Harry se levantó el flequillo.
-Aparte eso de mi vista.
-Usted puede ayudarme.
-Me niego.
-¡Sólo usted puede hacer que baje!
-¿Y se supone, entonces, que sólo usted puede hacer que se me suba a mí?- murmuró entre dientes Snape
-¿De qué habla?
Snape suspiró.
-Potter, como esto se sepa en el colegio me aseguraré de despellejarle personalmente.- silencio. Snape continuó.- Últimamente... no consigo que la mía se levante.
-¿Cree que tiene relación con que la mía esté siempre arriba?
Snape gruñó. Se sentía encerrado, pero después de todo, él había castigado a Potter a quedarse con él esa tarde.
-Es posible. ¿Cuanto lleva así?
-Dos días.
-Lo mismo que yo.
Silencio nuevamente. Harry lo rompió haciendo gala de su valor Gryffindor.
-Creo que Dumbledore quiere que... nos curemos juntos.
-¿Qué quiere decir?- dijo Snape asqueado.
-A mí tampoco me gusta pero a lo mejor si... no sé¿Y si probamos a ver qué pasa si la frotamos una contra otra? Así se suelen romper los hechizos que tienen un contrario... por contacto.
-¡No pienso frotarme contra usted!
-Pero a lo mejor...
-¡No! Prefiero admitir mi impotencia en este asunto.
-Pero es que a mí me empieza a doler ya tenerla así.
-Ese es su problema.
-Profesor... solo frotarla.
-¡No se acerque a mí!
Se oyeron unos pasos y un portazo. Finalmente Draco salió con una sonrisa maliciosa de su escondite desde donde había podido oír toda la conversación. ¡Qué discusión más reveladora! Algo le decía que iba a poder aprovecharse de la situación. ¿Su profesor impotente? Bueno, eso le sucedía a bastantes hombres de su edad cuando perdían la confianza en ellos mismos ¡pero ahí estaba Draco para ayudar! No dejaría que Potter se le adelantara en el asunto. Y ya que estaba también podría "echarle una mano" a Potter.
Draco ensanchó la sonrisa sumido en sus pensamientos y salió de la clase de pociones casi relamiéndose.
¿Qué os parece¿a quién queréis que "ayude" Draco primero?
Hala¡espero vuestros reviews!
Snape White
In Sev I trust
