Capítulo 11. "Dudas dentro de un brillante corazón"

Eran casi las nueve de la noche cuando ya no soporte más ese cumulo de preocupación dentro de mí y me levante despidiéndome de las demás chicas, Nozomi dijo que se quedaría vigilando a Honoka-san y que esa tarde dormiría cerca de ahí. Apenas termino de hablar Nozomi salí rápidamente de la tienda en dirección al apartamento.

Corrí lo más rápido que pude hasta llegar al apartamento, eran pasadas las once de la noche y al abrir la puerta no había más que obscuridad, ligeros sollozos provenientes de la sala se dejaban escuchar, rápidamente corrí hacia el sonido tan doloroso encontrándome con Hanayo sentada en el sofá apoyando sus codos en sus rodillas y ocultando su rostro con sus manos, desesperadamente me acerque a ella y la tome del rostro. Un escalofrió paso por todo mi cuerpo al pensar por qué Kayochin se encontraba en esa situación, tenía miedo de que le hubieran hecho algo. Era un llanto amargo y lleno de dolor el que me dejaba escuchar. La deje llorar un poco y me acurruque a su lado, de nada serviría que la presionara al estar en esa situación.

Pasamos así unos cuantos minutos, aun se podían escuchar ligeros sollozos provenientes de mi amiga, ya no podía aguantar más la angustia de saber que le había pasado, me puse de rodillas frente a ella y comencé a preguntarle.

-Kayochin, cuéntame que paso. –trataba de poner una voz tranquila para que sintiera reconfortada. –Alguien te hizo daño, Kayochin. Después de todo si debí de haber ido contigo, todo esto es mi culpa-

-No digas eso Rin-chan. -limpio un poco sus lágrimas con sus manos aunque estas no dejaban de salir. – no es nada grave. Pero si es muy doloroso.-

-¡¿Doloroso?! Alguien te hizo daño Kayochin ¡por favor dime! –mi voz empezaba a ser desesperada, ya no aguantaba más tenía un nudo en la garganta queriendo dejar salir mis lágrimas. – ¡¿Kayochin?!

-No te preocupes por mi Rin-chan yo estoy bien, pero es doloroso lo que estamos a punto de hacer. –sus lágrimas fluían de nuevo. - no puedo creer que vayamos a ser capases de arruinar la vida de una persona.-

-De que hablas Kayochin. No entiendo lo que quieres decir. –movía la cabeza registrando cada parte del cuerpo de Kayochin cerciorándome de que estuviera bien.

-Estoy hablando por supuesto del caso en el que trabajamos. Es doloroso pensar que después de que se ha esforzado tanto para conseguir lo que quería, "su sueño", podamos ser capaces de arruinárselo. -mis ojos se abrieron con sorpresa, las palabras melancólicas de Kayochin me dejaban con un mal sabor de boca.

-¿Eso quiere decir que ya sabes quién es el asesino? –movió su cabeza afirmando. –Entonces no debes porque ponerte triste Kayochin. ¿Porque estas llorando?-

-Tal vez lo mejor es dejar este caso hasta aquí. –ignoro la pregunta que le hice levantando su rostro y viendo al techo. –Este asunto es una responsabilidad muy grande. No puedo arruinarle la vida a una persona, eso es demasiado para mí. –La miraba con gran sorpresa, no es posible que este diciendo eso. –Me retirare de esta investigación, dejaremos el caso cerrado, tal vez así sea mejor para todos. –Trataba de poner una sonrisa pero en su rostro solo se dibujó una mueca triste.

-Que… Que dices Hanayo, no puedes hacer eso, Eli-chan confía en que tú podrás capturar al asesino. Porque simplemente le estas dando la espalda a la realidad, no lo entiendo.-

-Ya-ya te lo dije Rin-chan, es una gran responsabilidad el capturar al culpable, le arruinaríamos la vida. ¡No lo entiendes Rin-chan! –otra vez las lágrimas brotaban de sus ojos. -No quiero hacerme cargo de arruinarle la vida. Simplemente no quiero hacerlo, seria doloroso.-

-¡Lo dices enserio Hanayo! no lo puedo creer. –mi voz comenzó a ser más dura, nunca me imaginé que le hablaría de esta forma a Kayochin. – ¡No te das cuenta que le arruinaras la vida a mucho más personas, solo por querer proteger una!-

-Lo se rin-chan, pero simplemente no puedo ignorar, la persona que tanto sufriría con esto… Simplemente no puedo. –Bajo la mirada al suelo. –Se acabó todo Rin-chan este caso llego a su f…

El ruido ensordecedor que hizo mi mano al golpear la mejilla de mi mejor amiga me dejo destrozada, algo dentro de mí se rompió, era la primera vez que tenía ese arrebato de violencia contra ella y estoy segura que más que dolerle a ella me dolió más a mí por la forma tan egoísta en la que estaba actuando.

Rápidamente y después de eso tome sus mejillas y me acerque a su rostro juntando sus labios con los míos en un breve pero dulce beso que mostraba lo culpable que me sentía, tratando de trasmitirle un cálido sentimiento. Me separe un poco de ella y comencé a hablar con tranquilidad tomando en mis manos uno de sus mechones de pelo mientras los gimoteos de mi amiga iban en aumento.

-Perdón Kayochin. –pesadas lagrimas deslizaban por mis mejillas. –Es solo que estabas siendo muy egoísta, tú no eres así, estabas pensando muy negativamente. Acaso no te das cuenta de la cantidad de personas que saldrán lastimadas si tu solo abandonas el caso por culpa de defender a una persona. –tenía la cabeza agachada y se escuchaban ligeros sollozos. –Piensa en Umi-san, piensa en Honoka-san, piensa en todo lo que ellas están sacrificando, lo que están sufriendo por culpa de esto, no sería justo que el verdadero criminal se saliera con la suya solo porque no tienes la fuerza suficiente para juzgarla. ¡Simplemente tú no eres así Kayochin! –hice que levantara el rostro y me mirara directo a los ojos.

-Lo-lo sé, Rin-Rin-chan, pero se me hace muy difícil… No sé qué hacer.-

-Sé que es difícil Kayochin, siempre lo ha sido. – la acerque más a mi rostro y pegue mi frente con la suya. –pero no estás sola. "Yo estaré siempre contigo apoyándote", dándote fuerzas, siempre ha sido así, las dos somos uno mismo, tu eres el cerebro y yo soy el apoyo que necesitas, y cuando veas que ya no puedes más, para eso estoy yo, para cargar con todo el dolor que puedas acumular, tu eres la persona que me da fuerzas al fin de cuentas, simplemente no te puedo dejar atrás… Comprendes Kayochin. "Tú eres la persona más importante en mi vida y no me gusta verte así".-

-¡Rin-chan! –Kayochin estallo en llanto, un amargo llanto que no dejaba de fluir.

-No te preocupes Kayochin. –le di un beso en la mejilla y la acerque a mi cuerpo. –yo sé que tomaras la decisión correcta, tomate tu tiempo para pensar.-

Pasamos unos minutos en esa agradable posición, yo abrazaba a Kayochin con tanta ternura, mientras ella se agitaba por los sollozos y lágrimas que dejaba salir, los minutos de espera parecían horas, y poco a poco ese sentimiento desagradable de negatividad en el aire se disipaba.

-Se lo que tengo que hacer, lo sé muy bien, no sé porque tenía tantas dudas. –levanto su rostro y me dejo ver de nuevo sus lindos ojos rosas brillantes gracias a la luz de la luna que se colaba por la ventana de la habitación. -Gracias por apoyarme en esta situación... –Negó con la cabeza. –Gracias por apoyarme siempre mi querida Rin-chan, la verdad creo que perdería mi camino si no fuera porque siempre estas a mi lado, aconsejándome y dándome ánimos Rin-chan. –unas cuantas lagrimas bajaban por mis mejillas seguida de una dulce sonrisa que trasmitía la felicidad que sentía en ese momento.

-Me alegra ver que regreso esa sonrisa a tu rostro Kayochin. –baje un poco la mirada. –perdón por haberte golpeado, no me gusto para nada hacerlo pero estabas actuando de una forma muy egoísta, realmente lo siento. –mis lágrimas caían pesadas, cuando Kayochin se acercó a mí y levanto mi rostro oprimió sus labios con los míos tiernamente.

-Te perdono Rin-chan. Me acabas de dar el gesto de amor más lindo que yo pudiera pedir –Puso una gran sonrisa dejando ver sus lindos dientes blancos. –Te amo mucho Rin-chan, eres mi más grande y preciada amiga en este mundo y no solo eso, eres la persona que más amo en este mundo. Gracias Rin-chan.-

-¡Kayochin! –sentía el calor de Kayochin aun en mis labios y un sonrojo en mis mejillas que se extendía hasta mis orejas, seguido de un sentimiento cálido en mi corazón. –En un instante se levantó apresuradamente del sillón y limpio sus mejillas llenas de lágrimas con sus manos.

-De acuerdo, llamare a Eli-san para acabar con todo esto, este caso llego a su fin...-

-¡Pero Kayochin! ¿No iras a dejar todo esto así? –Negó con la cabeza.

-No te preocupes Rin-chan, después de esto no dudare más, daremos un final a este crimen, y quiero que tu estés a mi lado para ayudarme. –Extendió su mano invitándome a sostenerla.

Kayochin me llevo hasta donde se encontraba el teléfono y luego de eso, pero sin soltar mi mano, comenzó a teclear el número. Pasaron unos segundos hasta que contestaran mientras que Kayochin ponía el altavoz para que pudiéramos escuchar la conversación.

-¡Hola!, ¿Hanayo-chan eres tú? -La voz proveniente del teléfono no era de Eli sino de Nozomi.

-¿Nozomi? ¿Porque tienes el teléfono de Eli? ¿Esta ella por ahí?-

-Elicchi está dándose un baño, me está acompañando en mi tarea de vigilar a Honoka-chan. –No pude evitar una sonrisa burlesca en mi rostro.

-Ara Ara Nozomi-chan –mi voz sonaba con tono de burla y trataba de imitar la manera de hablar de Nozomi. -Te sentías tan sola que le dijiste a tu amada que fuera a hacerte compañía jejeje.-

-No-no es lo que creen solo vino porque quería mantener vigilada a Honoka-san. –La voz de Nozomi sonaba como rara vez la podíamos escuchar, un poco nerviosa.

-Lo que digas Nozomi-chan pero tú y yo sabemos que ese no es el motivo.-

-E-eso no es verdad Rin-chan y es mejor que no sigas o te esperara el más doloroso castigo que jamás te podrás imaginar. –Hizo una pausa y una risa siniestra se dejó escuchar al otro lado de la línea. –Has crecido un poco verdad Rin-chan, jejeje…- una ligera gota de sudor bajo por mi frente pero me sentía satisfecha de saber que yo tenía razón respecto a esas dos.-

-Con quien hablas Nozomi. –En la lejanía se escuchó a la rubia que iba acercándose cada vez más al teléfono.

-¡Oh! Elicchi es Hanayo-chan y Rin-chan, creo que quieren hablar contigo. –se pudo escuchar un poco como le pasaba el teléfono a Eli.

-¡Hola! Chicas, paso algo, a que se debe su llamada.-

-Eli llamo para darte nuevos informes acerca del tema del asesinato que estamos investigando. –la seguridad con la que decía Kayochin eso fue realmente sorprendente, no titubeo ni un segundo.-

-¿Enserio? ¿Descubrieron algo nuevo?- pude notar en la voz de Eli el interés que le tomo la noticia que le dio Kayochin.

-Bueno aun no lo tengo todo claro, pero creo que podemos dar fin a este caso.-

-A que te refieres Hanayo, descubriste al fin quien es el verdadero asesino que ideo todo esto. –la voz en la sorpresa de Eli iba incrementando conforme hablaba.

-Bueno aun no tengo una base sólida, pero creo que mañana mismo le podemos poner fin a todo esto. –hizo una pausa. –La razón por la cual te he llamado es porque quiero que me hagan un favor y quiero que sigan todas mis indicaciones al pie de la letra…-

-De acuerdo Hanayo. ¿Qué quieres que hagamos?-

-Lo primero que tienen que hacer es llamar a los agentes encargados de vigilar la escuela y decirles que se marchen por la tarde…-

-¡Espera Hanayo! no crees que es demasiado arriesgado, que pasa si la prensa descubre acerca del asesinato de Tsubasa. Sería un caos y no podríamos investigar nada.-

-No te preocupes Eli, si todo sale bien no deberíamos tener problemas con eso. Confía en mí-

-Está bien pero no sé qué quieres lograr con todo esto. –escuche como Eli suspiro pesadamente. –Que más quieres que haga.-

-Después iras a la tienda de dulces "Homura" y le dirás a Honoka-san "que ya encontraron al verdadero asesino y que lo juzgaran lo más pronto posible. Solo dile eso y ten mucho cuidado con tus palabras comprendes, si Honoka te pregunta más acerca del caso no le contestes nada mas.-

-Hanayo no crees que es muy arriesgado. –Eli comenzaba a tener una voz preocupada.

-Ya te lo dije Eli si todo sale tal y como te lo digo, podremos dar fin a este caso. –la mirada que tenía Hanayo en su rostro estaba llena de confianza y determinación. –Lo siguiente que tienen que hacer es ir a la escuela Otonokizaka al anochecer, cerciórense de que nadie sepa que van. Y también quiero que lleven a Umi-san con ustedes, Ahí nos encontraremos Rin y yo para tratar de resolver todo esto, recuerden, "que nadie se entere que van las tres a Otonokizaka, tienen que ser muy cuidadosas.-

-No entiendo para que tenemos que hacer todo esto Hanayo. Es muy arriesgado hacer lo que planeas, que pasa si no funciona tu plan y el verdadero culpable huye. –La poca confianza en las palabras de Eli comenzaban a molestarme un poco, así que tome la palabra bruscamente.

-Eli, sé que es un poco arriesgado lo que vamos a hacer, pero quiero confiar en que todo saldrá bien. –Voltee a ver el rostro de Hanayo que solo tenía una media sonrisa en su rostro. –Yo confió en Kayochin y si todo se hace como ella dice, "Todo saldrá bien"- pude escuchar la risa confiada de Eli al otro lado de la línea.

-jejej de acuerdo, nos jugaremos todo a este plan, confió mucho en ustedes dos y en que todo saldrá bien.-

-Gra-gracias Eli. –Una lágrima bajaba del rostro de Hanayo no quitaba la vista de mi rostro con una sonrisa. –Eso es todo lo que quiero que hagan, prepárense bien porque mañana va a ser un día muy difícil, les recomiendo que duerman bien y nos veremos mañana por la noche en frente de la escuela.

-Está bien Hanayo confiamos en ti. –Hiso una pausa y al unísono junto con Nozomi se escuchó. –Adiós, nos vemos mañana. -Y después de eso colgaron el teléfono.

Hanayo se acercó a mí y puso una sonrisa llena de confianza, tomo mis manos gentilmente y nos quedamos hipnotizadas viéndonos la una a la otra.

-Mañana va a ser un día pesado Rin-chan, por eso quiero descansar toda la noche. –lo dijo tranquilamente y separándose un poco. –Me voy a la cama Rin-chan ¿Vienes?-

-Claro Kayochin mañana va a ser un día realmente difícil Nya. –estiraba mis brazos siguiendo de cerca a mi amiga que ya había entrado en la habitación.

Apenas nos tumbamos en la cama nos quedamos profundamente dormidas una al lado de la otra, las emociones acumuladas del día me dejaron completamente agotada. Pude dormir acurrucada junto con Kayochin sintiendo algo cálido dentro de mí, un sentimiento relajante que solo me sucedía estando al lado de ella, un sentimiento que ya había tenido pero que hoy, junto a todo lo que paso, se intensifico más, realmente no sé qué me depara el destino, pero en lo que a mi concierne y lo que realmente quiero es…. "Estar siempre a lado de la persona que más aprecio, proteger por siempre la sonrisa de Kayochin" y me voy a esforzar para que mi sueño se haga realidad.

Nos despertamos bastante tarde, o al menos yo me desperté bastante tarde. Difícilmente abría mis ojos por primera vez en el día, lo primero que no vi a mi lado fue a mi amiga, aunque su aroma seguía impregnado en toda la habitación embriagándome poco a poco. Por la puerta de la habitación se coló un delicioso aroma, uno de mis aromas favoritos; Ramen, me emocione mucho y me levante de un salto de la cama y fui lo más rápido posible hacia la cocina encontrándome con Kayochin en frente a esta con un mandil de cocinera preparando el platillo que más me gustaba comer. Realmente no hablamos mucho, solo le pregunte a que se debía que preparara ramen tan temprano, me dijo que era para agradecerme lo que hice por ella esa noche, mi pecho palpitaba con locura y un sonrojo se apodero de mis mejillas apenas menciono eso.

No hicimos gran cosa en todo el día, Kayochin y yo salimos a pasear por el centro, fuimos de compras y nos relajamos durante toda la tarde. No nos olvidamos de la cita que hicimos esa noche con Eli y Nozomi, pero Kayochin dijo que lo mejor para pasar el rato hasta la hora de la cita era mantenernos completamente des estresadas y tranquilas por eso ella sugirió pasar el resto de la tarde las dos juntas.

Era casi la hora en la que acordamos vernos con Eli y Nozomi, el sol se ocultaba lentamente en el horizonte dejando en el cielo un lindo color anaranjado en las nubes y unos rayos resplandecientes provenientes de este. Kayochin comenzó a ir más lento mientras caminábamos en dirección a la escuela, sus pierna temblaban de vez en ves pensando en seguir su camino, al percatarme de esto la tome suavemente de la mano y la encamine poco a poco en el camino, fuimos lento hacia la escuela muy muy lento.

Llegamos cerca de las Ocho de la noche, no había mucha gente caminando por la acera cercana a la escuela y solo las farolas alumbraban nuestro camino. En la lejanía pudimos ver la característica cabellera rubia de Eli, la cual al vernos se cruzó de brazos y esbozo una sonrisa en su rostro, nos acercamos más para encontrarnos con Nozomi que sostenía de la mano a Umi-san la cual solo miraba hacia el suelo con el ceño fruncido.

-Y bien Hanayo, ¿para que nos citaste tan tarde en la escuela? –Eli dirigió su mirada a la de mi amiga la cual aún le temblaban y sudaban un poco las manos.

-Paciencia Eli-san ya les dije que acabaríamos con todo este caso el día de hoy. ¿Hiciste lo que te pedí?-

-Así es le informe a Honoka-san acerca del caso y aunque me pregunto acerca del culpable no le dije más-

-Muy bien Eli-san, con esto ya está todo completo. Les parece si entramos a la escuela. –Hanayo que aun sostenía mi mano se adelantó hacia la entrada de la escuela poniéndose en frente y guiándonos.

-Y donde vamos Hanayo-chan. –Nozomi preguntaba curiosa llevando de la mano aun a Umi-san la cual no había dicho ni una palabra del asunto.

-Ya lo verán, no se impacienten, pronto descubriremos todo el misterio que se envuelve tras este asesinato, pero tienen que ser pacientes y no desesperarse por lo que pase hoy.-

-¡Y yo porque estoy aquí! –Al fin hablo un poco exaltada Umi-san. – ¿Si soy yo la culpable para que hacer tanto teatro?-

-Silencio Umi-san nadie debe percatarse de que estamos aquí. –Hanayo levanto un poco la voz para luego hacer una pausa y soltar un profundo suspiro. –Si yo pensara que usted es la culpable ni siquiera hubiera considerado que la trajeran con nosotras. Le pido que se atenga solo a observar el final de toda esta situación. –Umi-san volvió a bajar la cabeza mientras nosotras seguimos nuestro camino al interior de la escuela.

Caminamos por el silencioso y obscuro pasillo que había sido unos días antes el lugar donde se llevó el crimen, las dos policías que iban detrás de nosotras hicieron amago de detenerse ahí pero nosotras seguimos caminando hacia las escaleras que llevaban al segundo piso, al darse cuenta nos siguieron el paso más de cerca. Caminamos por el pasillo hasta llegar a una gran puerta apartada de las demás salas. Era la puerta de la dirección la cual para mi sorpresa estaba abierta, Kayochin se adentró sigilosamente conmigo detrás y al entrar las tres chicas que nos acompañaban cerró la puerta y puso el seguro.

-Y-y bien ahora que ha-hacemos. Para que nos trajiste a esta sala Hanayo. -La voz de Eli sonaba impaciente y nerviosa. –¿Po-podemos en-encender la luz?

-Perdón Eli sé que te aterra la obscuridad pero, tenemos que ser pacientes y esperar que "algo suceda", mientras eso pasa les pido que no hagan ningún ruido y que no enciendan ninguna luz. –Hizo una pausa. –Cuando les de la señal actúen como es debido. Sitúense a lado de la puerta y no muevan ni un solo musculo. ¡Entendido! –Todas afirmamos solo con la cabeza y tomamos posición al lado de la gran puerta.

-No te preocupes Elicchi estaré a tu lado para que no tengas miedo. –entre las sombras alcance ver como las dos policías se tomaban de las manos y juntaban un poco.

Pasaban los minutos y no parecía pasar nada, mis ojos se empezaron a acostumbrase a la obscuridad absoluta de la sala. Pasaron las horas y como dijo Kayochin ninguna movía siquiera un musculo. Poco a poco los nervios, no solo de mí, sino de todas las chicas que estaban en la sala iban incrementando creando un ambiente pesado y desesperante.

Esperamos una hora más, eran casi las once de la noche y en el momento en el que Eli estaba a punto de romper el silencio con una desesperada e impaciente voz, pudimos oír pasos provenientes de las escaleras aproximándose hacia la sala en la que estábamos. Hanayo puso una mueca en su cara y miro directo a los a ojos a Eli la cual tenía un rostro lleno de sorpresa. Los pasos se hacían más sonoros y se detuvieron justo delante de la puerta de la sala en la que nos encontrábamos. Escuchamos como el ruido metálico de lo que parecían ser llaves chocando entre si se introducían en la cerradura y accionaban el mecanismo para abrir la puerta…


Les dejo este capitulo con un hermoso inicio RinPana ¿Que les parecio? a mi me encanto escribirlo...

El siguiente capitulo sera el final y creo que ya deben saber quien es la verdadera asesina, solo nos hace falta averiguar sus razones...

Sin Mas Gracias por leer (n_n)