Capítulo 6 "Desde lo profundo de mi corazón"
Mi cara palideció al oír estas palabras fue tan inesperado lo que dijo que quede completamente en shock, Nozomi se encontraba igual, tenía la boca abierta y la mirada fija en la pelirroja frente a nosotras. "Pero qué demonios acababa de pasar, de un momento a otro nuestras testigos se volvieron en sospechosas", pensé. En tan solo un segundo mi rostro cambio con una mirada fría para las dos chicas frente a nosotras, pero Maki volvió a interrumpir mis pensamientos.
-No-no es lo que creen. –la determinación de sus palabras anteriores había cambiado, y ahora lo decía con timidez e inseguridad. –Es verdad no-nosotras fuimos a Otonokizaka pero no tenemos nada que ver con el asesinato, solo quiero que escuchen lo que les tengo que decir.
Mi mirada fría y desconfiada no disminuía fue ahí cuando una mano en mi hombro disminuyo mi enojo hacia las dos chicas frente a mí.-
-Ya, ya Elichi tranquila, que te parece si la escuchamos no conseguiremos nada si nos ponemos a gritar y discutir… Pare ser que había más gente de la que creíamos ayer por Otonoki ¿no crees?- Nozomi puso una sonrisa tranquilizadora.
-De acuerdo. –use un tono de voz frio. –Cuéntenos que más saben, pero no crean que se libraran tan fácil, para mi siguen siendo sospechosas.
-Está bien. –hablo Maki con un tono de voz bajo. –Pue-pues Ayer fue nue-nuestro aniversario. –Cuando dijo eso mi enojo bajo un poco pero ahora me preguntaba que tenía que ver todo eso.
-Ara Ara en serio no me lo esperaba. –dijo Nozomi en tono juguetón. –jeje al parecer ayer la pasaron muy bien ustedes dos, pero que tiene que ver con todo este asunto.
-Deja-déjame terminar. –Maki tenía un gran sonrojo en su cara. –Ayer Po-por la mañana fuimos a todo tipo de lugares, me tome el día libre de la universidad y Nico pidió permiso para faltar a su ensayo, fuimos a comer juntas, a pasear por el centro de la ciudad, incluso fuimos a visitar a los hermanitos de Nico… Pero por la tarde fuimos al lugar donde me de-declare a Nico y también donde la conocí… -Maki hizo una pausa de un segundo y continuo. –La conocí cuando estudiábamos en Otonokizaka y por eso ese lugar tiene muchos recuerdos para nosotras, en especial el aula de música donde está el piano de la escuela…-
-Sí, y dices que todo eso fue en la tarde no, aun no entiendo que tiene que ver con nuestra investigación. –
-Regresamos a casa por la noche cerca de las 9:00. –levantó un poco el rostro mirando hacia el techo. – Al entrar me di cuenta que que me faltaba algo. –nos acercó el maletín que tenía cuando llego a casa. –En este maletín tengo mi tesis en la que he estado trabajando desde que entre a universidad, la llevaba ayer para sacar algunas copias aprovechando que me iba a tomar el día libre. Trate de recordar donde lo había dejado y recordé cuando estábamos en Otonoki tocando el piano de la escuela, Tome mi chaquetea y salí de casa junto con Nico.
Flasback.
Maki Pov.
-Maki-chan que buscas se te ve muy nerviosa-
-Mi trabajo, donde lo deje no lo encuentro por ninguna parte.-
-No lo dejaste en el auto.- me detuve a pensar un poco donde lo había perdido ignorado lo que me decía Nico-can. –Maki-chan, Maki-chan estas escuchando lo que te dije.-Nico puso un cara de enojo.
Ya lo tengo. –me sobresalte al decir eso. –Acompáñame tenemos que volver a la escuela creo que lo olvide en la sala de música. –Nico-chan me seguía de cerca mientras tomaba mi abrigo y las llaves del auto
-Que descuidada eres Maki-chan, que remedio tendremos que regresar.-
Llegamos a Otonoki pasadas las diez de la noche todo estaba completamente obscuro y la escuela se veía de una forma tenebrosa e imponente.
-De-de verdad quieres entrar ahí. –Nico se había encogido tras de mí y tenía una voz baja y entrecortada. –Po-podemos volver mañana por la mañana, no es que tenga miedo ni nada solo que podría ser peligroso no crees.-
-No Nico-chan ya estamos aquí solo será un momento, el salón de música está en la segunda planta, solo tomaremos mi maletín y saldremos. –voltee a verla y le di una gran sonrisa. –tranquila si pasa algo yo te protegeré.
Pasamos por la entrada pero el vigilante estaba durmiendo y ni siquiera se dio cuenta de que entramos Nico caminaba frente mí y yo iba pegada a sus espaldas caminando por el obscuro pasillo que llevaba a las escaleras del segundo piso.
-Oye, Oye Maki-chan estas muy cerca. -Nico hablo en un susurro. –No tienes una sensación extraña, como un deja vú.
-No-no se a lo que te refieres, yo no siento na-nada-
-Y tú ibas a ser la que me iba a proteger. –dio un suspiro. -Parece que tú tienes más miedo que yo.-
-Yo-yo no te-tengo miedo solo estoy cerca de ti por si hay algún peligro. –mi voz se escuchaba temblorosa.
Subimos las escaleras al segundo piso y entramos al aula de música tome mi maletín que estaba en el taburete del piano y salimos de la habitación. Pero al salir justo escuchamos un gran grito que provenía del piso de abajo y seguido de eso oí como si dejaran caer un saco lleno de arena al suelo, soltamos un grito ahogado, tome la mano de Nico-chan y salimos corriendo si mirar atrás, hasta que estuvimos en la entrada de la escuela. Nuestras rodillas temblaban y nos costaba caminar al auto.
Flash back End.
Eli POV.
Mi cara palideció al escuchar el relato, estaba sorprendida por lo que acababa de escuchar, es totalmente una broma del destino que estas dos chicas se encontraran en el momento del asesinato no lo podía creer aun, ni siquiera Nozomi que estaba al lado mío articulaba palabra solo tenía la mirada fija en Maki y un pálido color en su rostro.
-Después de eso volvimos a casa y no hablamos de lo que había pasado hasta el día siguiente. -termino por decir Maki.-
-Es-es una broma cierto. –mi voz apenas era audible.
-Es verdad. -Nico se levantó e interrumpió. –No vimos nada más. –hizo una pausa. –Estábamos tan asustadas por lo que paso que salimos corriendo de ahí, confíen en nosotras. -Estaba a punto de empezar a gritarles cuando Nozomi interrumpió mi acción.
-Les creo, Elichi que dices parece bastante real lo que nos contaron, además míralas no parece que estén jugando con nosotras, parecen bastante arrepentidas. –las dos chicas frente a nosotras agachaban la cabeza y se podía escuchar ligeros sollozos provenientes de Nico.
-Si sirve de algo iremos con ustedes a la comisaria y aceptaremos las consecuencias de lo que hicimos para que confíen en nosotras, también éramos amigas de Tsubasa-san, y también queremos saber quién es su asesino, no por nada les contamos lo que acaban de escuchar, solo les pido que confíen en nosotras. –por alguna razón al escuchar eso disminuyo mi molesta hacia ellas, parecía que decían la verdad pero aún eran muy sospechosas.
-No es necesario. –me levante de mi lugar y me acercaba a la entrada de su casa, Nozomi me seguía por detrás. –Aun no confió en ustedes pero nos ayudaron mucho en la investigación, como ya dije antes les estaremos informando de este asunto pero, tendrán como castigo una escolta a cada lugar que vallan, no las dejaremos de vigilar hasta que se acaba la investigación y averigüemos que no tengan nada que ver con todo este asunto.-
-De acuerdo. –las dos se levantaron de golpe e hicieron una reverencia. –haremos todo lo que ustedes digan, si hay algo que podamos hacer no duden en llamarnos. –Nico parecía más animada en su tono de voz.
Salimos de la casa de Nico y Maki cerca de las 12:00 de la mañana, fue un día realmente agotador, después de eso salí con Nozomi por unos tragos y nos fuimos a descansar a nuestras casas, esa noche no dormí pensando en la cantidad de información que había obtenido en todo el día, el insomnio se apodero de mi esa noche pensando en las situación tan complicada en la que estábamos y la forma de solucionarla, tenía todo el peso psicológico en mí.
Umi POV
Estaba dispersa en mis pensamientos, ni siquiera sabía dónde me encontraba, no escuchaba siquiera el ruido a mí alrededor, estaba perdida dentro de mi mente. En tan solo un segundo un ruido incesante dentro de mi cabeza rompió ese largo silencio, gritos, lamentos y toda clase de ruidos ensordecedores se escuchaban dentro de mí, tenía unas ganas incesantes de gritar pero la voz se perdía junto con todos los ruidos a mi alrededor, y de pronto todo se calmó una luz blanca iba y venía y escuche una suave voz llamarme a lo lejos, dentro de mi sentí como volvía a la realidad poco a poco y la voz de mis pensamientos se hacía más sonora y entendible.
-¿Umi-chan?… ¡Umi-chan!… ¡¿Umi-chan?!... ¿Estás bien?-
Honoka estaba parada en frente mío para romper ese trance en el que estaba, parecía que había estado una eternidad encerrada en algún lugar desconocido pero solo había pasado unos cuantos minutos.
-Ho-Honoka. –mi voz salió como un susurro quebrado y en un abrir y cerrar de ojos el tiempo avanzo de nuevo con normalidad.
Estábamos aun en la dulcería, Honoka llevaba un mandil de cocina blanco y atendía a los clientes que iba saliendo uno a uno, estaba frente a mostrador de pedidos recostada escondiendo mi rostro entre mis brazos y lentamente volvía a recobrar el sentido de las cosas levantando de apoco mi cabeza.
-Umi-chan te sientes mal, si quieres puedes irte ya a casa.- Honoka se detuvo de lo que estaba haciendo y poso sus lindos ojos azules con los míos, sentí como un ligero sonrojo en mis mejillas se apoderaba de mi rostro.-
-E-estoy bien Ho-Honoka solo me distraje un poco, además aún hay mucho trabajo por hacer. Esbozo una sonrisa y seguido se escuchó una risita.-
-Pero que dices Umi-chan ya es hora de cerrar. –puso su mano en su boca para intentar parar de reír. –Hoy estuviste muy distraída en el trabajo.-
-Yo-yo no sé de qué hablas, solo me distraje un poco no exageres. –voltee tratando de ocultar la vergüenza que tenía en mi rostro. –
-Si tú lo dices, vamos ayúdame a cerrar la tienda que te parece.- solo tuve tiempo para afirmar con la cabeza porque una mano ya me jalaba energéticamente acercándome a la entrada de la tienda.
Trabajaba en la tienda Homura de duces tradicionales desde ya hace tres años. Era la tienda que mi amiga Kousaka Honoka, se hacía cargo desde que salimos de preparatoria, en ese tiempo hicimos un trato, si ella me ayudaba dando clases con migo en el Dojo de mi familia por las mañanas, yo le ayudaría a ella con la tienda por la tarde, Y ese era nuestro día a día, desde que estuvimos solo nosotras dos, su madre y su hermana Yukiho vivían ahora en la región de Kanto donde abrieron otra tienda y dejaron a Honoka vivir sola mientras se encargaba de la tienda aquí en Akihabara.
-¡Honoka!, ¡Honoka! Terminaste de limpiar las mesas. –gritaba eufóricamente. –no quiero quedarme toda la noche otra vez solo porque tú no te apuras.-
-Lo siento Umi-chan, no me regañes ya casi termino.- se acercó corriendo a las mesas. –Oye Umi-chan en que ha estado pensando todo el día has estado un poco distraída.-
-Yo-yo no he estado distraída en lo absoluto. –mi rostro palideció un poco.
-¿Es algo que no me puedes contar? –Honoka bajo su mirada y continuo limpiando las mesas, iba a empezar a hablar pero ella me interrumpió. -Bueno como sea no te preocupes. Sabes Kotori-chan me llamo esta tarde. –volvió a poner una gran sonrisa en su rostro. –Me dijo que llegaría mañana de su viaje.-
-Cuanto tiempo. –mire hacia el techo de la tienda tratando de recordar. – hace tanto que no la vemos, ¿Estas nerviosa? -Fije mi mirada en Honoka-
-Para nada, estoy muy emocionada después de tantos años al fin nos vamos a reunir las tres de nuevo, adonde quieres ir, que tal si vamos de compras, a comer algo y después podemos hacer una pillamada como cuando éramos niñas. –su lindos ojos azules brillaban como cuando éramos niñas, me hizo sentir un poco nostálgica.
-Está bien Honoka solo espero que no nos metas en problemas como cuando éramos niñas. –reí un poco y le enseñe una gran sonrisa mientras tomaba mi abrigo para salir de la tienda e ir directo a mi casa. –Bueno Honoka nos vemos mañana para ir al aeropuerto por Kotori.-
-Respecto a eso me dijo que vendría para acá por la tarde, que no nos preocupáramos, que tal si planeamos algo para recibirla antes de que llegue, algo así como una fiesta sorpresa. –sus ojos brillaban con gran determinación.
Está bien Honoka. –me di la vuelta para continuar con mi camino pero el calor de dos brazos que me rodearon por mi espalda hicieron que me parara en seco. -¿Honoka? –lo último sonó tan bajo como un suspiro.
-Umi-chan sé que me ocultas algo, por favor confía en mí, no te guardes todos esos sentimientos para ti sola, no quiero verte triste como el día de hoy. –sentí como unas lágrimas frías y con un sentimiento pesado caían en mi espalda sobre la camiseta que llevaba puesta. –Recuerda que me tienes a mí para apoyarte como tú lo hiciste. –y soltó una ligera risita. Asentí con la cabeza y salí de la tienda sin mirar atrás.
Al llegar a casa me tumbe en la cama estaba muy cansada, pero no podía dormir, me venían a la cabeza con nostalgia el pasado que pasamos Honoka, Kotori Y Yo. "Aun éramos unas niñas cuando nos conocimos, pero nos llevamos tan bien desde el primer momento, crecimos juntas hasta llegar a preparatoria, éramos inseparables, cada que recuerdo esos días felices no puedo evitar querer volver a esos días donde todo era tan sencillo, aun no puedo decir con certeza el momento que me empecé a sentirme bien estando con Honoka, desde siempre he querido protegerla, desde que éramos niñas, siempre nos empujaba a hacer locuras como escalar un gran árbol o salir muy noche a explorar el mundo nocturno y yo siempre estaba detrás de ella evitando que se lastimara o hiciera algo arriesgado. Pero el destino nos separó a las tres, después de esos tres últimos años en preparatoria; pero para bien. Kotori se fue a estudiar diseño de modas al extranjero, no puedo decir que no me dio tristeza, pero no podíamos ser egoístas, era su sueño desde niña después de todo y por más triste que fuera la despedía, sabía que seguiríamos siendo amigas las tres. Pero de la misma forma que el destino te da felicidad, también te da tristeza y le paso a la persona que menos me lo esperaba. Honoka perdió a su padre en un accidente de tránsito, solo pude ver como una luz tan hermosa y brillante como lo es ella, se iba apagando poco a poco por la tristeza que tenía en el corazón. Fue ahí cuando de solo ser una amiga que quería proteger se convirtió en mi todo, en alguien cuya sonrisa no quería que desapareciera, pasaron los días y yo nunca la deje de ir a ver a su casa, la obligaba a salir con migo para que liberara su mente de cosas tristes y se le olvidara todo el dolor que tenía acumulado, a los pocos meses sentí que era algo más que una amiga. Al verla sonreír mi corazón se aceleraba y golpeaba mi pecho como si quisiera salir de mi cuerpo, una cálida sensación se apoderaba de mi cada que veía su sonrisa, al ver sus ojos azules como el mar en una mañana de verano me sentía como si un cálido sentimiento me embriagara, me sentía nerviosa cada que hablaba con ella y me molesta cada que hablaba con otra persona tan cercanamente. Era un sentimiento que nunca había sentido antes, era de alguna forma agridulce para mi corazón era lindo sentir la cercanía de Honoka pero al mismo tiempo era doloroso. Nunca le he dicho lo que siento, tengo miedo de que se me rompan el corazón al ver su reacción, después de todo somos dos chicas, nunca funcionaria lo nuestro. Por eso he decidido mantenerme al margen y tratar solo verla como una amiga, pero es muy doloroso cada vez que la veo con esa sonrisa en su rostro y esa energía que la caracteriza. Y Aun así, además de todo el dolor acumulado en mi corazón, el destino me ha puesto aprueba con una rival a la que no le puedo ganar, o eso pensaba, y ahora esta inseguridad y miedo de seguir con toda esta farsa invade todo mi ser y lo consume en una obscuridad absoluta". Tenía lágrimas por todo el rostro y no paraban de salir de mis ojos de tan solo pensar en lo que hice, por ser tan egoísta y no aceptar lo que el cruel destino tenia para mí.
Perdon por la tardanza del capitulo pero creo que este sera el ritmo en el que actualizare, los lunes y los viernes asi que esperen con ansias los capítulos :)
A decir verdad este es mi capitulo favorito de los que he escrito, me encanto la parte de Umi, me gustaría que opinaran que les pareció y quien creen que sea el asesino de tsubasa jejejeje
Sin mas Gracias por las reviews y Gracias por leer.
