Capitulo 4: Sango, como Romeo y Julieta

-Miroku, tanto tiempo!

Miroku se giró para encontrarse con una joven castaña que empezó a acercarse a él esbozando una sonrisa, sorprendiéndose al mismo tiempo de que la castaña hubiera entrado a su vivienda sin ser percibida por nadie, inmutándose a decir-Sango...- aun sin poder creer la figura femenina que se acercaba a él.

Sango, una vez que logro tener la distancia adecuada para con el pelinegro, instantáneamente saco una espada y comenzó a atacarlo-EN GUARDIA!

Miroku por su parte imito a Sango desenvainando su espada que se encontraba en su cintura y contrarrestó el ataque por parte de la muchacha-veo que has mejorado tu técnica en el arte de la esgrima-sonrió con entusiasmo.

-y eso no es todo, todavía no te he mostrado todo lo que sé-devolviendo una sonrisa de total confianza sobre sí misma, atacando con determinamiento y tratando de dar un sin fin de estocadas pero todas eran esquivadas o detenidas por el muchacho.

-eso es lo que crees, pero aun te falta mucho-ahora el empezando a atacar a la castaña. La escena que se desató entre los jóvenes no duro mucho, puesto que cada intento de estocada por parte de chica era frustrado y contrarrestado con otro ataque por parte del joven. Finalmente Miroku logro dar un fino ataque dejando a la chica en el suelo sin su arma y con la punta de su espada apuntando al cuello de la fémina.

-hiciste trampa, no es justo- alerto con tono de enojo Sango en el suelo.

-Es justo y lo sabes, yo jamás me armo de sucios trucos para ganar este tipo de peleas- ayudo a levantar a la mujer molesta.

-claro que sí, hiciste que me desconcentrara cuando una de tus libidinosas manos toco mi...-se detuvo antes de seguir con la frase ruborizando por completo ante lo que estaba apunto de decir- eres un atrevido- escupió finalmente.

-Sango, acaso me crees capaz de hacer algo tan vulgar a una joven como tú- acercando su mano a uno de sus pechos.

Pero sango lo detuvo con una cachetada- por supuesto que sí, pervertido!

Miroku por su parte suspiro y se percató que una persona había estado observando todo totalmente sorprendida y entusiasmada por la fémina que se había atrevido a retarlo y enfrentarlo de una forma sagaz-oh, por cierto Sango casi se me olvidaba ella es Higurashi Kagome, es la mujer de Inuyasha- acercándose a la joven y tomándola por los hombros atrayéndola hacia Sango

-la mujer de Inuyasha? Cuando se casó?!- exclamo sorprendida al ver con mayor detalle a chica que estaba frente a sus ojos

-ah, no no...Inuyasha no es mi esposo solo me está dando alojo por unos días... es hasta que pueda... yo...-kagome estaba totalmente roja ante la definición que Miroku le había dado y con sus manos hacía gestos de negación ante tal comentario que había hecho el pelinegro, bajo la cabeza mirándose los pies con las mejillas sonrojadas aun sin saber que decir para negar aquella frase.

-mucho gusto mi nombre es Sango, Sango Taijiya- sonrió e hizo una reverencia ante la cual kagome correspondió abruptamente- entonces eres una especie de huésped de Inuyasha, no?

-eh... sí, si eso es... muchas gracias por comprender-contestó kagome más tranquila.

-no hay de que, sabes al principio me sorprendió que Inuyasha se hubiera casado, es decir, no es algo que él haría puesto que él mismo dijo que no le interesaba ese tipo cosas, jajajaja- río con sutileza- kagome, como acabo de llegar de viaje, tengo un poco de hambre me acompañas a la cocina para tomar unos aperitivos?

-jajajaja, si está bien- kagome también río ante el comentario sobre Inuyasha y aceptó la invitación de Sango siguiéndola.

-Sango para empezar no crees que eres dura con el pobre Inuyasha? Y además esta es mi casa, soy yo quien tiene que darles permiso para...Sango? Sango?-suspiro al notar que las dos jóvenes se alejaban de él, conversando entre ellas, yendo al cuarto de cocina- creo no me escucharon-murmuró dirigiéndose hacia donde se encontraba Inuyasha.

En la cocina

-ya veo, que mala suerte que tienes kagome, entrar a este pueblo sin dinero y encima que te pase este tipo de cosas- preparando dos tazas de té de hierbas.

-sí, pero por suerte Inuyasha llego a tiempo y me ayudo y lo sigue haciendo-sonrío kagome.

-kagome, disculpa que te moleste pero podrías pasarme el azúcar que se encuentra detrás de ti?

-si, por supuesto- kagome se giró para acatar el pedido de su nueva amiga. Sin embargo, Sango tomó un cuchillo y se acercó a la chica por detrás y en un movimiento rápido con su brazo izquierdo rodeo los dos brazos de kagome aprisionándola con su cuerpo para que no pudiera moverse y con su brazo derecho llevo el cuchillo hasta el cuello de la muchacha- es increíble que tanto Inuyasha como Miroku no se hayan percatado que eres una bruja kagome, si es así como te llamas, ahora dime que pretendes hacerle a Miroku, bruja- Sango amenazó a kagome con un tono bastante severo y continuo- más te vale que tu sucia presencia no le haga nada a Miroku porque si no...

-espera, Sango no es lo que parece, yo no vine con ninguna mala intención a este pueblo...-dijo con lágrimas en los ojos kagome

-a no? Entonces qué?-interrogó Sango

-Busco a mi madre-soltó kagome derramando un par de lágrimas.

Sango deshizo su agarre y la miro confundida y a la vez con desconfianza- a tu madre?- cuestionó la castaña.

-sí, así es...-limpiándose las lágrimas- busco a mi madre, es que cuando era pequeña fui separada de ella y al cumplir con la mayoría de edad finalmente pude salir en busca de ella-respondió kagome sobándose el cuello buscando alguna posible herida.

-entonces, eres una bruja buena?-sonrió Sango- que alivio, por un momento creí que tenías otras intenciones y que tu principal misión era lastimar o destruir pueblos o algo por el estilo, discúlpame si te asuste, no quería hacerlo pero tenía que cerciorarme de que no eras una mala persona-se disculpó sango dándole una reverencia a la joven que hace unos momentos estaba asustada.

-descuida está bien, no me lastimaste-devolvió la sonrisa- pero dime Sango como te diste cuenta de que yo era una bruja?-pregunto con mucha curiosidad kagome.

-veras cuando yo era una niña tuve una nana, que también era una bruja, era muy buena con todos y la quería mucho pero enfermó y murió, fue ella quien me enseño como detectar a una bruja con solo verla-Respondió Sango

-vaya, eso es fascinante!-contestó Kagome y volviendo a preguntar siguió- pero por qué mencionaste a Miroku cuando preguntaste sobre que pretendía con él?

-bueno, pues...-sus mejillas empezaron a arder y empezó a tartamudear- bue...b..bu..e...no...bueno es.. que...que-bajo la mirada incapaz de responder ante la pregunta de kagome ruborizándose más.

-Sango acaso te gusta el joven Miroku?-añadio otra pregunta le pelinegra.

-No, por supuesto que no kagome, como crees...-desvió su vista de la chica pretendiendo mirar hacia otro lugar pero estaba claro con sus actitudes que sentía algo especial por el joven. Finalmente dio un suspiro profundo y confesó algo que a nadie se hubiera dignado a contar- por favor no se lo digas a nadie, que sea un secreto entre tú y yo, de acuerdo kagome?

-entonces si sientes algo por él, verdad?-miro tiernamente kagome y continuo- Entonces yo guardare tu secreto mientras tu guardes el mío, si Sango?-agregó la muchacha.

-está bien, kagome- concordó feliz Sango.

-Ne, Sango que fue lo que te atrajo del joven Miroku?

-Veras, él y yo fuimos algo así como amantes en un tiempo pasado, y a mi padre nunca le agrado Miroku porque él es algo especial con las mujeres, por eso cuando se enteró de que salíamos en secreto, decidió separarnos enviándome a un viaje hasta que decidí venir por mi cuenta a aquí-sonrío con tristeza.

-entiendo a que te refieres con lo de especial con el joven Miroku, es decir es algo atrevido con las mujeres, no?- Sango acentó a tal afirmación- Pero que quieres decir con separarlos?

-él era mi maestro de esgrima, veras cuando tenía ocho años tuve la oportunidad de ir a un festival, donde mostraban todo tipo de actividades en ese momento lo vi demostrando esa precisión, esa sutileza y esos movimientos con la espada a Miroku, era mágico y hermoso tanto que estaba emocionada por aprender también ese arte, en ese momento él tenía doce años-hizo una pausa perdiéndose en sus recuerdos dibujando una sonrisa melancólica para luego continuar-ante mi insistencia por aprender mi padre contrato a Miroku para que fuera mi maestro y con el paso del tiempo nos enamoramos, pero ahora parece que él ya se olvidó de mi- un par de lágrimas empezaron a viajar por sus mejillas, kagome solo pudo rodearla con sus brazos para consolarla y se unió a ella con sollozos silenciosos. Después de esa escena emotiva se separaron y con sus manos borraron todo rastro de lágrimas de sus rostros.

-anímate, Sango tal vez no se olvidó de ti-soltó con una sonrisa kagome

-gracias, kagome tal vez tengas razón-le devolvió la sonrisa-pero basta de pasados tristes, que hay de ti, no te interesa Inuyasha?-fijo su mirada con curiosidad a la mujer en frente suyo.

-qué?! No por supuesto que no-sus mejillas se tiñeron de un rosa delatador.

-No?-Sango dijo con un tono muy dudoso.

-no, además son solo dos días que lo conozco, no te puede gustar alguien en dos días o sí?

-gustar si kagome, amar cuesta un poco más de tiempo pero hablando de Inuyasha, me sorprende que no se haya dado cuenta que eres una bruja, kagome- esto último lo dijo un poco más seria.

-porque lo dices Sango?

-ah... no lo sabias, Inuyasha es un cazador de brujas, no se mucho de él, pero sé que desciende de una familia de cazadores importantes y reconocidos.

-un cazador?- lo murmuro algo aterrada.

-sí, es más él defiende a este pueblo de todos los brujos y brujas que han venido aquí, él se encargó de capturarlos y matarlos. Sin embargo, no tienes que preocuparte kagome ya que yo te ayudare a que él no te descubra pero a cambio tendrás que usar unas cuantas de tus pociones mágicas para que yo pueda saber algunas de las cosas de Miroku trato?

Kagome miro a la chica al principio temerosa por lo que contaba acerca de Inuyasha pero luego se sintió más tranquila al saber que contaba con ella finalmente aceptó gustosa su propuesta-hecho- sonrío con completa confianza hacia la castaña.

-entonces se ha dicho kagome ahora no solo somos amigas sino cómplices una de la otra, jajajaja- río la joven muchacha y junto a ella kagome

En la parte trasera de la casa de Miroku

Miroku se acercó a Inuyasha quien estaba vigilando el trabajo de los obreros apartado en un lugar algo alejado de los mismos, mientras observaba unos planos algo confundido.

-Miroku, quería preguntarte algo-observo al hombre que se acercaba hacia él con el rostro bastante acongojado y sorprendido.

-sango volvió-soltó finalmente algo adolorido por sus propias palabras pero a la vez demostraban emoción.

-qué? Sango?-se sorprendió por aquel nombre- y que piensas hacer?- volviendo a prestar atención a los planos que tenía en mano.

-no lo sé Inuyasha-fijo su vista al cielo tratando de encontrar una respuesta en ese lugar- crees que siga sintiendo algo por mí?-ahora mirando al joven perdido en los planos.

Inuyasha fijó sus pupilas sobre el hombre-si su amor es verdadero entonces ni siquiera el tiempo que pasaron separados bastara para romper el lazo que tenían, keh!-ahora volviendo a mirar los planos y poniéndose algo incómodo por el tema-no le veo lo interesante a eso de amar a otra persona.

-Inuyasha...-dijo con un tono de entusiasmo y meneando la cabeza prosiguio-tienes razón, aunque yo opino lo contrario creo que el amor ha llegado a ti solo que no te niegas a aceptarlo, amigo mio-hizo una pausa y luego continuo-sino no habrías salvado a la señorita Kagome-mirándolo con picardía al peliplateado.

-Keh! En lugar de ocuparte de mi vida porque no me ayudas con estos planos-observó a su amigo molesto y con las mejillas algo sonrosadas.

-tu vida? Entonces si estas interesado en la señorita Kagome-sonrío gustoso de molestar a su amigo hanyou- no crees que sería bueno que ella sepa que escondes tus orejas con tu sombrero?

-no empieces Miroku-ya furioso- si te confié ese secreto fue porque valoro la amistad que tenemos después los demás no pueden enterarse de que soy...-se detuvo ante las palabras que estaban por salir de sus labios.

-un hombre mitad bestia?-terminó diciendo lo que su amigo odiaba decir.

-así es-bajando la cabeza bastante dolorido por ese conjunto de palabras-soy solo un hanyou...

-en tu lugar yo debería estar agradecido ser uno, porque tu guardas algo que ni un youkai ni un humano lograra tener jamás-tratando de alentar al híbrido.

-y que es?-cuestionando al joven.

-un valor muy especial, Inuyasha

-un valor muy especial, Inuyasha-bufó el hanyou muy molesto.

-bueno, dime que es lo que no entiendes?

Inuyasha fulmino con la mirada a su amigo, a veces quería asesinarlo cuando se ponía sentimental y trataba de animarlo respecto de su condición pero que podía hacer, mejor tener amigos como él a tener enemigos como él, suspiro y expresó sus dudas sobre ciertas construcciones, así se pasaron toda la tarde definiendo ubicaciones, para poder terminar con el trabajo ese mismo día si era preciso.

Noche, casa de Inuyasha

-por lo menos terminamos de edificar la pieza que quería Miroku- estirando los músculos de todo su cuerpo y desplomándose sobre el sofá que adornaba la sala.

- que bueno-sonrió la muchacha delante suyo acomodándose en el otro sofá.

-ocurre algo?

-no, nada-respondió nerviosa-Inuyasha...

-ahh...

-es verdad que cazas brujas? Es decir, eres un cazador?- dejo salir de sus labios esa pregunta que durante toda la tarde estuvo taladrando su mente y que no la dejaba tranquila.

-sí, por qué los preguntas?-levanto la mirada hacia la joven- qué conoces a alguien que sea uno?-poniéndose un poco en alerta.

-no-busco en su memoria alguna respuesta para evadir la reciente pregunta del chico- es que Sango me comentó sobre ello esta tarde.

-la verdad esos seres ni siquiera deberían existir ya que son la peor escoria de este mundo-puso más énfasis en lo último que dijo como si hubiera en su pasado misterioso alguien de esa característica que lo haya lastimado de forma inigualable- además rastrearlos es muy sencillo para mí.

Kagome trago lentamente ante las palabras por el muchacho y continuo- en serio? Como lo haces?

-olfato-sonrió cerrando los ojos sintiéndose orgulloso de su habilidad.

-olfato?-habló temerosa.

-aja-volviendo a acomodarse en el sofá, relajándose-por qué lo preguntas-insistió

-no por nada...-callo un segundo y volvió a decir-entonces eres muy bueno en ello- sonrió algo perturbada y asustaba aunque tratando de disimular lo mejor posible, suspiro en señal de cansancio y articuló finalmente cambiando de tema-será mejor descansar hoy fue un día muy agotador- se levantó y dirigió hacia las escaleras y antes de subir se volteó para ver al hombre recostado en el sofá y decir-por favor Inuyasha permíteme estar por unos días más en tu casa, es hasta que pueda estabilizarme mejor con algunas cosas después me iré y por supuesto cuando me valla te pagaré por los días que me he quedado, puede ser?

- zzzzz

Kagome al terminar de hablar se dio cuenta de que Inuyasha estaba profundamente dormido así que decidió irse a dormir también, en la mañana podría hablar sobre el tema, subió las escaleras se mudó de ropa y se recostó sobre la cama dejando que el sueño se apoderara de su mente sin que las preocupaciones y los problemas que parecían avecinarse no interfieran en su descanso.

Continuara...

Hola! Después de mucho tiempo he vuelto... si si ya se soy una maleducada pero por favor entiendanme empecé la universidad despues de mucho tiempo y encima los problemas de casa me agobian pero esta vez pretendo no dejar cabos sueltos así que voy con todo... y obvio traigo sorpresas 😜 y no solo eso mi imaginación que tambien me había olvidado regreso con mas asi que está vez comprometiendome en serio sigo con todo hasta la próxima! ! Y no olviden dejar reviews su opinión es muy importante para mi! ! Gracias y hasta pronto buena semana