A Hermione en verdad le agradaba Lily, era todo lo que había escuchado que era y mucho más. Era amable, linda y servicial… Y ya la tenía harta. ¿Qué no entendía Lily las indirectas que indicaban que la dejara sola? Claro que entendía la actitud de Lily. Ella, en su papel de prefecta, hubiera hecho lo mismo por cualquier alumno nuevo; más aún si el mismísimo director y la jefa de casa se lo hubieran pedido.

Pero en verdad necesitaba hablar con Severus.

Se preguntaba que tanto sabía el profesor Snape sobre lo que había pasado, sobre lo que ella había hecho. ¿Estaría molesto? ¿Estaría feliz? ¿Esperanzado? ¿Confundido? Ella lo estaría. Pero claro que el profesor Snape no demostraría nada de esto. Había sido un espía por bastantes años y sabría como desfasar todo lo que sintiese, mientras que ella apenas podía contenerse.

Había sido un plan desesperado. Cuidadosamente planeado, si; o al menos el como viajar y a quien llevarse si había sido cuidadosamente pensado; el que hacer y como hacerlo era algo que no había pensado. El viajar hasta ésta época con su profesor era un recurso al que hubiese preferido no recurrir, pero ver a Harry morir era algo que definitivamente no quería volver a experimentar. Haría lo que fuese para que Harry jamás sufriese. Incluso meterse y arruinar la línea del tiempo… si tan solo supiera cómo arruinarla bien.

'cosas horribles les pasan a las personas que se meten con el tiempo' le habían dicho. Pero esperaba valiese la pena. Tenía una idea de las consecuencias de esas repercusiones, pero lo valían si hacían que todos tuviesen un futuro más prometedor.

Hasta ahora solo el profesor Dumbledore y la profesora McGonagall sabían sobre su viaje en el tiempo, solo sabían de ella, no tenían idea que el estudiante de sexto año, Severus Snape era ahora también un viajero del tiempo; él era su carta bajo la manga. En cuanto los profesores supieron que ella era una viajera del tiempo le pidieron que no alterara nada, que permaneciera con el perfil mas bajo que pudiese y que buscaran la manera de hacerla regresar a su tiempo. Ella ya se había asegurado de no regresar, y si de alguna forma la detenían, ya contaba con el profesor Snape.

Si es que él aceptaba.

Claro, si es que podía deshacerse de la pelirroja.

¿Cómo podría mandarle un mensaje a Snape? ¿Cómo comunicarse con él?

Y la respuesta la golpeó como si un viejo búho se hubiese estrellado en su cara.

¡Una lechuza!

*Notas de Smithback:

Aquí está el esperado tercer capítulo donde se explican muchas cosas…

Y ahora sí, pueden comenzar a enviar sus propuestas y preguntas.

Gracias.