Yo de nuevo: arrepintiéndome por no haberle dado el cap a Sol para que lo subiera TnT 50 % es mi culpa, lo otro es de Sol, así que es lo mismo.

Sol: espero que les guste y les prometo que Shion y Karina aparecerán mas en el próximo siento que se están dejando de lado pero bueno ya tendrán mas momentos jujuju

Asi que les amenazo, si les amenazo dejen reviews. Ya que hay cap doble de largo.

"Shion es sexy" pensamientos del personaje.

Shion es sexy— comunicación vía cosmos.

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Familia

Nahomi cerró la puerta recargando su peso en esta, después del beso de despedida lo único que se le había ocurrido en ese instante era entrar mientras embozaba una sonrisa tonta, Dohko sí que hacía estragos en su comportamiento.

Cuando se aseguró de nivelar se respiración y el frio se hizo presente de nuevo, opto por acostarse de una vez en su cama para tomar de nuevo el calor perdido que Dohko le había dado, camino dos pasos y noto un peso en su cabeza, ¿cómo había podido olvidarlo?, se quitó el sombrero chino y se dio vuelta, salió al exterior y rayos que el frio no hacía nada más que aumentar, afuera no había ni un alma, el viento helado agito sus cortos cabellos, ¿cómo podía ser? solo pasaron unos momentos desde que se despidieron.

—Es rápido —musito para sí, volviendo dentro de la protección de su casa, claro que si era un caballero, tenía que ser aún más que rápido— ¿Y ahora qué hago?, ¿cuándo volverá? —miro de nuevo el sombrero que sostenía, y sonrió. La estructura del sombrero le parecía graciosa, pero debía admitir que Dohko sabia lucirlo aun con esas vestimentas chinas desentonando en ese lugar, él se miraba muy bien, Suspiro y entro de nuevo, hacía mucho frio y probablemente le diera hipotermia.

Dohko se movía a vertiginosa velocidad, no iba a la velocidad de la luz pero si muy rápido. Llego en poco tiempo a la entrada del santuario, era tarde y si llegara a suceder algo malo en el día, probablemente hubiera sido en la tarde, cuando aún había sol

Camino por uno de los caminos donde se ahorraba el recorrido por las doce casas, al llegar fuera del recinto patriarcal no pudo evitar reírse, todos los dorados estaban en suelo enfurruñados mirándolo con caras de sospecha el solo elevo su mano a modo de saludo.

—¿Que cuentan chicos?, ¿cómo va la resistencia? —todos miraron al 1shῑfu con mala cara.

—¡Qué valor maestro! —Leo lo miraba acusadoramente.

—¿Por qué? ¿Qué hice? —Dohko los miraba con la mirada más ingenua de su repertorio, aunque ya no engañaba a nadie de los presentes.

—¿De dónde viene? —Ángelo lo miraba malicioso— digo, viene muy sonriente.

—Del pueblo… y siempre estoy sonriente —todos embozaron una mueca.

—¿Y qué hizo? —Shura lo miro desconfiadamente, ya se hacía a la idea de lo que Libra había hecho pero más valía tener afirmaciones que a tener solo suposiciones.

—Caminar —el maestro se cruzó de brazos y se sentó frente a los demás.

—¿Se fue toda la tarde solo para caminar? —Shaka sabía que el maestro ocultaba algo.

—No Shaka, claro que no —los miro como si fuera lo más obvio del mundo.

—¿Y entonces? —Aioria lo mira enfurruñado.

—¿Entonces qué? —Dohko los miraba divertido.

—¿Por qué evade las preguntas? —Milo ya estaba perdiendo la paciencia.

—¿Lo hago?

—¡Maestro! —sonó a coro el reclamo.

—Miren niño escuchen mis consejos: mientras las personas menos sepan de una relación más dura.

—Tiene una relación… ¿con una chica? —Shura arqueo una ceja mientras miraba al castaño expectante, Dohko entrecerró los ojos y miro de mala manera al español.

—Claro que con una chica Shura —Capricornio ya se había imaginado de quien era, pero decidió callar, Dohko podría tomar venganza— bueno no una relación… pero esos detalles no les importa bola de metiches —algunos bufaron, otros embozaron una sonrisa pícara, pero el deje de curiosidad era general y Dohko no mostraba señales de querer decir algo más al respecto, DM sonrió irónicamente.

—A esa chica deben de gustarle los ancianos —Afrodita le dio un codazo disimulado.

—Ten más respeto —dijo mientras verificaba que Libra no hubiera escuchado el comentario, en efecto, no lo hizo, pero los demás que estaban alrededor si y soltaron una carcajada al escuchar el comentario, aunque, claro, Milo era el más ruidoso, Camus le miro con una advertencia grabada en su mirada, que por supuesto, el Escorpio ignoro mientras Aioria se limitó a disimular su risa con un ataque de tos.

Unos ruidos detrás de los pilares, cerca de la entrada les tomo sin ningún cuidado, algunos levantaron la vista, para encontrarse con Karina, que apuraba a las doncellas detrás de si

—Chicos —la voz de Karina los distrajo, las doncellas esparcían las mantas en el suelo y dejaban platos de comida en ellos, todos se levantaron y tomaron sus respectivos platos, estómagos comenzaron a gruñir en protesta por la falta de alimento en el día y dejaba que la comida en el plato se viera lo más apetecible que se hubiera visto jamás, Los caballeros miraron a Karina con curiosidad— coman rápido porque si Shion se entera….

No necesito decirlo dos veces todos se acomodaron en las mantas que les habían tendido en el suelo la reciente comida había alegrado drásticamente el ambiente, sentados reían haciendo bromas entre ellos y Bartolo corría de un lado a otro recibiendo bocados de comida por parte de la mayoría

—Terminara gordo y no va a poder bajar ni un escalón —advirtió Milo con la boca llena de comida.

Bartolo detuvo su paso y se acercó a él moviendo la cola, el peli-azul se lo miro fijamente y luego con un suspiro de derrota le dio un pedazo de pollo, el cual el cachorro tomo en el aire y luego siguió con su camino. Sí señor, Bartolo siempre conseguía lo que se proponía. Siguió caminando hasta que un mechón de cabello rubio se interpuso en su camino, al mirar hacia arriba descubrió que se trataba de Shaka, sentado con su legendaria posición de loto (¡¿No se le dormían las piernas?!), Bartolo comenzó a mordisquear el mechón en el suelo, jalaba y le ladraba al cabello rubio, pero el mechón seguía tan inerte como siempre, Shaka empujaba levemente al cachorro para que se alejara de él y de su cabello, tener a Bartolo babeando su cabello no le dejaba comer a gusto.

A Bartolomé, Shaka comenzaba a agradarle, era un tipo tranquilo y no quería apachurrarlo cada que lo veía o quería comérselo a besos, siempre podía ir a dormir a su templo, el humano no hacia ningún ruido en la mayoría de las veces y era muy paciente.

Cuando ya habían terminado Karina les ordeno a las otras doncellas que se llevaran los platos. Todos les agradecieron, ya todos más relajados y alegres miraban la discusión de Shaka y Aioria, aunque por supuesto Aioria era el más ruidoso de los dos.

La paciencia de Virgo tenía un límite, y el que el perrito le mordiera, babeara y se comiera mechones de su cabello no ayudaba en mucho, había tomado por el cuello al cachorro elevándolo a la altura de su cabeza aunque este solo le movía su colita y le miraba directo a los ojos, quien no podía soportar por mucho tiempo la mirada tierna de Bartolo. Ambos caballero y cachorro ignoraban a Aioria pues estaban atrapados en una especie de duelo de mirada, ternura contra fastidio.

Ante el asombro general, Shaka posiciono al cachorro sobre su regazo, Bartolo había ganado la batalla, y el cachorro alzaba su mirando a todos con orgullo perruno, todos le aplaudieron su victoria a Bartolomé sobre el caballero.

Karina reía discreta, aunque por el rabillo del ojo noto una silueta, la túnica papal ondeaba tras un pilar, Shion los observaba a los lejos con una expresión indescifrable en las penumbras, sin ser notada camino hacia Shion quien le miraba mientras ella se acercaba, se miraba pensativo, Karina llego a su lado acariciando su mejilla, no le gustaba verlo así, Shion solo inclino su rostro al sentir la caricia.

—¿No crees que se ven muy felices? —ambos miraban a todos riendo.

—Sí, tenía tiempo de no oírlos reír a todos como hermanos sin preocupaciones o rencores.

—Míralos Shion, ellos a pesar de la vida que llevan merecen sonreír y ser felices… ¿serias capaz de arrebatarles esa felicidad? —Karina lo miro con tristeza en sus ojos rojos y Shion la miro compungido.

—Nunca, yo haría cualquier cosa para que fuesen felices —Karina lo abrazo con ternura, sonriendo, al final del día ella estaba dispuesta a ayudar a los muchachos, se miraron perdiéndose mutuamente en sus miradas, Shion descubrió que el color rojo de Karina se oscurecía más conforme se acercaba a los límites de sus pupilas, Su mirada estaba llena de ternura y bien Shion podría haberse perdido por la eternidad en ese par de ojos tan expresivos que tenía aquella mujer… la mujer que le había robado el corazón. Inconscientemente Shion la atrajo más hacia sí, Karina no puso distancia cuando la frente de Shion se pegó contra la suya, ni cuando él la atrajo lentamente a su cuerpo, ni cuando sus labios rozaron con los de ella, tan cerca de besarla pero a la vez tratando de ir lento para saborear el momento… Ambos se sobresaltaron al verse interrumpidos por las carcajadas de los gemelos quienes se abrazaban riendo en el suelo ante los bullicios de los demás.

Los dos rieron de nuevo al ver como Aioria se lanzaba a interponerse entre los gemelos abrazándolos y diciéndoles algo. Karina no podía leerle los labios pero Shion rio divertido ella sospechaba que era algo desvergonzado, lo más seguro era que siguieran con sus chistes pervertidos y sin sentido.

Aunque gozaron cuando los gemelos atacaron con inclementes cosquillas al León y este les respondía con una serie de insultos muy variada en tono muy alto.

Karina negó con decepción, que vocabulario… de repente se le ocurrió otra de sus geniales ideas, estaba a punto de aprovechar que Shion se encontraba absorto con el ataque a Aioria.

—Me alegra que dejes que el cachorro se quede —Comentó jugando con uno de los mechones verdes del lemuriano. Shion la miro extrañado elevando uno de sus puntitos.

—¿En qué momento dije que lo haría?, el perro no tiene nada que ver con la felicidad de ellos

—¿En serio lo crees? —Karina suspiro aun abrazados ella recargo su cabeza en el pecho de Shion oyendo el palpitar de su corazón — … te equivocas —acaricio lentamente la mejilla del patriarca.

Shion que miraba detenidamente al grupo y observaba como Aioria le pedía ayuda a su hermano el cual se lanzaba como cañón encima de todos siendo Aioria el de abajo, los gemelos encima de él haciéndole cosquillas y Aioros encima de ellos tratando de alejarlos de su hermano.

Karina soltó una exclamación sorprendida al ver cuando Aioros (viendo que era imposible que los gemelos dejaran a su hermano que ya respiraba con dificultad con las mejillas rojas por tantas cosquillas) tomo medidas desesperadas ante la risa en general por su acción, beso la mejilla de Saga quien le gruño cual perro pero seguía torturando al menor. Entonces tomo medidas más desesperadas, miro ceñudo a Shura quien le chiflaba… y volvió al ataque dándole semejante lamida en la mejilla a Saga quien grito con horror y asco rodando lejos de los hermanos y su gemelo, todos rieron con ganas.

Karina los miraba sonriente y Shion jamás se pensó eso que ellos dos precisamente no se guardaran ningún rencor.

—El cachorro no tiene nada que ver —Shion se golpeó con la palma de la mano, esos niños en serio no eran normales, pues ahora Aioros le lanzaba besos al aire a Saga quien se limpia frenéticamente su mejilla.

—Es una motivación que los une en un objetivo —Karina no se daría por vencida.

Ella miro de nueva la batalla que se presentaba ante ellos. Los demás dorados se ponían del lado de cada par de hermanos, haciendo apuestas discretas entre ellos. Aioros vio malicioso a Kanon quien seguía haciendo cosquillas en el estómago a Aioria el cual se veía que ya no podía más.

Aunque Kanon arqueo una ceja y le lanzo una mirada retadora, Aioros se acercó rápido pero Kanon en un hábil movimiento lo tomo de la nuca y lo acerco peligrosamente a sus labios, Aioros sudo frio y Aioria en carcajadas le decía que dejara a su hermano, Sagitario cerró los ojos pero el beso nunca llego y entonces sintió como algo húmedo invadía su oído, Karina se estremeció y Shion se golpeó la cara de nuevo, esos niños lo avergonzaban, Kanon había metido la lengua y dejado saliva en el oído de Aioros quien corría por el lugar gritando que asco y Bartolo lo seguía queriendo morderle la pierna, no fue hasta que Mu le dio un pañuelo, el cual tomo rápidamente y se limpió con frenesí. Una nueva ronda de carcajadas inundo el lugar.

—Dime, ¿crees que si el perro se va, seguirán divirtiéndose de esta forma? —Shion la miro con duda Karina sonrió para sí, Shion estaba claudicando.

El patriarca miro al cachorro quien rodaba ante lo gestos de Dohko quien le indicaba con el dedo que rodara en el suelo, Kiki y Shaka aplaudían, le estaban enseñando nuevos trucos.

—No lo sé —No era la respuesta que esperaba, Karina lo pensó unos instantes, ya había intentado dialogar con él, ¡Demonios que Shion era demasiado terco! Solo le quedaba una opción para intentar persuadirlo… era su último recurso. Karina lo tomo por la nuca y le planto tremendo beso, al final le había hecho caso en parte a los chicos de usar sus atributos con Shion, pego su cuerpo más y el patriarca pudo sentir los senos de Karina sobre su pecho, soltando una exclamación en medio del beso— perdona al cachorro Shion deja que se quede —Le susurro provocativamente, Shion no tuvo más tiempo para responder, Karina había plantado de nuevo sus labios en los de él y lo beso exactamente como él la había besado en la cocina, Karina jugueteo con sus labios y con su lengua delineo el labio inferior de Shion.

—Eres mala, usas tácticas muy malas Karina —Dijo Shion mientras interrumpió el beso para atraerla más hacia sí, si es que eso era posible, la mano de Karina paso de su cuello a su clavícula por sus pectorales metiéndose dentro de la túnica acariciando los músculos del abdomen sobre la camisa de Shion, músculos que se contrajeron ante las caricias de la doncella.

—Hagamos un trato —la mano de Karina dibujo círculos en el ombligo de Shion por sobre la tela el santo padre tembló levemente ante la caricia— ya no peleo contigo y soy buena si tu perdonas a Bartolomé, se ve buen niño y te consiento, ¿ya te la había dicho no?, pórtate bien y te recompensare.

—Que injusta —Karina había detenido sus caricias y lo miraba fijamente, ella lo volvió a besar mientras el suspiro resignado, Shion sabía que se dejaba llevar por lo que sentía en el momento… y sabía que se arrepentiría después, pero el solo mirar esos ojos rojos que lo miraban traviesa, hacían flaquear su decisión, Karina levanto levemente ambas cejas esperando la respuesta, Shion miro un segundo al cielo ¿Por qué Athena lo dejaba en esos aprietos? Cuando de nuevo bajo la mirada dejo salir un suspiro de derrota, que rápidamente se transformó en una sonrisa sobre los labios rojos de Karina, ya sabía la respuesta, pero aun así tenía que decirla.

—Está bien… puede quedarse —la sonrisa que le dedico Karina le ilumino la noche esta le abrazo y beso efusivamente riendo en medio de los beso que le daba al santo padre.

—Le perdonaras de aquí en adelante cualquier cosa — Agrego Karina, el lemuriano la miro como si hubiera dicho que la mayoría de los dioses olímpicos se encontraban bailando desnudos en la plaza de Rodorio. ¡El no toleraría a ese perro de nuevo! No solo lo había dejado en ridícula aquella vez con la toalla, si no que estaba completamente seguro de que el cachorro haría algo así de nuevo, Molestar al patriarca era una de las nuevas actividades favoritas del perro y Shion no tenía la suficiente paciencia como para quedarse callado.

La caricia en su ombligo se reanudo haciendo que Shion suspirara, Karina lo miro con ternura besando su cuello.

— ¿Que dices? —¡POR SUPUESTO QUE NO, YA MUCHO HAGO CON DEJARLO QUEDARSE, MUJER! pensó Shion en sus adentros, el peli-verde se mordió momentáneamente el labio inferior, algo le decía que Karina no iba a aceptar un no por respuesta, tendría que sacar provecho de la situación para su beneficio, eso. Una sonrisa arrogante se extendió por su rostro.

—Está bien —Karina comenzó a celebrar, Shion le puso su dedo índice en los labios de la mujer, para calmarla — Peeroo… solo si aceptas estar a mi lado.

—Siempre estoy a tu lado —la doncella ahora solo estaba abrazado al hombre que le susurraba con esa voz tan varonil, Maldición, Shion no se había expresado bien, no se refería a esa clase de compañía, quería que Karina por fin admitiera que era suya y de nadie más, pero esa voz en su cabeza llamada conciencia le advertía que aún era muy apresurado, por ahora, tendría que obedecer a su conciencia.

—Bueno… Eso sí… está bien —Karina oprimió su rostro contra el cuello de Shion ocultando su sonrisa de triunfo.

—¿Entonces les decimos a los chicos? —Shion asintió, se sorprendía a si mismo que hubiera accedido tan fácilmente, ¿Cuánto le había llevado su pequeña resistencia? ¿Un día? Karina le tomo discretamente de la mano y con eso jalo al Patriarca escaleras abajo, donde la batalla continuaba y decidieron disminuir considerablemente el paso.

Rieron cuando vieron que a Aioros ya se le había pasado la crisis de "qué asco" y como Kiki salió corriendo con Bartolo siguiéndolo, dispuesto a que el cachorro comenzara con su ataque de "besos" ante la risa de Dohko.

Karina y Shion rieron cuando Aioros se dio de nuevo al ataque pues Saga todavía se frotaba con vigor su mejilla con cara de asco y lo miraba con mala cara, Géminis era demasiado delicado.

Aiora se sostenía con ambos brazos, uno de Kanon (quien con el otro le continuaba haciendo cosquillas a Leo) el cual comenzaba a llorar de tanto reír.

Aioros se lanzó y tomo con ambas manos la cabeza de Kanon soltándole en el oído un beso tronador (ya saben esos que te revientan el tímpano), Kanon grito de dolor e incomodidad y con la mano castigadora que tenía sobre Leo alejo a Aioros con un empujón.

Aioria al verse libre se lanzó contra el gemelo menor, ahora era Aioria quien repartía cosquillas a Kanon hasta que su hermano se le unió, el menor pedía ayuda a su gemelo y este no tardo.

Ahora eran los cuatro quienes se hacían cosquillas era una bola de piernas, brazos y cabeza, juntos formaban un nudo mientras los otros apostaban para ver que par de hermanos serían los ganadores, todos sentían a presencia del patriarca y de Karina, pero aún se encontraban lo suficientemente molestos como para no darle ni el más mínimo atisbo de atención, Shion mentalmente se decía que en parte también se había buscado aquello.

—Caballeros, su atención —dijo Karina levantando la voz y haciendo uso de esa "mandoneria" que la caracterizaba, todos voltearon a ver a Shion y Karina algunos haciendo muecas de disgusto— Shion tiene algo que decirles —Anuncio la mujer dándole la palabra al hombre peli-verde que la acompañaba, soltó la mano del patriarca lo más sutilmente que pudo, todos se sumieron en un silencio expectantes a lo que el lemuriano mayor tenía que decirles, aunque lo sonrisa de Karina les daba buena espina.

—Jóvenes y Dohko — comenzó, todos aguantaron las ganas de reírse cuando el antiguo maestro le reclamo.

—Oye, no estoy tan viejo —Dohko se sentía indignado, si él estaba viejo entonces sin duda Shion también.

—Lo estas así que cállate y déjame terminar, he decido aceptar que Bartolomé se quede —Karina le sonrió, y por un momento Shion sintió como si solo eso necesitara para ser feliz— y que sus travesuras fueron perdonadas.

Todos comenzaron a aplaudir mientras Ángelo y Aioria reían y se abrazaban con efusividad, Athena había escuchado sus peticiones, no quedaba duda de que ambos querían mucho al cachorro, cuando ambos se dieron cuenta de que sus cuerpos se encontraban a una cercanía peligrosa se separaron rápidamente y se limitaron a sonreírse con complicidad, Ángelo tomo al cachorro y se fue a celebrar con Afrodita al mismo tiempo en que Aioria era llamado por su hermano, el león se acercó con Aioros el cual rápidamente comenzó a susurrarle en el oído una idea que se le acababa de ocurrir, Aioria asintió mientras una sonrisa burlona se creaba en su rostro, cuando Sagitario hubo terminado los dos hermanos comenzaron a reír como poseídos (Aioria estaba seguro de que en cualquier momento iba a explotarle los pulmones) y se pararon frente a los demás aun descalzos ,hicieron una venia al improvisado público y asumieron la posición, de repente (igual a que si hubieran gritado que le estatua de Athena se estaba fragmentando) todos les prestaron atención, captaron la idea al momento.

No había música aunque no era necesaria, pues cuando ambos hermanos hicieron el primer paso todos comenzaron a escuchar inconscientemente la canción en sus cabezas, LA ZORBA.

Karina aplaudió emocionada, todos comenzaron a aplaudir al son de la música invisible, hasta que los hermanos se tomaron por los hombros y jalaron al primero para que se les uniera a la danza, Mu reía mientras se formaba en la fila, él no era de ese ambiente pero había que admitirlo, eso le recordaba los pocos momentos que habían convivido, cuando los mayores le enseñaron a bailar la Zorba, Milo no necesito invitación de un salto se unió a la línea de bailarines ante la risa y aplausos.

—Vamos chicos, demuestren su talento —Karina les aplaudía y reía después de todo no era tan malos chicos, algunos de los dorados se limitaron a sonríele, indecisos si de unirse o de esperar invitación, Karina i a Shion, inconscientemente comenzaba a moverse con los mismos pasos que Aioria, Aioros, Mu y Milo, aunque de manera disimulada— ¿Shion no piensa unirte?

—Vamos viejo —Dohko no espero a la negativa del patriarca, ahora ellos también se encontraban bailando y el ritmo de los pasos aumentaba aunque todos estaban en perfecta sincronía se movían con sus pasos de derecha a izquierda luciéndose como pavorreales los buenos bailarines que eran.

Los gemelos se unieron silbando y riendo, llevándose de paso con ellos a Camus quien volteo los ojos aunque con una sonrisa en sus labios, el ritmo era rápido, y el primer "opa" se escuchó con fuerza, eso alentó a tauro a unírseles que no perdió oportunidad de jalar a Shaka este se resistió un poco pero cuando Shion lo jalo a su lado no tuvo más remedio de bailar también.

—Cuantos griegos ¿no crees? —Ángelo miraba divertidos a los demás que se encontraban riendo mientras movían sus pies, él y Afrodita se encontraban aplaudiendo al ritmo de los pasos de los bailarines.

—Bueno si estas en Grecia —Shura le mira divertido que ya se ponía su calzado junto con Afrodita.

—Actúa como griego —Afrodita jalo a los dos, que fueron recibidos con gritos de alegría Karina corrió a la cocina y volvió con platos de loza blancos 15 en total riendo pues el ambiente era de felicidad y hermandad incluso Bartolo corría de lado a lado de la improvisada fila de bailarines, Kiki aplaudía con gran entusiasmo, la Zorba estaba por terminar y los pasos eran más complicados aunque no por eso los caballeros perdían la sincronía ni el nivel de las carcajadas la mayoría descalzos otros con ropas ajadas y mal puestas pero todos felices uno al lado del otro tomados por los hombros como hermanos.

Ya habían formado el circulo y los pasos eran muy veloces la música resonaba en la mentes de cada uno, y era momento de lucirse, el primero en saltar al frente fue el orgulloso Leo, Aioria quien giraba vertiginosamente riendo a carcajadas como niño, sus pies se movían con gran maestría y de un salto volvió a su lugar, con los aplausos de los demás, ahora quien tomo valor fue Afrodita y los vitoreo aumentaron era raro que tomara esa iniciativo sus pies se movían veloces sus mano chasqueaban al son de los pasos y sus saltos aumentaron los gritos de sus compañeros y volvió a su lugar en la rueda.

Pero fue Dohko quien se robó el show junto a Mu, quien fue jalado por el maestro, ambos entrelazaron sus pies derechos por el tobillo y comenzaron a girar y a aplaudir, se tomaron con la mano derecha por sus muñecas y la izquierda en alto y comenzaron a bajar y seguir girando todos dejaron de bailar para aplaudir y vitorearlos, hasta Shion aplaudía con entusiasmo pues ambos caballeros aun sujetándose por las muñecas y aun en cuclillas comenzaron a saltar en un pie intercambiándolos por momentos.

Todos los demás les hicieron una ovación, y el baile termino.

Gritaban con emoción y Karina les repartió un plato a cada uno, fue ella quien rompió primero el plato con un "OPA" lleno de entusiasmo.

Los demás caballeros quebraron los que tenían en las manos "OPA" y todos comenzaron a girar bailando de nuevo en torno de Karina y Shion invitándoles a que ellos bailaran todos en círculos tomados por los hombros giraban a la izquierda silbándoles con alegría, Karina reía, y Shion se despojaba de su túnica ante los gritos efusivos de los dorados, ahora el circulo dorado giraba hacia la derecha

—Vamos Karina —ella no identifico quien le grito pero por hoy los complacería miro a Shion y comenzó a mover sus caderas.

—Maestro demuéstrele que usted puede —Shion rio y le hizo una reverencia a Mu quien le había incitado, invito a Karina y ambos comenzaron a bailar una danza griega sobre los platos quebrados, mientras los demás movían sus pies contra el suelo generando una música improvisada.

El baile termino y todos regresaron a las mantas riendo a más no poder, Kiki tenía a Bartolomé en su regazo había disfrutado mucho ese día pero ya tenía sueño, escucho a lo lejos que su maestro lo llamaba pero cayó en un muy profundo y agradable sueño.

—¿Que dicen chicos? ¿Por hoy dormimos a la intemperie? —Kanon estaba muy alegre hacia mucho ya que no se divertían todos juntos, todos aceptaron— oye Karina ¿podrías traernos unas mantas más? —esta asintió y se marchó para buscar las mantas, pero Shion no estaba muy de acuerdo.

—No, Mu llévate a Kiki a su cama hace frio y…

—Déjalos Shion el calor corporal de todos no les dejara pasar frio, vamos amigo ¿Qué tal una pequeña celebración privada? —Shion era arrastrado por su amigo a el recinto patriarcal.

—¿Y qué celebraremos Dohko? —dijo Shion mientras se detenía a recoger su túnica del suelo y luego caminaba para alcanzar a su amigo.

—Por la felicidad, que estos mocosos se lleven bien, por la vida… —Dohko dejo salir un suspiro mientras sonreía.

—Pero que romántico estás —Shion enarco uno de sus puntitos.

—¿De verdad lo crees amigo? —Dohko le miraba con duda, pero sonrió como siempre y se adelantó unos pasos, siendo inmediatamente seguido por Shion, oh no, Dohko no se iba a librar de esta.

—Te conozco Dohko, anda cuéntame todo —así ambos hombres se fueron a su celebración.

A la mañana siguiente Shion se levantó de mala manera, aunque eso se ganaba por quedarse dormido en una silla.

Vio como Dohko estaba en una posición anti natural con la mitad del cuerpo en la silla y la otra mitad caída, a veces le sorprendía la capacidad que tenía su amigo para dormir en cualquier posición y lugar.

Al final el infeliz de su amigo no le conto nada.

Suspiro con cansancio y pateo con diversión la silla lanzándola hacia un lado y tirando del todo a Dohko al suelo, el castaño se despertó al instante en que su cabeza topo fuertemente en el suelo.

—¡¿Qué te pasa viejo?! —Dohko se sobaba la cabeza se había dado un buen porrazo— que carácter…

—Ve a tu templo borracho —Shion sonrió ladinamente mientras revisaba el interior del que fuese su vaso la noche anterior, aún quedaba un trago, tomo el vaso y se tragó de un solo sorbo lo que quedaba, el alcohol le recorrió lentamente la garganta.

—Ja-Ja-Ja —Dohko rio sarcásticamente mientras se levantaba de su ridícula posición en el piso— borracho tú que bebiste más que yo.

—Y aparte te dormiste primero, estabas tan cansado… —Shion embozo un falso puchero— ¿es lo que conlleva la edad, no?

—Celoso, bueno tuve un día espectacular —Shion enarco uno de sus puntos— por eso estaba algo agotado.

—un día espectacular, ¿Qué hiciste Dohko? —Shion le pregunto con repentino interés, la curiosidad lo carcomía desde la noche anterior.

—Amigo, tú sabes que un caballero no tiene memoria —dijo Dohko antes de dirigirse a su Templo.

Cuando Dohko se perdió de vista Shion levanto con tremente vozarrón a los demás dorados quienes se levantaron al tiro y salieron corriendo a sus templos, Mu solo alzo a su discípulo y miro a Shion con mala cara antes de irse a paso rápido templo abajo,, Shaka se levantó en segundos hizo una reverencia al patriarca y bajo rápido.

El lugar se había vaciado casi al completo, excepto por la pequeña presencia que se encontraba a sus pies, Shion miro al único valiente que se había quedado a enfrentarlo.

—¿Y ahora estarás muy feliz, verdad? —el patriarca se encontraba cruzado de brazos y lo miraba con rencor con su pose altiva.

-…

—No dirás nada, tenías que salirte con la tuya —Shion se agacho a la altura de Bartolomé que sentado en sus patas traseras le movía la cola y le mira expectante— de acuerdo hagamos una tregua: tu cuidas a esos idiotas, y yo me llevo bien contigo —Shion obtuvo como respuesta un ladrido de Bartolo — bien es un trato —Shion tomo la pata del perro para sellar el trato moviéndola de arriba hacia abajo.

El sol estaba en lo alto y todos estaban en sus labores, las mismas acciones cotidianas de siempre.

Pero siendo más específicos alguien abajo en el pueblo que saldría de su rutina, Nahomi se había levantado como siempre, cuando estaba dispuesta a salir de su hogar recordó y miro el objeto que estaba sobre la mesa. No sabía cuándo volvería a ver a Dohko y lo más probable era que necesitaría el sombrero…

Suspiro y se lo coloco, se miró al espejo que se encontraba en su sala. Se veía rara pero no quería perder la oportunidad de entregarlo si miraba al caballero para devolvérselo de una vez por todas, se lo coloco medio inclinado y negó con la cabeza ella no lo lucia como lo hacía su dueño, al final opto por llevarlo colgado con la pito en su cuello cubriendo su nuca con el sombrero, a ella no le gusta quedarse con la ajeno y se lo devolvería si o si.

A pesar de que ella tenía múltiples trabajos no se cansaba, al contrario se llenaba más de energía.

Ya habían acabado sus horas en la frutería, había transcurrido parte de la mañana y ni señales de Dohko. Suspiro con cansancio por enésima vez en toda la mañana, había guardado esperanza de que el chino apareciera pero tal parecía que no había ido a verla ese día, frunció levemente la nariz con disgusto hasta que sus ojos captaron una silueta familiar, la figura caminaba a paso rápido y de vez en cuando volteaba nerviosamente a los lados, jalando más la capucha que traía puesta, cuando paso cerca de Nahomi la chica no tuvo dudas de quien era, era Shura, a Nahomi se le ocurrió una idea, era compañero de Dohko y de seguro el sabría darle razón del caballero de Libra.

—¡Shura! —grito y para su mala suerte la mayoría de la población femenina también lo vio, escucho a Capricornio dar un respingo y detenerse en medio de su camino, Nahomi intento ocultarse detrás del sombrero pues ahora el joven la miraba de mala gana, se notaba que quería pasar desapercibido, pues llevaba jeans y una sudadera azul con capucha que le cubría parcialmente su cabeza.

El joven dio media vuelta y camino a paso rápido antes de cualquier señorita le atrapara, tomo ligeramente a Nahomi del brazo quien le sonreía algo culpable y la llevo a un lugar apartado, mientras ella le sonreía nerviosa, no porque él le provocara algo, sino más bien temerosa de que alguna fanática del caballero los viera y de que luego tuviera amenazas de muerte en su buzón, por ahora no quería enemigas en Rodorio.

—Lo siento, no pensé que intentabas pasar desapercibido —Shura sonrió de medio lado.

—Descuida. ¿Que se te ofrece? —Shura se quitó la capucha de la sudadera, dejando al descubierto su corto y alborotado cabello verde.

—¿Sabes si Dohko bajara hoy a Rodorio? —directa, ella siempre era directa. Shura la miro detenidamente, claro que no había pasado por el alto el sombrero chino que ella traía colgado.

—No, no bajara… ¿Le querías decir algo? —El español pregunto con su típica galantería que derretía a cualquier chica que se le ponía enfrente, tal vez si no lo fuera tanto no sería tan acosado. Nahomi jugueteo con la cuerda que amarraba el sombrero a su cuello.

—Más bien devolver… ¿Me harías el favor de dárselo por mí? —Nahomi desanudo la cuerda, se quitó el sombrero y se lo ofreció a Shura. El conocía a Dohko después de todo.

—Creo que él se sentiría más feliz si se lo entregas tu —repuso Shura, Nahomi frunció los labios y se volvió a amarrar la cuerda al cuello, acomodando el sombrero a su espalda. La verdad Dohko podría reaccionar mal si era él quien se lo llevaba… del Antiguo Maestro esperaba cualquier cosa.

—¿Más feliz? pero yo no conozco el lugar y…

—Descuida yo te guio, de todas formas ya había terminado lo que venía a hacer aquí, vamos —El español inconscientemente le ofrecía el brazo para caminar.

—Gracias —Nahomi dudo en tomar el brazo del caballero, pero al final la mirada de Shura le gano y paso su mano por el brazo del español— Si una chica me ve de tu brazo, me arranca la piel a tiras —Advirtió la chica mordiéndose el labio inferior, Shura soltó una risa divertida, su voz era muy bonita, y Nahomi pensó que tal vez por eso las chicas le acosaban tanto, pero acosar a alguien de voz bonita no era su estilo— vamos.

Caminaron a paso rápido, Shura dudaba si le seguiría el paso pero para su asombro ella iba como si nada y le seguía el paso muy bien, no querían que alguien los detuviera a ambos, por diferentes razones le resultaría molesto así que salieron del pueblo muy rápido y se internaron el bosque.

Nahomi jamás había tenido el valor de llegar hasta ahí pues los aldeanos decían que el que entraba no salía, por un momento le dio miedo, pero vio a Shura de reojo, ¿Él no la dejaría verdad? era un caballero, ¿Tendría que actuar como tal, cierto?

Él mencionado se detuvo de repente, y la vio cuando ella se paró frente a él, su mirada era seria y concentrada y en el fondo eso inquieto a la chica.

—Oye ¿tienes miedo? —Nahomi soltó un leve respingo ¿Ahora resultaba que también podían leer la mente? Por más que Shura quiso reprimir una risa burlona salió de sus labios, Nahomi trato de permanecer calmada.

—¿Yo? ¿Miedo? que va, para nada —su voz sonaba mucho más natural de lo que esperaba, Shura asintió para sí y le sonrió tímidamente a Nahomi "¿Shura, tímido?" pensó Nahomi con extrañeza.

—Me alegro, resulta que aun necesito hacer algo y debo volver —Shura le miro culpable, no era su intención abandonarla pero tenía que irse, Nahomi frunció el ceño.

—¿Aun necesitas hacer algo? ¿En serio?, ¿En medio de la nada?, piensas dejarme tirada aquí ¿no es cierto? —Nahomi lo miraba con desconfianza— ¿No pudiste acordarte de ese "algo" antes de meternos en el bosque? —sin querer comenzaba a sonar más dura de lo que quería, se mordió el labio— Jamás había estado aquí y mi sentido de orientación es peor que pésimo, lo más probable es que vaya a salir por otro lugar por donde no es… si es que llego a salir —repuso con la voz más calmada y llena de pánico, Shura se rio entre dientes por lo último.

—No, mira, solo sigue este sendero, cuando encuentres a cualquier persona dile que el santo de Capricornio te envía y que vas a ver al caballero de Libra —la idea en si sonaba bastante convincente, pero algo aún faltaba para poderla persuadir del todo.

—¿Cómo sabes que te olvido algo? Estas… ¿Estas vengándote por lo que paso en el pueblo?

—Jajaja claro que no —Shura la tomo por los hombros y la miro directo a los ojos—Ya te dije: ellos no te harán nada, no pueden dañar a los civiles —hizo una pausa como si alguien más le estuviera hablando, aunque, por lo que sabía Nahomi, no había nadie más— Tengo que irme, Adiós —Shura hablo con más urgencia y en un parpadeo ya no estaba frente a ella, No dejándole tiempo para preguntarle si había alguien más aparte de ellos en ese lugar, Nahomi parpadeo un par de veces ¿Se esfumo en el aire?

Ahí comprendió que enserio eran muy veloces (y de seguro muy fuertes). No sabía si sentirse molesta o preocupada de que el caballero la hubiera abandonado en medio de la nada.

Camino varios minutos a paso rápido, no le gustaba perder tiempo hasta que vio unas ruinas y unos pilares partidos a la mitad, ahí dos hombres (soldados, supuso Nahomi) llevaban lanzas y una vestimenta muy rara, la chica tenía entendido que los santos de Athena no podían usar armas, los hombres la miraron a la lejanía pero solo cuando estuvieron frente a frente le apuntaron.

—He… hola —estaba nerviosa y su voz era apenas un hilo, claro, que no iba a hablar como normalmente lo hacía si dos lanzas de puntas afiladas le apuntaban directo en la garganta, trago saliva y con una mano intento alejar la lanza que tenía más cerca pero el hombre tomaba la lanza con fuerza, al ver que no iba a ser capaz de apartar la lanza Nahomi dio un pequeño paso hacia atrás.

—¿QUIEN ERES? PRESÉNTATE —grito uno de los soldados, ella elevo una ceja, si algo odiaba era que le gritaran sin motivo.

—Oye que carácter, a mí no me grites, vengo a ver a el caballero de Libra a devolverle esto —presento el sombrero, uno de ellos intento arrebatárselo pero ella se lo alejo— se lo entregare personalmente si no les importa —eso estaba mal, ella no había ido a ese lugar a pelear, aunque otra voz le decía que tenía derecho a actuar así, es decir, había ido educadamente y ellos eran los primeros que le habían gritado sin razón, negó imperceptiblemente, aun así, seguía estando mal que actuara de ese modo tan agresivo.

—Dámelo mujer, nosotros se lo daremos si realmente es de él, aquí los extraños no son bienvenidos.

—Me da igual, el santo de Capricornio me envió a este lugar arréglense con él, ya me dio pase.

—¿En serio, el maestro Shura? —hablo el otro guardia, ambos hombres se vieron y pensaron lo mismo: esa chica era alguna loca que perseguía al santo de Capricornio y buscaba cualquier pretexto para verlo— y si él te envió ¿dónde está? no caeremos niña lárgate- "que esto ya ha pasado varias veces y están a punto de removernos como guardias" agrego para sí el soldado, recordando momentáneamente que habían dejado pasar a una chica que lucía con la misma inocencia y había ido a parar a acosar al pobre español y a los demás dorados.

—Voy a pasar quieran o no —dijo Nahomi con decisión, sí ella decía que iba a pasar es que iba a pasar y punto, a como diera lugar.

—¿En serio y como lo harás? —pregunto de repente el guardia de la izquierda con repentina altanería, algo le decía que iba a ser divertido irritar a la chica, Nahomi frunció el ceño sopesando las opciones: ambos hombres le obstaculizaban la pasada y sería casi imposible que les burlara por un lado y corriera escaleras arriba.

—Les he dicho que me dejen pasar —Repitió por enésima vez la chica, haciendo uso de la poca paciencia que le quedaba, uno de los guardias reprimió una risa mientras el otro la miraba divertido.

—No podemos, ya te lo dijimos no seas terca mujer no puedes entrar sin el consentimiento de alguno de los dorados, el patriarca o la misma Athena, y además tiene que ser con previo aviso —repitió el guardia con una falsa irritación.

—¿QUE LES PASA? ¿ACASO CREEN QUE SOY UN PELIGRO? ¡Solo vengo a entregar el maldito sombrero! —Miro con creciente ira a los corpulentos hombres— y ya les dije que Shura me dijo que podía entrar.

—Maestro Shura para ti, niña —uno de ellos camino dos pasos hasta entrar frente a ella pero Nahomi no bajaría la mirada, otra cosa que odiaba es que le dijeran niña.

—Vete a tu casa mujer —ella los miro con enojo: que se fuera, que si necesitaba permiso (que ella ya tenía), que niña o mujer malditos idiotas ya estaba harta.

—¡NO LO HARE! —Explotó la chica, ambos guardias negaron con vehemencia, por otro lado Nahomi no se iba a ir de ahí sin entregar el sombrero, no era de su estilo quedarse con lo que no le pertenecía, sin duda era una guerra de terquedad entre los guardias y ella. No se iba a dejar ganar, no tan fácilmente.

Lejos Kanon y Milo miraban con diversión la rara escena detrás de uno de los pilares más cercanos, vaya que la chica les ponía en una situación difícil a los guardias, habían llegado por el mero hecho del escándalo de la mujer y por nada se perderían de un poco de entretenimiento, estaban aburridos solo habían podido notar como los guardias no podían deshacerse de esa chica y eso basto para que ellos decidieran quedarse.

Milo se doblaba de la risa tapándose la boca para no soltar una carcajada y ser escuchado mientras su compañero miraba fijamente la escena mordiéndose los labios, hasta que por fin reparó en el sombrero (muy familiar de hecho)

De un manotazo llamó la atención de Milo, el cual se irguió como si la vida se le fuera en eso reclamándole por su forma tan delicada de llamar su atención y luego el gemelo señaló el objeto de su interés con una sonrisa enigmática en su varonil rostro.

—¿Ya viste? —preguntó con la emoción de un niño, Milo enfocó la vista un segundo y luego miro con los ojos bien abiertos a su amigo.

—No me digas que es... ¿Es el sombrero del antiguo...? —Kanon asintió con una sonrisa traviesa en el rostro.

—Lo es —lentamente una sonrisa igual se embozó en el rostro del Escorpión dorado.

—¿Entonces ella es...? —de nuevo Kanon asintió y luego volvió la vista de nuevo a la chica que seguía discutiendo, sin quitar la sonrisa.

—¿Qué te parece si vamos a ayudarle un poco? —claro que su compañero entendió muy bien lo de "ayudar."

Si estaba en lo correcto y aquella chica era de la que Dohko les había contado, bueno lo que podían decir tomando en cuenta de que Dohko no había dado a entender, no perdería la oportunidad de hacer rabiar aunque fuera un poco al Antiguo maestro esa sería una forma de vengarse por parte de Milo por haberlos abandonado toda la tarde y no estar en la resistencia y de Kanon por la cruda que tuvo al día siguiente que se emborracharon y por haber metido en ese lio a su gemelo, Milo echó una última ojeada a la chica y luego le sonrió de forma cómplice al peli-azul.

—¿Pero qué pasa aquí? —Sonó una voz autoritaria, todos vieron a la izquierda pero no vieron al dueño de la voz. Aunque Nahomi escucho muy bien como los guardias decían "maestro Kanon" y se ponían muy tensos.

—Dudo mucho que a Athena le agrade quedarse sin dos guardias —dijo Milo de forma burlona mientras salía de su improvisado escondite, Kanon lo siguió detrás de él, ambos caminaron de forma orgullosa, para intimidar intencionalmente a los dos guardias, los cuales saludaron respetuosamente a los dorados, ignorando de manera olímpica a la chica a quien eso no le agrado.

—¿Que se traen ahora? Los gritos se oyen hasta mi templo —Dijo el gemelo mirando de una manera enfadada a los guardias, ambos se tensaron ante el reproche del dorado, Milo le siguió el juego a Géminis.

—¿No les enseñaron a ser más discretos? —preguntó de manera mordaz, ambos guardias miraron a los dorados con cierto grado de temor.

—Mis disculpas —dijo el guardia de la izquierda, el que le tapaba la entrada a Nahomi— Ya tenemos la situación bajo control —el guardia miro directamente a Nahomi, la cual le enseñó la lengua en un acto infantil de enfado, Milo se rio lo más discretamente posible, Kanon se acercó con elegancia a la chica.

—¿Cómo te llamas? —preguntó Kanon tanteando primero el terreno, la chica esbozó una divertida mueca mientras jugueteaba con el sombrero de forma inconsciente.

—Nahomi —Milo se acercó por el otro lado, utilizado su faceta seductora, y vaya que no le costaba mucho, esa chica era más linda que la idea que se había imaginado según tendía entendido de los gustos del viejo maestro.

—¿Nahomi? Un nombre no tan común —dijo de una, manera lenta y suave con su voz enronquecida— ¿Qué te trae por aquí, Nahomi? —la chica no pudo evitar sonreír, su nombre sonaba raro en la boca de santo de escorpio, pero no se comparaba como la había dicho Dohko en el lago.

—¿Tengo que repetirlo de nuevo? —dijo la chica sin ocultar la molestia en su voz.

—Cierto —puntualizó el gemelo, se había recargado en el pilar que se encontraba cerca y miro directamente a los ojos castaños de la chica, Kanon se había mantenido al margen— déjenla pasar, viene con nosotros —les dijo a los guardias sin voltear a verlos, mientras esa sonrisa traviesa se volvía a asomar por su rostro.

—¡¿Qué?! —exclamaron la chica y los guardias al mismo tiempo, Milo le puso le palma de la mano en el hombro de Nahomi mientras la invitaba a pasar al santuario, cuando la chica lo miro le guiño un ojo, esta solo desvió la mirada incomoda, así comenzaron a caminar, iban en silencio y fue Milo quien rompió el hielo.

—Y dime Nahomi ¿conoces al Maestro de libra hace mucho tiempo?

—He algo así, maestro… ¿así se tratan todos? —la verdad dudaba en decirles que solo se habían visto dos veces pero de todas maneras cuanto se conocían o no eso no era asunto de ellos.

—No, a él le debemos respeto, por eso aunque estemos al mismo nivel militar le decimos así —Milo hablaba con una sonrisa burlona, Nahomi no creía que Dohko fuera con esa forma de ser tan despreocupada muy respetado, al menos aunque estuvieran al mismo nivel militar entonces Dohko es más poderoso, aunque el chino lo aparentaba.

—Aparte por la edad —agrego Kanon, ambos se reían de su chiste privado, pero Nahomi no entendía ni pio de ese chiste, ¿por su edad? pero si Dohko se miraba algo más joven de ese al que le llaman Kanon… lo mejor era no meterse en esos asuntos, solo hacían más que confundirla.

La chica se quedó como piedra al ver a lo lejos una edificación majestuosa que se alzaba con orgullo, todo parecía perfecto…. Hasta que vio las muchas escaleras que guiaban a la entrada, si algo no le gustaban eran las escaleras, es decir, eran un ejercicio magnifico pero no era su favorito, aun así, el lugar era majestuoso.

—Mira ese es el primer templo: el de Aries, su custodio es Mu de Aries pero él no está así que no podrás conocerlo —ella solo asintió, tampoco esperaba que la visita fuera guiada. Sopeso la nueva información unos segundos: estaban en Aries, lo cual quería decir que se encontraban a… 6 casas más para llegar a Libra, sonrió con orgullo para sí, esas horas de estudio con Eben por fin servían para algo.

—¿Qué diferencia hay en que los guardias de la entrada son soldados y ustedes son caballeros? —pregunto de repente la pregunta que le rondaba por la cabeza, Milo se rio.

—Te diste cuenta, muy lista —agrego de manera seductora, Nahomi solo le sonrió por pura educación— Todos en el santuario caen en alguna clasificación, existen los guardias, los que no te dejaron pasar… —Milo le comenzó a explicar.

—Y que son puros peones los del aseo —agrego Kanon con una cierta arrogancia Milo le miro con burla asintiendo mientras chocaba sus puños con Kanon.

—Luego los caballeros de bronce —Milo señalo al costado a unos chicos de vestimentas raras que cargaban escombros en su espalda.

—Que sirven para los recados —volvió a interrumpir el de ojos verdes, Nahomi no lograba comprenderlo del todo ¿estos sujetos se creían lo mejor de lo mejor? Se notaba a leguas por la manera en que degradaban a los demás.

—Los de plata —señalo a unas mujeres enmascaradas que llegaron a gritarles y madrear a los chicos que se habían sentado en vez de seguir haciendo su trabajo y esta vez Kanon no hizo comentario alguno.

—Y en la cima los de oro, tus servidores, cada caballero está regido por una constelación siendo las constelaciones zodiacal la escolta personal de la Diosa —comento Milo con orgullo, vaya que esos hombres tenían un ego muy grande.

—¿La diosa está aquí? —pregunto Nahomi con incredulidad, eso no podía ser cierto.

—Claro, está en la cima junto al santo padre aquel que está por encima de todos y por debajo de la Diosa… pero como iba diciendo los doce caballeros —Milo se aclaró la voz pero fue Kanon quien le tomó la palabra.

—Mira para ver a Dohko, porque él es un caballero dorado está en el templo de libra: debes subir y pasar por los demás templos hasta llegar a libra que es el séptimo templo.

Y Nahomi se lo pensó cuando llegaron a Aries era enorme cruzaron rápido el primer templo aunque aun así les llevo cinco minutos atravesar el largo corredor, cuando salieron ella vio más escaleras y a lo lejos otro templo diferente pero aun así hermoso.

—Ese es el templo de Tauro —señalo Nahomi.

—Así es, aprendes rápido, su custodio se llama Aldebarán… ¡ah! y no digas nada nosotros hablaremos, hay ciertos protocolos, aunque seamos nosotros, no siempre nos dejan pasar por templos ajenos.

—¿Ósea que si el guardián no quiere dejarlos pasar no pasan? —pregunto Nahomi con tono burlón.

—Por así decirlo, pero existen otras formas de subir —Kanon hablaba siempre con esa forma burlona.

—Por ejemplo derrotando al guardián del templo en una pelea, y otros métodos —no eran tan confianzudo para decirle a una extraña del atajo subterráneo, suficiente con subirla por los doce templos.

—Que problemáticos resultaron —Nahomi los miro a uno en uno, estos tipos tenían serios problemas de cortesía y rio para sus adentros.

—Si es una medida para que ningún enemigo llegue fácilmente hasta donde se encuentra Athena.

—Y ella permite que extraños entremos a su santuario… —para ser sincera no se creía que una Diosa estuviera en ese lugar, al igual que cuando llego a ese lugar al pueblo de Rodorio y escucho esa leyendas de hombres poderosos capaces de rasgar el cielo de un manotazo, peor aún que había y existían los dioses griegos, solo parecían cuentos de niños.

—Si así es, siempre y cuando no sean una amenaza —Milo solo elevo los hombros restándole importancia.

—Si claro, voy a ser una gran amenaza con solo un sombrero…lo siento —ella odiaba no poder controlarlo al final siempre terminaba hablando en su idioma natal.

—¡Hablas español! yo también —Milo sabía que Kanon dominaba más idiomas que algunos dorados, todos hablaban varios idiomas pero eran pocos los que hablaban español.

—¿En serio? genial eso… —de inmediato fue cortada por las palabras de Milo.

—Si genial, pero yo no así que hablemos griego ¿de acuerdo? —los otros dos solo rieron ante el tono de molestia de Milo— … ¡Ugh!...vamos muy lento en este tiempo ya fuéramos por géminis

—Bueno Milo, no podemos forzarla a seguir nuestro paso… no lo resistiría —Kanon hablaba con burla en su voz y si algo no le gustaba a Nahomi era que la subestimaran.

—Por mí no se detengan caballeros, estoy segura que les seguiré el ritmo —ambos caballeros se miraron entre si y sonrieron, agarraron cada uno una mano de la chica y la jalaron a paso rápido casi corriendo al segundo templo.

—Llegaron con relativa rapidez —Alde los esperaba en la entrada de su templo con la brazos cruzados, ya se lo temía algo se traían esos dos revoltoso y lo confirmo cuando vio como traían jalada a una chica.

—Hey Aldebarán buenos días —Milo le grito cuando estaban algo cerca de la entrada del templo.

—Buenos días caballeros ¿se puede saber que traman?

—Nosotros nada —dijo Kanon rápidamente cuando al fin estuvieron frente al tauro, y Nahomi tuvo que ver hacia arriba, de por si era bajita y estar frente a un hombre tan monumental le hacía sentirse aún más pequeña.

—¿Y ella? —dijo apuntando a la chica aunque haciendo como si ella no estuviera ahí ella solo frunció el entre cejo.

—Oh su nombre es Nahomi y viene a ver al maestro… así que nos vemos —Nahomi solo pudo a atinar a inclinar su cabeza como saludo a Aldebarán.

Corrieron unos minutos más y al fin salieron de tauro.

Ella pudo ver el tercero ese debía ser géminis y de nueva cuenta fue jalado por los dos santos que ahora sabía que eran dorados así como Dohko, corrieron, bueno ella si por que los otro solo caminaban muy rápido escaleras arriba.

Dohko había sido más gentil cuando corrieron juntos que estos dos dementes pues la jalaban muy fuerte, ninguna delicadeza.

Al llegar a géminis la chica creyó estar delirando, estaba completamente segura de que Kanon estaba a su lado, miró fijamente al segundo Kanon en la entrada de géminis, fue cuando recordó que el signo de géminis era de dos personas idénticas: la buena y la mala, claro, tenía lógica que Kanon tuviera un hermano gemelo, aunque tena la duda de que uno de los dos fuera malo, como dictaminaba el signo.

—Kanon y Milo alto ahí ¿que están tramando? —una voz autoritaria la estremeció, ¿Por qué todos preguntaban lo mismo? Cuando el gemelo no-Kanon hablo noto que esa era la diferencia entre ellos dos: la voz de Kanon era muy maliciosa y la de su gemelo muy fuerte y autoritaria.

"Curiosamente" el también ignoro a la chica quien frunció de nuevo el entre cejo, ¿qué les pasaba a estos hombres mal educados? ¿Qué no se suponía que eran caballeros? ¿O eso solo aplicaba a su diosa?

—Joder, Saga ¿porque todos dudan de nosotros? —Kanon les respondía en tono indignado— Lo siento hermanito vamos de paso y… —no pudo terminar la frase pues Saga lo pesco del cuello reteniendo en cola a los otros dos.

—Mira hermanito, llevas a una civil contigo: le pasa algo a ella y yo personalmente te arranco el pellejo ¿entendido?

—Si Saga —replico Kanon en forma monótona— no seas tan gruñón — agrego y de nuevo corrieron jalando a Nahomi, dejando a Saga detrás.

¿Que ella no se cansaba fácilmente? Era totalmente cierto, pera ya estaba resintiendo el camino… de cualquier forma no les daría el gusto de verla cansada a esos dos orgullosos que sin si quiera se presentaron como era debido.

La jalaron a esa travesía, aunque ella también los había seguido sin conocerlos bien.

—Oye Kanon vamos lentos…

—Lo sé —Milo lo miro pensativo y Kanon solo se encogió de hombros.

—¿Qué hacemos?

—No sé, no puedes forzarla más… —Al fin Kanon reparo en ella.

—Oigan estoy aquí y oigo todo —dijo la chica con irritación pero fue magistralmente ignorada.

—Tengo una idea, es la única solución —A Milo se le había ocurrido una muy buena idea a su parecer.

—¿Cuál? —Kanon estaba expectante y Nahomi también.

—Hay que cargarla —sentencio como dictando un veredicto

—Ni lo sueñen —Nahomi no se lo pondría fácil, pero poco pudo hacer cuando Milo la alzo en el aire y la puso en su hombro como costal de papa.

¡No señor! ella no era carga para que la trataran así y mucho menos sin preguntarle antes.

Sin dudarlo dos veces comenzó a golpear la espalda de Milo mientras pataleaba con todas su fuerzas para que el peli azul perdiera el equilibrio y la soltara ante las risotadas de Kanon y así emprendieron el viaje de nuevo, debía admitir a pesar de que la llevaba cargada Milo caminaba muy, muy rápido de hecho pero ella no sería tratada así, aparte de que sentía muy raro que las manos de Milo estuvieran en sus muslos para que no se cayera, ¡era un desconocido! Comenzó a patalear de nuevo, esta vez con más insistencia pero al hombre parecía no molestarle.

—Déjalo niña para él es como un masaje lo único que lograras es hacerte daño tu —Kanon también caminaba a esa velocidad tan rápida y ni siquiera lucían agitados, bueno, era cierto que caminaban extremadamente lento a comparación de la velocidad con la que estaban cuando la chica estaba de pie.

—No dejare de hacer nada, bájame IDIOTA TROGLODITA —Milo miro a Kanon en espera de la traducción.

—Te dijo idiota troglodita —Milo sonrió divertido y afianzo el agarre en las piernas de Nahomi.

La llevaba sobre su hombro mientras ella se seguía retorciendo cual gusano, gritando improperios en español.

Kanon iba a su lado solo soltaba carcajadas y Milo solo reía aunque, por el tono que empleaba la muchacha se hacía a la idea, llegaron muy rápido a cáncer donde Ángelo los espera en la entrada y cuando vio la escena no pudo evitar doblarse de la risa, ambos caballeros pasaron a su lado riendo y saludándolo rápido.

Nahomi le dedico una mirada furiosa a Ángelo que ni si quiera se atrevió a ayudarla, pero cáncer le devolvió una mirada tétrica causándole escalofríos a la joven.

—Descuiden si algo pasa yo no vi nada —A Nahomi la voz de cáncer le sonó a advertencia.

—Su nombre es Ángelo aunque lo conocen como Death Mask, No le hagas enojar él te haría vivir un infierno —Milo hablaba a la vez que aumentaba la velocidad.

—Literal —sentencio Kanon y ambos dorados rieron con ganas, Nahomi ya estaba harta de esos chistes que no entendía pero cuando llegaran con Dohko ya verían estos idiotas.

—¡PUEDO CAMINAR PELI AZUL NARCISISTA! —Grito la chica completamente furiosa, no solo la habían dejado en ridículo con Cáncer, sino que también comenzaban a burlarse de ella "ojala Dohko este por aquí", pensó para sí con más urgencia, Milo se detuvo de golpe mientras Kanon miraba momentáneamente a Nahomi, ambos se habían detenido, Nahomi se mordió el labio ¿se había excedido?, bueno, se lo ganaba por no soltarla, el silencio se extendió unos instantes.

—¿Me dijo Narcisista? ¿A mí? —Nahomi no podía verle el rostro a Milo, miró a Kanon exigiendo una respuesta con la mirada. Sin previo aviso ambos soltaron una carcajada, comenzaron a reírse sin parar, Kanon se dobló de la risa mientras Milo por fin la dejaba en el suelo, para reírse con su amigo, Nahomi les miro extrañada.

—No pudiste encontrar una definición mejor para él —se oyó detrás de Nahomi y por inercia volteo para ver de quien se trataba.

Junto a ella se encontraba un joven alto, rubio como el sol con los ojos más verdes que había visto jamás, (¡¿es que acoso el santuario también era una sede de modelos?!) Cruzado de brazos y con una sonrisa burlona en su rostro, con su pose gallarda, al fin alguien reparaba en ella y no la ignoraba.

Nahomi le miro con curiosidad, el chico se inclinó levemente

—Aioria de Leo —se presentó, Nahomi no sabía si tenía que inclinarse también, se limitó a esbozar una sonrisa tímida.

—Nahomi.

—Raro nombre.

—Me lo han dicho —Aioria bajo hasta estar a la altura de la castaña, ambos ya se habían olvidado de las dos figuras que se retorcían de risa en el suelo.

—¿Y qué te trae por aquí, Nahomi? —preguntó el santo con curiosidad en sus ojos felinos, la chica le enseñó el (maltratado) sombrero chino.

—Vengo a entregarlo.

—¿Es de Dohko? —la chica murmuró un airado "aja".

—Pero tal parece que se lo daré dentro de una semana si es que no nos detenemos —comentó la chica, Aioria se rio.

—Tranquila, si ya has caminado por 5 casas, dudo mucho que otras dos te cansen.

—Si a estar cargada se le dice caminar —se encogió de hombros— creo que ya es tiempo de hacer ejercicio.

—Te cansaras —le susurró Kanon en el oído a la chica, quien se sobresaltó del susto ¿cuándo se habían acercado?

—Además de que caminas MUY lento.

—Hago lo que puedo, no he vivido mi vida entrenando para subir estas interminables escaleras —se quejó la chica con molestia.

Y de nuevo otra sonrisa burlona en el rostro de los tres ¿es que no paraban de sonreír? Milo se le acercó con el afán de cargarla de nuevo pero rápidamente se escondió detrás de Leo

-Tengo a Aioria y no dudare en lanzártelo si te me acercas —Amenazó, Aioria estaba a punto de reírse y luego la miro con desconcierto.

—Espera, ¿Qué?

—Uy, Aioria, que miedo —Se burló Kanon.

—¡Oye! —se quejó el león.

—Es su decisión —dijo la chica en el mismo tono, Kanon y Milo se miraron y luego ambos levantaron las manos en señal de rendición.

—Queríamos Ayudarte —se quejó Milo.

—Te lo dije y te lo repetiré: SE. Caminar. Sola —dijo haciendo especial énfasis en sus palabras, Los dos santos se escogieron de hombros y comenzaron a caminar hacia arriba.

—¿Podemos pasar, Gato? —Aioria Rolo los ojos.

—¿Ya lo hicieron, no? —una expresión de suficiencia se reflejó en sus rostros.

—Vamos Nahomi, que no podemos llevarte si no estás —dijo Kanon invitándola con un movimiento de cabeza.

—Gusto en conocerte, Aioria —dijo despidiéndose con la mano antes de correr escaleras arriba para alcanzarlos.

—Igualmente —se despidió el Santo de Leo viéndola alejarse.

Cuando Nahomi llego, se recordó a sí misma no volver a subir las escaleras corriendo, su respiración se había vuelto irregular y no dudaba que los dos caballeros con ella se iban a burlar.

—Trata de mantenernos el paso —le dijo Milo guiñando un ojo.

Nahomi rolo los ojos, intento recordar de Leo seguía... ¿Virgo? ¡Virgo! ¡Su signo!

La chica sonrió para sí, a decir verdad le emocionaba conocer al que fuera al guardián de su signo, luego una pregunta cruzó por su mente ¿cuál era el signo de los dos caballeros que la acompañaban? Bueno de Kanon ya sabía, así que se podía descartar, pero la curiosidad de descubrir el signo de Milo la carcomía por dentro, metafóricamente hablando

—¿Cuál es tu signo? —preguntó en parte para romper el hielo mirando directamente a Milo.

—Escorpio —respondió con arrogancia "que novedad" Nahomi sabía que no hacía falta mucho para conocer la personalidad de Milo.

—¿A qué viene la curiosidad? —Kanon le pregunto mirándola de reojo.

—Aioria se presentó junto con su signo y ustedes no... ¿Quién es el caballero de Virgo? — preguntó de nuevo, tenía muchas dudas y no se detendría hasta resolver todas y cada una.

—Shaka —dijeron ambos al mismo tiempo con desgano y un poco de duda.

—Todo un Buda —agregó Milo con una sonrisa, Nahomi no pudo evitar imaginar a Buda con una armadura, se estremeció, Al mirar al frente hizo un mohín: Más escaleras.

—¿No conocen los elevadores?

—¿Son geniales, no? —preguntó Kanon a su vez, Nahomi se mordió el labio para no decir nada más.

—Deberían de ponerlos, me quedaré sin zapatos si sigo subiendo —dijo quejándose en su idioma Natal

—En tal caso, si te quedas sin ellos, Puedo comprarte otros, siempre y cuando me enseñes que ya no tiene suela —dijo Kanon con una sonrisa viéndola de reojo.

—Claro, si no están muy Caros —agregó Milo.

—Creí que tu no sabías español, Milo —la chica le reclamo, el solo le sonrió de lado.

—No a la perfección, pero entiendo ciertas cosas, Kanon y Shura son los que lo hablan a la perfección.

—Shura se esfuerza por enseñarlo.

—Pero la mayoría son muy distraídos —completo Milo, Nahomi sólo atinó a asentir, Shura debía tener paciencia de santo.

—Bueno a Milo se niega enseñarle insultos en español. Este bicho solo entiende ciertas cosas, aunque creo que tú le enseñaste algunas ahora, ni siquiera yo le había dicho ninguna —Nahomi se sonrojo muy apenada.

—Cierto gracias Nahomi, ¿dicen que siempre se aprende algo nuevo en cada día, no? Pero cambiando de tema ¿Que signo eres tú? —preguntó Milo subiendo las escaleras en reversa para mirarla con gran agilidad sin perder la velocidad anterior.

—Virgo.

—¡La compañera de Buda! —Milo le hablaba con sorna y mucha diversión.

—¡Oye!

—Sabemos lo que te decimos, cuando veas por qué dirás que tenemos razón —dijo Kanon haciendo lo mismo que Milo.

—Se van a caer —sentencio la chica.

—Me lastima tu poca fe en nosotros —dijo Milo con dramatismo.

Nahomi resoplo, ya sentía a garganta seca y el sol no ayudaba de mucho, gotas de sudor bajaban por su frente, odiaba sentirse pegajosa y el sudor no ayudaba de mucho, por fin el gran templo de la virgen se dejó ver, mostrando su fuerte presencia, un ruido de admiración salió de los rojos labios de la chica, y sin querer comenzó a caminar más rápido, no supo cuándo, pero antes de lo pensado ya se encontraba dentro, agradecía internamente la sombra que el templo le proporcionaba, miro con ojo crítico cada espacio y rincón de la casa, olvidándose por completo de pedir permiso para entrar, pero no noto que ni Kanon ni Milo la seguían se quedaron en la entrada del templo dispuestos a disfrutar el espectáculo.

—Hola… —Nahomi dio semejante brinco, la voz resonó en todas las paredes era pragmática y parecía venir de todos lados.

—¡Hola! —su propia voz hacía eco en ese lugar.

—¿Que se le ofrece señorita? —ahora la voz era más suave y cristalina, la identifico que provenía más adelante camino aun si notar que sus escoltas no estaban detrás de ella.

Recorrió unos momentos hasta encontrar al fondo un altar donde resplandecía una flor de loto enorme, miró fijamente la flor hasta que noto que lo que resplandecía y flotaba del suelo era un joven rubio en pose de meditación y con las manos a la altura de su ombligo, su cabello rubio le llegaba un poco más allá de la espalda baja y se mecía como si hubiera viento dentro de la habitación.

—Oh…Buenos días, yo… lamento haber entrado así, no era mi intensión ser descortés.

—Descuide la entiendo, más si viene acompañada de esos dos —Nahomi comenzaba a ponerse nerviosa ¿Él era el guardián de su signo? Se reprendió mentalmente el ser tan poco educada al entrar así al Templo.

—Ah —La chica miro a su alrededor y en efecto, ningún peli azul estaba a sus alrededores— me dejaron abandonada —dijo con aparente indignación.

Shaka embozo una media sonrisa mientras bajaba de su meditación, por ahora su vestimenta eran jeans azul oscuro y una camiseta negra que se le ajustaba muy bien a la figura, estaba descalzo, pero el piso frio parecía no molestarlo, Shaka había sentido a Milo y a Kanon subir desde Cáncer, a pesar de que intentaron ocultar sus cosmos, Virgo los detecto fácilmente.

—Sí… ¿viene a ver al Antiguo maestro? —Nahomi lo miro interrogativa— me refiero al caballero de Libra —ella asintió y vio como el hombre se agachaba para calzarse unas medias botas.

—Disculpe por esto, ¿pero por qué le dicen antiguo maestro? —la curiosidad le ganaba más si se trataba de Dohko.

—Porque es el más antiguo de toda la orden —Cuando por fin lo tuvo de frente quedó satisfecha ese hombre que le hablaba tan calmadamente tenía una fuerza que era palpable aun a alguien tan normal como ella y era bastante atractivo, aunque eso ultimo parecía normal en las doce casas— creo que ya no necesita ser escoltada por esos dos que solo le traerán problemas ¿verdad?

—Ni me lo digas —Shaka sonrió y saco de su muñeca una liga (que ella creyó que era una pulsera) y se ató sus largos mechones rubios en una cola alta, aunque intento hacer todo su cabello hacia atrás algunos mechones rebeldes caían en su rostro ocultando su bindi.

¡Así que por eso los otros le decían buda! eran unos inmaduros, mira que ponerle ese apodo…La chica no pudo evitar mirar más tiempo del que debería a ese par de ojos azules que le miraban con curiosidad.

Shaka noto que a la chica desde que entro a su templo, la castaña tenía un gran poder espiritual, limpio y fuerte aunque dormido, ¿La chica se daría cuenta de ello? Porque si no era así, sería un gran problema.

—La acompañare hasta la salida de virgo, la siguiente casa es la del Antiguo Maestro… ¿puede llegar sola, o necesita a esos dos? —dijo señalando con su cabeza despectivamente la entrada de virgo.

—No, puedo sola…. Espera, ¿eso quiere decir que le has impido el paso? —Shaka sonrió burlón, más bien era una jugarreta de su parte, los dos peli azules que se encontraban afuera veían una ilusión de ellos dos— genial, gracias.

—La acompaño —Shaka recogió una chaqueta de cuero del suelo y le acompaño hasta la salida— eso que ve adelante es el templo de libra. El maestro Dohko está en estos momentos en Libra, le dije que recibiría visitas aunque no le dije quien, vaya tranquila que él no se moverá.

—Muchas gracias —Nahomi se preguntó cómo es que Shaka le había avisado a Dohko si, por lo que ella sabía, Shaka no estaba al corriente que iba a pasar por ahí y no había visto que en ningún momento él hubiera ido a avisarle, "Tienen muchas habilidades" recordó, claro, si Shura era capaz de desaparecer en un segundo dudaba que no pudiera hablar telepáticamente ¿Por qué no? Además, había visto a Shaka levitar sobre el suelo, como toda persona normal, sólo faltaba que lanzaran lucecitas por las manos.

Nahomi camino a paso rápido hacia el templo de Libra, lo que más quería era llegar pronto, Shaka la miro marcharse y siguió su camino a la salida de su templo.

Río con sorna viendo la divertida escena de Milo coqueteando consigo mismo, hasta que por fin los dos se dieron cuenta de que era una ilusión, Shaka camino lentamente, donde las miradas de Milo y Kanon se posaron sobre él, Virgo se limitó a volver a cerrar los ojos, sabía que si los abría vería la cara de confusión de Milo y se reiría hasta que le doliera el estómago y por ahora, quería mantener su porte tranquilo.

—¿Shaka eres tú? —pregunto Milo con incredulidad, para ser un buda andante, sabia como vestirse ¿Qué le había picado ahora?

—¿Se les ofrece algo? —él no estaba para preguntas tontas de ese par de… bueno de todos eran los que menos le agradaban.

—¿Dónde está la chica? —el rubio apunto a la joven que subía rápido las escaleras, Kanon se pasó una mano por la cara con fastidio— ¡la dejaste ir! ¿Cómo pudiste?

—Porque ella venía con el Maestro Dohko, no con ustedes y es un asunto privado, en el cual ustedes no tienen nada que ver.

—Por cierto Shaka: ¡¿tu vestido de esta forma tan… tan a la moda?! — Milo aun dudaba en creer en lo que veían sus ojos, Shaka se veía hasta… normal.

—Tengo una misión, afuera no puedo vestir como visto normalmente, ahora si me disculpan me voy,…. ¡Oh! por cierto: no la sigan si no quieren que el maestro los castigue —ambos hombres asintieron con desgano viendo como Shaka comenzaba a bajar las escaleras, luego el rubio se detuvo de golpe y dio media vuelta para encarar a Milo y a Kanon— NO se atrevan a comer MI comida, ¿entendido?

Nahomi se arrepintió no haberle pedido agua al caballero de virgo, pero que más daba ya casi llegaba, el viaje de repente se le hizo muy rápido, ¿Acaso las escaleras se hacían más cortas cada vez? ¿O era su impaciencia de entregar el sombrero de una vez (y de paso ver a Dohko)?

Cuando al fin estuvo frente al imponente templo quedo maravillada era estupendo, y suspiro con gran alivio cuando entro y noto lo fresco que estaba.

Camino por el interminable lugar hasta que escucho una voz (más parecido a una exhalación fuerte) que contaba. A su derecha se encontraba una entrada que parecía dar a un patio o eso supuso por las plantas que alcanzaba a ver, La chica dudaba si entrar o no. Pero ella había hecho esa travesía y la terminaría. Recorrió el lugar con pasos indecisos y se asomó tímidamente por la puerta.

Casi se cae de cara.

Dohko se encontraba haciendo lagartijas con el torso completamente desnudo y perlado de sudor, gotas del mismo recorrían su piel y torneaban aún más los músculos en su espalda.

Bueno, Nahomi no se había equivocado, Dohko sí que tenía buena figura bajo la ropa, aunque ¿Qué clase de persona se pone a hacer lagartijas cuando espera visitas? "Exhibicionista" pensó para si con una sonrisa, volvió a recordar que tendría que avisar que había llegado, no podía quedarse viendo a escondidas (aunque no le molestaba si lo hacía), Carraspeo un poco y se irguió abriendo la puerta, cerró momentáneamente los ojos dejando salir un suspiro.

—Hola —dijo con total calma y en momentos como este, agradecía a los dioses por no ponerse nerviosa ella, abrió los ojos e intento mirar a Dohko a la cara pero no podía evitar recorrer esos músculos bronceados y pelados de sudor, Dohko se detuvo en el acto y elevo su cabeza, la sonrisa que le dedico fue muy linda.

—Nahomi, como… eras tú, Shaka no me dijo quién era, de haberlo sabido te hubiera ido a buscar ¿estás cansada? —Dohko se levantó de inmediato y tomo una toalla que se encontraba en el respaldo de una silla que se encontraba en lugar, se limpió el sudor y le ofreció la silla— ¿Quieres sentarte? —pregunto poniendo la toalla en su hombro con un movimiento distraído.

—En realidad, tengo mucha sed, No recordaba que hiciera tanta calor en Rodorio ¿El sol se acerca especialmente a ustedes? —Dohko rio entre dientes y se dio media vuelta, Nahomi ahogo un respingo ¿Qué se hacía con quedarse de frente un poco más? Dohko salió de la habitación dejándola sola, Nahomi frunció las labios, Dohko regreso rápidamente y se asomó por la puerta.

—Espera aquí —dijo antes de volver a irse, el castaño estaba tan poco acostumbrado a las visitas de quienes no fueran del santuario que por poco la dejaba sola y sin decirle nada, "que mal educado" pensó para sí, camino a la cocina con sorprendente rapidez.

Nahomi Sonrió levemente mientras jugueteaba con sus dedos y miraba alrededor con curiosidad, en realidad Si era un patio, una pequeña área verde en la parte trasera del Templo, un árbol mediano se encontraba detrás de ella, no era muy espacioso, pero daba la sombra necesaria, era lindo, Dohko regreso con un vaso de agua fría en las manos, el cual se lo ofreció a la chica. Nahomi tomo el vaso y se empino de un solo trago.

—Calma, o te dolerá el estómago —le advirtió el castaño, Nahomi asintió pero no le hizo caso, la bebida le quito lo reseco de la garganta y le dejo una sensación de frescura, sonrió y dejo el vaso a un lado suyo, Dohko se había sentado en el piso viéndola con una sonrisa.

—Lo siento tenía mucha sed…Gracias —Dohko le había ofrecido otro vaso con agua este si lo bebió despacio, No había visto que trajera dos vasos, tal vez el vaso que tenía en su mano era el de Dohko, Nahomi sonrió y volvió a mirar alrededor, todo fuera por no mirar embobada a Dohko y hacer el ridículo, se sentía vigilada, podía ver de reojo que era Dohko — ¿Qué pasa? —estaba un poco incomoda Dohko no le apartaba la vista de ella ¿Qué no era al revés? Dohko se encogió de hombros ¿No pensaba ponerse la camisa?

—Nada, Me alegra verte aquí —Dohko Sonrió y siendo tan jovial como era no pudo evitar levantarse y abrazar a la chica que adquirió un muy saludable tono rojo en sus mejillas

—Si lo se soy un rayo de sol que ilumina tu día —Bromeo mientras torpemente regresaba el abrazo, la piel de Dohko aún seguía húmeda pero no le importo. Se echó a reír, pero callo cuando se dio cuenta de que Dohko no reía con ella "¿o no?" pensó para ella, Dohko se apartó del abrazo y se volvió a dejar caer sentado en el piso aun con la sonrisa en su rostro, Esta bien, ese hombre la confundía completamente.

—Veo que traes el sombrero, admito que me había olvidado por completo de eso —Comento Dohko subiendo levemente las cejas.

—Oh, si —Nahomi también se había olvidado del sombrero, se había acostumbrado muy pronto del peso ligero sobre su espalda, La chica desamarro el nudo y se lo ofreció a Dohko— No me gusta quedarme con lo que no es mío, y como no vi que bajaras al Pueblo hoy, decidí traerlo —Dohko tomo el maltratado sombrero de buena gana y le pregunto con la mirada lo que había pasado.

—¿A si? ¿Y no te perdiste?

—No —dijo la chica con orgullo— vine yo sola… Encontré a Shura y… —Nahomi le conto con lujo de detalles por todo lo que había pasado, Dohko escuchó atentamente y solo asintió severamente cuando escucho la parte de los guardias.

¡¿Cómo se atrevían a tratar así a su chica?! Tendría que arreglar eso después con esos soldados altaneros, ¡Ja! ¡Claro que las cosas no se iban a quedar así!

Nahomi vio como el caballero se perdía momentáneamente en sus pensamientos y fruncía el ceño, de cualquier modo no pauso su historia, conto como Kanon y Milo la habían acompañado por las otras seis casas y cuando conoció a Shaka.

—Me pareció agradable —Concluyó con una sonrisa tomando por fin el último sorbo de agua en el vaso, Dohko la miro y luego sonrió, tenía las manos entrelazadas y la cabeza apoyada en estas, con las piernas cruzadas, la misma pose de un niño pequeño que escucha un cuento en la biblioteca.

—No sabía que eras Virgo —dijo el chino arqueando una ceja.

—Sí, bueno, no estoy diciéndole eso a cada hombre que conozco: "¡Hola! Mucho gusto, me llamo Nahomi y soy Virgo, ¿Qué signo eres tú?"… ¡Dioses! Ya visualizo el apodo: La loca del horóscopo —Nahomi levanto ambos brazos haciendo ademanes enfáticos en cada palabra, Dohko rio ante la ocurrencia-

—O: "La maniática zodiacal" —Nahomi asintió solemnemente y luego suspiró.

—Probablemente me quedare soltera de por vida y moriré sola y vieja, rodeada de 45 gatos, todos peludos y ruidosos.

—¿Sabes? Dudo mucho de eso, Alguien tan linda no puede quedarse sola —Le sonrió pícaramente levantando ambas cejas, Nahomi se sonrojo — Además de que es más que probable de que todos los gatos escapen o se vayan —agrego rápidamente.

—¡Oye! ¡Soy buena cuidando animales si quiero! —reclamo la chica.

—Sí, pero no me gustan los gatos y no quiero vivir en un futuro lleno de pelo —Nahomi estuvo a punto de replicar, pero Dohko levanto una mano, Nahomi se cruzó de brazos ¿Quién había dicho que Dohko iba a vivir con ella en un futuro? ¿Eso había insinuado, no? Dohko parecía leerle el pensamiento y se rio a carcajadas…

Nahomi mantenía una expresión bastante divertida, fruncía el ceño e inconscientemente hacia una clase de puchero, sacando más el labio inferior, exactamente igual que una infanta haciendo berrinche, Retener la risa parecía una acción titánica que Dohko no estaba dispuesta a realizar, Nahomi lo miro entrecerrando los ojos hasta que el sonido de un estomago Rugir se escuchó levemente. Dohko se calló y miro con curiosidad a Nahomi.

"Tierra… creo que justo ahora puedes tragarme" Pensó la chica con los ojos muy abiertos, ¡Había sido ella! ¡Dioses, qué vergüenza! ¡Ni siquiera había notado que tenía hambre! Hizo rápidamente un recuento de lo que había comido: El desayuno, una manzana en la frutería y… y… nada… ¿Cómo se pudo olvidar de comer? Sentía que la cara le ardía, rápidamente se puso las manos en el rostro, por alguna razón imagino que Milo se estaría burlando de ella, de cualquier forma se negaría a ver a Dohko hasta que su rubor bajara a las tonalidades naturales.

—¿Tienes hambre? —Dohko sabía que era una pregunta obvia, pero por alguna razón quería preguntarlo Nahomi negó sin bajar las manos, su corto cabello castaño se meció rebeldemente y una sonrisa burlona se extendió por el rostro del chino. Dohko se levantó de un salto y sin previo aviso paso uno de sus brazos por debajo de las rodillas de la chica y con el otro rodeo a la chica para nivelar el peso, Nahomi soltó un grito ahogado debido a la sorpresa, Dohko la había cargado al estilo nupcial.

¿Por qué todos tenían ese afán por cargarla? ¿Se veía tan cargable? Por ahora lo único que rondaba por su mente era que Dohko la cargaba dentro del Templo, por un segundo y por puro reflejo rodeo el cuello del caballero para no caerse, la chica miro a Dohko exigiendo una respuesta, el caballero le guiño un ojo "Sin duda él se ve mejor haciendo eso que Milo" pensó.

—¿A dónde me llevas? —preguntó con curiosidad, Dohko la miro un segundo y luego desvió la mirada al frente, la situación le parecía divertida.

—¿Recuerdas que dijiste que te podía llevar a donde quiera? —preguntó el castaño.

—Recuerdo que dije que por donde quieras —rectifico la chica, Dohko soltó un respingo a lo que hizo que la chica se carcajeara.

—Es básicamente lo mismo —Dijo Dohko con falsa molestica, Nahomi rolo los ojos sin quitar la sonrisa, luego reparo en que Dohko seguía sin camisa, por reflejo dio un pequeño salto.

—¿Qué sucede? —Pregunto el hombre alarmado, Nahomi soltó un brazo del cuello de Dohko y se volvió a tapar los ojos.

—¡Estas sin camisa! —se excusó la chica, Dohko volvió a reírse y Nahomi podía sentir como su pechos subía y bajaba, al chica discretamente volvió la vista hacia Dohko, podía ver a través de las rendijas que había entre sus dedos, se sintió como una tremenda pervertida.

—¿Te molesta? —pregunto Dohko arqueando una ceja burlonamente, Nahomi no supo que responder— Porque a mí me parece mejor de esta forma, ¿No te parece? —volvió a preguntar, Nahomi sonrió y volvió a pasar su brazo detrás del cuello de Dohko, ella tenía un sonrojo adorable.

—Eres un pervertido.

—Eso me han dicho —contesto Libra con una sonrisa, Nahomi miro a su alrededor, de repente estaban en lo que parecían los interiores de una casa de verdad, la sala era espaciosa y estaba adornada con unos cuantos cuadros colgados en la pared, Los sillones negros estaban pegados a la pared y Nahomi pensó que urgía un toque femenino en los ornamentos, todo estaba en colores sombríos, La sala quedo atrás y de inmediato comenzó lo que Nahomi supuso que era el comedor, la mesa de madera era pequeña, para cuatro personas cuando mucho.

—¿Esta es tu casa? —Dohko se encogió de hombros.

—La parte privada del templo… se podría decir que si.

—Está bien… ¿Y qué hacemos en tu "casa"?

—¿Qué quieres que hagamos? —Pregunto Dohko acercándose peligrosamente a la cara de Nahomi, La chica retuvo la respiración ¿Qué esperaba que hicieran?, Dohko levanto y bajo las cejas rápidamente esperando la respuesta.

—Hacer de comer es una excelente idea —comentó la chica dejando libre la última reserva de aire en sus pulmones, Dohko entrecerró los ojos sin quitar la sonrisa en sus labios.

—Si, en eso estaba pensando —respondió, mirándola a los ojos, ¿Se iba a quedar para siempre en esa proximidad peligrosa? Claro que a Nahomi no le molestaba en absoluto, Dohko se alejó de su rostro, con una de sus pies jalo la silla y luego deposito a la chica con cuidado sobre esta.

—¿Qué…?

—Voy a cocinar —le respondió Dohko antes de que la castaña hubiera podido preguntar, luego la chica miro tras de él y se dio cuenta de que ahí también estaba la cocina, tal parecía que la parte privada era muy pequeña, Dohko se recargo de espaldas contra el lava platos, poniendo su peso en los antebrazos.

—Eh —fue lo único que pudo decir la chica, luego sonrió ampliamente— ¿Y vas a cocinar sin camisa? —pregunto con curiosidad..

Dohko lo penso acaso ¿Nahomi estaba hablando lentamente a propósito?

—¿Por qué? —pregunto divertido Dohko.

—Yo solo preguntaba —Nahomi se encogió de hombros— ¿Qué tal si te cae aceite encima?... Y no, no digas que los caballeros de Athena deben soportar todo —se apresuró a agregar cuando Dohko había abierto la boca para hablar, el chino frunció el ceño, Nahomi le había robado la respuesta. La chica se rio ante la expresión de Dohko.

—Tienes razón, sería horrible que me cayera aceite… — pensó en voz alta, Nahomi asintió de acuerdo— … Ahora vuelvo —dijo Dohko antes de irse por el pasillo de entrada, Cuando la chica lo perdió de vista decidió que no se iba a quedar sentada, no señor, ¿Era ella la que tenía hambre? Ella se hacía de comer, Su conciencia le decía que se dejara mimar pero la chica se negó ¡Por supuesto que no!, comenzó a husmear por el refrigerador y los estantes de la cocina, todo estaba lleno, aunque básicamente era de ingredientes para comida china, la chica arrugo la nariz y se acercó a un estante que se encontraba clavado en la pared. Tuvo que ponerse de puntillas para alcanzar a ver, tanteo con la mano y tomo lo primero que tocaron sus dedos, cuando lo bajo vio con irritación lo que era: Salsa de Soya, dejo la botella en su lugar y cerro las pequeñas puertas con un suspiro.

Se cruzó de brazos y se recargo en la orilla de la mesa, pensando en que podría cocinar con todo aquello, cuando escucho pasos detrás de ella por inercia volteo.

Dohko ya se había puesto la parte superior de la ropa, pero tenía arremangadas las mangas de los brazos, miro con una ceja arqueada a Nahomi.

—Bien, eso te protegerá de posibles quemaduras —aprobó la castaña.

—Me alegra que te preocupes por mi bien — dijo Dohko, y era verdad, por alguna razón su mirada voló hasta los estantes, las puertas se encontraban entre abiertas, miro a la chica la cual se encogió de hombros.

—Solo verificaba.

—No tengo explosivos, si era lo que buscabas.

—¿Ni una granada? —pregunto la chica con fingida desilusión, Dohko negó— Vaya, el último hombre chino con el que salí tenía todo un almacén.

—Comienzo a creer que ese hombre chino era jodidamente genial.

—Lo era —asintió la chica y dejo salir un suspiro dramático— Y me alimentaba cuando tenía hambre —agrego como quien no quiere la cosa, Dohko sonrió y se metió a la cocina.

—En eso estoy, luego me dirás si se puede comparar con la comida de ese hombre.

—Difícil de superar, su comida era todo un manjar — Dohko le guiño de nuevo un ojo a la chica antes de dirigirse al último estante que Nahomi había revisado, dándole la espalda.

Por un instante Nahomi sintió una punzada de celos, para Dohko solo bastaba con asomarse y levantar la mano para tomar los ingredientes del estante de arriba, no era justo ¿Por qué ella tenía que ponerse de puntillas y saltar? El chino sacó otros ingredientes a los que Nahomi no les prestó atención y luego se dirigió al refrigerador, donde saco lo que parecían… ¿Camarones?

—Uh… —musito la chica mordiéndose levemente el labio inferior, Dohko pareció escuchar su quejido y la miro por encima del hombro.

—¿Pasa algo? —la chica hizo un sonidito de negación, se aclaró la garganta.

—¿Qué planeas cocinar? Dohko sonrió viendo todos los ingredientes frente a el.

—Es un platillo típico allá en china… — El chino de nuevo oyó el respingo, frunció el ceño extrañado.

—¿Comida china? —pregunto Nahomi con indecisión.

—Comida china —repitió con aprobación— ¿Por qué? ¿Qué pasa… —la chica miro a la espalda de Dohko, tomo aire y dejo salir toda la parte restante de pregunta con una exhalación— ¿ si te digo que no me gusta la comida china? —Dohko se giró como la del exorcista en cuanto termino a pregunta, encarando a Nahomi que mantenía una expresión culpable, Dohko mostraba un gran grado de indignación e incredulidad.

—Por Athena, di que no dijiste eso —dijo con gran seriedad, Nahomi no pudo evitar soltar una risa nerviosa.

—No me gusta… ni tampoco los mariscos, tuve una experiencia traumática con eso —Dohko arqueo una ceja.

—Sales con hombres chinos… pero no comes comida china, ¿Qué clase de persona eres? —pregunto con un fingido horror, Nahomi rolo los ojos divertida— ¡¿Además como no te puede gustar?!

—Intoxicación —se justificó la chica encogiéndose de hombros— Fue horrible… y creo que me quedo algún tipo de trauma con ambos —Dohko negó lentamente con la cabeza y luego alzo la vista.

—Muéstrenle el camino —dijo de forma exagerada, levantando ambos brazos al cielo como plegaria, Nahomi rio.

—No es para tanto… podrías cocinar pollo… con verduras —agregó con una sonrisa, el solo pensar en comida comenzaba a hacerle agua en la boca, Dohko embozo una mueca que luego se transformó en una sonrisa, Nahomi arqueo una ceja extrañada.

—Estoy en eso —se limitó a decir Dohko guardando algunas botellas que ya había sacado y tomando unas nuevas— ¿Puedes pasarme el sartén? —Dohko señalo el objeto, Nahomi se levantó y le dio el sartén, estaba frio al tacto, Dohko lo tomo y le sonrió un segundo— Gracias —dijo antes de seguir con su trabajo, le demostraría a Nahomi que no toda la comida china era mala.

La chica se dejó caer de nuevo en la silla, no, tendría que ayudar en algo…

—¿Necesitas ayuda?

—Por ahora no, siéntate y descansa —le recomendó Dohko yendo al otro lado de la cocina, prendiendo la estufa, Nahomi intento ver que era lo que había en el sartén pero Dohko había tenido la gran idea de no enseñarle hasta que estuviera en el plato, ja, era un genio, Nahomi dejo salir un largo suspiro.

—Me aburriré —le dijo tamborileando los dedos en la mesa— Y me pondré a cantar y te advierto: Canto horrible —Dohko se rio.

—Me encantara escucharte.

—Créeme, no quieres.

—Entonces ¿Por qué no vas haciendo el jugo? —Nahomi se levantó de golpe de la silla y fue a la cocina.

—¿Dónde está…?

—En el estante a la izquierda… las naranjas están en el refrigerador.

—Está bien —la chica se puso manos a la obra, cuando fue a sacar as naranjas Dohko cubrió cualquier posible visión de la comida con su cuerpo, Nahomi refunfuño cosas ininteligibles y saco todas las naranjas que habían, las dejo caer en el lavabo y las limpio con aire ausente.

—¿Te gusta cocinar? —le pregunto la chica para romper el silencio, Dohko pareció pensarlo un segundo.

—Se podría decir que si… ¿Por qué? —la chica se encogió de hombros, tomando el cuchillo que Dohko ya había dejado ahí, lo lavo también y comenzó a cortar las naranjas justo a la mitad.

—Simple curiosidad… quería saber qué opina un hombre al respecto —comento, ambos rieron de nuevo.

—¿Y a ti? ¿Te gusta cocinar? —le pregunto Dohko mientras volteaba a verla, Nahomi sonrió mientras negaba, sin quitar la vista de las naranjas.

—No, nunca me ha gustado… pero como no tengo ningún método mágico para hacer aparecer la comida, tengo que cocinar —respondió la chica sin pena ni gloria, bueno mas sin pena.

Al final la comida estuvo más pronto de lo que ambos esperaban, Nahomi le paso dos platos de cerámica blanca y Dohko comenzó a servir en ellos, la chica llevo el jugo a la mesa y se sentó, esperando ver a lo que fuera a comer.

—La curiosidad es un defecto muy grande —se dijo a sí misma en voz alta, comenzó a balancear los pies debajo de la mesa, con una emoción muy grande, Dohko apareció con los dos platos y dejo uno de ellos frente a la chica, Dohko tomo asiento junto a ella.

Nahomi detuvo su jugueteo y se dedicó a inspeccionar con la mirada su comida.

Se veía sorprendentemente apetitoso, tomo uno de los tenedores y dio el primer bocado, no pude evitar solar un ruidito de satisfacción, al igual que como era su aspecto, sabía MUY bien, los sabores del pollo, las verduras y la salsa se balanceaban unos con otros.

—¿Sabe bien? —pregunto Dohko sonriendo mientras se llevaba distraídamente un bocado a la boca, Nahomi se sonrojo ¿En serio había hecho ruido?

—Humm… —mascullo mientras tragaba— Creo… que se pueden comparar —dijo fingiendo indiferencia, la chica hacia un gran esfuerzo por no comenzar a comer todo del plato de un solo bocado, tomo otro trozo y se lo llevo a la boca.

Dohko sonrió con los labios cerrados, aunque Nahomi intentara ocultarlo, su expresión la delataba.

—Eso es lo que comía usualmente allá en china —comento luego de haber tragado— ¿Lo ves? No toda la comida china es tan mala… y no todo lleva mariscos.

—Está bien, lo admito… —exclamo la chica haciendo énfasis con el tenedor— Creo que esto se está convirtiendo en mi comida favorita —mascullo mientras picaba un pedazo de pollo y se lo llevaba a la boca.

Dohko sonrió con auto-suficiencia se notaba que disfrutaba de la comida… o tal vez tenía hambre, cualquiera de las dos opciones daban el mismo resultado: se comía todo en su plato

—¡Jamás creí que cocinaras tan bien!

—¡Oye! —dijo Dohko haciéndose el ofendido, aunque la sonrisa le quitaba seriedad, Nahomi le sonrió adorablemente y le dio un trago al jugo de Naranja que ella misma había exprimido, y lamio el rastro de jugo que le quedaban en los labios— ¿Cómo crees que sobreviví todos estos años? —pregunto a tono de broma.

—Oh, perdone "Antiguo Maestro" —le respondió de la misma forma, aunque el hecho de que el dijera "todos estos años" despertaba el interés en Nahomi.

Dohko casi se atraganta, ¿Cómo sabia ella eso?, suerte que logro disimularlo dándole un gran trago al jugo, la acidez de la Naranja le dejo un leve rastro en la garganta.

La chica se mantenía atenta a la reacción del castaño, intentaba probar que tan bien se tomaba el apodo dicho por ella, pero al notar que pareció no molestarle se alegró por ello, de nuevo arraso con su comida ¿Dohko había tomado clases de cocina? Por fin cambio de tema.

—¿Y quiénes son tus amigos aquí en el santuario, Dohko? —pregunto mientras veía lastimosamente que solo le quedaban como máximo dos o tres bocados en su plato, dependiendo de cómo decidiera racionarlos, Miro a Dohko arqueando una ceja.

—Humm… Shion —le respondió mirando momentáneamente al plato de Nahomi.

—¿Shion? —repitió ella, Dohko asintió.

—El patriarca… y el más enfadoso de toda la orden —Nahomi no pudo evitar reírse por el apelativo por el que había nombrado a "Shion", Dohko sonrió con ella, su risa era contagiosa.

—¿Y los demás?

—¿Qué pasa con ellos? —preguntó Dohko sorprendido de que preguntara por los dorados.

—¿Cómo se llaman? Por lo que Milo y Kanon me dijeron están: Mu de… ¿Aries?, Aldebarán de Tauro, Saga de géminis, Mascara Mortal de Cáncer o algo así, Aioria de Leo y Shaka de Virgo, Tu y Milo de Escorpio —la chica nombro a cada uno, orgullosa por su excelente memoria, Dohko asentía aprobatoriamente con cada nombre.

—Siguen Aioros de Sagitario, Shura de Capricornio —Nahomi embozo una mueca divertida, se había olvidado por completo de Shura— Camus de Acuario y Afrodita de Piscis.

-¿Afrodita es una Caballero? —preguntó Nahomi dando el ultimo bocado, Dohko negó fervientemente con una sonrisa.

—No, es hombre… —Dohko se quedó pensativo unos segundos— y no le vayas a decir señora, cuando lo tengas de frente —agregó, Nahomi anoto ese dato mentalmente.

—¿Aioros y Aioria son hermanos o es pura casualidad que sus nombres sean tan similares.

—Son hermanos — confirmo Dohko.

—Pero no son gemelos… —completo la chica, Dohko volvió a negar, Nahomi se encogió de hombros, satisfecha por obtener algo de información que resolviera algunas de sus dudas, Tomo por fin el último trago de su laborioso jugo, siempre disfrutaba más el último trago, Dohko se levantó de la mesa.

—¿Terminaste? —le pregunto señalando el plato, la chica asintió pero no soltó el plato.

—Déjame llevarlo — pidió mirando a Dohko, el chino se encogió de hombros, estaba más que claro que no iba a ganar esa pequeña discusión y se fue a la cocina, dejando los platos en el lava trastes.

Nahomi se levantó a su vez de la mesa, tomando el plato y el vaso, lo menos que podía hacer era recoger lo que había ensuciado.

Si la chica se fijara en los detalles, hubiera notado el tapete en la entrada de la cocina y el hecho de que se encontraba doblado en la esquina creando un bulto, Se hubiera ahorrado el tropiezo y esa dolorosa sensación que se provocaba cuando te doblabas accidentalmente el pie, además de que ese vaso que se había roto en el suelo accidentalmente aun seguiría en una sola pieza… pero lamentablemente la chica no se fijaba en ese tipo de detalles.

Nahomi soltó una exhalación de sorpresa seguida por el quejido, había logrado mantener el equilibrio, gracias a que Dohko se había acercado rápidamente y la había ayudado, preocupación se reflejaba en el semblante del chino

—Au, Au, Au, Au, Au —masculló Nahomi mientras ponía su peso en el pie recién lastimado.

—¿Estas bien? —pregunto rápidamente Dohko, Nahomi estaba a punto de responder cuando su vista se fijó en los pedazos del que fuera el vaso.

—¡El vaso! ¡Lo siento mucho! —La castaña intento agacharse a recoger los fragmentos del cristal pero Dohko se lo impidió reteniéndola levemente por los brazos.

—No, déjalo... Vamos, puede ser que te hayas torcido gravemente el pie.

—¡Oh, Vamos! ¡Puedo soportarlo! —Nahomi sonrió lo mejor que pudo, pero al intentar caminar algunas lágrimas comenzaban a agruparse debajo de sus ojos, ¡Rayos que dolía como el mismo infierno!

Dohko entrecerró los ojos, viendo directamente a la mirada negra de la chica

—No me engañas, dame el plato —le pidió, Nahomi dudo un segundo pero luego declino, se lo dio confundida, el chino lo dejo en la mesa y en un movimiento rápido volvió a cargarla al estilo nupcial, Nahomi se limitó a dejarse llevar, no le daban ganas de quejarse.

Shion SI, SHION caminaba alegremente escaleras abajo, ningún caballero se había dignado a ir a su oficina después de lo de la noche anterior, no le dejaban de otra más que ir pasando por los templos para asignar las misiones a cada uno (además de un leve castigo por su irresponsabilidad) pero ¡Vamos que no era tan malo!

Había amanecido de buena gana, a pesar de que aún se sentía ligeramente mareado por el consumo del alcohol con ese que se decía "Su mejor amigo" ¡Ja! Si fuera su amigo, se hubiera preocupado por él y le habría dado pastillas para el dolor de cabeza que tanto había necesitado unas horas antes, pero NO, Dohko se había perdido en su templo toda la mañana haciendo quien sabe que, no le importaba.

Karina era la que le había dado las tan necesitadas pastillas y luego de un leve regaño le había cuidado, aunque por ese día tenía que volver a organizar todo, al igual que él, asignar a las doncellas a sus quehaceres y le había dejado desde dos horas atrás, tiempo que había ocupado en pensar en el castigo.

Llegó al templo de Sagitario, no necesito pedir permiso, Aioros se encontraba barriendo las escaleras de su templo en la entrada, Shion puso la mejor sonrisa que tenia, Aioros nunca era de los que se estaban quietos siempre tenia que estar haciendo algo.

—¡Hola Aioros! —el caballero dejo instantáneamente lo que estaba haciendo y le hizo una leve reverencia al lemuriano.

—Patriarca —Shion le indico que se levantara.

—Tienes misión hoy a Rodorio, sales en media hora con Afrodita y Aldebarán —aviso manteniendo la sonrisa, Aioros asintió solemnemente, Shion saboreo lo que diría con mal sana satisfacción—Y le ayudarás a Piscis con su jardín —agrego con emoción, Aioros guardo para si la mueca que estaba a punto de embozar.

—Entendido —murmuró, Shion asintió y siguió su camino, Aioros tomo de mala gana su escoba y continúo con su trabajo. Odiaba ayudar a Afrodita con su jardín y no era porque era mal caballero, sino porque le quedaba una horrible alergia que duraba una semana, semana que permanecía acostado y con la nariz totalmente roja, seguido por un interminable ataque de estornudos, murmuro algunas cosas ininteligibles.

Shion era rápido para caminar, como todo buen caballero, rápidamente llego a Escorpio, Donde Milo se encontraba en la parte privada comiendo cereal a la vez en que comenzaba a refunfuñar, Mantenía la curiosidad de lo que había sido con Nahomi y pensar en eso no le dejaba tranquilo "Maldito Shaka…"

Milo, Tienes guardia toda la noche… Y le ayudarás a Shura a afilar sus espadas —Shion no tenía ninguna gana en buscarle por todo el templo, así que se limitó a hablarle Vía Cosmos, Milo embozo una mueca y comenzó a murmurar, tomó toda una cucharada de cereal y se lo metió a la boca, masticando bruscamente.

—Entendido —respondió de forma irritada, por lo menos tendría en que ocuparse por la tarde y la noche, Shion acepto de buena gana la respuesta y bajo las escaleras, seguía Libra… Ya se las pagaría ese ingrato de Dohko por dejarlo cuando estaba a punto de morir, hablando metafóricamente.

Camino con pasos decididos, pensando mentalmente en su discurso y agregando al final el castigo para Dohko, había sido el más fácil de pensar cuando estaba en su lecho de muerte, cruzó por el patio trasero, había una silla volcada, el detalle no paso por alto para el patriarca y la camiseta del castaño aún seguía tirada, no muy lejos de la silla, Shion frunció el ceño pero continuo con su camino, entro al templo.

—Dohko —le llamo pero no recibió ninguna respuesta, su voz hizo eco por las paredes, eso no hizo nada más que molestar un poco a Shion, todavía que había ido a buscarlo…

Paso a la parte privada, la sala seguía exactamente igual, camino lentamente a la cocina, buscando con la mirada al chino, casi topaba con la silla que se encontraba separada de la mesa, miro el objeto entrecerrando los ojos y noto que eran dos las sillas que estaban apartadas ¿Por qué Dohko habría de utilizar dos sillas? Camino un poco más y el sonido del cristal hecho añicos resonó bajo sus pies, su mirada voló hacia ahí, el vaso se había resquebrajado más a tal punto de hacerse irreconocible, de repente presto más atención a los pormenores: El olor a comida reciente, el plato en la mesa más el plato en el lava trastes, examino de nuevo minuciosamente el lugar, hasta que un gemido se dejó escuchar en toda la habitación, Shion abrió los ojos debido a la sorpresa, era… ¿Era una mujer?, Shion camino lo más sigiloso que pudo hasta estar frente a la puerta de Dohko la puerta de madera estaba entrecerrada, lo suficientemente abierta para poder escuchar lo que pasaba adentro, de nuevo el gemido de la mujer resonó.

—Está caliente —Murmuro Dohko con la respiración agitada.

—Y se está hinchando… ¿Es normal que sea tan grande? —pregunto la chica con voz preocupada.

—Claro que si —intento conciliarla el chino, Shion vaciló en la puerta ¿Debería interrumpir? La curiosidad le ganó y se quedó en la puerta, intentando ocultar su cosmos— Si te lastimo, no dudes en decirme… —Murmuro Dohko.

—Hazlo de una vez —le pidió la voz suplicante de la chica antes de que se creara un mini silencio, el chino murmuro un "Humm" seguido de un grito, Shion se sobresaltó momentáneamente, había sido la chica.

—¡Dohko quítalo! ¡Me estas lastimando! —exigió, los resortes de la cama rechinaron— ¡Dohko!

—¡Ya casi termino! —se excusó el chino— ¡Si lo quito tendré que empezar todo de nuevo!— le advirtió, la chica ahogo una queja, Shion se separó de la puerta lo más rápido y silenciosamente que pudo, Dohko no podía… no podía estar haciéndolo ¿No? Era la única respuesta que se maquinaba en la mente del patriarca, por más que intentaba imaginar una respuesta lógica, de inmediato todo lo que tenía planeado decirle a su amigo se borró instantáneamente y lo único que pensaba era en salir del templo de Libra.

Ya después le recriminaría.

El patriarca camino por el templo hasta la salida, en cierta forma había resultado traumante, sacudió la cabeza intentando apartar los últimos cinco minutos de su memoria mientras seguía bajando las escaleras.

Nahomi se mordía fuertemente el labio mientras veía a Dohko dejar el cubo de hielo envuelto en tela sobre la hinchazón que se había creado en su tobillo y lo vendaba levemente para que el hielo se mantuviera en su lugar.

Se había estado removiendo en el colchón, el hielo estaba MUY frio pero comenzaba a adormecerle el lugar, dejo salir un suspiro de alivio, Dohko había tenido la gentileza de haber salido corriendo del cuarto en busca del hielo y regresado con rapidez, por ahora le sonreía a Nahomi con orgullo mientras levantaba ambas manos.

—Está hecho.

Nahomi se rio dejándose caer del todo en el colchón, La cama de Dohko era muy cómoda y suave, todo lo contrario a su cama… podría haberse quedado dormida ahí.

—Gracias —le dijo la chica de todo corazón, Dohko le sonrió de regreso.

—No me agradezcas, debí haber quitado el tapete antes —murmuro el chino, Nahomi negó.

—No te culpes, fue mi culpa por no haberme fijado antes… o por no haberte dado el plato —bromeo.

—Tienes razón —dijo Dohko— fue tu culpa —Nahomi rolo los ojos y le lanzo suavemente la almohada libre junto a ella, almohada que el chino esquivo limpiamente y cayó ridículamente al piso, dejando en el piso junto con ella cualquier esperanza de darle a Dohko.

—Luego dejare que limpies tú solo toda la mesa. Es una promesa. —le dijo la chica en tono juguetón, El castaño rolo los ojos.

—Está bien pero por ahora tengo que llevarte a que vean eso —Dohko señalo el tobillo— y se aseguren de que no es un segundo pie.

—Ja. Ja —se rio la chica con sarcasmo— Muy gracioso, Fluffly —murmuro antes de dejarse cargar de nuevo por Dohko, El castaño arqueo una ceja.

—Pensé que no me ibas a decir así.

—Creí que me dijiste que podía —le dijo la chica haciendo uso de toda su inocencia.

—Buen punto —accedió el chino caminando hacia la salda, hasta que una idea por fin se le ocurrió ¿Cómo no había podido recordarlo? El cosmos también era un medio curativo, el chino dio media vuelta de repente, cambiando el destino hacia la cama de nuevo, Nahomi se afianzo más de su agarre para no balancearse— Cambio de planes —anuncio depositando a la chica en el colchón de tal forma que quedo sentada en la orilla, su mirada negra expresaba una gran curiosidad.

—¿Qué piensas hacer? —le pregunto por fin la castaña, Dohko frunció los labios.

—Usare mi cosmos.

—Usar… tu ¿Qué? —Nahomi estaba confundida-

—Mi cosmos —le contesto el chino como si fuera lo más obvio del mundo, la chica se limitó a arquear una ceja— Mi energía —intento explicar, la chica murmuro un "¡Oh!"

Claro, ¿ahora resulta que también podían usar su energía? Ja.

Dohko no estaba seguro de si seguir explicándole el termino, pero al final opto por quitarle la venda y el hielo cubierto con mucho cuidado, la chica ya no mostraba ningún signo de dolor, ya se le había entumecido todo el tobillo que ahora permanecía de un ligero color morado, el chino puso sus manos sobre este y le dio una sonrisa a Nahomi antes de hacer arder su cosmos.

La chica solo vio cuando Dohko comenzó a brillar con un color amarillo, Una sensación caliente le recorrió el tobillo, llevándose con ello el frio y el dolor, Nahomi no podía creerlo ¡Había acertado con que usaban lucecitas! Y no solo eso, también comenzaba a curarle el tobillo con una rapidez equivalente a muchas semanas de descanso ¿pero cómo podían hacerlo?

Los labios rojos de la chica se abrieron de la sorpresa, mientras veía a Dohko concentrarse, luego de unos instantes la luz a su alrededor se apagó y quito las manos, sonriéndole a la chica, del tipo de sonrisa que solo él podía hacer.

—Ya está, intenta mover el pie —le pidió, Nahomi movió torpemente el pie en círculos, ya no le dolía y la hinchazón había bajado considerablemente, podía decirse que incluso el accidente no había pasado, se bajó de la cama y comenzó a caminar. Sip, todo bien.

—¿Cómo lo hiciste? —le pregunto maravillada mientras seguía caminando, Dohko se encogió de hombros restándole importancia.

—Todos en el santuario pueden hacer eso.

—¿Son extraterrestres? —Dohko no pudo evitar reírse— ¡Oye, lo digo en serio! —Dohko negó mientras reía.

—No que yo sepa —Nahomi frunció el ceño, no era la respuesta que esperaba, ¿Pero de que otra forma iban a ser capaces de hacer eso?, de alguna manera fue a dar frente a la ventana, faltaba al menos una hora para el atardecer.

—Que rápido se fue el tiempo —murmuro para si.

—¡Ya va a atardecer! —exclamo Dohko a sus espaldas, La chica se sobresaltó, lo que libero otro ataque de risas de parte del chino.

—No es gracioso —dijo entrecerrando los ojos, No había oído cuando se había acercado.

—Lo es para mí —repuso el castaño, Nahomi intento con todas sus fuerzas mirarlo de la manera más seria pero al final una sonrisa se embozo en sus labios, seguido de un suspiro.

—Se hace tarde, Tengo que regresar a Rodorio —murmuró.

—Te acompaño —le ofreció Dohko, Nahomi asintió sin dudarlo, ya verían esos guardias…

Un pensamiento parecido cruzo por la mente de Dohko, aún tenía que arreglar las cosas con los soldados.

La chica comenzó a caminar a la salida hasta que de repente sus pies tocaron el aire y se elevaba del suelo-

—¿Pero qué…?

—Te acabas de lastimar el tobillo, no puedo dejar que bajes las escaleras así —dijo Dohko con su gran sonrisa triunfal, la chica rolo los ojos.

—¡Puedo caminar! ¡Y me has visto! —se quejó pero no se removió.

—¿Y si te vuelves a lastimar? —pregunto Dohko a su vez con inocencia, la chica lo miro directamente a los ojos.

—¿En serio crees que tengo tan mala suerte? —Dohko se encogió de hombros, sin quitar la sonrisa— ¡Dohko!

—Te has encontrado con Milo y Kanon en el camino, creo que esa es suficiente mala suerte —bromeó, Nahomi sonrió— Además, por lo que se, Milo te cargo de peor forma —la chica suspiro en derrota y se limitó a rodear el cuello del chino con sus brazos, igual que los dos veces pasadas, el castaño no tardo mucho para empezar a caminar.

—¿Y existe alguien que pueda tele transportarse? —pregunto la chica con curiosidad, la duda le había rondado por la cabeza desde hacía tiempo, Dohko embozo una mueca.

—Sí, Shion, y Mu y su discípulo kiki, y Ángelo, los gemelos abren y cruzan dimensiones —le respondió, Nahomi se mordió ligeramente el labio.

—Haber si entendí: Todos usan su "cosmos", Shura puede desaparecer muy rápido, pueden levitar, avientan luz de las manos, caminan muy rápido sin cansarse, leen la mente ¿y pueden tele transportarse?

—¿Quién puede leer la mente? —le pregunto Dohko con curiosidad y diversión, al paso en que iban, ya estaban saliendo del templo de libra, la chica bufó.

—Tú… y Shura, que yo sepa —le respondió— pero ese no es el punto.

—¿Y cuál es el punto entonces?

—¡Que pueden hacer todo eso! ¿Y aun son humanos? —Dohko negó lentamente mientras sonreía.

—Puede asegurarte que somos humanos —"O la mayoría de aquí" pero decirle eso ultimo la confundiría aún mas.

—No puede creerlo —le confeso la chica, recargando de forma inconsciente su cabeza en el pecho de Dohko, comenzaba a darle sueño y que Dohko la estuviera cargando y meciendo con cada paso no ayudaba en mucho con mantenerla despierta.

—¿Quieres que te lo muestre?

—¿De qué forma? —le pregunto con curiosidad, el castaño lo pensó unos segundos.

—Bueno, estoy completamente seguro de que mi sangre es roja, no azul, ni verde

—Eso no demuestra nada —le respondió lo chica con una sonrisa.

—Entonces no se me ocurre nada —le dijo luego de una leve risa.

—Ja, te gane —La voz de Nahomi tenía cierto orgullo, Dohko rolo los ojos, aunque la chica no haya podido ver su expresión.

Llegaron pronto a la casa de Virgo, pero como Shaka había dicho antes, había salido de misión, por lo que se encontraba vacía.

—Tengo una pregunta —anuncio la chica, su voz cantarina resonó en las paredes del templo.

—He notado que eres muy curiosa.

—Lo soy —coincidió la chica— ¿Por qué todos salen de misión últimamente?

—Órdenes del patriarca, cada una es para algo específico, no se a donde haya salido Shaka o los demás —admitió.

—¿Y qué haces en el santuario? —pregunto luego de un leve bostezo, Dohko sonrío.

—¿Tienes sueño?

—Es la digestión —repuso Nahomi con una mueca— comí mucho… Si llego a engordar será tu culpa.

—Seguirás viéndote linda —le aseguro el chino.

—Tan linda como un gato rechoncho —Dohko sonrió aún más, Nahomi era muy obstinada.

—¿Tienes alguna clase de afán con los gatos?

—No respondo preguntas si no respondes a la mía

—Usualmente entreno, como, salgo a misiones —el chino se encogió de hombros "Hago apuestas absurdas, molesto a los demás, me burlo de los demás"

—Toda una vida activa —le aseguro Nahomi asintiendo levemente, levantó unos segundos la vista y noto que ya iban a mitad de las escaleras para llegar a Leo, Ni siquiera parecía que Dohko caminaba rápido.

—Te sorprenderías —se limitó a decir Dohko— ahora, te toca. —la chica se rio levemente.

—Veamos… no, no tengo ningún afán con los gatos, ni siquiera me gustan mucho, solo son una referencia —concluyo recargándose de nuevo en Dohko— Ni siquiera son mis animales favoritos.

—¿A si? ¿Y cuáles son entonces? —pregunto Dohko con repentino interés, La chica soltó un brazo del cuello de Dohko e hizo un ademan, moviéndolo lentamente de forma horizontal con la palma abierta.

—¡Los Patos! —dijo con emoción, Dohko frunció el ceño, confundido.

—¿Los patos? —repitió.

—Los patos —confirmo a su vez la chica— ¡Son tan…! —hizo un sonido de ternura— ¡No sé! Solo me gustan.

—Son buenos en la comida —Murmuro Dohko con aire pensativo, a modo de broma, Nahomi rápidamente se separó lo suficiente de Dohko para poderle ver a la cara, el rostro de la castaña estaba serio de repente.

—No has dicho eso ¿Verdad? Dime que no has dicho eso

—¿Decir que cosa? —pregunto sin poder ocultar su diversión.

—Dohko… —dijo con aire inquietante.

—Está bien —se rindió dejando salir una risotada— …Pero tienes que admitir que saben bien- agrego deteniéndose en la entrada de Leo.

—¿Cómo te atreves a decir eso? —preguntó Nahomi con total indignación, Dohko se encogió de hombros con la misma sonrisa, antes de buscar con la mirada a Leo, lo encontró en la entrada de la parte privada, con una escoba en sus manos.

—Aioria ¿Podemos pasar? —pregunto Dohko viendo hacia donde se encontraba el rubio.

—¿Ah? Si, pasen… —murmuro con aire indiferente, hasta que sus ojos verdes miraron a la chica— Hola Nahomi.

—Hola Aioria —respondió la chica con una sonrisa, El castaño frunció el ceño mirando de Aioria a Nahomi y al revés ¿Por qué se hablaban con tanta familiaridad? Miro de nuevo con desconfianza al león por última vez para luego continuar por su camino— ¡Nos vemos luego! —se despidió la chica, Aioria sonrió.

—¡Eso espero! —dijo a su vez despidiéndose, Dohko comenzó a refunfuñar cosas ininteligibles, los celos hacían su aparición, camino más rápido para salir pronto del templo de Leo.

—Es un chico agradable —murmuro la chica, Dohko la miro como si hubiera dicho que tenía un tercer ojo— ¿Qué? —el chino negó lentamente.

—Nada —Nahomi sabía que algo ocultaba, pero no estaba muy segura de que, Sonrió internamente para sí, ¿No era celos, cierto? De cualquier forma el silencio le resultaba abrumador, nunca le había gustado el silencio, comenzó a tararear una canción para sí.

Dohko solo alcanzaba a escuchar pedazos de la canción, a pesar de tener la cabeza de la chica recargada en su hombro, el camino de esas escaleras ambos se limitaron a escuchar la canción que salía de los labios de la chica, Todo había transcurrido particularmente normal hasta que llegaron a la casa de Cáncer

DM se encontraba recargado en el umbral de la puerta trasera, por donde Dohko tenía pensado pasar, con una gran sonrisa en el rostro (del tipo de sonrisas sádicas que solía embozar)

—Hola chica —saludo a Nahomi mirando momentáneamente a Dohko— ¿Te has librado de los otros dos tan pronto, he?

—Shaka me los quito de encima —admitió la castaña con una sonrisa, DM se rio.

veo que conseguiste compañía muy pronto —señalo con la barbilla a Dohko— ¿No te gusta estar sola? ¿O te gusta que te rapten? —Dohko soltó un suspiro de irritación.

—¿Podemos pasar? —DM se encogió de hombros sin quitar la sonrisa, sin que nadie lo notara un bulto salió corriendo detrás de DM y cuando el peli azul intento detenerlo la figurilla corrió más rápido hasta llegar con el chino, se paró sobre dos patas, recargando las otras dos en las piernas del castaño y lo miraba con la lengua de fuera.

—¡Un cachorro! —exclamó con fascinación la chica.

—Hola Bartolomé —saludo Dohko mirando al perrito, Bartolo ladro de emoción, no solo se encontraba con el castaño, ¡sino que también traía consigo a una linda chica para lamer!

—¡Bartolo! ¡Regresa al templo! —DM regaño al perrito como si de su hijo se tratase, en cambio el cachorro ignoro olímpicamente a su padre, por ahora su tarea era que el hombre castaño bajara a la chica.

—¿Dohko puedes bajarme? —pregunto dulcemente la chica mirando a Dohko antes de volver a mirar al perrito, Dohko la bajo con delicadeza y Nahomi no perdió más tiempo, rápidamente se puso a acariciar al cachorro y a hablarle con voz melosa.

DM arqueo una ceja ¿Desde cuándo el Antiguo Maestro obedecía? Dohko pareció notar la mirada fija de DM sobre él, se cruzó de brazos.

—¡Hola Bartolomé! ¡Ah, qué lindo perrito! —La chica se limitaba a rascarle la panza, Wow, eso se sentía bien, Bartolo no pudo evitar mover la pata trasera mientras su lengua se salía de su boca, esa chica linda sabia como acariciarlo, cuando la chica se detuvo un instante para mirar el mini duelo de miradas entre Dohko y DM, Bartolo aprovecho para lamerla en la cara— ¡Hey! —se quejó la chica entre risas intentando apartar suavemente al cachorro.

Unos brazos se cernieron alrededor de Bartolo y lo alejaron de Nahomi, cuando esta levanto la vista DM cargaba al cachorro y Dohko le tendía una mano, para ayudarla levantarse del piso, la chica tomo la mano del castaño y se sacudió las rodillas, en donde se había hincado.

DM hizo un gesto despectivo a la entrada del templo.

—Pueden pasar —dijo sin mucho afán, antes de entrar al templo con el cachorro en brazos.

—Gusto en conocerte también —murmuro la chica, Dohko le sonrió— Otra cosa: ¿Puedo caminar de aquí en adelante? Creo que se me entumecieron las piernas.

—Pero…

—Veré por donde camino —prometió Nahomi con una sonrisa, Dohko asintió con un suspiro y ambos se adentraron al templo, si, solo una sonrisa y una petición podían desquebrajar su voluntad.

Nahomi camino sin hacer ruido, mirando con curiosidad el templo de Cáncer ya que con Milo y Kanon no había podía verlo bien: Parecía cualquier otro templo por el interior, frio y lleno de pilares.

Dohko agradecía mentalmente a DM por haber quitado los rostros macabros que antes eran "adornos".

—El cachorro es adorable ¿Tienen mucho con él? Es el único animal que he visto dentro del santuario.

—Él es la excepción, a causado muchos problemas —sonrió al recordar el incidente con la toalla— pero a final de cuentas es un buen perro, no he llevado la cuenta del tiempo que ha llevado en el santuario.

—Los perros son el segundo lugar en mi lista de animales favoritos —anuncio la chica— pero ahora que recuerdo, no me dijiste cuáles son tus animales favoritos…

—Humm… —Dohko pareció meditarlo un segundo y luego le respondió con una sonrisa que Nahomi no pudo identificar— El tigre.

—Un gato grande y anaranjado… Los tigres son muy lindos.

—¿Ah sí? —le pregunto Dohko con la misma sonrisa enigmática, la chica asintió.

—Son feroces, valientes… y muy territoriales —Dohko rio de nuevo entre dientes, Nahomi arqueo una ceja, ¿la chica se estaba perdiendo de un chiste privado? ¿O había dicho algo gracioso y no se había dado cuenta? En ambos casos no sabía la respuesta.

Miro al castaño con la duda grabada en sus grandes ojos negros.

—Luego sabrás porqué me rio —se limitó a decir el chino, Nahomi refunfuño pero no dijo nada mas.

A Dohko le parecía divertido dejarla con la duda, caminaron un rato en silencio hasta que el chino intencionalmente aumento la velocidad de sus pasos, era paciente y todo eso, pero ir al mismo paso que la chica comenzaba a desesperarse, había contado hasta diez… veinte veces.

—¿Te molesta si vamos más rápido? —le pregunto por fin.

—¿No te gusta ir lento? —pregunto la chica a su vez— Nunca he estado en el santuario y me gustaría mirarlo tranquila —agregó.

—Tendrás tiempo de verlo después, falta poco para que comience a anochecer —repuso Dohko— Nahomi arqueo de nuevo una ceja mientras una sonrisa ladina se extendía por sus rojos labios.

—¿Quieres que corra?

—Si me dejas cargarte no tendrás que correr —dijo Dohko mirándola lo más dulcemente posible, Nahomi sabía que si intentaba discutir el resultado iba a ser el mismo, suspiro y rolo los ojos.

—Está bien… pero que no se te vaya haciendo costumbre el cargarme a cada rato, no soy de porcelana

—Entendido —dijo Dohko mientras la cargaba y sonreía lo más ampliamente posible, el chino internamente disfrutaba mucho el llevarla en sus brazos.

Nahomi de nuevo recargo la cabeza en Dohko, aunque no lo pareciera, estaba muy cómoda y no le daba frio, ni mucho menos se cansaba, sonrió levemente, mientras fuera Dohko quien la cargaba no había problema.

Llegaron rápidamente a la casa de Géminis, Kanon y Saga se encontraban discutiendo entre ellos, así que les dieron el pase rápido, Nahomi saludo con la mano a ambos gemelos y Kanon le sonrió con complicidad, Nahomi por alguna razón comprendió la sonrisa del tipo "¿No que no querías que te cargaran?" la chica le enseño la lengua al peli azul antes de irse, dejándolos que continuaran con su absurda pelea de tomates y especias.

En Tauro, Aldebarán no se encontraba cerca, según una nota en la entrada del templo había ido de misión y dejaba escrito en "PD" que nadie osara tocar su refrigerador o sentiría el gran cuerno.

¿Era la chica o eso sonaba extremadamente pervertido?

Al igual que Tauro, Aries estaba vacío, Según Dohko Mu había salido de Grecia a un lugar llamado "Jamir".

—¿Jamir? ¿Y dónde está eso?

—El Tíbet —Nahomi agradecía que Dohko no pudiera verle el rostro ya que había abierto la boca por la sorpresa.

—¿Y el santuario paga todo el viaje?

—Así es, pero solo aplica en las misiones-

—¿De dónde sacan tanto dinero? —Dohko se encogió de hombros.

—Solo Shion sabe eso —Nahomi embozo una mueca.

—Yo sé de donde, de seguro utilizan ilusiones con sus poderes mágicos sobre gente multimillonaria —dijo la chica como si fuera un secreto, Dohko se rio a carcajadas por la ocurrencia de la chica.

—No sé por qué, pero tu idea me parece muy lógica.

—Lo sé, suelo dar ese tipo de ideas —bromeo la chica, hasta que unas voces conocidas se oyeron a su izquierda, Volteo la cabeza lo suficiente como para ver de quienes se trataban: los guardias ¿Desde cuándo habían llegado a la entrada?

Ambos soldados dejaron sus poses aflojeradas en cuanto vieron a Dohko, Nahomi no pudo evitar embozar una sonrisa engreída.

—Maestro Dohko —dijeron ambos al hacer una leve inclinación cuando ambos estuvieron los suficientemente cerca, el guardia de la izquierda vio a Nahomi con los ojos desorbitados a la chica y luego le hizo una seña disimulada al otro para que también la viera.

—Levántense —Dijo Dohko con la repentina voz seria, ambos soldados obedecieron al instante, irguiéndose y manteniendo una expresión seria, aunque por la forma en que tomaban las lanzas denotaba que se encontraban muy nerviosos. Nahomi le pidió suavemente a Dohko que la dejara bajarse, el chino asintió, dejándola en el suelo.

—¿No me creían que iba a ver a Do… al Maestro Dohko, ha? —les pregunto manteniendo la sonrisa presumida, miro de reojo a Dohko y se lamentó internamente no haberle hecho ponerse el sombrero, así su impresión hubiera sido más fuerte— Además de fueron muy groseros conmigo —agrego.

—Lamentamos nuestro comportamiento —se disculpó uno, bastaba haber visto la mirada de Dohko para ofrecerle la disculpa a la chica, ambos tragaron saliva, la expresión de Dohko no era nada prometedora.

—No volveremos a tratarla así, señorita —agregó el otro soldado.

—¿Ahora soy señorita? —el enojo que la chica había guardado comenzaba a explotar— ¡Atrévanse …!

Dohko le tocó suavemente el hombro

—Déjalo así, ya verán que no deben volver a tratarte de ese modo —el tono del chino era suave pero la mirada que les mando a ambos soldados era completamente colérica, eso tranquilizo en parte a la chica, que a su vez, miro a los soldados, ambos siguieron con su camino dejando cual estatuas obras de medusa a los guardias.

Shion entraba con un aire ausente a su despacho donde Karina lo esperaba con las manos en sus caderas y enojada Shion la miro largo rato analizando todo lo que había hecho ese día, buscando lo que había hecho mal para molestar a Karina.

-Me rindo… ¿Qué hice?

—…

—Piensas ignorarme, Karina mi amor.

—Mi amor tu abuela ¿Por qué impones castigos absurdos a los chicos?

—Por haberme desobedecido.

—Eres increíble Shion.

—Ya lo se —Shion la miraba altanero olvidando momentáneamente lo sucedido en libra, bueno lo que él pensó que paso.

—Sínico que pasa patriarca —la sorna utilizada en su estatus no paso desapercibida pero eso no le molestaba en estos instantes— porque traes esa cara.

—Dohko es un pervertido —y Karina lo vio con cara de en serio tu dices eso, tu precisamente.

—Bueno por algo son amigos no.

—Si es muy mala influencia para mi.

Ambos se cansaron de estar de pie y se sentaron en unos de los sofás, y Shion dudo si decirle o no lo que paso en libra y mejor no primero hablaría con Dohko.

—Karina.

—Dime.

—¿Me quieres?

—A veces, pero por lo general me dan ganas de querer asesinarte sabias.

Pero Shion no respondió solo acaricio uno de los muchos risos de su caballera dándole a Karina una sensación de sueño, Shion la miro fijo a sus ojos rojizos y ella no podía evitar estremecerse pues el parecía que podía ver en lo mas profundo de du ser, Shion lo sabia y lo admitia estaba perdido por esa mujer.

La luz del ocaso se filtraba a través de los ventanales y ellos estaban ahí solos y acariciándose con la mirada, la forma mas sincera de amor, amarse sin tocarse.

Shion podía evitar querer besarla cada vez que la veía un fuego interno le consumía cada vez con mayor intensidad tan voraz que ya no sabia si podía controlarlo, y el deseo desbordante de besarla lo domino.

Tomo el cuello de la doncella que le miraba sorprendida esa mirada oscurecida ya la había visto aunque no con esa intensidad, ella sentía como esa mirada la acariciaba y parecía quemarle la piel.

Shion la beso voraz devorando la boca roja de la chica que no podía seguir el tortuoso ritmo del patriarca, ni si quiera pensó que le correspondía el beso y no le apartaba Shion no le dio tiempo.

—Tan hermosa —Shion tenía la voz enronquecida, lo sabia no podía contenerse.

Y la volvió a besar con más hambre que nunca marcándola en cada beso como suya no podía evitar ser posesivo y afuera el sol ya se escondía del todo dejando a los amantes en la oscuridad de la noche.

Shῑfu: es un término chino que se traduce principalmente como: padre adoptivo. También puede ser traducido como: maestro.