MUERTE

La batalla ha sido dura, pero finalmente ha sido ganada, Akuma, el amo del puño ha caído, más no sin existir perdidas, junto a Akuma yace el cuerpo del guerrero que logró la proeza, sus amigas, ven impotentes como la vida se le escapa de las manos.

-Chun-Li, Sakura ¿qué ha pasado? Llegamos lo más rápido que pudimos.

-No fue lo suficiente Ken...

Cuando Ken ve hacia el punto donde Chun-Li apunta su corazón detiene su latido, destrozado, abraza a su mejor amigo, mientras gruesas lágrimas corren por sus mejillas.

-¡RYUUUU! ¡CONTESTA HERMANO! LEVÁNTATE, DESPIERTA POR AMOR DE DIOS, NO TE MUERAS

Sagat no sabe que actitud tomar, y trata de disimular su pena por el caído viendo alrededor, cuando ve el cuerpo de Akuma no puede evitar patearlo, resentido y furioso, pero Akuma no se mueve, no lo siente y Sagat se cruza de brazos.

-Al menos... parece que Akuma también está muerto...

Sagat habla con voz ahogada, trata de encontrar un aliciente, pero Sakura voltea a verlo enojada, y con lágrimas en los ojos.

-¡Y ESO QUE DIABLOS IMPORTA! El precio fue demasiado alto... ¡NO LO VALÍA!

Con gran dolor los presentes lloran sobre el cuerpo del amigo que se ha ido, las lágrimas caen en su rostro, una de ellas parece activar algo, y Ryu se mueve ligeramente, Sakura es la primera en notarlo, y grita emocionada.

-UN MOMENTO, parece que Ryu... ¡SI, RYU SIGUE VIVO!

De inmediato todos se apresuran a buscar la forma de curar al hombre, mientras Chun-Li va a buscar agua, Ken corre al fondo de la cueva en busca de algo que pueda ayudar, Sagat y Sakura lo confortan y tratan de mantenerlo vivo en la medida que pueden.

Cuando regresan los amigos con lo poco que han encontrado de inmediato tratan de curarlo, pero es inútil, nada pueden hacer, las heridas son demasiado serias como para que puedan cerrarse y no hay manera de que Ryu sobreviviera el viaje hasta un hospital, de nuevo la tristeza inunda los corazones de todos, incluso con mayor fuerza, pues están ante una situación en la que lo único que pueden hacer es esperar y ver como su amigo muere, en medio de este sufrimiento Ryu despierta.

-Mhmm... ¿A... amigos? Que agradable verlos... no creí que lo haría de nuevo... c... creo que tenía miedo de morir solo... al menos ahora se siente menos... cruel.

-No hables amigo, te pondrás bien, ya lo verás... –Ken sonreía tranquilizadoramente, pero sus ojos enrojecidos y los de los demás lo delataban.

-Que... pésima actuación... Ken, no dejes tu trabajo de día... cualquiera que sea... ¡AARGH!

-¡Por favor Ryu no hables! Trata de guardar un poco de fuerza.

-¿Que caso... tendría Chun?... esto ya se acabó... pero me alegra volver a verte, a ti y a Sakura... ghhh... ¿saben una cosa?... fue gracias a ustedes que pude ganar, su recuerdo me dio la fuerza para... ganar.

-Ryu, no te vayas, me prometiste que regresarías, LO PROMETISTE.

-Lo... siento Sakura, pero parece que esta vez no voy a poder mantener mi palabra... lo siento de veras...

-Ryu...

-Sagat.... gracias, lamento mucho que lo único que puedas recordar de mí sea la cicatriz que tienes en el pecho.

-Descansa guerrero... tu pelea terminó, te esperan tu maestro y antepasados.

Ryu estaba por cerrar los ojos por última vez, cuando una luz llenó la cueva, con ella, todo parecía purificarse, y Ryu sentía que recuperaba un poco de fuerza, las estatuas desaparecían, las paredes se aclaraban, y una silueta aparecía...

-¿Quién...? ¿Rose?

-Así es, volvemos a vernos Ryu, pero no vengo sola...

Atrás de Rose con la misma fuerza aparecía otra figura, Ryu reconocía la energía que emanaba de la figura, no así su silueta.

-¿O... ORO?

-Así es Ryu, ¿te sorprende mi apariencia?

-¿De donde salió su otro brazo?

Oro aparecía frente a Ryu con una figura un poco diferente, pese a tener la misma cara de anciano, su cuerpo se veía más grande, más fuerte, tenía ambos brazos, y también su voz sonaba diferente, más energética.

-El cuerpo que viste antes era solo un disfraz, para poder encontrar a alguien con el suficiente poder con quien usar toda mi fuerza y conocimiento, sellé mi brazo para darle alguna oportunidad de triunfo a mis oponentes, pero ahora que has derrotado al demonio, creo que ya no hay más que discutir...

-Ryu, hemos venido a ayudarte... has sufrido mucho a lo largo de tu viaje, y mereces una segunda oportunidad... por favor todos, háganse hacia atrás mientras tratamos de curar a Ryu.

De inmediato Chun-Li, Sagat y Ken se retiran, Rose voltea a ver a Sakura que no quiere separarse de Ryu, con una sonrisa cálida la separa de él y Oro y Rose ponen sus manos sobre él. Una luz brillante y hermosa baña el cuerpo de Ryu, mientras empieza a temblar, todos se espantan, pero no intervienen, esperando que Rose sepa lo que hace.

-Vamos Ryu... no te rindas ahora, lucha por tu vida.

Rose y Oro se llevan a sus límites pero Ryu no mejora, pese a que al principio las heridas empezaban a cerrarse, estas empezaban a abrirse de nuevo, la cara de Ryu perdía color, y su cuerpo se empezaba a relajar, Rose temblaba por el esfuerzo, Oro sudaba por la presión, pero nada funcionaba, lo estaban perdiendo.

-No puede ser, ¡Ryu no te mueras caramba!

-¡Ustedes! Vengan acá, necesitamos mas poder.

-¿Que podemos hacer? Dígannos.

-Pongan sus manos sobre las nuestras, pero tengan cuidado, si sienten que se debilitan demasiado apártense, pues pueden morir también.

Ken, Chun-Li, Sakura y Sagat obedecen de inmediato, la luz que había empezado a debilitarse refulge con nuevos bríos, y el cuerpo de Ryu empieza a temblar de nuevo, inyectado de nueva vida, varias de las heridas cierran completamente, pero la herida del pecho no sanaba, de pronto la luz volvía a perder fuerza, los amigos se esforzaban por disimularlo, pero sus cuerpos empezaban a desfallecer.

Preocupada, Rose los invitó a alejarse –Por favor, apártense, la fuerza de su vida se está agotando, si no lo hacen morirán ustedes también.

-No, estamos bien, podemos seguir... –Ryu volteó a ver a sus amigos y trató de convencerlos de claudicar, pero ninguno quiso hacerlo, agradeciendo la ayuda hizo un último intento.

-Sakura, por favor tú eres la más joven, aléjate, aún tienes mucho por qué vivir.

-No, no me iré hasta que vea que regreses con nosotras, Chun-Li y yo no dejaremos que mueras.

Pese al noble sacrificio, todo parecía inútil, Rose y Oro estaban usando todo su poder pero ni así podían curar la herida del pecho, que sangraba profusamente.

-Es inútil, no podemos hacerlo Rose, es imposible que podamos curar esa herida.

-(¿Imposible? Creí que un Senin no tendría esa palabra entre su vocabulario)

Cuando la voz se oyó, todos voltearon al unísono, y sus ojos reflejaban furia y terror, Akuma se levantaba, pero... aún con todo... se veía diferente; su traje negro, su pelo rojo, su piel oscura, sin duda era Akuma, pero sus facciones se veía cambiadas, mas tranquilas, y sus ojos parecían calmados... incluso humanos, como nadie hiciera nada Akuma se acercó al grupo y puso sus manos sobre las de Rose, potenciando infinitamente el poder de todos, la luz se volvió un sol, cegador y cálido, todos sintieron como sus propias fuerzas volvían a sus cuerpos y finalmente la herida de Ryu se cerraba, y este abría los ojos, restablecido y con nueva vida en su cuerpo, Rose, Oro y todos los demás se dejaban caer exhaustos, Akuma era el único que permanecía de pie, y ante el espanto de todos se dirigió a Ryu que lo veía desde el suelo, todavía inmovilizado.

-N... no te acerques a Ryu, miserable... –Con las pocas fuerzas que tenían, Sakura y Chun-Li trataban de alcanzar a Akuma, sin éxito, Ken se levantó frente a él, en un acto de valor, al igual que Sagat, sin embargo Akuma ni siquiera se molestó en verlos, pasándolos por alto.

-R... regresa maldito... nosotros seremos tus oponentes...

-Basta Ken, déjenlo seguir, -Las palabras de Ryu sorprendieron a todos, cuando Akuma quedó frente a Ryu se quedó estático por un momento, Ryu lo veía a los ojos, sin miedo ni ira, los segundos parecían horas, y la tensión llenaba la cueva.

Finalmente Akuma extendió su mano hacia el guerrero caído, quien la aceptó y se levantó con trabajos.

-(Ryu...)

-Akuma...

-(Ese nombre ya no significa nada, llámame...) GOUKI, practicante del HADO-SHOTOKAN y hermano de Gouken.

Ryu sonrió y saludó al hombre respetuosamente mientras veía como su cuerpo se desvanecía.

-Te lo agradezco, Ryu-kun, finalmente mi pesadilla ha acabado, y finalmente volveré a ver a mi Maestro y a mi hermano. Gouken no pudo escoger mejor a su discípulo... adiós, GUERRERO...

Con esas palabras Gouki dejaba este mundo, y Ryu se despedía con el pensamiento.

-"Adiós Gouki, Maestro del HADO-SHOTOKAN"

Cuando Ryu volteó hacia donde estaban sus amigos, les dedicó su mejor sonrisa, quienes al verla, se empezaron a asustar, su cara de sorpresa era tal que Ryu empezó a reír como nunca lo había hecho, por fin, tras años de esfuerzo, su búsqueda había dado frutos.

-Vamos, vamos, ¿por qué esas caras? Parece que hubieran visto a un muerto.

-Ryu, ¿eres tú?

-Pero claro que sí Ken, ¿quién mas podría ser?

Aún sin poder digerir que había pasado Sakura trató de saber que fue todo eso.

-Oye Ryu ¿Qué le pasó a Akuma?

-Akuma ya no existe pequeña, murió hace un rato, solo Gouki estuvo aquí, el hermano de mi Maestro, y por tanto también mi Maestro, quien quiso despedirse antes de irse a acompañar a sus antepasados...

Todos veían a Ryu incrédulos, pero felices de que estuviera bien, Rose se levantó algo aturdida y se acercó a Ryu, curiosa.

-Entonces... ¿ya todo acabó?

-Si te refieres a Akuma, si, finalmente todo ha terminado Rose; te agradezco tu ayuda, y a usted también Oro.

Oro se levantaba, sacudiéndose el polvo de sus harapos.

-Descuida, era lo menos que podía hacer por mi futuro rival, pero recuerda que esto no fue gratis, debes seguir siendo fuerte, la pelea que te pedí sigue pendiente...

-Seguro, Oro-Sama, nos veremos cuando lo crea usted adecuado.

Oro desaparece en un instante y Rose se prepara para hacer lo mismo.

-Bueno Ryu, me parece que eso ha sido todo, creo que ya no volveremos a vernos...

-Eso nunca se sabe Rose, espero que el destino nos permita vernos de nuevo, pero si no...

Ryu se acerca a la adivina y tomándola por el talle la besa en la mejilla, que sonríe divertida y algo apenada.

-... que esto sirva de agradecimiento Rose, cuídate mucho.

Rose asiente, y con un giro de su bufanda desaparece en el aire, Ken golpea a Ryu en el hombro en forma bromista.

-Ryu, viejo zorro... parece que estás muy animado.

-Ken, ¿cómo no estarlo? Finalmente el maestro descansará en paz, y todos los problemas en mi vida se han terminado.

Ryu sonríe orgulloso de sus palabras, Ken se ríe pero de pronto voltea preocupado, con un dejo burlón hace un comentario a Ryu.

-Me parece que esas palabras han sido algo apresuradas Ryu...

Alejándose estratégicamente, Ken ve como Sakura y Chun-Li toman por los hombros a Ryu que se pone blanco.

-¿Q... qué pasa Sakura... Chun-Li? ¿Por qué esas caras?

-Me parece que ya sé de donde venía el labial del otro día... ¿No es así Ryu?

-¿E... están molestas por eso? Fue solo un besito de amigos, no sean celosas, oye Ken...

Cuando Ryu volteó ya no estaba nadie más que él y las damas.

-¿Ken?... ¿Sagat?... ¿alguien?

Con nadie más en la cueva, Ryu se sintió de nuevo en peligro, pero parecía que esta vez no habría nadie que lo reviviera, mientras el guerrero se topaba con la pared, Sakura se tronaba los puños, preparándose para castigarlo.

-Ryu, acabas de cometer el peor error de tu vida...

Chun-Li tampoco parecía muy amigable, acomodándose los hombros, sacaba los guanteletes de Ryu y le daba uno a Sakura y se quedaba con el otro, tras ponérselo, dirigió una mirada torva a Ryu.

-... Nos haces preocupar casi hasta la muerte, recorrer varios kilómetros en tu busca, y cuando te encontramos ¿qué haces? BESAS A OTRA MUJER... Ryu, estás en serios problemas.

-(Aterrado hasta las lágrimas) M... Maestro Gouken, Gouki, creo que me reuniré con ustedes muy pronto...