Skip Beat! no me pertenece.


Siempre tú.


Dos caras de una misma moneda.


Desde que conoció a la señora Hiruzi, así le llamaban todos por mostrarle el respecto que sentían por ella y su familia; pero para él, en su mente ella siempre fue Kyoko. Lo cierto o verdadero en todo aquello era que desde que ella llegó a su vida, fue un ángel.

Hiruzi Kyoko era la que se había adueñado de su pensamiento, su constante anhelo, la mujer que reemplazo sus pesadillas, convirtiendo sus sueños en hermosos momentos que él sabía, nunca, jamás podrían ser realidad, porque en sus sueños la amaba locamente y ya se sentía fuera de control.

No sabía que era lo que le costaba mas, si tener que soportar esa horrible pesadilla en la que lo llamaban asesino o esos dulces sueños en los que aquella mujer era completamente suya, en cuerpo y alma. En sus ojos, él veía el mas puro amor. Todo en ella era puro, no podía existir nada malo con aquella mujer.

Le dolía saber que no sería suya, jamás podría vivir aquellos sueños que por cierto, últimamente al encontrarla, se sentía avergonzado, abrumado por el deseo. Su simple presencia hacían que sus sentidos se fueran y lo hacían quedar como estúpido, pero ella parecía no notarlo.

Estaba mas hermosa que nunca, cada día tenía una chispa en sus ojos, un brillo que también ocultaba tristeza pero que ahora tenía mas fuerzas para estar en el mundo y seguir adelante.


Estaba dormido, sentía la culpa por todo su cuerpo. No sabía de que se culpaba, pero se sentía tan real. Lo era, su cuerpo estaba paralizado, no podía moverse, algo demasiado macabro lo mantenía en esa horrible situación que le intentaba volver a la realidad mediante una pesadilla. La culpa era bastante atrapan-te, lo sumergía a una oscuridad llena de gritos que lo señalaban, lo culpaban y le repetían una y otra vez esas palabras que lo perturbaban por completo.

"NOOOOO, NOOOO.

ASESINO, TU DEBERÍAS ESTAR MUERTO...

ES TU MALDITA CULPA, ASESINO...

POR TU CULPA, ÉL ESTÁ MUERTO...

ME LA PAGARAS.

LO JURO.

TENDRÍAS QUE ESTAR MUERTO...

NO ÉL, EL NO".

No podía ver de donde provenían tales acusaciones, sólo sabía que estaban dirigidas a él, a Tsuruga Ren o al hombre que estaba detrás de Tsuruga Ren ya que este no existía, era sólo una fachada para no tener que soportar la lastima de todos. No quería que sintieran algo así por él.

Los sueños son mas fuertes, mas oscuros, mas sádicos... Él, en la oscuridad que se teñía de un rojo sangre, sus manos se veían manchas de sangre, el hedor era embriagante, claro que lo era. Todo aquello le era familiar, pero no le gustaba para donde se dirigía todo aquello, hacia donde lo llevaba, era como si todo aquello lo llamara. Le resultaba raro tener que aceptar esas palabras, dolían pero no escuchaba quien era la persona que había muerto por su culpa...

"NOOOOO, NOOOO.

ASESINO, TU DEBERÍAS ESTAR MUERTO...

ES TU MALDITA CULPA, ASESINO...

POR TU CULPA, ÉL ESTÁ MUERTO...

ME LA PAGARAS.

LO JURO.

TENDRÍAS QUE ESTAR MUERTO...

NO ÉL, EL NO".


Esas manifestaciones mentales de imágenes, pensamientos, sensaciones, acusaciones le eran muy difícil de enfrentar, ya no podía mas con ello, lo acusaban a él de asesino pero no sabía como había pasado todo aquello. De pronto no solo era un hombre sin recuerdos sino que un hombre sin pasado, su memoria estaba en blanco.

Kyoko era la que lo acompañaba en sus pocas horas de sueño, no podía seguir así.

Por una parte, alguien lo señalaba, tachándolo de un vil asesino. Por la otra, nacía un deseo desesperado por una mujer que no le pertenecía que ahora estaba libre pero era ajena.

Miedo, terror, ansiedad.

Y la pasión.

Ahora, solo eran dos caras de una misma moneda que solo en sueños veía.

Por alguna razón, ambas tenían suficiente peso para no querer dejarlo y él quería descubrir mas...


Continuara.

Gracias por leer y comentar... ¿Reviews? Parte de la tortura que vive Kuon o Ren...