KONISHIWA~

¿CÓMO LES VA GENTE BONETA? :B PUES YO ESTOY FELIZ POR LOS 9 REVIEWS, FUE UN GRAN COMIENZO Y ESPERO SEGUIR TENIÉNDOLAS A LAS 9 SIEMPRE.

ME HE DEMORADO [?] LO SIENTO MUCHO, LOS EXÁMENES FINALES ME TIENEN MUY OCUPADA Y NECESITO BUENAS CALIFICACIONES. ASÍ QUE ESPERO COMPRENDAN MI TRISTE Y PENOSA VIDA ESCOLAR :P

GRACIAS A: Pao, yuki2341, Solanco, MajoDragneel, niixuiix, Suilen, Tsuki Kuroi, Honey Maka y Mskysi.

PD: QUERIDA Tsuki Kuroi, TE JURO QUE CUANDO LEÍ TU RVIEW ME MORÍA DE GANAS DE PONERLO EN EL CAPÍTULO, PERO LUEGO RECORDÉ QUE NATSU NO PODÍA DECIR ESO D: LO SIENTO MUCHO, PERO TE LO AGRADEZCO :DD.

DATO: DATO: Fairy Tail NO ME PERTENECE O^O, ES OBRA DE Hiro Mashima.


Autógrafo

Capítulo I—

~Natsu~

Mi frase se había ido en el viento y solo había quedado mi cara de idiota y su hermosa sonrisa. No sé por cuanto tiempo la estuve observando, pero fue inevitable. Observé como se soltaba el cabello y lo desordenada ligeramente. Si las circunstancias fueran otras, diría que se vio muy sexy.

—Ya veo, entonces, ya no es tan tonto—dijo riendo.

Cuando volví a la realidad, después de haber escuchado esa melodiosa risa, sonreí al igual que ella.

—Si, es más, tengo que agradecerle a Levy.

— ¿Tu novia?—preguntó moviendo su cabeza hacia un lado.

Torcí el gesto ante tal pregunta. ¿Era una broma?

—Para nada—dije riendo—, es la novia de mi hermano.

—Oh... Siento haberte incomodado.

—No te preocupes.

La vida es irónica, siempre había juzgado mal a las rubias: grave error. Ella parecía muy diferente a todas mis sugestiones, se notaba inteligente, simpática y sincera. Además de que había que admitirlo, era muy linda.

—Tu nombre es...—dijo intentando hacer que siguiera su oración.

Sonreí.

—Natsu Dragneel—dije mientras tomaba un sorbo de mi frappuccino—, ¿tú?

Parecía algo confundida por un instante, como si se lo pensara.

—Lucy—respondió, sin decirme su apellido, algo que me resultó injusto por su parte.

—Lucy...—indiqué para que siguiera, pero no pareció entender—... ¿qué?

—Hearthphilia.

Tomó ella su frappuccino y bebió de él.

—Y tu... ¿te gustó el libro?—pregunté intentando alargar la conversación.

—Bueno la verdad es que... ¿Si te pidiera que guardaras un secreto lo harías?

Asentí, sin escuchar el resto de lo que me comenzaba a contar.

Amor a primera vista, esa frase se ha quedado en mi mente. La verdad es que Levy siempre hablaba de eso y mi hermana se emocionaba. A mi sinceramente, no me interesaba en lo más mínimo. Se siente extraño, la verdad es que no sé si esto es lo que siento en este momento. Pero cuando se quitó los lentes de sol y vi sus ojos chocolate, me quedé algo hipnotizado. Mas no hay que hacer deducciones antes de tiempo, tal vez me estoy dejando llevar por ese maldito libro.

Infló sus mejillas y no pude evitar reír. Tomo aire y siguió hablando.

—...no pude creer eso, para mi fue lo mejor que me había pasado y...

Seguí asintiendo y sonriendo, la estaba ignorando por completo. Nunca había hecho esto, si Gajeel estuviera viendo esto, seguro se burlaría de mi. Me siento patético, pensando mientras las personas me hablan, debería estar escuchando lo que me dice, siento que es algo importante.

—...por eso decidí poner ese nombre en...

Comenzó a reír nuevamente y no tuve más opción que reír con ella. Asentía cuando creía que tenía que asentir, reía cuando ella lo hacia y sonreía cuando la veía hacer muecas graciosas.

—Natsu~

En mi mente divagaban imágenes, muchas imágenes, pero no era Lucy la que aparecía en ellas. Aparecía...

—Natsu~

—Lo siento, ¿qué decías?

—No escuchaste lo que dije ¿verdad?—preguntó con una mano en su cintura.

Desvié mi mirada a otro lado.

—Es que he estado pensando en el autógrafo y...—un segundo...—...lo olvide.

— ¿Qué autógrafo?

—La verdad es que Levy me dio su libro para que lo autografiara la autora y me fui del lugar porque la fila era inmensa...—suspiré—...me matará...—dije casi en susurro.

— ¿Me prestas el libro?—preguntó extendiendo su mano.

—Claro—dije mientras se lo ponía en la mano.

— ¿Cómo se llama tu amiga?—preguntó.

—Levy McGarden—dije mirando en otra dirección.

Iba a necesitar una buena escusa para decirle que no conseguí el autógrafo. De seguro que Gajeel me mataba. Aunque tal vez no sea muy tarde, si llamó a Wendy... sí, mi querida hermana menor siempre me saca de apuros.

Saqué el celular de mi bolsillo y marqué su número.

¿Diga?

—Wendy, necesito un favor.

¿Qué pasa?

—No pude conseguir el autógrafo de Levy.

—Natsu, yo...

Voltié para ver a Lucy quien parecía estarse yendo. Le pedí que esperara un rato. Pareció pedirme algo para escribir, así que le di una servilleta. Torció el gesto y la recibió de igual manera.

Estoy cerca de la librería donde es la firma de autógrafos, voy a ver si consigo uno.

— ¿Sabes cuanto te amo?—dije sonriendo.

Si, lo sé, créeme—escuché su risa al otro lado de la línea, como me encantaba oír reír a mi hermana—. Nos vemos en la casa.

Su voz se cortó del otro lado de la línea, dándome a entender que la llamada se había terminado.

—Lucy, siento no haberte...

Al voltearme no encontré a la chica rubia, ya no estaba. Sólo había una nota encima de las páginas abiertas del libro.

Tomé el libro y lo abrí. Cuando vi las líneas en la primera página, casi me da un ataque. No podía creerlo, esta vez Levy me iba a matar enserio. Lucy había escrito en su libro. Pero luego de leer las líneas... me quedé a un más atónito.

Para Levy McGarden, al parecer la más grande fan de este libro.
Gracias por haber comprado y leído '
I wanna a coffee'.
Ojalá nos conozcamos más adelante.
Stellar Wizard (:

Caí sorprendido en el sofá, intentando captar toda la información. Pasé mi vista por la mesa y me encontré con la servilleta. También había escrito algo, con el mismo lapicero de tinta morada.

Gracias por brindarme tu tiempo Natsu.
Hace mucho que no pasaba tiempo con un amigo.
Sé que no prestaste atención en lo más mínimo,
pero fuiste un buen amigo por unos segundos.
Ojalá nos volvamos a ver. Cuídate mucho.
Te quiere LH

~Lucy~

Me sentí observada, muy observada, nos habíamos quedado en silencio por un largo rato. Sus ojos avellana se notaban sorprendidos, sonreí nerviosa.

Solté mi cabello y lo desordené un poco, provocando que mechones rubios se dispersaran en mi espalda y hombros.

He de admitir que estaba más aliviada pues saber que no le gustaba el libro sería una gran decepción. Terminé con lo que al libro respecta hoy, la firma de autógrafos fue lo peor, nunca pensé que las personas querrían saber más sobre mí. Stellar Wizard se mostró hoy a la luz, eso fue lo que dijo mi representante antes de que comenzara la firma de autógrafos. Había recibido alabanzas del libro en toda la mañana y que un chico dijera que el libro era tonto y bobo, me bajaba la moral.

—Ya veo, entonces, ya no es tan tonto—dije riendo, pareció no entenderme un momento, pero luego rió conmigo.

—Si—suspiro—, es más, tengo que agradecerle a Levy—dijo sonriendo ladinamente.

Levy, ese nombre lo había mencionado desde que comenzamos nuestra conversación, no la conocía y ya me molestaba. Dadas las celosas circunstancias, tomé la oportunidad para preguntarle.

— ¿Tu novia?—pregunté moviendo mi cabeza hacia un lado, esperando con todas mis fuerzas equivocarme.

Torció el gesto ante la pregunta. Me removí inquieta.

Genial Lucy, ya lo incomodaste. ¿Y si era su hermana?

—Para nada, es la novia de mi hermano.

No dijo que no tuviera novia—eso es algo que me hizo aterrizar—. Te estas haciendo muchas ilusiones.

—Oh...—dije tomando distancia—. Siento haberte incomodado.

—No te preocupes—dijo sonriendo... estoy llegando a pensar que son demasiadas sonrisas, me estoy derritiendo.

Otra vez nos quedamos en silencio. Desordenó su cabello, el cual era de un extraño rosa salmón. Me resultaba un chico muy interesante, más porque le ha parecido interesante el libro.

Sus ojos divagaban, al igual que los míos, dándome a entender que tampoco sabía que decir.

—Tu nombre es...—dije intentando conseguir su nombre.

Sonrío.

—Natsu Dragneel, ¿tú?

Dudé unos segundos, ¿sabrá quien soy? Mi nombre real no está en mi libro, pero según lo que me ha dicho, su amiga si es fan.

—Lucy—respondí.

Tal vez con Lucy pueda conformarse, pues ese es mi nombre.

—Lucy... ¿qué?

Suspiré rendida, no funcionó para nada.

Me resignaré.

—Hearthphilia—dije antes de beber de mi frappuccino.

Otra vez nos quedamos en silencio, mas no era incómodo. Se sentía extraño, era una extraña conexión.

—Y tu... ¿te gustó el libro?—preguntó.

Lo miré a los ojos por un momento. ¿Será que podré confiar en él? No parecía el tipo de chico que le cuenta algo a todo mundo, no perdía nada

—Bueno la verdad es que... ¿Si te pidiera que guardaras un secreto lo harías?—asintió, aunque parecía no estar enterándose de nada—. Bueno es que... soy Stellar Wizard y... ¡por favor no digas nada! Me ha costado mucho ocultarlo a mis conocidos y se supone que no debo contarlo a nadie pero...—hice una pausa, intentando contener todas las sensaciones—... ¡Es tan frustrante no poderlo decir!—no estaba gritando, simplemente lo decía con un tono más alto de voz, por lo que la gente no podía escuchar—. Ha sido mi primer gran libro y me gustaría compartirlo, pero no me gustaría ser famosa y que violaran mi privacidad—inflé mis mejillas y por un momento creí que me estaba escuchando, pues río—. Creí que sería más divertido ser la autora anónima de un libro, pero fue muy difícil. Aunque si me emociona el poder tener tantas personas que se hallan vuelto fans de Stellar Wizard, es algo que reconforta.

Sonrió, aunque su mirada parecía perdida en otro lugar. Parecía estar ignorando cada palabra que decía. Mas no podía me podía detener, tenía que decírselo a alguien.

—Ciertamente no pensé que la primera historia que colgara en internet se volvería tan famosa. Pero cuando me enviaron esa propuesta a mí cuenta no pude creerlo, para mi fue lo mejor que me había pasado y recuerdo que al principio no me lo creí en lo más mínimo. Fue demasiado emocionante cuando dijeron que querían pasarlo a papel y querían una imagen de portada. Me dieron un representante... ¿Te lo imaginas? ¡Un representante! Fue un cambio para mí y eso que no dieron mi nombre, si no hubiese sido mayor el cambio. Eso es algo que me tranquilizó, pues la sola idea de estar caminando con guardaespaldas o estar caminando y que de la nada aparezcan varias personas y me acosen, no me resultaba... genial.

Asintió levemente, mientras sonreía de esa hermosa manera.

—Stellar Wizard era el nombre de mi cuenta y todos me reconocían por ese nombre. Así que se quedo con Stellar Wizard. Lo puse porque—reí quedadamente al recordarlo—, de niña me encantaba imaginar que era una maga y controlaba las estrellas—sentí como me sonrojaba, se rió—. ¡No te rías! Era una niña de cuatro años con muchos sueños, me quedaba horas y horas viendo las constelaciones en el cielo. Hasta ahora recuerdo que Leo y Capricornio eran mis preferidos y... Estoy divagando—bajé mi cabeza y la sacudí bruscamente—. El punto es... que por eso decidí poner ese nombre en el libro—dije finalizando con una risa –algo- nerviosa.

Natsu seguía con su mirada perdida, parecía no haber escuchado nada de lo que había dicho.

—Natsu~

Parecía estar divagando mientras sus ojos se fijaban en los míos plenamente, sentía como me iba perdiendo en sus ojos avellana. Quité mi mirada y lo llamé nuevamente.

—Natsu~

Pareció aterrizar, pues pestañeó varias veces.

—Lo siento—sacudió su cabeza—, ¿qué decías?

—No escuchaste lo que dije ¿verdad?—pregunté poniendo una mano en mi cintura.

Su mirada se desvió a otro lado y sus mejillas se tiñeron de un carmín casi invisible.

—Es que he estado pensando en el autógrafo y...lo olvide.

Dijo llevando su cabeza hacia atrás.

— ¿Qué autógrafo?—pregunté con curiosidad.

—La verdad es que Levy me dio su libro para que lo autografiara la autora—dijo como si nada, parecía que no había escuchado nada de lo que le había dicho, suspiré amargamente—y me fui del lugar porque la fila era inmensa...—suspiró amargamente al igual que yo.

Escuché un pequeño murmuro, pero no lo entendí muy bien.

— ¿Me prestas el libro?—pregunté extendiendo mi mano.

—Claro.

— ¿Cómo se llama tu amiga?—pregunté mientras recibía el libro.

—Levy McGarden—dijo mirando en otra dirección.

Miré la portada, Angel y Shelvy me habían ayudado a hacerla. Pasé mis manos por la tapa y la abrí, encontrándome con la hoja blanca vacía del principio. Dejé el libro abierto en la mesa y de mi bolsillo saqué la pluma pequeña de tinta violeta. Suspiré profundamente y comencé a escribir...

—Wendy—dijo—, necesito un favor.

Levanté mi cabeza mirándolo, descubriendo que estaba hablando por teléfono.

—No pude conseguir el autógrafo de Levy.

Seguí escribiendo, releyéndolo para cerciorarme de que no había errores. Había firmado como Stellar Wizard, así seguía mi anonimato. En eso mi celular vibró, lo saqué de mi bolsillo y al mirar el nombre no me dieron ganas de contestar. Cancelé la llamada. Tenía que irme o me metería en problemas. Me puse de pie y lo llamé:

—Natsu, yo...

Mi frase quedó en el aire pues no sabía que decirle exactamente.

Se volteó y me miró, le señalé que me iba. Levantó un dedo en señal de que lo esperara.

Torcí el gesto con molestia. Intenté encontrar algo en que escribir y pareció entender, pues me tendió una servilleta. Volví a torcer el gesto y lo miré resignada.

Di un amargo suspiro y escribí en la servilleta. La dejé encima del libro abierto y guardé la pluma en mi bolsillo. Me comencé a alejar lentamente con mi frappuccino en la mano sin que me notara. Me di la vuelta y caminé hacia la puerta, mas me detuve al escuchar un dulce:

— ¿Sabes cuanto te amo?

Giré mi cabeza, más me lo encontré aún hablando por teléfono.

Sonreí abriendo la puerta y saliendo del Starbucks con esperanzas de que tal vez en un tiempo no muy lejano, me volviera a encontrar con el chico de cabello salmón.

~Normal~

[...]. La puerta estaba cerrada y no había más que esperar, necesitaba pensar en lo que haría, pensar en que diría, pero mis palabras se trababan. ¿Cómo es que llegué a este punto? Lo conoce un día y lo comienza a seguir. Se siente toda una acosadora. Se golpea la cabeza por esa mente tan trastornada.

De pronto siente como la puerta se va abriendo lentamente y ve su rostro desde abajo.

¿Qué haces ahí sentada?

Yo-o...

Su lengua se traba por unos segundos y siente los nervios a flor de piel.

No... ¿Qué estás haciendo aquí?

Yo...

— ¡Te amo!—gritaron voces femeninas detrás de ella.

La chica saltó en su silla y no pudo contener un grito agudo.

Al voltearse se encontró con sus dos amigas sonrientes y divertidas. Si las miradas mataran, ellas dos estarían muertas hace tiempo. Ambas se miran cómplices, ya están enteradas de todo y saben que su amiga rubia está sufriendo lo que se llama: extrañitis aguditis. Quieren ayudarla, el problema es que con buscarlo en internet no consiguen nada. Sólo tienen su nombre y parece que ninguna lo ha visto jamás.

La oji-chocolate sonríe y da un largo suspiro, se gira en su silla y mira la pantalla. Pulsa el botón de guardar y apaga su ordenador.

—Tenemos buenas y malas noticias—dijo la de ojos grises y cabellos platinados—. ¿Cuáles quieres oír primero?

—Las malas—dice después de pensarlo detenidamente, como es de costumbre para ella.

—Pues... no hay señales de tu chico—dice triste la de cabellera rosada—. Lo siento mucho Lu.

La joven cierra los ojos por un momento y luego sonríe.

—Podía ser peor—dijo resignándose—. ¿Y las buenas?

—Tenemos cupones para comer helado gratis—dijo nuevamente, pero esta vez con su extremada felicidad.

—Supongo que eso cambia las cosas—dijo mientras se ponía de pie.

— ¿A dónde vas?—preguntó la de cabellera platinada.

—Creí que se daba por hecho que saldríamos—dijo mientras se dirigía a su habitación—. No pienso seguir escribiendo por un largo tiempo, necesito olvidar ciertas cosas y creo que la mejor manera es saliendo.

Las dos chicas se sorprendieron. ¿Era Lucy Hearthphilia la que quería salir? Se pusieron de pie y también se fueron a cambiar. Tenían que aprovechar esta oportunidad a como dé lugar, su amiga conseguiría al amor de su vida hoy, si o si.

.

.

.

Ambas llevaban ropa de un típico sábado por la noche: muy atractivas. Para sorpresa de Lucy, no la habían obligado a maquillarse, ellas tampoco lo habían hecho. No iban muy llamativas, pero para la escritora, usar tacos es sinónimo de llamar la atención. De las tres, ella siempre había sido la más espontánea y divertida, pero eso nunca le había servido para un novio. Quería tener un novio, experimentar por vez primera como era tener a alguien que siempre estaría ahí para ella y la sola idea de haber encontrado a alguien como Natsu, la llenaba de una calurosa esperanza. Se sentía bien volver a sentir esos nervios y esas mariposas en el estómago. Algo muy dentro de ella le decía que él también lo sintió así. Mas no podía sumergirse en un mar de desesperación sólo por no poder volverlo a ver. Si el destino quería que se encontraran, se encontrarían... o al menos eso tengo planeado.

.

.

.

Tres chicas muy atractivas caminaban sonrientes, hablando de temas diferentes, soltando risas, más chismes. Se dirigían a gastar unos cupones en una heladería. Se escucharon unos silbidos, voltearon divertidas mirando a los jóvenes que se habían atrevido a "molestarlas". Se rieron divertidas y siguieron caminando. Llegaron la famosa heladería y cuando tuvieron sus copas de helado se sentaron. La rubia se sentó frente a las dos.

—Pero miren nada más—dijo sonriente la de ojos grises—. Ese chico luce muy atractivo.

— ¿Quién?—preguntó la de su costado.

—El chico que está cerca a la puerta—dijo señalando—. El de cabello alborotado.

—Nada mal—susurró con mirada pícara—. Lucy, ¿tú qué piensas?

Lucy seguía comiendo su helado, así que volteó su cabeza en dirección a donde señalaban con la cucharita en la boca.

—...

— ¿Lucy?—preguntó preocupada la de ojos azules.

—Natsu...—susurró para sus adentros.

El chico estaba de pie en la entrada, intentando enviar un mensaje. Cuando al fin se rindió, guardó el celular en su bolsillo y al levantar su vista, se encontró con esos ojos chocolates que lo habían hipnotizado. Ni siquiera sintió cuando alguien lo abrazó y grito efusivamente su nombre.

— ¡Natsu!—gritó una peliblanca abrazándolo—. Oi~ Hazme caso—pasó su mano por sus ojos, logrando que la mirara.

— ¿Lisanna cuándo llegaste?

El peli-rosa se había fijado tanto en la rubia que no se había dado cuenta de su novia. Rubia que ahora se encontraba algo confundida.


¿MERECE REVIEWS?

PD: TODA CRÍTICA Y/O RECOMENDACIÓN ES BIEN RECIBIDA.