¡Hola!
Bueno, en estos momentos quiero agradecer a todas esas personas detrás de la pantalla que en este momento están leyendo esto.
En serio, muchas gracias por tanta paciencia. Ha sido mucho tiempo desde la última vez que actualicé y me he dado cuenta que hay nuevos lectores. Eso me alegra un montón.
Y tanto a los nuevos lectores como a los viejos lectores que han estado leyendo esta historia desde que la publiqué, estas palabras son para ustedes:
¡Gracias, los amo! (∩o∩)
Pero no los interrumpo más y los dejo continuar con esta historia que esta llegando a su final.
Disclaimer: los personajes de naruto le pertenecen a Kishimoto-sama. La historia si me pertenece.
Aclaraciones:
-Hablan los personajes-
"pensamientos de los personajes"
POV's Hinata
Abrí mis ojos lentamente, tratando de acostumbrarme a la luz de un nuevo día. Me estire un poco, pero sentí un leve dolor en mi cuerpo ¿y como no sentirlo?
¡Había dormido en el sofá!
Algo que no hacia desde hace muchos años, desde mi infancia para ser más especifica.
- Ouch - Pronuncie al intentar sentarte en una posición "normal". El dolor en mi espalda era terrible. "No vuelvo a dormir en este estúpido sofa" pensé enojada, adolorida y, aunque no lo crean, divertida. No podía creer que me haya quedado dormida con Sakura en el sofá.
Esperen...
Mire a mi alrededor en busca de Sakura. No se encontraba ahí, ¿dónde pudo haber ido?
- Sakura... - La llame, pero no hubo respuesta alguna. Me levanté del sofá, ya sin el dolor presente, y fui a la habitación donde se supone ella dormiría, pero que aun no había usado.
- Sakura... ¿Estas aquí? - Entre, y no encontré a nadie, y nuevamente no hubo respuesta. Volví a bajar, y entré en la cocina, pero tampoco encontré nada - ¿Dónde se habrá metido? -
Volví a sentarme en el sofá y encendí la televisión, intentaba no preocuparme tanto, después de todo, Sakura ya era una adulta y sabia lo que hacia, pero aun así me tenia preocupada.
Escuché la puerta abrirse y a los pocos segundos volver a cerrarse, me levanté rápido y corrí para ver de quién se trataba. Me sorprendí al ver a Sakura, recargada en la puerta con... Lágrimas en sus hermosos ojos color jade. Me acerqué a ella.
- Sakura, ¿Qué sucedió? - Pregunte aun más preocupada que antes.
- H-hina... - Se limpió de forma rápida las lágrimas - No te vi, perdón - Intentó darme una sonrisa, pero no funcionó.
- Sakura, dime - Me acerqué y la abracé - ¿Qué sucedió? -
Sakura comenzó a llorar, aferrándose fuertemente de mi, yo movía mi mano derecha de arriba hacia abajo en su espalda para intentar que se calmé.
Los sollozos de ella eran fuertes, en la casa solo se podía escuchar su llanto, al parecer estaba destrozada, pero... ¿Por qué?
Luego de unos minutos, y de que Sakura se calmara nós sentamos en el sofá... Otra vez ese sofá, será que aquí siempre nós "confesaremos"
- ¿Quieres algo de agua? - Le pregunté.
- Tranquila, yo voy por ella - Se levantó y fue directo a la cocina, demoró un par de minutos y se volvió a sentar junto a mi.
- Sakura... - La llamé, ella volteo y me miro a los ojos, ella tenía los suyos rojos y algo hinchados por las lágrimas que había derramado - ¿Qué fue lo que te paso? -
- Lo que sucede es que... -
POV's Naruto
Suspiré por enésima vez, estaba aburrido, ansioso, triste, en fin tenía un montón de emociones juntas. Se preguntarán ¿por qué?
Bueno... Hoy era mi último día en esta ciudad y con mis padres, por esa razón estaba triste, pero a la vez feliz porque hoy volvería a ver a mi querida Hina-chan.
Esta todo listo, ya hice mis maletas, estaba con la ropa adecuada para volver a ver a Hinata y el boleto ya estaba en mis manos, solo faltaba esperar, pues el autobús salia en dos horas. Ya me he despedido de mi padre antes de que él se vaya al trabajo.
Me encuentro acostado en mi cama, viendo a cada momento el reloj en la pantalla de mi celular.
Decido levantarme e ir abajo para hablar un rato con mi madre y pasar el tiempo. Llego a la sala y no encuentro a nadie, "seguro esta en el jardín"
Me dirigí al jardín y tal como lo pensé, ahí estaba mi madre cuidando de sus hermosas y preciadas rosas.
- Mamá - La llamé y ella volteo a verme.
- Oh, Naruto, ya estas listo - Me sonrió mi madre.
- Si... - Respondí correspondiendo la sonrisa - Solo estoy esperando a que sea hora de irme - Mi madre me miró algo triste - Me iré en dos horas - Concluí.
Como siempre, me cuesta despedirme de ella. Odio las despedidas, aunque no sean para siempre, las odio. Pero no puedo hacer nada, no puedo quedarme, mi vida ya esta hecha en otra ciudad y no puedo arrojar todo por la borda.
Estoy estudiando en una buena universidad, tengo mi propio empleo, aunque nunca lo mencione lo tengo, no soy un mantenido por mis padres.
Tengo mi propio departamento, y tengo en mente tener una casa, en futuro no muy lejano.
Y lo último, pero no menos importante, al contrario es lo más importante para mi. Mi adorable, tierna, linda y amable novia, Hinata.
No puedo abandonar todo lo que tengo, se que son mis padres, pero ellos se tienen el uno al otro, y yo también quiero llegar a eso, pero por mi propia cuenta. Y para eso necesito separarme de mis padres, aun siendo lo más duro que he hecho tengo que hacerlo.
- ¿Que tal si tomamos un té con unos pastelillos que he hecho? - Habló mamá, sacándome de mi ensoñación. La miré y le sonreí.
- Claro, sabes que no me perdería comer alguno de tus postres - Reí mientras pasaba mi brazo por sus hombros y la dirigía al interior de la casa.
...
- ¿Y como te va en el trabajo? - Esta ya era la décima pregunta de mamá, pero bueno, no me molestaba. Siempre me gustaba contarle de mi vida.
- Bien, aunque... - Hice una pausa - Parece que trabajar como barman es un peligro para mi - Dije con burla.
- ¿Eh? Pero... ¿Por qué? - Preguntó.
- Pues tener el cabello rubio, ojos azules y marcas en tus mejillas que te hacen parecer "tierno" para unas y "sexy" para otras - Hice comillas con mis manos - Provoca que las mujeres se acerquen... Un poco más de la cuenta - Contesté.
Mamá suspiro.
- El mismo problema de tu padre - Sonrió nostálgica - ¡Pero yo siempre las alejaba a sus fanáticas! - Alzó el puño en forma de victoria.
Sonreí nervioso. Sabia que decía la verdad, tan solo recordar a mi madre amenazando a toda mujer que viera de más a mi padre ya sea en la calle o hasta en mi escuela, me daba escalofríos.
- Lo sé - Dije minutos después, con calma - Pero Hinata no es así - Sonreí - Ella es amable y no le haría daño a nadie - "Y también muy linda y tierna" Sonreí aun mas con ese pensamiento.
- Parece que estas muy enamorado de ella - Dijo mama con una sonrisa.
La miré algo avergonzado, me había concentrado tanto en recordar a Hinata que me había olvidado por un momento de mi madre.
- Dime... - Siguió mamá - ¿La amas? -
Esa pregunta... Era la misma que rondaba mi mente desde hace unas semanas.
En realidad... ¿La amo?
La verdad, con Hinata es diferente. Nunca había sentido esto con ninguna de las chicas con las que estuve, porque lo admito, fui un maldito mujeriego cuando estaba en la secundaria, pero ahora...
Ni siquiera con Sakura fue como lo que tengo ahora con Hinata.
Con Hinata yo... Me siento bien, me siento completo, ella alegra mis días, me calma, ella... Es mi todo.
Tal vez... ¡No!
No tal vez, estoy seguro...
Amo a Hinata Hyuga, incluso daría mi vida por ella.
- Hijo... - Mire a mi madre, estaba frente a mi y me miraba directamente a los ojos. Sonreí.
- Se que es poco tiempo... Son solo meses desde que nós conocimos, pero... - La miré a los ojos - La amo - Finalicé con una gran sonrisa en mi rostro.
POV's Sakura
Desperté algo adolorida, y quién no después de dormir en un sofá.
De seguro Hina se arrepentirá de haber dormido aquí. Reí un poco al imaginarme a una Hinata enojada con el sofá por haberle provocado un dolor de espalda.
Giré mi rostro un poco, y ahí estaba, profundamente dormida a mi lado en ese sofá donde sacamos algunas lágrimas, bueno muchas.
Decidí levantarme para hacer el desayuno, pero antes de siquiera ponerme de pie mi celular sonó. Había recibido un mensaje.
- ¿Quién podrá ser? - Susurré antes de tomar mi celular que estaba en la mesa de centro de la sala.
Abrí mis ojos sorprendida de ver el nombre del remitente de ese mensaje.
No podía creerlo... ¿Por qué me enviaría un mensaje?
Abrí el mensaje, con un mal presentimiento golpeando mi pecho. Lo leí.
- Pero que... - Fue lo único que salió de mi boca al terminar de leer el mensaje.
¿Acaso era una broma?
Porque si lo era, no me gustaba para nada Lo que decía el mensaje no podía ser verdad.
Me levanté rápido del sofá y fui a la habitación que seria mía mientras esté en casa de mi tío Hiashi.
Me cambié rápido. No me arregle mucho, solo me puse lo primero que vi y listo, no me maquille, al contrario, limpié todo rastro de maquillaje del día anterior y salí de mi habitación de la misma forma en la que entre, rápido.
Llegué al living y tomé la cartera que había dejado tirada cuando llegué y salí de la casa.
Tarde solo veinte minutos en llegar a mi destino, una cafetería que visitaba cuando pasaba más tiempo en esta ciudad, antes de que mi tía... Se suicidara.
Entré y me senté en una de las tantas mesas del lugar.
Un mesero se acercó a mi y pidió mi orden. Yo solo pedí un pedazo de pastel. Después de todo esto iba a ser rápido o eso creía.
El mesero se retiró y luego de unos minutos me trajo lo que ordené. Metí una cucharada de pastel a mi boca y escuché la campana de la cafetería sonar, indicando que alguien había abierto la puerta.
De forma instintiva, alcé la mirada y la dirigí a donde provenía el sonido.
Mal hecho.
Había llegado, la persona que me envío el mensaje y quien me citó aquí.
Miraba a todos lados, buscándome. Recorrió todo el lugar, y tenía que hacerlo porque yo no estaba en las mesas cercanas a la entrada, me encontraba sentada al fondo. Era un buen sitio si no quería que nós escucharan.
Luego de unos segundos, su mirada se posó en mi. "Ya me vió" pensé al ver que comenzaba a caminar, me tensé un poco cuando estuvo frente a mi.
- Si viniste - Dijo de forma fría, como siempre.
- ¿Para qué querías verme? - Imite su indiferencia, alcé la vista y lo mire a los ojos - Sasuke -
- Hmp - Escupió su estúpido monosílabo y tomo asiento frente a mi - Para hablar contigo - Respondió.
- ¿Sobre qué? - Seguí mostrando indiferencia, aunque por dentro me este apunto de derramar lágrimas, de gritarle, reclamarle porque me hizo tanto daño.
- Sobre lo nuestro - Contestó después de decirle al mesero su orden. ¿En qué momento se había acercado?
- ¿Lo nuestro? - Hablé con ironía - Ya no hay nada entre los dos - Dije con frialdad, me dolía decirlo, como deseaba que eso fuera mentira, pero no... Todo era verdad. Ya no había un nosotros.
- No te mientas - Posó sus codo en la mesa y enlazo sus dedos a la altura de su mentón.
- ¿A que te refieres? No me estoy mintiendo - Dije segura.
- Tu aun me amas - Paró de hablar al ver que el mesero se aproximaba para dejar lo que ordenó, café amargo - Sabes que aun lo haces - Concluyó.
- No lo voy a negar - Mire mi pastel del cual solo había probado un trozo - Aun te amo, pero se que te podre olvidar... - Me interrumpió.
- ¿Como? ¿Con Naruto? - Lo miré sorprendida, ¿que estaba insinuando? - ¿Crees que estando con otro podrás olvidarme? - Me miró - Estas equivocada -
- No... - Negué - Tu estas equivocado, no pienso intentar olvidarte con otro hombre y peor con Naruto, el es como un hermano para mi y no pienso hacerle más daño del que ya le hicimos tu y yo juntos - Tome mi cartera.
- ¿Juntos? - Dijo divertido - El daño lo hiciste tu sola al darle la esperanza de ser amado - Eso me dolió.
- Eres un idiota - Dije antes de levantarme y salir de la cafetería.
Me quedé parada en la acera, frente a la puerta que había cruzado hace unos momentos.
Él tenía razón, yo le hice daño a Naruto al haber aceptado ser su novia, pero yo no fui la única que lo lastimó.
Comencé a caminar de regreso a casa, saque mi celular y mire la hora. Había demorado casi una hora hablando con él. Volví a guardar el celular.
Minutos después ya me encontraba frente a la puerta de la casa donde iba a permanecer por unos días más.
Abrí la puerta y apenas entré la cerré con lentitud. Me apoye de espaldas a ma puerta y mire al techo.
Volver a ver a Sasuke... Fue duro.
Las lágrimas comenzaron a bajar por mis mejillas, estaba llorando.
Quizá estaba llorando porque no quería aceptar la realidad o tal vez porque ya la había aceptado. No lo sé.
- Sakura - Escuché mi nombre - ¿Qué sucedió? - alcé la mirada, era Hinata. Me había olvidado que estaba en casa.
- H-hina - Limpié de forma rápida y algo brusca mis ojos - No te vi, perdón - Intenté sonreír para que no se preocupara pero al parecer no funcionó.
- Sakura, dime - Se acercó un poco más y me dio un abrazo - ¿Qué sucedió? -
Y no pude contenerme más, lloré. Lloré mucho en brazos de Hinata, la única que estaba conmigo en estos momentos. Mi única amiga presente.
No se cuanto tiempo había pasado hasta que deje llorar, o mejor dicho, me controlé para no llorar más porque... Aun quería llorar.
Comenzamos a caminar en dirección a la sala, y cuando llegamos nós sentamos en el sofá donde habías dormido juntas como cuando eramos niñas, donde nós reconciliamos de nuevo, donde teníamos tantos recuerdos, confesiones y también soluciones.
Y ahora, habría otro recuerdo... Otra confesión.
- ¿Quieres algo de agua? - La pregunta de Hina me saco de mi ensoñación.
- Tranquila, yo voy por ella - Me levanté del sofá y caminé hasta la cocina. Hinata ya había hecho mucho por mi, solo con estar conmigo, ya no quería ser una molestia.
Molestia...
Eso siempre me decía Sasuke.
-Eres mi molestia-
Me había dicho una vez, cuando estábamos solos. Me quede en la cocina un rato, sin hacer nada, solo pensando... En todo. Todo lo que me había sucedido.
Llené hasta el tope un vaso con agua y me la tome. Segundos después salí de la cocina para volver a sentarme junto a Hina.
- Sakura... - Dijo mi nombre casi susurrando y la miré - ¿Qué fue lo que te paso? -
- Lo que sucede es que... - Hice una pausa para pensar bien lo que le diría. Al cabo de solo segundos vino a mi mente la manera perfecta de decirle todo en una sola palabra - Sasuke - Susurré, el solo nombrarlo me dolía.
Baje la mirada y la mantuve en el suelo como si fuera lo más interesante en estos momentos. Hinata no dijo nada durante varios minutos. Nos mantuvimos en silencio.
- Te encontraste con él, ¿cierto? - Esa oración salida de los labios de Hina, fue más una afirmación que una pregunta. Yo solo asentí, no sabia que más hacer - ¿Cómo sucedió? - Preguntó.
- Esta mañana, cuando desperté recibí un mensaje de él diciendo que quería verme y que me estaría esperando en la cafetería a la que siempre íbamos... Los tres - Concluí.
- ¿Los tres? - Pregunto Hina, confundida.
- Si... - La miré - Naruto también iba con nosotros... - Hice una pausa - Cuando eramos amigos y recién habíamos llegado a la ciudad - Sonreí con nostalgia.
Como quería que todo volviera a ser como antes, no tener ningún problema. Quisiera... Cambiar mi pasado.
Algo imposible.
Al no escuchar repuesta alguna de Hinata, decidí volver a hablar sobre lo sucedido esta mañana, hace apenas poco más de una hora.
- Llegue antes que él, pero no tuve que esperar mucho tiempo, a los pocos minutos Sasuke llegó - Volví a fijar mi vista en el suelo - No lo puedo explicar. Sentí felicidad porque él me quería ver, rabia por lo descarado que puede llegar a ser, tristeza por ver en lo que se había convertido y... - Hice otra pausa - Miedo a que me volviera a lastimar como ya muchas veces lo ha hecho. Y no me equivoqué, lo hizo. Me volvió a lastimar - Sentí los brazos de Hinata rodearme, otra vez Hina me estaba abrazando. Copié la acción de Hinata, también la estaba abrazando.
- Tranquila, ya pasará - Me dijo. Y yo...
Otra vez estaba llorando, soy débil. No puedo soportarlo... Ya no.
- Gracias - Logre pronunciar con la voz entrecortada por el llanto - Gracias por siempre estar conmigo -
- Eso hace la familia - Me abrazó más fuerte - Y los amigos -
- Y tu eres los dos - Completé antes de separarme de ella ya más calmada, aunque todavía salían algunas lágrimas de mis ojos.
- ¿Que tal si desayunamos? -
- Esta bien - Respondí alegre.
Nós dirigimos a la cocina.
- Hey, Hina - Llame su atención.
- ¿Si? -
- Podríamos hacer ese ramen que tan bien te sale - Supliqué. Llevaba meses sin comer un delicioso ramen. Y no, no exagero. La universidad apenas y me daba tiempo para comer y dormir.
- Esta bien - Sonrió - Pero lo haré yo sola, tu eres una invitada y no deberías hacer nada de esto -
- ¿Qué? - Pregunté incrédula, sabia que Hina era así pero yo siempre insistía en quedar en algo, y esta NL iba a ser la excepción - Ni lo pienses, yo te ayudaré - Sentencié.
- Sakura - Dijo con ¿seriedad? Wow, nunca había visto a Hina así, parece que estar con Naruto la ha vuelto más segura - Yo haré el ramen sola - Sonrió, lo mejor es que no pierde su amabilidad y ternura.
- Esta bien - Suspiré resignada - Entonces, creo que iré a ver una película - Sonreí y salí de la cocina dirigiéndome a la sala.
POV's Naruto
Ya estaba en el autobús que me llevaría de vuelta a la ciudad donde había hecho mi nueva vida y donde me esperaba una persona muy especial. Hinata.
Despedirme de mi madre había sido muy difícil, aunque me hizo un montón de preguntas en ese momento, algunas sin sentido y otras... Que aún las tengo en la mente.
- ¿Que harás? -
Esa pregunta hecha por mi madre minutos antes de irme, es la que permanece en mi mente.
Sobre Hinata.
Se que la amo, pero tengo miedo. Miedo de que sea un sueño o aun peor, que sea un juego.
No, que estoy pensando. Hinata nunca haría eso, ella no es así, ella no es como las mujeres que conocí. Ella es diferente.
Que tonto soy. ¿Como puedo siquiera pensar eso?
Hinata es perfecta. Hinata es... La indicada.
Mire por la ventana del autobús y vi mi reflejo, estaba sonriendo, inconscientemente estaba sonriendo. Es increíble lo que puede provocar en mi el solo pensamiento de Hinata.
Y por supuesto, ya se lo debo hacer. Pero antes, tengo que preparar todo, apenas llegue. Aprovecharé el hecho de que Hina no sabe que regreso hoy, me alegro de no habérselo dicho.
- Tendré todo listo para esta noche - Susurré, aun viendo mi reflejo sonriente.
Pero a mi mente llegó una pregunta que provocó la desaparición de mi sonrisa.
¿Que haré con Sasuke?
Aun no tenía solución para ese "pequeño" problema. Aunque la verdad no me interesa lo que pase con ese estúpido, si no fuera porque soy el próximo al mando de la empresa de la familia, no haría nada en lo absoluto.
"Si tan solo Nagato no hubiera muerto" Pensé triste. Me enojó mucho el hecho de que me hayan ocultado esta información, Nagato y yo eras muy cercanos, él era un par de años mayor que yo siempre jugábamos juntos y siempre creí que seria un buen sucesor.
Suspiré. Ahora tenía un problema y no podía seguir pensando en Nagato y su muerte. Después pediría más información sobre su muerte. Ahora tenía que buscar una solución para arreglar las cosas con el Uchiha arrogante.
Saqué mis audífonos y los conecté a mi celular, busqué la lista de reproducción "favoritas" y la comencé a reproducir de forma aleatoria, la primera canción que sonó fue "ride" de twenty one pilots.
Cerré mis ojos y solo me concentré en las canciones.
Sentí como el asiento junto a mi se hundía, alguien se había sentado ahí. No le dí mucha importancia, seguí con los ojos cerrados escuchando mi música, ahora sonaba "7 years" de Lukas Graham.
Ahora sentía que me miraban, no me importaba que se sentaran a mi lado, después de todo era un autobús y era más que abrió que alguien se sentaría junto a mi, pero sentir la mirada de alguien sobre mi eso nunca me ha gustado.
Abrí mis ojos y me saqué mis audífonos de mis oídos, sin importarme que la música se seguía reproduciendo y miré a mi lado.
Esto tenía que ser una broma, una broma de muy mal gusto.
¿En serio ese estúpido estaba sentado a mi lado?
Continuará...
Bueno, espero que les haya gustado este nuevo capítulo. Y también espero que me perdonen por demorarme tanto en actualizar pero es que en serio se me hizo complicado escribir este capi, primero no tenía nada de inspiración y luego llego el tiempo de regresar a clases, y los malditos profesores mandan artisimos (Bastante) deberes, apenas y me dejan tiempo para descansar, literalmente, desde que regrese a clases lo más pronto que me duermo es la una de la mañana.
Aparte de las tareas, esta el hecho de que en febrero son las pruebas nacionales y estoy estresada (Se podría decir) y es que si no las apruebo no podré graduarme y peor estudiar la universidad.
Solo les pido perdón, y paciencia, esta historia está apunto de terminar y como lo he dicho un montón de veces.
¡No pienso abandonar mis historias!
Espero poder publicar pronto el próximo capítulo, y que a los profesores se les ablande el corazón y se apiaden de nosotros.
Y que se den cuenta que no somos máquinas (¬_¬)
Bueno, sin más que decir...
No vemos, hasta el próximo capítulo
\(○^ω^○)/
