Rompí mi promesa :/, tarde demasiado en actualizar.... Pero más vale tarde que nunca, jaja. Espero que les guste este capítulo, y dejen su opinión en un review (:.
Este capítulo fue hecho por Mery y por mí, enjoy it =P.

Escribiré otro lo antes posible, tengan paciencia (:.

- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

El expreso de Hogwarts

Albus comió su última tostada casi atragantándose mientras su hermano James lo apuraba diciéndole que si no llegaban media hora antes no los dejarían pasar, entonces vendría un dragón y le arrancaría la cabeza, y la sangre que tocara el piso lo iba a quemar. Albus, que no era ten ingenuo, no se la tragó; pero igual si le asustó no llegar a tiempo.

-James, deja de atormentarlo y ayuda a tu padre a bajar los baúles –lo reprendió Ginny-.

James subió la escalera a regañadientes y arrastrando los pies mientras pensaba como hacerle una broma a su hermano sin que ésta sea advertida por sus padres. "Ellos no entiendan que molestar a mis hermanos es un deber cívico, se lo debo a mi patria. Además lo toman como si fuera algo molesto, no se dan cuenta que molestar es todo un arte" iba pensando. Hasta que en el medio de sus cavilaciones lo interrumpió la voz de su padre, que le decía que su lentitud le recordaba a la de un escreguto de cola explosiva en celo.
James no tenia idea de lo que eso significaba, pero igual lo tomo como un insulto y se escapó. Lo que pasó la siguiente hora era lo habitual: James corriendo diciendo que nunca lo atraparían, Ginny corriendo detrás de James amenazándole con que iba a tener que quedarse a vivir en la casa de su hermano Percy cuando ella muriera; James detrás de Ginny en parte riéndose de las amenazas de su esposa (las cuales eran lo único que variaba en la rutina de perseguir a James) y en parte persiguiéndolo también; y por último Lily y Albus riéndose, hasta que James le tiraba algo en la cabeza a Albus (o Lily, eso también podía variar, eran una familia a favor de la libertad de opinión y expresión) y estos terminaban enojándose y persiguiendo a James con sus padres. La maratón usualmente terminaba cuando James se cansaba (y miren que James tenía mucha energía) o cuando Harry utilizaba métodos más drásticos y lo petrificaba. Como era el primer año de Albus, Harry tuvo que recurrir a la última opción.

Finalmente el auto estaba cargado, ya que con todas las cosas que debían llevar sería imposible utilizar de nuevo un transportador o materializarse. Todos dentro listos para partir; incluso James que había sido vuelta a su movilidad natural con la promesa de que no molestaría más; "Ja ingenuos" pensaba James.

El viaje transcurrió sin demasiadas complicaciones, exceptuando claro los chistes pesados del mayor de los hijos de Harry hacia su inocente hermano y las continuas quejas de Lily diciendo que quería ir a Hogwarts. Pero debajo de esa superficialidad, todos adentro del auto sabían que se extrañarán más de lo que querían admitir.

Luego de despedirse de su padre, consolar a su hermana porque ella no podía ir, y abrazar a Ginny que soltaba alguna que otra lágrima, que ella la justificaba diciendo que algo se le había mentido en el ojo, Albus se dispuso a encontrar un compartimiento vacío en el largo tren. Mientras caminaba se cruzó con sus primos, con Ted que estaba en una situación un poco comprometida con Rose, y con los hijos de algunos de los ex compañeros de sus padres cuando ellos iban a Hogwarts. Al llegar al fondo, halló uno en el cual sólo había un joven leyendo un ejemplar viejo de una revista que desde lejos ya parecía extraña. Albus le preguntó si le importaba si él entraba, y al negar con al cabeza, tomó asiento.

-¿Cómo te llamas? –decidió que sería mejor si él comenzaba la conversación, puesto que el otro parecía un tanto tímido-.
-Lysander, Lysander Scamander.
-Yo soy Albus Severus Potter, gusto en conocerte.
-¿Potter? ¿Hijo de Harry Potter?- Lysander parecía sorprendido. Albus bufó en su interior sabiendo lo que vendría: el le diría que no podía creer que era el hijo de la persona que asesinó al Señor de las Tinieblas, y que era su fan y que tenía una carpeta llena de recortes sobre él y un montón de estupideces que los fans hacen. Pero su reacción fue diferente.- Mi madre era amiga de tus padres.
-¿En serio?- Albus se alegró, sus padres tenían muy buenos amigos así que ya podía contar con uno que sea buena persona- ¿Quién es tu madre?
-Luna Lovegood.
-Creo que recuerdo su nombre…- Albus trató de hacerse el interesante como le había dicho James, pero al final se dio cuenta quién le había dicho eso: justamente JAMES. -De hecho, mi hermana le debe su segundo nombre- Albus le sonrió-.

Continuaron charlando de temas variados, a Albus le alegró haber encontrado al menos un amigo en su nuevo colegio. Comieron varias cosas del carrito de dulces y admitieron lo nerviosos que estaban por empezar la escuela. Lysander le contó que él tenía un hermano gemelo, pero que desafortunadamente estaba enfermo con viruela de dragón, y por lo visto no podría cursar la primera parte de primer año; él esperaba que para la segundo mitad del primer semestre ya se hubiera recuperado lo suficiente como para no contagiar a nadie. Albus sintió pena por él, porque después de todo el estaba acostumbrado a frecuentar con sus hermanos todo el tiempo, y le prometió que haría cualquier cosa por ayudarlo. Lysander sonrió: era seguro que había encontrado a un muy buen amigo.

James hizo rodar su valija hasta que encontró a sus amigos: John Stew, el chico alto y morocho; Sam Thomas, el más inteligente del grupo, y su mejor amigo Dean Ryder, que había crecido unos cuantos centímetros en las vacaciones. Se saludaron con un choque de manos y un gran abrazo en el que intentaron partirse los pulmones entre sí; y se dirigieron al tercer compartimiento, el mismo que habían usado el año pasado. Se hallaba vacío, por lo que entraron y se acomodaron. Sacaron sus aperitivos (que consistían en casi todo lo que había dentro del carrito de dulces) y comieron mientras jugaban una partida de Snap Explosivo y charlaban de cómo habían pasado las vacaciones. James sonrió, se sentía como en casa.

Minutos más tarde, oyeron unas risas afuera, y una chica morocha de grandes ojos negros abrió la puerta del compartimiento, se sorprendió al verlos, y puso los ojos en blanco cuando vio a James. Cerró la puerta con un poco más de fuerza de la necesaria mientras murmuraba insultos por lo bajo.

-No nos habías dicho que había algo entre tú y Anna Sarks –le comentó riéndose Dean-.
-No hay nada –le tiró una rana de chocolate en la cabeza, su puntería era magistral-.
-Claaaro, ya entendemos Jimmy –rió también Sam- Esta claro que hay amor, sino como explicarías su cara de felicidad al verte y tus sonrisa de idiota al verla.
-¡Mocomercelegus! –James les tiró un útil hechizo, el de mocomurciélagos, cuya habilidad para hacerlo la había heredado de su madre. "Nota mental: agradecerle a mamá"; no le gustaba tocar ese tema, Anna tampoco le caía tan bien, era su competencia.
-¡De acuerdo!, ¡James, Páralos, por favor!, ¡James!
-¿Ahora quién se ríe? – Dijo sonriendo y con un ademán de la varita y unas palabras, estos raros murciélagos pararon de atacar-.

John le dio una palmada en la espalda felicitándolo, ese encantamiento era estupendo. Pronto olvidaron la "pelea" porque la lechuza de Dean comenzó a aletear nerviosa y aparentemente la jaula no estaba bien cerrada, por lo que escapó fácilmente al atestado corredor. Los chicos salieron corriendo del compartimiento intentando atrapar a Kyshta, la lechuza de Dean, sin mucho éxito; ésta volaba nerviosa y no hacía caso a los gritos y llamados de su amo.

Kyshta seguía aleteando cada vez más rápido, tenía apenas dos semanas, por lo que no estaba acostumbrada a obedecer. Sin previo aviso, chocó con fuerza contra la puerta del vagón y cayó al suelo. Una chica que pasaba se agachó y rodeó a la pequeña lechuza con sus brazos, intentando reanimarla.

-Dean, ¿Es tuya? –La joven lo miró a los ojos-.
-Sí, muchas gracias Zoe –suspiró aliviado de recuperar a Kyshta-.
-De nada –Zoe se sonrojó levemente, le tendió a su mascota, y luego de despedirse rápidamente, volvió con sus amigas-.

Zoe abrió la puerta de su compartimiento aún con las mejillas rosas. Adentro estaban sus amigas de toda la vida.

-Adonde fuiste Zoe? Te juro que no decía en serio que había puesta una bomba fétida en tu asiento- dijo sonriendo de lado la chica que había entrado minutos antes al compartimiento de James y lo había insultado, Anna, su mejor amiga.
-¿Que te pasó…- pregunto Sarah, que tenía un poco más de profundidad que Anna y se había dado cuanta que Zoe tenía las mejillas rojas.- …Por qué estas roja?
Zoe se sonrojó un poco más y las miró, enseguida entendieron.
-¿Dean? –Preguntó Sarah-.

Zoe asintió y ocultó su cara en el pelaje de su gato Maffletone. Su lechuza le picoteó la oreja celosa, por lo que también la abrazó.

-Zoe, –cambió de tema Sarah- ¿Te contestó la carta Flitwick?
-Sí –el rostro de Zoe se iluminó- me dijo que si me encargo de que no hagan desastres, puedo tener más mascotas
-Oh no –Anna gimió teatralmente- más pelos ajenos en la almohada, y te aseguro que no me agradó en absoluto despertarme con el rabo de Mishys en la cara
-Primero, se llama Mishu, y segundo, disfruta de la compañía de las mascotas –Zoe se subió a las piernas a su perro que estaba debajo del asiento- sigo pensando seriamente en crear los derechos de los animales, al fin y al cabo, son mejores que la mayoría de las personas

Anna puso los ojos en blanco, gesto que hacía seguido últimamente, y miró el cielo; estaba oscuro, por lo que seguramente ya estaban llegando. Les avisó a las otras chicas y se visiteron rápidamente con sus túnicas. Guardaron los papeles que habían quedado de la comida, y Zoe metió a su lechuza en la jaula, ató con una correa a Mishy, se guardó a su pequeña ratita en el bolsillo de la chaqueta, y finalmente le pidió a Sarah que llevara en brazos a Maffletone, porque no le quedaba ninguno libre, y no quería que se perdiera.

Cuando el tren estacionó, Albus bajó con Lysander, y al oír el llamado a los chicos de primero de Hagrid, sonrió y se acercaron a él. Albus lo conocía muy bien, debido a que éste iba a su casa a visitar a su padre siempre que podía, y nunca faltaba en las cenas familiares (las maternas naturalmente).. Lo siguieron, y cuando llegaron al colegio, luego de atravesar el lago, Hagrid los dejó esperando en el corredor del Gran Salón. Como Minerva era ahora la directora, el encargado de darles la bienvenida era el actual subdirector, Flitwick, el mismo mago que había enseñado Encantamientos durante decenas de años.
El corazón de Albus palpitaba furiosamente, tenía mucho miedo de la selección, y por más que su padre le había asegurado que sin importar en qué casa quede lo seguiría queriendo, él sólo deseaba estar en Gryffindor; su hermano allí estaba, sus primos allí estaban, y no quería ser el excluido.
Luego de decirles algunas de las cosas básicas, los dejaron pasar al salón, iluminado por cientos de velas colgantes. Flitwick extrajo del bolsillo de su túnica un pergamino con los nombres de los nuevos alumnos, aclaró su garganta y comenzó a llamarlos. A albus le pareció que el Sombrero tardaba eternidades en decidirse, aunque a veces tardara menos de medio segundo.
Lysander quedó seleccionado en Gryffindor, al igual que su prima Rose, mientras que Scorpius fue para Slytherin; ya cada vez quedaban menos esperando, y sus nervios se acrecentaban.
Finalmente, una voz aguda gritó su nombre.

-Que mente curiosa… -- El Sombrero siseó en su oído- eres apto para varias casas….
-Por favor, Gryffindor, por favor, por favor, Gryffindor –Albus suplicaba-.
-Podría ser… Tu inteligencia deslumbraría en Ravenclaw, pero si es lo que piensas…
-Por favor, te lo pido por favor
-De acuerdo… ¡GRYFFINDOR!

Albus corrió hacia la mesa escarlata y dorada, donde varias personas aplaudían. Recibió felicitaciones de Ted Lupin, de su hermano James, que le dijo que al fin y al cabo no había defraudado a la familia, y de todos sus primos: Fred y Roxanne, hijos de George, de Molly y Lucy, hijos de Percy, y finalmente de Victoire, hija de su tío Bill.

Esa noche, Albus se fue a dormir feliz, comenzando a creer que quizás si le gustaría Hogwarts después de todo.