda una mujer parecía mantener sus viejos sentimientos por él, sin saber por qué, le ocultó donde se estaba quedando a dormir, aunque no pudo guardar el secreto por mucho tiempo, y por si fuera poco, SAGAT, el emperador del Muay-Thai se hallaba en la puerta, demandando un duelo, definitivamente las cosas se ponían peores a cada minuto...
-Te saludo Ryu, supongo que sabes por qué estoy aquí.
-Sagat… (La última vez que peleé contra él fue antes del encuentro con Bison, cuando todo terminó, Sagat me dijo que le gustaría enfrentarme de nuevo, cuando ambos nos sintiéramos preparados, evidentemente Sagat cree que el momento ha llegado)
El semblante de Ryu cambió mientras que adoptaba posición de combate.
-Supongo que no hay mucho que decir ¿verdad?
-No Ryu, no hay nada que decir… ¡pelea!
La pelea dio inicio, con un rodillazo dirigido contra el pecho de Ryu, quien salió despedido como tres metros atrás. No terminaba de recuperarse cuando otro golpe dañaba su cuerpo, Chun-Li y Sakura se dirigían hacia Sagat, pero Ryu las detuvo.
-¡Esperen, esta es mi pelea, no se metan!
Chun-Li y Sakura se detuvieron y aunque no muy convencidas acataron sus deseos, y se apartaron, esperando que Ryu pudiera salir con bien. Sagat se disponía a seguir con la pelea pero Ryu ya no estaba dispuesto a soportar más castigo, y de un poderoso golpe hacia el estomago de Sagat lo apartó de él, y de un impulso se lanzó al ataque, Sagat no hizo ningún intento de disimular su alegría, esto era lo que quería.
-Ryu, veo que te has hecho más fuerte, ¡pero yo también lo soy!
Sagat esquivó el ataque de Ryu y respondió con un rodillazo hacia el plexo de Ryu, quien se dobló de dolor y por la falta de aire, Sagat reía, y de un pisotón planeaba terminar con la pelea, pero Ryu se rodó a un lado, tratando de ganar tiempo para recuperarse, Sagat se ufanaba por mostrar su superioridad.
-¿Qué pasa Ryu, acaso estás preocupado por tus "amigas"? descuida, mi pelea contigo es personal, tan pronto acabemos con esta pelea me marcharé.
Ryu se sorprendió un poco con estas palabras –Me alegra escuchar eso, a decir verdad si estaba algo preocupado por que es lo que pasaría al terminar con esta lucha, veo que has cambiado un poco en este tiempo, Sagat.
-Oye Ryu, tú eres mi mejor enemigo, además deberías de saberlo ya; no creerías que de veras no sabía que eras tú y esa muchacha quienes estaban en la plaza cuando nos vimos en la tarde ¿o sí? –señalando a Sakura.
-¿Sabías que era yo? –Ryu se sorprendió más – ¿y por qué no me retaste ahí?
-No era el lugar ni el momento apropiado, había demasiada gente para que se pudiera llevar el combate en forma decente, este es un duelo de honor y no quiero público.
Los contendientes ya no dijeron nada más, sus puños serían los que hablaran, la batalla se extendió por mas de dos horas, pero ninguno de ellos daba signos de fatiga, todo lo contrario, con cada golpe su animo se acrecentaba más y más, Sagat tiraba todo tipo de patadas, puñetazos, codazos y demás golpes, su técnica de Muay-Thai era superior, con movimientos únicos y propios, producto del rencor que en otros tiempos lo llevó al punto de casi perder de vista el verdadero significado de la pelea, el honor y las artes marciales, la cicatriz en su pecho era el mejor recordatorio de todo esto, y frente a él estaba el hombre que se la había causado, por culpa de él y gracias a él había llegado hasta este punto de perfección en sus técnicas. Por su parte Ryu respondía los ataques con sus propios movimientos, con una mezcla perfecta de fuerza y estética en el combate, Ryu había hecho morder el polvo a mas peleadores de los que podía recordar, algunos grandes seres humanos que después del combate le ofrecieran su amistad, otros más, no tan agradables, pero de fuerza increíble, que en su afán de poder, habían perdido de vista sus alcances, y muchos otros más, pero ninguno como Sagat, este hombre era el máximo campeón, supremo Rey del Muay Thai, y aparte de Ken; su rival mas cercano, la cicatriz que le había dejado en el pecho en su primer pelea había sido desde el principio la mayor de las causas de la tremenda rivalidad que había entre ellos, pero Sagat no dejó que esta humillación lo derrotara, desde ese momento se había sometido a los mas rigurosos entrenamientos para poder algún día derrotar a Ryu, parecía que con el tiempo Sagat se volvía mas y más sanguinario, hasta que llegó el momento en que todo ese odio lo abrumó, y tras entender que ese mismo odio era el que le impedía ser todo lo que podía llegar a ser, se libró de él; ahora… no era odio lo que se sentía entre ambos peleadores, solo respeto y la necesidad de terminar de una vez por todas con el asunto que tenían pendiente.
-¡HADO-KEN!
-¡TIGER BLOW!
La pelea empezó a tomar tintes dramáticos ya habían pasado mas de cuatro horas y ninguno de ellos había podido conectar un solo golpe de lleno, pero su cuerpo ya empezaba a resentir los estragos del agotamiento, Sagat no podía permitir que la pelea se extendiera más, juntando todo su espíritu luchador se abalanzó contra Ryu con su TIGER RAGE, Ryu bloqueó exitosamente las primeras oleadas del ataque, pero el cansancio y la fuerza de las patadas en serie terminaron por romper con su defensa, Sagat terminaba su ataque con una patada voladora, recta y que envolvía su pie en fuego, proveniente de su espíritu de combate; Ryu caía ante este último y poderoso ataque, Sagat tocaba el suelo con signos de completo agotamiento, esperaba que fuera suficiente, pero justo cuando trataba de recuperarse Ryu se levantaba de un salto y le devolvía el daño con una patada voladora en el rostro, un golpe a las costillas, otro más al mentón, el plexo, y por último:
-Aquí terminamos Sagat… ¡SHINKUU HADO-KEN! –La mejor técnica de Ryu, fruto del entrenamiento y dominio de las técnicas del Hado, Sagat no pudo resistirlo, cada golpe lo hacía sentir que explotaba, y el último golpe, terminaba de derrotarlo rotundamente, cuando por fin su magullado cuerpo tocaba el suelo, estaba casi inconsciente, sabía que ya no había nada que hacer, salvo tratar de evitar que se notara que tenía herido algo más que su amor propio, pero quizá eso sería imposible.
-C… creo que ya terminamos, ¿verdad Ryu? "cogh"… parece que mi entrenamiento no fue el suficiente, o quizá tú entrenaste más… je, supongo que debo marcharme ya.
-Sagat… -Ryu le ofrecía la mano para que Sagat se levantara, y este sonreía mientras que la aceptaba con cierto gesto de burla, Sakura no podía creerlo.
-Ryu, no es que esté mal pero, ¿por qué lo ayudas a levantarse? Creí que tú y el eran enemigos.
-"Un enemigo noble puede llegar a ser un amigo excelente" –Fue lo único que dijo Ryu, Sagat se sorprendió, pero le alegró escuchar eso.
-¿"Amigos" no crees que ya es algo tarde para eso? –Preguntó Sagat, Ryu sonrió.
-Respeto tus habilidades Sagat, y me alegraría que me consideraras un amigo. –Sagat se levantó haciendo un esfuerzo y aunque sintiéndose algo estúpido extendió su mano al guerrero, quien la aceptó de buena gana, mientras las mujeres que veían la escena se les salían unas cuantas lágrimas por el buen final de esta pelea.
-Que diablos… de acuerdo Ryu, cuando sea, donde sea, sólo llámame y ahí estaré, pero recuerda: volveremos a pelear y te aseguro que seré más fuerte.
-Yo también… amigo.
Sagat sonríe y haciendo una ligera reverencia a modo de despedida, se retira. Ryu se queda quieto y tan pronto Sagat desaparece de la vista cae desmayado, Chun-Li y Sakura se apresuran a auxiliarlo, mientras Feiling va hacia el edificio en busca de curaciones.
A la mañana siguiente, o mas bien unas horas después, Ryu despierta, y Chun-Li está frente a él.
-¿Q…Qué pasó?
-Ryu, que bueno que despiertas, parece que Sagat te lastimó más de lo que creímos, deberíamos de matarte, ¿cómo te atreves a preocuparnos así? No eres una maquina, no deberías de sobrepasar tus límites de esa forma.
-L… lo siento, lamento haberte preocupado, pero creo que ya me siento mejor, gracias por atenderme.
-No hay problema, pero en vista de que ya estás bien, tengo algo que preguntarte: A que se refería Sagat con eso de que tú y Sakura… -A Ryu se le fueron los colores de rostro, mitad por recordar lo que pasó y mitad por la mirada de furia asesina velada que había en lo ojos de Chun-Li.
-Este… oh, creo que me siento mal de nuevo, me desmayo…
-Oye no, ni creas que te vas a zafar tan fácil, dime que pasó ayer entre Sakura y tú antes de que regresaras, ¡RYU!
