"Shion es sexy" pensamientos del personaje.

Shion es sexy— comunicación vía cosmos.

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Sucesos

Nahomi entro a su casa con cansancio, realmente estaba muy agotada, se quitó la chamarra y la colgó sin mucho ánimo del viejo perchero que amenazaba con caerse detrás de la puerta cuando algo en sus manos le impidió realizar la acción, miro el objeto que llevaba en sus manos, un regalo que le habían hecho una pareja que llego a la florería, se trataba de un espejo con marco plateado con motivos de flores muy hermoso, tenía un leve brillo plateado y Nahomi pesaba que era plata, a pesar de no querer aceptar tan caro regalo la pareja insistió en que se lo llevara así que ahí se encontraba ahora en su casa, miro a sus alrededores ¿dónde lo colocaría?

Era tarde y lo único que la chica quería era recostarse en su mullida cama para caer en el mundo de los sueños, había sido un día agitado, así que, sin pensarlo mas, decidió dejarlo sobre la mesita de noche al lado de su cama y se fue a la cocina dispuesta preparar la cena, su estómago reclamaba por alimento, la verdad no sabía a qué se debía ese cansancio tan extremo si había sido era la misma rutina de siempre, se preparó algo ligero, un cereal con plátano y fue de regreso a su habitación, sentía los parpados muy pesados, cuando entro a su habitación la inminente presencia de sentir a alguien más en esa habitación le invadió y aunque hubo prendido la luz la sensación no desapareció, se sentía observada, reviso detrás de la pared y debajo de la cama pero no había nadie más que ella, su habitación no tenía ventanas al exterior, con nerviosismo cerró la puerta y se acomodó en el colchón dispuesta cenar, luego de haber acabado el plato, se cambió de ropa por la pijama y se convenció a si misma de que era su cerebro el que le jugaba una mala pasada, debía ser por el cansancio.

—Ya hasta parezco que tengo 1el síndrome de persecución —ella negó divertida y vio de nuevo el espejo, no era la primera vez que se sentía así aunque si era la primera vez que lo sentía tan fuerte, tan real como si de verdad la estuvieran acosando.

Se sentó en su cama y comenzó a cepillar sus cortos cabellos, una extraña sensación de vértigo le invadió y se quedo en un estado en el que sabía que estaba dormida cayó de lleno a la cama.

Un crack se escucho aunque estando dormida ella pudo percibirlo, el crack era como si alguien aruñara la pared, y junto con ese extraño sonido decenas de ruidos similares le acompañaron, sabía que no era eco, alguien comenzaba a rasguñar su pared, la cama comenzó a moverse y ella supo que eso era como se sentía cuando había alguien debajo de la cama, el colchón se movía salvaje de un lado a otro como si dos seres pelearan debajo de ella.

Eso ultimo lo sintió muy real demasiado para su gusto, tallo sus ojos con temor en cada fibra de su ser, se armó de valor y de un solo movimiento levanto la sabanas y miro debajo de su cama… ¡sorpresa! no había nada, Nahomi frunció el ceño con confusión, eso ya no le estaba gustando para nada, se dio vuelta y de nuevo ese sonido como si algo rasguñaba las paredes, el vello de la nuca se erizo.

Las garras arañaban el suelo, el sonido era horrible, su espalda estaba dolorosamente rígida la exclamación de ese ser infernal que le estaba atormentando fue desgarrador tan oscuro que por un momento pareció que se iba a desmayar de lo aterrada que estaba todos los objetos vibraron con el alarido de ese ser que no podía ver.

Cayo al suelo sudando helado con la respiración agitada mirando cada rincón de su habitación con la garganta cerrada, quería gritar, quería correr pero su cuerpo no le obedecía, una voz rasposa haciendo eco en su habitación le aterro por completo.

—En el infierno… nadie puede oírte gritar —y una corriente a travesó su espalda.

Y entonces grito con todo el terror que tenia acumulado en su cuerpo, grito por que no podía hacer nada mas abrazándose a si misma y rogar que no le pasara nada.

Esa noche la paso en vela, no regreso a su habitación y tampoco se fue a otro sitio tenía la sensación de eso que estaba ahí escondido como un cáncer latente la seguiría y no quería que los demás resultaran involucrados…

La luz del día, jamás había estado tan agradecida por la luz del sol como hoy, la claridad de un nuevo amanecer le traía cierto valor que no había tenido durante la noche, Nahomi lucia cansada con ojeras y a cualquier ruido se alteraba en pocas palabras estaba fatal y neurótica, ahí sentada en el sofá con las rodillas flexionadas y abrazabas contra su pecho mirando por millonésima vez a su alrededor con la mirada intranquila en busca y deseando no encontrar nada en su barrido visual.

Suspiro hondo y se armo de valor toda la noche se la paso en vela aunque no había pasado mas nada, aun así sentía como si aun la estuvieran observando y eso la hacía estar con los nervios crispados y muy alerta durante el transcurso de la noche estuvo casi a punto de matar el gato de sus vecinos que sabrá Dios por donde había entrado y lo encontró husmeado en su cocina y si el pobre animal no tendría los reflejos de los de su raza el zapato hecho proyectil lo hubiera lesionado o en el peor de los casos matado y luego ella tendría que esconder el cadáver.

Pero no podía retrasar más lo inevitable debía moverse y hacer algo debía ir a ver la habitación con la valentía renovada parcialmente gracias a la claridad del día se levanto con lentitud y miro a su alrededor en busca de algo con que defenderse.

Tomo la escoba que estaba en la sala y la utilizo como arma al muy estilo kung-fu y entonces recordó a Dohko y estaba segura que si el tomara la escoba entonces si se convertiría en un arma letal capaza de asesinar al enemigo más temible y no luciría como si estaría a punto de hacer el aseo o a punto de matar un ratón.

Quiso abrir la puerta de una patada pero lo pensó mejor y la verdad no quería lastimarse en caso de que tuviera que correr, la abrió con mucho cuidado y muy despacio y se sintió como la actrices de las películas de terror que tanto le encantaban metió su cabeza miro dentro con temor si hasta creyó escuchar la banda sonora de psicosis pero no había nada fuera de lo normal hasta el momento, abrió del todo la puerta y entro con escoba en mano prendió la luz con la mano temblorosa y miro mejor ojala no lo hubiera hecho porque un escalofrió y un miedo le invadió por todo su cuerpo.

—¡Pero qué demonios! —mejor no hubiera dicho nada ahí bajo su cama y en las paredes había sendos zarpazos como si un animal hubiera desatado su furia sobre ellos.

Cayo al suelo aterrada abrió los ojos de nuevo aunque ni cuenda se había dado que los había cerrado miro de nuevo y ahora si ¡qué demonios pasaba! No había nada donde tan solo un segundo estaban los zarpazos ahora no había nada acaso se estaba volviendo loca, como podría ser posible froto con vigor su cara creyéndose que se encontraba dentro de un sueño mejor dicho de una pesadilla entonces miro el reloj que marcaba las siete y media.

—Joder voy tarde al trabajo —se cambio rápido de ropa miro una vez mas y no había nada en la habitación y la verdad no tenia tiempo para pensar en todo lo ocurrido en la noche y mas porque ya no quería seguir pensando en lo sucedido.

Salió corriendo de su casa los lugares de ventas ya estaban abiertos ya la gente había iniciado sus dio un grito de desesperación al ver lo tarde que iba sus pulmones ardían y ya no podía seguir corriendo y vamos ella tenia una buena condición física pero sus nervios y la noche en vela la habían debilitado y mas que había salido sin desayunar le estaban cobrando la factura y de repente un dolor invadió su cara y como no, se había dado de lleno en un muro o eso creía todo por correr y no fijarse por donde iba.

—¿estás bien…? ¿Nahomi? —así que fue contra una persona que había chocado y había detenido su desastrosa caída y lo vio se sintió como si hubiera estado caminando por el desierto y hubiera encontrado un manantial ahí estaba el, alto e imponente como siempre.

—¡Dohko! —ella lo apreso en un abrazo asfixiante ahí está el chino luciendo sus vestimentas chinas no llevaba la caja de pandora y tampoco el sombrero.

—Si a mí también me da gusto verte, pero podrías aflojarle me asfixias —la miro divertido como si eso fuera posible pero aun así le había dolido el abrazo de oso.

—Oh como lo siento —lo soltó muy apenada mientras el observaba a su alrededor en busca de si alguien seguía a la chica y por eso corría pero no noto nada extraño.

—Descuidad y ¿Por qué corrías pasa algo malo? —se acomodo un poco su camisa quien viera a Nahomi y diría que no tenía fuerza pero que equivocación más grande.

—Voy tarde al trabajo —expuso apenada mirando hacia un lado no pudiendo soportar la mirada burlista de Dohko.

—Jajajaja se te enredo la cobija dormilona —se reía a carcajadas agarrándose el estomago.

—No te burles —como podría decirle que no pudo dormir por que tenia alucinaciones que eran muy reales, no quería que la tachara de loca —además no fue por eso.

—¿No? Y ¿entonces?… espero que no sea alguien quien te haiga entretenido tanto tiempo como para que te levantaras tan tarde —le miro serio y enarcando una ceja.

—Pero que dices —y le dio un golpe en el brazo, el chino solo se puso a reír— que esa imaginación tuya no se desborde —le señalo con el dedo acusador y el seño fruncido.

—Óyeme no seas malpensada digo pudieron ser amigas tuyas —Ja y más valía que fueran amigas porque si fue un hombre ay de el.

—Pues fíjate que no simplemente no pude dormir bien —ella se cruzo d brazos y el chino se inclino u poco por la diferencia de estaturas para poder verla a los ojos en la misma altura.

—Ah ya no te alteres si te aras mas viejita —y le despeino un poco sus cortos cabello con su inseparable risa cantarina.

—NO estoy alterada y NO me digas viejita —y Dohko pensó si eso era no estar alterada mejor no saber cuando de verdad se altere mejor cambiar de tema.

—Ya lo siento, entonces en este hermoso día será que mi bella dama me permitirá que la escolte —y ofreció su brazo como los caballeros de antes con una leve inclinación de su cuerpo.

—Supongo que puedo ofrecerle ese honor caballero —ella le siguió la corriente, lo tomo y comenzaron a caminar— pero le recuerdo joven que voy tarde a mi trabajo —dijo ella con voz coqueta.

—En ese caso —comenzaron a correr— hay que apurarnos.

Corrían y reían como niños cuando llegaron a la florería esta estaba cerrada ambos se miraron confusos, hasta que la dueña salió con una sonrisa en el rostro ya lo decía ella esos dos terminarían juntos de eso no había duda, solo hacia falta ver como sonreían al estar juntos esa camarería que fluía entre los dos.

—Lo siento Nahomi se me olvido decirte que estaría cerrado y no era necesario que vinieras.

—Descuide pero yo podría quedarme y abrirla —miro con extrañeza a la mujer.

—No, no te preocupes te doy el día libre disfrútalo con tu novio —ahí estaba, debió suponer que se traía un plan entre manos.

—Jajajaja de acuerdo muchas gracias señora —Dohko le hizo una reverencia.

—Oye —miro feo a Dohko quien solo le guiño el ojo causándole un adorable sonrojo, miro a la señora para aclarar el mal entendido— nosotros…

—No necitas darme explicaciones niña anda disfruta con tu novio, la juventud es corta y la vida es para disfrutarla.

Dieron media vuelta y regresaron sobre sus pasos solo que esta vez iban despacio, Dohko lucia pensativo y ella se lo temía no tenía tiempo de seguro tenía una misión que hacer y se había tomado ese tiempo para acompañarla el siempre tan atento.

—Tienes una misión que hacer verdad —que mas daba mejor preguntar de una vez, el chino la tomo por los hombros y la miro apenado.

—Lo siento pero prometo que cuando termine volveré y pasaremos todo el día juntos así tenga que rogarle a tu jefa que te dé el día libre y pagado jajaja.

—Está bien en ese caso nos vemos —maldijo su suerte y maldijo quien le encomendó la misión a Dohko porque de no ser así hubieran pasado todo ese día ellos divirtiéndose.

—De a cuerdo, pero no tan rápido lo único que puedo hacer por el momento es llevarte sana y salva a tu casa.

—No te preocupes puedes irte tranquilo —como decirle que su casa era el único lugar en el que no se sentía segura.

—¿Estás bien segura que no pasa nada? —él lo notaba como se ponía tensa algo no andaba bien.

—Si tranquilo —acomodo nerviosamente su rebelde cabello tras su oreja— está todo bien.

—Aun así —la tomo de la mano y noto como su pulso estaba acelerado— oh no me digas que esperas que otro hombre chino te escolte ¿verdad?

—Jajaja para nada ese honor solo tú lo tienes —Dohko y sus ocurrencias aunque gracias a eso se sentía un poco más relajada.

—Bueno eso espero he —ella volvió a reír aunque su risa solo era una máscara para no preocuparlo, lastima a él no podía engeñársele fácilmente.

Dohko con su mano libre toco su pecho ahí bajo su camisa llevaba un colgante que representaba su signo zodiacal ya lo había pensado solo que no estaba seguro si era lo correcto pero viendo lo inseguridad en ella le valió madres si Shion se enojaría no luego se las arreglaría con él, si se enojo porque uso su cosmos para sanar el pie de Nahomi con esto pondría el grito en el cielo.

Sin darse cuenta llegaron frente a la casa de la chica y como movida por un resorte ella se tensiono como las cuerdas de un piano, se sintió impotente al no saber que le pasaba que mas podía hacer.

—Gracias por acompañarme, por favor ten cuidado —lucia desanimada y Dohko no le gusto para nada ese semblante.

—Yo siempre tengo cuidado corazón —la preocupación y la incertidumbre crecieron más en Dohko.

Cuando iban subiendo los escalones a la casa de Nahomi, Dohko guiado por un impulso detuvo a la chica que estaba dos escalones arriba de él y aun así el estaba más alto con ella es tan pequeña pensó en sus adentros , pero mejor que sus labios no expresaran lo que su mente decía o su integridad física correría peligro..

—¿Puedo volver a verte? —pregunto con su sonrisa eterna y una mirada indescifrable.

—Claro —ella pareció nerviosa ante el coqueteo de él y eso la hizo más adorable a los ojos de Dohko— ya lo habíamos acordado no te acuerdas.

—¿mañana? —La impaciencia se manifestó en sus facciones y Nahomi sonrió con diversión— terminare hoy mismo todo ya verás.

—Paciencia pequeño saltamontes —le aconsejo entre risas— no queras parecer ansioso mi bravo guerreo —Dohko le brindo una sonrisa arrogante.

—Por supuesto que no mi lady —tomo el dorso de su mano y deposito un beso en ella— por eso es que pregunto mañana —miro a la sonrojada chica— quisiera volver a verte hoy —y el negó ante lo absurdo de sus palabras— pero estoy dispuesto a esperar todaaaaa la noche y parte de la mañana.

—Oh, pero que gran martirio —expreso con burla ante la mirada seria del chino.

—Pues lo es, y sabes que —la miro aun más serio— es una maldad horrible que me hagas pasar por eso —subió un peldaño de la escalera.

—Y… ¿qué piensas hacer? —ella subió el último escalón y aun así debía elevar su mirada para verlo a los ojos.

—Muy buena pregunta —y de una zancada subió los dos escalones que los separaban— podría quedarme en tu casa, eso sería una muy buena opción.

—¿Que no se supone que tienes una misión? Te castigaran si no la haces —le sentencio enojada y el rio ante eso.

—Va, que me castiguen si quieren, no me importaría si así es el precio que hay que pagar para pasar en tu compañía estoy dispuesto a pagarla.

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Ella retrocedió un paso y él lo avanzo también no estaba dispuesto a dejar ningún margen de separación entre los dos, la tomo por la cintura impidiendo su futuro escape ella miraba el piso como si ahí hubiera algo muy interesante negó divertido y la soltó no le convenía asustarla o intimidarla retrocedió un paso no sedaría mas de unos centímetros de espacio.

Ella elevo su mirad con duda, Dohko entrelaza sus manos atrás de su espalda y se mecía hacia adelante y hacia atrás sobre sus talones, esa imagen le resulto tan linda y enternecedora Dohko parecía un niño que le pedía permiso a su mama para salir a jugar.

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—Oh por lo menos déjame cerciorarme que no hay nada fuera de lo normal y que estás segura en tu casa mientras yo no este.

—De acuerdo solo para que veas que soy buena —le indico con un gesto a que pasara.

—Mira qué bonita tu casa —Dohko miraba a todos lados con curiosidad

—Gracias y dime por cierto Shura salió con todas las chicas que prometió aquella vez —Dohko rio descaradamente en burla a su compañero la miro hasta que se calmo.

—No jajaja jajaja el pobre no quiere bajar al pueblo bajo ningún concepto incluso evade al patriarca cuando sabe que le pedirá que baje.

—Pero mira que cobarde nos salió el matador —Dohko se guiaba como Juan por su casa la verdad notaba algo extraño pero no descifraba, era como si algo hubiera dejado su huella en ese lugar— pero no puede huir eternamente.

—Jajajaja créeme eso lo tiene muy presente pero a él no le molesta salir con las chicas.

—¿A no? Y ¿entonces?

—Las madres y las tías en especial los padres y hermanos, eso querida eso es lo que le molesta.

—Oh vamos es un santo dorado, no serian capaz de hacerle daño alguno

—Jajajajaja —le indico que espera un segundo mientras se volvía a controlar— No Nahomi lo que pasa es que lo quieren casar de buen a primeras cada que sale con una chica, el pobre por obra y gracia de Athena siempre sale bien librado de eso.

—Pero la suerte no es eterna.

—Eso es cierto por eso evita salir del santuario jajaja.

—Pobrecito mira solo la suerte que se carga.

—No es para tanto si se plantara más firme no le pasara lo que le pasa, pero se doblega como una hoja de papel ante las peticiones de las damas no puede decirles no.

—Jajajajaja oye ¿es en serio? No puede negarse —Dohko negó divertido.

—Si, mmm que planeas niña espero y no sea sacar provecho de eso.

—Yo —Nahomi hizo un gesto dramático— como crees sería incapaz de aprovecharme de él.

—Si claro, no encontré nada raro toma —y Dohko le dio el colgante que traía puesto era la balanza de libra el dije de oro relució mas cuando ello lo tomo entre sus manos— es un amuleto si tienes miedo o estás en problema tómalo entre tus manos y te protegerá tiene una parte de mi cosmos te mantendrá a salvo.

—Muchas gracias flufly —el chino negó divertido— nos vemos mañana —y beso su mejilla a modo de despedida— y pórtate bien.

—Uy un pórtate bien de una mujer es yo me entero de todo, creo que debo de preocuparme.

—Jajaja tienes razón y no debería temer al menos que te portes mal —ella enarco un ceja— lo haces Dohko o eres un santo muy bien portado.

—Yo soy un angelito caído del cielo que vino a este mundo a protegerlo.

—Si sabes que los angelitos caídos del cielo son demonios ¿verdad?

—Touche, supongo que tienes razón y será mejor que me retire o meteré mas la pata, y quede mal parado frente tuyo —la abrazo con fuerza y entre risas salto al tejado de la casa frente a la suya— nos vemos luego —ella agito su brazo en despedida y el santo de libra desapareció en un parpadeo del lugar.

Ella entro y miro el colgante y se lo coloco en el cuello, miro la balanza estaba muy bien elaborada con tantos pequeños pero muy pequeños detallas el dije era apenas tres o cuatro centímetros de diámetro pero era hermoso entro de nuevo a su alcoba y aun estaba esa extraña sensación mejor decidió comer para luego ir al puesto de fruta como pudo olvidarlo.

era culpa de Dohko cuando el aparecía a ella se le olvidaba todo hasta que tiene dos empleos mañana florería tarde el puesto de frutas pero que mal era ser pobre, negó divertida y comenzó lo suyo.

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Shaka meditaba en su templo desde anoche el rubio había detectado una puerta del infierno abrirse y pudo sentir como una criatura salía de ella aunque puedo cerrarla a la distancia con su inmenso cosmos la criatura no la había podido localizar cuando estuvo a punto de hacerlo y así destruirla algo lo había bloqueado y tenía una suposición.

Pero esa chica, si era ella estaba en peligro la quiso buscar pero no localizaba sus cosmos durante la noche la sintió como el poder de esa chica junto a su cosmos explotaban ella alejo a lo criatura y lo había bloqueado sin proponérselo a él al santo de virgo, pero ahora que su poder volvió a dormir no podía localizarla.

Continuo con su meditación ya que no podía hacer mas nada y no sentía peligro alguno así que mejor esperar al siguiente movimiento pacientemente como siempre hacia.

Mientras Dohko corría a una velocidad sorprendente esa sensación en su pecho no se había retirado no quería ser supersticioso pero tenía un mal presentimiento debía terminar pronto y regresar aumento más la velocidad a la que iba.

Mientras en el pueblo de rodorio dos hombres miraban desde la misma fuente donde Nahomi y Dohko se conocieron por primera vez precisamente observaban a la chica que por desgracia esta vez no noto que las miradas estaban sobre ella.

—Seguro es ella —pregunto uno de los sujetos mirando una fotografía de una niña de once o doces años muy parecida a Nahomi solo que sus cabellos eran muy largos.

—Es lo que dijo el espíritu observador, esas cosas no se equivocan y lo sabes hay que actuar.

—Espera aquí no, hay mucha gente esperemos —ambos hombres se retiraron y esperaron en las sombras el momento indicado.

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Nahomi no sospechaba lo que se le venía se despidió como siempre del dueño del local tomo su bolsa y camino para su casa el reluciente dije brillo con los últimos rayos del sol ella lo metió adentro de sus ropas no quería que nadie se viera tentado por el oro y se lo quisieran robar en que tiempos vivimos ahora pensó desanimada.

Doblo la esquina cuando sintió un jalón alguien la había tomado por el brazo y la metió en un callejón estaba dispuesta a gritar y hacer un escándalo para llamar la atención, pero un trapo con un olor muy fuerte le cubrió la boca y la nariz.

Al instante ella perdió el conocimiento, los hombres se miraron ya estaba hecho tenían a la chica la cargaron y caminaron entre las sombras nadie vio nada solo un par de roedores vieron como el sujeto cargaba a Nahomi.

Para cuando Nahomi despertó estaba mareada y con un fuerte dolor de cabeza sentía como si una aplanadora le hubiera pasado encima cuando quiso incorporarse lo noto estaba atada de pies y manos y por lo visto estaba en alguna bodega miro a su alrededor no había nadie ahí, por lo menos ahora podía pensar mejor la situación y no tendría que lidiar con sujetos asquerosos dispuestos o mofarse de ella o peor aún, pero mejor no pensar en ello.

Movió sus manos y suspiro con alivio el amarre estaba flojo y podía liberarse retorcía sus manos lastimándose las muñecas pero por suerte sus manos ya estaban libres intento soltarse los pies pero a duras penas podía estar sentada sentía como plomo la cabeza y la obligaba a acostarse, pero así logro liberar sus pies estaba libre de ataduras, pero apenas y podía estar de pie.

Cuando sintió como una mano se cerraba en su tobillo jalándola y volviéndola a tirarla al suelo pero se negó a gritar cuando vio lo que le sostenía el grito se le atoro en la garganta una mano más bien una garra salía desde la oscuridad del lugar con su pie libre patio la garra quien le soltó y ella salió a trompicones del alcance del lugar cerró los ojos esperando sentir de nuevo la garra pero esta nunca llego cuando abrió los ojos vio que no había nada intento forzar la puerta para salir pero estaba trabada.

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—Por ahí no —Nahomi miro a sus espalda ahí estaba el rubio que había conocido el santo de virgo de un brinco con la mirada asustada.

—Shaka gracias a dios —y ella lo quiso abrasar pero solo consiguió caer de bruces al suelo lo había atravesado qué demonios pasaba aquí lo miro sin entender nada de lo que estaba pasando.

—Este no es mi cuerpo real es solo mi conciencia lastimosamente estas muy lejos y no puedo salir del santuario —Shaka miro a lo lejos como si pudiera ver a través de las paredes aunque eso tal vez si era posible.

—¿Y qué hago? ¿Dónde estoy? ¿Por qué no puedes venir? —de nueva cuenta intento ponerse de pie pero de nuevo dio contra el suelo.

—Por alguna extraña razón es la segunda vez que una puerta al infierno se abre cerca tuyo y la he cerrado por segunda vez estoy agotado es todo lo que puedo hacer por ti.

Ella lo miro no creyendo era tan absurdo lo que escuchaba, todo eso era un mal sueño esto no podía estar pasando con ayuda de la pared se puso de pie miro la puerta no sabiendo cómo salir de ahí o como pensaba Shaka ayudarle si no podía tocar nada o usar sus poderes y maldijo su suerte de nuevo ¿Por qué todo lo malo le tocaba a ella?

—No logro descifrar donde estamos, tu poder me bloquea alerte al maestro Dohko antes de abandonar mi cuerpo pero no lograra encontrar rastros de mi cosmos o el tuyo debes llamar la atención del maestro.

—¿Y cómo puedo hacerlo?… —y en ese momento lo recordó saco de entre sus ropas el colgante ante la mirada extrañada de Shaka, ella lo tomo entre sus manos y el rubio reconoció el dije pero que buena idea había tenido el antiguo maestro, pero no ocurría nada.

—Debes concentrarte —la voz de Shaka llego a ella— piensa solo en el maestro Dohko y en nada más.

Y así lo hizo pensó en el chino en su sonrisa en sus cabellos lacios del color del ébano en su mirada tan profunda y sintió como un calor reconfortante y el dije se ilumino por unos segundos Shaka sonrió el maestro lograría detectarlo ahora debía sacar a la chica de ahí ya que eso había llamado la atención de los secuestradores.

—Ya está hecho pero debes salir de aquí ya vienen.

—¿Por dónde? La puerta está trabada —Shaka señalo arriba de ellos con una media sonrisa ella siguió con su mirada donde apuntaba el rubio— debes estar bromeando como are para subir.

—Rápido no hay tiempo —y el santo de virgo miro a su alrededor y miro una caja— sube por eso —ella la arrastro y aun así no alcanzaba la ventana que había en el lugar su única puerta de escape pero jalo otra caja y al fin alcanzo.

—Está trabada también demonios.

—Rómpela —el rubio lucia como si nada como si no estuvieran a punto de atraparla en pleno escape— apúrate ya casi llegan —tomo una tabla y la lanzo contra el vidrio quebrándolo y escucho como los hombres corrían a hace dirección gritando se subió y salió al exterior no creyendo lo que miraba.

Ahí estaba ella, en un muelle con muchos contenedores la pensaban llevar en barco y no era de noche ya estaba amaneciendo tanto tiempo habrá pasado inconsciente salto sin miedo aun a pesar de que la altura le asustaban cayó al suelo y sintió un dolor desde sus pies hasta sus rodillas, pero no había tiempo para el dolor se incorporo con esfuerzo ya casi no sentía el dolor de la cabeza pero aun se sentía algo mareada Shaka apareció a su lado mirando hacia atrás.

—Corre —y ella así lo hizo aunque no sabía hacia dónde dirigirse— a la derecha espera, agáchate— ella obedecía como autómata al rubio que corría a su lado aunque por momentos lucia translucido.

—¿Qué pasa? ¿Por qué estas… —el rubio le hiso una seña de silencio ella le obedeció de inmediato.

—Silencio, o te atraparan —cuando de repente su corazón se detuvo dos sujetos armados pasaron muy, muy cerca de ellos— tu poder me bloquea pronto llegara el maestro Dohko debes permanecer fuera de la vista de estos sujetos arriba corre en el siguiente contenedor a la derecha.

La chica asintió decidida aunque su cabeza le dio un punzón de dolor sofocando un grito de dolor por otro lado el santo dorado de Libra corría a gran velocidad con la preocupación marcada en sus facciones.

Cuando iba camino a los campos de entrenamiento a supervisar que todo estaba bien Shaka le contacto vía cosmos muy extraño de parte del rubio se detuvo y se concentro y Shaka le dijo lo que nunca quiso escuchar Nahomi estaba en peligro y no sabía dónde estaba pero podía llegar a ella aunque solo su conciencia su cuerpo terrenal no podía maldijo en voz alta y le ordeno hacerlo el volvería sobre sus pies y les buscaría.

Pero como hacerlo no podía sentir ninguno de los cosmos de ellos algo causaba un bloqueo miro al santo de plata que le acompañaba y le pidió que fuera sin el aunque más que petición fue una orden que no tenía derecho a negarse el plateado solo asintió solemnemente, corrió a gran velocidad hacia el pueblo debía comenzar por ahí cuando estaba a punto de llegar lo sintió y sonrió Nahomi había utilizado el dije a buena hora se le había ocurrido dárselo la localizo a unos buenos kilómetros de ahí era en el muelle el sol ya lanzaba los primeros rayos del día apresuro mas el paso ya no podía contactar a Shaka algo se lo impedía.

—Por donde Shaka, ¿Shaka? —y ella lo vio el rubio esta translucido y él le miro con sus ojos azules lleno de preocupación.

—Lo siento, tu poder esta descontrolado no puedo permanecer mas aquí —y el se evaporo en motas de luz doradas.

—No espera… !SHAKA! —grito desesperada y de inmediato tapo su boca aunque demasiado tarde ya la habían escuchado.

—Ahí está, atrápenla —corrió ahora sí sin rumbo fijo la habían descubierto ahora solo podía esperar que el chino llegara a tiempo, pero no fue así.

Un sujeto le salió por la derecha derribándola y apresándola contra el suelo grito y pataleo pero el sujeto la tenia bien sujeta le miro con furia negándose a que esos mal nacidos la vieran llorar, ella moriría peleando de eso estaba segura intento golpearlo reiterada veces pero el sujeto simplemente tomo sus muñecas y las aplasto contra el cemento.

—Muñequita quédate quieta o algo muy malo te pasara —con la voz rasposa y jadeante del sujeto en su cara, eso la paralizo y su corazón latiéndole a mil, cerró los ojos no quería ver lo que ese sujeto le aria quería desmayarse no estar consciente y el aire se negaba a salir de sus pulmones.

el síndrome de persecución: también conocido como delirio de persecución, es un trastorno psicótico, que a pesar de ser funcionales, tienden a pensar que son constantemente acechados por alguien.

Confesión # 12

Tengo como 20 medios hermanos, no bromeo cerca de esa cantidad a unos los conozco a los otros no y de los que no sé nada, todos de parte de papa y solo un hermano de padre y madre.