N.A: ¡Hey!, esto no es una viñeta, es un one-shot, creo que me pasé de la raya. La verdad es que me costó desarrollar la idea, no quería hacer algo hilarantemente ridículo, el personaje de por sí ya es divertido.
Me gustaría decir antes de continuar que:
1) Buguinette se puede traducir como Bichito, es un apodo que Chat Noir utiliza en el doblaje francés y el sufijo ette es un diminutivo. No es un juego de palabras con Marinette.
2) Si hay una palabra que no conozcan, búsquenla antes de cualquier cosa.
3) Me gusta mucho cuando los lectores participan y me dicen lo que se les hizo difícil de comprender o las partes/frases que les gustaron. Por favor, si alguien tiene algo que comentar aparte del punto 1 y 2, dígalo. :D
4) Una viñeta son entre 500 a 1000 palabras y no tiene continuación.
5) El próximo capitulo será un LadyBlanc (?) y me emociona escribirlo.
6) Dependiendo del recibimiento de este y el próximo podría haber un bonus que incluye a Hawk Moth y Le Marionnettiste (sí, también de un comic), ¿Qué opinan?¿entusiasma?¿Alguna otra idea? se aceptan desafíos. :D
7) La canción es un trozo del tema de la versión 2-D.
Sin más preámbulos, los dejo.
H
Un muy buen consejo para un gato muy tonto
Hay cosas que están predestinadas a ocurrir, pero que sucedan pronto es otra historia totalmente aparte. El amor no correspondido de Chat Noir por Ladybug era un ejemplo claro de ello. Adrien, que no sabía acerca de sus destinos unidos desde un principio, sufría a su manera (si es que le podíamos llamar sufrir a comer delicias) tratando de conquistar el corazón de cierta persona.
-…Nino…- decía, con la boca llena croissant, haciendo una pausa para tragar-¿Cómo te le declaraste a Alya?-mordía más.
Su amigo, que no sabía muy bien que le estaba pasando lo miraba un poco intrigado, hace días que lucía decaído y engullía como loco cualquier cosa que vendiera la panadería de los padres de Marinette.
-Bueno, no es que me declarara…-comenzó a excusarse- es que después de lo que pasó en el zoológico una cosa llevó a la otra y tu sabes, viejo, no soy muy bueno hablando con chicas…
-Pe-pero algo sabrás de mujeres, sales con una-. Ahora tomaba una galleta de una bolsa marrón de papel.
-¿Qué pasa? ¿Hay una dama por ahí que no te hace caso?- preguntó Nino como si hubiese descubierto el secreto más increíble de París, y ante el silencio de su amigo gritó- ¡Wow, viejo, esto es intenso!, ¿Quién es?-de pronto lo quedó mirando con los ojos abiertos de par en par debido a que el otro seguía sin emitir palabra- Y ¡no es ni Marinette, Chloe o Lila!, que injusta es la vida, tienes a las tres y persigues a otra-. Concluía.
-Nino, ellas son sólo amigas, que cosas tan locas dices- se hacia el ingenuo, pero estaba al tanto de los sentimientos de las féminas.-Esta chica, no te puedo decir su nombre, es algo famosa y sabrías de inmediato- decía mientras limpiaba las migas de su ropa, mirando la ya vacía bolsa de papel- ella es espectacular, el problema es que me tiene en la friendzone, siempre que la veo es cuando trabajamos y no me deja ni decirle que me gusta- se sonrojó un poco con lo último – siempre con la excusa de somos compañeros y amigos.
-¡Es una modelo!- concluyó- si que apuntas alto, bueno, tu también lo eres...- cayó en cuenta y pensó un poco antes de hablar- si no te deja decirlo, tienes que hacer algo por ella, destacar más, ya sabes, que note tu interés. Una vez le compuse una tema a Alya en base a sus canciones favoritas, las edité letra por letra, viejo, tardé una semana, y ya ves, tenemos una cita después de clases-. Le sonrió con sinceridad, lo lamentaba por la mejor amiga de su novia, pero si no era correspondida, él no podía hacer nada.
Así pasó los días Adrien, pensando gestos con los que pudiera hacerle saber a Ladybug todo lo que sentía. Ya no tan desanimado y sin comer tantas masas dulces, era cuestión de que se diera la oportunidad.
Cuando resolvió el acertijo sobre la mejor opción dentro del abanico de posibilidades todo se fluyó. "My Lady, me gustaría hacerte una invitación", le dijo después del habitual choque de puños tras una pelea exitosa y sacando de un bolsillo dos entradas para un concierto de Jagged Stone. La chica tomó una y leyó: "Para LB & y CN por salvarme el trasero un par de veces" escrito a mano y firmado por el cantante sobre el texto impreso del ticket, era para el sector VIP. "Obviamente invita a los héroes y no a nosotros como ciudadanos" le escuchó explicar antes de su respuesta, Marinette lo miró entusiasmada hasta que preguntó dudosa:
-¿Me estas pidiendo una cita o vamos sólo como colegas salva-traseros-de-rockstar?- el sonido de los Miraculous demandaba apresurar la respuesta.
-Que te parece un hibrido, algo así como amigos especiales- le dijo sonriendo y alzando las cejas un par de veces. Volvieron a escuchar el ruido impaciente de las joyas.
-Como amigos y cerramos el trato, Chaton- le escuchó decir riendo mientras partía.
Con tal confirmación era cosa de asistir a la cita-no-cita.
Llegado el momento, esperaba en su butaca a que la chica del traje rojo apareciera, tenía un nudo en el estomago por lo que la noche le depararía, no obstante estaba respaldado por Jagged y Nino, ambos le apoyaban por lo que se infundía ánimos pensando en ellos. "Buenas noches, Minou", escuchó cerca de él y lejos de relajarse se tensó aún más.
La presentación avanzaba y parecía que nunca sería su turno, de pronto el músico dijo:
-Paren todo, paren todo, tengo algo que anunciar… Amigos, hay un hombre en este público, un buen amigo mío que está sufriendo, parece que la chica que ama no lo toma en serio y, viejo, sí que lo intenta-. Esa era su primera señal- Es por eso que lo invito a este escenario para que su… princesa…- Dijo, recalcando la palabra. Era la segunda señal.- Vea a este felino con otros ojos-. El público rugió en gritos y aplausos cuando vio aparecer al campeón de París por un costado.
Y Ladybug miró a su derecha donde se supone que estaba sentado Chat Noir, en su lugar estaba el asiento vacío excepto por el mar de cámaras que la estaban apuntando de cerca, registrando su reacción: "…Oh, mierda, oh, mierda…" repetía en su cabeza mientras que su rostro era un poema, una mueca entre alegría nerviosa y miedo, mucho miedo.
-Buguinette, quiero que me escuches, esto es para ti-. Comenzó a cantar a dueto una canción junto a Stone.
"Dime ahora, chica linda,
Tú nunca podrías dejar de desconocer,
Demasiado perdida,
¿sabes que me siento deprimido?..."
-Oh, rayos, una canción de amor- susurró. Se preguntó si se partiría el suelo y se la tragaría.
"...Cada amor que pasó por tu cabeza...
Dar amor se volvió malo.
Quizás el amor pueda calmar tu dolor..."
Se estaba poniendo complicada la situación, no podía salir del lugar, él la miraba directamente. De alguna manera, le alarmaba descubrir que a ella también le gustaba su compañero.
"...Creándolo, haciéndolo mejor.
Arriba, Ladybug, no cabe duda.
Hasta que seamos uno, para siempre.
Arriba, Ladybug, tienes una meta,
Estaremos bien algún día, juntos..."
Marinette palideció, rígida en su asiento se obligó a escuchar el resto, con el corazón acelerado y la sonrisa dura que esbozaba. De pronto comenzó una danza algo extraña, lo vio saltar, rodar por el piso y girar por todas partes. Se golpeó sonoramente el rostro con la palma de su mano. "Así que esto pasa cuando no se le pone un freno a Chat".
-Y qué dices, My Lady ¿Le das una oportunidad a este gato callejero?- preguntó antes de terminar y el publico estalló otra vez en una sonora ola de aclamaciones.
La aludida cuando quiso escapar a la pregunta se dio cuenta que ya era tarde, rodeada por periodistas, un micrófono cerca de su boca la esperaba. No sabía si se podía sonrojar aun más de lo que ya estaba y tampoco si podría controlar el calor que sentía o la vergüenza ajena por tan mal espectáculo, su amigo era muchas cosas, empero cantante o bailarín, no. "¿Y?", escuchó desde los altavoces.
-Y-yo- Nunca antes había titubeado como Ladybug- yo...-tenía tantas ganas de la abdujeran los OVNIs- tú..-la pregunta y todo el show la agarraba por sorpresa. Observaba a su compañero mientras balbuceaba monosílabos.
-Te amo- le dijo él, como una sentencia frente a todos. Sus imágenes estaba siendo proyectado en una pantalla gigante dividida en dos. Ella tragó saliva.
-Yo- Repitió con firmeza, tapándose con ambas manos el rostro- yo creo que- y tomó aire, avergonzada hasta la medula- yo creo que me gustas-. No pudo ocultarlo más y lo admitió, no quería, no obstante lo hizo. Sus palabras flotaron entre el silencio de los espectadores. Un momento después la ovación generalizada casi le deja sorda.
A día siguiente una muchacha azotaba su frente contra un mostrador lleno de pasteles, "Oh, mierda, oh, mierda" seguía pensando. Había visto la portada del periódico con el titular "Todo es purrfecto para Chat Noir, el gato callejero encuentra hogar", bajo este estaba la foto del mismo en el escenario dejando caer el micrófono al suelo y la de heroína sonrojada mirando en otra dirección tratando de cubrirse la cara con las manos. "Bueno, ya no puede hacer algo más raro y exagerado… ¿o sí?", trataba de convencerse.
En otro punto de la ciudad un alegre felino estaba preparando la próxima jugada que usaría con su nueva ama, tenía que decidir cuál sería el mejor presente: ¿Doce docenas de rosas rojas? O ¿una escultura de chocolate con la forma de Ladybug?
