11

Snape consiguió reaccionar pasado un segundo que pareció un siglo. Sentía nauseas pero aún tenía algo que hacer. Separó rápidamente sus labios de los de Potter y sin mediar palabra frotó su ceja contra la del Gryffindor.

No fue muy difícil conseguirlo ya que el chico parecía haber entrado en el estado de shock y no se movía. Snape no se molestó en comprobar si seguía respirando o no. Después del frote, probó a moverla. Nada. La ceja seguía sin levantarse.

Enfurecido, salió del despacho a zancadas.

--------

Ains... con lo fácil que hubiera sido que se hubieran curado así, ¿verdad?

Snape White