Antes que nada, como siempre perdón por la tardanza , pero esta vez en serio la escuela me esta matando, se acumularon los exámenes los típicos así como los cumulativos, pero valió la pena ya que tengo mas tiempo libre para escribir, así que espero me perdonen, por cierto ya solo quedan 3 capítulos para el final y por lo que verán los capítulos son mas largos lo cual lo hago para abarcar mas y también lo hago para no dejar inconforme a ustedes pequeños y lindos y lindas lectoras, así que espero que les guste el capítulo como siempre, espero como siempre su apoyo en todos mis futuros proyectos y antes de que me valla, espero que no me maten en el capítulo final, ¡POR FAVOR POR QUE LA HISTORIA CONTINUA!, además de que en este capítulo me esforcé demasiado en que quedara como yo quería incluso lo borre mas de una vez todo, pero bueno esa es historia de otro cuento, así que ahora si, disfruten

Marati2011: bueno gracias como siempre por comentar, y respondo tu comentario, de que si la cosa se volverá mucho mas grave , demasiado y te pido que no me vayas a matar en lo que hacer al final de la historia, ¡TE LO PIDO! TTnTT

Algunos personajes que aparecen aquí no son de mi propiedad, solo algunos, unos pertenecen a Kurumada y Ranmaru en este capitulo, los demás son invención mia

Capítulo 12.2.- UNDERWORLD PART 2

-Guideca.-dije casi en susurro, pero sentí como mi voz había sido tan audible, que incluso sentí como las miradas de Minos de la señorita Pandora se enfocaron en mi

-¿Estas sorprendida?.-Minos me pregunto a lo cual yo asentí levemente

-En ese caso esa sorpresa debo tomarlo como un cumplido, y tal vez mi señor le parezca igual.-dijo la señorita Pandora la cual había caminado enfrente de nosotros y volteándonos a vernos levemente sobre el hombro

-Eso espero señorita.-dijo Fumito seriamente

-Tiene mi palabra, pero solo por este momento.-dijo ella

-¿Por qué solo por este momento?.- pregunte de inmediato ante tal respuesta

-Porque entrando aquí, el que toma las decisiones es mi señor Hades, sin importar que sus tres Jueces den sus opiniones o hasta los Dioses Gemelos no pueden intervenir casi, pero eso es en caso cuando es un asunto con alguien quien no es de su agrado.-dijo ella

-¿Lo que quiere decir que si nosotros no somos de su agrado estamos muertos?.-pregunte con desconfianza a lo que ella solo sonrió levemente y dejo de vernos para ver directamente a aquella edificación

-Solo rece, y esperemos que eso no suceda.-dijo ella a lo cual ella camino mas hasta estar cerca de los escalones para dar hacia la entrada…-Ya es hora, Señor y Señora Nanahara

Fumito y yo nos miramos de inmediato preocupados, nuestras miradas que se habían estado fijamente una sobre otra, se dirigieron al bultito que traía en mis brazos, mi bebe estaba dormida, al cual movía lentamente sus bracitos y hacia gestos levemente en su bonita carita, al verla tan indefensa y desprotegida la abrace contra mi cuerpo, y fue en eso cuando sentí unos brazos a mi alrededor, los cuales conocía muy bien, pero aun así quise asegurarme, levante mi mirada la cual estaba sobre mi bebe y fue cuando vi a esa persona, a la cual odie y ahora amo, mi esposo, Fumito, el cual estaba igual de preocupado, pero el solo asintió sin decir una palabra, pero el abrazo fuerte que el me estaba dando a mi y a mi hija, demostraba protección y preocupación, ante todo, comprendiendo su abrazo y lo que transmitía, dirigí mi mirada hacia la señorita Pandora y a Minos los cuales estaban esperando, la señorita estaba calmada, pero Minos podía decirse que estaba igual que nosotros, así que con valor y determinación hable

-Vamos, no tenemos tiempo que dudar.-dije

-Que buena respuesta.-dijo ella

Cuando dijo eso, yo y Fumito empezamos a caminar hacia los escalones, los cuales daban a la entrada de Guideca, Minos quien estaba un poco mas alejado de los escalones, solo asintió dándonos un poco de confianza, pero me dio mas confianza cuando puso su mano sobre mi hombro, el frió de la armadura traspaso la tela de mi cuerpo, pero el frió de esta solo se debía al tiempo, mas yo sabia que esta armadura podía emanar una cálida temperatura, le dije un "gracias" en susurro a lo cual pude ver como el me respondía "Pervertida", lo cual me saco por primera vez una sonrisa durante todo este pesado y largo tiempo que había pasado.

Al a ver subido los escalones, y estado enfrente de la puerta, la señorita Pandora abrió la puerta la cual hizo un ruido de madera rechinando, esta se abrió poco a poco, y dejo ver desde donde estábamos, un gran salón, en el piso en medio estaba una gran alfombra roja, la cual se veía majestuosa ante los varios pilares en la estancia, la cual era de color blanco levemente fuerte, escuchamos como Pandora nos dio la orden de entrar la cual seguimos sin reprochar o preguntar, al adentrarnos al salón, era mucho mas increíble desde adentro, cuando entramos varias antorchas empezaron a encenderse, hasta iluminar toda la estancia, los pilares al igual que los de afuera, eran muy finos que con cualquier toque podían romperse, se encontraban decorados con mantas de colores fuertes, y claros, los cuales eran negro, rojo, morado fuerte, y jinda, los cuales le daban una aura de majestuosidad y de terror por parte de las antorchas, miraba cada centímetro inspeccionándola cuidosamente, fue cuando fije mi mirada al frente, la alfombra de color rojo tenia un fin, el cual era la muestra de unos escalones, los cuales se alzaban con elegancia y perturbación, con mirada seguí a donde llevaban aquellos escalones, los cuales no eran muchos, pero eran suficientes, para demostrar la autoridad de aquella persona, cuando llegue con mi mirada al punto final de los escalones, un trono, el cual estaba finamente tallado y esculpido con los mas exquisitos detalles, varias decoraciones como alfombras y mantas se encontraban ahí donde el trono estaba, el cual además de los finos detalles, había alguien ahí, sentado serenamente esperando pacientemente, el aura de ese alguien era una sensación mas extraña, el casi como el miedo mismo o mejor dicho la muerte, cuando llegamos al final de la alfombra Pandora y Minos se detuvieron abruptamente y se inclinaron mostrando respeto, pero no solo estaba el, fue en eso cuando las antorchas que habían estado iluminando la estancia se apagaron, dejando todo en oscuridad, por breves momentos, para después iluminarlo todo con un fuerte luz plateada, la cual provino del techo de la estancia, la cual ilumino de mejor manera el lugar, la luz me segó por unos momentos, cuando logre acostumbrarme a la luz, mi vista se dirigió hacia donde provenía, el techo del lugar estaba hecho con cristales, adornados con imágenes de ángeles, con y sin armas, así como unos rostros expresivos denotando la tristeza, la furia y la valentía, los colores con los que fueron pintados fueron reflejados en el suelo y paredes de la estancia, quitando un poco de la esencia de terror en la estancia, y cuando toda esta estancia quedo iluminada tal y como había sentido no solo estábamos nosotros junto con el.

En el trono a cada lado, se encontraban dos hombre, los cuales eran casi idénticos, salvo que cada uno tenia un color diferente de cabello y de ojos, así como una estrella de cinco picos en su frente, uno de ellos era Rubio y de ojos de mismo color, de piel pálida, en su rostro una sonrisa estaba formada en su rostro, lo que vestía era una túnica de estilo griego de color negro con encajes de dorado los cuales se ajustaban a su pelo y ojos, el otro el cual era idéntico en rostro así como en facciones, solo que su color de cabello y ojos era de un hermoso color negro al igual que el otro usaba una túnica de color pero con encajes de color gris, ambos idénticos, pero lo que mas resaltaba en ambos era una estrella de cinco picos, la estrella de cincos picos que se reflejaba en el rubio era totalmente transparente en color, pero marcada con líneas de color claro, en cuanto a la estrella del pelinegro era totalmente de color negra sin ningunas líneas como las del rubio, ellos me miraban fijamente con una sonrisa al igual que yo, pero su mirada era mucho mas penetrante era como si quisieran saber mis pensamientos.

Deje de verlos, para enfocar mi mirada a las demás personas presentes, las cuales estaban a una distancia prudente de donde estaban los escalones, se encontraban tres hombres, entre los cuales estaba Minos, junto a Pandora, los dos hombre que no conocía, traían puesta una armadura idéntica en color a la de Minos , pero de diferente diseño, uno de los hombres era rubio como el que estaba aun lado de ese hombre, pero la leve diferente era que el tenia las cejas unidas, eso se me hizo gracioso, pero no podía reírme y menos en un lugar como este además de que sus facciones eran por demás neutras, parecía que ese hombre no poseía emociones ya que su expresión en ese momento era casi de molestia, ya debía suponer porque , ese hombre rubio al igual que Minos y el otro no portaban su casco, el segundo hombre que estaba al lado del rubio, tenia el pelo negro y sus ojos de color violeta oscuro, dando un toque hermoso a su apariencia, en su rostro se mostraba una gran actitud de sobre confianza, y el siguiente al lado del pelinegro era Minos, si no mal recuerdo el había dicho que el era el primer Juez del Inframundo, así ellos iban formados en cuanto a posición de poder o mejor dicho del cargo que ellos tenían en el Inframundo si era así, entonces esos dos eran los hermanos de Minos, como me había dicho antes.

Sentí como Fumito había posado su mano sobre mi hombro, y lo apretaba levemente, deje de mirar a los Jueces para enfocar a Fumito el cual estaba totalmente tenso, con una mano agarre a mi bebe dejando la otra desocupaba, para llevarla a la mano de Fumito en donde estaba apretando levemente, la pose sobre la suya sobresaltándolo poco, pero mas no quito su mano, solo apretó mas mi hombro, el me miro preocupado y asustado, y con apreté mas mi mano sobre la suya tratando de calmarlo y transmitirle que mi estado era igual que el de el.

-Mi señor, Yo Minos de Griffo he traído como usted pidió a la madre y al padre junto a la criatura que es la portadora y reencarnación de Fine, la sacerdotisa eterna.-escuche como dijo Minos firmemente a lo que Fumito y yo volteamos

-En ese caso, buen trabajo Minos de Griffo

Una fuerte y estremecedora voz se escucho en todo el recinto, dejándolo todo en total muerto silencio, en el trono estaba el Gobernante de todo el Inframundo y uno de los tres dioses mas fuertes de la mitología Griega actual, Hades Dios de los Muertos, su apariencia era totalmente diferente a lo que yo me imaginaba, su piel era pálida justo al tono claro de la luz de la luna, su rostro era fino y muy bien fraccionado, ojos, boca, nariz eran totalmente perfectos incluso sus ojos eran hermosos, eran de un color azul pero con toque de verde claro y fuerte, su semblante era totalmente calmado y sereno lo cual yo no esperaba de un dios de los muertos, su cabello era largo y de color negro como la noche, además de fino, el vestía una túnica igual que los otros que estaban a su lado, solo que esta era de un color negro mas claro, además de ir subiendo y bajando de tono en la parte de inferior y superior de la túnica tenia encajes dorados y rojos, una prenda hecha de las mas exquisitas telas, sin duda un dios.

La mirada que el poseía era por demás penetrante, era serena y hermosa, su mirada nos recorría a mi a Fumito hasta que se concentro en un solo punto, mi bebe la cual había empezado a moverse levemente, con un poco de incomodidad, debía deberse a la presencia del señor de los muertos, y como no, su esencia era igual de penetrante que su mirada, incluso daba miedo, pero aun así eso no podía hacer que me doblegara, di una profunda respiración así como una exhalación, cerré mis ojos unos momentos para abrirlos y mirar fijamente al señor del Inframundo

-Soy Sakura Saya Nanahara, tal y como dijo Minos vine aquí por su petición, se todos los detalles si piensa explicármelos se porque estoy aquí y se lo que quiere así que me gustaría ir al grano.-dije con firmeza sin dejarme intimidar, pero en eso un fuerte pisotón resonó en todo el lugar, el cual provenía de donde estaba Minos

-¿Cómo te atreves a hablarle a si mi señor Hades humana insolente?.- pregunto el hombre peli negro con furia…..-Conoce tu lugar aquí, tu eres una humana y estas pisando un terreno en el cual solo entran almas solamente para recibir su castigo, aquí no tienes derechos hablar ni mucho menos a dar una opinión

-¡Aicos!, para con eso.-escuche como Minos se había lanzado a defenderme

-¿Qué pasa contigo Minos?.-pregunto el hombre peli negro o mejor dicho Aicos….-Lo que dije es la verdad, ella es una humana y no tiene derecho hablarle así a nuestro señor

-Eres totalmente idiota Aicos.-dijo el peli rubio

-¿Tu también Radamanthys?.-pregunto incrédulo ese hombre Aicos mirándolo sorprendido

-Ella no es humana.-dijo el lo cual hizo sentirme un poca rara diciéndome algo como eso salir de su boca

-¿Qué?, ¿Cómo que no es humana?.-pregunto ese hombre Aicos mas no tuvo una respuesta

Fue en eso cuando el sonido de alguien levantándose y bajando los escalones se escucho en la estancia, todos miramos en la dirección en la cual se escuchaban los pasos y todos nos quedamos sorprendidos, el dios del Inframundo había dejado su puesto y había comenzado a descender, hacia donde yo estaba, incluso aquellos que eran idénticos estaban confundidos por el actuar de su señor, incluso yo, no entendía que pasaba, y mas cuando el mismo dios tenia una pequeña sonrisa en su rostro, eso si era confundible.

-¡Mi señor!.- exclamaron los tres jueces

-Veo que tiene mucho valor para hablarme de esa manera.-dijo el mientras descendía con lentitud y elegancia

-Solo dije lo que tenia que decir.-le respondí como suelo hacerlo

-Que agallas.-respondió Hades con su sonrisa haciéndose notar mas….-Pero en parte me hace mi trabajo mas fácil de hacer

-Estoy de acuerdo con usted.-dije

-En ese caso….

Detuvo su habla cuando llego al final de los escalones mirándome fijamente con esa mirada penetrante pero hermosa, su presencia enfrente de mi era imponente además de intimidante, pero no tenia que dejarme doblegar, no dejaría que alguien como el me venza no importa si sea un dios

-Creo que es hora de comenzar.-dijo el con simpleza

-¿Qué piensa hacer con mi hija?.-esta vez Fumito fue el que pregunto dando un paso al frente

El dios de los muertos vio a Fumito detenidamente como si estuviera analizándolo, tratando de buscar algo en el, pero su semblante se relajo mas al ver que no encontró lo que esperaba.

-Necesito saber si ella es la reencarnación de Finé.- dijo Hades enfocando la vista a mi bebe

El se acerco mas a nosotros, lo cual provoco que yo y Fumito retrocediéramos en prudencia, el sonrió con mas ganas al ver nuestra reacción, apreté a mi bebe contra mi pecho en forma de protección.

-No voy hacer nada inadecuado, a menos que ustedes no empiecen.-dijo el serenamente

Pero claramente el tenia razón, incluso Minos me lo había dicho, el no nos haría nada a menos que nosotros no hagamos nada, pero , ¡por dios, estábamos hablando de mi hija ya había pedido dos de mis mas preciados tesoros no podía permitirme perder este que tenia en mis manos, y menos a manos de un ser como el.

-Ah.- el dios de los muertos dio un profundo suspiro y en eso alzo una de sus manos alertándonos mas a nosotros…-No hay de que temer

De su mano empezó a emanar una luz de color morado fuerte, la cual se formo en una esfera del mismo color, pero después cambio a un color azul claro, casi como el cielo, resplandeciendo vívidamente en la mano de el, era una luz cálida y hermosa, era algo que no podía lastimar, la esfera la cual era del tamaño de una pelota, redujo a una mas pequeña casi como a una de beisbol, su mano que estaba alzada la bajo junto con esa esfera la cual podía verse algo como un tipo de polvo estelar que se movía rápidamente, pero dándole un toque mágico a la esfera, el acerco esa esfera hacia su rostro como si estuviera comprando algo de esta misma, y cuando termino de comprobarla, la bajo un poco mas hasta la altura de su pecho y se acerco a nosotros

-Lo pediré amablemente, podía darme permiso de acércame a su esposa e hija.-dijo Hades refiriéndose a Fumito que se había puesto delante de mi totalmente cubriéndonos a mi a Nadeshiko

-Fumito.- esta vez habló Minos desde su lugar haciendo que este mismo volteara a verlo…-Mi señor no hará, solo va a comprobar, confía en el, así como ustedes confiaron en mi

Un extraño silencio se formo cuando Minos le pidió eso a Fumito el cual, estaba dudando, su mirada que estaba enfocada en Minos se dirigió a mi, como esperando una respuesta por mi parte, yo dudosa, temerosa pero con un poco de confianza, le di un respuesta moviendo mi cabeza haciendo el ademan de, que le diera el permiso y que todo estaría el, en su mirada mostraba el miedo latente cerro sus ojos y se movió del camino, quedando a una distancia prudente de nosotros, abrió sus ojos dejando ver esa mirada, a la cual trate de darle un poco de ánimos ya sea con mi misma mirada o una sonrisa leve

-Agradezco su compresión, y ahora usted, ¿podría acercarse un poco?

Su voz retumbo en toda la estancia, lo cual me estremeció a lo que el me pedía, incluso lo mire directamente a sus ojos, los cuales denotaban una clara orden, y la cual no debía ser desobedecida, mire a mi bebe con preocupación, y fue mas cuando me di cuenta que ella estaba despierta, movía sus bracitos levemente y tenia sus ojitos abiertos, además de estar dando leves balbuceos, mordí mi labio inferior, ante lo que pudiera pasar ni algo no sabia bien, implore a mi madre, a la misma Finé, incluso a la misma reliquia que estaba en el cuello de mi bebe que nada le pasara, con un manojo de nervios, me acerque lentamente hacia el dios de los muertos, quedando casi a la distancia en la que Fumito estaba a casi 1 metro de distancia separado de lado de nosotros.

Mi mirada que estaba en mi hija le dirigí al dios el cual estaba por demás clamado, con aquella esfera de luz azul claro en su mano, el cual de inmediato se acerco a mi, quedando un poco mas cerca de mi casi a medio metro de distancia, ahora su aura y esencia era mucho mas intimidante, hacia mi mejor esfuerzo en no flaquear ante ese hombre, pero me era imposible controlar este miedo que estaba floreciendo nuevamente, hacía tiempo que esto no me pasaba, pero tenia que ser fuerte, tenia algo por lo que no tenia que temer, mi bebe. Fue en eso cuando el dios de los muertos acerco aquella esfera de color azul hacia la altura a la que estaba sujetando mi bebe conmocionándome

-¿Pero que es eso?.- cuestione ante tal acción pero el no respondió

¿Qué estaba tramando este dios contra mi hija?, ¿en serio quería comprobar si era la reencarnación de Finé?, o, ¿solo era un truco?, mas preguntas empezaron a flotar en mi mente, y mas porque el no había respondido, el solo estaba mirando a mi bebe y aquella esfera de luz azul claro, la cual había estado quieta en esos momentos, pero se empezó a mover comenzando acercarse mas y mas hasta estar casi rozando mis brazos en los cuales tenia a mi bebe, la luz de la esfera era hermosa y mas de cerca, mire la esfera la cual no parecía reaccionar como lo había hecho, sin comprender volví mirar al dios de los muertos el cual estaba totalmente concentrado en aquella esfera y en mi hija, ¿acaso con esto pensaba comprobar si mi bebe era la reencarnación de Finé?, si era así, ¿Qué era esta esfera?.

La esfera no se había movido o hecho algo por esos segundos, pero fue en eso cuando esta empezó a brillar con mucha mas intensidad que antes, sorprendiéndome a mi, el polvo estelar que estaba dentro de esta empezó a moverse mas rápido haciéndolo menos distinguible, y fue en eso vi como mi bebe extendió su manita hacia la esfera, lo cual me sobresalto, moví uno de mis brazos hacia la manita de mi hija tratando de hacer que no tocara la esfera, pero fue tarde ya que ella la rozo con uno de sus deditos, y para sorpresa de todos, la esfera emano mucho mas luz que antes, incluso creo un leve viento moviendo levemente mi cabello y ropa así como también como el cabello y ropa del dios de los muertos, la esfera que estaba cerca de mi hija se alejo un poco quedando en medio de mi y el dios de los muertos , en donde aumento su tamaño levemente, incluso su color había cambiado, su color azul claro de torno de un azul un poco mas fuerte, junto a unos toques de color dorado en su interior, el polvo estelar que tenia en su interior parecía querer salir por alguna extraña razón, el dios de los muertos miraba con asombro aquella esfera de luz color azul dorada, pero fue mas sorprende cuando unos extraños hilos de luz se empezaron a juntarse alrededor de la esfera dando giros y giros, quedando a la similitud de un átomo, aquellas líneas de luz que se juntaron alrededor era de un color azul verdoso las cuales se movían rápidamente y expandiéndose mas y mas, haciendo que retrocediéramos ambos, sentí como Fumito se había acercado a mi y como había puesto su mano alrededor de mi cintura al tiempo que yo se acerque mas a el al ver esto, tenia miedo al tiempo que mostraba fascinación ante lo que mis ojos veían, pero eso había pasado porque mi hija la había tocado, y solo fue un roce.

Aquello que parecía no tener fin, la esfera junto a aquellas líneas se iluminaron a la vez que su velocidad aumento, provocando un viento mucho mas fuerte, Fumito me abrazo a mi y a mi hija, fuertemente, ante lo que iba a pasar, la esfera y la líneas se expandieron con gran fuerza junto al viento expulsando una gran luz cegadora y un polvo estelar, mis ojos que habían sido cegados por la luz se acostumbraron poco a poco, y lo que mi me maravillo mucho mas, se había hecho un mini universo de la expansión de aquella esfera, era lo mas hermoso e impactante que haya visto en mi vida, en todos mis años de vista, mire a los demás los cuales también mostraban fascinación a lo que estaba pasando, nadie tenia palabras para describir lo que estaba pasando, el polvo estelar estaba totalmente esparcido por toda la estancia así como pequeñas chispas de luz, pero de un momento a otro estos se agruparon nuevamente de manera rápida y abrupta, desapareciendo aquel mini universo convirtiéndolo en una mas pequeña esfera de luz, la cual resplandeció tenuemente al tiempo que se acerco hacia nosotros, los cuales aun estábamos sorprendidos por lo que habíamos visto.

Aquella esferita de luz se acerco a mi hija, la cual alzo sus manitas como si la estuviera recibiendo y fue así, ya que esa esferita de luz se introdujo en mi bebe, la cual emitió un brillo azul con dorado en los alrededores de su cuerpecito, pero el mismo brillo así como apareció se desvaneció por completo, dejando todo como si nada hubiera pasado.

Un silencio total reinaba en la estancia, parecía que nadie había esperado esto, nadie absolutamente nadie.

-Parece que no me equivoque.-dijo el Dios de los Muertos haciendo que todos prestáramos atención a lo que iba a decir…-Es la reencarnación de la sacerdotisa eterna Finé

Lo que dijo me dio un poco de alivio pero al mismo tiempo miedo, pero no podía negarlo, la misma Finé me lo había dicho, era reencarnaría en uno de mis hijos sea hombre o mujer, y aquí estaba, enfrente de mi, pero la que estaba en mis brazos era mi hija, sea o no fuera la su reencarnación era mi hija.

-Entonces, ya he hecho lo que tenia que hacer.-dijo el Dios de los Muertos hacia nosotros…-Lo he comprobado y no hay duda alguna, aquello fue la misma representación de la verdad

-¿Qué fue eso?.- pregunte

-¿Se refiere a la esfera?.- esta vez el me respondió con otra pregunta a lo cual asentí, pero el no me dijo nada mas, solo se dio la vuelta y empezó a caminar

-Pandora

-Si mi señor

Hades llamo a Pandora de inmediato dejándome con las dudas al aire, incluso provoco una leve molestia en mi

-Prepara una de las habitaciones para nuestros invitados, este asunto lo continuaremos mañana en la mañana.-dijo Hades al cual se volteo a vernos levemente sobre su hombro…-Mañana discutiremos esto con mucha mas calma, ahora deben de estar cansados y mas por lo que su cerebro tiene que procesar por lo que vieron

-¿Eh, oiga esta bien con eso?.- pregunte de inmediato

-¿Sobre que se queden aquí?.- respondió con una pregunta nuevamente a lo cual nuevamente asentí…-Por mi no hay ningún problema, no presenta un amenaza, no quiero decir que no sean débiles, pero la calma y cordura que mostraron ante lo que sucedido me hizo darme cuenta que ustedes no se doblegan ante nada, y eso es lo que a mi en mi opinión es la mejor virtud que uno puede poseer

-¿Eh?.- cuestione en susurro ante lo que Hades estaba diciendo, nos estaba elogiando, debía ser un sueño, o no, ya no sabia ni que pensar

-Pandora, haz lo que te pedí, rápido, ellos están muy cansados.-dijo el Dios dejando de mirarnos y hablando nuevamente a Pandora

-En seguida mi señor.- dijo Pandora para salir de aquel lugar casi corriendo

Aquello nos tomo como sorpresa, no esperábamos que el Dios de los muertos seria tan….¿amable?, ¿en serio era el dios de los muertos?, porque no lo parece en absoluto. Di un pequeño pero hondo suspiro, al Fumito me acompaño, cuando lo hizo lo mire y el estaba igual de aliviado, nada malo había pasado, su mirada lo decía todo, pero su respuesta fue mas un abrazo fuerte al cual correspondí, me sentí mucho mas tranquila al verme rodeada en sus brazos, eso era lo que mas me causo mas alivio

-Uuub

Escuchamos el balbuceo de nuestra bebe en medio de ambos, ambos la miramos y vimos que estaba reclamando por un poco de atención, ambos nos vimos y sonreímos ante tal pequeña y dulce protesta

-Todo fue como esperaba

Dejamos de ver a nuestra hija y vimos a la persona que nos habla, pero no fue sorpresa saber quien era

-Minos.- dije sonriendo

-Te dije que nada malo iba a pasar si no actuaban mal, y ves no paso nada, aunque el nerviosismo que desprendían era claramente evidente.-dijo el con su gran sonrisa

-Era natural, es de nuestra de la que hablamos.-dije seriamente

-Hablando de la mocosa, ¿esta despierta verdad?.- dijo Minos acercándose a mi y dirigiendo su vista a mi bebe la cual estaba totalmente despierta moviendo sus bracitos y mirando a las sombras que estaban a su alrededor, claramente ella aun no podía distinguirnos claramente, solo podía ver sombras…-Vaya si que esta despierta la mocosa, pero dime, ¿entendiste lo que paso?

-¿Eh?.-cuestione

-Sobre lo que paso antes de que esa esfera se introdujera en tu hija.-dijo el

-Para nada, jamás había visto eso, y dime, ¿tu lo entendiste?.-lo cuestione con la esperanza de que me dijera que fue lo que paso

-No le pregunte a el, ya que el tiene mucho retraso mental

-¡Ugh!, ¡Radamanthys!.- Minos se volteo abruptamente y gritando al peli rubio que se acercaba a nosotros junto al peli negro

-¿Qué?, Solo dije la verdad, puede que seas un Juez, pero lo idiota y lo no inteligente siempre estará en tu personalidad.-dijo el rubio

-Ja, tan si quiera yo no tengo una ceja.-dijo Minos a modo de diversión

-¿Qué tiene que ver mi ceja en esto?.-cuestiono el rubio

-Pues…eh…

-Vez, un idiota total.-dijo el rubio alzando sus manos y dando un suspiro

-¡Maldito cejamanthys!.- grito Minos hacia el rubio listo para pelear

-Son un par de idiotas.-escuche como el peli negro dijo dejando a los otros sin préstales mucha atención a lo que hacían para dirigirse a nosotros…-Perdón mi imprudencia contra usted Señorita y Señor

-Eh, ah, no, no hay problema…eh…-trate de responderle pero no sabia su nombre

-Mi nombre es Aiacos de Guaruda, la estrella celestial de la valentía, uno de los tres Jueces del Inframundo, además de ser el mas veloz de todos, incluso mas que estos dos idiotas.-dijo Aiacos señalando a los dos detrás de el

-¡¿A quienes llamas idiotas?!.- exclamaron Minos y el rubio al mismo tiempo

-Bueno como decía, perdón por mi manera de actuar Señorita Saya, ¿verdad?.- el me pregunto a lo cual yo asentí…-Bien, ya estamos arreglados de problemas…umm…..así que esta es la bebe

Aiacos dirigió su mirada a mi bebe la cual también tenia su mirada en el, tenia un poco de nerviosismo en ese momento

-Debo decir que es la primera vez en mucho tiempo que he vuelto a ver un bebe.-dijo el dejando de ver a mi bebe

-¿En serio?.- cuestiono Fumito ante su respuesta

-Por supuesto Señor Fumito, en el Inframundo es un lugar donde casi nada nace , nada, desde que soy uno de los Jueces del Inframundo no he vuelto a ver un bebe en mi vida.-dijo Aiacos sonriendo…-Hasta ahora, por cierto, mis condolencias

-Eh, ah, muchas gracias es muy amable.-dije con mi cabeza baja mirando a mi bebe y recordando a su hermanito perdido

-No hay de que, cualquier cosa duda que pueda tener pude preguntarme a mi, o a los otros idiotas.-dijo Aiacos sonriendo

-Lo tomare en cuenta gracias.-respondí

-Bien, es bueno oírlo, por cierto, ¿es cierto que Minos se quedo a vivir en su casa junto a su familia?.- el se acerco a mi con tal de que nadie mas aparte de mi y Fumito pudieran oírlo al preguntar eso

-Eh, si por supuesto.-respondí

-¿No causo problemas?.-pregunto el con curiosidad

-Eh, ¿problemas?, no para nada aunque…..-dije en forma pensativa recordando las cosas que había pasado en todo el tiempo que Minos se quedo en la casa, pero los únicos recuerdos que me llegaron fueron los pervertidos que el y Fumito hacían, eso me saco una gran sonrisa, ante los hermosos recuerdos que venían a mi mente, tanto que incluso sentí como la sangre en mi nariz iba a salir…

-¡Oiga esta bien, le esta saliendo sangre por la nariz!.- exclamo Aiacos haciendo que todos prestaran atención

-¡kyaaaa!, ¡Que bonitos recuerdos!, ¡Kyaaa!, fueron PRECIOSOS, ¡Kyaaa!.- dije poniendo una de mis manos en mi mejilla al tiempo que recordaba todo eso

-¿Qué le pasa?.- me pregunto Aiacos confundido ante mi comportamiento

-Kyaaa, eh, ups lo siento, solo recordé algo MUY HERMOSO.-dije con una gran sonrisa a lo que el retrocedió un poco

-Ya veo, entonces, ¿el no causo problemas debo suponer?.-cuestiono Aiacos

-Supone muy bien, no causo nada de problemas, Minos es muy servicial.-dije limpiándome el pequeño rastro de sangre

-¿Servicial?, ¿Minos?.- cuestiono el sorprendido

-Si, es muy bueno, aunque muy pasado a veces.-le respondí con la verdad

-Oh ya me había asustado.-dijo Aiacos…..-Bueno como sea mañana mismo usted y su esposo podrán recorrer de mejor manera el Inframundo

-¿Podemos hacer eso?.- cuestione interesada

-Sí, bueno eso creo, será mejor esperar noticias de mi señor.-dijo Aiacos

-Entonces prestaremos atención.-le respondí fue en eso cuando el menciono a su señor que no pude evitar preguntar sobre esos dos hombres…..-Por cierto si no es mucha molestia, ¿podía aclarar una de mis dudas?

-Con gusto.-respondió el

-¿Podría decirme quienes son esos dos hombre idénticos que estaban a cada lado del trono del Señor Hades?.- pregunte fijando mi vista en esos hombres los cuales estaban hablando con Hades secretamente y lanzando pocas pero disimuladas miradas hacia nosotros

-¿Idénticos?, oh, se refiere al Señor Hipnos y al Señor Thanathos, ellos son los dioses gemelos que aconsejan a nuestro Señor en cualquier aprieto o duda que el no pueda aclararse, si se pregunta de que son Dioses, cada uno es muy fuerte en su área que maneja, el Señor Hipnos es el Dios del Sueño, es capaz de lanzar un hechizo o mejor dicho ataque a su oponente al cual lo deja en un Sueño eterno, y su hermano menor el Señor Thanathos es el Dios de la Muerte Silenciosa, el decide quien debe morir y cuando, ambos son hijos de la Diosa de la Noche Nyx.- explico de manera detallada Aiacos

-Vaya que increíble, jamás había estado entre varios Dioses, mejor dicho, yo ya ni creía en los dioses.- dije firmemente

-¿Y puedo preguntar eso porque?.-aquella fuerte voz se hizo presente, haciendo que la pelea y la platica que estaba teniendo se paro abruptamente, Aiacos que había estado enfrente de mi , se movió de inmediato y dio paso al Dios de los Muertos

-¿Qué?.- le pregunte en lugar de responderle

-Esta muy cansada para captar rápido las cosas debo suponer.- dijo Hades con un pequeño suspiro

-Eh, bueno, algo, pero es que eso me tomo me sorpresa.- le respondí rápidamente y formalmente meciendo suavemente a mi bebe tratando de que se durmiera, pero parecía que aquella voz le llamo la atención, incluso sus ojitos se fijaron en al punto de donde había provenido la voz del dios del Inframundo

-Entiendo, ummm…parece que Pandora ya tiene todo listo.-dijo el Dios dejando de vernos…-Que eficiente Pandora

-Gracias mi señor, la habitación esta totalmente instalada.-dijo Pandora la cual estaba detrás de nosotros

-En ese caso, podrías llevarlos a su habitación, eso será todo por hoy.-dijo Hades firmemente pero con voz suave

-Entendido, mi señor.-dijo Pandora la cual de inmediato nos dio una mirada la cual quería expresar todo

-Bueno, eso será todo por hoy mañana a todos como hoy los quiero reunidos aquí en el salón principal.-dijo Hades para después darse la vuelta y empezar a caminar a una dirección fija

Después de aquella orden todos se retiraron incluso aquellos Dioses Gemelos, al igual que los tres Jueces, solo que Minos y nosotros dirigimos unas cuantas palabras entre ellas casi nuestra típica conversación sin sentido, pero era bueno para relajarse, después de aquella pequeña platica que tuvimos nos despedimos y como siempre haciéndole travesuras a mi bebe, la cual había estado muy atenta a nuestra conversación, pero algo fue que me hizo sonreír en todo ese momento, Minos había puesto su mano sobre la cabeza de mi hija dándole un leve toque para después pasar su mano en la mejilla regordeta de ella y tocarla como la caricia de una cosquilla, a lo cual fue muy sorpresivo mi hija, le dio una pequeña sonrisa, incluso sostuvo su manita uno de los dedos de Minos el cual no quería dejar ir, Minos estaba igual de sorprendido que yo, aunque era una escena muy tierna, tal vez mi hija quería que el la cargara, después de todo la voz de Minos y la actitud la conocía a la perfección ya que el estuvo todo el tiempo de gestación. Fue difícil hacer que mi hija lo soltara ya que iba a empezar a llorar, pero logre tranquilizarla cantándole una pequeña y poco audible nana, ya al despedirnos, seguimos a Pandora la cual veía todo con mucha alegría y diversión, parecía que jamás había visto eso en un buen tiempo, con eso en mente la seguimos a través de un sombrío pasillo, el cual al adentrarse una luz azul claro que era igual a la del salón se presento, el pasillo era inmenso así como el salón tenia detallados finos, telas así como muebles que estaban colocados de manera aleatoria, aquellos muebles eran de un color oscuro, un café oscuro que resplandecía por su bien conservada y cuidada madera de la cual había sido hecha, también en aquel pasillo se encontraban varias puertas la cuales supuse que eran habitaciones con secretos, lo cual se me hizo mucho curiosidad, debía ser eso, pero no podía ir y abrir no, eso sería muy malo y mas porque el amablemente nos invito a quedarnos.

Recorrimos el pasillo unos minutos mas hasta que Pandora se detuvo enfrente de una puerta, la cual abrió y nos permitió entrar primero, al entrar al igual que los salones que habíamos visto todo era fino, pero esta habitación tenia un ambiente un poco mas cálido, no era totalmente frió como el exterior del Inframundo y aquellos dos salones que habíamos visitado primero, una amplia cama adornada con colores dorados y plateados, alfombras la cuales eran de esos mismo colores pero mas claros, los muebles eran de la madera mas fina que había visto y la forma que fueron hechos, da mucho a entender cuanto tiempo le había tomado, grandes ventanales de un lado y del otro, los cuales también tenían una imagen, eran también ángeles solo que estos no tenían armas ni nada, asemejaban a civiles comunes y corrientes, la tenue luz entraba por estos mismo iluminando la estancia, pero lo que mas llamo mi atención, fue una cuna, la cual estaba aun lado de la cama, también estaba hecha de madera, estaba pintada con color blanco pureza, las mantitas eran de color rosa claro así como rosa pastel, incluso había peluches entre ellos un pequeño dragón, el cual no daba miedo, al contrario era muy tierno incluso estaba moviendo su colita de un lado al otro, aparte del dragón que se movía había un pequeño osito, un Pegaso color gris y una sirena.

-Esta es su habitación, puede sentirse de usarla como si fuera la suya propia, también hay un baño, esta al fondo, también hay ropa de cambio en el ropero, todo para su comodidad.-dijo Pandora la cual estaba aun la entrada

-No era necesario todo esto.- dije viendo detenidamente la habitación aun si poder creerme esto

-Para mi señor no es ningún problema Señorita, mi Señor Hades se muestra muy complacido además de mostrar admiración hacia usted y su esposo.-dijo ella sonriendo

-¿Admiración?.- cuestione de inmediato ante tal palabra

-Si, eso no me corresponde decírselos ahora, y le pido que no le pregunte nada de eso a mi Señor, podía molestarle y el es muy fácil hacerlo perder los estribos, si tiene algo que preguntar con gusto también estoy a su disposición.-dijo ella haciendo una reverencia lo cual me hizo sentir incomoda

-Gracias…..y por cierto, no es por se grosera, pero me gustaría que fuera menos formal con nosotros.- dije

-Como diga, Señorita Saya.-dijo ella ya con menos formalidad

-Gracias por entender.-le respondí con una sonrisa

-Si es todo, yo me retiro, mañana en la mañana nos reuniremos todos en el salón de Guideca, pero antes iremos a desayunar, espero que para mañana tengan un buen apetito.-dijo ella dándonos la espalda lista para cerrar la puerta del cuarto

-Creo que si haya posibilidades que tengamos mucho apetito.-le respondí en broma

-En ese caso, esperamos que les guste el servicio que tenemos aquí en el Inframundo, bueno, ya es hora de descansar, les deseo buenas noches, nos vemos en la mañana.-dijo tomando el picaporte de la puerta y llevándose consigo la puerta lentamente para cerrarla

-Lo mismo para usted.- dije rápido antes de que cerrara la puerta completamente, pero ella ya no respondió solo cerró la puerta y nos dejo a nosotros dentro de aquella enorme habitación

-Sera mejor que descansemos mañana también tenemos un día pesado.-dijo Fumito el cual había empezado a instalarse en la habitación, y que a la vez se había sentado en la cama la cual me estaba señalando con su mano suavemente

-Por esta vez, te doy la razón total.-le respondí con una sonrisa…-Pero primero debemos dormir a este retoño

-Totalmente de acuerdo