Una razón para componer

Otro día más en la academia. Han pasado 3 días desde aquella conversación ーsi le puedo decir así− con mi compañera de clases: Shizuka Kobayashi.
Después de eso no he tenido oportunidad de volver a hablar con ella.
Aunque ahora eso no es algo de lo que deba preocuparme.
Me quedan 5 días antes de tener que entregar la primera tarea que Hyuga-sensei nos había encargado.

¿Mi avance hasta ahora? Absolutamente nada.

Me sentía frustrada, hace tiempo que no componía y no sabía que eso me haría olvidar como hacerlo. Mi mente esta en blanco y sumándole al ruido que Lily está haciendo no ayuda en nada, ¡demonios!, ¿cómo alguien puede estar así de tranquila cuando tiene que componer una letra?

Voltee a mirarla de reojo y no podía creerlo, se había quedado dormida y el ruido que había era simplemente de su consola la cual dejo prendida.

-¡LILY!-Grite con todas mis fuerzas. Como esperaba, ella se despertó de golpe mirándome preocupada y a la vez algo molesta.

-¡Por Dios! ¡¿Qué es lo que pasa?!- Se foto los ojos un algo somnolienta.

-¿Qué pasa? ¡Que en 5 días tenemos que entregar una canción y tú no hace el mínimo esfuerzo por escribir la letra! -Me cruce de brazos, ella puso una cara pensativa y luego se empezó a reír- ¡¿Se puede saber que es tan gracioso?!

-Kai-chan~ Faltan solo 3 días, no 5. Hoy es Viernes- Sonrió tontamente. Esto es increíble.

-¡Y lo dices así de natural! Lily, ¡Nos reprobaran si no entregamos nada! - Me acerco a ella y la miro esperando una respuesta.

-Bueno, a ti tampoco se te ha ocurrido nada, ¿verdad?- Esbozó una sonrisa burlona.

-A-ah, eso es porque...bueno, veras...- Mi rostro se volvió rojo de la vergüenza- ¡E-eso no tiene nada que ver!

-Kai-chan, aunque escriba la letra más increíble no podrá brillar si no hay música que la acompañe, ¿entiendes?- Me miro con algo de tristeza.

-L-lo sé...- Murmure, realmente no puedo creer que haya olvidado como componer canciones... ¿Cómo aprendí en primer lugar?, ¿era tan buena como creía? Mi cabeza me comenzaba a doler, todos estos problemas...

-Kai-chan, ¿estás bien?-Voltee a mirarla

Lily...no puedo dejar que esto la perjudique, siempre termino siendo un obstáculo para alguien... yo no...no quiero que vuelva a pasar.

-Sí, tranquila-Sonreí, no necesita preocuparse por cosas sin importancia.

Solo debo hacer mi trabajo, eso fue lo que me dijo Raging, que debía ser profesional, sin mezclar sentimientos con el trabajo.

Pero esto no era trabajo...y Lily no es cualquier personas...bueno, ellos tampoco lo eran pero... ¿qué hago pensando en esto justo ahora?

-¿Estas segura? - Se acabó, estoy harta de eso.

-Nunca he estado más segura- Cerré mis ojos por instante, pude escuchar una voz diciéndome...

"Hazlo..."

Abrí mis ojos.

-Lily...- Mi mirada era decidida.

-¿S-si?- Sonaba nerviosa.

-¡Te prometo componer la canción más asombrosa que hayas oído en tu vida...!-

-No debí prometerle escribir la canción más asombrosa que haya escuchado en su vida...-

Eran las 11:30 P.M del sábado, aún no he logrado componer ni siquiera un par de notas.

Simplemente estoy bloqueada.

Queda un solo día para entregar la canción...

¿Que se supone que haga en una situación como esta?

No quiero defraudar a Lily...

"¿Es la única a la cual no quiere defraudar?"

No, tampoco quiero defraudarme a mí misma, confió en que puedo escribir una canción...pero, no recuerdo cómo hacerlo.

-Sigues despierta, ¿eh? -Aquella voz me saco de mis pensamientos. Era Shizuka-san, ¿por qué estaba despierta a esta hora?

-Y-yo...intentaba...- Quise voltear la hoja en donde supuestamente iba a escribir la canción.

No funciono.

Shizuka logro arrebatarme las hojas de las manos se quedó mirando las hojas.

-¿Aun no has escrito nada? Sabías que era para mañana, ¿verdad?- Alzo un ceja mientras me miraba...diablos.

-¡Ese no es tu problema!- Le quite las hojas de sus manos- S-si me disculpas, necesito hacer mi tarea- Volví a girarme e intente escribir algo. Ella no dejaba de mirarme como si me analizara. ¿Acaso se burla de mí? ¡No te quedes callada!

-¡Deja de verme tanto!- Le grite cortésmente.

-No quiero- Se cruzó de brazos.

Me volví a girar intentando ignorar su mirada. ¿A quién engaño? Ni aunque deje de mirarme podre componer. No se cómo antes pude llamarme compositora...tal vez...Raging tenía razón. Conmigo ellos solamente se hubieran ido a la ruina...

-Mientras tu corazón aún se encuentre encerrado en esa jaula no podrás ser libre...-De pronto mi mente se puso en blanco, todo pensamiento o duda desapareció, Shizuka tenía razón, pero...

¿Cuánto sabia ella? ¿Debería confiar en las palabras de alguien a quien apenas conozco?
Mi cabeza comenzó a doler de nuevo.

-T-Tu... ¿Cómo sabes lo-? -

-Te ves demasiado distraída, para estar así algo te debe de estar atormentando realmente- Mis ojos estaban abiertos completamente, ¿tanto se notaba?- También tu amiga esa se ve preocupada, debes de importarle mucho, pero no dejes que se preocupe si ni siquiera le vas a decir el porqué de tus malestares- Se sentó a mi lado...esta persona...podía ver a través de tu alma con solo mirarte a los ojos o simplemente era muy observadora y analítica. Lo que sea que fuera... ¿por qué quiere ser idol si con ese razonamiento podría llegar a ser la mejor psicóloga de todo Japón?

-Yo...he olvidado como componer música, pero, no quiero defraudar a Lily, ella se esfuerza tanto y siento que solo la retraso- Una mano se posó en mi hombro, la mire atentamente.

-¿Solías componer antes?- Asentí- ¿Que sentías al componer? ¿Tenías alguna razón en especial?- El recuerdo de ellos vino a mi mente- Es un alguien ¿verdad? - Realmente odiaba que me leyera tan fácilmente.- ¿Que paso con ese alguien? -Un nudo se formó en mi garganta...el solo recordar hace que...

-E-es algo de lo que prefiero no hablar...- Sentía que en cualquier momento iba a llorar.

-Hasta que no lo digas no podrás quitar te ese peso de encima...así que, ¿qué fue lo que paso?- Me tenía acorralada, no tengo más remedio, después de todo no lo puedo esconder por más tiempo.

-Bueno...-Respire profundo- lo que paso fue que...

~Flashback~

Mi nombre es Yukimura Kairi, estudio en una escuela privada hace unos 5 meses.
Este tiempo han sido los mejores que pude haber vivido, tengo 2 buenos amigos.

Sus nombres son Ootori Eiichi y Sumeragi Kira, uno más agradable que otro, pero ambos igual de importantes. ¿Que habría sido de mi si nunca los hubiera conocido?

-Hey, niña tonta, ¿qué es lo que te tiene tan distraída?- Aquella voz me despertó de mi ensueño, Ootori me llamaba- Hace unos 5 minutos no cerrabas el pico y ahora pareces haberte quedado callada, ¿te atragantaste con las palabras que querían salir de tu boca o algo parecido?- Típico de Ootori, no puede pasar una hora sin insultarme pero sabía que aquella era su manera de preocuparse por mí. Maldito tsundere.

-Eh...No, solo pensaba algo- Sonreí levemente.

-Eso pues ser peligroso para alguien que no acostumbra pensar - Y ahí está de nuevo.

-Tranquilo, solo pensaba en lo feo que era tu cara y que probablemente Kira y yo seamos las únicas personas que aguanten tu carácter de mierda- Seguí sonriendo, sin embargo, el aura que me envolvía se volvió sombría.

-Lenguaje...- Me regaño Kira, había olvidado que venía con nosotros.

-Perdón Kira, me exalte un poco, sabes que Toontori me saca de quicio siempre- Suspire mientras intentaba que el pelinegro no me diera un castigo.

-Que no se repita- Uff, me salve- Oh...- El celular se Kira empezó a sonar, probablemente debía ser su padre.- Discúlpenme un momento chicos- Se alejó de nosotros, Ootori seguía caminando.

-Oye, ¿adónde vas? Hay que esperar a Kira.- Lo jale de la manga de su uniforme para que no se fuera.

-Tengo asuntos más interesantes que atender que tener que escuchar el drama que le montan a Kira cada vez que le llaman- Intento soltarse de mi agarre, yo me abrace a su brazo para que no escapara.

-Es nuestro amigo, el haría los mismo por ti, por nosotros- Definitivamente debía de estar haciendo un puchero en este momento.

Soltó un suspiro, lo he convencido. Solo sonreí y voltee a ver a Kira, su rostro lo decía todo. Su padre siempre lo atosigaba con eso de que debía dejar la escuela para encargarse de la empresa familiar. El no quería aquello, pero no quería responderle a su padre, le tenía mucho respeto para hacerle eso.

Solo había dos maneras de que se librara de aquello:

*Independizarse, conseguir un trabajo en el medio público y a la vez mantener una imagen para la empresa.

*Casarse con alguien que le dé buenos fondos a la empresa y obtener un trabajo lo suficientemente bueno para mantener a una familia. Con esto su hermano menor pasaría a ser la cabeza de la empresa.

Para Kira ninguna de estas opciones le parecían agradables, bueno, la primera no se veía tan mal, a él siempre le había gustado el mundo del espectáculo pero no se creía lo suficientemente bueno para arriesgarse.

Vi como Kira colgó la llamada y guardo su celular. Decidí acercarme a él, Ootori me siguió.

-¿Todo bien?- Sonreí y le puso una mano en el hombro, era un poco -demasiado- más alto que yo.
Fijo su mirada en mí y luego miro a Ootori que se encontraba atrás mío.

-Sí, muy bien, gracias- Sonrió tristemente, nunca es bueno para esconder sus sentimientos. Al menos a nosotros no.

-No debes de padecer esto solo, nos tienes a nosotros, somos tus amigos- Ootori asintió con algo de dificultad, se veía adorable así.

-Gracias chicos, pero, tengo que hacerlo, no tengo opción-Suspiró, se notaba cansado por tener que vivir esta situación una y otra vez.

-¡Claro que no! Aún tenemos una oportunidad, si logramos que te vuelvas un-

-Ni siquiera lo digas, no va a funcionar, yo simplemente no puedo hacerlo, fracasaré, no soportare seguirlo decepcionando.- Se estaba rindiendo, no quiero que acabe aquí.

-No tienes que hacerlo tú sólo…-Ambos volteamos a ver a Ootori, ¿estoy escuchando bien?

-¿Estás dispuesto a hacerlo? ¿No ayudaras?- Mis ojitos tenían un brillo de esperanza, solo esperaba que no fuera otra de sus tantas bromas.

-Mi padre de una manera u otra me obligara a sí que prefiero hacerlo por mi cuenta antes de que él empiece con sus tonterías y charlas, sería muy molesto. –Se rascó la nuca algo incómodo. Ootori…Eres un ángel, detrás de esa personalidad del asco que demuestras tienes un corazón y un alma tan dulce como el algodón de azúcar.

-Entonces está decidido, Kira, Ootori, a partir de ahora trabajaremos para volvernos en idols- Solté una risa de alegría, esto era raro, pero todo por ayudar a un amigo.

-Una chica junto a 2 chicas no pinta en nada- Era demasiado bueno tener al Ootori amable y dulce, tenía que volver el molestoso y…ah~, en fin.

-¿Entonces que se supone que haga? –Me crucé de brazo y lo mire con el ceño fruncido. Dígame señor sabelotodo, ¿Qué haré yo? ¿Les traeré bebidas y los abanicare o algo por el estilo?

-Las canciones no salen de la nada, y se por ahí que tienes conocimiento en música-Oh no…No me digas que…

-¡¿Esperas que yo componga?!- Grité exasperada, el sólo se cubrió los oídos.

-¡Demonios, deja de chillar!- Me dio un suave golpe en la cabeza- No tenemos otra opción, eres la única persona que se me ocurre que pueda componer las canciones.- Y ahí estaba de nuevo el Ootori lindo pero oculto tras su personalidad amarga.

-E-está bien, si los defraudo no es mi culpa- Fruncí el ceño mientras hacia un puchero.

-No deberías pensar tan negativamente cuando apenas hemos empezado- Kira esbozó una ligera sonrisas, esta era otra de las pequeñas cosas que me encantaban de ellos. ¿Cómo lograban verse tan adorable?

-¡Iosh!, ¡A trabajar!- Sabia que esto sería difícil pero…el solo pensar que podré trabajar junto a mis mejores amigos…me hace muy feliz.

-¡¿Cómo que no puede permitir que formemos una banda?!-Estaba furiosa, muy furiosa, deseaba simplemente ahorcar al sujeto que tenía enfrente. Pero no podía, él era la única persona que podría ayudarnos a volvernos idols.

-No puedo permitirlo por dos simples razones. Una: Dos miembros me parecen muy pocos para hacer una banda y dos: Ninguno de los tres sabe algo acerca de componer música.-Tenía razón en parte, pero…

-Kairi, sabe tocar el piano, puede componer una canción si así lo queremos.-Ootori se colocó delante de mí, miró a aquel hombre, vaya que eran parecidos, después de todo él es…

-Mocoso insolente…-Frunció el ceño- El que seas mi hijo no significa que puedes andar haciendo por ahí lo que se te venga en gana.- Le sujetó del cuello de la camisa, un escalofrío me recorrió el cuerpo entero del miedo.

-Y por ser mi padre no puedes negarme cada cosa que quiera hacer, tengo algo llamado libertad.- Logró soltarse del agarre de su padre, solté un suspiro de alivio.

Su padre sonrió, ¿Por qué esta familia está tan loca?

-Siempre he dicho que tienes agallas. Les permito formar su grupo, con una condición.- Asentimos y esperamos a que continuara- Necesitan como máximo 3 miembros en el grupo.

-Trato hecho.-Ootori sonrió victorioso. Salimos de aquella habitación. Nos dirigimos al jardín de nuestra escuela, nos sentamos en las bancas que había, era hora de almuerzo así que teníamos tiempo de poder pensar en todo lo ocurrido.

-Ootori…-Me quede mirando hacia el cielo como si fuera la cosa más interesante del mundo.

-¿Si?- Volteó a mirarme y alzo una ceja.

-¿De dónde sacaremos al tercer miembro para el grupo?- Mi aura se volvió oscura. No sé si aplaudirle a Ootori por su valentía o golpearlo por no haber pensado en lo que haríamos una vez aceptado en trato.

-Debe de haber alguien interesado…creo- Kira respondió antes de que Ootori pudiera decir alguna palabra ofensiva y así hacer que se desate toda mi ira.

Suspiré, aquello era casi imposible. Todo se había acabado y ni siquiera hemos empezado.

-Iré a pasear por ahí, necesito tomar un poco de aire y pensar un poco las cosas. –Me levanté de la banca y camine hacia cualquier dirección.

Empecé a pensar en todo, en lo que haríamos, en mi familia, en mis estudios, mi cabeza daba millones de vueltas. No fue sino hasta que tropecé con alguien que salí de mis pensamientos.

-¡Auch!-Me quejé, me había dado un fuerte golpe en la rodilla. Creo que me la raspé. Antes de que pudiera siquiera pararme alguien me empezó a gritar.

-¡¿Por qué no te fijas por dónde caminas?!- Mira hacia arriba, el que me gritaba era un pequeño niño –o al menos eso creo- de cabello color rosa pálido y ojos grises.

-Lo siento, estaba distraída- "Que aterrador" pensé, me ponía nerviosa la persona a quien tenía enfrente.

Lo miré fijamente, se veía adorable. Me levanté y luego le ofrecí mi mano para que se levantara, este la palmeo y se levantó el solo. Sera adorable y todo lo que quieres, pero es muy grosero

-Tch, la gente ya ni siquiera tiene modales.- Dije algo molesta, juntarme con Ootori sí que me estaba afectando mucho. Ya no era aquella chica tímida que cada vez que hacia algo mal se andaba disculpando hasta el cansancio.

-¿Qué dijiste?- Me miró con el ceño fruncido, no me había dado cuenta antes pero…era mucho más bajito que yo, solté un pequeña risa sin poder evitarlo- ¡¿Te estas riendo de mí?!

-¡A-ah! No, claro que no, es solo que…-Mis mejillas se sonrojaron levemente, nunca antes le había dicho un halago de este tipo a algún chico…niño- Te ves muy lindo…-Tosí un poco para recuperar mis compostura.

-P-por supuesto que soy lindo- Dijo en un murmullo. Este pequeño tiene ego pero no la suficiente valentía para demostrarlo.

-¿Eh? No te escuche, ¿Qué dijiste? –Pregunte mientras esbozaba una sonrisa burlona. En serio debo de dejar de seguir los ejemplos de Ootori.

-Q-que deberías estar ciega para no notar que soy lindo- Su cara se tiñó de rojo, al darse cuenta de ello se cubrió el rostro rápidamente con ambas manos. Solté una pequeña risita, ¿Por qué estoy rodeada de gente tan adorable?

-Eh~ Tranquilo, solo estaba molestándote un poco- Le puse una mano en el cabello, era muy suave. Este niño despertaba un instinto dentro de mí, sentía que debía protegerlo. Empezó a quitarse las manos del rostro y me miro algo confundido.

-No es gracioso…-Frunció el ceño e hizo un puchero. Me reí otra vez, atrás de nosotros aparecieron Kira y Ootori.

-Te estabas tardando, nos preocupamos.- Me dijo Kira con su misma expresión de siempre, no es que fuera expresivo todo el tiempo pero me incomodaba a veces verlo tan serio.

-Yo no estaba preocupado- Ootori se cruzó de brazos, puede que ya lo haya dicho antes pero… ¡Maldito tsundere!

-Aja si, en fin. Estoy bien, perdón por haberlos…-Ootori frunció mas el ceño- Ejem, por haberte preocupado Kira.- Sonreí levemente, pude ver como Ootori relajaba el ceño.

-¿Quiénes son ellos?- El chico de pelo rosado, había olvidado que estaba ahí.

-¡Oh! Son amigos míos, disculpa, no pude presentarme antes, mi nombre es Kairi. Perdón por haberme tropezado contigo, ¿te encuentras bien?-

-E-estoy bien, si, gracias. Me llamo Nagi Mikado.- Su rostro poco a poco dejaba de estar tan rojo como un tomate. Significa que estaba entrando en confianza.

-Así que Nagi-chan, dime, ¿Qué te trae por aquí~?- Revolví cariñosamente su cabello.

-Voy a estudiar a aquí, pero lograba encontrar mi dormitorio.- Y asi como dejaba de sonrojarse lo volvió a hacer rápidamente.

-Con que eso era- Espera, ¡¿Cuántos años tienes?!- Mi cara se puso pálida, ¿un niño en esta academia? El mínimo de edad era 15 años y el lucia como de unos 8 años, era un pequeño bebé aun, un poco más y podría usar pañales. Bueno, no tanto, pero ustedes me entienden.

-Tengo 11…- Frunció el ceño, esta vez sin hacer un puchero. De nuevo se hizo aterrador.

-Pero que niño para más bipolar…-Dijo con molestia Ootori. Oh no, acaba de meter la pata…que digo la pata, el cuerpo entero.

-¿Qué dijiste, cuatro ojos? – Apretó sus puños…esto se va a poner feo.

-¿A quién llamas cuatro ojos? Mocoso de mierda.- Ootori no dejaría que lo insultasen tan fácilmente.

-¡Eiichi!- Lo regaño Kira. Cierto, odia que digan malas palabras.

-¿Ahora qué quieres? Uno ya no puede divertirse aquí sin que andes molestando. Agradece que te estemos ayudando, si fuera por mí nunca me convertiría en uno de esos ridículos idols.- Me han dado unas ganas de golpearlo y dejarle abollada la cara pero Nagi reaccionó antes que yo.

-¡Los idols no son ridículos! –Gritó con todas sus fuerzas.- Son brillantes y alegran al mundo con sus voces. Que no daría yo por poder convertirme en uno…- Infló sus mejillas. Volvió a su modo adorable.

Los tres nos quedamos perplejos ante lo que dijo…tal vez él pueda ayudarnos.

-Nagi, dices que quieres convertirte en idol, ¿no?- El asintió- Sabes, yo y los chicos tenemos un grupo, si te quieres unir no habría problema, ¿verdad?- Voltee a mirarlos, Kira me hizo un gesto aprobatorio. Luego me fije en Eiichi, fruncía el ceño- ¿Verdad?- Volví a repetir, cruzamos miradas y luego suspiro.

-Hagan lo que quieran…-Ootori se retiró del lugar. Siempre tan hostil como siempre.

-Bueno, supongo que es un sí… ¿Qué dices Nagi?- Solo espero que acepte, es nuestra única oportunidad.

-Jum…Bueno, supongo que está bien.- Seguía inflando sus mejillas.

-Sube esos ánimos, no le hagas caso a Ootori, siempre es así de molesto pero una vez lo conozcas veras que es una adorable persona.-

-No tan adorable como yo- Sonrió, si nos convertimos en idols definitivamente él será uno de los más resaltantes del grupo.

Kira soltó una pequeña risa. Ahora si lo había visto todo. ¿Qué estaba pasando aquí? ¿Era un sueño? ¡El cielo se va a caer!

-Kira…-Me sonroje, se veía adorable cuando sonreía. Empecé a reírme yo también. Nagi igual se nos unió un poco tarde pero al fin y al cabo termino riéndose con nosotros.

Estuvimos hablando con Nagi, al parecer su familia tenía conexiones con la escuela y por ello había podido ingresar aunque eso no fuera lo que él quería. Su familia le había arrebatado su infancia, exigiéndole siempre ser destacable en los estudios con la excusa de no querer que él sufriera" lo que ellos vivieron". Así, Nagi fue utilizado todo este tiempo sin poder decir nada en contra.

¿Cómo obligar a un niño a siquiera dejar su infancia para que vaya dedique toda su vida a los estudios?

-Por eso nunca he logrado hacer amigos, siempre iba avanzando de grado por adelantado, decidí que lo mejor era no encariñarme con ninguno de ellos, solo iba a terminar estorbándolos.- Decía Nagi feliz mientras tomaba un batido de fresa. En lo que hablábamos ya había sido hora de cenar y fuimos a la cafetería.

Logre ver a Ootori a lo lejos junto con una chica de cabello platino. No pude acercarme, tendré que hablar con él mañana sobre lo de hoy.

-¿Cómo habías dicho que te llamabas?- Nagi llamó mi atención picándome en el hombro.

-Oh, mi nombre es Kairi.- Le di un sorbo a mi café, no es que me gustara pero no me apetecía tomar algo dulce.

-¿Tú también serás una idol, no?- Me miró con ojos curioso, es como ver a un pequeño cachorrito.

-No, yo soy la compositora, no te molesta, ¿verdad?- Solté una risita nerviosa.

-Para nada, solo que pensé que como eras muy bonita serias una maravillosa idol- Me sonrojé, estos tipos me quieren matar de ternura.

Kira volvió a reír, suficiente ternura por un día, siento que voy a explotar.

-Lo haría, pero creo que se me da mejor la composición, mi voz horrible.- Quise sonar modesta aunque mi voz tembló un poco por le nerviosismo.

-A puesto a que tienes una voz preciosa.- Se rió un poco. Observó el reloj de pulsera que llevaba puesto.- Se hace tarde, debo de ir a casa.- Se levantó de la mesa.- Los veo mañana chicos, en la pileta, ¿de acuerdo?- Nosotros dos asentimos.

Kira también se levantó.- También me tengo que ir, no he terminado los deberes, hasta mañana Kairi.- Se acercó a mí y me dio un beso en la mejilla. Era una costumbre nuestra, no me molestaba en lo absoluto.

-Hasta mañana, Kira.- Sonreí, me quedé un poco más en la cafetería, ya casi eran las 6:00 P.M. para cuando decidí que ya era hora de volver a casa.

Al llegar mi madre me preguntó por qué había llegado tan tarde, no le tomé importancia y le dije que tenía algún trabajo grupal. Después de cenar me dirigí a mi cuarto, me lance a la cama con una sonrisa en mi rostro. El cansancio me fue ganando y caí en un profundo sueño. Quien pensaría que aquella historia casi sacada de algún libro de cuentos podría convertirse en una auténtica pesadilla.

~Fin del Flashback~

No pude decir más, las lágrimas que bajaban por mis mejillas me lo impedían. Shizuka aún me observaba, dio un suspiro y se acercó a mí. Posó su mano en mi cabello.

-¿Se fueron, no es cierto?- Su voz sonaba realmente triste.

-Si…y no volverán, aunque yo lo quiera, no volverán.- Como desearía que todo aquello nunca hubiera pasado. Yo aún podría estar viviendo una vida normal, con mi familia, tal vez con pareja, pero no, yo decidí seguir este camino y ahora pago las consecuencias.

-No puedes hundirte para siempre en ese agujero, tienes a personas preocupadas por ti.- Me acarició suavemente la cabeza.

-Lo sé pero…es difícil, componía por ellos, pero ahora no los tengo a mi lado, ¿Cómo se supone que componga si ya no tengo una razón para hacerlo?.-

-¿Por qué viniste aquí? ¿Cuál fue tu motivo para volver a las garras del lobo si ya te habías librado una vez?- Entendía lo que me decía, realmente ya no yo misma se por qué quise volver.

-Quiero demostrarles, quiero que vean que cometieron un error.- Me mordí el labio, este temblaba.

-No es bueno guardar rencor, nunca te lleva a nada bueno.- Tenía razón, venir aquí ha sido estúpido, de nuevo, he sido un estorbo.

-No puedo seguir con esto, no puedo componer…no tengo una razón para quedarme.- Mi cuerpo completo tembló, escuché pasos atrás mío.

-¡Claro que la tienes! ¡Me prometiste componer la canción más maravillosa que haya escuchado! No dejare que te vayas hasta que esté completa. Siempre quise escuchar tus composiciones, no puedes simplemente ilusionarme y luego irte sin más.- No necesitaba ni voltear para saber quién era.

-Lily, perdóname, no puedo más. Lamento perjudicarte de esta manera.- Intente levantarme de donde estaba, mis piernas flaquearon e iba a caer si no fuera porque Shizuka me sujetó a tiempo.

Me abracé a ella y empecé a llorar, era un llanto silente, sim embargo, estaba cargado de dolor. Pude ver como Lily se acercó a nosotras, se nos quedó viendo un rato, luego tomó aire y comenzó a cantar.

(N.A: La canción que canta se llama "Ashita Karu Hi" de Hanato Kobato, busquenla con subtítulos en español

~)

Su voz era suave y relajante, me sorprendí tanto y escuché atentamente aquella canción. Sin darme cuenta dejé de llorar.

Ella terminó de cantar, me vio y volvió a sonreír.- Esa canción me la cantaba mi mamá cuando era pequeña. Solía levantarme a media noche pensando que habían monstruos debajo de mi cama. Sentía tanto miedo que empezaba gritar y llorar. Ella venía corriendo a mi habitación, me abrazaba y acariciaba suavemente mi cabello mientras me susurraba que todo estaría bien.- Aquello hizo que soltara una risa. Me sentí como una niña pequeña.

-Lily yo…- Mi voz aun temblaba, aun sentía aquel nudo en la garganta. Ella me callo con un suave "shhh~".

-Yo confío en que puedas componer. No importa lo que haya pasado con ellos. No supieron apreciar tu talento ni tu amistad. No los necesitas para componer. Dime, ¿se puede seguir viviendo si pierdes la razón para ello? Claro que no, pero tu sigues viva, simplemente has olvidado por qué sigues adelante. Me lo decían todo el tiempo, por que pierdas algo no se acaba el mundo, la vida sigue, mientras tu corazón aun lata, mientras respires, seguirás viva.- Soltó una risa.- Nunca me había puesto tan seria, es tan anormal en mi.-

Me contagió su risa.- Lily…- La llamé.

-¿Si?- Me miro preocupada, debía acabar con esto.

-Gracias.- Me levante junto con Shizuka.- Gracias a las dos…Creo que ya podré componer, no será muy buena pero, he recuperado los ánimos.- Me limpié las lágrimas.

-¿Significa que no te irás?- Lily sonrió, sus ojos prácticamente brillaron.

-No, me quedaré. He recordado la razón por la que empecé a componer…-Cerré mis ojos sonriendo, sentía paz después de tanto tiempo.

-¿Y esa es…?- Shizuka alzo una ceja mirándome.

-Amigos, compongo para hacer feliz a mis amigos. Los idols alegran a la gente con su voz, pero no podrían hacerlo si no van de la mano con un excelente compositor.- Mire fijamente a mi compañera de cuarto.- Lily, déjame ayudarte a brillar.- Me arrodille ante ella.

Ella se agacho y me abrazó mientras escuchaba como lloraba.- ¡Tonta, no necesitas disculparte!- Entre lágrimas empezó a reír.- Claro que puedes ayudarme. Pero…ahora debes ponerte a componer, nos queda poco tiempo.- Me miro a los ojos. Sonreí.

-Manos a la obra.- Tome mis partituras y me senté frente al piano. Algo me decía que no podría dormir aquella noche.

Estábamos en el estudio de grabación. Ahí nos hallábamos Lily, Hyuga-sensei, Tsukimiya-sensei y el resto de la clase S. Junto al micrófono estaba Lily, lista para empezar a cantar.

-Comience.-Dijo Hyuga-sensei. EL encargado encendió la grabadora. Mire a Lily, ella me sonrió.

Es hora de demostrarles de que estamos hechas.

(N.A: La canción que canta Lily aquí se llama "Shake it" de Miku Hatsune~ )

La canción terminó. Lily salió del estudio y corrió a abrazarme. Hyuga-sensei nos felicitó a ambas. Hace tiempo no me sentía tan feliz. Mire a Lily, susurre un "gracias". Ella rió y volvió a abrazarme. Más que recordar mi razón para componer…he encontrado una nueva. No pude evitar volver a llorar…

Y aquí acaba~ ¿mucho drama? Si, ¿Muy largo?, también.

Shizuka es muy dulce a pesar de ser algo hostil uvu.

No odio a Heavens como podrán ver en este capítulo. Pienso que son las cositas mas adorables del mundo x'DD –le lanzan tomates-

En fin, espero les haya gustado, creo que desapareceré otro tiempo, bueh~, ya saben esto de los estudios es algo pesado. Pero no pierdan las esperanzas ;)

Hasta el próximo cap~

PD: Me cambie el nickname ❤