Hola, bueno esta vez no tarde tanto como las otras veces, así que ¡BAJEN LAS ARMAS COSITAS GUAPAS!, bueno como verán ahora solo queda 1 Capítulo para terminar la historia, ¡QUE TRISTE!, ¡WAAAA!, si lo se, pero bueno, así son las cosas, comienzan y después terminan, pero como verán he estado dividiendo en partes algunos capítulos lo cual es bueno, ya que poner muchas información y acontecimientos le quita el sabor, así que esta capítulo esta dividido en dos, la parte 1 es mas larga, por lo que la parte 2 no será tan larga, así que esperen actualización la próxima semana el fin de semana, cositas guapas , así que espero les guste, dejen sus comentarios que son de gran ayuda cositas, bye

Marati2011: Algo así, el alma de Fine había estado durmiendo desde que Nadeshiko nació, por lo que al estar en presencia en lugares sagrados como el Inframundo y pasar tiempo con un dios el cual siempre tiene su aura de divinidad ha hecho que el alma de Fine despertara, y comenzara a ver y hablar aunque fuera un poco con la pequeña, pero como todo niño pequeño siempre se le olvidan las cosas, Nadeshiko no la recuerda, por cierto, si quieres saber como es la hija menor de Saya, ve la nueva imagen que voy a poner como icono de la historia, la imagen muestra como exactamente luce ahora ya mas mayorcita la hija de Saya, dime tu opinión si

Algunos personajes que aparecen aquí no son de mi propiedad, solo algunos, unos pertenecen a Kurumada y Ranmaru en este capitulo, los demás son invención mia

Capítulo 14.- LÁGRIMAS DE UN INOCENTE PARTE 1

Cuando las cosas pasan, tienen que pasar, puede que sea cosa del destino, o solo sea pura casualidad, pero hay veces que me hubiera evitar este tipo de cosas, ahora yo, me encontraba en la habitación de mi hija en el inframundo, velando su sueño, ahora mi pequeña niña tenia 4 hermosos añitos, bien cumplidos, era una pequeña muy hermosa, ahora veía porque Fumito no quería dejar casar, pero eso era asunto de otro cuento, no sabia cuando tiempo había permanecido con ella de esta forma, pero esta vez era necesario, mi pobre bebe había visto y escuchado algo que no pensaba revelar aun, quería esperar un poco mas de tiempo para eso, pero las cosas sucedieron de la forma que yo no quería, aun recordaba como de sus angelical rostro caían desbordantes lágrimas, como gritaba así como también su confusión en sus ojitos, aquello me partió el alma, a mi y a Fumito, ambos no sabíamos que hacer, solo teníamos que esperar y ver como avanzaban las cosas.

Mientras pensaba en ello, la puerta del habitación se abrió por inercia volteé y me encontré con Pandora, la cual traía en sus manos una bandeja con alimentos ligeros así como también una pequeño caso con agua revuelta con hielo y aun lado una toalla, ella tenia una expresión de opresión y cansancio

-¿Cómo esta Nadeshiko?.- ella me pregunto dejando la bandeja en la cómoda la cual estaba en la cabecera de la cama aun lado

Di un suspiro cansado y preocupado, dejando de mirarla a ella volví a enfocar la mirada sobre mi hija, la cual se había movido un poco y había descobijado, cuando lo hizo la volví arropar, con cuidado sin despertarla, para después dar una leve caricia sobre su mejilla, la suave piel de su mejilla estaba aun medio húmeda por las lágrimas, aleje mi mano, y mire hacia el profundo techo de la habitación dando un nuevamente un suspiro, aun sentía la mirada y presencia de Pandora así como su reciente pregunta, la cual tenia que responder

-Pues, como vez, ya esta un poco mejor, pero quien sabe cuando despierte.- le conteste sin voltear a verla

-Ya veo, lo siento mucho.- dijo ella con un tono apagado

-No fue tu culpa.- le respondí de inmediato, volteando levemente y viéndola…-Fue culpa mía y de mi esposo, pero incluso el salió lastimado de gravedad

-No debes decir eso, Saya.- dijo ella sentándose aun lado de mi y poniendo una de sus manos sobre las mías las cuales tenia entrelazadas, pero también tenían varias heridas, las cuales ya había empezado a sanar, con aquella acción logro captar toda mi atención, el agarre de su mano se volvió mas fuerte…-Nosotros también tuvimos la culpa, si nos hubiéramos dado cuenta que ella había salido del inframundo ella no hubiera visto aquel escenario y se diera cuenta de una verdad que tu y Fumito-sama habían tratado de ocultar hasta que ella fuera mas mayorcita, así que todos tenemos culpa, incluso mi señor Hades se siente culpable

-¿Hades?, me cuesta creerlo, pero si tu lo dices no tengo mas que creerte.- le respondí ocultando mi mirada entre mi fleco

-¡No!, lo digo en serio.- dijo ella exaltada haciendo que la mirara nuevamente, esta vez su mirada se mostro un brillo de pura y exacta verdad, aquello me dejo un poco sorprendida, era la primera vez que había visto esa mirada sobre los ojos de Pandora…-Mi señor, quiere mucho a tu hija, aunque no lo demuestre cuando estén todos, pero el la quiere, la ama como si fuera su propia nieta, mi señor jamás ha tenido hijos, y tener a alguien que lo llame como abuelo, lo hizo muy feliz, puede que no conozcas muy bien a mi señor, pero te puedo asegurar que a tu hija la quiere mucho, sea o no de su sangre, así como tu misma nos has dicho los lazos de sangre pueden ser fuertes, pero hay lazos invisibles, que lo son mas, una relación de cariño y amor, ese es el lazo que tu familia hizo frogar a mi señor nuevamente, así que no digas eso, mi señor también esta preocupado, y puede que con lo que te acabo de decir no sea suficiente para ti, pero esta bandeja que tu piensas que yo traje, no lo traje y prepare yo misma fue mi mismo señor Hades, el estaba enfrente de la puerta, pero no se atrevió a entrar, por lo que yo misma me encargue de eso Saya, así que…..por favor…

-Pandora.- le llame un tanto cuestionable, pero también un poco sorprendida

-…

Ambas nos quedamos viendo sin decir mas, el silencio que se había formado debía ser claramente muy pesado y fuerte en sentimientos, pero no era como lo que esperaba, este silencio era pacifico y relajado, era una de las cuantas veces el silencio era tan gentil, eran las muy pocas las veces que yo o alguien alrededor se sentía totalmente rígido, las palabras de Pandora, la forma en como había describidlo a su señor, aun me parecía difícil de asimilar, pero la firmeza de las palabras hacia difícil de gesturar todo aquello, además aun tenia muchas dudas en como mi hija reaccionaria a la mañana siguiente, tenia miedo, de perderla como a su hermana, a mi pequeña Kanade, pero ahora, mi pequeña Kanade ya no era la tierna niña y dulce con la que siempre platicaba, jugaba y me enorgullecía, mi niña, mi pequeña, ese hombre y esa mujer, no se como pudieron convertirla de esa manera, ¿Por qué?, ¿Por qué?, no lo entendía, verla, a ella, una bebe aun haciéndola pelear para matar a sus propios padres, jamás podía olvidar la cara de Kanade y mucho menos las palabras que me dijo a mi a su padre, pero el verla a ella de esa manera no fue la única cosa que me asusto, hubo otra cosa, y lo que podía decirse que por ahora, no podía recuperar a Kanade, no en ese estado en el que se encontraba, Kanade había intentado matar a Nadeshiko…incluso sabiendo que Nadeshiko era su hermana menor.

FLASH BACK

El lugar donde estábamos yo y Fumito estaba cubierto por la inicial destrucción, Nobunaga había dado con nosotros, pero no fue totalmente en nuestro refugio, pero aun si, era preocupante, cuando nos enteramos que el no se había rendido y había incrementado la búsqueda de nosotros, ambos tomamos la decisión de llevar y dejar a Nadeshiko en el inframundo, al llegar ahí, explicamos la situación lo mas detalladamente y rápido que habíamos podido, ya que teníamos que ellos se dieran cuenta de la entrada del inframundo, cuando terminamos, el mismo dios ofreció su ayuda a terminar con aquellos conflictos que teníamos, pero nos negamos, ya que esto solo tenia que ver entre nosotros, y solo en nosotros y lo resolveríamos de alguna manera, aunque eso conllevara a unas muertes, pero para evitar remamiento de sangre, lo resolverían ambos de alguna manera, cuando dejamos las cosas en claro, estábamos listos para partir, pero Nadeshiko por alguna razón lo quería que fuéramos, no quería que la dejáramos sola, ya que los sueños sobre nuestra muerte se habían vuelto mas frecuentes y mas violentos de lo normal, ambos tomamos a nuestra niña y la empezamos a calmar y a contar de una forma distinta la situación, para que ella no pensara y sintiera que estábamos en una pelea, con aquellas mentiras que le dijimos ella acepto a quedarse en el inframundo, cuando empezamos a salir del inframundo ambos no pudimos evitar voltear y observar el terrible y desolado territorio, pero mas haya de eso observamos el gran palacio Guideca, donde nuestra hija estaría a salvo de todos los peligros, pero claramente ambos teníamos miedo de morir y no cumplir con nuestra palabra de volver por ella, y vivir como una familia normal, además esta el asunto sobre la verdad, teníamos muchas cosas que aclarar, en mi mente pensé en eso, y cuando mire a Fumito vi las mismas decisiones en su rostro, con aquella simple mirada, ambos abanamos el inframundo y volvimos al mundo terrenal, ambos armados, el con su Teigu y yo con la espada con la cual había atravesado el corazón de Fumito hace mas de 100 años, aquella espada había vuelto a mi, y esta vez atravesaría lo que fuera con tal de terminar con todo de una buena vez.

Ya habían pasado 4 días de constantes peleas sin descanso alguno, Fumito y yo, no aguantaríamos otra pelea mas, recuperar la energía solo sería cuestión de varias horas, pero las heridas profundas, hechas con metales pesados así como veneno, sería lo mas difícil y tardado de parar las hemorragias, ahora estábamos escondidos, en un tipo de cueva, el lugar estaba destruido no hubo nada que se hubiera querido salvar, habían estado lanzado bombas una tras otra sin descansar y si paraba sería casi en la noche, en la cual estábamos mas venerables, cuando habíamos recuperado la mayor parte de nuestra energía y haber tenido el tiempo necesario de curar varias de nuestra heridas, volvimos al campo de batalla, y esta vez, mostramos nuestro verdadero poder.

Al llegar nuevamente, yo me enfrente al hombre causante de todo esto, Nobunaga, mientras que Fumito se enfrento a Mana, la cual por alguna razón me dio mucha alegría en el estado en el que se encontraba esa mujer, totalmente herida, además de que el plan que habíamos formulado antes había resultado, ahora uno de ellos no podía regenerarse, sus heridas seguirán abiertas lo cual correrá con el riesgo de morir por desangramiento, así que Fumito tenia una clara ventaja y yo una pequeña y disimulada risa de satisfacción, sin mas que esperar, desenvainando mi espada de doble filo, me abalance contra Nobunaga el cual bloqueo como esperaba mi ataque con la arma exclusiva de su Teigu, la lanza y Fumito volvió a enfrentarse contra una la herida guerrera.

Ambos teníamos nuestras propias batallas, yo y Nobunaga teníamos un combate muy reñido, y ninguno de los dos daba rienda suelta, cada uno quería ganar, el sonido de metal chocando una y otra vez en aquella área así como también el sonido del fuego quemando todo a su paso, el fuerte humo intoxicando el lugar, y los fuertes golpes que venían en conjunto del ataque con la espada fueron dados mas no regresados como yo esperaba, ese hombre, planeaba matarme, sin saber que incluso su Teigu tenia una leve falla, su arma ya estaba totalmente desgastada por combates sin terminar y sin darle el mantenimiento necesario, si eso seguía de esa manera su arma quedaría totalmente destruida, pero aun si su arma, el tenia muchas mas y escondidas, todas las explosiones fueron hechas por las bombas escondidas por todo el lugar, así que de un momento a otro alguno de nosotros cuatro podíamos morir sin que nosotros lo notáramos.

Al chocar nuevamente nuestras armas, pequeños destellos del metal chocando uno contra otro se vieron, en ese momento estábamos muy cerca, por lo que aproveche, con un ágil movimiento de mi pierna, le aseste un golpe en su abdomen, seguido de dos mas del mismo modo, cada uno de esos golpes tenia toda mi furia la cual el había ocasionado, todo por palabras que no tenían sentido y mucho menos razón alguna, además estaba el asunto de mi hija Kanade, al darle aquellos golpes el flaqueo dejándolo su guardia totalmente descubierta, el momento perfecto, sin dudarlo, empuñe mi espada alzándola derecho y mi brazo izquierdo poniéndolo en una forma de defensa para prevenir cualquier golpe que el podía asestarme, estando lista blandí mi espada hacia el estomago de Nobunaga, cuando el se dio cuenta ya era tarde, mi movimiento fue mas rápido, cuando mi espada estaba por atravesar su estomago, el viento fue cortado, el sonido de dagas cortándolo vino de una dirección incierta para mi, cuando me di cuenta, varias de ellas se habían clavado en mi mano izquierda y parte de la derecha, las cuales en total habían sido 9, 4 se clavaron y atravesaron mi mano izquierda, y 5 se encajaron en mi mano derecha, las demás logre esquivarlas, pero cuando aquellas dagas se clavaron y atravesaron en mi carne, no perdí el tiempo totalmente en alejarme, ya que con apenas el tiempo suficiente y la oportunidad perfecta, le cause una herida a Nobunaga en todo su pecho, desde el cuello hasta la parte baja del abdomen, aquella herida el pensaría que se sanaría como el esperaba pero, no era así, logrando mi objetivo di varios saltos hacia el lado de izquierda , deslizándome sobre el suelo, quedando en cuclillas con mis brazos caídos y con una fuerte hemorragia en ambos, podía perderlos, y no quería que eso pasara, pero ya era un poco tarde solo esperaba que la regeneración hiciera su trabajo, cuando estuve en total seguridad mire a Nobuanga el cual estaba arrodillado tocando su gran herida con una de sus manos, sus rostro esta distorsionado en dolor, al igual que yo la sangre comenzó a fluir de herida peligrosamente.

-¡Ugh!, ¡Ah!.- Nobunaga gimió el dolor y retorciéndose por el mismo y fue en eso cuando varios jeroglíficos empezaron a brotar de esta misma e iban avanzando lentamente sobre la piel de este…..-¡¿Qué demonios…?!, ¡¿Mocosa estúpida, que demonios me hiciste?!

El me empezó a gritar y cuestionar, una sutil sonrisa surco mis labios para quedarse un rato, alce mas mi mirada y lo mire de la forma mas fría que mas podía mostrar hacia el, no mostraría compasión contra el, ya era suficiente de ser alguien bueno, era tiempo de volver aunque fuera un poco a mi yo anterior, aun si eso se significara perder los sentimientos que tenia encontrado en mi corazón.

-Je, ¿Estúpida?, ¿Yo?, el estúpido será otro Nobunaga, el que usted no haya podido ver a través de lo que yo tenia planeado, no es razón para que usted se moleste, además, eso se llama estrategia, usted mejor que nadie la sabe usar, mirando el escenario es simple, pero su estrategia es mucho mas estúpida que la mía.- le respondí poniéndome de pie, la hemorragia de mis brazos estaba deteniéndose poco a poco, pero sin ningún momento había soltado mi espada y mucho menos había dejado que el dolor me invadiera, no podía rendirme, no cuando ya terminaría con todo, aunque fuera de esta manera

-¡Ugh!, ¡Jamás debí buscarte!, ¡Jamás debía haberlo hecho!, ¡Jamás, te hubiera dado por muerta junto con mi esposa!.- grito el de manera que hizo que eso me diera un vuelco a mi corazón, eso lo esperaba, pero no podía acostumbrarme a la forma de su trato, antes gentil y ahora me trataba como un monstruo

Mi corazón se contrajo en dolor, logrando que de nueva cuenta mi furia surgiera de nuevo invadiéndome por completo llegando a cegarme, me acerque a la persona que alguna vez llame padre, sea de donde volví a obtener la fuerza, mi brazo derecho parecía que se había movido solo, ya que la espada estaba lista para atravesar a Nobunaga, no sabía lo que hacia ni mucho menos lo que pensaba, lo único que podía darme cuenta es que Nobunaga, tenia una expresión de impresión así como también una de terror único, parecía que esta era la primera vez que lo había visto de esta manera, además tenia una sed incomparable de derramar sangre en este momento, sin darme cuenta blandí mi espada hacia arriba para después bajarla en un movimiento rápido, parecía que l tiempo se había detenido, ni siquiera había sentido nada de eso, cuando pensé había atravesado a Nobunaga con mi espada, de nuevo aquellas dagas volvieron a parecer, haciendo de nuevo reaccionar, y esta vez logrando herirme en mi pierna izquierda, pero solo habían sido 2 dagas, y solo para detenerme, cuando desperté de mi trance, de inmediato fije mi vista sobre Nobunaga, el cual se había movido no muy lejos de donde yo estaba, yo estaba casi clavada sobre el suelo, ya que una de las dogas se había clavado en la parte superior de mi pie logrando atravesarlo por completo y dejarme atrapada en el suelo, aquello fue un movimiento rápido, pero por alguna razón no sentí dolor o pulsación alguna sobre esta, era impresionante, dos ataques de la misma forma y solo para salvar a Nobunaga, esto no era una trampa o alguna otra cosa, había alguien escondido en el lugar como refuerzo o algo por el estilo.

-Maldición.- exclame en voz baja, aunque estaba también un poco confundida era la primera vez que hacia algo como esto en mi vida, mi ira me cegó, deje eso de lado y mire a Nobunaga, el tenia la respiración contraída, los jeroglíficos habían avanzado mas, incluso habían comenzado a quemar un poco la herida de el…-¿no puede pelear mas?, eh

Pensando para mi misma, lleve mi mano libre hacia la daga la cual tenía detenido a mi pie, y fue en eso cuando escuche una voz, la voz de una infanta, aunque la voz soba mas como la de una niñas mas mayor como la edad d años, aquella voz jamás la olvidaría, volteé a los alrededores , y fue cuando desde uno de los caminos venia una niña corriendo, cabello naranja rojizo de una forma extraña destacaba, ojos del mismo color, usaba ropa cómoda exacta para esta ocasión, y su rostro a pesar de que seguía siendo una niña, su rostro no podía olvidarlo

-¡Abuelo!

Era Kanade mi hija, ella había hecho los dos últimos ataques para salvar a Nobunaga de la muerte de hace unos momentos, era toda una damita, su rostro esta mostrando una reacción de miedo y preocupación, ella cuando llego de inmediato se acerco a Nobunaga abrazándolo desesperada, incluso había comenzado a llorar

-¿Qué haces aquí Kanade?, te dije que estuvieras escondida y atacaras cuando fuera necesario, jamás te dije que salieras para ayudarme.- dijo Nobunaga a Kanade, yo estaba en shock, la persona que me había atacado era mi propia hija

-¡Pero si lo no hacia, esa mujer, ese…MONSTRUO lo mataría y yo quiero que muera!.- Kanade dijo, pero la palabra que resalto mas de ella fue la de monstruo referida a mi, puede que las palabras de Nobunaga fueran agujas, pero que mi propia hija me dijera de esa forma, era lo mas doloroso que podía experimentar

-¡Saya!

Aun estando en shock y tratando de asimilar lo que estaba pasando, la voz de Fumito se escucho a lo lejos, cuando volteé el estaba un lado mío, estaba en un terrible estado, sucio, con la ropa desarreglada, pero sorprendentemente sin ninguna herida

-Fu…mi…to…-tartamudeo su nombre

-¿Saya?.- el me cuestiono con mi nombre, pero fue cuando dirigió su mirada hacia el punto en el cual yo lo había vuelto a poner, y vi como su rostro también mostro un shock…-¿Kanade?, ¿Hija?

Cuando dijo eso Fumito, Kanade volteó su rostro estaba empapado en lágrimas, pero su mirada se distorsionó a una de odio hacia nosotros, incluso a repugnancia estaba reflejado en su rostro, esa mirada me partía en mil pedazos, no sabía que hacer ante eso, había pensado acercarme, pero Fumito me había detenido, parecía que el había pensando lo que iba hacer.

-¡Usted!, ¡¿Cómo pudo hacerle eso a mi abuelo?!, ¡¿Cómo?!, ¡¿Por qué?!.- Kanade se puso enfrente de Nobunaga, empezó a gritarme principalmente a mi, con odio y rabia en su voz y ojos

-Kanade…hija…

-¡No me llame por mi nombre, maldito monstruo!.- me grito haciendo que me paralizara…-¡Yo no soy la hija de un monstruo como usted, maldita aberración!, ¡Debería mejor morirse, así no le quita el oxigeno a mi abuelo, maldita bruja, desgraciada, monstruo infame!, ¡Como puede llamarse usted mi "madre", un maldito monstruo que trato de matarme!, ¡¿Cómo?!.

-¡Todo es mentira!.- Fumito le grito a Kanade en mi lograr, ya que yo estaba por colapsar por todo lo que me dijo, cada palabra era una brecha mas en mi corazón…-Tu madre no es como la describes, y ella nunca trato de asesinarte, ¿Quién fue el que te metió esa estúpida idea en la cabeza Kanade, tu no eras así, que te paso?, y mas a usted Nobunaga, ¿Qué le paso?, ¿Usted jamás actuó de esa forma?, ¿Por qué?.

-Solo le quite la venda de los ojos a ambos

Aquella voz, aquella maldita y desgraciada voz, mi sangre comenzó a hervir con solo escucharla, busque de inmediato por los alrededores y fue cuando un pequeño pero fuerte viento se hizo presente y de la nada enfrente de nosotros donde estaba Nobunaga y mi hija, apareció la causante de todo este lio

-¡Mana!.- grite enfurecida poniéndome de inmediato en pie, junto a Fumito poniéndonos en guardia…-¡Maldita hija de perra!

-Vaya que vocabulario, pero es como he de esperar de un monstruo como tu.- ella dijo con una maldita sonrisa sínica, la cual ella misma la puso sobre puesta, su herida no había sanado era tal y como yo y Fumito habíamos planeado

-¡Mamá Mana, esa herida!.- Kanade le llamo a Mana

Le había llamado mamá, a esa mujer, a ese verdadero monstruo, esa mujer no merecía vivir, no merecía tener el poder de nosotros los antiguos, debí haberla matado cuando la encontré en esa carretera, pero…maldición

-¿Qué pasa?.- ella me pregunto a lo cual solo mire con odio…-Oh, ya veo…jajajajajajaja, parece que alguien no le gusto que me dieran ahora el titulo de mamá y menos tu propia hija, tu primogénita

-¡¿Qué mierda les metiste a ambos?!, ¡Que mierda les dijiste!, ¡Mana!.-le reclame por explicaciones, apuntándole con mi espada, pero cuando lo hice Kanade se puso enfrente de ella he hizo aparecer dagas a su alrededor…-¡Kanade, hija!

-¡No permitiré que lastime a mi mamá!.- ella dijo con determinación

-¡Ella no es tu madre, ella es un monstruo, ella fue quien destruyo nuestra familia, Kanade abre los ojos, por favor!.- le pedí casi al borde de las lágrimas

-¡Si lo es, ella me abrió los ojos, de usted, un maldito monstruo, usted trato de matarme, usted nunca me quiso, ni a mi, ni a mi abuelo y mucho menos a mis dos hermanitos, que por su culpa uno esta muerto, y el otro lo esta matando, justo como usted trato de hacerlo conmigo, usted no es mi madre, nunca lo fue, usted nunca mereció tener la felicidad, usted…MERECE MORIR!

Con aquellas palabras, las lágrimas empezaron a correr, cayendo como una cascada, sus palabras me dolían, mas que cualquier cosa me ha dicho Nobunaga, todo era mentira y como era mentira, dolía mucho mas, mi hija, Kanade, ¿Cómo podía salvarla?, apreté mis manos en furia y tristeza combinada, mordí mi labio hasta sentir el sabor metálico de mi sangre, mis lágrimas se mezclaron con la sangre fresca saliendo de mi labio, todo era mentaría, todo, ¡TODO!

-¡Todo es mentira, yo jamás atentaría contra la vida de mis hijos, son una parte de mi, son mis hijos, mis pequeños, mi felicidad, jamás me atrevería hacerles daño, incluso ese hombre, lo sabe, todo es mentira, abre los ojos Kanade!.- le grite, reclame y trate de explicar, los sentimientos que tenia encontrados los saque a flote, pero no tuvo efecto en ella, ella seguía viéndome como un monstro, la risa de Mana se hizo presente, así como el sonido de aplausos, se estaba burlando de mi y de como me veía

-Jajajajaja, ¡que patética Kisaragi Saya!, ¿Un monstruo con sentimientos?, jajajajajaja, que gracioso, cuando tu solo eres una maldita arrastrada, jajajajajajajajajaja.- Mana seguía riéndose y haciendo que mi estado empeorara, todo era confuso, no sabía que hacer…-Tu no mereces la felicidad, y menos tener una familia o un hijo, así que, te mataremos rápido, a ti y a tu esposo, que es lo mismo que tu, un maldito monstruo y cuando lo hagamos iremos por la hermana de Kanade

Nadeshiko…el nombre de mi hija menor, resonó en mi mente, y mas cuando ella se refirió a ella, esa mujer y ese hombre quería quitarme a mi ultima razón de vivir, a mi bebe, a mi Nadeshiko, a mi Saya, ¿Por qué tenia que pasar esto?

-¡No permitiré que nos quiten a Nadeshiko!.- Fumito grito mientras preparaba su Teigu para empezar atacar cuando fuera el momento

-Nadeshiko, así que así se llama, la hermana de Kanade y nieta menor de Nobunaga.- dijo Mana sonriendo…-¡Cuando los matemos iremos por ella y la purificaremos, ella esta contaminada por ustedes, ella será libre de ustedes con su muerte!

-¡ugh!.- ambos Fumito y yo gemimos ante tal estúpida locura, estábamos listos para atacar, pero sin lastimar a Kanade

-¡igh!

Todos, absolutamente todos, volteamos a la dirección de donde aquella voz, un pequeño gemido de sorpresa y miedo integrado, aquella voz, también la conocía bien y palidecí de inmediato al voltear al lado derecho de nosotros, se encontraba Nadeshiko, con su peluche de dragón, y no solo eso, ella estaba asustada, estaba temblando, pero no solo eso en su rostro tenia la clara expresión de la sorpresa, será posible que, ¿ella haya escuchado todo?

-Nadeshiko, ¿Cómo es que…-no entendía como ella había llegado hasta aquí, mire a Fumito y el estaba igual de sorprendido que yo

-¡Vaya!, La suerte esta de nuestro lado, al fin tendremos a nuestra Familia, Nadeshiko, ven con nosotros.- Mana empezó a caminar en dirección hacia mi hija Ndeshiko la cual se tenso y se asusto mas de lo que ya estaba

-No…-Nadeshiko dijo con un miedo latente…-Alejate…mami

-¡Ella no es tu madre!.- Mana le grito haciendo que la mi hija se quedara en shock

-¡Mientes, ella es mi mami, y el es mi papi!.- Nadeshiko le respondió con la poca firmeza que tenía

-¡No lo es, ella es solo un monstruo!.- Mana lo dijo de una manera tan convincente que incluso a mi me hizo dudar…-¡yo soy tu verdadera madre, y esta pequeña es tu hermana y ella misma lo atestigua!

-¡Es cierto!.- Kanade empezó a darle la razón a Mana, lastimándome mas, pero por alguna razón ya no tuvo el mismo efecto, ahora lo que importaba era sacar a Nadeshiko de este lugar….-Esa mujer no es madre, ella es un monstruo y el es nuestro abuelo Nobunaga, esa mujer es una mentirosa, una asesina, un monstruo, ella te matará tal y como trato de hacerlo conmigo y como lo hizo co….

-¡Cállate!.-Nadeshiko grito empezando a llorar…-¡Tu no eres mi hermana, y esa mujer no es mi madre y ese feo hombre no es mi abuelo, yo ya tengo un abuelo y no es como el, y tengo una hermana que no es como tu, y tengo una madre y un padre que me quieren mucho!, ¡Todo es mentira!, ¡Todo lo que dijiste!, ¡El único monstruo aquí son todos ustedes!

-¡Nosotros no mentimos!, ¡Ella es tu hermana y ese hombre tu abuelo!, pregúntale a tu madre, a la que le crees fielmente.- le dijo Mana a Nadeshiko

-¡Mami, verdad que todo es mentira, ella no es mi madre y ese hombre no es mi abuelo!, ¡Dime mamá!.- Nadeshiko se acerco mas hacia donde nosotros estábamos mientras preguntaba todo aquello, a lo cual me quede muda, ya que todo era verdad, baje mi mirada ante eso

-¡Ugh!.- gemí ante eso y cerrando mis ojos ante la resignación

-¿Mamá?.- Nadeshiko me cuestiono por mi nombre, me quede en silencio…-¿No es verdad, lo que ella dijo?, dime que no, ¡Mamá!

-Nadeshiko…hija…esa mujer tiene razón.- le respondí sin voltear al verla aunque podía ver o mejor dicho sentir como ella estaba

-No, ¡NO!, ¡ella no es mi hermana y ese hombre no es mi abuelo!, ¡No puede ser!, ¡Ellos no pueden ser, NO!.-Nadeshiko empezó a gritar mientras se abalanzaba sobre mi y me sacudía con sus bracitos, yo no volteé a verla, me quede en silencio torturándome

-¡Vez, ella es una mentirosa, una manipuladora!, ¡Ella te ha mentido todo este tiempo, toda tu realidad es una mentira!.- Mana empezó a decirle mas cosas a mi hija y fue cuando sentía como mi hija se tenso, y esa fue la señal de que ella estaba cayendo en las trampas de Mana no podía permitir que eso sucediera, volteé de inmediato y trate de hablarle para que ella no escuchara lo que Mana estaría por decir, pero…

Cuando mire a mi hija, ella tenia su vista perdida en algún punto del cielo, sus ojos azul oscuro, estaban perdiendo el brillo, lo que me preocupo

-¡Nadeshiko!.- le grite para que reaccionara

Pero cuando grité su nombre, sus ojos azul oscuro cambiaron a un color miel muy claro casi dando al amarillo, y las pupilas de sus ojos se afinaron de tal forma que se parecían a los míos en su forma neutra, aquellos ojos, los ojos de mi hija cambiados totalmente me miraron directamente , y fue en eso cuando se escucho un resonar, no puede ser…FINE

-¡Fumito!.- le grite de inmediato…-¡Aléjate!

Fumito comprendió de inmediato lo que dije, pero el no hizo quite, el se acerco hacia nosotras, y fue en eso cuando varias lanzas aparecieron alrededor de nosotros, eras miles, aquellas eran multiplicaciones de la lanza Gungnir

-¡¿Qué demonios?!.- Mana cuestiono sorprendida

-Mors (mueran).- aquella palabra en latín la pronuncio Nadeshiko en latín mirando hacia ellos , y fue cuando todas las lanzas fueron hacia ellos

-¡Maldición!.- exclamo Mana asustada

Pero también varias dagas les hicieron frente el mismo numero de dagas apareció en el momento justo, pero esta vez las dagas tenían bombas cada una, mire rápidamente a Fumito y el solo asintió, el con un rápido movimiento tomo a Nadeshiko la cual al estar en los brazos de Fumito colapso, pero no soltó a su peluche, ambos nos alejamos un poco, pero no lo suficiente, ya que las lanzas y las dagas hicieron contacto de inmediato y provocaron una gran explosión, Fumito me pego hacia el al tiempo que cuando lo hizo abrace a Nadeshiko la cual estaba inconsciente, Fumito nos cubrió con su cuerpo durante aquella gran explosión, salimos volando, Fumito nos cubrió a mi a Nadeshiko del impacto, escuche como el había emitido un gemido de dolor agudo, el humo de la explosión fue demasiada que la densidad de este se impregno en la totalidad de mis pulmones, estaba ahogándome, pero no me protegí como debía, ya que una de mis manos la pose sobre la nariz de Nadeshiko, para que no inhalara el toxico humo, no supe cuanto tiempo estuvimos sobre el aire, pero se sintió tan largo, que cuando tocamos el suelo, sentí y oí el fuerte estruendo

-¡Agh!.- gemí ante eso, el dolor fue intenso

Pedazos de rocas cayeron saltando sobre nosotros, eran bastante pequeñas, así como también el polvo nos rodeaba, me sentí desfallecer ante eso, pero también oí como grandes rocas eran destruidas sobre nosotros, incluso la densidad del aire había comenzado a descender quedando al mínimo, ante aquello abrí mis ojos, estaba desorientada ante lo que había pasado, mire primeramente sobre mi hombro, Fumito tenia los ojos cerrados, y con el ceño fruncido contraído por el dolor y cuando mire mas fijamente, me dejo pasmada, Fumito tenia toda su espalda lastimada, eran quemaduras de tercer grado, así como también parte de ambos de sus brazos.

-Fu…mi…to.- articule ante lo que veía, me moví con miedo de lastimarlo, pero aun si la fuerza en ambos de sus brazos sobre nosotros no se había perdido, incluso se volvió mas fuerte…..-¡Fumito!, ¡Resiste!

El al escucharme el abrió sus ojos levemente, el dolor debía ser intenso, pero al mismo tiempo que los abrió los cerro, pero el sonrió, como si el estuviera aliviado de que nada nos hubiera pasado, a costa de sus propia vida

-Que bueno….- dijo el levemente

-¡Fumito, por favor mantente despierto, por favor!.- exclame preocupada, ahora estaba aterrada, empecé a mirar alrededor y fue cuando mi vista se fijo sobre lo que había sobre nosotros, era una barrera, pero no cualquier barrera, este tipo de barrera le pertenecía a…-Fine

Al decir sus nombre fije mi mirada sobre mi hija la cual estaba brillando levemente, y de donde también emitía leves chispas, pero aquel brillo y sensación no era igual a la que Minos y sus compañeros emitía era totalmente diferente, de repente aquel brillo se perdió dejando a mi hija como estaba, y cuando eso paso la barrera también cayo, y fue en eso cuando me di cuenta que ya no estábamos en aquel lugar, estábamos en el bosque, estaba contraída y sorprendía y fue mas mi sorpresa cuando al mirar a mis alrededores nos encontrábamos a unos 3 metros de donde era la cueva que daba la entrada al inframundo.

-¿Qué?, pero , ¿Cómo?.- cuestione a la nada

-Ma…mi

La voz de mi hija me saco de mi pequeño trance, ella había despertado, estaba aliviada, mire a Fumito el cual estaba en las mismas condiciones o peor, tenia que ir por ellos ahora, cuando pensé en eso, tome a mi hija en brazos para recostarla junto a su padre, a lo cual ella no se opuso, incluso se acorruco junto a el, abrazándolo con fuerza, parecía que ella iba a llorar, al hacer eso me levante y mire en aquella dirección, pero de nuevo mi hija me detuvo

-Hija, quédate aquí, iré por tu tío tu papá esta muy grave.- le dije pensando que era lo ella tal vez me preguntaría y yo respondería

-Mamá.- me llamo con una voz casi audible, y en eso su mirada se volvió llorosa, apretó a su peluche el cual había quedado un poco destrozado…-¿Lo que paso haya, no fue verdad, nada de lo que me dijo esa mujer fue verdad?

-Nadeshiko

-¿No lo fue?

Cerré mis ojos un momento, aquello fue un shock para ella, era obvio que ella estaría de ese modo, pero lo hecho, hecho estaba, por lo que abrí de nuevo mis ojos y la mire con toda la confianza que tenia

-Lo único verdadero es que Hades es tu abuelo, el es el único que ha velado por ti y nunca a tratado hacerte daño, hay un lazo que nos une a nosotros mas fuerte que la sangre, eso no debes olvidarlo, esa es la verdad.- le respondí

-Ma…má

Ella de nuevo cayo el sueño, pero aquella mirada desapareció, pero aun así las lágrimas que en ella se habían formado cayeron, sin perder mas tiempo, fui a la entrada del Inframundo en busca de ayuda

FIN DEL FLASHBACK

Después de aquello fui por ayuda, aunque cuando baje al inframundo el que me ayudo fue Cerberos, el cual cargo a Fumito y yo Nadeshiko y pedimos ayuda ya en el inframundo, aunque si me sorprendí que todo el inframundo estuviera en mucho movimiento, y fue cuando descubrí que aquello fue por buscar a Nadeshiko la cual había desparecido de la vista de Aiacos, el cual había sido el encargado de cuidarla, y fue el mismo el que dio el aviso y fue por unas de las sanadoras del inframundo, para curar de inmediato a Fumito y a Nadeshiko, este día había sido muy cansando emocionalmente.

-Saya.- Pandora me llamo a lo cual volteé a verla…-¿Por qué no vas a ver a Fumito?, el ya debe de estar despierto, y creo que debe de estar preguntado por ustedes dos

-Quiero, pero…..Nadeshiko.- dije cortando un poco mis palabras mientras veía de reojo a Nadeshiko la cual estaba volteada dándonos la espalda

-No te preocupes, ahora hay mas vigilancia en todo el castillo así que si ven anomalías cerca de aquí no dudaran en proteger y atacar, además Cerberos esta aquí, Nadeshiko esta muy bien protegida.- Pandora trato de persuadirme y claramente que lo hizo

-Bien, confiare en ustedes.- le respondí

-Me alegro, pero eso si, para sabíamos que no te alejarías y nunca te alejaras tanto de tu hija, así que la habitación en donde esta Fumito esta a 3 cuartos de esta, así que no estarás lejos.- dijo ella sonriendo

-¿Lo dices en serio?, ¿Lo hicieron por nosotros?.- cuestione sin creérmelo

-Como dije, ahora son parte del inframundo, son parte importante ahora, así que es lo menos que podemos hacer, ahora vayamos, yo iré contigo, Cerberos se quedara aquí con Nadeshiko.- dijo ella, levantándose sin soltar mi mano al tiempo que me impulsaba desde el agarre de su mano a que me levantará lo cual seguí lentamente y sin prisas

Ya parada ambas caminamos hacia la puerta al llegar Pandora la abrió ella salió primero a lo cual seguí, pero antes de cerrar la puerta mire atrás y vi como Nadeshiko estaba durmiendo plácidamente, solo será por un momento, después vendría a ver como estaba, sonreí ante esto, y así salí de la habitación, para ver a Fumito, el también me preocupaba y mucho, después de todo era mi esposo.

….

Con Nadeshiko

….

Oí como la puerta de mi cuarto fue cerrada, mi mami y nee-chan se habían ido, sintiéndome un poco mas segura me senté en la cama, mi cabeza me dolía, recordando lo que había pasado hace ya unas horas, fue muy doloroso, todo, pero aquello se estaba volviendo casi distante, pero el sentimiento de lo que me había enterado era doloroso, abrace mis rodillas, restregando mi rosto contra ellas y volví a llorar

-¡Uuuu waaa!

Todo lo que había vivido hasta ahora, había sido una mentira como había dicho esa horrible mujer, la persona que yo consideraba mi abuelo no lo era, y aquel hombre feo que vi si lo era, no podía ser cierto, pero para que mi mami y mi papi, se hayan puesto así de asustados y pálidos, tenia que serlo, ¿Por qué me mintieron?, ¿en serio no me quieren?, ¿me odian tanto?, ¿Por qué?, ¿soy un estorbo?, ¿soy un monstruo?

-¿Qué….hip…..soy…..hip….waaa…

"No llores"

-¿Eh?.- cuestione ante aquella voz dulce, esa voz ya la había escuchado antes…-¿Quién dijo eso?

"No llores pequeña"

-…¿llorar?, pero no puedo evitarlo…..hip….todo….es….una…..men….tira…..

"¿Por qué lo dices?, nada en tu vida es falso Nadeshiko"

-¡Si lo es, mi mami y mi papi me mintieron!, ¡y eso duele mucho!, ¡¿Por qué no me dijeron nada?!, ¿Por qué?.- cuestione mientras continuaba llorando, mis lágrimas caían rápidamente, todo era muy confuso

"No lo es"

-¿Eh?, ¿Cómo puedes decir eso sin siquiera conocer mi vida?.- cuestione a la nada

"Te conozco desde que naciste, se todo sobre ti, y por eso se que nada en vida es una mentira pequeña, todo lo he visto a partir de tus ojos, y he sentido a través de tu corazón, todo lo he sentido y visto"

Aquella voz tenia un aire de mucha confianza, igual a la de mi mami y papi, todo lo decía con mucha seguridad, pero había algo que no entendía, aquella voz explico que ella conocía todo pero a partir casi desde mi punto de vista, era como si aquella voz sea a quien sea que le haya pertenecido, sería alguien que estuviera dentro de mi, eso había sido algo que mi mami me platico hace tiempo, cuando era mucho mas pequeña, y fue en eso cuando recordé algo, podía tomarlo como algo loco, pero era cierto, aquella voz siempre le había escuchado casi muchas veces cuando era mucha mas pequeña, además de la sensación de tener a alguien siempre cerca de mi velando por mi, igual que mis padre, podía ser que…

-¿Fine?.- cuestione

"Je, ¿me recuerdas?, que alegría, temía que no lo hicieras"

-¡Fine!.- exclame con felicidad la cual había sido sin ninguna razón, aquella mujer sin siquiera conocerla me hacia muy feliz

"Pequeña, ahora que sabes quien soy, quiero que me prestes atención, tengo poco tiempo, ¿podías prestarme atención?"

-Si

"Que buena eres, bien, quiero decirte algo idéntico a tu madre pero desde mi punto de vista, la realidad a la que tu llamas falsa, es totalmente cierta, y claro que fue muy doloroso descubrir la verdad sobre tus verdaderos familiares, se que debes estar triste porque tu mamá y tu papá te hayan mentido, pero no fue porque ellos quisieran realmente, como todo padre y madre lo hacen por una razón y esa fue tu protección"

-¿Protección?, ¿De que?

"Ellos tenían miedo de perderte como a tu hermana Kanade, ese hombre feo tal y como le dices y así es como le conocerás, le hizo mucho daño a tu mamá mucho antes de que tu nacieras, pero no solo fue el, sino también aquella mujer, ella le causo el dolor mas terrible a toda tu familia, pero aquel hombre fue influenciado por aquella mujer, todo fue culpa de ella, pero también la de el por dejarse manipular, y a causa de eso el se lleno de odio y rencor a hacia tu madre, tanto fue su odio que contamino a tu propia hermana, y ella a pesar de ser una persona fuerte le afecto mucho, pero la que hizo tomar esa decisión fue que esas personas trataron de matarte cuando tu aun estabas en el vientre de tu madre, ante eso varias personas fueron en ayuda a tu madre, esas personas fueron las personas que ahora son tu familia tu verdadero abuelo Hades, tus tíos los Jueces del Inframundo y los Dioses Gemelos, y tu nee-chan, la comándate de los espectros, todos ellos fueron en ayuda y protección, esa fue la principal razón por la que tu madre y padre no quisieron contarte la verdad, tenían miedo de perderte, y esas personas te tomaron tanto cariño que decidieron lo mismo, lo hicieron por ti, por tu bienestar"

Todo lo que había dicho esa mujer se me hacia muy difícil de entender, comprendía muy poco, pero las palabras de ella, me mostraron un poco mas la realidad en la que vivía, mi abuelo, mis tíos y nee-chan era mi familia, incluso nee-chan antes de dejar la habitación junto a mi mamá dijo lo mismo que Fine, ellos me querían mucho y nunca me han hecho daño solo he han hecho feliz, ellos eran mi familia la única y la mejor que conocía, nada era mentira, nada, aunque siguiera lastimada por aquello, tenia a muchas personas a las que amar era tal y como una frase y la cual era mi favorita

-La familia no siempre es de sangre, siempre hay algo mucho mas fuerte que eso, algo que no se puede ver, pero invencible ante todo.- dije sonriendo

"Así es Nadeshiko, la familia no siempre tiene que ser de sangre, en la familia siempre debe tener un lazo que la haga fuerte, protectora y amorosa, así que ahora sabes un poco mas sobre esto, ahora es hora que tu misma lo pienses mas"

-¿Qué, porque?, ¿No mes vas ayudar Fine-san?.- cuestione mirando al gran techo de mi habitación tratando de averiguar de donde esa voz salía, además de que quería saber que mas había de todo, por alguna razón no estaba satisfecha con lo que dijo

"Eso te corresponde a ti, ahora esta es tu vida, yo solo me presentare cuando tengas problemas, pero eso si, nunca olvides esto, siempre al igual que tu familia siempre estaré a tu lado, después de todo tu eres yo"

Cuando dijo eso, empecé a volver a preguntar y hablarle nuevamente, pero mas no me respondió, ella se había ido, pero el hablar con ella aunque fuera un poco me calmo un poco, ella tenia razón.

-Ce-chan.- hable un poco mas emocionada y en eso desde las sombras de mi habitación emergió cerberos en su forma pequeña…-Ven vamos a dormir juntos

-¡woof!

El ladro alegre para después lanzarse a mi cama, en donde yo lo recibí alegre, no muchas veces Cerberos estaba en mi cuarto o muchas veces el dormía conmigo, así que tenia que aprovechar, el me dio muchas lamidas, lo cual me hizo reír, me quede jugando con el un rato, hasta que de nuevo sentí mis ojos pesados, y también sentí un nudo en mi garganta, el cual hizo que se expandiera a todo mi diminuto cuerpo, Cerberos gimió en dolor, parecía que el sentía lo mismo que yo, por lo que lo abrace con fuerza mientras me acostaba, al abrazarlo, mis mejillas se humedecieron, había comenzado a llorar nuevamente, tenia miedo, y tristeza, ¿Por qué?, ¿Por qué no podemos ser felices aunque sea unos momentos?, ¿Por qué?