Mientras en alguna parte del gran desierto de Suna se encontraba un pelirojo contemplando la belleza que este desprendía, no pasaba más del mediodía por lo que el calor era sin duda de los peores que existían, pero a él no le importaba, se mantenía aun c

Mientras en alguna parte del gran desierto de Suna se encontraba un pelirojo contemplando la belleza que este desprendía, no pasaba más del mediodía por lo que el calor era sin duda de los peores que existían, pero a él no le importaba, se mantenía aun con el traje de Kazakage con el tradicional sombrero por un lado, el desierto le brindaba tanta paz y tranquilidad, le encantaba dejar sus deberes y contemplarlo hasta el anochecer, se sentaba en alguna roca y durante horas se dedicaba a ver como la arena se movía lentamente de su lugar con ayuda del viento, pero sin duda amaba cuando la luna empezaba a salir, los colores rojizos, cobrizos y dorados que adornaban el cielo simplemente le resultaban muy relajantes, pero sin duda al ver la luna brillar en toda su gloria era lo que mas le gustaba, le recordaba aquellos ojos platinados que poseía aquella chica de Honoka, aunque solo la vio un par de veces sin duda desde los exámenes chuuni capturo su atención, su forma de ser tan tímida, el rubor que nunca desaparecía, su singular sonrisa que nunca desaparecía, la determinación de mantenerse en pie aun sabiendo que nunca le ganaría a su primo y aun después de casi morir por su culpa asistió a su combate para apoyarlo, no guardo rencor u odio hacia el, al contrario lo perdono y creo una amistad con él, sin duda era la persona mas bondadosa que conocía incluso mas que su tío, aún recordaba aquella misión donde pudo estar cerca de ella.

Flash back

Tsunade había contratado de sus servicios para ayudarla a encontrar un antiguo pergamino que se encontraba en alguna parte del desierto, según los datos que habían obtenido, el pergamino era transportado por nómadas a través del desierto, en el venia escrito las técnicas de esa tribu, pero al ser de suma importancia, la caravana fue atacada por ninjas de la aldea escondida entre las rocas orillándolos a esconderlo en una cueva la cual sepultaron en un manto de arena, Gaara era el único que conocía a la perfección el desierto y sabia como entrar de el y salir vivo con el menor rasguño, pero como el desierto era inmenso y la cueva estaba sepultada necesaria de la ayuda de los Hyuuga.

- Y bien,- hablo la godaime- ¿acepta la misión?

-Claro,-dijo el kage con su usual voz fría e indiferente- sin embargo no logro entender como encontraremos la cueva

-Un reciente mapa que la tribu nos brindo muestra en que lugar del desierto esta,-contesto la rubia- el problema es que el perímetro de búsqueda puede ser de 250 m a la redonda, por los constantes cambios de la arena y dunas

- Comprendo y ¿de que me servirá la compañía de los Hyuuga?

- Ellos posen el Byakugan, el cual les permite ver más allá de lo que la vista humana puede captar, en este momento los únicos capacitados son Neji y Hinata, me hubiera gustado mandar a los dos, pero Neji se ha ido a una misión con su grupo, por lo que solo Hinata lo podrá acompañar

- De acuerdo cuando partiríamos

- Mañana por la mañana

- Bien,- asiendo una reverencia- en ese caso me retiro

A la mañana siguiente el pelirojo se encontraba boca debajo de un árbol con sus pie pegados en una rama gracias a su chacra, se percato de una dulce niña que estaba sentada en el suelo con la espalda recargada en el tronco y los ojos cerrados, la chica era de piel tan blanca como la nieve, cabello negro con destellos azules, por un momento pensó en la chica de los exámenes chuuni, pero aquella chica tenia el pelo corto y a esta su pelo le llegaba hasta la cintura y sin duda su cuerpo era ya de una mujer mas madura, a diferencia al de Sakura su cuerpo estaba mas desarrollado incluso mas que el de su hermana, pero fue sacado de sus pensamientos cuando esta se dispuso a hablar aun con sus ojos cerrados.

- Buenos días Kazakage-sama

La chica se paro de su lugar, se sacudió un poco la ropa y levantando la cara ya con sus ojos abiertos y una dulce sonrisa dibujada en su rostro prosiguió

- Mi nombre es Hyuuga Hinata, espero serle de ayuda y no retrasarlo en esta misión

El pelirojo se sorprendió como era posible, en verdad era ella, sin duda alguna poseía los mismos ojos platinados y esa dulce sonrisa solo ella la poseía, por unos instantes observo sus ojos casi blancos no transmitía miedo ni odio, quizás algo de tristeza, ¿tristeza? como podían transmitir eso si siempre lucia esa hermosa sonrisa, un momento a caso no tartamudeo, en verdad había cambiado ya no era tan tímida, pero aun transmitía el querer cuidarla y protegerla como si de una muñeca de porcelana fuese, pero a él que le importaba eso, nunca mostró interés en alguien y mucho menos deseos de cuidarla y tenerla a su lado, ¿porque al estar con esa chica aparecían sentimientos que nunca había sentido?, ¿porque no podía dejar de verla?, ¿Por qué?

- ¿Por qué?- dijo el pelirojo en voz baja

- ¿Se encuentra bien Kazakage?

- ¿he? si, será mejor partir ya

Salieron de la aldea a paso rápido, su velocidad era extraordinaria sin duda alguna llegarían al desierto al atardecer, Gaara se preocupo por la chica ya que desde que salieron no tomaron algún descanso nunca dejaron de correr, al voltear a verla la chica parecía disfrutar el viaje, al notar la mirada del pelirojo levanto el rostro para verlo mejor y sonreírle, Gaara giro el rostro rápidamente con un poco de sonrojo, al anochecer se detuvieron en el limite del bosque, ya que seria peligroso acampar en el desierto, Hinata trepo hasta la sima de un enorme árbol y usando su Byakugan inspecciono la zona, al ver que no había peligro alguno bajo del árbol y se dirigió a un pequeño arrollo que había a unos cuantos kilómetros para lavarse un poco. Mientras tanto Gaara se encontraba viendo la enorme luna que había, se podía notar que ya estaban cerca del desierto por la fría brisa que lo rodeaba, un escalofrío recorrió su cuerpo, seguido de un calor agradable al levantar la vista vio como la Hyuuga depositaba en sus hombros una frazada, para después envolverse en otra ella, la chica tomo asiento a lado del chico, el cual la veía sorprendido.

- Debería de tener más cuidado con su salud, - decía la Hyuuga con voz dulce- podría pescar un resfriado

Ambos quedaron en un total silencio, la brisa jugaba con el cabello de la chica, por lo que decidió sujetarlo en una coleta alta, la chica se estremeció al oír a hablar al chico.

-¿Por qué estas aquí?

- Porque Tsunade me encomendó esta misión,- algo triste- acaso ¿le incomoda mi presencia?

- No me refería a eso, sino porque estas junto a mi

- Lamento si le incomoda mi compañía,- levantándose- me iré a dar una vuelta por la zona para inspeccionarla

-No quédate

- De acuerdo

- ¿Te puedo preguntar algo?

- Por supuesto

- ¿No me temes?

- ¿Temer? – Confundida-¿Por qué lo haría?

- Por todo lo que e hecho en el pasado, e matado a mas personas inocentes que malvadas, nunca tuve misericordia de nadie, incluso casi acabo con tu aldea.

-: Supongo que sus motivos habrá tenido,- con voz maternal- eso es algo que ya paso, debería de dejarlo atrás y no atormentarse por el pasado,-sonriéndole dulcemente- todos merecemos una segunda oportunidad, uno es quien elige cuando tomarla.

- ¿Por qué eres tan dulce conmigo?

- ¿Por qué no debería de serlo?

- Porque soy un demonio, un arma para mi pueblo.

- Comprendo,-reflexionando un poco después continuo- por lo mismo mereces ser querido, el rechazo de algunas personas, el odio de otras, el saber que solo eres un estorbo y hasta tu muerte desean en lugar de hacerte sentir miserable y triste deberían de motivarte a ser mejor persona, bueno eso yo pienso.

- ¿Algunas vez te haz sentido así?

- Todo el tiempo

- Pero pareces tan feliz

- Y lo soy,-sonriéndole dulcemente- ya que por cada persona que me hace sentir triste existen 5 que en verdad me quieren y siempre están ahí para apoyarme, debería de realizar una lista de todos sus amigos, le garantizo que nunca podrá terminarla.

- Solo son mis amigos para seguir vivos.

-No lo creo, Naruto lo considera un gran amigo el mejor que nadie sabe lo difícil y lo cruel que es llevar un demonio dentro, incluso nuestra generación lo considera un amigo, no un aliado, al menos para mi usted es una gran persona que merece tomar la segunda oportunidad y dejar de atormentarse por el pasado

- Gracias

-No tarda en amanecer será mejor partir de una vez

El resto del recorrido fue mas sencillo gracias al conocimiento del territorio de Gaara y las habilidades de su clan, Hinata no tardo mucho en encontrar el pergamino, para el anochecer llegaron a Honoka, la Hyuuga parecía feliz al haber realizado un buen trabajo, Tsunade la felicito y le permitió volver a casa para que descansara, al salir del despacho se despidió del pelirojo

- Fue lindo trabajar con usted, espero y le valla muy bien en el futuro

- Gracias, sin duda eres una excelente Ninja, a y por favor solo llámame Gaara

- De acuerdo Gaara-Kun espero poder volverlo a ver

La chica beso dulcemente su mejilla y salio rumbo a su casa el chico toco con su palma su mejilla aun calida por el gesto de la ojiblanco.

Fin flash back

Esa fue la última vez que la vio, se preguntaba que estaría haciendo en ese momento, quizás estaría con el escandaloso de Naruto, aunque esa idea le partía el corazón, él sabia que eso a ella la estaría haciendo muy feliz y si ella sonreía no importaba, ya que por su felicidad seria capas de sacrificar la suya. La primera vez que la vio no supo la razón del porque le interesaba tanto esa chica, en su misión junto a ella descubrió que no era solo bella por fuera sino también por dentro y ahora estaba seguro de lo que sentía por ella, era tan sencillo y confuso a la vez, simplemente era amor, ¿amor?, si el estaba enamorado de la chica, ella era mas que perfecta ella era un ángel para el, su ángel, gracias a ella se sintió querido por una noche, descubrió que existían personas que lo querían por lo que era y no por quien era, como sus hermanos y sus amigos de Honoka, ella le dio otro sentido a su vida, ella lo rescato de la inmensa oscuridad en la que estaba encerrado para evitar el dolor, sin duda alguna ella era todo para el y el no tenerla cerca lo carcomía por dentro.

Se levanto de la arena, sacudió su traje de Kazakage y volvió a su aldea, a realizar la promesa que se hizo después de conocerla, ser mejor persona para poder merecer su compañía, ya que alado de ella, él solo era un demonio.