Los personajes de Inuyasha no me pertenecen a mi, sino que son propiedad de RUMIKO TAKAHASHI
Capítulo 5: La solución para Romeo y Julieta
Kagome al terminar de hablar se dió cuenta de que Inuyasha estaba profundamente dormido así que decidió irse a dormir también, en la mañana podría hablar sobre el tema, subió las escaleras se mudó de ropa y se recostó sobre la cama dejando que el sueño se apoderara de su mente sin que las preocupaciones y los problemas que parecían avecinarse no interfieran en su descanso.
Al día siguiente
El sol todavía no se asomaba por el horizonte y él ya se encontraba despierto, recostado sobre el sofá, hubiera querido seguir durmiendo pero muy a su pesar ya no podía cerrar los ojos, y sumergido en sus pensamientos, dudando entre levantarse o seguir en esa posición en aquél mueble, se le vino a la mente el suceso de ayer en la noche, recordaba algo, Kagome le estaba pidiendo un favor o algo por el estilo y... después todo se tornó oscuro, se había quedado dormido a mitad de lo que le estaba diciéndole la fémina debido al cansancio, sacudió su cabeza hacia ambos lados para volver a olvidar esos recuerdos, ahora que reflexionaba un poco no tenía ganas ni siquiera de recordar los sucesos de ayer. Con flojera y un gran bostezo se levantó a regañadientes. Dio un gran estirón a sus músculos y se dirigió a su cuarto subiendo las escaleras.
Por otro lado, cierta muchacha había tratado de dormir toda la noche sin poder conseguirlo. Kagome estaba preocupada por lo que le había contado Sango sobre Inuyasha, era un cazador y ella era justamente lo que el cazaba. Tenía miedo, mucho miedo, tanto que creía que en cualquier momento de la noche, Inuyasha se levantaría, iría a su habitación y la mataría, mientras ella estuviera durmiendo, puesto que podría reconocerla por su aroma. Se había metido en un gran problema si él lograba descubrirla, qué podía hacer ahora? Y ella que creía que él era un joven...bueno, era atractivo y bastante guapo... y tenía una mirada muy profunda... pensar en él hizo que su corazón comenzara a latir muy rápido y sus mejillas se tornaron rosadas. De pronto, escuchó la perilla de la puerta girarse, cerró los ojos con fuerza, tensándose debajo de las cobijas, sintió un frío recorrer su espalda. La puerta se abrió lentamente, echó un vistazo por el rabillo del ojo, para ver a lo que se enfrentaba y vió al joven peliplateado entrar en la habitación. Si antes tenía miedo, ahora sufría por saber lo que deparaba en los siguientes minutos. Lo siguió vigilando para ver qué era lo que tramaba.
Mientras tanto, el hanyou entró sigilosamente a la habitación, dirigiéndose a su armario en busca de una muda de ropa, observó a la mujer recostada unos momentos, luego se dispuso a sacar unas cuantas prendas. Por su parte, Kagome no podía estar tranquila su corazón empezaba a bombear más rápido, sin poder contenerse más brinco de la cama exclamando.
-Qué pretendes hacerme!?
El peliplateado dio la vuelta y pego un grito el cual fue seguido por otro que provenía de la azabache. Ambos gritaron por el susto recientemente dado que se había llevado el joven.
-qué demonios te pasa?!-enojado contestó-no vuelvas a gritar de esa forma además yo no tenía ni siquiera intención de hacerte algo, imbécil!
Iba gritar pero si lo hacía había posibilidades de que aquel hombre sospechara algo, y eso era lo que menos quería así que solo se dedicó a vocalizar- perdón es que creí que se trataba de alguien más...
-alguien más? Dime algo hay alguien más que tu hayas visto que viva conmigo?-dijo irónico para luego cerrar los ojos en signo de comprensión y prosiguió-ahhh...-suspiró- solo subí por una muda de ropa, nada más no quería interrumpir tu sueño...
-no interrumpiste nada, fui yo la que se asustó sin ningún motivo, lo lamento
-keh!-articuló el muchacho y prosiguió a continuar con lo que antes estaba haciendo. Tomó unas cuantas prendas y luego se fue del cuarto en silencio.
Por otra parte Kagome también se levantó, bajo las escaleras y se dirigió a la cocina ahí uso magia por primera vez desde que había huido de casa. Hizo un movimiento muy raro con las manos y pronunció en voz baja para no ser escuchada por su anfitrión algo totalmente inentendible para cualquier mortal.
Inmediatamente la habitación que se mostrada algo sucia fue cubierta por una luz y todas las cosas que yacían en ella fueron a sus lugares respectivos como así también se alistaron ingredientes que Kagome utilizaría para hacer el desayuno. La joven quedo satisfecha y con una sonrisa se dijo para sí misma-bueno creo que me ahorre algo de tiempo en la limpieza de la cocina y... veo que mi magia sigue intacta pero aun así necesito practicar más, esto solo fue una prueba-suspiro y recordó que Inuyasha era una de las personas de las cuales tendría que cuidarse, reflexionó un momento y finalmente pensó-este es un desafío del cual tengo que superarlo además como dice el dicho ten a tus amigos cerca pero más a tus enemigos. Si Inuyasha resultaba ser un enemigo por naturaleza entonces era necesario saber sus puntos débiles y para ello nada mejor que convivir con él para conocerlo. Pero luego recordó aquel sentimiento raro que hizo latir su corazón a toda prisa al pensar en el joven y volvieron a teñirse de rosa sus mejillas, tomó aire y sintió como un nerviosismo pasó por su espalda evidentemente esos sentimientos no la ayudaban para nada. Dio un bostezo recordando que no había podido dormir en toda la noche y suspiro finalmente. Sacudió su cabeza tratando de refrescar su mente y dándose ánimos a ella misma comenzó a preparar el desayuno. Aun tenía una ventaja y el mismo Inuyasha se la había dado, el podía descubrir a una bruja a través de su olfato si eso era cierto entonces solo debía ser cuidadosa con su aroma, aunque ese no era un problema ya que podría hacer una pócima y dársela al joven para perjudicar su olfato temporalmente o hacer una que oculte su fragancia. Fácil, ni más ni menos la situación no era nada peligrosa si lo pensaba bien pero había un detalle que al parecer no había notado… olfato? Desde cuando un humano común y corriente tiene un olfato muy sensible y desarrollado para poder identificar a una bruja con solo olerla, era extraño por no decir que era toralmente raro, al parecer Inuyasha también guardaba secretos pero por qué… no tenía sentido si se pensaba bien…a eso también había que sumar otra pregunta y era el por qué Inuyasha todavía no la había descubierto.
Mientras estaba sumergida en sus pensamientos no se dió cuenta que aquel joven de pelo plateado había entrado a la cocina y había tomado asiento en la mesa esperando a que cierta muchachita distraída pusiera el desayuno en la mesa. Espero por un rato… nada… siguió esperando. No supo cuanto espero solo se levanto de la mesa y se dirigió hacia la chica y con todo molesto se quejo-Se puede saber hasta cuando pretendes terminar de preparar el desayuno, he?
Kagome se volteó y se asustó por tan repentina aparición del chico e hizo un puchero denotando pura molestia-no hacía falta que hicieras eso, además ya estaba por terminar.
-si claro, apenas si estabas recién comenzando, keh… mejor olvídalo, me voy-se volteó y salió de la cocina muy enojado
-esp….Inuyasha no te vayas enseguida lo preparo-reclamó Kagome pero ya era tarde el había dado un gran portazo que se escuchó en toda la casa, ella suspiró y derrotada se llevó una mano a la cabeza-imbécil….-se reincorporo en su actividad algo malhumorada por el berrinche que había hecho Inuyasha, quería mandarlo al mismísimo diablo pero…pero…dio un gran suspiro y volvió a pensarlo mejor, que podía hacer no quería que él se pasara todo el día sin comer, así que se dió una mejor idea le llevaría el almuerzo al trabajo después de todo también era una buena excusa para ver a Sango, si eso haría.
Por su parte Inuyasha, estaba bastante irritado, desde cuando él se rebaja a esperar que una mujer lo atendiera, y más precisamente Kagome, últimamente no estaba pensando bien, y eso lo frustraba se sobremanera. Se apresuró a llegar a la casa de Miroku lo mejor en este momento era trabajar y olvidarse de toda esta situación. Llegó tan pronto como le fue posible y pudo divisar a un hombre bastante apuesto tan sumido en sus pensamientos que ni siquiera notó el saludo que este le dio. Entonces con una fingida tos trato de llamar la atención del joven pero no logró nada. Volvió a hacerlo pero con más énfasis hasta conseguir su atención y saliendo de sus pensamientos sonrió a su amigo con un tono como si lo hubiera visto desde hace algún tiempo lo saludo con los brazos abiertos.
-Inuyasha, no me di cuenta de que ya habías llegado-acercándose al peliplateado-que te trae por aquí?
-Keh!...-cruzando ambos brazos-se puede saber en qué piensas pues es obvio a que vine
-ya veo…-su sonrisa desapareció pasando a tener un rostro mas serio
-se puede saber que te ocurre, estas así desde que viste a Sango-vio a su amigo deprimirse aun mas por haber dicho ese nombre y suspiro cerrando los ojos-si tanto te gusta por que no vas con ella y le dices tus sentimientos.
-si fuera tan fácil Inuyasha…además si sango no siente lo mismo por mí, yo….
-tu aceptaras que te rechazo y seguirás tu vida normal después de todo puedes conseguirte a otra.
Eso causó que el pelinegro diera un par de carcajadas-jajajaja….Inuyasha tienes razón pero….-algo animado por ese comentario y mirando compresivamente a Inuyasha-como hare para olvidarme del sentimiento que tengo por Sango? Inuyasha acaso tú podrías hacerlo si estuvieras en mi situación?-dio un suspiro largo melancólico-amigo mío, aun te falta experimentar muchas cosas y eso causa en mi un poco de envidia que seas un poco ingenuo a estas experiencias…
-Agh…! Es por esto que detesto este tipo de cosas, son estúpidas, además son una pérdida de tiempo.
-en serio?-cambió su mirada triste a una pícara-Qué me dices de la señorita Kagome? Al parecer a ella también le gustas…-usando un tono juguetón.
-cállate Miroku-sonrojandose al recordar a la muchacha y ladear al rostro-mejor aún por que no me muestras los planos para que terminemos todo de una vez-recordando a lo que había venido.
-está bien pequeña bestia está bien
En casa de Miroku, al mediodía
Pudo divisar la gran casa a lo lejos, aunque le faltaba poco para llegar, estaba feliz pues llevaba consigo una gran canasta y en ella un gran almuerzo para Inuyasha, y por más que intentara no podía parar de imaginarse la cara que pondría este, apresuró el paso hasta encontrarse con esa majestuosa casa, tocó la puerta pero nadie le abrió, volvió a tocar pero el resultado fue el mismo así que se decidió por rodear el lugar. Se acercó a la parte trasera de la casa despacio y vió una gran construcción y muchos hombres trabajando pero observo muy fijamente a un hombre en particular, el cual al parecer daba indicaciones a los demás. Corrió hacia él y eufóricamente llamó su atención-Inuyasha!-alzando la canasta arriba- te traje el almuerzo.
Inuyasha al escuchar su voz se volteó hacia la fémina, y en ese momento también miro como unos de los obreros advertía la caída de una los tablones. No lo pensó dos veces, antes de que cayera sobre la muchacha corrió y dio un salto salvándola de un trágico accidente-se puede saber a qué demonios viniste?!-le grito enfurecido mientras la tenía en brazos al estilo nupcial.
Kagome que hasta ese momento estaba distraída no se inmutó para nada cuando vio como el gran tablón caída sobre sí misma, de no haber sido por Inuyasha tal vez es estaría gravemente lastimada. Se reincorporó al oír el grito del joven y no pudo evitar sonreír al verlo-mira te traje el almuerzo-mostrándole la canasta.
-el almuerzo?-se sonrojó y algo muy en el fondo que no supó descifrar golpeteo en su pecho gustoso, tal vez era muy pronto pero tenía que admitir que esa mínima y inocente acción, lo había sorprendido y gustado.
Iba a permanecer estático de no ser por los silvidos y aplausos que sus compañeros de trabajo hacían al verlo en esa pose tan comprometedora pues estaba demás decir que el pueblo entero sabía que el no era de tener compañía femenina y por supuesto permanecer durante mucho tiempo parado sosteniendo a una jovencita al estilo nupcial era evidente que ahi pasaba algo más. Pero como si fuera los más asquesoro que habia sostenido en su vida soltó a la chica como si fuera un esperpento la cual cayó de bruces sobre su tracero emitiendo un gemido de dolor mientras que él por su parte rojo hasta sus orejas escondidas y molesto por las acciones de sus compañeros estaba a punto de explotar de ira y fue la gota que derramó el vaso cuando uno de aquellos hombres dijo.
-Oigan, la mujer del patrón es una hermosura... uhhhhh!... Que guardadito lo tenía, no creen? jajajaja... Patrón por lo menos nos hubiera invitado a la ceremonia jajajajaja- al momento de reirse todos sus compañeros le siguieron.
Inuyasha sacado de sus casillas empezó a gritar como si fuera un dragón escupiendo fuego a sus empleados estaba acostumbrado a que lo respetarán no a ser su objeto de burla- CIERREN LA BOCA Y PÓNGANSE A TRABAJAR QUE PARA ESO ESTAN AQUÍ, MALDICIÓN! Y SI VUELVO A ESCUCHAR ALGO HURO QUE HARE QUE SE ARREPIENTAN DE HABER NACIDO!- luego miro a la mujer que estaba en el suelo y la señaló un su dedo acusador- en cuanto a ti, esto es tu culpa!- vociferó.
La joven mujer que hasta el momento solo se había estado sobando unos de sus gluteos para aplacar el dolor y preparando una muy elaborada queja para cuanto tuviera la atención del hombre que hasta ese momento habia sido un caballero no pudo mas que sorprenderse ante tal actitud de éste por tamaño escándalo que habia armado por una simple broma y obviamente por aquella falsa acusación sacando de ella la fiera que había dentro lo que provocó que se levantara del suelo sacudiendo su falda y empezara a chillar.
-¿¡Mi culpa!? ¡Yo sólo estaba siendo amable contigo, TONTO! ¡Me había parecido una buena idea teaerte el almuerzo al venir a visitar a Sango, IDIOTA! ¡Pero no tu solo lo único que haces es molestarte de estupideces, imbécil! ¡Y POR SI FUERA POCO ME TIRASTE AL SUELO COMO SI FUERA UN SACO MALDITO MALAGRADECIDO! ¡Y POR SI FUERA POCO ESTA MAÑANA TE FUISTE MOLESTO POR NO HABERTE SERVIDO EL DESAYUNO HACIENDO QUE ME PREOCUPARA POR TI! ¡Y...- su queja fue interrumpida.
-¡CIERRA LA BOCA, MUJER! ¿Acaso no entiendes? Por tu culpa me faltan el respeto y por si fuera poco nadie te pidió que me hagas la comida- apuntandola con su dedo índice al rostro para luego ladear la cara- keh! Te hubieras quedado en casa si ibas a traes problemas...- no pudo continuar pues a su cabeza había llegado un objeto que dentro de él traía mas cosas.
Por su parte, Kagome ya estaba hastiada de los comentrios quejosos de su compañero por lo que no habia tenido la mejor idea que torarle el cesto de comida, tal fue su alivio cuando vió con éxito que su cometido habia llegado a su destino, pues ver al muchacho embarrado de comida y mojado completamente con las bebidas que traía consigo en el canasto era de loas reconfortable para y por supuesto las nuevas burlas de los hombres de construcción que habían estado viendo con gracia la situavion de ellos así que sin mas sercho en busca de Sango mientras que a lo lejos escuchaba como Inuyasha la llamaba y volvía a gritar a sus hombres.
Con Sango
Al entrar a la casa pudo ver a su amiga tomando el té mientras hacía un bordado. Inmediatamente se apresuro a estar al lado de la castañay saludarla.
- Hola Sango!- hizo una pequeña reverencia y se sento a su lado- ¿Qué hacías?
Sango que estaba perdida en sus pensamientos al ver a su amiga se sobresalto ligeramente y con una calida sonrisa le devolvió el saludo- Buenas tardes Kagome, ¿Cómo has estado? ¿Quieres una taza de té?
-No, gracias- sonrió y miro fijo e impresionada el bordado- ¿Lo has hecho tú?
-Si, es muy sencillo de hacer- respondió la chica- ¿Quieres intentarlo?
-Si- respondió una Kagome emocionada.
-Primero tienes que sostener esto... luego con la aguja haces un laso que pasa por este lado u termina por este otro- demostró a la azabache el procedimiento.
-Entiendo- dijo mientras Sango le daba el bordado que estaba haciendo hace segundos. Pero antes de que pudiera comenzar su estómago rugió ante la falta de comida haciendo que ambas mujeres rieran y una de ellas se avergozara pero igualmente riéndose por la situación cómica.
-¿Qué tal si mejor comemos algo?- sugirió la pelinegra.
-Si... gracias- respondió Kagome y apresuró a decir- sabes yp habia traído una camasta con aperitivos para Inuyasha- suspiro- mi idea era comer con él pero tuvimos una discusión y termine arrojándole toda la comida a la cara- seguido con un gesto de molestia- es que me enojo mucho que se pusiera muy terco.
Sango que había esuchado un poco la historia de Kagome no pudo evitar reírse por lo ocurrido paea después dar un enorme suspiro y decir- kagome parece no soy la única que sufre por un hombre.
Esto hizo que la chica se ruborizara y que sus palabras que atropellaran entre sí- que... no... yo...ah...es...
-Mira que tal si almorzamos y me cuentas lo sucedido con Inuyasha- invitó la Sango para luego apresurar a decir- además mecesito que me hagas un favor... con Miroku- Kagome sólo asintió con la cabeza- bien entonces vamos al comedor ahí podremos platicar mejor. Asi las dos amigas se fueron a para platicar mejor.
En el comedor
-Y eso fue lo que ocurrió con Inuyasha- solto un una bocanada de aire y cierto enojo al sólo recordar los caprichitos del peliplateado.
-Ya veo, jajaja- reía mientras se metía un bocado de su alimento a la boca para luego tornarse seria- Kagome, ¿puedo preguntarte algo?
-Si por supuesto- con la boca un tanto llena de comida- Sango esto está delicioso, mmm...
-Contestame con la verdad, ¿Qué sientes por Inuyasha?
-He?... bueno yo...-inhalo profundo y pensó largo rato para luego contestar- la verdad no lo sé, es decir, es un joven muy apuesto y pese a su carácter tedioso es uma buena persona pero Sango de todas formas creo que es muy pronto para saber si siento algo por él.
-Pero de que hay sentimientos encontrados los hay, no es así- contestó Sango lo cual Kagome se ruborizó aún más ya que si bien no estaba segura de qué sentia por Inuyasha, era cierto que le atraía pero como ella misma habia dicho era muy pronto para decir abiertamente si quería a Inuyasha.
Sango respiró profundo e indecisa por lo que estaba a punto de expresar perp aun asi se armo de valor y y dijo- Kagome quiero que uses tu magia para ayudarme. Quiero saber que siente Miroku por mi. Yo amo a Miroku pero temo no ser correspondoda por él- suspiró con un deje de tristeza.
-Sango...- susurró por lo bajo no sabía que decir además usar magia para el amor estaba prohibido a no ser que seas una bruja que se relacionaba con alguna conspiración de brujos y youkais del mercado negro por lo que realmente estaba en un aprieto. Pensó en como convencer a su amiga de desistir con la idea usar magia para este tipo de situaciones sin ninguna idea hasta que a su mente llegó- tu historia es como la de ROMEO Y JULIETA, sabes por qué- la castaña negó con la cabeza y kagome continuó con las mejillas sonrosadas por recordar aquel relato romántico- porque tu familia no quería y no quiere que estes con Miroku y con él debe pasar lo mismo, pero a la vez los dos se mueren por estar juntos otra vez- ahora con un aire soñador y totalmente fascinada por la por la historia de sus amigos enamorados- y lo que hay que evitar es que lleguen a ese trágico final de aquellos amantes- ahora cambiando a un semblante mas serio- pero si bien no puedo ayudarte con magia para saber si él está enamorado de ti si puedo usar un par de pociones en los que tu puedes recopilar información y sacarte de dudas- le guiñó un ojo- ¿Qué dices, aceptas?
La muchacha de ojos café se sonrojó ante la comparacion que hacía su amiga de su historia con la trágica de novela de amor y después de haber escuchado todo lo que habia dicho su amiga bruja. Pensó en las opciones que le daba y con nudo en la garganta lleno de esperanza asintió gustosa y feliz lo que le proponía su amiga. Tenía una enorme ilusión de estar con aquél joven ojiazul y haría lo necesario para cumplir su cometido. Pero una duda invadió su mente- Kagome, ¿Qué tendré que hacer?
-Muy fácil, primero tendrás que conseguirme unas cuantas cosas y después tendremos hacer que Miroku tome la poción. Ésta hará que diga la verdad sin poder mentir ni un sólo segundo, además esta poción estan efectiva que aquel que la beba no recordadra nada de las verdades que dijo, para esto no solo nesecitaremos una pocion sino el hechizo Protos el cual hace que las personas que se aman puedan tener un día para que puedan estar juntas Sango, perp para que sea realmente efectiva él debe confesarte ese sentimiento desde el fondo de su corazón, si no lo hace de ti será arrebatado una parte de tu alma, la pregunta es ¿estas dispuesta a sacrificar esa parte de ti para poder estar con él?
Sango no entendía nada ¿Cómo que para que funcionara él tenía que confesar sus sentimientos hacia ella? ¿y Cómo era eso de que tendrían un día para estar juntos? ¿Acaso si él decía que la amaba, moriría? No entendía lo que le pedía kagome, era bastante contradictorio en sí. Asi que, confundida preguntó- me estas diciendo que si el amor de nosotros es verdadero nos separaremos para siempre- sonó más una afirmación que una pregunta y se asustó porque justamente lo contrario haciendo que ella empezara a temer.
Kagome se apresuró a decir- no, al momento de darle la poción tu le preguntaras sobre sus sentimientos hacia ti, una vez que él los afirme yo hare el hechizo y éste les dara el mejor doa de su vida juntos- sonrió kagome.
Sango por su parte se alivió pero luego volvió a cuestionar-pero si él no me ama entonces...
-Entonces cuando yo haga el hechizo una parte de ti se irá sin poder volver jamás...
Esta vez Sango comprendió a que se refería con eso pero aún asi aceptó lo que conllevaba aquella acción además algo en su corazón le decía que no se equivocaba y le daba confianza de que todo saldría bien.
Así que sin retrasar mas las cosas, ambas bruja y mortal empezaron a idear un plan que sea exitoso. Y a último momento a kagone le agarró un escalofrío que recorrió toda su espina, pues había olvidado que cierto muchacho peliplateado podría descubrir quien era ella, y con temor dijo- ¿Sango, que haremos con Inuyasha? Si él llega a saber que soy una bruja, me matará sin piedad
-Kagome no te preocupes, tú encargate de las pócimas yo me haré cargo de Inuyasha- dicho esto kagome pudo respirar mas aliviada y Sango por su parte pensaba solo en una persona.
Toda esa tarde ambas chicas por su parte se pasaron ideando un plan y hablando de que seria mas conveniente hacer despues de todo el objetivo era Miroku y por así decirlo Inuyasha era la amenaza.
Mientras tanto un irritado hanyou y un joven ojiazul se habían pasado toda la tarde discutiendo, pues uno de ellos se había encargado todo el dia de molestar a su amigo sobre el temita de habia sido un gran espectáculo para los obreros y para él y era que su joven amigo mitad bestia encontraba atractiva a su huésped. Obviamente este no iba a confesar tal cosa y eso era lo mas gracioso de toda la situación.
-QUIERES DEJAR DE UNA MALDITA VEZ EL TEMA, MIROKU!-ladró Inuyasha.
-Pero Inuyasha, hay que celebrar que una mujer buena y hermosa esta contigo, jajaja- se mofaba el hombre moentras sostenía a su amigo del cuello.
- ya te dije que me dejes en paz!- aullaba mientras se revolvia como un gusano en el agarre de su amigo- que me sueltes!
-No quiero- cantó victorioso al fin el pelinegro.
Al parecer esa tarde fue una de las más entretenidas pues Inuyasha de alguna forma también se estaba divirtiendo. Así fue la tarde de los jovenes bromas por parte de uno e insultos por parte del otro. Ambos ignorando el plan de las chicas. Posiblemente las cosas se tornarian mas misteriosas de lo que aparentaban.
Continuara...
Hola! Cómo están? Espero que estén disfrutando tanto el fic como yo mmm... al parecer Kagome usará magia con Miroku m... ¿que pasara? Si el dice la verdad, ¿ revelará el secreto de Inuyasha? ¿Sango sera correspondida? ¿kagome sera descubierta por Inuyasha? tendremos que averiguarlo en el siguiente capítulo... no se lo pierdan.
Tú reviews me importa mucho asi que los espero gustosa! No olvides dejar un review
PD: gracias Danita-inu por tus comentarios jajaja espero te este gustando mucho el fic y si tengo un par de ideas que te dejarán asombrada hasta la próxima!
