Originalmente este fic no iba a ser tan largo pero un improvisto lo hizo lo que es ahora, como una oruga que se transforma en mariposa, pero bueno el punto es que ya tengo la trama establecida, pero si quieren un agregado o una situación en especial díganlo ok.
Esta algo cortito, pero la verdad, mejor cortito que nada, así que sin mas a disfrutar.
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Verdad
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Aún recordaba lo que Shaka le había dicho desde un principio, todos sus chacras estaban alineados, lo cual era indicio sobre sus poderes psíquicos y bueno de eso ella sabia tan poco, nunca se habían manifestado antes, a excepción y viendo en retrospectiva, todas esa veces que ella logro predecir algunas serie de hechos sobre su familia o conocidos, pero los dejaba pasar como algo de su imaginación.
Cuando el rubio salió de misión le advirtió que cualquier cosa podía romper el perfecto equilibrio de sus chacras, que no podía dudar o eso afectaría su entrenamiento, pero cuando el santo la puso a prueba toda su confianza se había esfumado, demostrando que no era tan fuerte como ella se creía, aunque al final había logrado el pedido de Shaka, pero solo porque el rubio le ayudo mucho.
Nahomi estaba cansada de todo eso, física y mentalmente, pero la frustración del estar encerrada la desgastaba, aunque la jaula fuera tan grande, de hecho aunque la jaula fuera el santuario de Athena, eso la frustraba, tan acostumbrada a su libertad.
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—Veo que estas cansada ¿Tan de mañana? —la chica miro hacia arriba, pues estaba sentada en flor de loto— ¿No funciona la meditación?
—No entiendo como Shaka logra hacerlo por tanto tiempo —se levando y saludo a Karina con quien últimamente hablaba mucho— ¿huyendo de Shion?
—No. Vine a ver como estabas, Dohko dijo algo de un retroceso en tu entrenamiento.
—Son mis chacras, al parecer no están alineado.
—Acabas de sonar igual que el insoportable de Shaka —Nahomi rió divertida— no te rías.
—Que tienes en contra de Shaka, más bien en contra de todos los santos.
—Se creen lo mejor de este planeta, y que no puede haber nada que se les resista.
—Hablas de Shion ¿Verdad? Y los dorados solo los marginas porque están bajo la influencia de él, corrígeme si me equivoco —la doncella negó divertida— lo sospechaba.
—Serias una gran detective —la doncella le entrego una pequeña merienda— vamos come algo, Dohko vendrá luego a entrenar contigo.
—Torturarme mas bien —ella tomo una fruta y la mordió, detective ya se lo había planteado, aunque era muy descabellado— ¿Te vas ya?
—Tengo cosas que hacer pórtate bien niña, al otro día Dohko por poco se queda calvo de tanto tirarse del cabello —ambas rieron con diversión— es enserio, nos vemos.
La doncella salió del templo de Libra, la verdad las cosas ahora con Nahomi eran más ligeras y divertidas para todos, dependiendo de la situación claro está.
Camino con su contonear de caderas tan natural que tenia muy prendado a cierto patriarca, que conste no lo hacia a propósito solo que el ser sensual estaba en su naturaleza, modestia aparte.
Camiando creo ya haberlo mensionado por los largos pasillos, encontró frente el despacho del patriaraca a dos santos espiando tras la puerta, se paro tras ellos, los cuales no parecieron notarlo, taconeo el suelo y ellos la miraron con molestia y luego miraron de nuevo la puerta, la doncellas carraspeo con molestia y los santos se pararon con la cara mas palida que el papel.
—¿Que les pasa? ¿Por qué esas caras? —ella negó divertida (si no puedes con el enemigo…) acercándose a ver que era lo que espiaban— no es la primera vez que se les encuentra espiando.
—¡Tu estas aquí! —el santo de Leo hablo temeroso y asustado— ¿Por qué estas aqui?
—Mas bien linda Karina —Milo la miro ¿preocupado?— creimos que estabas ahí.
El santo señalo la puerta del despacho del patriarca, que desfachatez, ella ahí y ellos fisgoneando como siempre ¿Que mania tenían con eso, si ella estaba con Shion siempre incluia momentos vergonzosos y… ¿Por qué esos dos santos creía que ella estaba ahi? Miro con duda la puerta ¿Qué estaba pasando tras la puerta? Acaso Shion…
—¿Qué les hace pensar eso? —ambos hombres les desviaron la mirada— mirenme a la cara y contesten.
—Linda —el santo de Escorpio le paso uno de sus brazos por los hombros— creo que nos equivocamos, eso es todo.
—Si así es —Aioria le tomo un brazo y ambos le llevaban lejos de la puerta— ¿no te parece un día hermoso?
—Si un día hermoso —ambo la alejaban mas y mas del despacho— disfruta el día Karina.
—¡Que día ni que nada! —la doncella se planto y paro a los santos que le alejaban del lugar— no se hagan los idiotas —señalo la puerta— ¿Qué esta pasando ahi?
Ambos hombres negaron con preocupación en sus rostros, la intentaron alejar de nuevo, pero la doncella se rehuso. La que se armaria si ellos suponian lo que creían que pasaba tras esa puerta, nada bueno sin dudad alguna, no es que dudaran de lo que el santo padre hiciera lo que ellos suponían, solo que mas vale prevenir que lamentar.
Karina se deciso de ambos hombres en un movimiento, el ver entrenara a tanto guerrero le sirvió de algo, así que dispuestas a entrar al despecho de Shion, ambos santos cerraron los ojos, esperando la tormenta que se avesinaba. Un clic (acaso se habian encerrado bajo llave) un giro del pomo y la puerta abrió mostrando aun muy sonriente Shion, quien sedia el paso muy caballeroso a una doncella algo joven, Karina la reconoció, era nueva en el templo principal.
Tanto Milo como Aioria cerraron los ojos y se pusieron rigidos, Karina apretó con furia los puños, a Shion se le fue el color, y la chica se puso muy nerviosa.
¿Por qué no estallaba una guerra santa? Un terremoto, algo para desviar la atension de esa escena y los santos rogaban que fuera pronto, pues Karina temblaba como un terremo de 4.6 en la escala de Richter, Shion retrocedió un paso y empujo suavemente a la chica, la saco de ese lugar peligroso, para cuando la chica aun nerviosa se largo del lugar Shion los miro serio.
—Milo, Aioria ¿Se les ofrece algo? —ambos negaron sorprendido por la calma de la situación— ¿No? Entonces largo de aquí.
Ambos santos se fueron ni bien el patriarca los corrió del lugar, Karina lucia calmada, pero los puños firmemente apretados, la rigidez de su cuerpo ¡ah! Y la mirada que de seguro pensaba mil y una manera de torturarlo decía lo contrario.
—Alto mujer ¿En que estas pensando? —el hombre giro con los brazos cruzados— espero que nada malo, eres una mal pensada —ella seguía rigida— ¿Qué pasa?
—No pasa nada —Shion negó serio— ¿Por qué tendría que pasarme algo?
—Porque eres una mal pensada, la chica solo vino a consultarme algo eso es todo.
—¿Y eso a mi que? Además yo soy a la que tendría que acudir, pero eso no me importa, me voy —"y no era necesario cerrar con llave" pensó la mujer.
Ella se fue, no quería seguir ahí, no le importaba en primer lugar, Shion la vio marchar preocupado, solo esperaba que esto no se saliera de las manos, esperaba que todo estuviera en calma hasta que ese día llegara, ingreso a su despacho con un suspiro.
Para cuando Karina se dio cuenta estaba actuando como una acosadora, mira a prudente distancia a la chica que había salido del despacho de Shion, realmente se sentía mal al hacer eso, ella no podría importale menos lo Shion hacia en su tiempo libre.
A quien pretendía engañar, estaba muy molesta, no sabia con quien, con Shion, con la chica, con ella misma o con el mundo en general, lo sabia no estaba siendo racional, pero quien lo seria en una situación así, tal vez estaba exagerando el suceso, pero… pero no lograba conectar nada, ninguna reacción, además por más que ambos se coquetearan no eran nada, con que titulo o con que derecho ella podría reclamarle algo, con ninguno en realidad, mejor se iba de ahí o terminaría asustando más a la chica que ya se había dado cuenta de que le estaba vigilando.
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Ya estaba; no podía más, Nahomi estaba exausta toleraba sentarse por horas con Shaka, soportaba las interminables platicas unilaterales del rubio sobre el equilibrio y el poder de concentración, pero en este momento al que odiaba era a Dohko, en serio ella se había emosionado cuando este le dijo que le enseñario un arte marcial para que ella poder defenderse, pero ¡Esto era brutal! Se tiro al piso totalmente rendida, que se creía ese lunatico ¿Qué era un robot? Que idiotes, miro a su izquierda y el santo de Libra le miraba decepcionado, que diablos ¿decepcionado? Y de verdad quiso golpearlo.
—¿Acaso crees que no soy capaz de cansarme? —el chino rio divertido— de paso te ríes, seras idiota.
—Solo veo que estas fuera de forma —ella quiso en verdad golpearlo, pero estaba muy cansada para eso— no llores, hay que seguir.
—¡Ja! Sueñas si crees que me levantare en un buen rato.
—Toma aire querida —ella bufo moleta—, esta bien descansa —Dohko le tendio una botella de agua— despacio, tomalo con calma cariño.
—Callate y dejame en paz —ella se sento exausta y miro su atuendo, cortecia de Dohko hecho un asco— no seas tan exigente.
—Es por tu bien, debes ser fuerte, se que eres independiente y no quieres cambiarlo —ella asintió decidida— por eso debes ser capaz de defenderte —ella volvió a asentir— así que no reclames.
El santo le acaricio sus cabellos ocacionado cosquillas en su cuello, cuando los mechones se movieron por la caricia, él la miro muy emosionado, pocas veces tenia la oportunidad de estar de esa forma con ella, ahora entendía a Shion el estar enamorado es amar a esa pesona y no saber ¿Por qué? Ese ¿Por qué? Las hacia especial, al parecer el Dios Eros se estaba divirtiendo con la orden dorada de Athena.
Ella tenia un tiempo que no se sentía con tal intimidad con alguien más, le resulto realmente agradable, muy agradable.
El santo miro al cielo en un murmullo, que ella logro identificar un insulto hacia al patriarca, rio divertida, esa amistad era de la buena.
—¿Qué paso *Shῑfu? —El miro la severo— pero que delicado.
—Sabes que no permito que me digas así, el hecho de que yo te enseñe artes marciales no significa que sea tu maestro —ella rio muy divertida— y sabes que eso me molesta… por eso lo haces ¿verdad?
Ella negó solenme —Crees que lo aria adrede —él la miro muy mal— de acuerdo, no te molestare con eso ¿feliz?
—No, pero algo es algo, me voy, Shion me ha llamado —se despidieron y él se marcho.
Ella se quedo un rato mas en el suelo, aunque sintió lastima por el hermoso atuendo de entrenamiento chino por supuesto, Dohko le había dado un traje chino para entrenar, ella no se quejaba, pero luego de todo lo que hacia quedaban hecho un asco, así que de verdad sentía lastima por los trajes, nadie sentía lastima por ella, ella que casi moria solo con "el calentamiento", la verdad que mas daba, se estaba haciendo fuerte, ese era el único resultado que importaba.
Para cuando Nahomi logro pararse vio caminar, con mucha riguidez, al santo de Leo y Escorpio, su intuición femenina le decía que algo pasaba, pero aun no los conocía muy bien para preguntar: ¿Hey qué pasa?, así que solos los vio bajar por los escalones.
Se dio un baño, se cambio de ropa y decidió subir, quería hablar con Karina, ella sabria sin duda que les pasaba a los dos santos, pero no necesito subir Karina bajaba a paso lento, ambas se sonrieron una más animada que la otra.
—Veo que toleras mas el entrenamiento —la doncella se acerco a la otra chica— no pareces tan mal.
—Si, le di una paliza a Dohko —ambas rieron— ¿Qué te pasa? Te noto desanimada ¿Estas bien?
—Es difícil de explicar, pero la verdad no quiero hablar de eso.
—Quieres té ¿Qué te parece si asaltamos la cocina de Dohko? —ambas mujeres entraron a asaltar la cocina.
—Shion me pone los cuernos —un sonido de algo quebrandoce, ambas miraron la taza de té en el suelo que antes estaba en la mano de Nahomi— no debería sorprenderte.
—Pero es Shion, el tipo que te sigue a todos lados, además…
—Si lo se no somos nada, el hecho de haber compartido unos cuantos besos y coqueteos no nos hacen nada.
—De hecho si, pero eso esta en el ver de cada quien —Nahomi recogió los restos de porcelana del suelo— pero aun así me resulta difícil de creer.
—Lo se pero todo apunta a eso.
Ambas se miraron serias, Nahomi no sabia que hacer para que la angustia en los ojos rojos de Karina se esfumara.
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Dohko hablaba con Shion divertido, aunque el patriarca lucia preocupado, no era para menos.
—Te preocupas de más, relájate.
—Casi se da cuenta, ¡Dohko, estuvo cerca!, puedes creerlo. Esos idiotas.
—Pero no lo hizo, relájate —ambos se miraron— todo va a salir bien, ya pronto todo va acabar.
—Así lo espero.
—Por cierto, el informe que me pediste esta en tu escritorio.
—Bien, sabes que la casualidad no existe.
—Solo lo inevitable, lo se perfectamente, todo esta relacionado.
—Ni una palabra a nadie Dohko todo esto se debe manejar con discreción —el chino lo miro preocupado— es mejor que nadie sepa nada.
—Ni siquiera a ella que es la principal relacionada.
Ambos suspiraron; uno con derrota y el otro preocupado, aunque ninguno tenia la total seguridad de hacer lo correcto, pero si lo mas conveniente.
Ese día paso rápido y agotador para algunos, lento y tortuoso para otros. La verdad sea dicha Karina estaba muy preocupada, un simple hecho, algo sin importancia después de todo Shion era raro por naturaleza, no podía ser lo que ella creía.
El nuevo sol saludaba a todos en el santuario renovando los animos y las energias, y esta vez la incertidumbre de Karina aumento junto con el mounstro verde de los celos. De nuevo esa actitud sospechosa de Shion, lo vio caminar hasta una esquina ¡Con ella de nuevo! Lo veía y no lo creia de nuevo estaba con esa doncella, no que le resultaba extraño el patriarca hablando con una doncella (que no uhia de él para variar). La tenia arriconada en una pared, la chica era tan bajita que Shion se había inclinado para susurrarle en la oreja, la chiquilla sonreía nerviosa ante las palabras del patriarca.
No quiso ver mas no lo soportaría, así que mejor dio media vuelta y siguió otro camino con un extraño y dolorosa punzada cerca de su corazón, bajo las escaleras que conducían a su habitación con un llanto a punto explotar, cosa que se permitiría por mero orgullo, estaba enojada consigo misma por ser tan débil. Un tiron en su muñeca la detuvo.
santo la miraba con expresión abatida, no se había dado cuenta que ya estaba derramando lagrimas y por lo mismo no había visto al hombre que ahora la estrujaba en un poderoso abrazo, su aroma varonil y palabras dulces llegaron a ella.
No pudo hacer mas que aferrarse a su camisa y mojarla con sus lagrimas. Suaves caricias se deslizaba por sus rizos, pero el beso en su coronilla la espabilo del todo, se alejo abrubtamente mirándolo incrédula.
—¿Qué son esas confiancitas? Te agradezco que me consolaras, pero no lo vuelvas a hacer.
—Lo siento mucho, pero me resulto imposible no hacerlo tu rostro lloroso me dio mucha ternura.
—Esta bien no te preocupes, pero… ¿Que haces aquí que no estabas en una misión?
—volvi hace poco, vine con ella sabes —Karina lo vio emocionada— pero esta disgustada con migo dice que soy mal maestro con Kiki.
—Como lo siento, y quieres que yo hable con ella ¿Verdad? —el santo asintió con una sonrisa timida— mira que hacer eso, si tu novia hubiera visto eso capas me jala del cabello.
El santo rio entre dientes, ella lo miro con una ceja alzada, sus pestañas brillaron aun por las lagrimas que ya no salian de sus ojos. De nueva cuenta Mu acaricio sus rizos, la verdad era que no le iba a decir eso, ya que se había escapado del doctor y más que todo quería preguntarle por que lloraba… no queria presionarla, pero…
—¿Por qué lloras karina? —ella rehuyó su mirada, pero Mu le elevo el mentón para que lo viera a los ojos— ¿Quién fue el infame? ¿Acaso… acaso fue mi maestro?
Shion... con solo oir su nombre la mirada de ella se volvió una tormenta, Mu se puso muy serio, su maestro no, eso no lo podía creer, lo tomo por sorpresa.
—No realmente solo que yo soy muy sentimental sabes, después de todo el y yo no somos nada, yo no…
—Eso no tiene nada que ver, el no tiene ningún derecho a ponerte triste.
—No te enojes Mu, él no tiene la culpa, tal vez es que se han mal interpretado las cosas, ya sabes como se dan esas situaciones muy seguido si hasta parece iman para eso.
—No lo defiendas doncella Karina, se que el seria incapaz de lastimarte intencionalmente. Eso no quiere decir que no sea culpable.
—Lo se, pero es que... —la doncella procedió a decirle lo ocurrido.
Ambos terminaron sentados en las gradas, Mu tenía una mirada pensativa, ella lucia arrepentida, el arconte de Aries tenia sus propios problemas y venía ella y le ponía los suyos, le puso su mano en el hombro y este le miro cálidamente.
—No te preocupes yo lo solucionare me hizo bien que me escucharas.
—Entiendo pero aun así hablare con mi maestro —ella hizo ademán de contradecirlo— no te preocupes por mi, se como manejar a mi chica.
—No se como agradecertelo Mu —el peli-lila sonrió.
—Entonces regalame una de tus bellas sonrisas —ella le sonrió y el se levanto— lo ves: es muy linda, debo irme ya no te preocupes tanto.
—Gracias Mu.
—No hay de que —el santo se fue del lugar y la chica entro al fin a su habitación.
Karina logro refrescarse un poco y cuando al fin se calmo salio de su habitación con la cabeza en alto, llegaría al fondo de todo eso costará lo que costara. La Diosa le había dado su aprobación y Shion no arruinaría eso, ambos se gustaban eso estaba claro. No se daría por vencida.
Pero lo importante era que debía conocer la novia de Mu, no sabía si Shaka estaba también en el santuario, quizá Nahomi se sentiría incomoda o emocionada por conocer a las recién llegadas porque si Mu estaba ahí también tendría que estar Shaka, y si el rubio estaba probablemente también la chica que le gustaba (en ocasiones Shion era muy comunicativo), pero eso no era le importaba tanto.
Pero todas sus ideas se esfumaron cuando la vio a ella coqueteando con un plateado ¿Que estaba pasando ahí? Eso quería decir que no tenia nada con Shion. No la conocía bien, pero no creía que fuera ese tipo de mujer.
Algo estaba pasando y ella lo iba a descubrir pase lo que pase. Siguió con todo lo que tenia designado ese día tranquilamente ya había recrobado la calma, aunque eso no quería decir que no se sentía mal por lo que había visto, pero no debía sacar conclusiones tan a la ligera eso era ponerse al mismo nivel de los chismosos de los dorados.
Suspiro resignada cuando paso dispuesta a conocer la novia de Mu no pudo verla al parecer ya se había ido de nuevo, solo esperaba que no estuviera peleada con el santo de Aries, pero ya le preguntaría al peli-lila.
Shion la vio venir, ella lo sabia así que paso ignorando totalmente al patriarca, aun sabiendo que a él no le gustaba ser ignorado, pero eso no le importo así que siguió con su camino.
Shion la vio venir e ignorarlo ¡Eso si que no! La tomo de un movimiento de su muñeca y los encerro a los dos en la habitación de la derecha.
—¡¿Que te pasa idiota?! —le soltó un par de golpes en el pecho— siempre haces este tipo de cosas.
—Es que te he extrañado tanto mi amor —el ritmo cardíaco de la chica se acelero— acaso tu toleras estar lejos de mi.
—Si lo hago, ahora dejame salir.
Ambos forcejearon por la puerta, Karina logro empujar al patriarca, pero Shion la volvió a afianzar por las muñecas.
—¡Shion! Basta, deja de jugar —el patriarca deposito un beso en cada mano femenina— deja de jugar conmigo.
—Nunca lo he hecho pequeña, yo te pertenezco como tú a mí.
Ella logro poner distancia entre ambos. Estaba con las mejillas coloradas y sabia que Shion se había percatado de ello, era por eso que la molestaba estaba segura.
Con un fuerte empujón logró salir de ese lugar, solo hasta salir del lugar que la doncella se dio cuenta que era un armario para guardar la porcelana, suspiro de alivio al no haber roto nada de nada en sus forcejeos con Shion.
Ya lo sabía, Shion le iba a seguir sin importarle sus negativas. Para su suerte el patriarca no estaba usando sus habilidades en su persecución, camino a un paso más rapido cuando la interceptaron de frente; una fila de patitos que movían su colitas con entusiasmo, suspiro resignada cuando Shion le dio alcance con una sonrisa ladina en su boca. Ella miró a sus hijos adoctivos y luego a Shion, quien comenzó a estirar las alitas recién emplumadas de sus hijitos.
—Pero mira quienes andan estrenando plumaje —Karina suspiro resignada— ¿No estás orgullosa Karina?
—Solo quiero saber cuándo dejaran de buscarme y seguirme.
—Bueno eso depende… —Shion para abruptamente su explicación cuando Dohko le cayó con una llave de lucha— ¡Basta Dohko!
—¿Cómo has estado querido amigo? ¿Me has extrañado?
—Por mí no se preocupen he, yo les dejo solitos —Karina se cruzo de brazos alzando una de sus cejas— parecen niños.
—No sientas celos Karina, te regalo a Shion con todo y moño —Dohko se encontraba colgado del cuello de Shion sonriente— no te lo estoy robando.
—No gracias, yo te lo regalo a ti —Shion miro horrorizado a Karina.
—Insisto Karina, te lo doy —Dohko empujo al patriarca en dirección a la mujer— acéptalo como una muestra de mi amistad.
—Aun estoy aquí y oigo todito —y Shion fue brutalmente ignorado.
—Insisto maestro, le pertenece por derecho de antiguedad —Karina empujoba Shion en dirección a Dohko.
Ambos hombres miraron a la chica con facciones serias, pero ella eso le resbalaba, que lo acepten: estan viejos y punto.
Dohko estuvo a punto de decir algo al respecto, pero mejor opto por irse cuando vio acercarse el armagedon. Shion lo miro con furia mientras se alejaba de ellos ¡El muy cobarde!
—Patriarca Shion.
La voz era tan suave que casi era un susurro. Karina arrugo sus facciones, Shion sonrió nervioso y miro a todos lados menos en direccion a Karina quien le fulminaba con la mirada.
La doncella los miraba a la mar de nerviosa, Shion suspiro con derrota y la alejo de Karina intercambiaron un par de palabras y luego ella se fue por donde había venido.
Regreso y volvió, miro a Karina y le golpeo el entrecejo con su índice, pero solo recibió el sonido de protesta del patito que Karina tenia en sus brazos.
—No te enojes te aras mas vieja rápido —le comento entre divertido y nervioso al tiempo que comenzaba a caminar.
—¿Que pretendes? —ella lo siguió hasta que tomaron asiento en una sala de estar.
El parecio dudarlo o pensarlo quizás, luego suspiro con derrota —No puede decírtelo, lo siento.
—De acuerdo, no hay problema —si él no quería decírselo ella no lo forzaría.
—¿Estas enojada? —pregunto tanteando el terreno.
—No —ella no le daría el gusto de verla enojada.
—En serio… —ella quedo pensativa— ¿Qué pasa?
—Tengo hambre
—¿De que? —se espera mil un reclamo, pero por lo visto solo lo dejaría pasar.
—De tus labios, para besarte como si no ubiera mañana
—Awww ¿enserio? —Shion lo miro emocionado.
—No, pasame las galletas.
—Pero que cruel —ya lo sabia era demasiado bueno para ser realidad pensó para si mientras se las pasaba.
—Ni modo, te aguantas —ambos se sumergieron en silencio aterrador.
Silencio que solo fue cortado por la retirada de la doncella que salio sin dar ninguna explicación, bueno eso y la fila de colitas coquetas que se contoneaba igual que los suaves vaivén de las caderas de la mujer.
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Shion entró a su despacho cansado y preocupado por todo lo que estaba ocurriendo, tomo su lugar frente a su escritorio y levanto la información que había recabado Dohko, con letra hermosa ahí estaba:
Nombre: Nahomi
Edad y fecha exacta de Nacimiento: desconocido
Nacida en: Grecia
Lugar donde creció: desconocido (la implicada afirma en algún lugar del continente Americano)
Familia:
Abuela: fallecida confirmada .
Madre: desaparecida, muerte sin confirmar.
Padre: desaparecido.
Hermanos: desaparecidos, muerte sin confirmar (segun lo recabado se presume están bajo el poder de la mafia Griega, investigar paradero)
Pertenecientes a una de las familias protegidas por el santuario, muchos de sus descendientes con habilidades beneficiosas para el santuario, especialmente por el arte de la premonición y adivinación, muchos demostraron habilidades para lo sobrenatural a lo largo de las generaciones.
Se perdió contacto desde tres generaciones atrás, la implicada a demostrado tener habilidades para manipular lo sobrenatural y para la premonición, esta bajo la supervisión de dos santos dorados.
Shion dejo de leer y se masajeo el puente de la nariz, la verdad era que desde hace tiempo unas generaciones atrás se perdió contacto con muchas familias protegidas por el santuario, muchas con habilidades especiales, el había empesado a buscar el paradero de muchas familias, pero algunas parecía que se las había tragado la tierra. Miro los papeles y los guardo en el primer cajón de su escritorio, luego había pasado lo de Ares y ya no había seguido con su búsqueda.
Lo primero que hizo cuando entró Dohko fue aventarle un objeto decorativo de su escritorio directo a la cabeza, pero apenas alcanzo su objetivo se quebró en varios pedazos.
—Pero que manera de recibirme patriarca, yo que solo venia a ver si se te ofrecía algo más y que te parece el iinforme.
Shion lo vio serio y tranquilo —El reporte esta interesante y hay que darle seguimiento, con respecto a lo que se me ofrece: bueno podrías irte al infierno si eres tan amable.
Posterior a esa declaración Shion volvió a seguir en lo suyo, Dohko río divertido, ya se espera un recibimiento así para ser sincero.
—Lo siento si, la verdad me puse nervios en cuando Karina la vio no quería estar en medio de esa pelea.
—No hubo pelea, supe controlar la situación para tu información.
—Bueno con el carácter volátil de esa doncella todo es posible —agrego el chino divertido.
—No hables así de mi Karina
—Oh vamos, sabes que es cierto y que es por eso que te tiemblan las piernas cuando ella se enoja.
Shion entre cerro los ojos —¡Eso no es cierto! La verdad es que eso es lo que te pasa a ti querido amigo, estas doblegado por esa mujer.
Dohko lo miro serio eso no se quedaría así, era un reto.
—Bueno si eso es en parte cierto, pero con una mujer así como Nahomi ¿Quien no?
Shion lo miro altanero —Pero no se le compara en las curvas a mi Karina.
—Demasiado exageradas para mi gusto, es mejor una mujer pequeña con las curvas donde deben ir como Nahomi —mientras Dohko la describía dibuja el contorno de las curvas femeninas en el aire.
—¡Lo importante es que me gusta así a mi! Y además ninguna mujer se le compara a esa doncella.
—Bueno en eso tienes razón, con ese genio de los mil demonios, en cambio Nahomi es más femenina —agrego no muy convencido, pues ella también tenía su genio.
Así una contienda de mi chica es mejor que la tuya dio inicio entre los dos más antiguos del santuario.
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Shῑfu: profesor padre
Tradicionalmente en el mundo de las artes marciales chinas, el hecho de una persona estudiara con un maestro no lo convertía automática en su pupilo. Para ser considerado como tal era necesario pasar por una ceremonia llamada, baishi (honrar, venerar al maestro). Solo tras este ritual un estudiante podía llamar Shῑfu a su maestro, y era a partir de ese momento en que éste comenzaba a trasmitir todo su conocimiento a su alumno.
