Dismaclair: Estos personajes son propiedad de JK Rowling y la Warner BROS escribo sin fines de lucro, sólo para distraerme y distraerte.

(¿Qué estoy escuchando? - Bleachers – Rollercoaster)

CAPITULO IV

Montaña Rusa


It was summer when I saw your face
Looked like a teenage runaway

—No tengo ganas de un coctel con sombrillita, invítame un helado o un cappuccino y te armo un altar. —pidió sonriendo.

Lucca sorprendido por el repentino cambio de planes, busco desorientado una cafetería que sirviera helados a esa hora y que estuviera cerca. Dudaba que sus piernas pudieran sostenerle mucho tiempo si ella seguía sonriéndole de esa forma. Estar en compañía de Hermione, le hacía sentir como si estuviese en una montaña rusa. La sensación sólo se podía describir como: Abrumador.

Aún algo perturbado por la sonrisa de su amiga, abrió la puerta de una cafetería pintoresca. Suplicaba a todos los dioses del Olimpo que no pareciera un adolecente enamorado de una súper rockstar.

Oh God, I never thought we'd take it that far
Some killer queen you are

*o*

—… un cappuccino, para la mejor medimaga. —pidió Lucca sonriendo.

La cajera le miro de pies cabeza confundida, ella sabía que no debió aceptar ese cambio de turno con su amiga, porqué era el horario de la gente rara. Lizzy le debía una grande, resignada tomo la orden.

—¿Desea pagar con tarjeta o efectivo? —preguntó esbozando una sonrisa profesional.

—Efectivo…— contesto Lucca buscando su billetera, sin mucha suerte, él salía a trotar por el parque sin su billetera. No lo necesitaba. Nunca antes de ese día lo había necesitado porqué su casa se encontraba a pocas calles del parque. —… o estaba vez, sólo por esta vez…. —enfatizo con una mirada suplicante— pagare con mi varita

La cajera confundida frunció su delgada ceja. No podía creer lo que acababan de escuchar sus castos oídos. Se volvió a golpear mentalmente por aceptar ese cambio de turno, por las mañanas sólo tenía que lidiar con locos que suplicaban por su dosis de cafeína, en cambio, en el turno de la noche, era otro cantar, los locos-imbéciles-pervertidos abundaban. El apuesto imbécil, le miraba con cara de cachorrito abandonado y al mismo tiempo le hacia una propuesta pervertida. Se preguntó cómo era eso posible. La mujer de cabello castaño que lo acompañaba intervino gritando algo que no llego a escuchar, y su mente quedo en blanco. Ella sintió que cerró los ojos sólo milisegundos y cuando volvió a abrirlos, estaba tomando la orden de una anciana que le pedía una hamburguesa doble. Su imaginación estaba muy despierta esa noche, pacientemente le pidió a la ancianita que repitiera la orden.

—Una Hamburguesa doble. — repitió.

—Señora. Esta es una cafetería—explicó—sólo, servimos café y croissants.

—No se atreva a colocar carne a mi hamburguesa señorita…—indico la anciana contando sus monedas para pagar.

—Con o sin mayonesa.

La gente estaba loca. Horario de locos.

Now I'm running

And I can't stop anywhere I go

I think about it everyday and night

I can't let go

*o*

—No puedo creer que siento asquerosamente rico, te atrevieras a robar un helado y dos cappuccinos…—reprendió la castaña en cuanto cruzaron la puerta del departamento de Lucca.

Sonriendo el muchacho se dirigió con los vasos de café a la terraza de su departamento. Mientras Hermione se aferraba a la paleta de helado de chocolate.

—Mañana, recompensaré a la muchacha… —prometió dando un sorbo a su café.

La castaña sujetando su café, decidió sentarse en una de las sillas de madera que el muchacho tenía en su terraza. La vista era impresionante, aunque en el cielo se podía apreciar pocas estrellas debido a la contaminación, la ciudad era como una caldera de diamantes, luces de todos los colores.

Man, I'm never the same
We were shotgun lovers
I was shotgun running away

— ¿por qué vives en un hotel de muggles? —pregunto interesada. — podrías ser dueño del hotel completo o también podrías comprar un castillo, a los magos les gustan esas cosas.

—¿Te incomoda mi pequeña fortuna? —contesto con otra pregunta.

—Si a eso llamas pequeña fortuna, yo también quiero una similar—bromeo la chica.

—Eres esposa de Malfoy, tienes cien veces más que mi pequeña fortuna.

—La fortuna es de Malfoy. —apunto mientras tomaba un sorbo de su capuccino.

El muchacho intuía que algo estaba mal, sin embargo decidió no presionar. Si ella quería abrirle su corazón, él estaría listo para escucharle. Mirando el maravilloso paisaje nocturno de la gran ciudad de Londres, se apoyó perezosamente en la barandilla de la terraza

—Tengo un castillo en Alemania. —concedió

—¡Estupendo! ¿Podría visitar tu castillo alguna vez?

—Claro. A mi madre le encantaría conocerte. —contesto sonriendo.

—Tus padres, viven en ese castillo.

Aunque era más una afirmación que una pregunta. El contesto sólo para seguir la corriente.

—Si. Pasan el verano en Italia. Ella es… —sonrió — única. La adoro.

—Los italianos adoran a sus madres. Mom's boy!~.—intento bromear, sonriendo con melancolía.

—Para un italiano la familia es sagrada. —contesto.— Una vez al año, tenemos una reunión especial de la toda la familia Zabinni. Son como aves que regresan al nido principal, la casa de mi abuela. —gesticulo con un buen italiano— Tengo varios familiares que trabajan en el ministerio de magia, ellos se encargan de los trámites y permisos, lo que sea necesario para reunir a la familia. También tengo primas que viven en Rusia son bailarinas de ballet, otro primo que es un pianista famoso, la gran fiesta de cumpleaños de mi abuela, es todo un acontecimiento.

—Lucca considero que tienes una familia magnifica. —Apuntó con su elegante dedo índice — Eres un mago inteligente y agradable —cruzando sus piernas, continuo —Dime, ¿Blaise Zabinni es adoptado? ¿Verdad?

El italiano se atraganto con del café que estaba bebiendo, que Merlin le ayudara, era un reverendo torpe con letras mayúsculas y brillantina. Sin poder evitarlo soltó una carcajada, a la vez intentaba limpiarse las gotitas de café con la manga de la sudadera deportiva.

—Lucca, no estoy bromeando. — intentando no contagiarse con la risa del chico, volvió a insistir — Tiene que serlo. Blaise es…

—Mi primo. —Interrumpió—Aunque su familia es un tanto snob. Es un Zabinni.

—No sé lo cuentes. ¿si?

Él asintió.

—Será nuestro secreto. —contesto, observando el cuervo negro que se había posado en la barandilla de un piso inferior. El ave tenía una pequeña nota atada a la pata izquierda. Sólo podía significar una cosa, problemas.

—Voy a divorciarme de Malfoy. — Soltó Hermione de pronto, dejando que las lágrimas corrieran por sus mejillas.— por favor, guárdame también este secreto. — su voz fue poco más que un leve susurro— Hasta que consulte con un abogado.

Él volvió a asentir.

—No tengo donde pasar la noche, ¿podría quedarme contigo?—pidió dedicándole una sonrisa triste.

— Mi casa, es tu casa.

Ella limpio sus lágrimas y bebió el resto de su café. —Gracias.

Estuvieron conversando por horas, Hermione no se percató de ello. Aunque siempre ocurría cuando hablaba con Lucca. Probablemente era por qué ambos trabajaban en el misma área, medicina. Era sencillo hablar con él.

—Draco es un idiota. —Soltó Enojado. — ¿Estas segura?

— ¿Segura de que me engaña o segura de que me voy a divorciar?

—Lo siento. —dijo Lucca, acariciando con delicadeza una de las manos de Hermione. —No puedo creer que Draco se prestara para…—tomo un respiro—sé que es un imbécil, pero creí que ustedes se amaban. Quiero decir que son una pareja perfecta.

—Gracias, también imaginaba que lo éramos pero estaba equivocada. No sé desde cuando me mienten y tampoco tengo ganas de averiguarlo. —suspiro resignada —. Necesitaba hablar con alguien. Gracias.

—No necesitas agradecer nada. Me gusta hablar contigo. —afirmo Lucca. —Necesitas descansar, puedes quedarte con la habitación de invitados.

So come a little closer

There is something I could tell you

You are such a rollercoaster

And a killer queen you are

Nada tenía sentido. Una parte de él se debatía entre la esperanza y la incertidumbre. Tal vez realmente era la oportunidad que había estado pidiendo a los Dioses. Draco Malfoy había cometido un error. Aunque Hermione le conto una pequeña parte de lo que realmente sucedió, no quiso darle demasiados detalles, tampoco quiso insistir, ella necesitaba un tiempo para curarse. El tiempo curaría las heridas del corazón de su valiente Griffindor.

El sonido del timbre le saco de su abstracción.

—¿Esperas visitas? — preguntó preocupa. — Lo lamento, no debí…creo que es mejor que me vaya. Te llamare.

—No. — protesto sonriendo. — como te dije puedes quedarte en la habitación que tengo para mis invitados. Esta al fondo por el pasillo de la derecha. Debe ser la Sra. Collins que ha vuelto a perder a su gato.

—Está bien. Por favor, si soy una visita no deseada dímelo con confianza, aún puedo usar algún hechizo y perderme en el callejón Diagon.

El timbre volvió a sonar de manera insistente y violenta, como si fuera un niño de cuatro años que está descubriendo juguetes nuevos.

—A la que enviare al callejón Diagon será a mi vecina, si es ella preguntando por su gato. —soltó dejando la sala. — Dame un minuto, mientras me encargo de mi visita-toco-puertas-sin-ton-ni-son…Demonios!

El humo de polvos mágicos, se filtró por la rendija del cerrojo. Abriendo la puerta con facilidad. Sin embargo una pequeña cadena impidió que el intruso entrara en su casa.

—Sé que estas en casa, abre la puerta.— Exigió su primo, Blaise Zabbini.

—Largo Blaise, no tengo tiempo para tus tonterías. — contesto bloqueando la puerta con su cuerpo. Mientras que Zabbini hacia lo contrario del otro lado, intentando entrar.

—Déjame entrar. — empujo la puerta con todas sus fuerzas— necesito un lugar para cobijarme de la lluvia.

—Hay un puente dos calles al sur, con vagabundos amables—contraataco Lucca.

—No puedes echarme a la calle— soltó indignado— somos familia.

—No puedes quedarte tengo un invitado. — Lucca intento razonar con su primo. — Y solo tengo una habitación para invitados.

— ¿un invitado? — Blaise dejo de empujar la puerta— quizá…¡Merlin! tienes a una chica esperando en tu cama. ¡Es por eso que tienes encantada tu casa! ¡Eso explicaría el por qué no puedo entrar con polvos flu por la chimenea! — acuso frunciendo el ceño.—Dile a tu visita que tu desamparado primo necesita una cama caliente, una chica caliente y una sopa caliente, en ese orden…

La puerta se abrió abruptamente, haciendo que Zabbini cayeran de sopetón en sus posaderas.

— Blaise, el infierno te espera.

—Y arderé como una véngala. —contesto sonriendo socarrón— pero no será hoy ni mañana. Resígnate, voy a quedarme en tu casa.

—Escucha, hagamos un trato— negocio Lucca— te pagare el mejor hotel de la ciudad…

—El mejor, es esta suite al que llamas hogar. — señaló batiendo sus pestañas negras.

Con la confianza de un rey entrando en sus dominios, Blaise entro abriendo de par en par la puerta, empujando a Lucca fuera de su camino.

Rollercoaster, I don't say no

Rollercoaster, when you don't say no

And it's such a rollercoaster

Some killer queen you are

Continuara…


Nota : Hola! aqui el capitulo prometido, espero que pasen un rato agradable leyendo el fic. Gracias por leerme. Addio. Isamay.