Hola chicos y chicas, ¿Cómo están?, espero que bien, aquí les traigo la actualización de la historia, en la cual por primera vez no me retrase tanto, ¡APLASUOS!, ¡EEEHHH!, jejeje, pero bueno, es verdad no me atrase bastante esta vez, tal vez era porque estaba muy inspirada y eso, y también porque ya comencé en una nueva escuela, en la cual aun no me he familiarizado mucho, pero es muy buena, esa escuela, la cual me va ayudar bastante con mi aprendizaje en el ingles, así que vale la pena empezar de nuevo, bueno, como se dieron cuenta en el otro capítulo llego lo que nadie esperaba y yo me odio con eso TTnTT, pero hay que entender que no todo en la vida es felicidad, siempre va a ver dolor y tristeza, la cual nos va a conducir a la felicidad, y se que también alguno no se esperaron el cambio tan radical de Nobunaga, si, BAJEN LAS ARMAS, si, se que no hice bien en poner en contra a Nobunaga con su hija, pero eso va a ser esencial en la continuación de la historia, además de que quiero de que la historia muestre un poco de la naturaleza mala del ser humano, por claramente no todos en la tierra somos buenas palomas, muy pocos lo son, muy poco, casi un puñado, eso lo digo, porque es verdad, con todo lo que ha venido pasando a lo largo de los años, la raza humana muestra lo egocéntrica que puede llegar a ser, por eso quiero plasmar esa esencia tal cual es en la historia empezando con Nobunaga, bueno también he de decir que este capítulo tal y como lo dice el título, veremos como una madre es afectada por la perdida de un hijo, que le será difícil sobre llevar, así como a ella y a su familia, y en cuanto al peligro, eso lo verán mas o menor al final del capí jejejeje, y por cierto, este capítulo es mas largo que los demás asi van a ser de ahora en adelante, para que no se atrase mas la historia, ademas de que esta tendrá muy pocos capítulos
Bueno sin mas que decir disfruten el capítulo y dejen comentarios ayudan bastante
Algunos personajes que aparecen aquí no son de mi propiedad, solo algunos, unos pertenecen a Kurumada y Ranmaru en este capitulo, los demás son invención mia
Capítulo 11.- Un dolor incurable y el peligro a flor de piel
Todo el cuerpo me dolía, además mis parpados me costaba abrirlos, pero podía escuchar, aunque fueran leves sonidos, escuchaba a una persona llorar amargamente, eso me inquieto, quería despertar, moverme y preguntar por mis retoños, pero por alguna extraña razón me sentía incompleta, me sentía vacía incluso sentía como algunas lágrimas querían escaparse de mis ojos cerrados, asustándome mucho.
No se cuanto tiempo paso para que por fin pudiera abrir mis ojos, lo primero que capte fue una luz blanca sobre mi la cual era un poco borrosa, pero que poco a poco se fue aclarando, mire a mis alrededores en donde me encontré con una enfermera que me miraba sorprendida, al igual que alegría y preocupación por alguna razón lo cual termino por inquietarme mas.
-Despertó.-dijo la enfermera alegre para después salir corriendo de la habitación
Con mi mirada seguí su rastro, sentía mi cuerpo muy pesado, moví mis manos para poder obtener un poco de movimiento porque claramente me sentía muy rígida, el peso en mis manos era tremendo, pero tenia que moverme, hice movimientos suaves y fue que con unas de mis manos toque mi vientre, sentí como mi sangre se salía de mi cuerpo rápidamente, un miedo olvidado de apodero de mi, sin importarme el peso ahora de mi cuerpo, me incorpore de un salto en la cama.
Estaba temblando, todo mi cuerpo estaba temblando, la mano que tenia sobre mi vientre la moví levemente esperando sentir lo que debía estar ahí, pero no, no había nada, mis bebes no estaban, lleve la otra mano a mi boca, mientras el miedo me carcomía, en lo mas profundo, los recuerdos de ayer me llegaron como balde de agua fría, aquella sensación, aquel momento, la sangre que salía de mi parte baja, el dolor que sintió todo mi cuerpo, por el impacto, todo, llego como balde de agua fría, ahora a parte del miedo , la culpa me empezaba atormentar
-Mis….bebes….-dije con un hilo de voz temblorosa
En eso la enfermera que estaba conmigo hace unos momentos llego nuevamente junto con el doctor que venia igual de feliz que ella, pero en la mirada de ambos sentía una tristeza y arrepentimiento infinito.
-Señorita.-me llamo el doctor…-Debe recostarse, aun no se recupera por completo de la cesárea
-¿Dónde están mis bebes?.-le cuestione sin hacer caso a sus sugerencias, lo mire fijamente con un miedo y culpabilidad en el momento
-Señorita…-me llamo pero esta vez su voz cambio drásticamente
-Pregunte, ¿Dónde están mis bebes?, ¿Dónde?, ¿Están bien?, Dígame que no les paso nada, por favor, ¡Doctor!.- le pregunte y le respondí al punto de que empezaría a llorar
La enfermera que estaba ahí, solo cubrió su rostro con ambas de sus manos mientras un leve sollozo por parte de ella se escucho, así como la mirada de tristeza que me dedico el doctor
-Debe ser fuerte.-me dijo el doctor mientras veía como apretaba sus manos en un puño
-¿Dónde están mis bebes?.- le volví a cuestionar con un miedo y culpabilidad a flor de piel, al ver las reacciones de ellos dos, así como también sentía como mis ojos empezaban a nublarse
-Lo sentimos mucho, uno de los bebes….murió…
Aquellas palabras hicieron que de mis ojos cayeran las lágrimas, lleve ambas de mis manos a los lado de mi cabeza, mi cabello estaba suelto, mi piel se volvió fría al tacto, apreté mis dientes en furia, culpabilidad y tristeza, apreté el agarre de mis manos sobre mi cabeza al punto que mi jale mi propio cabello hasta arrancarlo
-¡AAAAAAAAAHHHHHHH!.-grite amargamente, un grito de dolor y tristeza salió de mi boca, así como las lágrimas que salían y caían
-¡Señorita!.- grito el doctor y rápidamente el me tomo de los hombros, ya que me estaba auto dañando ahora, me rasguñaba encajaba mis uñas en cualquier parte de mi, mordí mi lengua hasta cortarla y empezar a escupir sangre a charcos….-¡Rápido, trae el tranquilizante!
-¡NO ES VERDAD!.-grite con mas fuerza, escupiendo sangre de la boca, así como mi llanto no paraba, y mi fuerza empezó a aumentar
-¡Por dios!, ¡alguien ayúdeme!.-escuche como el doctor gritaba pidiendo ayuda
Empecé a patalear así como también intentaba quitarme al doctor de encima y buscar a mis hijos, eso no podía ser verdad,¡NO PODIA SER VERDAD!, ¡NI PODIA ESTAR MUERTO!, ¡NO!
-¡NO ESTA MUERTO!, ¡NOOO!
…
Con Saru
…
Saru así como los otros se habían quedado en vela en el hospital, Fumito había sido atendido de emergencia ya que había entrado en un estado de depresión fuerte, y aquel hombre de cabello platinado estaba igual, bueno casi igual, pero claramente, la noticia a los tres les llego como una daga, el maldecía a su amigo Nobunaga, lo había llamado toda la noche, pero nunca respondió, el odio hacía el empezaba a resurgir en el, ¿Cómo era posible, que el haya abandonado a su propia hija a suerte?, ¡¿Cómo?!, para eso quería encontrarla, ¡¿Para eso?!, ¡Convivir solo un par de años, para después botarla y volviendo a creerla muerta!, pero lo mas despreciable, ¡¿Quitarle a su propia hija, su retoño así como también nombrarla como aquellas mujeres?!, ¡SOLO PARA ESO QUERIA ENCONTRARLA!, ¡PARA HACERLA SUFRIR MAS!
-Maldito seas Nobunaga.-dijo Saru en murmullo mientras miraba a los dos hombres, los cuales eran Minos y Fumito…-Espero que nunca seas perdonado, nunca
En eso Saru escucho un grito desgarrador, desde la habitación en la cual se encontraba Saya, así como los otros lo escucharon asustándose en el proceso, el sin perder el tiempo, corrió hacia la habitación de su sobrina, al llegar hasta ahí, la situación era preocupante, demasiado, ahí el doctor trataba detener a Saya, la cual gritaba y a la vez lloraba, y no solo eso, se asusto al ver la cantidad de sangre que salía de la boca de ella, sin perder tiempo, fue ayudar al doctor el cual ya no podía evitar que ella se auto dañara, en eso escucho como unos pasos rápidos se detuvieron bruscamente, vio ligeramente y ahí estaban ellos lo habían seguido y estaban asustados, y preocupados
-¡NO ESTA MUERTO MI BEBE!, ¡NO LO ESTA ES MENTIRA!
Saru regreso su atención a su sobrina, la cual seguía lastimándose, se rasguñaba, se arrancaba el pelo, la sangre de su boca no dejaba de salir , sus ojos, la mirada que ellos tenían era desgarradora, el no podía soportar eso, no podía, era mucho para el, era solo una niña, que había vuelto a sonreír, para luego solo caer de nuevo en el dolor, solo para caer de nuevo en aquel lugar, de un momento a otro el empezó a llorar junto a , al tiempo que alejo al doctor de ella, y el la toma entre sus manos y la abraza mientras ella trataba de soltarse de el, lo golpeaba con fuerza, lo mordía, lo rasguñaba, pero el no la soltaba incluso la abraza con mas fuerza, mas y mas fuerza.
-¡SUELTAME!, ¡MIS BEBES!, ¡MIS BEBES!...¡REN….NADESHIKO!, ¡MIS BEBES!, ¡NO ESTÁN MUERTOS!, ¡NO ESTA MI MUERTO MI BEBE!, ¡NO LO ESTA!, ¡NO LO ESTA!, ¡NO ES VERDAD!, ¡NO LO ES!
Los gritos de Saya los desgarraban cada vez mas, el solo se limitaba a abrazarla para que no se dañara, ya tenia suficiente, esa pobre niña ya tenia suficiente, pero eso no se iba a quedar así, llegaría al fondo de esto, pero primero tenia que controlar a Saya, estaba perdiendo el control, solo conocía un método, seria uno cruel, pero era el mejor que tenia para que ella se tranquilizara
-¡Fumito!.- le grito al tiempo que volteo a verlo, el cual estaba en shock al ver a su esposa de esa manera…-¡LANZA EL SELLO DE RESTRICCION AHORA!
-¡¿Qué?!.-exclamo Fumito sorprendido al tiempo que se asustaba, el se había prometido no volver atentar contra Saya de esa manera, y menos ahora, no con lo que acababa de pasar…-No lo hare, no le hare mas daño a mi esposa
-¡ELLA SE ESTA DAÑANDO!, ¡RAPIDO, ESTA PERDIENDO MUCHA SANGRE!.- le grito Saru desesperado…-¡¿QUIERES QUE TAMBIÉN MUERA?!
Tanto a Fumito como a Minos se les helo la sangre en solo escuchar esas palabras, pero era cierto si no hacían nada, ella moriría por la hemorragia en su boca, y no solo eso, también podía darle un infarto
Minos que era el que sentía mas culpable, por la muerte de ese bebe, no lo dudo dos veces, y utilizo su COSMIC MARRIONETION, sobre Saya otra vez, sus hilos amarraron las brazos de Saya con poca fuerza sin llegar a lastimarla, mientras Saru seguía abrazándola
-¡AAAAAHHH!, ¡NO ES VERDAD!, ¡NO ES VERDAD!,¡WAAAA!.- Saya seguía gritando y llorando, las mismas palabras una y otra vez, partían los corazones de los presentes y mas el de Minos, haciéndolo sentir mas miserable de lo que ya se sentía
-Rápido Fumito.-le dijo Minos a Fumito el cual le regreso la mirada…-Mis hilos la van a lastimar dentro de poco si no lanzas ese sello, ¡Rápido!
-Pero….
-¡SI EN VERDAD LA QUIERES, SALVALA!, ¡RÁPIDO!, ¡NO HAGAS LO MISMO QUE SU MISERABLE PADRE!, ¡VAMOS FUMITO!.- Minos le grito ahora ya en desesperación al ver que sus hilos estaban empezando a cortar las muñecas de Saya ocasionando una mayor perdida se Sangre
La ropa de Saru, la cama donde estaba Saya y la ropa de estaba totalmente cubiertos por litros de su sangre, Fumito dudaba y dudaba, pero se asusto al ver que su esposa estaba mas pálida, y sus movimientos se empezaban a desvanecer, eso le aterro, sin mas que pensar, elevo una de sus manos hacia su boca posicionando dos dedos de esa mano hacia arriba mientras los otros los ocultaba, y empezó a recitar un cantico, al tiempo que un sello aparecía sobre la frente de Saya, haciendo que esta se estremeciera, Fumito había cerrado sus ojos, y a la ultima palabra del cantico, abrió los ojos, para después ver como aquel sello desaparecía sobre la mente de Saya y esta caía inconsciente en los brazos de Saru
El doctor al ver que ya la paciente estaba inconsciente, llamo a mas personal el cual llego de inmediato al oír el escandaló, todo el personal entro y el doctor pidió amablemente a solo dos de ellos que se retiraran, los cuales fueron Minos y Fumito, los cuales accedieron mas no se fueron lejos de la habitación de Saya.
Saru se quedo ahí por la recomendación del doctor, al ver que fue el único que pudo controlarla, rápidamente, el doctor así como el personal, se dedicaron a tratar la profunda hemorragia de Saya, así como también las múltiples heridas que tenia en parte de su rostro, y brazos así como también las heridas que tenía en ambas muñecas.
Duraron alrededor de una hora, curándola nuevamente, Saru observo todo el trabajo hasta contribuyo un poco, lo cual el doctor agradeció, Saru se había ofrecido como donante de sangre, por la pérdida inminente de sangre de Saya, la transfusión y extracción de sangre se llevo ahí mismo.
-Con esto bastara.-dijo el doctor quitándose los guantes manchados de sangre así como también el tapabocas al tiempo que volteaba a ver a Saru
-¿Estará bien doctor?.-pregunto preocupado Saru al ver ahora a su sobrina la cual estaba vendada la mayor parte de sus brazos así como leves saturaciones en su rostro
-Señor, no hace falta que lo oculte, yo se perfectamente que son y quienes son.-dijo el doctor con una sonrisa
-¿Qué?.-cuestiono Saru
-Bueno, primero que nada, yo soy Matsuo Soubi.-dijo el doctor haciendo una reverencia hacia Saru el cual estaba confundido a lo cual el sonrió….-Mi abuelo peleo en la Guerra de las Teigus junto a ella al igual que mi abuela que ambos ahora están en el cielo.
-¿Cómo sabe eso?, no mejor dicho, ¿Quiénes fueron sus abuelos?.-cuestiono Saru totalmente abrumado
-El nombre de mi padre era Matsuo Koujo y mi abuela era Nana Usagi, ambos pertenecían al grupo de Night Raid.-dijo el doctor muy orgulloso
-Por todos los dioses, no me había dado cuenta.-dijo Saru
-Es normal, ya que han pasado 100 años, creo, pero bueno, puedo hablar con toda normalidad conmigo, usted puede contar conmigo para lo que pueda.-dijo el doctor alegre
-Muchas gracias.-dijo Saru por primera vez aliviado
-No hay de que, pero….en serio me sorprendió verlo a usted en lugar al padre de ella.-dijo el doctor un poco confundido
El semblante de Saru se volvió sombrío y el doctor se lamento de preguntar al parecer se había ocurrido algo
-Lo siento, pero…
-No importa, ahora yo soy el tutor de ella.-dijo Saru cambiando de tema rápidamente
-Sea lo que haya pasado, debió ser muy fuerte, pero en eso no me voy a meter, ya que es privacidad.-dijo el doctor seriamente
-Le agradezco su sinceridad.-dijo Saru….-Pero dígame, mi sobrina, ¿estará bien?
-Señor, ahora ella esta en shock, por la noticia, claro que no va a estar bien por un tiempo, y como se puso ahora, me da una clara evidencia del daño y el apoyo que tendrá que necesitar la señorita.-dijo el doctor viendo a Saya
-¿Qué paso con el cuerpo del bebe?, y también, ¿Qué paso con el que sobrevivió?.-cuestiono preocupado Saru
-El cuerpo del bebe esta en una sala especial, cuando usted desee, se lo entregaremos y le dará el entierro que se merece.-dijo el doctor…-Y en cuanto al que…..no mejor dicho, a la que sobrevivió, esta en la sala de las incubadoras
-¿Por qué?, ¿esta bien la bebe?, espere es una, ¿niña?, no mejor dígame, ¿Esta bien , no tiene nada grave?.- empezó a sacar varias preguntar así como confusiones
-Una a una, y si fue una niña, lamentablemente el niño falleció por una fractura de cráneo, a pesar de que habíamos saturado aquella fractura, el bebe ya había muerto cuando empezamos con eso, y en cuanto a su hermana menor, ella esta en la sala de la incubadoras, para completar el octavo mes ya que no logro llegar al tiempo esperado de la gestación, y no le voy a mentir, la bebe también sufrió un impacto, pero no sufrió algún daño cuando la sacamos del vientre de su madre, pero aun así, la tendremos en observación si encontramos algo.-dijo el doctor
-Ya veo, por cierto, ¿puede permitirme a mi o a uno de los otros dos ver a la bebe?, por favor.-pregunto Saru
-Ummmm, veré que puedo hacer, ya que esa sala solo se puede permitir el acceso solo a los doctores así como a las enfermeras y enfermeros.-dijo el doctor seriamente….-Pero hablare con mi superior, y veré si me permite un acceso para usted o alguno de sus acompañantes
-Muchas gracias doctor, no mejor dicho Soubi-san.-dijo Saru
-Bien, con su permiso voy con mi superior.-dijo el doctor
Saru se quedo mas tranquilo, y ahora fijo su vista a Saya, la cual tenia una expresión serena en su rostro lleno de cicatrices, le partió el corazón verla así, sin mas que hacer, llamo a los otros dos, los cuales entraron sin dudar, Fumito se sentó cerca de Saya para luego tomar su mano fuertemente, mientras tanto Minos se mantuvo en la parte inferior de la cama de Saya y así como Fumito no despejo su vista de Saya
-¿Cómo esta?.-cuestiono Minos a Saru
-Sus heridas sanaran cuando menos lo esperemos, pero ahora con la noticia, su estado mental y emocional decayeron.-dijo Saru viendo directamente a Minos con un rostro de pregunta
-Ya veo.-dijo Minos con una voz seca y culpable
-Por cierto, ¿Quién eres tu?, ¿Qué relación tienes con mi sobrina?.-le cuestiono Saru sin perder tiempo
-Tomoyoshi-san, por favor, no quiero que haga preguntas , el es un buen amigo nuestro desde hace buen tiempo.-dijo Fumito….-Además de que el trato de proteger a mi esposa de esta desgracia pero sus y mis esfuerzos fueron pocos y ocasionamos esto…yo mate….a mi...hijo…Ren…
Fue en eso cuando Minos cayo en cuenta y se sobresalto un poco
-¿Dónde esta la bebe?, se supone que solo uno sobrevivió, ¿Dónde esta?.-pregunto Minos mirando a Saru
-El doctor dijo que la tenían en el cuarto de incubadoras y que también la tenían en observación por seguridad propia, pedí que se nos permitiera ver a la bebe para verla, así que fue a pedir premiso para que uno de nosotros vea a la bebe.-dijo Saru sin mas preámbulos y haciendo caso a las proposiciones de Fumito
-Pero, esta bien, ¿verdad?.-le cuestiono Fumito sin despegar su mirar de Saya así como se intensifico el agarre de su mano
-Si, afortunadamente la bebe, salió ilesa.-dijo Saru
Minos al escuchar una idea cruzo por su cabeza, y parecía la mas lógica, y era que tal vez el hermano de la bebe protegió a su semejante a costa su propia vida.
-Un destino marcado, ya no puede cambiarse, eso es algo….inevitable…-pensó Minos
Al cabo de varios minutos Saru propuso que deberían ir a descansar así como asearse un poco, Fumito no quería despegarse de su esposa y menos de su hija la cual no había podido ver desde la noche, así como también quería tener el cuerpo de su bebe varón en manos para poder darle entierro.
Minos temiendo por lo que iba a decir, el propuso que se quedaría a cuidar de Saya mientras ellos iban y venían, al principio Fumito se tenso, no quería dejar a Saya sola otra vez, pero Saru le insistió hasta que accedió, antes de irse beso a su esposa en los labios mientras lloraba nuevamente, después se levanto y fue hasta donde Minos en el cual solo poso una de sus dos manos sobre el hombro de este y lo apretó fuertemente confiándole nuevamente a su esposa, el no podía culpar a Minos, el tampoco tenia la culpa el había hecho lo imposible, pero el dolor le hacía querer culpar a cualquiera.
….
Con Minos
….
Pasaron varios minutos, Minos estaba sentado en una silla la cual la posiciono cerca de la cama de Saya, y el se mantuvo viéndola, hasta que sin esperarlo, un cosmos conocido se hizo presente en la habitación, tan solo el se levanto y miro hacia donde la presencia del individuo se hizo presente, y vaya fue su sorpresa al encontrar a uno de sus camaradas
-¿Sucede algo Radamanthys?.-cuestiono Minos seriamente al ver a su hermano ahí parado con su armadura
-Solo he venido a darte un mensaje de nuestro amo.-dijo Radamanthys mirando a Minos con mirada fría y característica así como también se dedico a observar a Saya, y vaya que si se sorprendido al verla heridas…-El ya se entero de lo que paso, y le dio descanso a la perdida de esa mujer, llevo el alma de su hijo a los campos elíseos para que la criatura descansara en paz
-Ya veo.-dijo Minos un tanto sorprendido, su señor jamás se había tomado esas molestias
-Y no es solo eso, le has dado un tiempo para que bajaran al inframundo.-dijo Radamanthys
-¿Cuánto?.-cuestiono Minos
-1 mes solamente.-dijo Radamanthys seriamente y la vez un tanto preocupado…-Si no bajaban lo tomaría como acto de rebeldía, y vendrá hasta aquí a matarte a ti y toda la familia
-Entiendo.-dijo Minos simplemente mientras apretaba fuertemente sus puños
-Que bueno que lo hayas entendido, hermano, ah, por cierto.-le llamo Radamanthys a lo cual Minos le presto atención…..-Nuestro señor abrió una entrada al inframundo esta dimensión, se encuentra en lo profundo del bosque, en la región de Kyoto, ahí irán para ir al inframundo sin problemas
-¿no es peligroso?.-cuestiono Minos
-Es una entrada muy bien escondida, y solo la conocerán nosotros los Jueces, Nuestro señor , los dioses gemelos y la familia de esta mujer.-dijo Radamanthys cerrando sus ojos levemente y sacando un fuerte suspiro
-Ya veo, en ese caso, me ha dado un buena ayuda.-dijo Minos
-Como sea, yo me retiro, y Minos.-le llamo Radamanthys el cual le estaba dando la espalda…-Haz lo que nuestro señor pide
Minos vio como su hermano desapareció así como apareció, y el también saco un fuerte suspiro, y volvió a tomar asiento, el asunto ahora se había complicado, solo tenia un mes para ir al inframundo, era poco tiempo, y eso le preocupaba, y mas por Saya la cual tenia un estado emocional no muy bueno ahora
-Maldición.-dijo Minos
….
Con Saya
….
Aquellas palabras tenían que haber sido pura mentira, pero….el vació que sentí era irremediable, mi cuerpo tenia el mismo dolor, no, hasta creo que se había vuelto mucho mas incluso mis propios huesos pesaban como el mismo metal, y mi boca la sentía totalmente entumida, me costo abrir mis ojos la misma luz me cegó, no sabía cuanto tiempo había pasado, no había nadie en la habitación, mire a mi alrededor y mire que había una bolsa de sangre y la cual estaba conecta a mi brazo, moví unos de mis brazos lentamente y mire que estaba totalmente vendado, lleve ese brazo a mi cara y sentí varias curitas sobre. En mi boca al tratar de hablar o algo, sentí que mi lengua estaba cocida, era una saturación de doble punto, esa era la razón por la cual la sentía tan pesada
-Me descontrole.-dije quedamente y dolorosamente
Así como en la mañana me senté en la cama y mire con mayor detenimiento la habitación, a un lado de mi cama estaba una silla, la cual estaba vacía, alguien había estado sentado ahí en ese lugar cuidando, en eso las imágenes preocupadas de mi Tío, Fumito y….Minos regresaron, mi tío sosteniéndome fuertemente, Fumito lanzando un hechizo sobre mi, y Minos haciendo lo mismo que mi tío, frenándome, claramente, esa noticia…
-Yo tuve la culpa.-dije nuevamente queda y dolorosamente
Las lágrimas volvieron a correr por mis mejillas y con mis dolorosas manos agarre mi cabeza, quería gritar, pero no podía…..no quería asustarlos mas de lo que hice, pero este dolor, mi bebe, mi bebe, mi hijo…fue en eso cuando me dijeron que uno de mis bebes había sobrevivido, mi otro bebe, ¿Dónde estaba?, ¿Qué había pasado?.
-Mi bebe.-dije y mire hacia atrás y ahí estaba un tipo de alarma, sin mas que perder y con todo mi cuerpo adolorido, apreté el botón con fuerza y vi como un pequeño foquito se encendía, lo apreté por unos cuantos segundos.
Al poco tiempo dos enfermeras entraron y se sorprendieron al verme despierta, yo las mire y ellas se acercaron sin temor hacia mi
-Señorita, debe descansar.-me dijo una de ellas
-Mi bebe.-le dije con dolor
-¿Eh?.-me cuestiono
-¿Dónde esta mi bebe, el que sobrevivió?.- le cuestione y ella me miro calmadamente
-Su bebe esta en el cuarto de las incubadoras, le están haciendo algunos análisis para ver que el accidente, no le haya afectado nada, pero por el momento, los análisis que le han hecho han dado negativo, lo cual es aliviante.-dijo ella con una sonrisa la cual me relajo
-¿Y su hermano?.-le cuestione por mi hijo perdido y su semblante cambio
-Su hijo…esta siendo preparado.-dijo ella
-¿Preparado?.-le cuestione
-Señorita usted ha dormido durante toda una semana.-dijo la enfermera
-¡¿Qué?!.-exclame sorprendida, para mi había sido unos cuantos minutos hasta horas
-Si, su esposo ha hecho todos los tramites necesarios, hoy van a enterrar a su hijo como es debido.-dijo la enfermera triste
-No….-dije en murmullo…..-Aun no lo he visto…ni siquiera lo carge….ni siquiera me despedí de el…..-mis lágrimas volvieron a hacerse presentes
Sentí como los brazos de la enfermera me envolvían y yo me aferre con fuerza a ella, y llore y grite, no era un sueño, todo era verdad, era un cruel sueño, un sueño del cual yo creía olvidado, ¿Por qué?, ¿Por qué otra vez?, ¿acaso yo no he de ser feliz?, ¿los que me rodean tienen que sufrir las consecuencias de mi felicidad?, no, yo no quería eso
No se cuanto tiempo paso hasta que las enfermeras me ayudaron a clamar mis lágrimas, pero no mi dolor, el dolor que había en mi corazón era un profundo hueco, uno que había empezado con la distancia que Nobunaga había puesto por una estúpida razón.
-Señorita.-me llamo la enfermera y yo le preste atención…-¿Puedo poner uno de sus brazos sobre ambos de mis hombros, y su otro brazo sobre los hombros de mi compañera?
-¿Eh, porque?.-le cuestione, mientras ellas se inclinaban lentamente
-Por favor, es mejor que haga lo que le decimos, será mas fácil además no creo que sea malo lo que vamos ha hacer.-dijo la enfermera
-¿Eh?
-Por favor, no tenemos tiempo que perder, será hora o nunca.-dijo la otra enfermera
Yo mire ambas dubitativa, ¿Qué era lo que tenían en mente ellas dos?, no podía pensar en una respuesta clara, así que sin mas que decir o pensar, hice lo que me pidieron, pose mis brazos sobre los hombros de ambas, y de inmediato ellas me ayudaron a poner de pie con cuidado pero firmemente, al tocar el piso me sentía desfallecer, no tenia fuerza alguna, pero aun si tenia que hacer el intento no podía dejar que ellas cargaran con todo mi peso.
Estando mas firme y rígida, las dos enfermeras y yo salimos de la habitación, no me sorprendí al no ver a nadie ahí, era obvio, tal vez ellos ya estén listos para el…funeral, en solo pensar eso, el dolor se incrementaba y la culpabilidad, ¿si no hubiera salido de la casa esto no hubiera pasado?, ¿podía o no haber ocurrido esto?, mordí mi labio con fuerza y un sabor metálico lleno mi boca al igual como sentía que este se deslizaba por la comisura de mi labio.
Me deje guiar por ambas, para mi cuestión, me fije que íbamos a un lugar totalmente solitario, parecía un lugar en donde solo médicos especializados en una sola área entrara, caminamos mas rato hasta que nos detuvimos en una puerta doble, y entonces, ambas con sus brazos libres empujaron aquellas puertas y entramos en un cuarto, totalmente gris y de metal, además de que este era un lugar totalmente helado, y no solo eso había unos cuantos cajones del mismo metal y arriba en los lados había varias ventanillas para el aire acondicionado
-¿Qué hacen aquí?
-Doctor.-dijo una enfermera
Yo mire a la persona que nos pregunto de una manera autoritaria y seria, era uno de los médicos, pero este no vestía como los demás que trabajaban en el hospital, este estaba totalmente vestido de verde fuerte, con guantes, y un cubre bocas
-¿Qué hacen y que quieren aquí?, Saben muy bien que nadie ni siquiera ustedes tienen permitido entrar a menos que yo o mi equipo lo requiramos.-dijo ese hombro
-Lo sabemos, pero teníamos que hacerlo.-dijo la enfermera
-¿Por qué y para que?.-cuestionó
-Doctor, ella es la madre del niño que falleció por una fractura en el cráneo.-dijo la otra enfermera y yo solo le dirigí mi mirada totalmente sorprendida, y comprendiendo su insistencia
-¿Eh?, Ah, ya veo, ¿pero porque la traen?.-cuestiono bajando un poco el tono de su voz a uno un poco mas suave
-Le pedimos unos minutos para que ella se despida de su hijo, los familiares de ella vendrán por el para enterrarlo, pero…ella no se ha despedido, ni siquiera lo ha conocido desde que entro en un tipo de coma.-dijo la enfermera
-Así que para eso.-dijo el doctor mirándome fijamente y parecía que me estaba analizando…-¿Trajeron a una madre despechada para conocer a su hijo muerto, a cuesta de sus propios puestos de trabajo solo para que ella le de el último adiós?
Aquel tono con lo que dijo eso, no me agrado, pero…no me importaba si ellas arriesgaron sus propios puestos por tan solo darme esa oportunidad aunque esta fuera totalmente dolorosa tenia que ver a mi hijo, no me importaba lo que el pensara
-Por favor.-le dije y mis lágrimas volvieron a descender…-Solo por esta vez, se lo pido, por favor…-le roge a lo cual el me miro sorprendido y conmocionado…-Por favor tenga piedad de una mujer como yo, una mujer que perdió lo que mas importaba en este mundo, algo que jamás podrá ser regresado ni de la misma muerte, por favor…shifff….déjeme ver a mi Ren…shifff….antes de solo ver una lapida con el nombre de mi hijo
-….
No había respuesta de el, pero veía que estaba luchando contra sus principios, cerro sus ojos y masajeo sus ceníes
-Solo por esta vez lo permitiré.-dijo el dejando aun lado sus principios…-Solo porque entiendo el dolor de una madre
Sentí una pequeña alegría mesclada con una tristeza profunda
-Gracias…..en serio…..gracias
-No diga eso, yo solo hago lo que uno cree que es mejor.-dijo el doctor, para después el tomar uno de mis brazos y ayudarme a sostenerme…Ustedes dos vuelvan yo la llevaré
-Doctor muchas gracias.-dijo una de las enfermeras
-Váyanse ya.-dijo el doctor dándose media vuelta conmigo y empezar a caminar hasta unas cortinas de color azul rey
-Si.-dijeron ellas y pude escuchar sus pasos alejarse hasta el sonido de la puerta cerrándose
Ahora lo único que se escuchaban eran mis pasos, junto a los del doctor, el no dijo nada hasta que llegamos y traspasamos aquellas cortinas, al entrar ahí, había mesas y varias las cuales eran de metal, en algunas mas alejadas se encontraba un tipo de instrumentos que se usaban para diseccionar a una persona ya muerta para saber la causa de su muerte si fuera natural o causada, esta era una sala en donde los Médicos Forenses llevaban acabo sus especialidad de descifrar las muertes y ayudar a los oficiales.
El doctor que me aun me seguía sosteniendo me llevo hacia una de las mesas en la cual había un pequeños cuerpo cubierto con una manta color azul cielo, sentí mi corazón y respiración cortarse al instante el solo saber que había debajo de aquella manta, en ese momento la fuerza que creía perdida volvió a mi, he hice que el doctor me soltara lo cual pude sentir que lo sorprendió un poco mas no me dijo nada solo me dejo hacer, ya estando parada firmemente me acerque hacía la mesa con paso lento, pero cuando menos me lo espere estaba enfrente de ella, sentí mis manos sudar frio, mi cuerpo estaba temblando, mi visión se estaba nublando y el ritmo de mi corazón así como mi respiración se estaba cortando a paso lento, levante mis manos hacia aquella manta en donde mi corazón latió desenfrenadamente y sentí como mis lágrimas caían sobre la manta y sobre la mesa de metal, un miedo y dolor me invadió, y en eso, deslice la manta hasta descubrir aquel cuerpecito, y ahí estaba, lleve una de mis manos ha mi boca para reprimir mi grito, mi mano de mancho de mis lágrimas que caían como una cascada, la culpa arremetía contra mi corazón como una espada, era un dolor que no podía describir.
Lleve mi mano libre hacia aquel cuerpecito, y toque su cabecita la cual tenia una pequeña matita de pelo color azul fuerte casi dando al mano de la noche, mi aliento de corto rápidamente, la piel de esta pequeño ser era fría como el hielo, pero lo que hizo sentir mas culpable fue al ver que su cabecita tenia una fea y terrible herida, en la cual parte de su cabecita estaba sumida
-¡ah!, shifff
Deje mi boca libre de mi otra mano para llevarla aquel cuerpecito inerte, con ambas de mis manos en ese ser, lo sostuve, y lo lleve hacia mi, y lo abrace mientras caía de rodillas, y rompía en llanto
-¡aahh!, shiff, ¡waa!, ¡aggh!
Era tan pequeño, tan frágil y tan….frio
-¡mi niño!, mi REN…¡NO!, ¡Agghh!, ¡No!
Apreté con mas fuerza aquel cuerpecito, restregaba mi mejilla contra la de el, su frio tacto me partió mas el corazón, no podía con esto, no podía, había matado a una parte de mi ser.
-¡Yo tuve la culpa!, yo la tuve, aagghhh, aaahhh, shiff…¡Mi niño!, ¡Mi Ren!
Mis lágrimas se deslizaban en mis mejillas y caían en aquel cuerpecito, el cuerpo inerte de mi niño, de mi hijo Ren
Pasaron las minutos que se convirtieron en horas hasta que el doctor me quito el cuerpo de mi niño, cuando se había acercado a mi, el cuerpo de mi niño lo pegue mas contra el mío, no quería que se lo llevaran, no quería, pero el doctor me lo quito, parte de mi ser se fue en aquel pequeño, algo que jamás recuperaría, y que jamás me perdonaría en haberlo matado, ¡JAMÁS!
Ahora me encontraba, en la habitación del hospital, cuando las enfermeras fueron por mi, ya que me había dado otro ataque, ahí estaba una de ellas cuidándome y revisándome cada 15 minutos, quería morirme, quería irme con ese pedacito de mi corazón, fue cuando recordé algo importante, algo que todavía me quedaba.
-Mi hija.-dije un poco alto tanto que la enfermera me escucho
-¿Perdón?.-cuestiono ella viéndome fijamente
-¿Dónde esta mi hija?.-cuestione
-Esta en sala de incubadoras.-dijo ella tranquilamente y dándome una sonrisa
-Quiero verla, por favor.-le pedí a la enfermera a lo cual ella solo agacho su mirar
-Eso no puedo.-dijo ella
-¿Por qué?, solo quiera ver a mi niña, ¿Es mucho pedir, ver a mi retoño?.-le dije con mi voz quebrada
-Ella esta bajo observación, y no podemos dejar que la vea, ni siquiera usted, ni su esposo o familiares.-dijo ella con tristeza…-Ahora no puedo hacer nada
-¿Por qué?, ¿Por qué tiene que ser así?, ¿Qué hice para que mis hijos merecieran este destino?, ¿Qué?.-pregunte volviendo a llorar
-Señorita, por favor, nadie sabe porque, es cosa del destino, solo eso, nadie tiene la culpa, nadie
…
Media Noche
Cuarto de las incubadoras
…
En medio de aquel cuarto, se encontraba una bebe, une hermosa bebe, llena de vida, de hermosura y de miedo, la bebe lloraba y lloraba, desde hace una semana esta bebe había nacido, y solo cuando llegaba la media noche lloraba, y eso era porque había una sombra, una sombra que había desde el día que nació con un solo propósito…Matarla.
Aquella sombra tenia en su poder una daga, una daga hecha con materiales de metales pesados, los cuales eran los únicos que podían lastimas a un Hibrido, aquella sombra tenia un parche en el ojo, y esa noche había ido con el mismo propósito, su sed de sangre era insaciable, su sed de venganza era igual y su sed de odio era igual.
La bebe había comenzado a llorar con mas fuerza, al sentir aquella sombra o mejor dicho aquella persona enfrente de ella, estaba desprotegida, no había nadie que pudiera ayudarla
-Le causare mas dolor a tu madre.-dijo aquella persona con una amplia sonrisa, mientras acercaba la daga encima de la niña apuntando a su estomago, haciendo que la bebe llorara con mas fuerza…-Ve con tu…..¡HERMANITO!
Aquella daga partió el cristal de la incubadora así como las sabanas que mantenían a la bebe cubierta del frio mas nunca atravesó a la bebe la cual desapareció
-¡¿Qué demonios?!.-exclamo ella al ver que la bebe ya no estaba, pero no solo por eso, si no porque también sentía una extraña opresión sobre su cuerpo, en eso escucho los pequeños balbuceos de la bebe, los cuales provenían atrás de ella y de inmediato volteo con dificultad por la opresión de su cuerpo, pero debía admitir que jamás hubiera hecho eso…-¿Qué?
Detrás de ella se encontraba una persona, podía ver que esa persona portaba una capa, así como también una gran espada, así como también un largo cabello platinado el cual llegaba arriba de su glúteos, podía notar por la forma de aquella persona era un hombre y muy alto, pero lo que mas resaltaba era un hermoso ojo color azul claro, y solo era uno, y brillaba con una intensa seriedad así como frialdad, la cual helaba hasta los huesos.
Poco a poco la oscuridad en la habitación se fue hiendo, hasta mostrar con mayor claridad aquel sujeto, cuando la luz de la luna llego a su rostro, este se movió a una velocidad irreal hacia ella
-¡¿Qué demonios?!.-exclamo ella sorprendida y poniéndose en guardia lo cual fue demasiado tarde ya que cuando menos se lo espero aquel sujeto de cabello platinado, hermoso ojo azul y parche en su otro ojo, blandió su espada con gran firmeza y fiereza hacia ella, lo cual no pudo esquivar, ya que la espada del sujeto se encajo en sus entrañas…-¡Ugggh!
La fuerza de aquel tipo era descomunal, incluso superaba a Saya, de muchas maneras, la espada que había estado en sus entrañas salió con la misma velocidad con la que se la encajo ese tipo, para golpearla en su cabeza con la misma fuerza y fue ahí cuando no supo que paso
…..
Con aquel hombre
…
El chicho de pelo platinado guardo su espada en su funda la cual estaba detrás de su espada, mientras no quitaba su ojo de la mujer que acababa de nockear, frunció el ceño al ver lo que había tratado de hacer aquella mujer a una inocente bebe.
-Estúpida hibrida.-dijo con una voz neutral y profunda
En eso escucho los balbuceos de la bebe la cual tenia en sus manos y se movía levemente al tiempo que ya no lloraba, la luz de la luna penetro con mas fuerza y dejo ver a la bebe con mas esplendor, era una bebe muy bella, y muy angelical, por primera vez en su rostro serio sonrió hacia aquella bebe que le sonreía de la misma manera
-Tu también lo eres.-dijo el acariciando la mejilla semi gordita de la bebe la cual respondió con un balbuceo leve…-Duérmete , ya es tarde mocosa
La bebe no se durmió al instante lo cual lo desespero un poco, pero la bebe que antes estaba asustada y totalmente desconsolada, poco a poco se durmió sobre aquel brazo cálido del hombre, hasta dormir profundamente.
El hombre al ver que ya la bebe estaba dormida, respiro profundamente, y puso a la bebe en una nueva incubadora, en donde la arropó cuidadosamente y asegurándose de que estuviera bien dormida se dio el lujo de sacar aquella mujer de la habitación
-Ahora, es tiempo de deshacerme de ti
