FESTIVAL, ROSAS Y UNA DESPEDIDA

A la mañana siguiente Ryu despertaba, su brazo derecho estaba vendado y en cabestrillo, aunque la verdad podía moverlo bien, quitándose el soporte del brazo que tenía alrededor del cuello se preparaba a quitarse los vendajes cuando Sakura apareció.

-¡¿PERO QU… ESTÁS HACIENDO RYU?! –Tras volverle a poner las vendas en el brazo Sakura le daba un golpe a Ryu –Escucha Ryu, debes de cuidar tu brazo, yo creo que tardará un poco en curar, no tienes nada roto, pero lo mejor es que lo dejes quieto un rato.

-De acuerdo, de acuerdo Sakura, me portaré bien… GRACIAS.

Sakura se sonrojó un poco por la gentileza, sonriendo tiernamente se abrazó a Ryu, sus ojos se ponían acuosos, tratando de evitar el llanto.

-Ryu, siempre he querido preguntarte algo ¿Por qué peleas? No es por dinero, o por poder, sé que siempre has dicho que es para buscar el verdadero significado de la pelea, ¿pero realmente vale la pena eso? En la pelea con Gill estuviste a punto de morir, Chun-Li me lo dijo, cuando te vi ese día en la calle me sentí feliz como no puedes imaginarlo, pero ahora, te quieres lanzar a un combate en el que expones mas que tu vida ¿Por qué tiene que pasar esto?

-Sakura…

Sakura empezaba a llorar mientras se apretaba más contra Ryu -¿Por qué no dejas todo esto? Por favor…

-Sakura, yo… no puedo, si esto fuera tan fácil como abandonar todo, quizá lo haría, pero Akuma no descansará hasta destruirme, si hiciera lo que pides… si dejara todo, él no me dejaría tranquilo, me obligaría a regresar, mataría a mis amigos, a quien fuera necesario porque yo regresara a enfrentarlo, son pocas las personas que quiero, pero eso me hace valorarlas más, y no dejaría que algo les pasara por mi culpa.

Ryu abrazó a Sakura, como lo hiciera ayer con Chun-Li, tratando de consolarla un poco, mientras Sakura lloraba Ryu pensaba en las palabras de Ken, pero no podía olvidar las razones que lo llevaban a hacer lo que tenía planeado. Obsesionado con sus pensamientos Ryu no notó cuando Chun-Li llegó a donde estaban, Sakura se sobresaltó un poco, pero Chun-Li le hizo señas de que siguiera en la posición que estaba.

-Ryu…Ken ya está mejor, me parece que lo de su costilla se curará pronto, creí que querrías saberlo.

-Sí, gracias Chun.

-Dime una cosa, ¿qué era lo que querían probar con su pelea?

-Ken trataba de lastimarme lo suficiente como para que no pudiera pelear con Akuma, pero como viste fuimos interrumpidos.

-Ya veo… era buena idea, yo también lo haría, pero sé que solo estando muerto no pelearías.

-Tienes razón, solo muerto dejaría de pelear.

-Ryu, ¿en verdad crees que peleas por lo correcto?

-Peleo por lo que creo, eso es todo lo que necesito saber.

-De acuerdo, por favor, cuando terminen vengan a desayunar, la comida se enfría.

Ryu asintió con la cabeza y Chun-Li se retiró, levantando la barbilla de Sakura Ryu le dedicó una sonrisa, esperando que pudiera tranquilizarla, Sakura sonreía tímidamente.

-Ya Sakura, cálmate por favor, hay que ir a desayunar, Chun-Li se podría enojar si dejamos que la comida se enfríe.

-De… de acuerdo, vamos... –Sakura iba al frente, pero de repente se detuvo –Ryu… prométeme una cosa.

-¿Qué?

-Promete que regresarás de tu pelea.

-Sakura…

-Promételo.

-Te lo prometo, volveré.

Una vez que Ryu hizo la promesa de regresar, Sakura volvió a sonreír y juntos entraron a la casa donde Ken ya los esperaba con cara de reproche.

-Oigan, ¿por qué se tardan tanto? Ya tengo mucha hambre y no podíamos empezar porque no llegaban.

-Perdona Ken, no quise molestarte, de todas formas, no te caería mal una dieta.

-Mira quien lo dice… tú eres el que necesita adelgazar, parece que fueras a explotar de un momento a otro, ¿no te estorba todo ese músculo?

Ryu estaba a punto de responder, cuando Sakura se recargó en el hombro de Ryu

-A mí me gusta así, y no me estorba, y creo que Chun-Li comparte mi opinión.

-¡A mí no me metas en tus cosas Sakura!

-¿Lo estás negando?

-Bueno no, la verdad es que a mí también me gusta como se ve, pero ya suelta a Ryu Sakura, no lo dejas desayunar a gusto.

-Oh vamos Chun-Li, no te pongas celosa, si te fijas Ryu tiene otro hombro del otro lado.

-Mhmm… bueno eso es cierto, además como Ryu está lastimado, deberíamos alimentarlo…

-Oigan no es necesario, yo puedo comer solo.

-Oh vamos Ryu, aprovecha la ocasión, no sabes que envidia me das, tienes a dos hermosas chicas a tu disposición y te haces de la boca chiquita.

-Si Ryu, aprovecha la ocasión, no creas que siempre tendrás tanta suerte. –Feiling añadió, aunque no sabía si debía hablar, Ken le revoloteó el pelo, en manera juguetona, dándole ánimos para seguir en el juego.

Ryu sonrió en señal de aprobación, sabía porque lo hacían, y no quiso contradecir a sus amigos, quizá era la última vez que tuvieran la oportunidad de departir tan animados.

Conforme el día avanzaba Ryu, Ken, Chun-Li, Sakura e incluso Feiling se la pasaron platicando y jugando, cuando llegó la noche Ryu se fue a su cuarto, necesitaba descansar el mayor tiempo posible, y el día había sido tan largo que lo que más deseaba en ese momento era acostarse, sin embargo cuando por fin pudo acostarse, no pudo dormir.

-Demonios… tengo muchas cosas en la mente, no puedo dormir… ¿Por qué tenía que pasar todo esto? Sabía bien que esto pasaría si me quedaba demasiado tiempo aquí, no debí aceptar la invitación de Chun-Li en primer lugar, si no lo hubiera hecho, ellas ni siquiera sabrían lo que pasó hasta que hubiera pasado demasiado tiempo como para que les importara… o a mí, pero ahora, justo antes de todo, empiezo a dudar de mis acciones… NO, NO PUEDO DUDAR DE MÍ MISMO… sin importar que pase, llevaré esto hasta sus últimas consecuencias…

Mientras Ryu se hundía en sus pensamientos, la noche pasaba, no fue sino hasta varias horas después que finalmente pudo conciliar el sueño, el amanecer sorprendió al guerrero en el quinto sueño, sus sábanas estaban revueltas y apenas y cubrían una parte de su cuerpo, definitivamente la noche había sido dura, con el sol dándole en pleno rostro Ryu se volteaba de lado con gesto de fastidio, tratando de continuar con el descanso, y cuando estaba por conseguirlo Ken entró abriendo la puerta de par en par, y tan escandaloso como le era posible.

-¡ARRIBA RYU! ¡Es un hermoso día y hay muchas cosas que hacer!

-mhmm…

-Vamos Ryu, ya levántate, no seas flojo.

-Ken… estoy desvelado… déjame dormir… me siento mal…

-No Ryu, y te ves peor, pero ya levántate… caray, no cambias, aún te gusta dormir solo en ropa interior ¿verdad?

-¿EN ROPA INTERIOR?

Sakura entraba como de rayo al cuarto mientras que Ken casi se caía por el empujón, y Ryu se apresuraba a tratar de taparse.

-OYE SAKURA ¿COMO TE ATREVES A ENTRAR EN EL CUARTO DE UN HOMBRE EN ESA FORMA?

-Oh vamos Ryu, no tienes nada que no haya visto antes, ahora que si te quitas la sábana…

-¡¡¡SAL DE AQUÍ!!!

Sakura reía pícara mientras salía, y su risa sonaba como un alegre cascabel, tras la pequeña intromisión de la chica Ryu no tuvo mas remedio que levantarse, Ken se sacudía el polvo de la ropa por haberse caído.

-Cielos, esa chica es un huracán, basta que se le ocurra algo para que lo lleve a cabo.

-Si, pero me gustaría que me respetara un poco, bueno, ya que… al menos sirvió para que me levantara, ¿para que querías que me despertara?

-Pues por nada en especial, solo quería que te levantaras para dar una vuelta por el pueblo, Chun-Li dice que les dio el día a los niños para que fueran todos al festival que hay, creo que Sakura venía a eso, pero pues ya de paso…

-Mhmm, pues suena interesante, de cualquier forma no puedo hacer mucho con el brazo amarrado, de acuerdo, ¿a qué hora nos vamos?

-Como a las 7:30 de la noche más o menos.

-¿ENTONCES PARA QUÉ ME DESPIERTAS A ESTA HORA KEN? Son las 8:00 de la mañana, es más… ya vete, voy a dormirme otro rato.

-¿No vas a desayunar?

-Por eso dije que ya vayamos a desayunar.

-…

Tras un desayuno rápido pero sustancioso todos se dispusieron a darle una pequeña manita de gato a la casa, aprovechando que los niños no entrenarían hoy, y para ocuparse en algo en lo que daba la hora, mas tarde, tras un baño, un cambio de ropa y unos últimos preparativos, todos estaban listos para la fiesta, Ryu y Ken vestían ropas de gala según sus costumbres, mientras que Ken usaba un traje sport, Ryu vestía un Kimono masculino liso, de color azul, mangas recogidas y una faja blanca, Feiling vestía un traje chino de color amarillo, con lazos al hombro, sencillo pero muy bonito, los tres parecían algo aburridos por la espera y empezaban a bostezar cuando de pronto Chun-Li hizo acto de presencia, lucía esplendorosa en un traje de seda entallado, con bordados en oro y carmesí, como toque final un abanico de plumas enormes daban un toque de misterio que resultaba muy sensual, parecía una muñequita, a Ryu se le olvidó respirar en un rato de la pura impresión, mientras que Ken no podía evitar un comentario obligado.

-FIU FIUUU… muñeca, ~ ejem ~ quiero decir… que bien te ves Chun-Li, eres un regalo a la vista.

-Gracias… que galante eres Ken, al menos en tu segundo intento, dime Ryu ¿cómo me veo?

-…

-¿Ryu?

-… ¿EH? Ah… p…perdón, te ves increíble Chun-Li, faltan adjetivos en este planeta para describir lo hermosa que te ves.

-G… gracias, (sonrojo) no sabía que pudieras ser tan galante.

-No hay nada que agradecer, es solo la verdad.

-¡HEY! ¿Qué yo no merezco ni un solo halago?

Sakura salía corriendo como era su costumbre, con gran orgullo mostraba sus ropas, vestida con un Yukata blanco estampado de las mismas flores que le daban nombre y un tocado en el pelo, sonreía un poco sonrojada, mientras se daba una vuelta para que pudieran verla bien, sus pequeños pies traían unas diminutas sandalias que daban el toque final al conjunto, pese a no ser tan ajustado como el traje de Chun-Li, se amoldaba lo suficientemente bien a su cuerpo para mostrar lo armonioso de él, ya había quedado atrás el cuerpo de niña, ahora como una mujer Sakura se veía sencillamente deliciosa en su Kimono.

-¿Y bien Ryu? ¿No vas a decir nada acerca de mi Yukata?

-Cielos Sakura, es hermoso, casi tanto como tú, te ves preciosa con él, pareces una diosa.

Con las mejillas en carmín Sakura sonreía nerviosa, y mientras Chun-Li alzaba la ceja con un gesto de enojo, Ken acercaba a Ryu con mirada seria.

-Muy bien, ya dígame ¿quien es usted y que hizo con mi amigo Ryu?

-Vamos Ken, no estés jugando.

Chun-Li tomaba a Ryu por el hombro, una nube con rayos incluidos volaba sobre su cabeza.

-Oye Ryu ¿no crees que te estás luciendo mucho con tantos halagos?

Ryu sudó frío, las cosas se hubieran puesto feas, pero afortunadamente Ken entró de inmediato como mediador, tras unos minutos todos salían contentos rumbo al pueblo. Una vez en el pueblo, los cinco amigos sonreían divertidos, salvo las particularidades propias de la región como lo eran los clásicos dragones manipulados desde adentro por bailarines acróbatas, y algunos juegos pirotécnicos, el festival no era muy diferente de cualquier otro en el mundo, gente divirtiéndose por todos lados, niños gritando emocionados corrían de un lado a otro, espiando y maravillándose en cada puesto, en donde vendían todo tipo de artilugios, desde comida y juguetes hasta juegos de destreza, en medio de este mundo de gente los amigos reían divertidos, en un momento de distracción Ryu se separó del grupo y se encontró frente a la tienda de una adivinadora, sin saber muy bien por qué, entró al lugar, una vez dentro de esta, Ryu se sorprendió gratamente de ver a una antigua conocida.

-¿ROSE? ¿Qué haces aquí?

-Nada en especial, solo quería ver como te iba.

-Ya veo, estoy bien, ¿y a ti cómo te va?

-Ryu… ¿por qué siempre hay que sacarte las cosas por la fuerza? Sé que estás muy preocupado, ¿por qué no me cuentas que te pasa? Te hará bien desahogarte.

-(suspiro) ¿Qué acaso tengo algo escrito en la cara? pareciera que todo el mundo sabe de mis asuntos, Oro me visitó hace unos días, después el maestro Gen me dijo que no me perdonaría si hacía algo que lastimara a ya sabes quienes y me imagino que tú también vas a decirme algo por el estilo.

-Te equivocas.

-¿Disculpa?

-Estás equivocado Ryu, sé que estás sufriendo mucho con todo esto, y también que preferirías mantener a todos tus seres queridos al margen, pero eso es algo que no puede ser, mira, nadie en este mundo puede decir que no tiene nada de que arrepentirse, todos cometemos errores, lo único que podemos hacer para poder vivir con algo parecido a una "conciencia limpia" es hacer lo que creamos correcto, lo de menos es si es bueno o malo ante los ojos de los demás. Sé fuerte Ryu, estás ante el que puede ser el mayor y quizá el último de tus retos, pero sé que lo enfrentarás con valor… como siempre lo haz hecho.

-Gracias Rose, no sabes cuanto significa eso para mí en estos momentos.

-Descuida Ryu, como adivina sé lo terrible que puede ser a veces el sentir que tienes en tus espaldas un ancla tan pesada como el destino, pero también sé que la única forma de que el futuro puede ser un hecho consumado, es que la gente deje de soñar, ahora si me disculpas debo marcharme antes de que alguien más vea la tienda y quiera entrar; solo algo más… un pequeño regalo.

Rose se levantó de su silla y besa a Ryu en la mejilla, quien se apenó ante la demostración de afecto tan repentina.

-Ahora sí Ryu, adiós…

Cuando Ryu levantó la vista, estaba en medio de la calle, con mirada aturdida veía a su alrededor tratando de asegurarse si lo que vio era verdad o solo una alucinación. En ese momento Chun-Li, Sakura Feiling y Ken llegaban a sus espaldas.

-¡Ryu! ¿Donde estabas? Te estábamos buscando.

-Ken… no estoy muy seguro, creo que los perdí de vista un minuto, y estuve paseándome un rato (me pregunto si todo eso fue real).

-RYUUUU… -Los ojos de Chun-Li y Sakura echaban chispas, con cara de desconcierto y miedo Ryu volteaba a ver a las chicas.

-¿Q… qué pasa?

-¿POR QU… TIENES LABIAL EN LA MEJILLA?

Ryu se tocaba la mejilla donde Rose lo besara, frotándose con los dedos el cachete, Ryu veía el carmín del lápiz de labios que Rose siempre usaba.

-Ya veo… entonces fue real. –Ryu sonreía al pensar en Rose y sus palabras de apoyo, pero en cuanto recordó en que situación se encontraba la sonrisa se le borró de la cara.

-O… oigan, no es lo que parece, puedo explicarlo, creo que puedo explicarlo… bueno tal vez no pueda explicarlo del todo pero…

Para no hacer demasiado largo el cuento, solo baste decir que el regreso al Dojo fue por demás callado, Chun-Li y Sakura caminaban hasta adelante, con paso rápido y muy, muy enojadas, Feiling volteaba de cuando en cuando hacia atrás algo preocupada, Ken suspiraba algo resignado mientras ayudaba a caminar a Ryu que traía señas de una inconmensurable paliza.

Horas (y curaciones después) Ryu se sentaba sobre el techo del edificio, pese a que las heridas eran varias, no eran tan malas como parecía al principio, por lo que decidió pensar un rato bajo la luz de las estrellas. Unos minutos después Chun-Li subía al techo, buscándolo.

-¿Ryu? Debí imaginar que estarías aquí arriba.

-Quería pensar un rato, es todo… ¿pasa algo Chun-Li?

-No, no, solo quería disculparme por lo de hace un rato, Sakura dice que también lo siente, pero que te lo merecías.

-Ja, descuiden, no pasa nada, estoy bien.

-Ryu… ¿qué has decidido? ¿Pelearás con Akuma?

-Si…

-Ya veo… ¿regresarás?

-Eso no lo sé, quisiera poder asegurártelo, pero esta será la pelea más peligrosa que he enfrentado, en otros tiempos Akuma quiso apoderarse de mi mente, para que me volviera su alumno, pero eso ya se acabó; ahora soy el último obstáculo entre él y su meta de volverse el único poseedor del poder del MESATSU NO HADOU.

-Ryu… yo…

-Por favor… no digas nada, no tiene caso.

Chun-Li sintió como su corazón se oprimía por la angustia, quizá era la última vez que lo veía, no podía dejar que se fuera así nada más, debía decirlo…

-Ryu, yo… yo… ¡TE AMO!

Ryu se detuvo, petrificado, de todas las cosas que Chun-Li pudo haberle dicho, esa fue la más terrible que pudo expresar en ese momento, ya de por sí era difícil para él irse con las cosas como estaban, pero ahora...

-Ryu, ¿no me dirás nada al respecto?

-Chun-Li… no sé que decir… yo… debo irme.

-Solo otra pregunta entonces... ¿qué somos Sakura y yo para tí?

-No tiene caso responder eso.

-Ryu.

-¿Qué?

-¿Podrías dejar de hacerte idiota y responder a la pregunta?

-...

... ambas son muy importantes para mí, pero la respuesta que buscas no puedo dártela.

-… De acuerdo, dejémoslo así por ahora, de cualquier forma, te voy a decir algo, tendrás que tomar esa decisión algún día, y mas te vale que lo hagas pronto, no creas que eres tan importante como para que se te espere por siempre, sé que regresarás, mas te vale hacerlo, y cuando lo hagas tendrás que responder a mis preguntas, y algo más... toma, quiero que te lleves esto.

Chun-Li le entrega a Ryu una de sus cintas de pelo, con nerviosismo la aprieta en la mano del guerrero mientras que baja la cabeza, incapaz de ver a los ojos a Ryu.

-Sé que esto está muy trillado, pero por favor, quiero que lo guardes hasta que regreses.

-GRACIAS, haré lo posible por devolvértelo.

-¿Cuándo piensas marcharte?

-En tres días, quiero dejar que mi brazo se recupere.

-De acuerdo, nos vemos mañana entonces.

Tras decir esto Chun-Li se marchó, tan pronto Chun-Li salió de vista Ryu se levantaba de su lugar rumbo a la planta baja, de un tirón se quitaba los vendajes del brazo y el resto del cuerpo, no había marcha atrás, con un salto ágil, caía cerca del cuarto donde estaba su ropa, en solo unos instantes Ryu ya estaba en su traje de combate, su mirada se desvió hacia la casa, una última mirada serviría de despedida, lamentaba no poder despedirse de Ken, Feiling y principalmente de Sakura y Chun-Li, pero a veces las despedidas son demasiado tristes y es mejor irse sin decir nada.

-Parece que ya no podré quedarme más tiempo por aquí, me alegra haberlas visto por última vez…

-¿A que se refiere con eso de última vez, señor?

Ryu volteó y vio a Feiling que lo veía extrañada, Ryu se agachó para quedar a su altura.

-Por lo que veo a tí no se te puede ocultar nada ¿verdad Fei?

-No, creo que no, me parece que tiene algo pendiente ¿verdad?

-Así es, por favor; despídeme de tu maestra, y cuídala mucho… continua entrenando y serás tan fuerte como ella; un último favor…

-¿dígame?

Ryu se quitó sus guanteletes y se les entregó a Feiling.

-Dales esto a Sakura y Chun-Li por favor… y diles que las quiero, adiós Feiling, cuídate mucho.

Ryu se levantó y se marchó, sin ni siquiera ir por sus cosas, este viaje no tenía regreso...