Hola, (sale de una fortaleza de metal) antes que nada ¡LO SIENTO MUCHO!, ¡LO SIENTO MUCHO EN VERDAD!, he estado muy ocupada con mis estudios,a demás de tener mucho estrés en todo este tiempo, así que el tiempo se me ha ido volando, pero eso no quiere decir no haya olvidado la historia, en lo pocos minutos que tenia escribí varios párrafos para seguir la historia, aunque también este capítulo me costo mucho, porque claramente quiero avanzar un poco mas en la historia, pero claramente no escribí cualquier cosa, claramente lo edite para que le diera la cordura que yo esperaba, así que espero les guste mucho, y nuevamente , ¡LO SIENTO MUCHO COSITAS GUAPAS!, y por cierto, a partir de aquí, van a odiar a Nobunaga, bueno creo que ya lo odian por lo que hizo
Algunos personajes que aparecen aquí no son de mi propiedad, solo algunos, unos pertenecen a Kurumada y Ranmaru en este capitulo, los demás son invención mia
Capítulo 12.- UNDERWORLD PART 1
-¿Cuánto mas tenemos que seguir caminando Minos?.-le pregunte al Primer Juez del Inframundo el cual nos iba guiando a la entrada del inframundo, mientras yo sostenía y arrullaba a mi bebe, la cual se había quedado dormida, y junto a mi estaba Fumito, el cual tenia varias heridas, en su cuerpo.
-Ya falta poco.-dijo el mientras nos volteaba a ver, la antorcha que traía en su mano nos ilumino a nosotros que veníamos siguiéndolo, mire a Minos y vi como el bajo la miraba a mi bebe, sonreí ante tal muestra, el acerco su mano y acaricio la cabecita de mi hija, pude ver como en sus ojos aun detonaba la culpabilidad, antes cuando lo volví a ver en persona, su mirada mostraba mas que culpabilidad, ahora ya no tanto como antes, pero aun así, el dolor permanecía, en el, pero cuando las cosas empezaron a ir mejor, estas decayeron.
Baje mi mirada hacia mi hija, la cual dormía plácidamente, sin ningún problema en su mente, y quería que si siguiera así para ella, no quería preocupaciones, pero todo se vino abajo, y solo fue cuestión de horas, gracias a ellos y a mi tío Saru logramos llegar aquí, y sobre todo gracias a Fumito, fue en eso cuando lo volteé a ver y vi como el me sonreí forzadamente, el también estaba preocupado por la situación, volteé directamente hacia él, me acerque y lo abrace al tiempo que le me correspondía, podía sentir como el seguía agitado, a penas lo habíamos logrado, di un profundo suspiro y abrace a mi hija junto a Fumito deseando que no se me escaparan de las manos
-Saya.-me llamo Minos a lo cual lo volteé a ver aun abrazando a mi esposo y a mi hija, el estaba un poco cerca de nosotros, y fue cuando sentí como su mano se posaba en mi cabeza y me daba un ligera caricia…-Ya no hay nada que podamos hacer, sea como sea que ocurrió eso, ya no podemos hacer nada, ahora lo importante es llegar al Inframundo, ahí estarán seguros.
-¿Estas seguro que no pasa nada si seres como nosotros entramos a lugares custodiados por lo dioses?.-pregunto Fumito seriamente
-Claro que no, porque ustedes fueron llamados personalmente por mi Señor a su Reino el Inframundo, la bendición, para que ustedes estuvieran aquí fue cuando yo empecé estar en su casa.-dijo Minos con un semblante serio
-En ese caso me tranquiliza mucho.-dijo Fumito sacando un suspiro….-Pero mi, ¿pequeña?, ¿ella no recibió su bendición?, ¿Qué pasa con aquellos que entran al Inframundo sin bendición o algún medio que les permita estar aquí?
-El inframundo es el Reino de los Muertos, y tal como su nombre lo dice, aquel que entre sin autorización o que no utilice alguna cosa que sea suficiente para soportar en el Inframundo, esto solo morirá.-dijo Minos como si del clima estuviera hablando
-¡Morir!, ¿y lo dices tan calmado?, es de la vida de mi hija que estamos hablando.-dijo Fumito exasperado mientras yo abrazaba a mi bebe
-No va a morir.-dijo Minos
-¿Cómo estas tan seguro, si ni siquiera tu dios le dio el permiso de bajar como a nosotros?.-pregunto Fumito
-Porque ella es especial.-dijo Minos…-Además, las personas que sobreviven a la muerte, ellas al estar en un lugar así, no les sucede nada, porque, ya fueron tocados por ella misma, y solo morirán cuando sea realmente su tiempo, así que el Reino del Inframundo, no le causara nada a tu hija, no como en la superficie, eso es preocupante y a la vez confuso
-Demasiado Minos, demasiado.-le dije preocupadamente…-Estoy seguro que fue ella, estoy segura, ella es solo capaz de culparme de algo así, además, manipular a Nobunaga es mucho mas fácil, que antes
-Por el momento parece que no vamos a regresar a la tierra.-dijo Fumito mientras posaba su brazo en mi hombro izquierdo…-Pero tampoco podemos quedarnos en el inframundo, puede que el sea un Dios pero no tiene derecho a decidir sobre nuestras decisiones
-Mejor díselo de frente, y veremos que te responde.-dijo Minos…-Es hora que sigamos avanzando ya nos demoramos mucho
-Esta bien.-le respondí pero en mi mente aun seguía aquellos breves momentos de tensión, en la superficie terrestre…-Parece que no se conformo con quitarme a mi hijo sino que ahora me buscan como presunta asesina…-dije en susurro para mi misma, mientras los tres continuábamos con nuestro camino.
Seguimos caminando en silencio en lo profundo de la cueva, con ambos de mis brazo sostenía a mi retoño, del cual lo veía muchas veces, cuando la tuve en mis brazos por primera vez, me dio mucha nostalgia, y la razón fue por mi hija, mi pequeña Kanade, Nobunaga, no me permitió despedirme de ella nada, nada absolutamente nada, desde ese día mi corazón ha estado vació, sin mis dos hijos, no puedo hacer ahora las cosas bien, ahora que mi hija estaba en manos de esa mujer y todo gracias a la estupidez de mi padre, me plantee el propósito de recuperarla , y eso iba a ser no quería que mi hija fuera manchada por malos pensamientos y absurdas ideas, pero como estaba la cosa, todo se había vuelto muy complicado, y todo gracias a ella.
-Te aniquilare Mana.-dije en susurro, pero con firmeza
…
FLASHBACK
…
Hace 2 semanas y entrada la tercera, habían enterrado a mi hijo, yo no había estado en su funeral, pero por la forma en que estaba aquel día, claramente era un día de tristeza, dolor y culpa absoluta, aquel día llore, pedí que nadie me molestara en mi habitación, la lluvia torrencial fue presente ese día, truenos y relámpagos se escuchaban afuera, el sonido de la lluvia era estrepitoso, pero el sonido de la lluvia al igual que los relámpagos y truenos , no podían hacer que mi llanto pudiera evitarse escucharse en toda aquella sala.
Los siguientes días recibí las visitas de Fumito, Saru y Minos, los cuales tenían un semblante triste y serio, ellos forzaron una sonrisa hacia mi, pero eso me causo mas dolor, por mas que uno sonriera el dolor jamás desaparecería, la grieta en mi corazón era incurable y el frio viento del mes de febrero era mas fuerte y desbastador que nunca, pero tenia que ser fuerte, por mi hija, por MIS hijas, Nadeshiko y Kanade, aun tenia una razón de vivir, no podía siempre mantenerme de esta manera, pero superar esto de un momento a otro, era difícil, pero haría lo imposible, en ese mismo día recibí una noticia que me alegro un poco el día, los análisis de mi hija habían demostrado que ella no tenia nada malo, lo cual fue bueno para todos, pero también nos dijeron que moverían a mi hija de la sala de incubadoras, que por alguna razón la enfermera que vino a darme la noticia no me dijo el porque, lo cual me causo un mal presentimiento
Cuando había pasado una semana, yo había estado en rehabilitación en cuanto a la muerte de mi hijo, al igual que Fumito, y también durante esa semana había vuelto a pedir que me dejaran ver a mi hija, y lo mismo ocurrió no me permitieron, pero esta vez fue por mi estado, decían que tenia que mejorar un poco.
Paso la semana y la segunda y durante ese tiempo, hice mi mayor esfuerzo por que me permitieran ver a mi hija, pero todo fue en vano, nunca me lo permitieron, a lo cual rápidamente empecé a reclamar, la igual que todos los demás, incluso el doctor que me había atendido reclamo también, por la falta de respeto ante eso, pero aun no me lo permitieron lo cual me altero de sobremanera, y empecé a pensar varias cosas, del porque, pero fue hasta que me dijeron que no podía verla, por ordenes especificas del medico a cargo del hospital , y las cuales no me fueron especificadas, pero con el paso de los días me di cuenta o mejor fue cuando llego el penúltimo día para la pasar la tercera semana.
Durante la noche, yo estaba mirando el cielo nocturno por la ventana de mi habitación en el hospital , había vuelto a mis letargos del sueño, y por la posición de la luna, era mas de la media noche, la calma de la noche era fría, pero se volvió mas, por un extraño sentimiento que me recorrió por todo el cuerpo, era extraño, y profundo y daba miedo, mene mi cabeza de lado a lado, tratando de alejar aquel sentimiento, pero se hizo mas fuerte de lo normal, era una señal, una señal de peligro, un peligro latente, y fue cuando la puerta de mi habitación se abrió estrepitosamente, y fue ahí cuando vi a una de las enfermeras junto al doctor el cual traía entre sus brazos un pequeño bultito entre sus manos, ambos venían agitados al mismo tiempo que estaban asustados.
-Señorita Saya, tiene que tomar a su hija e irse de aquí o de la ciudad lo mas rápido posible.-dijo el doctor respirando agitadamente mientras se me aceraba y me entregaba aquel pequeño bultito, y el cual al verlo directamente, una alegría inmensa me invadió en mis brazos estaba mi hija a la cual había implorado ver durante mucho tiempo, mi bebe estaba dormida profundamente, aunque no podía distinguirla bien, mi bebe es hermosa, no importaba que defectos tuviera, entre mas podría ser mas hermosa…..-Señorita tiene que irse ya
-¿Por qué?, ¿Qué ha sucedido?.-pregunte de inmediato
-Para ponerlo fácilmente, Nobugana quiere quitarle a la bebe, cueste lo que cueste.-dijo el doctor lo cual provoco que apretara fuertemente mi bebe a mi cuerpo, ¿Por qué quería quitarme a mi bebe?, después de que el me dejo a la deriva, me humillo y me quito a mi otra hija, sin siquiera darme una oportunidad de explicarle lo que había pasado
-¿Por qué?.-cuestione seriamente
-Eso no lo sabemos, pero lo que sabemos es que si no se va de aquí con su bebe, usted jamás vera a su bebe.-dijo el doctor a lo cual solo lo mire cuestionable…-No sabemos que paso para que esto sucediera, pero, muchos policías vienen hacia aquí para encarcelarla por intento asesinato de una persona
-¡¿Eeehhh?!.-exclame en sorpresa
-Vallase ahora que tiene la oportunidad, toda la policía del estado de Tokyo viene a buscarla.-dijo el doctor mientras sacaba de su chaleco, una daga, era plateada y tenia unas extrañas letras escritas sobre ella, el maso de esta era de color negro, pero de un negro transparente y que por alguna razón tenia una pequeña incrustación de un metal lo cual hacia que el maso se llenara de algo en base a aquella incrustación…-Es un sable, esta daga es antigua, pertenece a aun antiguo clan el cual ya esta extinto, pero este objeto es símbolo de su valor, esta daga es imposible de romperse, es una daga que puede cortar cualquier cosa, es igual que Ecsaty, la Teigu, pero esta es igual de mortal que su espada Murasame, incrusta una maldición al provocar un corte sobre la victima, y en el maso se puede introducir ya sea veneno o cualquier cosa que sea de utilidad, entre ellas la sangre, tome este como protección, mi compañera la llevara a la salida mas segura
-Pero…
-No diga nada, lo único que le recomiendo es que no vaya a la casa donde su esposo vive, vaya hacia la región de Kyoto en las profundidades del bosque.-dijo el
-¿Por qué?, ¿Qué hay ahí?.-pregunte
-Se que esa persona que ha estado con su marido tío no es cualquier persona, en aquel lugar se encuentra la entrada al inframundo, esta oculta en lo profundo del bosque, tome la daga y esta bolsa.-dijo mientras me daba una bolsa un tanto grande…-En ella hay víveres tanto para usted como para su hija, así como medicinas, cosas de bebe, y ropa de cambio para ustedes, y unas cuantas armas, entre ellas dagas, es lo mas que podemos ayudar, pero tiene que irse ya
-Señorita vámonos tenemos poco tiempo.-dijo la enfermera mientras me sostenía del brazo levemente
-Pero, ¿y ustedes?.- cuestione con preocupación
-Por nosotros no se preocupe, estaremos bien, es mas importante usted que nosotros.-dijo el
-Pero…
-Vaya con cuidado, y espero que en un futuro nos volvamos a encontrar.-dijo el doctor, y cuando trate de preguntarle nuevamente, la enfermera me tomo fuertemente del brazo y me jalo rápidamente a la salida de la habitación a lo cual yo tuve que seguirla
En la oscuridad del silencio hospital, la enfermera me llevaba a un paso veloz, el camino por el cual nos dirigimos estaba totalmente desierto, lo cual me causo escalofríos, seguimos recorriendo aquel pasillo, hasta llegar a una puerta de salida, la cual era de metal, ella la abrió con dificultad y aquel puerta dio hacia unas escaleras las cuales iban a un profundo lugar
-Estas escaleras son especiales, nadie puede verlas, solo nosotros.-dijo la enfermera
-¿Eh?, ¿Cómo es eso posible?.-pregunte por curiosidad
-Fue solo un deseo o petición a cierta persona, que usted conoce bien.-dijo ella sonriendo…-Ahora baje esas escaleras las cuales la llevaran hacia el lugar que usted desee y si fuera posible, piense en aquel bosque así llegara segura
-Pero mi esposo y…-trate de decirle sobre Fumito y los demás
-Yo me encargare de eso, pero usted tiene que irse ahora.-dijo ella empujándome adentro de la habitación junto a las escaleras, cuando iba a reclamarle ella había cerrado la puerta detrás de mi, me acerque a la puerta y trate de abrirla pero cuando iba golpearla esta desapareció de un momento a otro, lo cual no me dejo otra opción que ir hacia las escaleras
Las escaleras al verlas e ir bajando sobre ellas, era totalmente difíciles de descifrar, parecían un laberinto, el cual era infinito, en mi hombro estaba posada la bolsa, la cual era algo pesada, y con ambos de mi brazos sostenía a mi hija que iba aun dormida, mientras baja me proponía a mirarla, era realmente hermosa, era idéntica a mi hijo ren, aquella matita de pelo color azul fuerte como la noche, su piel era blanca, casi como la mía, su rostro dormido y sereno era realmente tierno, y sus manitas sus manitas eran lo mas bonito que había visto, las tenia hechas puñito sobre su pecho, el cual bajaba y subía lentamente, era una bebe linda, y si estábamos en peligro ahora, tenia que protegerla, pero si me la arrebataban o algo peor, no podía protegerla, fue cuando lleve uno de mis brazos a mi cuello y saque la reliquia, el Gungnir, y me lo quite, cuando lo tuve en mi mano me dio miedo darle el Gungnir a mi hija, tenia miedo que ocurriera lo mismo que con Kanade, pero si no podía yo protegerla, un poder como este podía hacerlo, tenia que confiar, con miedo sobre mi pose el collar sobre mi hija, y para mi sorpresa, la reliquia hizo una resonansa a lo cual después le siguió una cálida y brillante luz ilumino el lugar tan oscuro y sombrío la luz poco a poco se opacó, para quedar después en la nada, el lugar volvió a su estado habitual , y fue en eso cuando mi bebe se removió y empezó a llorar
-¡waaa!
-Ah, te desperté.-dije sonriendo mientras la arrullaba, pero eso no parecía calmarla, ¿tendría hambre?, eso debía ser…-Ya ya, te voy alimentar pequeña
La alimente dándole pecho, a lo cual ella comió gustosa, parecía que no la hubieran alimentado en buen tiempo , termine de alimentarla y fue cuando desee estar en aquel lugar, el bosque de la región de Kyoto, fue en eso cuando, una puerta enfrente de mi, con temor me acerque a ella, era igual que la que use para entrar en este lugar, era de metal y pesada, como pude la abrí, y fue cuando un frio viento me golpeo, mi bata de hospital revoloteo, ante la fuerza del viento, aquel lugar al que había llegado era oscuro, salí del lugar donde me encontraba, y vaya que había sido cierto lo que me dijo aquella enfermera, el lugar donde estaba era aquel bosque, al estar ya ahí, me di la vuelta y vi como la puerta se cerro sola para después desaparecer ahora estaba en el silencioso y tenebroso bosque, por seguridad saque aquella daga de la bolsa, al verla detenidamente, esta en verdad era preciosa, mas que cualquier otra que haya visto incluso el, me había dicho que esta daga perteneció a un clan ya extinto, los clanes del antiguo Japón eran ya muy pocos los que quedaban entre ellos el clan Oda, al cual deje de pertenecer, ahora era del clan Nanahara, era el clan de los sellos y la capturacion, el poder de controlar a los Furukimonos era una gran ventaja en batalla, pocos clanes conocía y de otros pocos conocía su historia, deje de pensar en eso, y me adentre al bosque.
Pasaron algunos minutos hasta que llegue a una parte profunda del bosque, durante ese trayecto mi bebe aun seguía despierta, pero no teníamos la ropas adecuadas en absoluto, busque algo para poder acomodarla, y encontré un pequeña cantidad de hojas y la deposite, ahí, a lo cual ella se movió levemente en incomodidad, a lo cual, tenia que hacerlo rápido, puse la bolsa que traía sobre el suelo, y saque la ropa de cambio la cual al ver que era me sorprendí y sentí nostálgicos y tristes recuerdos, la ropa, era la que yo usaba durante el tiempo que yo cazaba, un uniforme de estudiante japonesa, eso era una clara referencia es que yo debía estar de nuevo cazando y claramente ya tenia a mi presa, sabia que ella no había muerto con aquellas heridas así que tenia que matarla, me cambie de ropa rápidamente y tire la bata de hospital lejos, al terminar de cambiarme saque una mudita de ropa de bebe así como pañales entre otras cosas, con cuidado destape a mi hija, no quería que se resfriara por el frio que había, la mudita se la puse rápidamente, pero con cuidado aquella mudita era de color blanco con rosa pálido, tenia estampados de pétalos de flores, era muy linda, cuando termine de cambiarla ella se movió, levemente y dio un hondo bostezo, ella ya tenia sueño
-Hora de dormir, ya es muy tarde pequeña, esperemos a que tu padre y tu tío lleguen.-dije mientras me sentaba sobre una roca y guardaba la daga en la bolsa y empecé arrullar a mi bebe…..-Nadeshiko…mi niña, no dejare que nada te pase, incluso si yo muero al igual que mi madre yo te estaré cuidando de una u otra forma, también tu padre y tu tío, no importa si el mundo se vuelve contra a ti, siempre habrá una o dos personas que te apoyen, incluso en la adversidad, yo logre encontrar el confort y el calor del amor, y se que tu a pesar de que no o si recorres mi mismo camino, siempre habrá una luz de esperanza, porque….en la oscuridad la luz brilla con mas intensidad que nunca
Estuve en ese lugar no se cuanto tiempo, en todo ese tiempo había estado jugando y mirando a mi pequeña, la cual no se había dormido aun, parecía que ella estaba esperando a alguien o algo, y fue en ese momento cuando un sonido en el bosque me alerto, apreté a mi hija contra mi y sacaba a la daga y me puse en guardia, aquel sonido se fue haciendo mas y mas fuerte, y en eso dos sombras emergieron de los profundos árboles del bosque, y estas se acercaron peligrosamente hacia mi
-Den un paso mas y no dudare en matarlos.-dije seriamente, mientras sentía como mi poder de Furukimono volvía a fluir en todo mi cuerpo
Las sombras se acercaron mas y mas hasta sentirlo a 1 metro de distancia de mi y mi bebe, apreté con mas fuerza a mi bebe, la cual por alguna extraña razón balbuceo, o mejor dicho un bostezo, lo cual me alegro, pero me preocupo, deje de mirarla mientras seguía apuntando con la daga aquellas personas las cuales no se iban
-No lo repetiré, váyanse o…
-Ya basta de eso, pervertida
Aquellas palabras y voz me fueron muy familiares, no mejor dicho me son familiares, podría ser, no tenia que ser, ¿Cómo habían llegado hasta aquí?
-¿Minos?.-pregunte hacia aquellas persona, la cual fue iluminada por la luz de la luna, y si, si era el, entonces eso quiere decir que la otra persona seria…-¿Fumito?
-Querida.-escuche su voz detrás de Minos y como se acercaba a paso rápido hacia mi, el alivio de escuchar su voz me lleno de felicidad, pero cuando lo vi, la preocupación, me invadió en sobre manera
-Fumito, ¿Qué te paso?, ¿Quién te hizo eso?.-pregunte mientras tocaba una de sus múltiples pero leves heridas en su rostro
-Nobunaga.-dijo el levemente
-¿Qué?.-cuestione anonadada, el nombre que me dijo, no podría ser, pero de ser así, ¿Por qué?...-¿Qué fue lo que dijiste?
-Fue tu padre, Saya, ese maldito bastardo, fue en busca de Fumito.-dijo Minos a lo cual yo voltee sorprendida
-Pero, ¿Por qué?.-cuestione, acaso tenia que ver por la misma razón por la cual me sacaron del hospital a escondidas
-Tu tío Saru, que por cierto déjame decirte que es el nombre mas idiota que he escuchado, pero bueno que se le va ha hacer, gracias a el, estamos aquí, y también déjame decirte que no a cualquiera le agradezco mejor dicho, nunca en mi vida le dicho un "gracias" a nadie, pero eso para después te cuento, a lo que iba, gracias a el estamos aquí, el bastardo de tu padre puso una orden de bajo arresto en primer grado.-dijo Mino serio
-Pero, ¿a que se debió eso?.-cuestione mientras saca especulaciones
-Por intento de homicidio.-dijo Minos como si del clima estuviera hablando
-¿Homicidio?
-Fue contra esa puta que provoco tu aborto Saya, esa tal Mana, ella llego hasta Nobunaga y te culpo a ti y a Fumito , parece que la encontraron en grave estado, a parte de las heridas que le provocaste hubo otra pero fue mas profunda que las que tu le hiciste.-dijo Minos mirando hacia el lugar por donde ellos habían venido
-¿Pero como fue posible?, Nobunaga, ese….conoció y conoce a Mana tal y como es, lo que hizo en la guerra de hace 100 años, por su culpa perdimos a mas de la mitad de la población japonesa por su estúpida venganza, y la cual aun sigue, ¿Cómo fue capaz de creerle?.-dije indignada
-Sea como sea como lo hizo, consiguió que el supuesto Oda Nobunaga, cayera en sus mentiras, y no solo eso, quería atraparlos, también quería quitarte a tu hija.-dijo Minos mirándome nuevamente
-¿Qué?, ¿Por qué?, el mismo la llamo de la forma las vil y cruel, y después de eso me la quiere quitar tal y como lo hizo con Kanade, solo por capricho.-dije enojada y apretando levemente a mi bebe
-Eso no lo se, pero lo único que digo es que fue bueno que salieras del hospital, parece que Saru movió a sus únicos cómplices en el hospital donde estabas.-dijo Minos sonriendo con diversión
-¿Eh?, ¿Mi tío hizo todo este movimiento?.-cuestione
-Algo así querida.-dijo Fumito acercándoseme y besando levemente mi frente…..-Después de todo fue el hombre que logro unificar a Japón, pero mas importante es que logramos escapar a tiempo, sino, no estuviéramos aquí, pero lastimosamente tenemos que ocultarnos por nuestra seguridad y la de nuestra hija por supuesto , y hablando de mi hija, ¿Cómo es?
Fumito que estaba cerca de mi bajo su mirada al bultito que traía entre brazos, podía ver como sus ojos se habían iluminado, ese brillo de ojos solo lo había visto cuando Kanade había nacido, esos ojos eran especiales y mas con ese brillo, Fumito llevo una de sus manos la cual poso en la cabecita de Nadeshiko, y le dio una leve caricia.
-Es hermosa.-dijo Fumito con un hilo de voz…-Se parece mucho a ti amor
-Fumito…
-¿En serio?.-pregunto Minos, a lo cual yo volteé y fruncí el ceño levemente…-Veamos a la pequeña Hentai
-¡Minos!.-exclame ante tal mención de mi hija, pero cuando menos me lo espere el ya estaba a un lado mío viendo a mi pequeña
-Umm, no se parece mucho a ti.-dijo Minos sin ninguna empatía
-Oye, de eso se trata, los hijos no deben parecerse físicamente a los padres.-dije un poco molesta
-Lo se, pervertida, pero si te digo que no se parece no se parece a ti, claramente tu no tienes el cabello azul fuerte como la noche.-dijo Minos señalando a mi bebe
-Ahhh, contigo no hay remedio.-dije en suspiro
-Como sea, vamos tenemos que seguir.-dijo Minos
-¿Eh?, ¿Seguir a donde?.-pregunte mientras guardaba la daga
-Solo queda un día para que bajemos al Inframundo.-dijo Minos mirando al cielo nocturno
-¿Cómo esta eso?.-pregunte
-Mi señor se entero de lo que paso, así que fue complaciente con ustedes, les dio un mes para que bajaran custodiados por mi al Inframundo y ese plazo esta por cumplirse, además es mejor que vayamos ahora, esperar hasta mañana seria tedioso.-dijo Minos
-¿Pero por donde vamos a bajar al Inframundo?.-pregunto Fumito
-Mi señor abrió una puerta en este lugar para que bajemos al inframundo.-dijo Minos….-La puerta que lleva al Inframundo se encuentra en lo profundo de este bosque en una cueva
-¿Qué tan lejos esta?.-pregunto Fumito
-Diría que 1 hora caminando.-dijo Minos
-Es mucho.-dijo Fumito
-Si, pero el trato hecho esta, además será mejor que partamos ahora, no sabemos cuando ellos vengan hasta Kyoto para buscarlos.-dijo Minos seriamente…-Si vamos ahora, puede que ellos no los puedan encontrar, después de todo ellos no podrán detenerlos por mucho tiempo
En eso pensé en las personas que me ayudaron a escapar así como Saru los ayudo a escapar a ellos, pero claramente no corrieron con la misma suerte que yo, y claramente ellos estarían deteniéndolos mientras tanto, pero yo quería regresar a mi casa, ahí había dejado a Murasame y a Shambala, esas Teigus eran importantes para mi, además de que ayudarían mucho en esta situación, pero ahora no podía ir ahí
-Vamos, rápido.-dijo Minos enfrente de una parte para ir a lo profundo del bosque
-Amor, vamos, mientras lejos estemos de Nobunaga mas a salvo estaremos, espero.-dijo Fumito a lo cual yo volteé a verlo y vi como el se cargaba la mochila
-Fumito, en tu condición no es bueno que cargues eso.-dije preocupada
-No importa, es mejor que traigas a nuestra hija, eres la mas adecuada para proteger a nuestra pequeña Nadeshiko
-Fumito…
-¿Qué tanto hacen?, Vamos.-nos llamo de nuevo Minos a lo cual yo y Fumito solo lo seguimos
El bosque de Kyoto era el mas basto y hermoso, en el día, en la noche era como la misma boca del lobo, era muy tenebroso, hacia mucho tiempo que no tenia esta sensación de estar en movimiento casi constantemente, era un sentimiento triste y nostálgico, ¿Qué había buscaba en ese entonces?, ¿Qué quería descubrir de mi?, ya no lo recuerdo, en ese entonces mis pensamientos eran muy nublosos y difíciles de reconocer, parecía que en ese entonces no tenia un propósito para vivir, parecía que lo que hacia en ese entonces era solo para sobrevivir, pero creo que la supervivencia nunca va a cambiar, siempre he estado en supervivencia, nunca he de relajarme ya que cuando menos me lo espero siempre hay algo asechando en lo mas profundo.
…1 hora después…
Tal y como había dicho Minos, la cueva en serio quedaba una hora de caminata de donde estaba yo esperándolos, mientras mas nos adentrábamos en el bosque, el frio y la soledad era mucho mas presente, calaba hasta los huesos incluso yo empecé a titiritar del frió, le pedí a Fumito de inmediato el cobertor para cubrir a la bebe que no dudo en dármelo a lo cual cubrí con rapidez a mi hija , la cual se había movido a causa del frío.
-Ya llegamos.-escuche a Minos decir mientras el se quedo mirando una gran roca cubriendo lo que seria la entrada, me acerque al igual que Fumito a lo cual solo nos miramos con preocupación.
Fue en eso cuando una fuerte luz violeta nos cegó, al igual que el sonido de algo siendo destruido o abierto y el viento fuertemente estaba soplando casi como un tornado, era demasiado fuerte, apenas logre sostenerme en pie, pero todo eso fue casi momentáneo, todo lo que sentimos, escuchamos y vimos desapareció, poco a poco volví a posicionarme ya que me había caído por la gran presión que sentí ante todo eso, abrí mis ojos con cuidado cuando logre acostumbrarme nuevamente a mi visión lo que mis ojos contemplaban era irreal, mire a Fumito que estaba a un lado de mi, y vi que el estaba igual que ante lo que nuestros ojos veían. Ante nuestros ojos se encontraba una gran puerta de color rojo con negro claro, tenia detalles hechos finamente, al igual con varias letras las cuales parecían ser la lengua muerta, aquella solo los dioses solo tenían su conocimiento frescamente, la puerta tenia varias cadenas, las cuales no parecían ser hechas de hierro, parecía un extraño material, y al ver arriba se encontraba escrito con letras griegas, las cuales me fueron fácil de leer
-Inframundo, ¿eh?.-dije en susurro para después ver a Minos el cual estaba vistiendo su armadura…-¿Cuándo fue que tu…?...-deje mi pregunta a medio decir cuando el volteo a verme con una sonrisa
-¿Eh?, ¿La armadura?, ya le tenia preparada.-dijo el simplemente para después volver a ver la puerta…-¿Listos?, después de esto no hay marcha atrás
Ambos nos miramos con nuestras miradas de preocupación, pero , ¿Qué mas podíamos hacer?, solo esta opción nos quedaba, solo esta, además la advertencia que me dio Minos cuando su señor acepto la propuesta seguía en mi mente presente desde hace mucho tiempo, pero ya no había vuelta atrás
-Guíanos Minos
…
FIN FLASHBACK
…
El silencio reino por mucho tiempo mientras yo me había encontrado sumida en mis recuerdos, en serio, todo este se esta saliendo de control, si esto sigue, el mundo que supuestamente se había restaurado se haría añicos, y seria más fácil, si esa maldita obtiene el secreto de como controlar a los Furukimonos, seria nuestro fin, ahora no podía pensar en un plan, no sabia que hacer, este asunto con el Dios del Inframundo y el reciente problema de esa maldita, van a provocarme un dolor fuerte de cabeza, seguí caminando detrás de Minos, por un poco mas de tiempo, hasta que escuche como este mismo tiraba algo, y sentí como de nuevo el viento volvía golpear mis mejillas, tenia mi mirada pegada en mi hija y en el suelo, hasta que alce mi vista y me quede paralizada con lo que veía
-Bienvenidos al Reino de los Muertos.-dijo Minos mientras miraba todo aquel paisaje
Mi impresión fue de miedo y curiosidad, el miedo fue porque aquel lugar estaba cubierto e impregnado de la esencia de la muerte, el paisaje era de menos, estaba todo desolado, solo que a lo lejos a la vista podían verse muchos templos, los cuales se alzaban gloriosamente sobre el firmamento, no había vida vegetal en este lugar, y si hubiera serian solo plantas secas o muertas incluso animales muertes, mientras miraba logre escuchar ruidos, o mejor dicho sonidos de alguien, ¿gritando?
-¿Qué fue ese sonido?.-pregunto Fumito a Minos el cual estaba en el mismo estado que yo
-Lo que escuchan son los lamentos de las personas recibiendo los castigos encomendados por nosotros los Jueces del Inframundo, en este lugar existen varios infiernos en los cuales se subdividen, y dependiendo de las acciones que haya hecho la persona que murió, será asignada su alma a uno de los cuantos infiernos, mientras mas maldad haya hecho esta persona el infierno que le sea asignado será mucho mas tortuoso, cada infierno es totalmente infame además de que cada infierno supera uno con otro, pero cada infierno da un castigo justo, pero como dije, si esa persona hizo cosas malas será su alma asignada a uno de los infiernos, pero si esta hizo mayormente cosas buenas, su alma será enviada a los campos elíseos en donde su alma tendrá el descanso eterno, pero si no fue buena, pues será condenado a sufrir eternamente.-dijo Minos entre risas lo cual me dio un poco de pavor….-Pero bueno no estamos aquí para eso, vamos
Minos empezó a caminar entre el gran suelo rocoso, el cual era de color negro claro con morado oscuro, incluso el suelo me parecía totalmente peligroso, aquí nadie puede confiarse, vi como Minos se había quedado parado viéndonos, con una cara de expectación en su rostro, incluso su mirada parecía reírse de nuestro estado, mire a Fumito sobre mi hombro el cual me devolvió la mirada y asintió levemente mientras tomaba mi mano en un fuerte apretón el cual yo devolví, y comenzamos a caminar siguiendo a Minos
Durante el camino el paisaje no cambiaba, era totalmente desolado, el grito de lamentos era siempre presente, pero fue hasta que pasamos sobre un lago, era horrible, podían verse cadáveres, incluso había unos que aun se movían, tenia ganas de vomitar por lo que vi, era repugnante
-Este lugar también esta custodiado.-dijo Minos deteniéndose y mirando el escenario…-Este es el lago de los muertos, podía decirse que es otra prisión, este lugar esta custodiado por Caronte
-Caronte.-dije en susurro
-Así es, pero los estoy llevando por un atajo, si cruzamos todo el Inframundo seria mas tarde llegar ante mi señor.-dijo Minos…-Este atajo nos corta el tiempo a la mitad, aunque tenemos que pasar por varios lugares que para ustedes son desagradables, pero para mis son muy divertidos
-Estas loco te lo dije una vez.-dijo Fumito seriamente
-No, pero gracias por el cumplido.-dijo Minos entre risas….-Bueno sigamos dentro de poco llegaremos a un lugar que tal vez ustedes no se esperarían en el Inframundo
Seguimos caminando mientras pasábamos por aquel lugar, el olor incluso infame, ni siquiera podía respirar, el agua del lago estaba totalmente contaminada, pero no podía deducir que seria, ya que Minos habia dicho que era una prisión, así que el lago podía estar contaminado por la maldad de las personas o por sus mismos cadáveres, avanzamos mas hasta que perdimos de vista aquel lugar repugnante, no entiendo como algo como eso puede existir, pero bueno, que se puede hacer, mire sobre mi hombro y observe que el lugar se iba perdiendo mientras avanzamos, y fue en un poco de tiempo hasta que vi un hermoso lugar, en serio Minos tenía razón sobre lo que dijo, era muy hermoso el lugar en el que estábamos ahora, había muchas flores de todo tipo, y daba una hermosa fragancia al lugar, era el lugar mas vivido que había visto hasta ahora en el Inframundo
-El jardín de Eurídice-dijo Minos mientras lo volteaba a ver...-Si, este es el lugar mas bonito que te encontraras aquí, bueno es el único mejor dicho, este lugar pertenece a Orfeo de Lira así como a su prometida Eurídice eh ahí el nombre del Jardín, Orfeo es el mejor tocando el arpa aquí, mi señor siempre esta encantado de escucharlo tocar, ¿saben?
-Esta vez te doy la razón, este lugar es muy relajante.-dije respirando e inhalando fuertemente la aroma de ese lugar
-Si, verdad.-dijo Minos sonriendo…-Después conocerán a Orfeo y Eurídice, debemos seguir, dentro de poco llegaremos a donde yo hago mi trabajo
-¿Trabajas?.-pregunto Fumito sorprendido
-Si, ¿Por qué?.-pregunto Minos sonriendo
-No pareces del tipo que trabaja, además de que nunca te vi ejerciendo tu profesión mientras estuviste en mi casa, siempre estabas de vago.-dijo Fumito recordando
-¡NECESITABA VACACIONES!.-grito Minos exasperado…-Además, me convertí en mandilón cuando la pervertida ya no pudo hacer nada, así que, ¡NO ESTUVE DE VAGO!
-Esa no me la creo necesito ver eso con mis propios ojos.-dijo Fumito sonriendo divertido
-No me provoques Güerito.-dijo Minos amenazante
-Ya esta bien ustedes dos, van a despertar a Nadeshiko.-dije arrullando a mi bebe la cual se había movido por el ruido que habían hecho
-Okey, paz momentánea, pero estas advertido Güerito.-dijo Minos alzando sus manos en son de paz
-No soy rubio soy castaño.-dijo Fumito en defensa
-Me vale.-respondió Minos empezando a caminar devuelta
…15 Minutos después…
Lo que estaba ante mis ojos, era impresionante e intimidante a mi punto de vista, enfrente de nosotros se encontraba una gran edificación estilo romana, la cual se alzaba esplendorosamente ante nosotros, era de color blanco porcelana, sus pilares estaban bien esculpidos hasta el mas mínimo detalle, las letras que mostraban orgullosamente a la gran altura representaban lo que esta edificación quería decir, al voltearme a tras podía ver las demás edificaciones, las cuales mostraban su fuerza y poder, pero esta, era mucho mas impresionante.
-¿Qué te paso, te comieron la lengua los ratones?.-pregunto Minos mientras se había posicionado enfrente de mi cerca de mi rostro a lo cual yo me sorprendí
-Eso no importa.-dije desviando mi mirada
-Que mentirosa, pero bueno es muy orgullosa para admitirlo.-dijo Minos entre risas
-Y tu un presumido que solo sabe dar vergüenza.-dije dándome la vuelta ignorándolo
-¡¿QUE ME DIJISTE?!.- grito el furioso a lo cual yo seguí ignorando
-Lo que oíste tonto.-dije sin verlo
-Eres una…
-Ya basta.-dijo Fumito poniéndose en medio de ambos…..-Discutiremos luego nuestras posiciones
-No te metas Güerito.-exclamo Minos en protesta
-Lo hago para que no se maten.-dijo Fumito
-Buen punto cariño.-dije sonriendo
-Solo lo llamas así cuando te da la razón.-dijo Minos suspirando
-No es cierto, verdad cariño.-dije dándole un giño a lo cual Fumito se sonrojo y volteo a otro lado
-Bueno, vamos, entren.-dijo Minos señalando la entrada de la edificación…-Aquí es donde yo trabajo, pero mas antes, me presentaré como es debido Soy el Primer Juez del Inframundo, uno de los espectros mas fuertes de las filas del Señor Hades Dios de los Muertes, Soy Minos de Griffo a su servicio
-…
Después de aquella impactante presentación de Minos entramos a aquellas edificación, o mejor dicho al primer y decisivo tribunal de Justicia del Inframundo, el interior era mucho mas impresionante que afuera todo lo que había ahí era totalmente muy fino que hasta con un pequeño toque se destruiría, los muebles, las cortinas las alfombras, todo era muy fino, además de que el palacio de Justicia era tal como su nombre lo decía, Palacio de Justicia, y cuando nos adentramos mas a ese lugar, enfrente de nosotros apareció lo que parecía ser o mejor dicho era un tribunal, en donde un Juez tenia toda la información así como sus acciones pasadas y daba el Juicio definitivo a la personas que el estaba juzgando.
-Minos.-dijo alguien en donde su voz hizo eco en aquel lugar
Mire alrededor al igual que Fumito buscando el origen de esa voz , y vimos que por donde veníamos se escuchaban pasos, eran casi rápidos, y fue cuando una silueta de una hermosa mujer de cabello lila fuerte y brillante, de piel pálida y de hermosos color lila claros, vestida con un elegante vestido de seda color oscuro con decoraciones de color dorado en los bordes del vestido, ella al vernos se quedo sorprendida
-Señorita Pandora.-dijo Minos saliendo de donde se había ido…-¿Desea algo?
-Minos de Griffo, ellos son…-aquella mujer llamada Pandora dejo su respuesta al aire ante su sorpresa
-Oh, ellos, son las personas a quien cito nuestro señor en persona para conocer a la criatura que esta dama lleva en sus brazos.-dijo Minos señalándonos
-¿En serio?, ¿Son ellos?.-pregunto ella incrédula
-Lo son.-dijo Minos seriamente y con confianza…-Después de todo ellos pertenecen a los clanes mas fuertes de su mundo
Aquella mujer escucho atentamente lo que Minos estaba diciendo, mientras nos inspeccionaba cuidadosamente con su mirada, hasta que se concentro en un solo punto…mi bebe, al ver su punto fijo rápidamente apreté contra mi pecho en señal de protección, aquella mujer no le tenia la mas mínima confianza, sea quien fuera, no dejaría que nos hiciera nada, teniendo eso en cuenta concentre mi poder, haciendo que entra en mi modo neutro, sentí como ese poder corría feroz mente sobre todo mi cuerpo, pero mas en mi ojos los cuales se volvieron rojos y viendo con firmeza a esa mujer que pude ver como se asusto poco, pero este le duro poco para volver a su semblante serio, cerro sus ojos un momento para sacar un suspiro, y fue cuando volvió a abrir sus ojos y abriendo su boca para hablar.
-En ese caso, sean bienvenidos.-dijo ella haciendo una reverencia….-Mi nombre es Pandora soy la comándate de los espectros yo dirigió sus tropas así como dar sugerencias en batalla, además, soy la hermana mayor de mi Señor Hades
-¿Hermana?.-cuestione un poco sorprendida, esa mujer era la hermana del Dios de los muertos, viendo como ella era, el Rey de los muertos podía ser igual de sereno que ella.
-Si, lo soy, pueden llamarme por mi nombre y me gustaría saber sus nombres.-dijo ella dejando de hacer la reverencia y mirándonos con serenidad y amabilidad, mire con duda a esa mujer, después pose mi mirada hacia Fumito, el cual también estaba igual que yo, pero asintió ante la propuesta de Pandora
-Mi nombre es Fumito Nanahara, y ella es mi esposa Sakura Saya Nanahara.-dijo Fumito presentándonos a ambos…-Y la pequeña que tiene mi esposa en brazos es mi hija Nadeshiko Saya Nanahara
-Nadeshiko, muy bonito nombre para una niña.-dijo Pandora sonriendo y haciendo una reverencia…..-Un placer clan Nanahara, ahora que todos estamos presentados, es hora que vayamos a Giudeca, todos
-¿Giudeca?.-cuestiono Fumito
-Es el palacio donde de esta se encuentra nuestro señor Hades.-dijo Minos
-….
-…
-No tienen que pensarlo mucho, ya están aquí, y fue su decisión, además mientras mas rápido se hagan las especulaciones mas rápido se harán las cosas.-dijo ella caminando hacia adelante pasando delante de nosotros con elegancia pero con la sensación de la preocupación latente, cuando voltee a verla, ella se había detenido mirándonos expectante….-Síganme
Por alguna extraña razón, aquellas palabras fueron un tanto hipnotizan-tés, pero ella tenia razón, no podía dudar en nada, así que voltee a ver a ambos hombre detrás de mi, a lo cual empezaron a caminar siguiendo a la mujer al igual que ellos yo me moví
Salimos de aquel lugar y empezamos a subir escaleras, durante un tiempo, y llegamos a un gran palacio de color blanco, era mucho mas impresionante que el lugar donde Minos desempeñaba su trabajo , peor al igual que donde habíamos estado antes los detalles eran bien hechos y muy finos, me quede mirando un poco aquella gran y hermosa edificación, para después seguir a Pandora hacia la entrada de Giudeca, el palacio del señor del Inframundo
