Skip Beat no me pertenece.

Gracias por seguir este fic y comentar cada capítulo.


Hada madrina.


Ya estaba de ocho meses, su niña se movía mucho en su interior. Y era feliz pero aún seguía triste. Su pequeña era uno de los frutos de su amor y la amaba. La hija que él nunca llegaría a conocer.

Kyoko no había dejado de pensar en ese hombre, era increíble cómo le recordaba a él. Se sintió mal, mal por usar a una persona de buenos sentimientos tratando de reemplazar a otra que ya no estaba y que resulta, que el mar era su tumba.

No soportaba la idea de que él este muerto, no lo podía tolerar. Lo único que la mantenía en vida era su hijo y el bebé que estaba en camino.

Pero la falta de Kuon le hacía verlo en Tsuruga Ren. Veía a ese hombre y era como si estuviera viendo a su marido.

Quería verlo de nuevo, ver sus ojos verdes, enredar sus dedos en el cabello rubio de él. Escucharlo reír, hablar. Decir su nombre con una voz cargada de deseo. Que le hiciera el amor. Lo anhelaba tanto y no lo tenía.

Quería llenarse de su presencia, vivir sabiéndolo cerca y amándola. ¿Por qué veía en Tsuruga Ren a Hizuri Kuon? Pero sabía que él no volvería jamás, estaba cansada de todo. Quería pero ya no lo tenía.

Las reuniones con Kurosaki y los actores no le ayudaban mucho y justo ahora que la actriz principal había decidido abandonar el personaje por motivos personales.

Nunca se había imaginado vivir sola, sola y sin él. Era como que la vida perdía su sentido. Cuando su esposo murió, ella murió con él. Era egoísta pero era lo que sentía y dolía.

Nada tenía color, todo era blanco y negro, dolía. Él se había llevado todo. La había dejado sola.

— When I close my eyes I SEE YOU... when I open my eyes I MISS YOU...—Se quedó en silencio—Kuon.

—LOVE is not about how much you say: "I love you", but how much you can prove that it's TRUE.—Le dijo una voz.

—Tsuruga-san—Dijo sonriendo.—Cuanta razón tiene.

Mostró una expresión de dolor, le dolía mucho.

—Hizuri-san, ¿Le sucede algo?—Le preguntó preocupado.

—Mi bebe... Mi hija... ¡Ah!—Ren la tomó en sus brazos y ante la mirada de todos salió de la agencia para tomar su coche y llevarla al hospital.

Manejo rápidamente saltando-se las señales de tránsito, ella sintió un horrible dolor que aumentaba.

Al llegar al hospital ni se fijo en donde se había estacionado, no importaba si era en medio de la calle, lo principal era que ella estuviera bien


A Lory llegaron los comentarios de lo que había sucedido, de que Tsuruga Ren había llevado a Hizuri Kyoko entre sus brazos, aunque ninguno sabía en donde se fueron.

—Yashiro, contacta a Ren—Yashiro intentaba en vano llamar al actor, salía el buzón de voz.

—No puedo... ¿Cree que pasó algo entre ellos?—Le preguntó preocupado.

—No lo sé. He intentado llamar a Kyoko-chan pero ella dejo su teléfono en la agencia.—Dijo preocupándose más.

—Sólo nosotros sabemos que él es Kuon—Dijo Yashiro—¿Podría ser que él recordara algo?

—Dijeron que era posible de que jamás recordará.

—Pero con Kyoko-chan es el mismo Kuon que usted describió, aunque este lo disimule bien—Dijo preocupado.

—Es momento de llamar a Kuu y Juliena—Dijo pálido.

—¿Lo cree prudente?

—Si, lo es...


—¿Qué es lo que quieres decir?—Estalló Juliena—¿Qué todo este tiempo mi hijo ha estado vivo y aquí? ¡Contesta!

—Es exactamente lo que dicen ustedes—Dijo con tranquilidad—Pero los médicos creen que su perdida de memoria no tendrá cura.

—¿Pero por qué no me dijiste al menos que estaba vivo?

—Por qué era lo mejor para Kuon.

—¿Y para Kyoko-chan qué? Estuvo todo este tiempo sufriendo por la "muerte" de kuon.—Dijo Kuu molesto.

—Ella presiente que hay algo... La vi confundida—Juliena lo mató con la mirada.

—Ahora mis dos hijos están perdidos.

—Pronto sabremos algo—Dijo deseandolo de todo corazón que así lo fuera.


Ren estaba en la sala de espera, recién se habían llevado a Kyoko. Él estaba que se moría de los nervios.

—¿Qué le sucede a Hizuri-san?—Preguntó al ver al médico llegar hasta él.

—Entró en labor de parto.

Ren abrió sus ojos de manera desmesurada.

—¿Ella y la bebé están bien?—El médico asintió.

—Sería bueno a que pasara junto a ella. Necesita de alguien...

—No tengo el móvil. No puedo llamar a sus familiares—El doctor le permitió que él pasara.

La vió con una bata de hospital, transpirada y doblándose por el dolor.

—Tranquila—Le susurró tomándole la mano—Estoy contigo.

A la chica se le llenaron los ojos de lágrimas. Esa palabras le recordaron a él, su esposo.

¿Era él?

—Puja—Escucharon la voz del médico... Este daba órdenes a cada minuto.

Ren se llenó de emoción al escuchar el llanto furioso de la niña. La vio como el médico la llevaba a limpiar.

—Es hermosa—Le dijo besando su frente.

Ella quedó conmovida y su corazón estaba a mil por hora, sus latidos podrían anunciar que su corazón quería salirse de su pecho.

Él estaba sorprendido del milagro de la vida. Era algo tan hermoso. Sin duda y sin saberlo, ambos debían estar juntos en ese momento. Sólo ellos dos para recibir a su bebé.


Continuará.