Hola chicos y chicas, ¿Cómo están?, bien, que bueno, porque yo también , jejeje tanto así que actualice en una semana, aplausos para mi, ¡HEEHEHEHEHE!, bueno como siempre no tengo mucho que decir ya que, ¡NO HE TARDADO TANTO!, denme mi OSCAR, ajajajaja XD, bueno espero que disfruten como siempre el capítulo mis cositas guapas, espero sus comentarios
Marati2011: Ah, que bueno, no voy a morir, gracias por tu promesa y tus comentarios me haces muy feliz, espero que estés bien con todo lo que hagas, así como de salud
Inside theDark: ¿Dónde ESTAS?, ESPERO QUE ESTES BIEN PORQUE HACE TIEMPO QUE NO TE VEO, ESPERO QUE TE COMUNIQUES PRONTO.
Capítulo 13.-LA SACERDOTISA ETERNA Y LA MALDICIÓN DE BABEL
2 largos años habían pasado desde que conocimos y formamos relaciones con el Inframundo, todo fue en persona con su mismo regente, Hades en presencia de su principal comitiva, la cual estaba formada por los Tres Jueces, Los Dioses de la Muerte Silenciosa y del Sueño, así como la hechicera mas poderosa desde tiempos inmemorables, Hécate y la comandante de los ejércitos del averno Pandora, junto a su Señor el Rey del Inframundo, la primera impresión y lo que pasó en aquel lugar nunca podía olvidarlo, ya que jamás había visto algo como eso ante mis ojos, pero la platica en aquel entonces fue muy pesada.
...
FLASHBACK
…
Cuando fuimos a dormir, la duda ante lo que había visto no desaparecía así como la curiosidad, por lo que mi mente estuvo trabajando en las pocas horas que quedaban para dormir, para lo que debía decir que no dormí en absoluto además de que también estaba el asunto de mi mundo, ahora era una criminal buscada, y todo por esa mujer, de haber sabido esto, jamás hubiera dejado a Kageriki con ella….espera…¿y kageriki?, hace años que no lo veía además de que no había sentido su presencia en los últimos años así como también en los días en que encontré con Mana, la esencia y el poder que emanaba de ella era claramente la de Kageriki, pero si era así…un horrible pensamiento cruzo por mi mente, fue en eso cuando un suave llanto se escucho, deje de lado aquel pensamiento el cual aun así estaba latente, eso lo investigaría cuando volviera a nuestro mundo. Me pare de la cama en donde traía puesta una bata larga la cual se arrastraba en el suelo, la tela era totalmente fina, era suave y muy abrigadora.
Aquel suave llanto se volvió un poco mas fuerte, me acerque a la cuna la cual rodee, y mire lo que estaba dentro de ella, mi niña estaba moviéndose mas vívidamente, su llanto haría que Fumito se despertarse
-Ya, ya, mamá esta aquí.-dije estirando mis brazos hacia ella, en donde la tomaron suavemente y ella empezó a tranquilizarse pero aun así si llanto no parecía querer calmarse, la lleve hacia mi pecho y la empecé a arrullar…-Debes tener hambre
Con esa deducción en mi mente descubrí mi pecho levemente, la acerque y ella empezó a buscar algo y parece que era cierto, así que de inmediato empecé a darle leche materna, a lo cual ella comió gustosa, era normal, era un bebe pequeño aun, paso un rato cuando termine de alimentar, a lo cual quedo satisfecha, pero mas no se volvió a dormir, parecía que ella ya tenia un horario para despertarse , era muy puntal, por lo que la volví dejar en la cuna, y me dirigí al cuarto del baño, necesitaba un poco de frescura. Al salir de ahí me encontré con un despierto Fumito cargando a Nadeshiko y jugando con ella tranquilamente, me acerque hacia ellos y el de inmediato se dio cuesta de mi presencia y me dio una sonrisa mas calmada.
-¿Estas bien?.- me pregunto
-Cansada ni si quiera el descanso de ayudo mucho al procesar lo que vimos ayer.-le respondí mientras dejaba la bata en su lugar después de todo me había puesto otra vez mi uniforme
-Entonces es un asunto de ambos, yo tampoco pude conciliar bien el sueño.- dijo el con su sonrisa
-Si se nota.-dije en forma de diversión…..-¿Qué hora será?
-No lo se, pero tal vez sean las 9 o 10 de la mañana, pero por el aspecto de este lugar no es fácil descifrar, ya que esta todo oscuro.-dijo Fumito viendo sobre los ventanales a lo cual imite y claramente era cierto, el cielo todo tenia el mismo aspecto lúgubre…-Aunque de este lugar no me extraña, después de todo estamos en la parte baja del mundo, un mundo en donde las almas son juzgadas en nuestras acciones y son enviadas a unas de las tantas prisiones, en natural que el lugar sea así.
-Tienes razón.-le respondí dándole la razón, además de que este lugar en serio daba miedo, incluso el frió helaba y congelaba los huesos
-Se parece mucho a ti.-dijo el de repente
-¿Eh?, ¿De que hablas?.-pregunte un tanto distraída
-Nuestra hija, se parece mucho a ti, es tu viva imagen.-dijo Fumito sonriendo mientras me mostraba a mi hija en sus brazos
-¿Lo crees?.- le pregunte con entusiasmó
-Si demasiado, estoy seguro que cuando crezca, será una hermosa señorita.-dijo el orgulloso…-Fuerte, alegre, determinada, y sobre todo hermosa como su madre
-Me das mucho crédito.-le dije sonriendo
-Solo digo la verdad, además no dejare que se case.-dijo Fumito firmemente lo cual me hizo reir
-Pero, ¿Por qué?.-pregunte con una sonrisa sin quitar
-Nadie será bueno para ella, estoy seguro, nadie.-dijo Fumito con el ceño fruncido levemente
-Estas exagerando no, todo el mundo tiene media naranja, y mi hija no será la excepción, estoy segura, además de que ella no escogerá a cualquier hombre para su vida, estoy segura.- le dije tratando de hacer que se calmara lo cual funciono poco
-Aun así, no.-dijo el
-Vaya, vaya, eres un padre celoso.-dije
…
Nos mantuvimos hablando un poco mas hasta que uno de los sirvientes de Hades, toco a la puerta y entro cuando le dimos la autorización, dándonos el aviso de que ya era hora del desayuno y que ya casi todos estaban reunidos, agradecimos, eso y fuimos hacia el salón principal, recorrimos aquel gran tramo de pasillo, acompañados de nuestra hija la cual estaba muy atenta ante todo, Fumito la traía en sus brazos a lo cual ella estaba muy gustosa, movía sus bracitos levemente y moviendo su cabecita como si observara a su alrededor, aunque viera solo sombras, podía distinguirlos mas o menos, sus ojitos no se quedaban quitos y ver y divisar objetos a su alrededor, sus ojos brillaban con una pureza hermosa, casi como dos gemas. Tardamos en llegar y cuando lo hicimos tal y como dijo el sirviente casi todos estaban ahí, entre los cuales estaban los dioses gemelos, la hechicera Hécate, Pandora y el mismo dios del Inframundo, me incomodo un poco, pero estando Pandora ahí, no tanto, y fue cuando ella se nos acerco.
-¿Pasaron buena noche?.-pregunto ella amablemente
-Si, fue muy amable de todos dejarnos quedarnos.-dije haciendo una reverencia
-No es nada, además fue orden de mi señor que sus invitados estuvieran muy cómodos.- dijo Pandora sin quitar su sonrisa además de que esta hablaba muy calmadamente así que no había forma de dudar o algo por el estilo…-Bueno que esperan tomen asiento
-¿Eh?, ¿esta bien eso?.-pregunte ya que estaba muy nerviosa además de temerosa…-creo que estamos siendo una molestia
-Para nada señorita, es muy raro tener invitados, así que siéntanse en confianza, dentro de poco llegaran los Jueces, así que es mejor estar listos para el desayuno.-dijo ella tomándome del brazo y atrayéndome hacia ella un poco mas cerca quedando aun lado de mi
-Bueno, en ese caso, perdón por las molestias.-le respondí caminando junto a ella
-Por favor.-respondí alegre
Ella nos guio hasta el comedor, en donde aun si me senté, el nerviosismo no se me pasaba en absoluto, incluso mis manos las sentía sudorosa y se incremento mas cuando la mirada de los tres dioses se concentro en mi, eso no era bueno sentía que me iba a desmayar en serio, aahh, ¿Por qué a mi?, pero viéndolo del lado bueno, así no prestarían atención a mi hija, así que estaba bien que prestaran atención a mi.
Tal y como dijo Pandora los tres Jueces llegaron, pero no de manera formal, sino llegaron casi peleando, protestas y protestas se escucharon, en todo el amplio comedor, pero como si se dieran cuenta de donde estaban ellos pararon de hablar, y se sentaron como niños buenos en el amplio comedor cada uno acomodado por rango, cuando todos estuvieron sentados un silencio abrumador se quedo en el lugar, en serio era penetrante, yo miraba de un lado al otro impaciente, hasta que me enfoque mi mirada en la comida , la cual si se veía apetitosa a pesar de ser un almuerzo además de que era ligera, lo que nos habían servido era un plato con una pequeña porción de diferentes frutas, dos piezas de pan, tres copas las cuales contenían diferentes líquidos entre los cuales eran leche, agua y un jugo de naranja, y el platillo principal tenia un poco de arroz y un poco de verduras, era un buen alimento saludable.
-¿Puedo saber porque estaban peleando ustedes tres?.- la voz de Pandora resonó quitando aquel silencio, su voz que había esta calmada se convirtió en un autoritaria
-No es nada del otro mundo, fue solo un pequeño desacuerdo que se convirtió en uno grande.-le respondió Radamanthys sin importarle mucho
-Oh, tan grande fue que incluso su pelea los desconcentro tanto que no se dieron cuenta que estaban enfrente de nuestro Dios y los Dioses Gemelos.- le reclamo Pandora con mas autorización
-Bueno algo así, pero fue un accidente, y no volverá a pasar.-esta vez hablo Minos el cual tenia las manos alzadas en son de paz
-Eso espero.-dijo ella simplemente…-Ummm, ¿disculpe esta bien?
Su voz volvió a cambiar volviendo a su tono calmado, su pregunto fue dirigida a mi, lo cual me desconcentro o mejor dicho empeoro mi nerviosismo, pero aun así la mire.
-¿Eh?, ¿Qué?, oh, no, nada estoy bien, jejeje.-le respondí lo mas normal que podía, pero mi tono de voz no fue el adecuado, ya que la sentí un poco temblorosa al responder
-Ummm…pues no lo veo así.-dijo ella
-No en serio no es nada.-le volví a responder pero esta vez un poco mas convincente
-Debe ser por el suceso de ayer.-una voz diferente pero igual de poderosa que el dios del Inframundo
Ambas yo y Pandora dirigimos nuestras miradas a aquella voz, y vaya fue la persona que respondió, fue el Dios de la Muerte Silenciosa, aquel hombre estaba sonriendo como si lo encontrara divertido lo que estaba pasando, aquella sonrisa que se había dibujado en su rostro era por demás helada para mi gusto, en serio, todos los seres del Inframundo tenían esa sonrisa, porque de ser así, la sonrisa que tenia Mogari, era por demás mas cálida, porque la de ellos ni en sueños quería verla.
-Señor Thanathos.-le llamo Pandora
-Umm, bueno eso es lo que pienso, a menos que sea alguna otra que le incomode.- dijo aquel hombre, Thanathos
-Etto, tiene razón en eso, aun se mi dificulta asimilar lo que paso ayer a altas horas de la noche.-le respondí con cordialidad a Thanathos
-Oh, eso lo explica, pensé que tal vez se debía a la incomodidad de estar rodeada junto a su esposo e hija, de seres que usted misma ya no creía, o mejor dicho ni pensó que existían.-respondió el sin quitar su sonrisa cerrando un poco sus ojos, al tiempo que tomaba un capa la cual contenía la leche para darle un pequeño sorbo y dejarla de lado…-¿Me equivoco?
-Umm, así es.- le respondí sinceramente
-Pero no hay que temer, nosotros no somos tan malos como los mitos y leyendas no retractan, son simples especulaciones, así que le pido que se guie mejor por hechos y palabras que usted conozca a partir de nosotros y juzgué, tal y como los humanos dicen, hay que conocer para juzgar un buen proverbio.-dijo el hablando amenamente como si el quisiera que me tranquilizara o algo por el estilo
-Si lo es, pero lamentablemente no es usado como se debe.- le respondí mas calmada
-Le doy la razón, puedo ver que ha vivido lo suficiente para entender eso.-respondió el mirándome fijamente y con su sonrisa sin quitar, aunque lo que dijo de mi tiempo de vida fue cierto, he vivido mucho tiempo, mas de lo que yo misma podía desear
-Si, lo suficiente para entender varias cosas, pero también hubieron cosas que no logre entender.-le respondí un poco seria, me sentía un poco mal recordando cosas del pasado
-Si no es mucha molesta podía decirme, ¿Cuánto tiempo lleva de vida?.-pregunto Thanathos con una gran curiosidad, incluso podía sentir como los demás habían puesto mucha atención a nuestra conversación.
Cuando me pregunto eso, me sentí un tanto desconcertada ya que claramente Nobunaga jamás revelo mi fecha de nacimiento, nada absolutamente nada, pero tenia cierto conocimiento de eso, di un suspiro hondo, y mire fijamente.
-557 años.-solté sin ninguna expresión o tono sobre mi voz
Pude ver como Thanathos se sorprendió un poco ante mi respuesta, incluso aquel silencio que antes se había ido, volvió de nuevo, las miradas de todos se enfocaron en mi, parecía que no creían lo que le decía, era obvio, pero aquel hombre Radamanthys rápidamente se dio cuenta de que no era humana, no me molestaba, me sentía un poco relajada cuando el lo dijo, era bueno que lo haya entendido desde al principio, así que podíamos llevarnos un poco bien.
-¿Esta bromeando?.-me cuestiono el incrédulo
-No lo hago, yo jamás bromeo.-le respondí seriamente
-¿Cómo es eso posible?, Nadie puede vivir ese tiempo, solo dioses, hechiceras, semidioses y otras…criaturas.-fue cuando el cayo en cuanta cuando menciono la palabra criaturas
-Veo que ya se dio cuenta, yo no soy humana, pero tampoco soy una simple criatura o monstruo.-le respondí dejando de lado mi seriedad
-¿Entonces?.-pregunto el curioso
-Thanathos.-otra voz igual de grave que la de el, resonó entre nuestra platica, la voz pertenecía al hermano mayor de el…-Ya le has preguntado suficiente a la señorita por hoy, la estas poniendo mas incomoda de lo que ya esta
-Hipnos.- le llamo Thanathos, ahora sabia el nombre del Dios del Sueño
-Thanathos, tendrás otra oportunidad de preguntarle, ahora lo que importa es lo que nuestro Dios nos explique lo que paso ayer, el mejor que nadie lo sabe.-dijo Hipnos entrecerrando los ojos
-Esta bien, solo porque ese asunto en mucho mas importante.-dijo Thanathos dándose por vencido, pero envió una mirada hacia mi diciendo "continuaremos esto en otra ocasión" a lo cual solo asentí
Después de todo aquello el silencio volvió a reinar, en eso sentí como mi estomago dio un pequeño impulso, lo cual me sonrojo un poco, ya me estaba dando hambre, así que civilizadamente y con un poco de pena, tome la copa que tenia leche y le di un sorbo, al hacerlo sentí una frescura, siempre me había gustado la leche, así que volverla a probar después de un largo tiempo era refrescante, cuando deje de beber di un pequeño y suave suspiro ante eso, con eso calmaría un poco el hambre en mi, fue en eso cuando me entro la necesidad de cargar a mi hija, así que deje de lado la copa para voltear a ver Fumito el cual al verlo me dejo con el ojo cuadrado, ya se había acabado todo lo que tenia a la vista, pero, ¿Cuándo?, nadie lo había visto, ¿Cómo lo hizo?, el pareció darse cuenta de mi mirada, y volteo a verme con una sonrisa, a veces pensaba que me había casado con un hombre con mas secretos que descubrir, solo ante eso extendí mis brazos para que me diera a mi hija, lo cual lo hizo sin chistar. Ya con ella en mis brazos, la empecé a mimar, tenia mucha energía además de que se mantuvo totalmente callada, en serio disfrutaba que alguien conversará, sería muy curiosa cuando crezca, paso un poco mas de tiempo, seguí jugando con mi niña y comiendo un poco al mismo tiempo, pero Fumito no me lo permito ya que el empezó a alimentarme enfrente de todos, eso me puso nerviosa, pero no podía lanzarle o hacerle algo, así que solo me deje hacer, pero podía sentir como Minos se reía en sus adentros de mi, porque claramente no podía hacer nada, maldición, y justo ahora, para cuando Fumito termino de darme de comer, la voz del dios del Inframundo se dio a conocer.
-Bueno, ya es hora.-dijo el…-Primero que nada debo hablarles a todo sobre la antigua maldición de Babel
-¿Maldición de Babel?, ¿habla sobre la maldición que quito a la humanidad el lenguaje original otorgado por los dioses?.- cuestiono el Dios del sueño
-Si, y todo lo que paso sobre esa Maldición hasta estos tiempos es real, todo dictado en las escrituras es cierto, solo los dioses conservamos parte de esa antigua lengua.- respondió Hades
-¿Qué tiene que ver esa mítica maldición con este asunto?.- cuestiono Pandora
-La niña.- dijo el dios dirigiendo la vista a mi hija la cual había empezado a dormirse…-Como yo solo le comente a Minos de Griffo sobre esto, les contare todo pero con un mayor resumen, la niña en cuestión pose un alma, el alma del ser mas poderoso del universo
-¿Qué?.- cuestionaron todos sorprendidos pero yo y Fumito nos mantuvimos serenos aunque por dentro nos estuviéramos muriendo de preocupación
-La niña es la reencarnación de una persona que no fue considerara abiertamente divinidad, cuando en realidad lo era, esa persona, o mejor dicho mujer, era Fine, una sacerdotisa, la cual poseía el conocimiento de todo el universo como todo deidad, mas ella jamás le importo eso, ella por razones que ni si quiera yo me explicado nació y creció en la tierra, pero no en la era que nosotros estamos viviendo, fue una antigua demasiado, la cual contenían a las primeras civilizaciones de humanos, pero las cuales fueron destruidas, para dar un renacimiento a estas que ahora conocemos.- dijo el dios tomando una pausa…-Fine era el ser mas enigmático de todos en la primera era de la tierra, pero mas no los demás dioses notaban su presencia, era casi invisible, para ellos, pero los humanos de esa era la veneraban y acudían ante ella a cualquier problema, fue tanta su devoción hacia ella, que varias mujeres así como hombres juraron lealtad hacia ella, que le pidieron formar parte de su arma, Fine la cual era una mujer pacifica, había rechazado su oferta innumerables veces, pero de un momento ella tomo su petición de formar una armada, y eso fue porque Urano el padre de todos los dioses, se dio cuenta de Fine, lo cual provoco un fuerte desprecio hacia ella y los humanos, lo cual provoco que estallaran las primeras y mas ferrosas guerras santas, Fine al ver que los humanos no resistirían el poderío del Dios de los Cielos Eternos, creo varias armas, pero no eran cualquieras, fueron creadas con materiales inexistentes hasta hoy en día, incluso pidió ayuda a otros dioses, entre los cuales estaba Odín, y el dios de los mares y tormentas Ryujin, cada uno presto su fuerza y poder Fine, con esos materiales, creando ella en total 10 armas, cada uno con un poder que podía destrozar planetas y galaxias, pero solo 8 de ellas fue dadas a humanos, pero no cualquier humano pudo empuñar, las armas escogieron a su propio portador, cuando estas escogieron a su portador Urano tuvo problemas con eso, esas armas junto al ejercito de Fine era imparables, lograron tener al Dios Urano al margen incluso lograron derrotarlo, pero nadie esperaba lo que se avecinaba, de un momento a otro Fine perdió por extrañas razones la compostura y empezó a destruir al planeta que había estado protegiendo destruyéndolo con las dos armas mas fuertes creadas por ellas, las cuales tenían un poder ilimitado, sus 8 guerreros principales la enfrentaron por un largo periodo de tiempo logrando controlarla, pero no pudieron cuando ella misma lanzo aquella maldición.
-¿Fine?, Ella no seria capaz de eso, estoy segura.- de inmediato cuestione exaltada ante la forma en como estaba describiendo a Fine…-Se que ella hizo cosas que no debía hacer entre ellas enfrentar al Dios de Dioses y provocar un gran resentimiento en el, pero tanto así para lanzar una maldición que destruyo a la primera civilización, no puede ser
-Saya, amor.-Fumito tomo mi mano fuertemente a lo cual voltee a verle exaltada pero el solo meneo su cabeza de lado a lado
-Se lo que piensas, pero como dije, nadie ni siquiera lo que yo se puede explicar que fue lo que provoco para que ella cometiera esa locura, así que te doy la razón de eso, pero presta atención a lo que voy a decir a continuación.- me pidió el dios tranquilamente a lo cual con duda asentí…..-Bien, como dije, ella lanzo aquella maldición provocando la destrucción de la primera civilización, pero los vestigios que quedaron prevalecieron en la siguiente generación, pero la maldición que había lanzado siguió, pero mas no se manifestó, durante las Guerras Santas que el librado siempre sentí una gran energía negativa demasiado poderosa en todo el ambiente, siempre fue así incluso desde que desterramos y encerramos a Cronos, mi padre, aquella gran energía fue incrementando mas y mas, pero cuando termino la esta ultima guerra que libre, la energía se volvió mucho mas inestable, incluso el Inframundo se vio afectado, preocupado ante esto me vi en la tarea de investigar y fue cuando encontré antiguos escritos, los cuales hablaban de esa maldición, pero nada de quien fue quien la creo, pero gracias a Hécate fue como pude darme cuenta de eso, y de otra cosa, el alma de Fine ha prevalecido desde que destruyo a la primera civilización, pero jamás logramos encontrarla directamente en esta dimensión.
-¿Dimensión?, oh, no me diga que…-mis palabras quedaron en el aire
-Si tu pensamientos concuerdan con los míos, así es, tu dimensión fue una distorsión o mejor dicho una creación a partir de aquella gran destrucción por parte de Fine, lo que quiero decir es que fue Fine que creo tu dimensión la cual permaneció fuera de la vista de todos nosotros, y fue en tu dimensión fue en donde Fine estuvo residiendo desde el inicio de los tiempos, parte del poder los principales dioses en ese entonces fue aquella dimensión y fue como la vida comenzó en tu dimensión.- sentencio a lo cual me dejo sin palabras
Sentí mi pecho opresivo, Fine nunca me hablo de ello ni siquiera mi madre cuando la vi por primera vez, nada, seria que, Fine había perdido sus recuerdos anteriores y solo tuviera recuerdos del inicio de ambas dimensión, eso explicaría el porque de los escritos que Hades había mencionado así como también el descubrimiento de la hechicera Hécate, si ellos la descubrieron eso quiere decir que antes de que ella reencarnara en mi hija, ella al verse descubierta por uno de los tres dioses mas poderosos, empezó a espiarlos y vigilándolos sin que ellos se diera cuenta
-Eso…-no puede articular nada
-No hace falta que lo entiendas totalmente, o mejor dicho es mejor que no lo entiendas por ahora, de cualquier forma, Fine ha estado residiendo en tu dimensión en tu dimensión desde el inicio de los tiempos y como has podido saber por medio de ella o de se quien fuera su reencarnación en ese momento ella a ayudado a tu civilización a progresar de una manera muy acelerada, ambas dimensiones fueron creadas en similitud pero el tiempo con el que avanzan es diferente, toma eso en cuenta.-dijo Hades con una sonrisa…-Pero no todo es bueno sabes, con la perturbación constante de aquella maldición también hay malos presagios, el poder que posee tu hija es inmenso y eso se pudo observar ayer en el salón
-Espere mi señor, usted trata de decirnos que esa mujer la cual reside ahora en la niña es una amenaza para todo nuestro imperio así como los demás.-dijo Pandora preocupada
-No exactamente, ya que por lo que vimos ayer la energía de ella ya no hay maldad alguna, así que ella cambio por completo, y creo que se debe a ustedes.-dijo el Dios mirándonos fijamente….-Sea lo que hicieron, hicieron bien en hacerlo, ahora Fine no es ningún amenaza, ya que su cosmos no muestra tal energía negativa como la que Hécate me mostro cuando observo parte del antiguo pasado, eso es calmante.
-Eso quiere decir que, ¿ella no representa un peligro para usted?.- pregunte ante eso
-No claro que no, después de todo ella me conoce como la palma de su mano y conoce realmente mis verdaderas intenciones incluso la razón por la que pedí que Minos fuera su protector y guardián desde entonces.-dijo el Dios calmadamente
-Si es así, me gustaría saber sus intenciones, se que Minos entrenara a mi hija para que sepa controlar aquella energía extraña, pero después de eso que, ¿Qué van hacer con mi hija?.- cuestione de inmediato quería que todas mis dudas fueran aclaradas
-Lo que quiero es que su hija destruya la maldición de Babel.-dijo el Dios sin mas preámbulos
-Así que, ¿solo pretende usarla como arma?, ¿Solo para eso?.- cuestione indignada ante esa respuesta
-Parece que esta malinterpretando lo que quise decir.-respondió el dios
-Claro que no, claro como usted dijo, solo quiere usar a mi HIJA para su propio beneficio, sin importar que ella muera en el intento, además, ¿Cómo sabe que esa maldición se puede destruir con el poder de su misma creadora?, ya que tal y como usted dijo lo que la Hechicera Hécate junto con su colaboración, apenas lograron descifrar pequeños enigmas en cuanto aquel suceso, incluso puede que todo lo que haya dicho de Fine este todo mal.- le respondí con toda la seriedad que tenia
-Claramente su punto de vista en fuerte, y claro que eso es esencial, pero como dije no quiero usar a su hija como arma, ni nada por el estilo, solo quiero que ella destruya aquella maldición ya que esta no afectará solo nuestra dimensión, si no también la suya, así que se destruye antes de que se rompa el sello no habrá vidas que lamentar.-dijo el Dios con calma aunque se notaba un poco de enojo en su voz
A pesar de a ver dicho eso no podía darme el lujo de confiarme, puede que sea un Dios, pero, ¿confiarle a mi bebe a el?, no, no podía en absoluto, además no se sabia cuando mi hija podría controlar el verdadero poder de Fine, el único que podía ver que sucedía era el tiempo, solo eso.
-Entiendo, pero eso aun no me termina de convencer.- le respondí con firmeza, pensé que se enojaría ante mi respuesta, pero no, sus ojos mostraban una extraña chispa de diversión y un poco de admiración, lo cual se me hizo raro
-Umm, bien, por mi no hay ningún problema, en ese caso cuento con el poder de su hija.-dijo el casi sonriendo, lo cual hizo que me asustara un poco, y fue cuando sentí un ambiente frio o algo por el estilo, parecía que nadie veía a su señor sonreír, así que solo asentí aunque una duda me empezó a carcomer cuando me conto aquella historia sobre Fine la cual aun no estaba segura de su veracidad
-Bueno, hay algo que no entendí muy bien en cuanto a la historia.-hable un poco nerviosa por preguntar
-¿Qué fue lo que no entendió?.-cuestiono el Dios
-Si Fine fue una divinidad que vivió en la primera era de la tierra, pero que jamás quiso considerarse como una Diosa, eso quiere decir que ella, ¿es la verdadera Diosa que rige sobre la tierra?.- hice mi pregunta y espere a que respondiera a lo que el también se quedo pensativo ante lo que pregunte, pero dio un suspiro
-Podría decirse que si, pero la ahora regente de la tierra es Athena, la diosa de la guerra y sabiduría.-respondió el de mala manera
-¿Athena?.-cuestiono Fumito un tanto confundido lo cual llamo la atención de todos…-¿Yo pensé que era Gae la Diosa que regía en toda la tierra, ya que de ella se creo el mundo?
-Y así lo es, pero desde que nosotros hemos gobernado no hemos sabido nada sobre los 4 dioses creadores de todo.-respondió el Dios…-Lo cual también me inquieto al principio, pero no podía hacer nada, ya que no era un asunto que a mi concierne
-Ya veo.- respondió Fumito
-Ahora que todo esta aclarado, estamos en buenos términos, pero eso sí, le recomiendo que le diga a su hija cuando crezca que no use ni la mas mínima parte de su poder como reencarnación como Fine, señorita Saya.- aquella voz ajena se hizo presente, la cual era la de la hechicera Hécate
-¿Hécate, a que viene esa petición?.-cuestiono el dios con curiosidad
-Pude ver que ella estará en total peligro si ella llegase a usar ese poder, incluso los demás dioses podían detectarla con facilidad, además de que si llegan a enterar que usted escondió a un ser divino con un poder mayor, pensaran mal de usted en cuanto a sus intenciones, además eso emporaría el odio que Athena le tiene a usted mi señor.-aclaro la hechicera, tanto a mi como a Fumito y al mismo dios
-Ahora ni me menciones a mi sobrina, que cada 200 años es un dolor de cabeza estar soportando su maldito berrinche de Guerra Santa, ya hasta ni quiero volver a eso, pero lamentablemente mis orgullo es mucho para doblegarme.-dijo el Dios totalmente frustrado
-¿Guerra?.- cuestiono Fumito
-Bueno ese asunto no debemos tratar en nada, lo único que su hija como reencarnación de Fine es ayudarnos a acabar con la maldición, mas no la quiero que se involucre con este capricho de mi sobrina Athena, la cual no tiene escrúpulos, pero como dije en un asunto que no debo tratar.- respondió el Dios
-Bueno, en ese caso no preguntaremos más, y haremos lo que nos dijo, impediremos que nuestra hija use su poder como Fine, mas no vamos a impedir que ella use sus otros poderes.- respondí
-¿Otros poderes?.- cuestiono el Dios
-Después hablare de eso, ahora lo único tema a tratar es sobre Fine, solo eso, entonces, ¿eso es todo?.- le cuestione finalmente
-Si se refiere a lo que hemos discutido claro que lo es.- respondió el claramente
-En ese casi, esta terminado este asunto, ahora lo único que queda es que el tiempo fluya.- le respondí, a lo cual volteé a ver a Fumito el cual también asintió
-Concuerdo con usted.- compartió su respuesta…-Entonces…¡La alianza ya esta hecha!
…FIN DEL FLASBACK…
Aquello fue una platica muy pesada pero fue necesaria, ahora todo estaba en su lugar, tal y como había dicho el, una alianza, al principio me pareció muy descabellado de su parte, pero por alguna razón desconocida me relajaba mucho, y eso era reconfortante, pero fue muy difícil regresar a nuestro mundo y dimensión, mi búsqueda como criminal se había intensificado los primeros meses , dificultando la manera de encontrar un escondite, por lo que las veces que subimos nuevamente casi siempre fuimos perseguidos, por lo que tuvimos que quedarnos en el Inframundo todos esos meses, pero en ese tiempo en el inframundo gracias a los demás logramos observar lugares recónditos en el mundo capaces de imposibilidades de búsqueda alguna, entre los cuales estaban entre las profundidades de las montañas, los bosques y hasta el mismísimo desierto, paso un poco de tiempo para buscar que lugar era el adecuado, 3 meses duramos ahí, tanto que nos acostumbramos, pero no podíamos ser abusivos así que aceleremos la elección del lugar, y el que escogimos fue un lugar escondido entre las profundidades del bosque, aquel bosque donde estaríamos, estaba bastante lejos de donde estaba la entrada al Inframundo, pero mientras mas estuviéramos alejados de la entrada, mas difícil y complicado sería llegar hasta ella así como encontrarla, tanto para la entrada así como para encontrar nuestro escondite, así que fue una buena elección, en ese tiempo que estuvimos en el Inframundo conocimos a casi toda la comitiva del Inframundo, unos agradables, y otros no tanto, fue una experiencia muy interesante.
Ahora estábamos aquí en medio de todo el ancho bosque en una cabaña, junto a nuestra pequeña la cual ya tenia dos añitos, era una belleza, su cabello el cual era había sido un mechón negro azulado ahora era una mini cascada de pelo suave y lizo, sus hermosos ojitos brillan a cual gema de inocencia, su piel suave y tersa al tacto la cual era de un color pálido y llamativo y sus pequeños labios tenían un color rosa con rojo encantador, desde pequeña podríamos ver que tan hermosa sería cuando ella fuera una hermosa mujer, igual que su hermana mayor Kanade, sus gestos, sus emociones y risas nos alegraban el día a día, además de que ella había visto a la personas del inframundo como parte de nuestra familia, al principio eso nos sorprendió a mi a Fumito, pero cuando empezó a llamar a los Jueces del Inframundo tíos, a Pandora como Nechan, a los dioses gemelos, también tíos, y al mis mismísimo Dios del Inframundo, lo había llamado abuelo, aquello casi me da un infarto, y no solo a mi a todo el inframundo, pero para el Dios pareció no importarle, aunque la primera vez que se lo dijo el se quedo mudo, todos los presentes que habían estado en ese momento se quedaron mudos, aquella vez Nadeshiko tenia 1 año, y fue tercera palabra en decir.
Hoy era un día soleado y cálido, yo y Nadeshiko estábamos afuera de la cabaña, yo estaba sentada en una de las sillas de la mesa que habíamos puesto ahí, estaba afilando mi nueva espada, la cual le había comprado a Watanuki el cual ya estaba al tanto de la situación, que el aquel mismo día, recupero tanto las Teigus que estaban en nuestra casa, recuperando a Murasame, Shamabala y a Pampuki con todos sus equipamientos sin ser visto o sentido, lo cual nos facilito mas las cosas, así como también la forma de trasladarnos a la entrada del inframundo sin recorrer largas distancias, así que estaba bien, ahora estaba preparándome en caso de que ellos vinieran por nosotros, mientras afilaba mi nueva espada mira a mi pequeña hija jugando con sus juguetes en el gran patio que teníamos, sus juguetes eran peluches solamente, pero había uno que destacaba era un dragón de color negro y de ojos rojos totalmente lindo, aquel fue regalo de su tío Minos, cuando cumplió su primer año, cuando lo vio ella, nunca mas lo soltó ni para comer, jugar o dormir, además de que ella quería a toda su familia, cada vez que íbamos al inframundo siempre se lanzaba hacia los brazos de todos, los cuales unos los recibían gustosos, entre los cuales eran Minos, Pandora, Hécate y por increíble que parezca los dioses gemelos, y otros que la recibían un tanto confundidos, eran Aiacos, Radamanthys, y el Dios del Inframundo, pero bueno era mi pequeña, no podía decirle o hacerle nada
-¡Mami!.- su hermosa vocecita me saco de lo que estaba haciendo, lo cual deje y me acerque a ella
-¿Qué paso hermosa?.- le cuestione
-¿Uando vamos con mi awuelo?.- pregunto ella con su apenas entendible palabras
-Dentro de poco mi amor, solo esperaremos a que tu papa vuelva, y recibamos un carta de tu tío, iremos para ver a tu abuelo.- le respondí sonriendo
-¿Sera ucho?.- pregunto nuevamente un tanto impacientada
-Puede ser amor, pero casi siempre todos los meses vamos, así que no hay que preocuparse, pero dime, ¿Por qué quieres ver tan rápido a tu abuelo?.- le dije mientras me sentaba a su lado y la miraba gentilmente
-Es que quiero peguntale algo.-dijo ella parándose y poniéndose enfrente de mi con un rostro un tanto preocupado
-¿Sobre que amor?, puedes preguntarme a mi también, cariño, sabes que en mi puedes confiar plenamente.- le dije mientras acariciaba su rostro a lo cual ella solo me miro con sus ojitos brillosos pero dudosos
-Ummm
-¿No puedes?.- le pregunte tiernamente
-Si, ceo que puedo decitelo mejo a ti mami, ceo que también podas entendelo.- dijo ella sonriendo
-Esta bien te escucho amor.- le dije sonriendo
-Bueno, es que aye tuve un sueño, peo fue muy raro ceo.- dijo ella con su dragón abrazado fuertemente y bajaba su mirada al suelo
-¿Raro?.- le cuestione un tanto preocupada
-Si, es que, en mi sueño vi que…
-¿Qué amor?.- le pregunte mas preocupada y fue cuando mi pequeña alzo de nuevo su mirada y de sus ojitos caían lágrimas desgarradoras, lo cual me asusto
-¡Vi que tu y papi morían enfrente de mi!, ¡Alguien un feo hombe con una cosa afilada manchada de algo rojo, y etaba rendo, poque ya etaban muertos!, ¡Y no solo eso, el me queia hacelo lo mismo, yo gite y gite, llame gitos a mis tíos, abuelo y a nechan, peo nadie venia!, ¡Me dejaban sola!.- ella lloraba al tiempo que hablaba, lo que decía me partía el alma, ella, mi niña, pobre, lo que dijo que impacto, si mas que hacer, me lance a mi hija, atrayéndola a mi abrazándola fuertemente mientras sentía como su llanto aumentaba y se aferraba fuertemente a mi, incluso me saco unas lágrimas y un miedo en mí.
Aquel sueño, ¿Por qué a mi niña?, pobre ese sueño era muy duro para mi niña, pero lo que mas miedo me daba era la persona que supuestamente nos mataba a mi y a fumito, era un hombre, pero, ¿Quién?, peor mas importante, ¿Por qué mi hija tuvo ese sueño?, pase un rato con esas preguntas así como también abrazando con mi niña la cual poco a poco se fue calmando, cuando la escuche hipar, la separe un poco de mi limpiando un poco el rastro de las lágrimas, su hermosa carita estaba roja, me acerque a ella, pegando mi frente con la suya, ella aun tenia sus ojitos cerrados.
-Mi niña, Nadeshiko, nada de eso pasara.- le respondí calmadamente
-Peo hip el hip hip sueño.- ella hablo hipando
-Sea o no un sueño, nada de eso pasara pero si eso llegara a pasar yo…..
-¡NO!, ¡NO QUIEO PERDERLOS!, ¡NO QUIEO ETA SOLA!.-ella grito llorando de nuevo
-Mi niña, Nadeshiko, escucha mi vida.- le hable mientras trataba de tranquilizarla a lo cual ella se calmo un poco y abrí sus ojitos de los cuales se deslizaron mas lágrimas…-Llegara pasar o no, yo siempre así como tu padre siempre estaremos contigo, estemos físicamente o no, nunca, óyeme, ¡Nunca vas a estar sola!, ¡Nunca!, Aunque todo el mundo se ponga en nuestra contra nunca abandonaremos a alguien, y mucho menos a ti, te protegeremos de cualquier persona que intente lastimarte estemos o no hija, siempre, oye bien, siempre estaremos contigo en todos los momentos fáciles, difíciles, tristes y felices no importa el lugar o el momento siempre estaremos a tu lado, hija, no lo olvides.- le respondí, a lo cual ella había estado totalmente atenta, incluso sus ojitos había emitido un brillo extraño pero no era malo, ahora estaba calmada
-¿Lo pometes?.- me pregunto ella mirándome fijamente
-Hija, lo prometo por ti y por todo lo que conozco, jamás te dejare sola.- le respondí abrazándola de nueva cuenta
-Ummm…gacias.- dijo ella nada mas descubriendo su rostro y mirándome de nuevo con su usual mirada angelical
No le respondí, pero le demostré mas afecto, con un fuerte abrazos y muchos besos a lo cual ella solo empezó a reír fuertemente, ella ya estaba calmada, estuve mimándola por un buen rato, hasta que la deje ir, y me puse a jugar con ella con sus peluches, durante el tiempo que habíamos estado jugando, ella empezó a preguntarme cosas típicas, como, "¿Por qué el cielo es azul?, ¿Por qué hay nubes?, ¿Por qué las hojas de los arboles y las hojas de los pétalos eran de diferentes colores?, ¿Cómo se enamoraron tu y papi?, ¿Cómo era la abuela?, ¿Cuándo regresa mi hermana mayor Kanade?", todas las respondí, aunque sentía mucho dolor, ya que ella no sabia que Hades no era su verdadero abuelo, su verdadero abuelo, era un hombre sin escrúpulos además de que su hermana mayor Kanade nunca volvería, tuve casi que mentirle piadosamente, ya que no sabía como explicarle eso, pero ya encontraría una manera, fue en eso cuando escuche un trueno, mire sobre mi y vi las grandes nubes grises envolviendo todo el firmamento amenazando con llover, y era obvio ya que mas truenos empezaron a escuchar y a ver en el cielo.
-Mi niña, toma todos tus peluches, tenemos que entrar.- le dije mientras tomaba unos cuantos de ellos
-¿Po que?.- me pregunto como siempre
-Va a llover, y no queremos enférmanos, ¿verdad?.- le respondí maternalmente
-No, no quieo una iyection.- dijo ella un poco asustada
-Bueno vamos, además ya es hora que cocine.- le dije mientras tomaba su mano sosteniendo en mi otra mano varias peluches, y ella sosteniendo de la misma manera como yo, así como dándome la mano
-¡Yei!, ¿Qué vas hace mami?
-Ummm un poco de estofado
-¡Siiii!
-Te gusta mucho
-Si, mucho mami…oh mami, se me ovido ago po pegunta.- me dijo ella un poco sorprendida
-¿Qué paso mi niña?.- le pregunte mientras subíamos juntas las pequeñas escaleras hacia la entrada de la cabaña
-¿Quién es Fine?
