Hola chicos, tal y como prometí aquí tienen el nuevo capítulo, el cual como siempre espero que les guste aunque dije que iba a ser pequeño el capítulo ,peor no lo volví hacer largo, pero bueno cumplí con lo prometido, y saben lo que quiere decir este capítulo, si, el próximo es el final de la historia, TTnTT, is the sad time, si lo se ya la historia llega a su fin, primero que nada el capítulo final lo tendre dentro de dos semanas, así que si tardare un poco, pero será un gran cierre espérenlo, pero antes que nada, prométanme , ¡QUE NO ME VAN A MATAR!, ¡PROMETANLO!, ¡POR FAVOR!, bueno con esta petición dejo que disfruten ahora el penúltimo capitulo de esta historia
marati2011: si eso espero yo también, pero Kanade y Nobunaga no se darán cuenta de nada, ellos fueron vendados de la verdad totalmente, perdón, si es así, pero así tiene que ser, no todo el la vida es felicidad y eso Blood-C lo ha plasmado muy bien, así que espero que disfrutes el capítulo, y como dije hace poco tiempo y te lo vuelto a pedir, ¡NO VAYAS A MATAR EN EL EPISODIO FINAL!, ¡POR FA!
Algunos personajes que aparecen aquí no son de mi propiedad, solo algunos, unos pertenecen a Kurumada y Ranmaru en este capitulo, los demás son invención mia
Capítulo 14.2.- LÁGRIMAS DE UN INOCENTE PARTE 2
Gotas de lluvia caían una tras otra, así como también los truenos que iban y venían uno tras otro, aun me era sorprendente como era que un lugar como el Inframundo tuviera cambios de climas, pero aquello había sido hecho por el mismo dios, ahora yo me encontraba en la habitación junto a Fumito el cual tal y como había dicho Pandora el estaba despierto y preguntando por nosotras, al entrar en el habitación, sentí un vuelco en el corazón, me dolió ver Fumito prostrado en una cama, con la mitad de su cuerpo vendando incluyendo la totalidad de sus manos, al estar cerca de el, tome una de sus vendadas manos con ambas de las mías, y la apreté suavemente para después llevarla cerca de mi rostro y dar una suave caricia con esa mano al tiempo que le transmitía como era como me sentía a Fumito, el al ver mi acción solo sonrió, incluso movió levemente sus dedos acariciando como si fuera una pluma mi rostro, era tan reconfortante y tan cálido, permanecimos así un buen rato hasta que llego la ahora lluvia, una lluvia suave, yo me mantuve mirando hacia la ventana, dejando la mano de Fumito entre las mías sobre mi regazo.
-Nadeshiko, ¿Cómo esta?.- Fumito el cual se había mantenido callado hablo acaparando toda mi atención…-¿No resulto herida verdad?
Ante aquellas preguntas solo asentí sin responder por palabras, mirándolo sin apartar ahora mi mirada de el.
-¿Estas preocupada por ese asunto verdad, esposa mía?.- Fumito me pregunto a lo cual cerré mis ojos
-Si le hubiéramos dicho a nuestra pequeña lo que estaba pasando desde un principio nada de esto estuviera pasando.- le respondí
-Nadie sabría que esto pasaría, las cosas pasan porque están escritas por ser parte del destino o es pura casualidad, además si le hubiéramos dicho la verdad tal vez ella no hubiera vivido una vida como cualquier bebe de su edad, le hubiéramos quitado su sonrisa, una sonrisa sin preocupaciones sin miedo y sin temor.- me respondió el a lo cual abrí levemente mis ojos para verle, al encontrarse nuestros ojos el brillo de confianza que siempre tenia Fumito me contagio, el tenia razón en algunas partes, pero eso no quitaba el hecho de que ahora podíamos perder a nuestra hija
-Aun así Fumito, podemos perder a nuestra hija, tal y como su hermana, y yo ya no aguantaría eso, ya….tuve suficiente con lo de Kanade y Ren, y con lo de Nadeshiko seria como causarme la misma muerte y yo no quiero que esto siga pasando pero…-apreté la mano de Fumito un poco mas fuerte, agachando mi rostro para que no pudiera ver mi expresión, se me había dificultado hablar ahora, pero era en verdad temeroso decir que te quedarías sola de nuevo, me gustaría, no desearía que mi madre estuviera aquí conmigo, ella podía ayudarme, pero ella ya no….
Ocupada por mis pensamientos, sentí como un brazo se posaba detrás de mío, en mi espalda, fue sorpresivo, y mas cuando sentí como este mismo brazo me impulsaba hacia adelante, para posarme sobre algo cálido y palpitante, sorprendida, mire hacia arriba sobre mi, y me di cuenta que Fumito era el que había hecho eso, estaba sentado en la cama, abrazándome a pesar de estar herido, era confortante y doloroso lo que sentía, sentí de nueva cuenta los sentimientos encontrados, soltando la otra mano de Fumito, lleve ahora mis manos libres hacia la espalda lastimada y vendada de Fumito, y con una leve fuerza lo atraje hacía a mi, pegando su cuerpo con el mío mas cerca, hacia mucho tiempo que el y yo no estábamos de esta manera, ahora habíamos creado de nueva cuenta un mundo solo para nosotros dos.
Permanecimos un rato de esta manera incluso aquellos minutos habían parecido horas y mas horas, Fumito acariciaba mi espalda suavemente, y yo me mantenía aferrada a el, fue en eso cuando el se detuvo, curiosa levante mi mirada para encontrarme con la suya, y cuando lo hice sus labios se posaron sobre los míos, un fuerte corriente eléctrica recorrió todo mi cuerpo hasta la última célula, el beso era muy tierno y cálido, me deje llevar cerrando mis ojos, y fue en eso cuando el beso se profundizo poco a poco, robándome mi energía, no supe cuando y como paso, pero ahora me encontraba recostada en la cama sobre mi espalda, Fumito me tenia abrazada fuertemente con sus lastimados brazos, y de igual forma yo lo tenia pegado contra mi con mis brazos, el aire hizo falta y fue como nos separamos, tomamos aire ambos, y cuando lo recuperamos ambos nos vimos nuevamente, nosotros dos en aquella habitación compartiendo sentimientos encontrados y anhelados, y sin dar marcha atrás nos volvimos a unir en un beso
Sin saber que algo malo estaba siendo planeado desde las profundidades de un lugar desconocido para el hombre menos para los dioses
…
Frontera de este mundo y el otro, lugar de las almas a reencarnar
…
Ella no sabía como había pasado esto y cuando, pero lo que sabia es que no podía dejar continuar esto, si ella llegaba a despertar, si Fine llegara a despertar seria el fin de su reinado como diosa de la Tierra, maldecía el no estar ahí y acabar con esa niña, su reencarnación, ella sabía que esa mujer reencarnaría siempre, pero jamás pensó que sería cuando ella, Athena se encontrara imposibilitada para acabar con ella, nadie mas podía tomar su lugar como Diosa de la Tierra, nadie, ni siquiera Gea, fue por eso que ella había encerrado junto Deméter, Zeus su padre, Herea la esposa de su padre, Apolo el dios del sol y también Ares el dios de la guerra encerraron a los 4 dioses principales en un lugar en el cualquier nadie podía encontrar, aquellos dioses interferirían demasiado en sus planes, por lo que tomaron aquellas medidas, pero ella, nunca le pareció que alguien mas gobernara aparte de ella sobre la tierra solo ella podía hacerlo, solo ELLA, pero lamentablemente no era así, antes de que ella muriera por primera vez tiempo después de que habían encerrado a los dioses, ella se enfrento a un ser, un ser igual de fuerte que los 4 dioses principales, ese ser tenia un poder inmenso, incluso podía acabar con el universo entero, y no solo eso tenia armas poderosas y especiales bajo su custodia, el nombre de es ser o mejor dicho mujer era Fine, una diosa que renegó ser una divinidad para convivir con los humanos y protegerlos de Urano el padre de todos ellos, aquella mujer a pesar de ser solo un espíritu su poder la sobrepasaba sobre mucho, podía incluso ella enfrentar a los 12 dioses juntos, fue la primera pelea en la que ella termino perdiendo, su odio hacia ella fue tal que incluso empezó a crear conflictos entre los demás dioses entre ellos, principalmente Ares, Hades y Poseidon, aquella derrota fue mucho para ella, pero fue mas cuando descubrió mas sobre esa mujer, le hizo rabiar tanto el descubrir que ella era hija de Gea y Tartataro dos entidades opuestas, eran la representación absoluta del Bien y el Mal, ellos dieron a luz a ser muy poderoso ahora entendía por que Urano quería destruir la antigua tierra, era por esa mujer, ella incluso coronarse como reina del universo al pertenecer a la línea de la creación.
Ante eso ella sabía que esa mujer reencarnaría, durante todos esos años se dedico a buscarla, para acabar con ella, mas nunca pudo encontrarla, ya que su alma no había despertado, las veces que ella había reencarnado, Athena al ser una diosa sabia pudo deducir el tiempo en el que supuestamente Fine nacería como reencarnación en un humano, y cuando ese tiempo llegaba, ella siempre ejecutaba la orden de buscar a las recién nacidas en toda aquel tramo de tiempo con el pretexto que aquellos bebes habían sido escogidos como espectros de Hades, lo cual cuando ella daba esa orden las familias de los bebes se los entregaban sin decir nada a seres inocentes, y cuando los tenia ella enfrente, manda la orden de ejecución para que esa mujer no despertara, hasta ahora había perdido la cuenta de cuantos recién nacidos había matado hasta ahora, pero eso no importaba, ya que ahora sabia donde estaba Fine ya que esta dio señales de poder, incluso al a ver reencarnado sobre una niña su poder seguía siendo el mismo, pero eso no fue lo que la conmociono mas, si no el hecho de descubrir que Hades tenia en custodia a la reencarnación de Fine, aquello le asusto en sobre manera, Hades era un mal enemigo y ella lo sabia, pero teniendo aquella mocosa con el como aliada el era ahora la destrucción, tenia que separarlos, y ya y cuando lo hiciera, ella mataría a la mocosa, que aun tenia pocos años de vida, después de todo ella no era la única que quería matar a esa mocosa.
Viendo sobre su hombro en el reflejo de lo que parecía ser agua, se vislumbraba a una mujer que compartía el mismo odio y rencor a esa mujer, pero también a la familia de esta, si su memoria y lo que había visto hace ya varias horas, esa mujer debía llamarse….
-¿Mana?, debo suponer eso, pero que mas da, ella es un maldito humano, como los odio, siempre que nosotros planeamos algo para destruirlos, ellos siempre vienen por mi, para rescatarme, cuando yo siempre intento escapar, para que ellos no tengan esperanza, pero no, siempre es lo mismo cada tiempo que reencarno, pero ya me canse de eso, ya no los protegeré mas, ahora y siempre serán mis juguetes, pero con la aparición de esa mujer nuevamente todo se complicara y mas por haber hecho un tipo de alianza con Hades, maldición.- dijo Athena, con furia en sus palabras
Con aquella decisión hecha, su furia se fue disminuyendo poco a poco, hasta que de un momento a otro la invadió la locura que siempre escondía en lo mas profundo de su ser, y cuando esa locura la invadió, un sonora risa de maldad inundo aquel lugar, la razón, es que había encontrado una forma de que lo que mas ella temía se congregara, dejando de reírse, miro total y completamente aquel reflejo, aquella mujer, tenia el mismo deseo que ella, y como lo era, le ayudaría siempre y cuando ella cumpliera su petición de matar a esa mocosa, pero claramente no sería tan fácil, tenia que quitar a Hades del camino, y para eso, ella…..
-Jajajajajajaja, oscuridad y luz, siempre enemigas, pero tan juntas y necesarias que son, aha, no me importa mancharme las manos de sangre, y menos que otras personas lo hagan.-dijo Athena en aquel lugar desconocido para muchos
Aquello no tenia buena pinta, y mucho menos lo que iba a suceder, era algo que no podía ser evitado.
…..
Con Nadeshiko
…
-¡Waa!
Había estado durmiendo plácidamente, por lo que parecían ser horas, y claro que lo habían sido, pero de un momento a otro, sentí una extraña sensación recorrer mi pequeño cuerpo, una de peligro, una de muerte, pero no solo eso, había vuelto a soñar la muerte de mis padres, pero esta vez había sido de una manera mas brutal, que ni quería imaginármela nuevamente, me hacia querer correr e ir a ver a mis padres, pero no podía, mi papá estaba herido y mi mami lo estaba cuidando, no podía hacer eso, aunque quisiera, pero no podía volver conciliar el sueño, aun podía decir que era temprano casi las 4 de la mañana, mire a mi lado y Cerberos estaba durmiendo plácidamente.
Me quede sentada por unos minutos en mi cama, sin saber que hacer, aun tenia muchas cosas en mi pequeña cabeza, y mas lo de hace poco, no podía entenderlo, necesitaba ayuda, pero quien podía ayudarme a esta hora.
-¿Abuelo?.- cuestione mirando el techo, mi abuelo era un hombre demasiado sabia así que el podía ayudarme mucho, pero aun tenia el velo suficiente para pedirle algún consejo en especial
-¿Mi tío Minos?.- cuestione nuevamente, mi tío Minos al igual que los demás, tenían buenos pensamientos así como consejos, pero ellos ahora deberían estar dormidos al igual que Nee-chan y mis papas…..-Ummm
Me quede un rato mas pensando en ello, hasta que encontré a una persona que me podía ayudar mejor que nadie, incluso esa persona podría estar despierta a estas horas, con un poco mas confiada, me destape tirando las cobijas a un lado, pude escuchar un murmullo de Cerberos se había despertado, pero no le puse atención, ya que baje de la cama casi de un salto, en donde mis pies tocaron el frio suelo, pero no tenia tiempo para buscar mis zapatos, pero lo que si agarre y busque fue a mi dragón, no lo encontré inmediatamente ya que Cerberos fue el que lo trajo hacia mi
-Gracias.- le respondí a lo que el solo agito su cola…-Vamos, tenemos que ir con Hécate
Salimos de la habitación con cuidado, ya que había escuchado varios pasos, Cerberos fue de gran ayuda ya que se convirtió en una forma un poco mas grande de su versión pequeña pero sin convertirse en aquel gran perro guardián de la puerta, me subí sobre su lomo, y salimos del castillo sin ser descubiertos, y cuando estuvimos fuera del castillo un frió me golpeo, ahora estaba titiritando, tanto que me agache y me acurruque mas contra Cerberos, debía haberme puesto un suéter, pero no tenia tiempo.
-Vamos cerbero.- le dije a lo cual el ladro y comenzó a correr a gran velocidad
El viento y el frio se intensifico por la velocidad de Cerbero, pero tenia que soportar, tenia que ir con Hécate-san, el paisaje en el inframundo era muy frió y aterrador cuando uno no estaba acostumbrado, pero no todo siempre era malo, no siempre era bueno juzgar algo primero hay que conocerlo, poco a poco el paisaje por donde iba Cerberos fue cambiando, cruzamos por varios barrancos, así como un pequeño puente de pura piedra, hasta que llegamos a un gran portón, el cual por cierto era enorme, y tenia un aire de majestuosidad, formado en forma de caracoles de los cuales formaban extraños jeroglíficos, en distintas formas, así como también una extraña lengua, Cerbero abrió aquel gran portón con su cabeza, logrando entrar, para llegar a una pequeña pero hermosa edificación, era el lugar de Hécate, tal y como el estilo romano antiguo, sus colores era de un color vainilla con un poco de café, había todo tipo de flores y yerbas alrededor de esta gran edificación, aquello todo era el jardín de Hécate, todo estaba organizado, y solo ella conocía para que servía, Cerbero siguió en línea recta hasta llegar a la entrada de la edificación y de la misma manera abrió la gran puerta de manera fina, al entrar todo estaba iluminado tal y como había pensado, fue en eso cuando deje de sentir el frió, la estancia era cálida, ya que había un monto de velas prendidas y de diferentes colores, había libros en una gran variedad de estantes todos organizados tal y como debían ser, algunos hablaban únicamente de magia, otros de sanaciones, así como de historia, pero ante todo eso, en medio de todos esos estantes había uno en medio donde se encontraban libros valiosos en su ámbito, Hécate jamás me había permitido verlos, ni siquiera el abuelo sabe de que son esos libros, así que podía decirse que eran prohibidos para aquellos que no estuvieran especializados en lo que Hécate como hechicera hacía.
Cerbero camino lentamente sobre aquella estancia, el siguió el rastro por las velas, pasamos por un gran arco adornado de colores fuertes y claros, entre los cuales resaltaba el color negro, morado, blanco y azul rey, al cruzarlo entramos en un gran habitación, en la cual estaban aquellos libros prohibidos y en medio de aquella habitación estaba Hécate, estaba haciendo su trabajo, al verla despierta, de inmediato acaricie la cabeza de cerberos, y el de inmediato se agacho cuando lo hizo me baje de el, y me acerque hacia ella, con pasos lentos, el lugar donde siempre Hécate estaba no me hacia sentir segura a veces daba miedo, prefería estar en la biblioteca con el Abuelo con mis tíos en el Jardín de Eurídice, jugando con ella y Orfeo.
-Ummm.-gemí por nerviosismo, no sabía que hacer, pero ya estaba aquí
-¿Quién anda ahí?.- pregunto ella sobresaltándome, hizo que me pusiera nerviosa, pero aquello aumento mas cuando ella volteo, dejando de lado lo que estaba haciendo y al hacerlo pude ver como sus ojos se abrieron en sorpresa…-¿Qué haces aquí pequeña y a esta hora?, deberías estas descansando
Ella se acerco a mi apuradamente, poniéndose a mi altura, retrocedí un poco por su acción repentina, incluso había bajado mi mirada ante eso, tenia miedo y estaba nerviosa.
-¿Cómo fue que saliste del castillo?, pero mas importante, ¿Qué haces aquí?.- ella me cuestiono al tiempo que me ponía una manta sobre mi
Aun no se me pasaba el nerviosismo, el miedo lo perdí por lo amable que estaba siendo ella conmigo, empecé a respirar poco a poco, para quitarme ese nerviosismo, pero no se iba, este aumentaba mas al punto de hacerme temblar, y con ello encima, levante mi mirada hacia ella, la cual me miraba expectante por la respuesta, reuní o mejor dicho busque el valor que estaba muy escondido dentro de mi, di un gran suspiro
-Necesito ayuda.- dije con la pequeña valentía que había reunido
-Pero, ¿ha esta hora?, ¿Por qué no mejor mañana?.
-¡NO!.- le respondí de inmediato sobresaltándola…-Esto me esta confundiendo demasiado incluso estoy lastimando a los que me rodean, por favor, por favor, ayúdeme
-…..
…
…
…
Hécate al principio se mostro indecisa, pero accedió, pero no platicamos su santuario, ella me llevo de vuelta de nueva cuenta al castillo a mi habitación, en donde me acomodo en la cama nuevamente arropándome a lo cual Cerbero también volvió a su forma pequeña y se puso a un lado mío en donde se acorruco y durmió, ya estando así, Hécate me cuestiono sobre mi duda, a lo cual yo conteste de la manera en la que podía, ella se tomo el tiempo de escucharme claramente, jamás me detuvo en lo que yo decía, prestaba atención a todo, estaba analizando mi situación desde mi punto de vista y sobre el suyo, pero lo que nunca comente fue sobre Fine, por alguna extraña razón evadí el tema, pero no deje de comentar lo que tenia en mi mente y en mi corazón, le platique también sobre mis sueños. Después de un rato termine de hablar, Hécate me miraba y yo a ella esperando por algo, ella puso una de sus manos sobre su barbilla, tal vez pensando en lo que ella podía decirme, cerró sus ojos y dio un suspiro, aquello lo entendí como algo difícil, baje mi mirada ante eso, parecía que nadie podía ayudarme.
-Todo es muy complicado y mas para una pequeña como tu.- ella me dijo a lo cual de inmediato alce mi mirada nuevamente…-Una verdad que no se esperaba ser revelada, y los sueño de la muerte, es muy fuerte tanto física como emocional
-…
-En cuanto a la verdad que descubriste, aquello tenia que revelarse después de todo, pero fue de una forma muy brusca debo de decir, cuando lo escuche, sentí mucha pena y lastima por ti y tu familia, es verdad, aquel hombre es tu verdadero abuelo, y esa niña que viste es tu hermana mayor.- dijo ella mirándome
-Pero, no puedo creerlo aun, ellos no son nada de mi, ellos son muy malos, trataron de matar a mi mami y a mi papi.- le respondí
-Eso es cierto, pero en cuanto a ese asunto, tu tienes la razón.- me dijo ella con una sonrisa ´
-¿Eh?.- cuestione ante eso
-Pequeña, sabes que la familia no siempre va a ser de sangre, hay lazos mas fuerte que esos, estoy segura que tu madre te lo dijo, ¿o me equivoco?.- asentí ante lo que ella dijo…-Nosotros te hemos visto crecer, te hemos visto desde que llegaste al mundo, hemos pasado contigo muchos momentos tristes y alegres, siempre hemos estado juntos, nosotros para ustedes y ustedes para nosotros, desde que tu llegaste cambiaste la vida de todos, tu pequeña fuiste un rayo de luz para este lugar frio y sombrío y mas para mi Señor Hades, tu abuelo
-¿Rayo de luz?, ¿Yo?.- cuestione
-Así es, Nadeshiko, nosotros somos tu familia, tu eres parte de nosotros, no de sangre, sino de algo mucho mas fuerte que eso, nunca debes dudarlo.- dijo ella con una gran firmeza…-Esas personas que dijeron ser tu familia, no lo son, ya que si lo fueran, no habían dicho y hecho aquellas cosas, una familia no es así, claro que hay discusiones y eso, pero jamás uno atenta contra la vida de su propia sangre, eso no es una familia, no lo es y menos con aquel odio sin sentido
-…Entonces…
-Pequeña se que es muy difícil que lo entiendas ahora, pero solo debes saber una cosa de cual nunca debes dudar, todos te amamos
"Todos te amamos", aquella palabra resonó en mi cabeza varias veces, fue un mensaje fuerte, y fue en eso cuando varios recuerdos vinieron a mi mente, recuerdos con toda mi familia, con mis tíos, Rada, Minos y Aicos momentos de risas, los momentos de educación con mis tíos Thanathos e Hypnos, los momentos de travesura con Nee-chan y los momentos de felicidad que pasa con el Abuelo y mis papas, aquellos no era nada falso todo era real, los momentos que había pasado con ellos nada era mentira, todo era verdad, ellos eran mi familia, no ellos, al recordar todo eso, me sentí mas libre, sentí como mis mejillas habían formado una gran sonrisa y como mis ojos se tiñeron con lágrimas las cuales cayeron
-Pequeña.- Hécate me llamo un poco preocupada a lo cual de inmediato me seque las lágrimas con la parte trasera de mi mano, al terminar de hacerlo la mire con una gran sonrisa, pero no solo hice eso, me destape nuevamente y me acerque a ella y le di un abrazo…..
-Gracias, Hécate onechan.- le dije mientras apretaba mas mi abrazo, oí como ella soltaba un suspiro aliviado, y ella poso una mano sobre mi cabeza, aceptaba mi abrazo
-No hay de que, espero que todo ya este mejor aclarado, así ni tu y los demás tendremos preocupación, pequeña.- dijo ella al tiempo que me separaba un poquito y la miraba a los ojos
-Si, mami y papi se alegraran.- le dije
-Ya lo creo, pero bueno ya es hora de dormir.- dijo ella
-Pero, ¿Qué hay sobre lo otro?.- le cuestione a lo cual ella, cerro levemente su mirada y fruncía el ceño….-¿Hécate?
Su expresión de torno fría y preocupada, parecía que ella no había pensado en que decirme o que pensar sobre ello, pero no era para poner aquella expresión tan fría y preocupada, aquello me dio curiosidad, cuando iba a preguntarle de nuevo ella abrió su boca
-Eso ya será mañana pequeña, ahora duerme.- dijo ella dando un suspiro cansado, debía tener sueño, lo entendí de esa forma, así que sin poner resistencia, volví a mi lugar en la cama, me acosté de lado mientras sentía como ella me arropaba, me dio una leve caricia en mi frente y un pequeño beso en mi mejilla.- Buenas noches
-Buenas noches.- le respondí
Oí sus pasos alejándose así como también la puerta abriéndose y cerrándose, me quede un rato de esa forma, ya no tenia de nuevo aquel peso sobre mi, ahora estaba mas tranquila en cuanto a ese asunto, mañana hablaría con mis padres sobre eso, pensando en ello, me acomode mejor, cerré mis ojos y me sumergí de nuevo en el mundo de los sueños ya sin preocupaciones.
…
Con Saya
…
Ya era de día, y pasaban ya las 10 de la mañana, me había despertado tarde, ahora estaba vistiéndome y peinándome, cuando acabe de hacerlo, me dirigí hacia Fumito el cual estaba teniendo muchas dificultades con su ropa, al estar cerca de el, le ayude a vestirse lentamente, cuando desperté lo primero fue reclamarle sobre lo de anoche, mas el no se inmuto en nada, después de reclamarle, me encargue de curarlo cambiando los vendajes por otros limpios, sus heridas no habían sanado mucho, tardía un buen tiempo a lo mucho 8 meses.
-¿Cómo estas?.- le pregunte cuando termine de vestirlo
-Pues con mucha energía, ya que con lo que paso anoche pues…-una sonrisa picara adorno su rostro a lo cual yo solo me sonroje
-Pervertido.- le dije totalmente sonrojada
-¿Qué?, ¿Tu me preguntaste?, yo solo respondí, además, hacia tiempo que no te tenia en mis brazos, amor mio.- dijo el acercándose así mi a lo cual yo ni me di cuenta y el me volvió a besar en un casto beso que vino y se fue
-Ugh, pervertido.- le respondí
-Si, pero soy tu pervertido.- dijo el
-Ugh, mejor vamos, ya es muy tarde además me preocupa Nadeshiko.- le dije a lo cual el solo asintió
Salimos de la habitación lentamente, estaba ayudando a Fumito a caminar, claramente aquel ataque lo había dejado muy lastimado, al salir recorrimos aquel enorme pasillo y fuimos la habitación de Nadeshiko, al llegar ahí y entrar ella no estaba, preocupados ante eso, fuimos al comedor en donde podía ella estar, esta vez Fumito se movió por su cuenta, aquello reclame por su imprudencia, pero dijo que no importaba ahora importaba nuestra hija, aun así, le seguí reclamando, pero el no me hizo caso, a lo cual llegamos al comedor del castillo en un santiamén, y fue el alivio de ambos, ahí estaba Nadeshiko con Hades, el cual tenia a Nadeshiko sobre sus piernas y le hablaba sobre algo a lo cual ella solo ponía atención.
-Nadeshiko.- le llame
Ambos voltearon y vi como el rostro de mi hija se ilumino al vernos, tanto que salto de las piernas de Hades y corrió a vernos, con sus bracitos alzados esperando un abrazo
-¡Mamá, Papá!.- grito ella
Extendí mis brazos para recibirla y ella dio un salto en donde la sostuve a tiempo y la abrace fuertemente, restregaba mi rostro contra el suyo, su pequeño rostro estaba cubierto en lágrimas, tal vez aun tenia mucha preocupación por lo de ayer, fue eso cuando sentí la presencia de Fumito detrás de mi y como el había puesto una mano sobre la cabeza de Nadeshiko, a lo cual de inmediato ella alzo su mirada para ver a su padre, ella soltó mas lágrimas, al tiempo que volvía alzar sus bracitos hacia su padre, el me miro y asentí, lleve a mi hija en brazos hacia Fumito y ella cuando estuvo cerca abrazo a su padre con delicadeza
-¡Papi!, ¡Papi!, ¡Papi!,- llamaba a Fumito una y otra vez mientras lloraba
-Ya, ya, estoy bien, hija, no me paso nada, ya, pequeña, deja de llorar, no me gusta verte así.- decía Fumito con una voz suave
Poco a poco ella se tranquilizo y miro a su padre y a mi, limpio sus lágrimas con su mano, pero no se soltó mas de Fumito, escondió su rostro en su cuello
-Perdón.- dijo ella a lo cual nosotros nos quedamos pensativos
-¿Por qué?.- cuestionamos ambos
-Ella me dijo que si no hubiera salido del Inframundo su Papá no habría salido herido y ambos no hubieran sido tratados de asesinarlos
La voz de Hades se hizo presente, al tiempo que el se aproximaba a nosotros, ambos lo miramos a el, un leve momento, pero después miramos a nuestra hija, como podía culparse, ella no tenia la culpa, pobre, ella seguía asustada
-Hija, tu no tienes la culpa.- le dije
-Es lo que yo trate de explicarle, pero aun así, ella sigue diciéndose eso.- respondió Hades ya cerca de nosotros y mirando a nuestra hija
-Nadeshiko hija, tu no tuviste la culpa.- le dije
-Pero…papi….y…tu…mami…
-Mi amor.- le llamo Fumito…-Nada de esto fue tu culpa, nada, fueron cosas que tuvieron que pasar, cosas así nadie se las espera, ni siquiera nosotros
Nadeshiko que había estado oculta, levanto su cabecita y miro a Fumito, para después mirarnos a mi y Hades, acaricie la mejilla de mi hija, y le di un beso, para hacerle saber que nada había sido su culpa, era tan pequeña, y tan inocente
-Entonces…..
-Tal y como tu padre dijo, eran cosas que pasaron, era algo imprevisto incluso para mi, así que de nadie es la culpa y menos la tuya pequeña.- le respondió Hades a mi hija, mirándola con una expresión que pocas veces le había visto, era una expresión de ternura
-Abuelo.- dijo ella para después quedarse callada, pero de un momento a otro ella asintió, con una leve sonrisa….-Okey abuelo, mamá
-¿Qué sucede?.- le pregunte con voz suave y relajada
-Sobre lo de ayer…-me tense sobre aquello, sabia que ella iba preguntarme sobre la verdad que le oculte, me puse nerviosa, sentí como el sudor se había empezado a formar…-Ya no importa
Cuando dijo aquellas palabras, me quede sin habla, incluso me sorprendí un poco ante eso, incluso sentí como los demás se habían quedado de la misma manera que yo, mi hija nos miro a los tres, y ella sonrió con ternura hacia nosotros
-¿Cómo que no importa?.- Fumito le pregunto sorprendido
-No papi no importa eso ya para mi.- le respondió mi hija sonriendo mas vívidamente
-Pero…..eso quiere decir….-no podía articulas las palabras, estaba muy sorprendida
-Mami, no importa saber nada ya de eso mas.- ella respondió
-Pero, ¿Por qué?.- Fumito le pregunto sorprendido
-Mamá, Papá, ustedes me lo dicho siempre, los lazos de sangre no importan, siempre hay algo mas fuerte que eso, y eso aplica a lo que paso ayer, si me sorprendí y conmocione mucho, pero después de meditarlo un poco mejor me di cuenta, que, yo no quiero saber nada de esas personas, ellos no son mi familia, puede que tengamos la misma sangre, pero ellos nunca han estado presentes como ustedes y como mis tíos, nee-chan y el abuelo, todos ustedes son mi familia, no ellos, ustedes siempre me hacen feliz, nunca me hacen daño, siempre están conmigo en las buenas y en las malas, así que…. Ustedes son mi familia, el abuelo, nee-chan, Hécate, mis tíos, cerberos y todos en este gran lugar somos una familia, no tenemos la misma sangre, pero tenemos una conexión fuerte unos con otros, eso es lo que hace este lugar mi hogar y mi familia
Sentí mis ojos calientes, no podía creer lo que mi pequeña niña decía, ella no estaba molesta con nosotros por no decirle la verdad, mi niña, mi pequeña, era tan tierna y honesta, sus palabras sanaron un poco las heridas que di corazón, me acerque mas a mi hija y la abrace con mucha fuerza, mi niña, me perdonaba, a mi y a Fumito, las lágrimas que se habían formado en mis ojos cayeron a cual cascada, bese a mi hija en su mejilla, restregué mi rostro contra el de ella, la apreté contra mi estando ella en los brazos de Fumito, no podía creerlo aun , ella…lo aceptaba todo…sin reproches…sin enojo en su corazoncito…sin lágrimas de opresión…todo era inocente, todo era cálido…..las lágrimas que ella había dejado salir de sus ojitos, eran lágrimas inocentes, Nadeshiko, era mi razón de mi vivir, ella me devolvía mi felicidad perdida y la esperanza que todo se solucionara, sin derrame de sangre, llorando abrazando a Nadeshiko, a largue mi brazo hacia Fumito y lo atraje con nosotros, y con el otro de mis brazos, hice lo mismo con Hades, el cual pude sentir como se había tensado, Nadeshiko estaba en medio de nosotros tres, llorando aun los atraje mas contra mi, temiendo que todo aquello fuera un sueño, pero era todo verdad, nuevamente, una pequeña felicidad había vuelto a mi, y la tenia aquí, enfrente de mi.
…
Tokyo, Edificios empresariales de SEVEN HEAVEN
…
-¡Maldición!..- Mana exclamaba una y otra vez, furiosamente, la habitación en donde ella estaba toda destruida, ayer había tenido a Saya tan cerca de matarla y quitarle a esa bastarda que tiene como hija menor, pero algo repentino que ella no había esperado ocurrió, un ataque, y fue de esa mocosa…-¡Maldita seas Saya, déjate matar de una puta vez, desgraciada!
Enojo, frustración, y sed de sangre era lo que Mana siempre sentía, no había nada que la detuviera de pensar eso, quería matar a Saya de una vez, así como también a ese hombre y a esa mocosa, si esa niñata llegara a crecer bajo el cuidado y entrenamiento de esos dos, sería muy peligrosa, además de que podía hacer que a las dos marionetas que había conseguido fácilmente con engaños, se les quitara el vendaje que ella fácilmente puso, no, nada de esto tenia que pasar, tenia que hacer algo y rápido.
En eso fue cuando un extraño viento se formo en la habitación destrozada, sorprendida ella volteo detrás de si misma ya que aquel viento se sentía mas fuerte de esa dirección al hacerlo, se encontró con algo impactante, aquel viento traía consigo un extraño polvo, el cual resplandecía y se acumulaba de forma rápida, no comprendía que era eso, espero hasta que terminara, y vaya fue su sorpresa al ver que aquel polvo iluminado y viento habían formado, era una hermosa mujer espectral, no podía distinguirla de una mejor manera, pero a juzgar, ella parecía ser un tipo de guerrera de la era griega, con aquella gran escudo sostenido en una de sus manos, una armadura que cubría parte de su abdomen, un vestido al estilo griego el cual era de color blanco y el podía arrastrar, y sobre su cabeza tenia un casco, del cual sobresalía su pelo de color morado, el cual era le fleco y cubría secretamente su rostro, desconfiada, ella tomo un vidrio grande que estaba en el suelo y le apunto con el a la mujer espectral
-¿Quién demonios eres tu?.- Mana cuestiono a la mujer espectral la cual sonrió ante eso
-He venido ayudarte con tu misión, Mana.- dijo aquella mujer
-¿Ayudarme?, ¿De que demonios hablas?.- Mana le pregunto un tanto curiosa pero sin bajar su guardia contra la mujer
-Te ayudare a cumplir tu meta.-dijo la mujer enfrente de Mana, mas no dejo ver su rostro
-Te pregunte, ¿De que demonios hablas?, dime o si no te mato.- amenazo Mana a la mujer
-Te ayudare a matar a los últimos miembros del Clan Nanahara
