Hello gente bella ¿Qué cuentan? he aquí un nuevo cap, luego de que me recordaran que ya llevaba casi un mes sin actualizar pero bueee.

Y una advertencia á partir de ahora las escenas se irán subiendo de tono poco a poco y he aquí la voz de mi conciencia dándole las gracias a Krizia.

Ok, ok, chicas este cap fue revisado de nuevo por mi (Kriziaprincesa de la luna) en lo que se refiere a gramática, ortografía y esas cosas n.n

"Shion es sexy" pensamientos del personaje.

Shion es sexy— comunicación vía cosmos.

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Reticencia

(Consiste en dejar incompleta una frase, destacándose más lo que se calla.)

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Ya era de día nuevamente y al fin el castigo había terminado. Saga y Piscis estaban desparramados en el suelo. Las piernas les ardían. ¡Al fin! habían terminado el castigo, sus respiraciones eran agitadas como si hubieran corrido en un maratón, Bartolo descansaba su cabecita en el estómago de Afrodita y lo observaba desde su cómoda e improvisada almohada. Se había negado a irse cuando Ángelo llego para llevárselo y lo mismo había pasado cuando Aioria lo soborno con comida, el cachorro se había negado a abandonarlos escapándoseles de las manos. Dohko estaba de pie observándoles con fría indiferencia, (ese Kanon lo había engatusado), él era el más borracho y era el único que no tuvo castigo, ¡eso no se quedaría así! , se puso en cuclillas en medio de los dorados y les dio un zape muy fuerte en la cabeza a cada uno.

—¡Maestro! –Saga estaba indignado— ¿porque después de lo que sufrimos por su culpa nos maltrata más?

—Saga tiene razón no hay motivo para que nos golpee —las palabras del más bello de los santos de Athena fueron secundados por el agudo ladrido de Bartolomé. Aunque ninguno levanto un dedo les dolía el simple hecho de respirar.

—Ya cállense parecen nenas, como se atreven siquiera a cansarse, ya lo había dicho, ustedes no aguatan nada, eso es apenas un calentamiento para mí y debería ser así para ustedes —los sermoneo como todo buen adulto mayor.

Karina se acercó lentamente hasta estar a la altura de los tres dorados y de Bartolomé. Los tres caballeros apenas y la saludaron con un asentimiento de cabeza, ninguno de los dos caballeros que se encontraban literalmente tirados tenían las fuerzas como para levantarse, temían que sus piernas fueran a desaparecer de un momento a otro, por muy absurda que pareciera la idea.

—Chicos ¿están bien?, ¿quieren comer? —solo obtuvieron un gruñido de parte de ellos— les mandare a traer comida —afirmo Karina con una sonrisa y se puso de pie.

—¿Y para mí? Karina de mi alma —Dohko la había tomado de los hombros con expresión suplicante, pero la mirada fulminante de los dorados en el suelo lo enojo y les devolvió la expresión.

—¡Nada de eso! —Al final Shion apareció y dio la orden de que los caballeros de Géminis y Piscis debían de irse a sus respectivos templos.

Se levantaron entre quejidos ante la mirada divertida de Dohko quien se había levantado de un salto, los dos dorados le lanzaron una mirada fulminante al patriarca y Dohko antes de irse, aunque este lo ignoro. Cuando los dos (Y Bartolo, claro) se hubieron ido, El peli-celeste agradecía a su suerte por ser que su templo se encontraba más cerca, sin embargo Saga era al que le iba peor siendo este que su templo se encontraba casi a la entrada, una sonrisa adorno el rostro de Afrodita al ver a Kanon esperando a su hermano en la entrada de Piscis y al estar frente a su gemelo tomo el brazo de Saga y lo paso por sobre sus hombros, despidió a Afrodita y ambos se dirigieron al templo de Géminis, después de todo entre los dos el camino de regreso sería mucho más fácil, De hecho Afrodita estaba seguro de que Kanon cargaría a su hermano cuando no los vieran

En un lugar no muy lejos de ellos dos personas discutían.

—ERES INJUSTO Shion —los gritos de Karina rompieron el silencio que se había formado entre los tres después de la partida de los otros.

—Claro que no mujer, lo que esos niños necesitan es disciplina —le dijo con altanería a la vez que se cruzaba de brazos.

—Pero ellos no tuvieron nada que ver. El único culpable fue el maestro Dohko —Karina señalo al culpable, el cual entrecerró los ojos, y decidió salir de escena, esto ya no le incumbía, pero Shion adelantándose a sus movimientos lo tomo del cuello y lo sostuvo con fuerza.

—Cierto, Dohko ¿Qué tienes que decir en tu defensa? —y lo sostuvo cara a cara, con la mirada fulminante de Karina taladrándole la nuca.

—Hay claro ahora te quieres hacer como si no acabas de castigar a dos inocentes —Intentó defenderse Dohko sin dejarse intimidar por su amigo, Shion resopló y lo dejo libre, Karina le reclamó.

—¡No los maltrates!

—¡YO puedo maltratarlos si quiero!

—Oigan —llamo Dohko la atención de ambos pues lo habían relegado a un lado para pelear entre ellos.

—¡¿Qué?! —ambos con furia en su mirar respondieron (más bien le gritaron) a la vez y lo incomodaron un poco (pero solo un poco) a Dohko.

—Este no es el lugar para discutir —aclaro a la vez que se fijaban por primera vez en los guardias y las doncellas que pasaban por ahí— hay que ir a un lugar tranquilo.

El mismo Dohko fue quien guio a Karina y jaló a Shion hasta la oficina del patriarca. Luego de que ambos entraran (muy desconcertados, por cierto) cerró la puerta recargando la espalda en esta (de paso para evitar que se fueran) y los miro con una gran sonrisa burlona.

—Los dos deberían de ponerse en los zapatos del otro ¿no creen? —Dohko tenía las manos en la cintura con su sonrisa eterna— Digo y luego dicen que el escandaloso soy yo. Ustedes armando ese papelón ante los subordinados ¡qué vergüenza! Y todo porque no se llevan, haber pónganse en el lugar del otro y sepan lo que se siente estar en el lugar del otro.

Karina se lo pensó por un momento, la propuesta del maestro Dohko no parecía tan mala y ya le tenía muchas ganas a Shion, joder que no era de piedra y esa era la excusa perfecta para tocar ese cuerpo espectacular, así que siendo ella sabía cómo manipular a Shion. Por otro lado Shion frunció el ceño disgustado.

—¿Qué cosas dices? —la verdad el patriarca a veces dudaba que Dohko fuera completo, es decir tantos golpes en la cabeza que el mismo y otros le proporcionaban…

—Yo nada... pero —y Dohko se lo pensó por un momento— ¿saben qué? deben parar ya con estos pleitos de casados así que para terminar con estos actuaran con el otro para ver quién tiene la razón de actuar así con el otro…

—No lo creo, Shion es incapaz de ser sensato y recatado —Dijo Karina a su vez cruzándose de brazos mientras miraba a Shion de una forma acusadora, Shion se sorprendió ante la acusación.

—Oye yo soy muy sensato…además yo podría actuar como tu preciosa solo debo negar lo que siento, ser irritante, llorar y quejarme todo el rato…¿Debo usar maquillaje? Eso sería… —Karina le dio un ligero golpe en el brazo (aun le dolía su muñeca derecha, no era tan tonta para volverse a lastimar con los huesos duros de Shion)

—Yo no estoy coqueteándote para empezar y no soy descarada como otros, además no ando toqueteando a la gente sin su permiso —Dohko arqueo una ceja pícaramente pero no dijo nada— admítelo no lo soportarías —el reto de Karina no hizo más que pegar fuertemente en el ego del patriarca.

—¡Lo hare! —dijo Shion con decisión, lo cual sorprendió a los otros dos presentes— acepto la apuesta mujer —luego se dirigió a su amigo, sus ojos reflejaban una gran competitividad y decisión, por algunos instantes Dohko se sintió orgullosos de su amigo, eso y que tendría diversión gratis por un rato— Estoy dentro y ganare —Karina dejo libre una linda carcajada llena de burla dejando caer ambos brazos a sus costados.

—No cuentes con eso carnerito —dijo Karina con una voz dulce a la vez en que deslizaba los dedos de su mano derecha por la barbilla del ex-Aries en una suave caricia, Shion se quedó estático unos segundos y luego atrapo la mano de la chica con sumo cuidado antes de que la hubiera dejado caer.

—Ya comenzamos Karina —Anuncio Shion con una sonrisa ladina, la doncella asintió a su vez con otra sonrisa enigmática en sus facciones. "Amigo, en que lio te has metido" pensó Dohko viendo como Karina parecía mantener el control por ahora, Shion en cambio estaba ligeramente (muy ligeramente) sonrojado, sin duda el caballero de libra se divertiría por un rato, Se adelantó a decir algo antes de que los otros dos siguieran con sus "desafiantes" frases.

—Ya saben, el primero que se salga de su papel pierde, siempre harán sus respectivas labores pero con la actitud del otro. Aunque no hay mucha diferencia los dos son mandones —Dohko los miro divertido, recibiendo en cambio miradas de ira que le atravesaron la cabeza y le hizo sudar frio, pero se repuso rápidamente— así que desde hoy hasta el amanecer actuaran como el otro —ambos asintieron, Shion dejo por fin libre la mano de Karina con la misma sonrisa en su rostro, claro que Dohko sabía lo que estaba pensando, lo dijo antes de que fuera muy tarde— Shion no podrás usar tu Cosmos ya que Karina no hace nada de esas cosas raras que tú haces para evitarte labores y problemas —movió despectivamente la mano que había quitado de su cintura.

—¿Como que cosas raras, idiota? —Dohko no se había ganado aun el perdón de su amigo, y no se lo ganaría aún menos con esa clase de comentarios, intentó arreglar la situación.

—Ya sabes amigo, levitar, tele transportarse y esas cosas raras —agrego el Antiguo maestro haciendo otra vez los ademanes despectivos— si, Shion, sé que levitas, aunque no lo hagas enfrente de nadie —continuo el caballero de libra— Así que, ya que aclaramos todo, podemos iniciar el juego (la diversión) y que gane el mejor.

—Bien, pasado eso, Shion debes darle días libres a los chicos —agrego Karina con prepotencia y altanería.

—De ninguna manera —y el muy dignamente le dio la espalda y se alejó de ella, a lo cual Karina solo elevo una ceja.

—¡Debes hacerlo! —y golpeo el escritorio de Shion con el puño izquierdo.

—¡Te estás saliendo del papel! —agrego con el dedo acusador cual niño de kínder acusa a su compañero con la maestra.

—He de hecho no, cuando ustedes dos se pelean siempre se ponen de tú a tú. Así que no hay falta alguna —Shion gruño y Karina lo miro con una mirada de triunfo, aun así Shion no se iba a dejar, le dijo a Karina dando una de sus frases desafiantes y esta respondía de igual manera, Dohko se limitaba a mirar a cada uno conforme hablaba, girando la cabeza como si viera un partido de tenis.

—Claro, por mí no hay problema alguno aquí, el del problema es el lindo pero gruñón de Shion ¿verdad amor? —Karina tomó un mechón del cabello de Shion entre sus dedos a la vez que los acercaba a su nariz para olerlos. A lo cual Shion volteo a ver muy rápido a Dohko era imposible que gestos así no le afectaran, ahora de verdad sabia Karina tenía un excelente autocontrol, pues sus propios ánimos se estaban encendiendo solo con unas caricias.

Pidió ayuda con la vista a Dohko pero este solo alzó los hombros con indiferencia, era neutral y no podía ponerse del lado de nadie, Shion la miro frunciendo sus lunares tiro de su cabello para liberarlo de los dedos de Karina, ¿cómo se atrevía esta mujer a llamarlo gruñón?

—Muérdeme —espeto Shion con gesto enojado a la vez en que cruzaba los brazos de manera indignada, a lo que Dohko soltó una risa discreta entre dientes.

—Con gusto cariño —Karina deslizo su mano por los pectorales de Shion dibujando círculos en su clavícula y deposito un beso en su cuello donde lamio y lo mordió con sensualidad y un poco de fuerza dejando un línea de dientes marcados entre el espacio del cuello y la clavícula y para despedirse succiono el lóbulo de su oreja llevándose el sabor de la piel del guerrero.

—¡Auch! ¡Karina! ¡Eso duele! —se quejó para después palpar la zona marcada que sentía caliente, "aunque, pensándolo bien, no ha estado nada mal" pensó el patriarca, dejando el comentario para sí-

—Jajaja eres suavecito ¿Puedo morder otra vez? ¿Más fuerte? —Karina se acercó a él de nuevo con una expresión juguetona. Shion la alejó de si con suavidad— ¡Vamos Shion! ¡Solo quiero jugar un poco!

—¿Sabes algo?, no quiero jugar —dijo Shion aun con la expresión de enfado— Además tengo trabajo que hacer —agregó alejándose unos pasos de Karina, distancia que no tardó en ser recorrida por la chica.

—Lo puedes hacer luego —lo animó— ¿Por qué preocuparte por eso? —Paso de nuevo las manos lentamente por los hombros del lemuriano y se posiciono en su espalda, dando un leve masaje cerca del cuello, se acercó de tal forma que susurró sensualmente en su oído— Debes de estar cansado ¿Quieres descansar en mi cama? —Un escalofrió le recorrió el cuerpo a Shion, subiendo aún más sus ánimos, tal reacción hizo que Karina se carcajeara.

—Debo admitir que es buena… en serio Shion, ¿Eres así con ella?, aprende rápido ¿no? —Shion lo fulmino con la mirada mientras se separaba bruscamente de Karina, se acercó a Dohko, el cual pensó que lo golpearía pero no obtuvo la acción que pensaba, Shion se limitó a empujar a su amigo y salir de su oficina, dando un portazo, Karina se rio de nuevo, Dohko miro de la puerta a la chica que estaba con él.

—¿Fue algo que dije? —a lo que Karina no pudo evitar reírse e invitarlo a seguir a Shion, ella estaba disfrutando el juego. Ofrecimiento que Dohko negó pues debía bajar al pueblo por un encargo que Shion le había encomendado antes de todo aquel embrollo.

Dohko estaba muy aburrido sentado en la orilla de la fuente del pueblo, viendo a Shura ir y venir con una cara de fastidio, suspiro y recargo la cabeza en su mano, que a su vez se encontraba recargada en su rodilla, Su sombrero chino le tapo el sol y la mayoría de la vista. Asegurar la zona, porque habían reportado personas desaparecidas misteriosamente y debían investigar, ese era el encargo original del patriarca pero Shura era constantemente acosado por las señoritas. Dohko cruzo su pierna poniendo el tobillo derecho en su rodilla izquierda e inclinándose hacia adelante, recargándose de nuevo en la mano. Ambos llevaban ropa "normal" Libra llevaba su ya tradicional traje chino que lo hacía resalta entre todos pero aun así capricornio se llevaba toda la atención femenina, Shura vestía ropa civil unos jeans con medias botas y una camiseta de un grupo de rock con una camisa blanca de botones abierta sobre la camiseta , llevaban ambas armaduras escondidas en cajas de madera que se encontraban al lado de Dohko, las chicas se amontonaban alrededor de Capricornio el cual solo sonreía un tanto incomodo por la excesiva atención.

"Ese muchachito no aprovechaba nada. ¡Qué desperdicio!". Pensó para sí Dohko. Miro fijamente a su compañero, intentando apartar a sus pretendientes hasta que la única chica que no le prestaba atención a Shura capto su atención. Esa chica menudita de tez bronceada sonrió de lado mientras la observaba recoger el canasto con manzanas. ¡Era hermosa! Su cabello castaño oscuro se agrupo en su rostro y lo quito con un soplido frustrado, al final, le llegaba solo a los hombros. Sus ojos la miraban con atención y lo supo, supo que la chica se incomodó con su mirada por como ella tenso el cuerpo a notar sus atenciones sobre ella, pero poco le importo no podía dejar de verla, era imposible.

Shura se sentó a su lado ofuscado (al fin se había librado de las chicas que lo acosaban solo que ahora debía cumplir con salir con ellas luego. En qué problema se había metido) el capricornio siguió el lugar a donde miraba Dohko, la chica que se notaba por demás nerviosa ante la atenta y profunda mirada de Dohko a quien la sonrisa torcida no había abandonado su rostro. Shura no pudo evitar sonreír a su vez

—¿Quién es ella? No la había visto antes.

—Porque no estaba en tu eterna fila de pretendientes, Shura —Respondió Dohko, que en ningún momento dejo de mirar a la joven, que se encontraba tremendamente nerviosa, al final, la chica opto por tratar de ignorar las miradas de los dos caballeros y se entretuvo acomodando las frutas.

—¿En serio? —Shura se sorprendió— ¿Y por qué no estaba en la fila? —pregunto sin interés realmente. Dohko sonrió y desvió su vista para mirar a su compañero.

—Porque no eres tan irresistible como crees —Shura frunció el ceño, Dohko se rio y miró de nuevo al puesto— Además de que ella es demasiado bonita como para fijarse en ti.

—¿Perdón?, pero tampoco soy tan feo maestro —Shura estaba indignado por las palabras de Dohko , pero al menos se alegró de que fuera una chica menos con la cual salir, Dohko ya no contestó, el caballero de Capricornio estaba a punto de protestar cuando una sombra pequeña se cernió sobre ellos, Shura y Dohko levantaron la vista al mismo tiempo, la chica castaña se acercó a ellos, "de cerca es mucho más bonita" pensó Dohko y luego frunció el ceño ¿Qué clase de pensamientos tenía ahora?, Shura sonrió.

—¿Se le ofrece algo señorita? —pregunto el español con una sonrisa y actitud de galantería misma que le salía natural y no notaba, la cual le atraía todo el asedio de la población femenina, la chica frunció los labios.

—Eso debería de preguntarlo yo —La chica tenía un bonito tono de voz, aunque su griego no parecía tan natural (esos hombres la incomodaban y la ponían nerviosa y más con las desapariciones que estaba ocurriendo)

—¿Le molesta algo? —esta vez fue Dohko quien pregunto, dejando la pose de enfado para sentarse derecho.

—¡Sí! —respondió la chica— ¿Que se me queden viendo, si no los conozco? —les reclamó con un poco de inseguridad, pero ella era así de imprudente en ocasiones— parecen acosadores —agrego en otro idioma que Dohko no se manejaba.

—En ese caso, déjenos presentarnos —Shura se levantó de la orilla de la fuente con una sonrisa burlona en el rostro, le sacaba al menos una cabeza de altura a la chica— Mi nombre es Shura.

—Su nombre ya me lo sé —respondió la chica haciendo un ademan apuntando al pueblo— lo escucho todas las mañanas —Shura parecía entre incómodo y fascinado.

—¿en serio? —Dohko resoplo y se levantó también de su lugar, se presentó antes de que le sacara algún otro tipo de información a la chica, él quería presentarse por sí solo a la chica que le parecía bonita.

—Mi nombre es Dohko —el caballero le tomo la mano y deposito un suave beso— señorita...

—Nahomi —respondió la chica con un leve sonrojo, Dohko sonrió— tienen toda la pinta de secuestradores —agrego en un susurro para sí. A lo cual Dohko frunció los labios y más cuando Shura soltó una carcajada algo lo decía al santo de libra que Shura si entendía ese idioma que la chica hablaba por ratos.

—Un placer conocerla, señorita Nahomi…

—Igualmente —agregó el caballero de Capricornio, Nahomi sonrió— pero déjeme aclararle que no somos secuestradores, señorita mía —y la pobre chica solo pudo atinar a poner roja cual tomate, que vergüenza él también hablaba español.

Mientras Dohko establecía una conversación vía cosmos con Shura —que tanto le dices Shura— a lo que Shura sonrío el maestro sonaba molesto…no, celoso —maestro ella dice que parecemos secuestradores de seguro no imagino que uno de los dos habla español.

—Lo siento no era mi intención insultarlos pero parecen secuestradores son muy sospechosos —se disculpó ella en su idioma natal.

—En realidad somos caballeros de Athena y venimos a investigar las desapariciones, tal vez por eso lucimos sospechosos pues estamos investigando —Shura hablaba siempre con esa sonrisa tan perfecta en él, sonrisa que estaba molestando a Dohko.

—Lo siento… yo… —Dohko ya estaba harto él no se manejaba el español.

—¿Y si hablamos en griego? digo para yo participar —Dohko miraba seriamente a Shura que solo le sonrió de lado al maestro Dohko.

—No se preocupe maestro, ya está todo arreglado, nos vemos señorita.

—Lo siento mucho —agrego ella viendo a Dohko el cual solo sonrió de lado.

—No se preocupa señorita, a usted le perdono todo —y ella enrojeció ante las palabras de Dohko, y lo hizo aún más cuando este tomo su mano y la beso a modo de despedida.

—Bueno, si se les ofrece algo, basta con ir al puesto en vez de mirarme sin apartar la vista, ¿sí?

—Está bien —aceptaron ambos en una sola voz, Nahomi asintió, hizo una leve reverencia y se fue corriendo al puesto, la chica sentía que el corazón estaba a punto de explotarle, en el lado bueno, estaba muy nerviosa y al entrar a su puesto de frutas se dejó caer en la silla escondida detrás de la pared.

"Bien, eso había sido un buen comienzo" pensó Dohko con suficiencia al ver a la chica ir a su puesto, cuando la perdió de vista se dirigió a su compañero, quien lo miraba pícaramente

—¿Qué? —preguntó Libra, Shura sonrió y comenzó a caminar por el camino contrario de la frutería, dejando a Dohko solo, libra tomo su caja y adelanto a Capricornio—Ahora me dices, malcriado.

—Le aseguro que no es nada Maestro —dijo Shura con suficiencia, Dohko gruño, pero nada de lo que no le digiera Shura le iba a arruinar el momento, no señor, ambos se encaminaron de nuevo al santuario, ya habían asegurado la zona. Solo esperaba que Shura no regara la noticia de que había conocido a Nahomi, y comenzara a exagerarla con información que ni siquiera sucedió… sacudió la cabeza en realidad Shura no era así. Lo único de lo que lo creía capas era de joder la existencia cada que lo viera de que no se había atrevido a invitar a la chica.

Shion no había entendido del todo, si tenía que actuar como Karina, ¿también era en lo físico? ¿Tenía que ponerse vestidos o menear la cadera en cada paso?, sacudió la cabeza intentando olvidar la posibilidad de ponerse un vestido, aunque el mismo aseguraba que se vería increíblemente sexy, no estaba en sus planes acabar con la dignidad y el respeto que el mismo se había construido. Agradecía que no se hubiera topado con ninguno de los caballeros, Dohko se había ido, así que no podía obligarlo a salir. Pero si se quedaba dentro del templo patriarcal nada de lo que estuviera haciendo ahora contaría….

Shion dejo salir un grito ahogado, un baño, eso era lo mejor que podía hacer ahora. Si, un baño era una buena opción.

Camino hasta el baño que era exclusivamente para él, era más bien parecida a una alberca enorme, que si se sentaba le llegaba más o menos a la altura del pecho, las doncellas prepararon el baño antes de que Shion pudiera impedirlo, pero después de 5 minutos el agua ya estaba caliente, el jabón estaba listo y las toallas estaban dobladas, listas para usarse después del baño, en cuanto las doncellas hubieron terminado salieron del baño como alma que lleva el diablo. Pues Shion solo llevaba una delgada tela atada a su cadera. Bueno, nada impedía que las doncellas lo hubieran ayudado, ¿no estaba en las reglas, o si?

Se despojó de la tela y la hizo a un lado, el contacto con el agua caliente lo tranquilizo de inmediato, se dejó caer en el agua, sus cabellos verdes flotaron y la espuma tapo toda la superficie, cerró los ojos, dejando que su mente se aclarara, solo se escuchaba el ruido del agua caer.

La puerta se abrió y se cerró en un chasquido, Shion suspiro.

—Dohko, tienes prohibido el paso aquí… y lárgate, que me estoy bañando.

—Karina nunca diría algo así… —una voz que conocía perfectamente bien resonó en eco contra las paredes, Shion abrió los ojos e intento esconderse entre la espuma.

—¿Karina que haces aquí? —la risa de Karina se escucho.

—¿En dónde está, su ilustrísima?

—Karina… —Shion sonó amenazante.

—Tranquilo, no pienso hacerle nada, tal vez tenga que actuar como usted, pero no pienso meterme en el agua…

—¿Entonces qué haces aquí? —la seguía buscando pero al parecer estaba escondida en algún pilar de ahí.

—Vengo a decirle que Shura y Dohko lo esperan afuera… vienen a dar el reporte.

—Diles que estoy ocupado y no puedo salir a atenderles.

—…Está bien —había un leve deje de diversión en la voz de Karina— Les diré que entonces suban ellos… así no bajaras tu amor.

— ¿Qué? No, ¡Karina! —pero la puerta ya se había cerrado, Shion gruño y salió del agua, chorros de agua chorrearon mientras Shion salía a tomar una toalla, cuando la tomo se la enredo alrededor de la cintura y exprimió su rebelde cabello hasta que estuvo húmedo, busco la ropa que, supuso, las doncellas habían traído nueva para que se pusiera ahí mismo, pero lo único que encontró fue un lindo vestido blanco que se encontraba colgado de un gancho en la pared, Shion miro atónito la prenda…seguro que Karina lo había cambiado, por eso se fue tan rápidamente, busco entre todo el inmenso baño, en busca de la ropa que se había quitado, pero no había nada mas

—¡KARINA! —gritó hecha una furia.

Karina camino hacia la entrada del templo, donde Shura y Dohko la esperaban

—El holgazán no quiere salir a atenderles así que mejor suban ustedes — informo acercándose a ellos, Shura asintió, tomando asiento en el suelo, Dohko la miro con una sonrisa, ambos dorados negaron con la cabeza (en realidad sabían que Shion jamás diría que subieran más si estaba ocupado)

—¿Cómo te ha ido Karina? —pregunto el chino, la chica respondió con otra sonrisa igual de grande.

—De maravilla —respondió. Shura miro a Karina y luego a Dohko.

—¿Qué sucede? —pregunto, pero su pregunta murió al momento en que un "¡Karina!" resonara en todo el templo.

—ups —murmuro con picardía, Dohko se rio.

—¿Qué le has hecho ahora, chiquilla?

—¿Yo maestro?, yo sería incapaz de hacerle algo al santo padre del santuario —agrego con una cara inocencia.

—Muchachita si no te conociera —y Dohko se reía a la vez que se tocaba la cabeza con aparente resignación.

—¿De qué hablan? —pero de nuevo, nadie le prestó atención, Todos se quedaron atónitos ante la imagen que estaba ante ellos: el patriarca se acercaba con solo la toalla envuelta en su cintura y el cabello que se le pegaba alrededor del rostro y el pecho, gotas de agua que no se habían caído se quedaban en su piel, Karina abrió los ojos.

—Karina… —siseo con enojo.

—¡Dohko! —dijo está escondiéndose detrás del cuerpo de libra, utilizándolo como escudo.

—Shion…. ¿Dónde está tu ropa? —Dohko estaba atónito— ¿Por qué has salido al pasillo con esas fachas?

—Yo…he… regreso luego —dijo Shura antes de salir lo más rápido posible hacia su templo, nadie le presto mucha atención.

—¡Karina no me dejo ropa! ¡Se la llevo y me dejo un ridículo vestido! —Shion se quejo.

—¡Oye! ¡No le digas ridículo! —Karina se defendió asomándose por encima del hombro de Dohko, pero al ver la mirada iracunda de Shion, se volvió a esconder.

—¡Eso no estaba en las reglas! —volvió a quejarse Shion como un niño pequeño, Dohko no pudo evitar reírse, Karina y Shion se quedaron serios ante las carcajadas de libra, que se había doblado mientras se tomaba el estómago con las manos, lagrimas comenzaban a agruparse en los ojos de Dohko, Karina embozo una sonrisa al principio y luego se unió en las sonoras risas de Libra, ambos se apoyaban mutuamente en el otro.

—¡JAJAJAJAJA!

—Dohko… —Shion fulmino a su amigo con la mirada, pero el hecho de estar semi-desnudo ante él no le daba mucha imponencia.

—Jajaja… perdón Shion…Jajaja —se excusó Dohko, de repente Shion miro algo detrás de Dohko y Karina, una pequeña figura se acercaba a toda velocidad a él gruñendo.

Bartolo había seguido a Afrodita hasta su templo, en donde el caballero se dejó caer en la entrada, el cachorro se preocupó ¿acaso su humano estaba enfermo? ¿Se iba a morir?, Bartolo gimió y con la nariz le dio un leve golpe en la cara a Afrodita, el caballero apenas y gruño.

—Me llenas de babas —se quejó con la voz pastosa, Bartolo gimió de nuevo y volvió a repetir el acto— Basta…déjame morir en paz — le quedaba claro que aquel humano que olía bien no le iba a hacer caso, pero por lo menos aun respiraba y era lo que importaba, entonces Bartolo decidió ir con uno de sus papis, si, tenía hambre así que lo más seguro era que tenía que ir a cáncer, miro a Afrodita de nuevo, no podía dejarlo ahí… pero también tenía hambre, vamos, que solo se iba a ir por un momento, aquel humano apenas y lo iba a notar.

Bartolomé salió caminando del templo y recorrió las casas con tranquilidad, todos los demás caballeros estaban ocupados, entonces no hubo ningún contratiempo, Milo estaba de nuevo discutiendo con Camus, Aioros estaba leyendo, Shaka meditaba y solo entre abrió un ojo cuando lo vio pasar y Bartolomé a modo de saludo en medio de la carrera le ladro amistosamente, sacándole una sonrisa a Shaka , Cruzo con cuidado la casa de Leo, si ese padre lo encontraba lo más probable es que no saliera de ahí durante un largo rato, paso con éxito esa casa y se dirigió a Cáncer, la casa siguiente. Al llegar lo primero que hizo fue soltar un tierno ladrido como si digiera "Hey, ya llegue". Mascara de muerte estaba en su templo, por suerte y en cuanto vio al cachorro lo cargo y lo alzo en el aire.

—Bartolomé, cuanto si verte —lo regaño, Bartolomé lloriqueo, siempre que lloraba más comida llegaba, Mascara embozo una mueca— A veces creo que solo vienes a comer… Malagradecido —le informo al cachorro, claro que eso no era verdad, a Bartolo le gustaba pasar tiempo con Mascara aunque este era muy sombrío, El caballero de cáncer tomo el plato de comida del cachorro y vacío algunas bolsas de carne para perros, La comida favorita de Bartolomé, en cuanto dejo el plato en el suelo, el cachorro se acercó y arraso con todo en cuanto había en su plato, Mascara rio cuando lo veía comer.

—¿Desde cuándo no comes, cachorro? —le pregunto acariciándole la cabecita, Bartolomé no respondió, solo comía. — y dime amigo como le fue a la florcita —Bartolo solo inclino su cabecita sabia a quien se refería muchas veces su papi llamaba así a su amigo que olía bien— vi pasar a los gemelos hace rato saga iba cansado y enojado.

Así paso el rato, luego de comer jugó un rato con su padre y se quedó haciéndole compañía durante unos instantes, luego de unas horas, por fin decidió que ya era suficiente, también tenía que ver como seguía Afrodita, se despidió de su padre lamiéndole la mejía con cariño y subió de nuevo las escaleras, Paso por Leo, donde Aioria no se encontraba y también las otras casas restantes hasta Piscis, Cuando entro ladro, pero no hubo respuesta, busco el olor del humano y descubrió que se encontraba en su cuarto, la puerta estaba entre abierta y se veía al peli-celeste dormir plácidamente. Escucho unos gritos en el templo patriarcal, ese lugar no era bueno, habían cansado demasiado a su amigo, pero aun así la curiosidad le gano, cuando iba subiendo Shura bajaba rápidamente las escaleras

—Hola, cachorro —saludo mientras se iba.

Bartolomé no detuvo su andar, hasta que subió completamente, se escondió detrás de la puerta abierta, solo asomando la cabeza, ahí estaba la mujer y el hombre malo que había cansado a su amigo, solo que esta vez iba con solo una toalla enredada, la mujer y el hombre gritaban, Dohko solo se rio. Bartolo gruño, aquel hombre malo también le gritaba a la mujer bonita, no solo había maltratado a sus amigos, sino también a ella, no señor, Bartolo juraba por su nombre y su real linaje canino que se iba a vengar, aquel hombre merecía su castigo, el pequeño cachorro ladro con valentía, Karina dio media vuelta para mirarlo, pero Bartolomé ya se encontraba corriendo con velocidad hacia Shion, Ningún humano tuvo el tiempo de reaccionar, Bartolo no iba a morder a Shion, no, fue por la toalla, el cachorro la tomo entre su hocico y siguió corriendo hacia algún lugar lejos de ahí.

El grito de Karina no se hizo esperar, ante ella se encontraba Shion tal y como los dioses lo habían traído al mundo, la chica rápidamente se cubrió los ojos mientras Shion intentaba cubrirse con lo que fuera y Dohko se quedaba estático.

Rápidamente Libra le dio su sombrero chino a Shion, el cual uso para cubrirse lo más importante, Shion le agradeció con la mirada antes de salir caminando a paso rápido hacia su cuarto con el sombrero y todo, las doncellas que estaban en el templo gritaban y se cubrían, tal como lo había hecho Karina, tenía las mejillas rojas, Muy rojas y no solo las mejillas sino también las orejas y la nariz (cosa que siempre le sucedía cuando se sonrojaba demasiado) eso y que estaba enojado

—SE ACABO ESE CHUCHO SE VA DE AQUÍ, NO QUIERO VERLO MAS —les grito mientras caminaba.

—Pero admítamelos es valiente un gran caballero, mira de seguro se enojó por que le gritabas a una señorita —agrego Dohko señalando a Karina y esta asintió, pues Shion había gira a verlos.

—NO ME IMPORTA, SE VA HE DICHO. ES MI ULTIMA PALABRA —gritaba indignado a la vez en que caminaba a su habitación su cabello largo le tapaba la retaguardia, ninguno de los dos le tomo en serio las palabras de Shion, pero mas no sabían este hablaba muy en serio.

Bartolomé corrió por un camino secreto que solo él había encontrado, de nuevo hasta la casa de Piscis, camino lentamente para no hacer ruido, al ver que Afrodita no se había levantado se recostó a los pies de la cama mientras comenzaba a mordisquear inconscientemente la toalla, bueno, ¿Qué más daba si faltaba una toalla más? Al fin y al cabo tenían muchas más. Bartolo se sentía feliz, se había vengado de una forma buena.

Dohko intentaba llevarse a Karina de ahí, Karina no lo negaba, eso había sido tremendamente incomodo pero tenía sus ventajas, jamás se había imaginado ver a Shion en ese tipo de situación, y jamás se iba a borrar de su mente, comenzó a reírse de nuevo inconscientemente, Dohko frunció el ceño.

—¿De qué ríes?

—Eso fue muy incómodo, suelo reírme en momentos serios —informó la chica con una sonrisa, Dohko le sonrió de regreso y por primera vez en todo el rato desde que había llegado notó que la mirada de Dohko tenía un brillo diferente, la curiosidad de Karina ganó, Dohko la había llevado a la sala del templo, cuando ambos se sentaron, Karina pregunto sutilmente

—¿Cómo te fue ahora? —Dohko se encogió de hombros sin quitar la sonrisa.

—Lo mismo de siempre, las mujeres no han dejado en paz a Shura y ha tenido que prometer que saldría con cada una de ellas para podernos venir —Karina se rio, pero no había tenido la información que quería, intento de nuevo.

—¿Con todas las chicas del pueblo? Eso debe de ser mucho tiempo, ¿No crees? —Dohko se rio.

—Si bueno…. Había una chica —"¡Eso!" Pensó Karina- que no se le acerco en absoluto a Shura…. Se llamaba Nahomi.

—¿Nahomi? Suena bonito… ¿era bonita?

—Lo es —afirmo Dohko y luego se dio cuenta de lo que dijo— es decir, bueno, como cualquier chica bonita —Karina rio.

—¿La invitaste a salir? —pregunto con picardía, gesto que se le hacía familiar, esa niña comenzaba a actuar naturalmente como Shion.

—¿Quieres tomar algo? —el caballero de libra intento desviar el tema, Karina chasqueó la lengua.

—Dohko…. ¿No la invitaste a salir? —Karina lo miro seriamente. Como si este hubiera cometido un gran error.

—¡La acabo de conocer! —Se excusó libra— Además no fue una plática muy larga… solo fue a quejarse.

—¿Sobre qué? —Karina mostraba un gran interés que incomodaba a Dohko, hasta que vio como una figura muy conocida se acercó, Karina bajo la vista mientras se acercaba Shion, que se dejó caer en una silla lejana ya traía puesto sus ropas papales.

—¿Podemos terminar el reto? —pregunto con un hilo de voz.

—¿Terminar el reto? ¿Te das por vencido? —pregunto Dohko mientras se sorprendía.

—Falta una hora para anochecer —Concordó Karina mientras jugueteaba con un hilo, Dohko parpadeo un par de veces y luego se encogió de hombros.

—Entonces termino… Karina fue la que gano —comentó Dohko y Shion no reclamó, Karina había hecho su trabajo demasiado bien.

—¡Ja! ¡Te gané, anciano! —Dijo Karina a Shion antes de irse a su habitación en donde se dejó caer en la cama, cerrando los ojos. Había sido un día muy largo, y habían pasado muchas cosas, antes de que sintiera, se quedó dormida.

Shion y Dohko solo miraron a la figura de la chica salir corriendo luego de su grito de victoria, cuando la chica se fue, Shion solo suspiro poniendo su mano derecha en su rostro y negar levemente, Dohko rio.

—Más que sacarte canas verdes, esa chica va a exterminar tu paciencia —comento libra tomando una de las galletas que las doncellas habían dejado en una canasta, en la mesa que se encontraba entre dos sillones, sillones en los cuales Dohko y Shion se encontraban sentados ahora, Dohko mordió la galleta y masticó alegremente.

—¿Tú crees? —pregunto con ironía el patriarca, tomando también una galleta, jugueteo con ella moviéndola entre sus dedos, mirándola fijamente para después metérsela a la boca en un solo bocado, Dohko se encogió de hombros con su típica mirada divertida.

—Creo… que yo también me iré a dormir —Dijo Dohko levantándose de su asiento, tomando algunas galletas de la bandeja.

—El día ha sido muy largo —concordó Shion sonriendo de medio lado mientras veía que Dohko casi vaciaba la bandeja completa.

Ambos se despidieron y se dirigieron a sus respectivos lugares, Dohko hacia su templo y Shion hacia su habitación, en el transcurso del camino Shion saludaba a los soldados que le saludaban al pasar y a unas muy pocas doncellas que eran las que no habían estado en el "incidente" pero que aún se encontraban muy tímidas. "Y lo peor es que no recordé la tele transportación" pensó para sí mismo embozando un mohín, por fin había llegado, la mente del patriarca vagaba en mil y un cosas, hasta que al final, regresaron al recuerdo de lo que Karina había hecho en el día.

—Maldición, ¿justamente ahora? —se preguntó entrando a su habitación, se dejó caer en la cama, el colchón reboto debajo de su peso y su cabello quedo desparramado a su alrededor, la ventana se encontraba abierta y la luz de la luna ya se colaba por esta. Por el momento estaba solo. Solo con la compañía de los recuerdos de lo que había hecho Karina, un escalofrió lo recorrió de arriba a abajo y de repente sintió ligeramente caliente el lugar donde la chica lo había mordido, instintivamente se llevó la mano a ese lugar, joder que aunque fuera el patriarca, también era un hombre, esta vez el escalofrió lo recorrió de nuevo, se sentía cálido, especialmente en un lugar.

De repente tenía mucha calor, apartó las sabanas de la cama y su misma ropa para tirarla al suelo y luego se quedó así, tirado en la cama con solo su ropa interior. se mordió los labios cuando el calor se propago a su bajo vientre, el no era ningún adolescente él debía tener auto-control, restregó su rostro con vigor, su mano bajo por su cuello pasando sus pectorales y abdomen hasta detenerse en el filo de su bóxer donde su dedo índice delineo el borde de este, algo le decía que sería una larga noche…..

Confesión # 9

Adoro las películas en blanco y negro, de hecho me gustan las películas antiguas o con tramas basadas en los tiempos de antes, del viejo oeste, o la vida del campo, entre otros ambientes, pero no las de acción antiguas, de esas solo algunas.