La historia sigue, parece que después de todo si hay gente leyendo esto, espero que mi forma de escribir les sea agradable, a veces siento que le hecho mucha crema a mis tacos, pero bueno, así es como escribo yo. Espero sus reviews eh?

Ryu y todos los demás personajes son propiedad de Capcom.

GUERRERO, SENIN, GRAN MAESTRO

A la mañana siguiente, Ryu y Sakura empezaban sus entrenamientos mientras que Chun-Li y Feiling hacían lo mismo con los niños que asistían al Dojo, parecía que ambos trataban de olvidar lo que había pasado, o casi pasado el día anterior, sin embargo cada vez que tenían que cruzar palabra, ambos volteaban la vista a algún punto en el espacio, lo que no pasó desapercibido para Sakura.

Cuando terminaron las clases de ese día, como por eso de las 3 de la tarde, Ryu decidió sentarse bajo el árbol del patio, mientras hojeaba un libro, Sakura al verlo se acercó.

-¿Qué haces Ryu? No sabía que te gustara leer.

-¿Hm, Sakura? Seguro, ¿Por qué no habría de gustarme? El ser un peleador no me impide tener ciertos pasatiempos extras.

Tras decir esto Ryu volvió a adentrarse en su lectura, Sakura se quedó un rato viéndolo, la verdad es que Ryu se veía muy diferente mientras leía, como todos los que leen, sus facciones se relajaban, y sus ojos mostraban una mirada muy especial, Sakura no pudo evitar sonrojarse.

-(pensando) "Ryu, no sabía que te pudieras ver tan guapo…" este, Ryu ¿te molesta si me siento a tu lado?

-No, como gustes.

Sakura se sentó un rato para seguir admirando a su ídolo a sus anchas, Ryu seguía leyendo con calma, pero después de un rato sintió la mirada tan… intensa de Sakura, por lo que mejor dejó su libro a un lado.

-Y… dime Sakura, ¿quieres hablar de algo?

-¿Eh? No, de nada en especial, solo quería hacerte compañía un rato, pero ya que estamos hablando, quisiera agradecerte que me dediques un poco de tu tiempo.

-Seguro, no tienes nada que agradecer, eres una niña muy entusiasta y mereces que se te tome en cuenta.

-Ryu, no me digas "niña", ya no lo soy, como te habrás dado cuenta. –Sakura guiñaba un ojo mientras decía estas palabras, y Ryu pasaba saliva un poco turbado.

-gulp… Lo siento, no quise ofenderte, ya sé que ya eres toda una señorita, lo digo de cariño.

-Je, de acuerdo, solo por eso te perdono, "cariño".

La atmósfera se empezó a poner igual que el día anterior, y Ryu se sintió incomodo por ello, sobretodo porque sabía que Sakura no dudaría ni un segundo en hacer cualquier cosa que pasara por su mente, Ryu se disponía a levantarse cuando Sakura se acercó a él como una gatita zalamera.

-¿S… Sakura? –Ryu iba a decir algo pero Sakura tocó los labios de Ryu con un dedo en señal de silencio.

-Shh… no digas nada Ryu, ¿sabes? Ayer vi que tú y Chun-Li estuvieron practicando un poco.

-¿E… en serio? ¿Y… y qué tanto viste?

-TODO

-¿T… todo, TODO?

-Si, y creo que yo también me merezco un poco de tu… habilidad en el combate cuerpo a cuerpo, si sabes a que me refiero.

Ryu empezaba a sudar por los nervios. –O… oye Sakura, si de veras viste todo, debiste ver que Chun-Li y yo no hicimos nada.

-Si, pero la intención estuvo, si la señorita Li no tuvo el valor de terminar lo que empezó es su problema, pero yo no voy a dejar pasar esta oportunidad.

Sakura cerró los ojos y Ryu ya no podía echarse más hacia atrás porque el árbol en que estaba recargado le estorbaba, podía sentir la respiración de Sakura sobre él, y sus manos empezaron a rodear temblorosa y lentamente el talle de la joven en acto reflejo, el instante era mágico, y justo cuando estaba a punto de pasar algo…

-Oye chico, veo que te entretienes ¿verdad?

Sakura volteó a ver de donde provenía la voz y la sorpresa la fulminó, ante ellos se encontraba una especie de anciano, vestido con harapos, manco y de ojos sin pupilas, un grito fue todo lo que pudo hacer antes de desmayarse del susto, Ryu trataba de reanimarla, mientras que veía quien era el extraño, tras reconocerlo alzó la ceja en franca estupefacción.

-¿ORO? ¿Qué hace aquí?

-Nada en especial, solo quería ver el progreso de mi alumno y futuro oponente.

-¿ALUMNO, yo? Escucha anciano, yo ya estoy muy viejo como para tener un maestro, además, creo que usted y yo no tenemos mayor razón para enfrentarnos, usted es un Senin, una persona que mediante entrenamientos trata de llegar al nivel de Dios, yo no voy por ese camino (tampoco).

-¿En serio? Bueno, quizás si, o quizás no, eso lo descubriremos con el tiempo, pero no importa, ¿hay algún lugar donde podamos hablar mas en privado?

Mientras Oro y Ryu hablaban Sakura empezaba a despertar y tras ver de nuevo al Senin volvió a gritar, Ryu la tranquilizó mientras que Oro la veía divertido.

-Tranquila Sakura, no hay nada que temer, es un conocido mío: su nombre es Oro y está aquí para hablar conmigo, discúlpanos por favor.

-P… pero… ¿y nuestro beso? –Sakura se quedó haciendo berrinche mientras que veía como Ryu y el viejo extraño se alejaban con rumbo al cuarto que el guerrero estaba ocupando.

-Me parece que aquí estará bien, Oro; tenga es un poco de té.

-Gracias, no hacía falta la atención.

-Bueno, dígame, ¿qué pasa, por qué está aquí?

El semblante del viejo cambió a uno mas serio mientras bebía un poco del té. –Me parece que últimamente tu carácter ha cambiado mucho, como si presintieras algo ¿no es cierto?

-Vaya, creí que tras de conocer a Rose, no volvería a conocer a nadie que se molestaría en checar mis movimientos, pero sí, tiene razón, me imagino que ya sabe que es ¿verdad?

-Si, ha llegado el momento, la pregunta es ¿te sientes preparado para este reto?

Ryu sonrió resignado -¿Acaso eso importa? Nada de lo que haga o diga me hará cambiar de parecer, es mi deber hacer esto, y no puedo retrasarlo más.

-Ya veo… en ese caso deberás enfrentarme chico, quiero comprobar algo.

-Como lo desee, salgamos.

-Pero no hoy Ryu, me parece que ya tienes una pelea pendiente, además me parece que interrumpí algo hace un momento.

Ryu se sonrojó al recordarlo, pero se esforzó por mantener su conocida estoicidad.

-De acuerdo Oro-sama, lo arreglaremos otro día.

Oro se despidió de Ryu y se marchó, al abrir la puerta se encontró con Sakura quien aún no se acostumbraba del todo a la extraña apariencia del personaje, Oro la vio y sonriendo se despidió de ella.

-Hasta luego señorita, lamento haberla asustado, y lamento haberle quitado su oportunidad.

-¿Eh? N... no se preocupe, ya habrá otra.

-(Quizás ya no la haya)

-¿Dijo usted algo?

-No, nada, nos vemos.

Oro se marcha del lugar y Sakura se queda un rato pensando en las palabras del viejo.

-No debe ser nada importante, ji-ji, creo que veré si puedo seguir con lo de hace rato…

Sakura iba a entrar al cuarto de Ryu cuando oyó un gran escándalo en el patio. Sakura dio un suspiro de fastidio.

-Con ese ruido Chun-Li no tardará en aparecer… ni hablar.

Sakura se fue rumbo al patio para ver que pasaba, al llegar se encontró con un antiguo conocido: Gen, maestro en Wu-Shu y aparentemente por lo que había oído, un maestro de su rival de amores, Chun-Li misma había salido a recibirlo.

-Buenos días, Gen-Sama, ¿qué lo trae por aquí?

-Nada en especial, Chun-Li he venido a ver como estás.

-Oh, muy bien maestro, entreno a estos niños, y cada día son mejores, debería verlos.

Gen asintió, pero de repente captó la presencia de Sakura en un rincón.

-¿Quién está ahí?

-S… saludos Gen-Sama soy Kasugano Sakura, Chun-Li me invitó a pasar unos días aquí, y… pues eso, estoy pasando unos días aquí.

-¿Sakura? ¿Qué no eres la chica que sigue a todas partes a ese hombre… Ryu?

-(Me gustaría que la gente me respetara más, no soy solo "la chica que sigue a Ryu a todas partes") si, soy yo.

-¿Qué haces por aquí? –Gen preguntó y antes de que Sakura abriera la boca, Chun-Li le respondió a su maestro.

-Hace unos días Ryu pasó por aquí, me dijo que estaba tratando de tomarse unas vacaciones, por lo decidí decirle que se quedara por unos días.

Gen alzó una ceja en gesto dubitativo, como si no estuviera de acuerdo con las acciones de su antigua alumna. –Ya veo… ¿y donde está ese hombre?

Como si lo hubieran invocado Ryu salió al patio, tras ver a Gen Ryu se acomodó un poco el Karategi (Gen es ciego, ¿para que caramba hace eso?).

-Gen-Sama, gusto en saludarlo.

-Ryu, saludos, me están diciendo que te estás hospedando aquí.

-Si, no quiero causar molestias, pero ya que Chun-Li lo pidió…

-Espero que no estén haciendo nada indebido.

Mal momento para decir eso, Ryu y Chun-Li se vieron a los ojos, y al recordar lo que pasó ayer, no tardaron en ponerse rojos.

-Mhmm… su silencio no me agrada jóvenes.

-NO, NO SEÑOR GEN, NO ES LO QUE PIENSA… es solo que nos tomaron de sorpresa sus palabras, ¿cómo cree que seríamos capaces de hacer algo deshonroso en el Dojo?

-Mhmm… bueno, no es para llegar a decir que es algo "deshonroso", pero no sería correcto que hicieran algo demasiado atrevido con los niños jugando por aquí y por allá.

Ryu y Chun-Li se quedan callados mientras que Sakura no soportando el silencio, sin ningún miramiento se abraza a Ryu y toma la palabra.

-No tiene que preocuparse por ello señor Gen, yo no permitiré que Chun-Li haga nada inmoral con Ryu, mientras yo esté aquí nadie tocará a Ryu si no soy yo.

Mientras Ryu se ruboriza y Chun-Li se sulfura Gen empieza a pensar un poco, tras un breve rato de reflexión, hace un ademán de que le despejen el área.

-Bueno, ya que estoy aquí, quiero que pelees conmigo muchacho, aún recuerdo la última vez que combatí contigo… quiero ver cuanto has mejorado.

-Me halaga escuchar eso Gen-Sama, pero…

Los ojos sin pupila de Gen se fijan en Ryu, exigiendo total obediencia a su mandato, Ryu detiene sus pretextos y se planta en el patio con su guardia lista.