Capítulo 12 "Un viaje accidentado"
La puerta se abría de poco en poco dejando entrar unos pocos rayos de luz de luna y seguido de esto una silueta se introdujo en la habitación rápidamente cerrando la puerta tras de sí, en todo ese tiempo Kayochin no hizo ninguna señal las cual nos indicara entrar en acción y capturar a la persona que irrumpió en la habitación. La silueta camino un poco, al parecer no se dio cuenta de nuestra presencia a causa de la obscuridad en la sala. Camino lentamente hasta el gran escritorio en el centro de la habitación pero por la poca luz no pude ver su siguiente movimiento, en un instante el grito ensordecedor de mi mejor amiga nos sacó de nuestro ensimismamiento y nos hiso actuar.
-¡Eli ahora! ¡No dejen que se escape! –Eli apresurada se acercó a la silueta pero Nozomi fue más rápida y la tomo por la espalda. -¡Rin-chan! Enciende la luz, ¡Pronto!
Tal y como me ordeno Kayochin, me acerque al apagador que estaba a un lado de la puerta, "Es extraño que la persona que entro no haya encendido la luz desde un principio, como si ya conociera el terreno en el que estaba", pensé. Pasaron unas milésimas de segundos mientras mi vista se adecuaba a la luz a causa de la oscuridad para poder revelar a la persona que había entrado a la habitación.
La sorpresa en el rostro de todas se notaba apenas la luz revelo la silueta, a cada una de nosotras se nos puso la cara pálida al ver a la persona parada frente a nosotras, voltee a ver a la que a mi parecer iba estar más afectada con esta escena, y no me equivocaba, Sonoda-san se puso extremadamente pálida al ver a la persona frente a ella, le temblaban las piernas, las manos y el labio inferior; parecía que trataba de decir algo pero ligeras contracciones al intentarlo ahogaban todas sus palabras; me acerque rápidamente a socorrerla, parecía que fuera a padecer un colapso en cualquier momento y aun así con sus pesadas y difíciles palabras alcanzo a susurrar.
-No puede ser cierto… no puede ser cierto… no puede ser cierto… -Con una extremada dificultad trataba de dar unos paso hacia la persona que acababa de entrar. –E-es una broma, ci-cierto. –la desesperación en el rostro de Umi-san era impresionante y en tan solo un segundo con una voz más entendible y levantando un poco el rostro hacia la persona frente a ella alcanzo a decir. –Ko-Kotori… tu-tu… no puede ser.-
Así es, la razón de sorpresa de todas en la sala era que la persona que, al menos yo nunca me hubiera esperado que apareciera, estaba frente a nuestros propios ojos parada detrás del escritorio y sosteniendo algo que parecía un "paquete" negro entre sus manos. Nozomi la sostenía de los hombros tratando de hacer que soltara lo que tenía en las manos. Kotori-san tenía el ceño fruncido y una mueca en su rostro llena de enojo, poco a poco fue bajando la cabeza y chasqueo los labios en señal de molestia.
Eli se acercó un poco a Hanayo la cual veía tal espectáculo desde una distancia considerable viendo a las dos chicas forcejear; Eli con gran sorpresa y nerviosismo en su voz pregunto…
-¿Qué-que hace ella aquí, ¡Hanayo!? ¡¿Que significa todo esto?! ¡¿cómo sabrías que vendría?!... –En tan solo un momento Kayochin volteo a ver a Eli con una expresión pensativa.
-Como sabrás Eli y por tu expresión, creo que ya debes saber que la señorita Minami es la persona que hemos estado buscando todo este tiempo… -Kayochin hizo una pausa y libero un pesado suspiro mirando hacia el suelo. –Minami Kotori-san es la persona que asesino a Tsubasa-san aquella noche en esta escuela.
-Ni siquiera la consideramos una sospechosa, como supiste que era ella. –Eli puso un dedo en su barbilla tratando de recordar algo. –Además esta chica estaba en el extranjero los días del asesinato, no podemos inculparla sin tener las pruebas que así lo demuestren.-
-Pero lo estás viendo con tus propios ojos ahora Eli-san. –Hanayo señalo con su dedo índice el "paquete" que estaba sobre el escritorio y que antes llevaba Kotori-san en las manos. –Esas son todas las pruebas que necesitamos para saber que ella es la asesina y terminar este caso de una vez por todas.-
-Pero aun no me contestas como supiste que ella vendría aquí, ¡Es ilógico! –Eli comenzaba a alterarse y su voz sonaba más molesta.
-Bueno en primer lugar, ayer por la noche te pedí un par de favores, el primero fue que le dijeras a Honoka-san acerca de la conclusión del caso, y lo segundo que retiraras a todos los policías de la escuela. –Hanayo comenzó a moverse de su lugar para acercarse al escritorio. –Realmente esperaba que de alguna forma u otra Kotori-san se enterase que el caso de homicidio al cual se acusaba a Umi-san había terminado para que ella pudiera actuar. ¿Supongo que Kotori-san se encontraba en la tienda cuando fueron a hablar de este asunto con Honoka, o me equivoco?-
-Tienes razón. Kotori estaba en la tienda junto con Honoka, pero eso no es relevante. ¿Para que quisiera saber ella tal información?-
-El día del asesinato la culpable olvido algo de suma importancia. –Se acercó y tomo el paquete mostrándoselo a Eli pude ver como Kotori se trataba de liberar tratando que Kayochin no lo tomara. –Creo que nunca te preguntaste… "¿Cuál fue la verdadera arma que se utilizó para el crimen?" O me equivoco Eli-san. –La cara de Eli palideció y solo miraba a Hanayo con los ojos extremadamente abiertos.
-Es verdad. -hablo desde atrás Nozomi que aun sostenía a Kotori-san. –Nunca dimos con la verdadera arma homicida y realmente nunca pensamos en ello, verdad Elicchi.-
-El día después del asesinato de Tsubasa se concentraron solo en buscar pistas en los alrededores donde Tsubasa había sido asesinada y nunca se dieron a la tarea de investigar más a fondo la escuela. –Me detuve a pensar un momento recordando ese día.
-¿Pero tu si investigaste, verdad Kayochin? –Cuestionaba a mi amiga después de recordar que la vi bajando de las escaleras aquel día.
-Así es Rin-chan, me di a la tarea de investigar cada rincón de esta escuela en la busca de alguna pista concluyente, y cuando creía que no encontraría nada más, me encontré con la puerta de la dirección abierta. –Al oír eso Kotori-san levanto la vista impresionada mirando a Kayochin. -Así que me aventure a investigar un poco la habitación. –Hizo una pausa y miro hacia un punto de la habitación. –Lo primero que encontré y que elevo mi curiosidad por investigar esta sala fue eso. –Con su dedo índice señalo en el suelo una pequeña mancha rojiza que apenas era visible, Eli se acercó despacio y la comenzó a analizar.
-E-Esto es sangre. –Se levantó poco a poco y volvió su vista sorprendida a mi amiga.
-Después de eso, y de investigar cada rincón de la habitación me encontré con este "paquete". –Kayochin miro a Eli con un rostro interrogante. –En la declaración de Umi-san afirmo que la víctima llevaba una especie de gabardina ¿Cierto Eli-san?. –Eli trato de recordar y afirmo luego con la cabeza. –Pues esto que tengo aquí es lo que le faltaba a la víctima y que tampoco encontramos en la escena del crimen.
Poco a poco fue desenrollando el "paquete" y nos dejó ver un largo Blazer color negro desgarrado completamente en la parte de la espalda, también se lograban distinguir unas manchas negruzcas en la misma zona. Al terminar de desenrollarlo escondidas entre el Blazer cayeron unas tijeras con la punta bastante afilada y manchadas de rojo en las puntas. La sorpresa en la cara de todas no se hizo esperar al ver lo que Kayochin había encontrado, mientras que la cara de Kotori parecía inquieta y nerviosa.
-Que-que significa todo esto, Hanayo. –Preguntaba Eli con frialdad en su voz.
-Ya te lo dije Eli esta es la pista que nos faltaba para resolver todo este crimen. –Rápidamente la mirada fría de Eli se dirigió al rostro de Kotori-san.
-Hanayo, nos podrías explicar lo que pasa aquí. –Su tono de voz sonaba más molesto.
-Yo soy la menos indicada para explicar todo este caso, es mejor que le preguntes a la persona que cometió en un principio este crimen. –Volteo a ver tímida a Kotori la cual no quitaba la mirada furiosa de su rostro.
-Yo no tengo por qué decirles nada, todo este asunto es una trampa que prepararon para inculparme. –Poco a poco la voz de Kotori se volvía un poco más dulce y convincente, levanto la cabeza y puso una gran sonrisa en su rostro que expresaba todo lo contrario a lo que decía. –Yo solo vine porque mi madre me dijo que necesitaba algo urgente de su oficina, no tengo nada que ver con esa prenda rota ni con esas tijeras.-
-¡NO MIENTA MAS KOTORI-SAN! –Kayochin estaba realmente molesta y levanto la voz como pocas veces había podido escuchar de ella. –En este punto ya no le sirve de nada seguir mintiendo y escudarse en una lida sonrisa; es mejor que usted empiece a contarnos todo lo que paso esa noche si no quiere que yo comience con la historia. –"A veces Kayochin da un poco de miedo cuando se pone realmente en serio con algo".
-Y yo le dije que yo no tengo nada que ver con todo este teatro. ¿Acaso usted está intentando amenazarme? –La sonrisa que tenía Kotori en su rostro poco a poco disminuía convirtiéndose en una siniestra mueca. De un momento a otro Nozomi interrumpió la batalla verbal que estaban teniendo las dos chicas.
-Dice usted que su madre le pidió algo de su oficina no es así. –Dijo Nozomi tratando de tranquilizar un poco las cosas Kotori afirmo con la cabeza y puso una sonrisa en señal de triunfo.
-Así es mi madre es la directora de esta escuela. Si no me creen le pueden preguntar a Umi-chan acerca de eso. –Con una mirada pesada y acusadora volteo a ver a Umi-san la cual aún no se recuperaba del shock, tenía una mirada perdida dirigida al suelo y no alcanzaba a decir palabra alguna.
-Creo que Rin puede corroborar esta información. –Dijo Kayochin dirigiéndose a mí. –Al fin de cuentas ella trabaja aquí. –Me tome unos segundos para pensar y tratar de averiguar quién era Kotori-san en realidad. Con gran sorpresa en mi rostro alce la mirada y dije.
-Claro que lo recuerdo. Eres Minami Kotori ¿Cierto?, si no me equivoco eres la hija de la directora Minami. –Kotori Afirmo con la cabeza.
-Ven se los dije solo vine a recoger unos documentos importantes para mi madre cuando en el cajón que se suponía que estarían, me encontré con eso. –Señalo la prenda desgarrada y las tijeras con su dedo índice, una gota de sudor bajaba por su frente.
-Eso es imposible Kotori-san. –Dijo Kayochin inculpando de nuevo a la chica. –Es cierto que usted es la hija de la directora. Pero porque no vino aquí por la mañana cuando estaban todos esos policías vigilando la escuela, no creo que la hija de la directora tenga problemas en sacar algún documento importante para su madre, o me equivoco, ¡¿Porque espero justo hasta la noche para venir por ellos?! –La cara de Kotori palideció al oír la afirmación de mi amiga. -¡Lo que en realidad estaba buscando era eso verdad! -Señalo de nuevo los objetos encontrados antes.
-E-Eso fue pues… Porque… yo… -Kotori empezaba a ponerse cada vez más nerviosa tratando de decir algo.
-Como usted no quiere empezar con la historia entonces yo comenzare. –De su saco café que la caracterizaba Kayochin saco su libreta de apuntes. –El punto más importante a tratar y que Eli ya había mencionado antes es, "como es que se produjo el asesinato si se suponía que Kotori estaba en el extranjero en la fecha del asesinato", cierto.
Eli solo afirmo con la cabeza. Pude ver como a Kayochin le comenzaban a temblar las manos y se ponía un poco nerviosa, "Acaso fue por este dato por el cual sintió angustia el día de ayer" pensé, me acerque un poco a mi amiga para tratar de apoyarla poniendo una mano en su hombro lo cual me agradeció con una sonrisa.
-El día de ayer me di a la tarea de investigar más a fondo todo este caso para lograr dar con el final. Cuando usted, Kotori-san, llego a la comisaria por la mañana, me hizo sospechar un poco.-
-De-de mí, porque sospecharía de mí, no tiene sentido ni fundamentos que la respalden.-
-Si tiene usted razón, no tenía conocimiento alguno de su situación, pero lo que me hizo sospechar de usted fue su repentina llegada y el arma que se utilizó para el crimen. –Tomo las tijeras del escritorio. –El arma del crimen fueron unas tijeras lo suficientemente afiladas que difícilmente pueden encontrarse en alguna tienda común y corriente.-
-Y eso que; no tiene nada que ver conmigo. –La voz de Kotori comenzaba a sonar molesta.
-Claro que tiene que ver. –Hanayo hizo una pausa y dejo un ligero silencio en el aire. –"Kotori-san nos puede recordar a que se dedicó los últimos cinco años"…
Lo que dijo Kayochin nos sorprendió de igual manera a todas, solo la mirábamos expectantes a que continuaba con sus deducciones. Kotori tenía la vista perdida y con una sonrisa desentendida trataba de disimular su nerviosismo. Un breve silencio se apodero de la sala cuando de repente la voz que menos esperábamos se dejó escuchar.
-Ko-Kotori… Kotori es diseñadora de modas. –Apenas audible pero lo suficiente para que nos sobresaltáramos, desde atrás de nosotras la voz titubeante de Umi-san rompió el silencio como un cuchillo.
-Correcto Umi-san. –Hanayo líbero un ligero suspiro y le sonrió a Umi-san. –Con esto es fácil adivinar que Kotori-san sea la propietaria de estas Tijeras ensangrentadas… Al fin de cuentas es un instrumento importante para toda diseñadora, ¿No?-
-Espera un momento Hanayo. –Se sobresaltó Eli y cuestiono de nuevo a Kayochin. –Si todo esto es cierto; como explicas que Kotori estuviera en la escuela el día del asesinato, llevara consigo las tijeras y supiera que Tsubasa iba estar ahí, además, ¿Que la llevo a cometer el asesinato?-
-A este punto es al cual quería llegar. Las pistas que reuní ayer en la tarde que tantos problemas me dieron, contestaran la mayoría de tus dudas… -Hizo una pausa y comenzó a buscar algo en su libreta. –Ayer por la tarde me separe del Rin y las demás chicas precisamente para buscar información de Kotori… Investigue donde estaba la casa en la cual se iba a hospedar Kotori-san y me dirigí a investigar un poco en ella.
-¡E-Estuviste en mi casa!… -La voz de Kotori-san sonó molesta, y con obvia razón, a mí no me gustaría que un desconocido investigara mi casa, en ese punto podía comprender su enojo pero lo que ella mostró fue más nerviosismo que molestia cuando Kayochin dijo que investigo su casa. –No tienes ningún derecho de entrar en propiedad ajena aunque digas que eres detective, eso no te da el derecho a meter tu nariz donde no te llaman. –Lo último sonó amenazador hacia mi amiga.
-Lo sé, aceptó mi error y estoy dispuesta a hacerme cargo de lo que hice, pero creo que Eli concordara conmigo en que si no hubiera investigado su casa no hubiéramos encontrado al verdadero culpable.-
-Y qué fue lo que encontraste Kayochin. –Pregunte curiosa y expectante viendo que de la libreta sacaba un papel doblado y arrugado.
-Encontré la pista que demuestra que Kotori-san está mintiendo respecto al día que arribo a Japón. –No sé cuántas veces había visto ya en el día la reacción de sorpresa en la cara de todas incluso ya me parecía normal.
-A que te refieres Hanayo, irrumpiste en su casa y encontraste una prueba tan concluyente como esa, y ni siquiera nos comentaste nada al respecto, ¿qué pretendías? –Eli comenzaba a sonar molesta con mi amiga.
-Lo-lo Siento Eli-san… lamento no haberles informado nada, no es que desconfiara de ustedes es solo que quería cerciorarme bien de las pruebas con las que contaba. –Hizo una pausa y desdoblo el papel con nerviosismo en sus manos. –En una papelera de su casa encontré este boleto de avión de hace tres días. –Hizo una pausa dramática. –Justo el día del asesinato de Tsubasa-san. El boleto es de un viaje de ida y vuelta desde Paris a Japón, la fecha de llegada fue a las 8:30 de la noche, concuerda perfectamente con los tiempos que pudo haber hecho del aeropuerto a la escuela Otonokizaka para estar justo a las 10:00 de la noche; hora en la cual quedaron de verse Tsubasa-san y Umi-san y además por supuesto también fui a consultar este dato al aeropuerto.
Después de salir de su casa me dirigí a preguntar al aeropuerto sobre los vuelos pasados y quien había comprado este boleto de avión, sinceramente no fue fácil, incluso me pidieron la identificación o firma de la persona que tramito la compra de tal boleto.
-Entonces como es que sabe que ese boleto es mío ni siquiera tiene las pruebas suficientes. –Kotori puso una sonrisa de satisfacción y soltó una ligera risita. –Que mal que no haya terminado su investigación detective.-
-Te equivocas Kotori-san. –Con una voz tranquila busco en su libreta de apuntes pasando las páginas. –La verdad creo que tuve un poco de suerte con esto ya que si contaba con la firma de la propietaria. –Todas nos la quedamos mirando con seriedad en nuestros rostros, mientras que Kotori comenzaba a ponerse nerviosa de nuevo. En un momento se detuvo en una de las páginas de su libreta y nos mostró. –Usted ya me había dado su firma la primera vez que nos vimos, recuerda, a decir verdad fue de mucha ayuda. –La firma o autógrafo que le había dado la diseñadora de modas a Kayochin se encontraba abarcando toda la hoja de la pequeña libreta.
-No puede ser, ¿Usted lo tenía planeado desde el principio? –Kotori pregunto con sorpresa y admiración dejando su tención de lado, al final parecía estarse resignando a las pruebas que le mostraba mi amiga.
-El vuelo coincide perfectamente con su llegada a Japón. Además que ayer no hubo ningún vuelo que arribara desde Francia por la mañana-tarde en la cual usted apareció en la comisaria, esto quiere decir que usted ya estaba en Japón días antes… –Hizo una pausa y como si Kayochin se quitara un gran peso de encima dio un pesado suspiro. – ¿Aun se va a negar a contarnos la verdad?
-No… –Resignada Kotori-san miro al techo de la sala, cerró los ojos y dejo salir un pesado suspiro. –Usted gana detective… Tiene toda la razón… Yo soy la verdadera asesina de Tsubasa-san…
La sorpresa en nuestros rostros no podía ser mayor, al fin encontramos a la culpable oculta en la persona que menos esperábamos. La persona que más me preocupaba en ese momento, además de Kayochin la cual soporto una pesada carga y responsabilidad era Umi-san, la cual parecía que le habían arrebatado el alma, no se movía, no hablaba, solo lagrimas salían de sus cristalinos ojos mojando sus mejillas.
-Nos puede decir Kotori-san ¿cuál fue su motivo para cometer el asesinato?, y ¿Cómo es que lo hizo? –La voz de Eli sonaba más serena, creo que después de tantas emociones se le habían quitado las ganas de pelear.
-Esa bien… ustedes ganan… –Kotori volteo a ver de reojo a Umi-san con una mirada preocupada después libero un suspiro y comenzó su relato… –Perdón por hacerte pasar por todo esto Umi-chan. –Susurro eso último.
Lo primero que quiero es pedirle una gran disculpa por no traer el capitulo lo mas rapido posible y mi seegunda disculpa es que les prometi que este seria el captulo final pero al final se alargo demasiado y creo incluso saldran dos campitulos mas, en verdad lo siento *hace una reverencia*
Yo creo que y no prometere nada nunca cumplo jejeje
En fin que opinan del capitulo, al fin descubrieron a la asesina pero cuales seran sus motivos? jum jum jum
caher1998 tu comentario me hiizo el día jejeje la verdad me quede pensando quien era Nagisa y Tamao y cuando me acorde no pude dejar de pansar en que merecian terminar juntas... es tan triste =(
En fin sin mas Gracias por leer mi historia son los mejores :D (n_n) hasta el siguiente capitulo...
