Jueves, 07/07/16
Hola, hola a todas mis estimadas lectoras y amigas, como están? Quiero darles las gracias a todas aquellas que leen y muchísimo mas a las que comentan, se los agradezco mucho. Sé que estos capítulos son largos, larguisimossss jajaja, díganmelo a mí que los escribí, jajaja, pero espero se diviertan y les guste. Un gran abrazo y a las que tienen face y las tengo agregadas, como a Yssareyes, pues casi siempre les contesto por ahí porque por aquí si comentas como invitada... ay pues mis amores, me ponen en aprietos porque toca editar el doc y volver a publicar y bueno, yo ahora no cuento con tanto tiempo como antes para hacer eso.
Un gran abrazo y nos estamos leyendo. Besitos. Muchas gracias por leer y comentar. De verdad gracias :)
Infinito
— ¡Cuidado!
— ¡Aaahhhh! ¡Socorro!—Gritaba con desesperación Rini.
— ¡Rini! Ah no, ya verán.
Serena alzó las manos para invocar su báculo y cuando apareció, hizo los movimientos especiales que la caracterizan. Luego tomó posición de ataque y habló.
— Reina Serenity, que tú fuerza este con nosotros. ¡Curación lunar….! ¡Acción!
Serena apuntó el báculo hasta el terrible monstruo y antes de que Haruka y Michiru pudieran entran en acción, lo curó. Serena purificó el demonio y este después tomó forma de un lindo gatito.
— ¡¿Un gato?! ¡¿Lo ha liberado el monstruo?!
Pero mientras Serena preguntaba lo obvio (de verdad a veces es desesperante, pero no por ella, es en sí por el hecho de decir lo obvio casi todo el tiempo) y Rini se acercaba, Hotaru iba saliendo de ese estado en el que había caído.
Luego levantó la mirada y les preguntó…
— ¡¿Pero quién demonios son ustedes dos?! ¡¿Qué hacen aquí?!
— Oh claro, te diré. —Sonrió Serena y tomó posición al igual que Rini—Soy sailor moon y….
— Y yo soy sailor Chibi moon.
—….y, como decía… —miró mal a Rini— somos las sailor scouts que luchan por el amor y la justicia, ¡soy sailor moon!
Y mientras Serena reía, Rini preguntó luciendo preocupada…
— ¿Cómo estás? ¿Estas herida?
— No, pero tú sí. Estás herida. —Le respondió Hotaru pero se veía sombría y muy gris—mírate el codo.
— ¿Qué? Oh si, ¡me duele!
Hotaru se acercó con lentitud hasta donde estaba Rini viéndose el codo todo raspado y lastimando. Y mientras Hotaru la curaba poniendo una mano sobre su herida, Serena (al igual que Rini) se percató de dos extrañas presencias.
— ¿Quién está ahí? ¡¿No me digan que es otro maldito monstruo?!
Acercándose a la ventana y viendo una estrellada y bella noche de luna creciente, Serena y Rini fueron tras ellas pero no pudieron hacer nada. Haruka se puso lo que parecía un antifaz (como el de Tuxedo Mask) y se fue con su amor, con Michiru. .
Asombrados (ubicados en diferentes lugares del edificio, Serena y Rini no estaban con los demás) por ver que las misteriosas sombras llevaban trajes de sailor scouts, seguimos con Rini y Hotaru.
— Oye Serena, ¡mira!
Le mostró su codo completamente sano.
— ¡Ya no estoy herida!
— Oye no, ¿Cómo?—se le acercó Serena confundida— Pero es cierto, ¡tú estabas herida! ¿Dónde está la sangre? Tenemos que ir a la casa para desinfectarte.
— No se asusten, ella de verdad está bien.
Dijo Hotaru mientras se les acercaba y con la misma expresión, ilegible y sombría, muy gris.
— Sé que es raro pero así es. Es un poder que tengo desde que me acuerdo.
Oh si niñas y, ¡por fin llegó Darien!
—¡Sailor moon, sailor Chibi moon!
— Les recomiendo que se vayan ya antes de que alguno de los vigilantes venga y las encuentre. Si las encuentran aquí podrían tener problemas.
— Sí, muchas gracias pero, —dijo Rini con cara de sorpresa— ¿no me puedes decir cómo te llamas?
— Me llamo Hotaru, Hotaru Tomoe.
— Hotaru… —le sonrío Rini mientras Serena la halaba por una mano para poder salir de ahí—nos veremos luego. ¡Adiós Hotaru y gracias!
Y más tarde y muy aburrida porque su papa había escondido todos los cuchillos de la casa…
— ¿Hotaru? ¿Qué ocurre? ¿No me digas que has vuelto a tener una crisis?
Entró Kaolinete muy sonriente.
— Ven, te acompaño a tu habitación para que descanses y….
— ¡No me toques!—Se le quitó con brusquedad y Kaolinete tuvo que quitar la mano que había puesto sobre su hombro— Vete de aquí y déjame sola. ¡Déjame en paz! ¡¿Que no entiendes que no te soporto?! ¡Vete!
Y en esas entra ese papacito rico del papá de Hotaru, ¡entró el profesor Tomoe!
— ¿Qué es lo que pasa aquí?
— Nada, nada mi amor. —Le sonrió Kaolinete y se hizo a su lado—Hotaru solo está un poco….
—Hotaru, ¡ya te he dicho que seas más respetuosa con Kaori!
— Pero papá….
— Mi amor, tranquilo. —Giró el rostro Kaolinete y le sonrío—No regañes a la niña que ha sido culpa mía. No se ha sentido bien y quiere estar sola. Tranquilízate.
—Hotaru, sé que para ti es difícil aceptar que he vuelto a casarme y que piensas que lo de tu madre aún es muy reciente pero no debes olvidar algo, Kaori nos ha ayudado mucho y debes tratar de llevarte bien con ella, ¿entendido? Tienes que ser más consciente y empezar a tratar a tu nueva mamá con respeto.
— ¡Nunca!—dijo muy enojada y con lágrimas en los ojos pero no lo miró a él, la miró a ella— Esa mujer jamás será mi madre, nunca lo será y ¿sabes qué Kaori? ¡Ocúpate de mí papá si quieres pero a mi déjame en paz! ¡No te metas en mi vida! ¡Déjenme en paz los dos!
En eso Hotaru sale corriendo por el pasillo y va a su habitación, se tira en la cama y rompe en llanto. Pero mientras ella llora y se lamenta segundo a segundo por haber perdido a su madre, Kaolinete y el profesor se quedan hablando precisamente de ella.
— Tienes que disculparla Kaori, desde lo de la muerte de su madre ha quedado muy mal y va a necesitar algo más de tiempo hasta que te acepte.
— La entiendo mi amor. —Se le acercó y entrelazó sus manos al cuello, luego acercó más su rostro y quedó muy cerca del de él, de sus delgados y muy provocativos labios, esos que le gustaban tanto…—Sé que no es fácil para ella pero no debes imponerle mi presencia y mucho menos decir que soy su madre porque no lo soy, ¿lo entiendes verdad?
—Ka…Kaori…
Suspiró con los ojos cerrados porque ella había posado sus arregladas manos sobre su pecho y las estaba descendiendo lentamente. Luego, como si estuviera hechizado o embrujado por ella, la atrajó hacia él con algo de brusquedad y la pegó a su pecho. Después la tomó agresivamente por la mandíbula para besarla.
— Tu olor, tu piel, toda tú, me enloquece mujer.
— Lo sé, —le sonrío muy coqueta—y tú a mí también mi amor pero, ¿Por qué mejor no vas y hablas con ella y después, no sé, vienes a la habitación… conmigo? Te estaré esperando.
Y cuando llegó a la habitación de su enojada hija…
— ¿Hotaru?
— Vete.
— ¿Qué te pasa hija?— Dijo tras ella y poniendo una de sus manos en un hombro para que lo mirara— ¿Tienes una crisis? ¿Has tomado tus medicamentos?
— Me los estoy tomando como me has dicho pero no me hacen nada.
Decía aun con la cara enterrada en la cama y con lágrimas en los ojos.
— La verdad no entiendo porque me los sigo tomando si no me sirven.
— Hay que esperar a que actúen, solo ten un poco más de paciencia. —Se le acercó y se sentó a su lado en la cama—Hotaru mi amor, voltea. Te he traído algo.
— ¿Qué es eso?
— Es un amuleto que se transmite de generación en generación. —Le sonrío y aquel pequeño amuleto parecido a una mariposa brillaba mucho. Era hermoso y si mis amores, muy costoso—Quiero que lo tengas porque, ¿sabes qué? Le pertenecía a tu madre. Ella quería que tú lo tuvieras.
— ¿De verdad? ¿Era de mamá?
— Sí, toma. —Abrió su mano y lo depositó en ella—Ahora te pertenece y debes cuidarlo mucho. Sé que con este amuleto podrás dormir mejor en las noches porque a tu madre le ayudaba. Ahora trata de dormir. —Se levantó y fue a la puerta—Vendré a verte más tarde y confió en que cuando venga, estés profundamente dormida y sin ningún malestar. Buenas noche mi amor.
—Hasta mañana papá y papá, disculpa por lo….
— No te preocupes por eso y descansa. —Le sonrío y le dijo antes de cerrar la puerta— Dulces sueños hija.
Cuando el profesor salió y se fue con una enorme sonrisa de sádico a supuestamente a hacerlo con Kaolinete (que lo estaba esperando acostada en un pequeño baby doll negro) volvimos con Hotaru porque ella era más importante que un lemon perverso de la mala esta y el papacito rico del profesor, ¡qué mal!
El pequeño momento ecchi en donde Kaolinete recibe con una gran sonrisa y acostada en la cama en una pose muy sugerente a su esposo; en ese llamativo y precioso baby doll negro que no escondía nada, no duro mucho. De nuevo mis niñas lindas, que mal.
— Sentí las manos de papá muy frías ahora que me entregó este amuleto pero que raro.
Se sentó en la cama y sostuvo el brillante amuleto en la mano.
—Ya no me duele. De pronto papá tiene razón y con este amuleto pueda estar mejor. Aunque tal vez de verdad este enferma de gravedad y… pero no, nunca antes había tenido estas molestias y hoy me he sentido más inestable que nunca. Ay por Kami—sama, ¿Cuánto tiempo más estaré así? ¿Cuánto tiempo más podré aguantarlo?
.
.
Mucho más tarde y en la tienda de videojuegos de Andrew, (en donde además estaba su guarida, por eso siempre se reunían ahí) volvemos con las muchachas.
— No Mina, no puede ser. Eso no es posible.
— ¡Pero es cierto Luna!—Dijo Mina algo alterada mientras Luna (como buena nerd que era) revisaba la pantalla junto a Artemis— ¡Te juro que los vi! Es que mira.
Señaló la pantalla más alterada todavía.
— ¡Mira cómo se visten!
— Entonces según tu; y ustedes también chicas, ¿se trata de una sailor scout y otro Tuxedo Mask? Por favor Mina, piénsalo bien. Eso sencillamente no puede ser.
— No, tú me podrás decir loca y todo lo que quieras Luna pero no, yo los vi. Vi cómo se iban y….
— Oye Mina pero espera un momento, —intervino Amy después de quitarse los lentes—realmente no podríamos asegurarlo. No los vimos de cerca.
— Sí Amy, creo que tienes razón.
Habló Serena y se veía muy contrariada. Más que nada, confundida.
— Es cierto porque si hubieran sido sailor scouts, no habrían escapado. Pero otra cosa también es cierta, ¿Por qué no se reúnen con nosotras? ¿Por qué no nos dan la cara?
— Serena, mi amor, a mí me dio la impresión de que huían de nosotros. —Le tomó una mano Darien que estaba a su lado—Eso se me hace incluso más raro.
— ¿Crees que son enemigos?
Preguntó Lita y después de llevó una mano a la boca con preocupación.
— ¿Crees que volverán?—Preguntó Rei igual de preocupada.
— Pues muchachas ahora que lo pienso… —dijo Mina y se hizo en medio de todos ellos—desde que iniciamos nuestra investigación con Atavismo y en Infinito noto que me observan. Creo que podría tratarse de la sailor scout y el sujeto del antifaz. No perdón, no creo, más bien estoy segura.
— Pero Mina…
— Sea como sea, enemigos o amigos, estoy segura de que los volveremos a ver y cuando eso pase chicas debemos estar preparadas.
— Muchachas.
Habló Artemis y todos se giraron a mirarlo.
— Debemos permanecer alerta, manténganse en contacto. Ahora más que nunca debemos estar unidos.
— Sí.
— Pero hay más. —Dijo y su expresión se tornó realmente seria—Al parecer hay más personajes sospechosos que nos están rodeando, eso es grave.
— Sí, ese par, los que van a Infinito, me parecen muy sospechosos.
"Podrías perder la vida…"
"La próxima vez no tendré piedad…"
— Tienes razón Mina, —dijo Serena y se veía muy triste— ¿Por qué nos amenazaron? ¿Qué necesidad tenían de hacer algo como eso?
— Ese lugar está lleno de misterios y peligros y lo mejor será que nos mantengamos alejadas. —Dijo Lita y en esas llegó Andrew y la abrazó. Se veía que lo necesitaba porque apretó muy fuerte la mano con la que la rodeó por la cintura— Puede que nuestros enemigos, los que nos han estado atacando, se estén ocultando ahí.
— ¿Nuestros enemigos? No, no creo. —Dijo Serena y sus ojos se pusieron vidriosos—Se me hace muy difícil creer que ellos sean malos. Eso sencillamente no puede ser.
Luego de despedir a sus amigas (olvide decirles, las locas estas se fueron) Serena, Rini y Darien tomaron dirección hacia su casa; pero no a la casa de Serena, a la de él, a la casa de Darien. Darien estaba muy ansioso por estar a solas con Serena porque llevaba algunas noches de abstinencia, lo cual no podía seguir así por supuesto.
Iban entonces caminando por la calle cuando Serena dijo….
— Oye Rini, ten cuidado con lo que haces. La próxima vez no te vayas transformando delante de todo el mundo. Recuerda que no sabemos bajo qué forma se esconden nuestros nuevos enemigos, ¿de acuerdo? Hay que ser muy prudentes nena.
— Lo siento Serena, de verdad lo siento. —Levantó la mirada y en su cara se veía sinceridad, se veía que de verdad lo sentía—Es que pensé que Hotaru podría ser nuestra amiga. Me pareció una niña muy indefensa.
— Oye, ¿Cómo?—preguntó Darien inquieto mientras seguían caminando— ¿De quién hablan Serena?
— Es una chica muy bonita Darien.
Dijo Rini dulcemente.
— Tenía la piel muy blanca; era casi transparente. Es muy, muy bonita.
— Pues sí mi amor, Rini no miente. Tenía la piel blanca como la porcelana.
— ¿Cómo la porcelana? Qué raro que la compares con eso. —Levantó una ceja curioso—La porcelana es como nieve sólida. Es muy blanca y muy frágil también.
— Tal vez mi amor pero es que esta chica tenía un aspecto muy maduro; además de esa extraña habilidad de curar las heridas.
— ¿Qué acabas de decir?—La miró aterrado mientras llegaban al edificio y entraban—Mejor vamos y después de comer algo averiguamos más de esa muchacha y todo lo que tenga que ver con ella. Eso que me están diciendo no es normal.
En el apartamento y más tarde…
— Ah, hola Luna, Artemis ¿Qué pasó?
— No, nada grave Darien. —Dijo Luna desde la pantalla del ordenador con Artemis—Es solo que estuvimos investigando y descubrimos que el propietario de aquel edificio y de Infinito son el mismo. Se llama Souchi Tomoe y es un destacado profesor del mismo instituto.
— ¿Dijiste Tomoe, Luna?
Preguntó Rini con preocupación.
—"Tomoe, como el apellido de Hotaru. ¿Eso quiere decir que ella y ese señor son familia?"
— Luna, Artemis, ¿tienen algún otro dato?
— Sí, te estoy mandando el correo con toda la información.
— ¿Con que presidente del laboratorio Tomoe? –Dijo Darien sin quitarle la mirada a la pantalla del ordenador— Muy bien, gracias muchachos. Serena, las demás y yo, tendremos que investigar más a fondo mañana de qué se trata todo esto.
— Estamos en contacto entonces Darien pero por ahora…—dijo Artemis y le pasó un brazo muy sugerentemente por el cuello a Luna—los dejamos. Imagino que están cansados, ¿no?
— Síi Artemis, la verdad sí.
Le sonrió porque al pobre Darien le pasaba lo mismo que a él. Necesitaba los mimos y las atenciones de su bella novia.
— Gracias por la información y hasta mañana, que descansen.
Total fue que después de acostar a Rini, fueron a la sala. Fueron al sofá cama que Darien tenía en su sala y en el que siempre se acostaba cuando Rini se quedaba con ellos. Darien se quitó la camisa a la velocidad perfecta y nos dejó ver a todas las que lo amamos o alguna vez lo amamos con locura, (como yo por ejemplo) esa bronceada, tonificada y muy fuerte espalda. Sé que si pudieran verlo como lo veo yo, les gustaría hacer lo mismo. A todas nos gustaría subirnos a ella y empezar a llenarla de besos, de caricias... Que tipo tan sugoi por Kami—sama, ¡kawaii! Y se puso mejor. Según yo… Serena empezó a darle un suave masaje en esa deliciosa espalda que a él lo estaba provocando bastante.
— Ay Serena sí, gracias mi amor. Qué bien se siente.
— Estas muy tenso aquí mi amor. —Se le acercó más y le dio un pequeño beso en el hombro.
— Ah, Serena, mi amor no, no hagas eso porque que crueldad. Sabes que cuando Rini está aquí pues me preocupo de más y eso siempre hace que yo no….
— Sí mi amor, lo sé. —Sonrió y le dio otro beso—Tranquilo mi amor y dime, ¿sabías que los besos y en lugar en el que los das tienen un significado especial?
— ¿Ah sí? ¿Cómo está eso?
— Tú solo acuéstate, —lo giró y fue acostándolo lentamente sobre aquel sofá cama—relájate y te voy mostrando, ¿quieres?
Serena empezó a besarlo con suavidad, con lentitud y con todo su amor. Recorría su espalda con la misma suavidad con la que se masajearía a un bebe y empezó con su "terapia". Empezó a llenarlo de besos por todo ese bello cuerpo y a decirle con mucha seducción y dulzura qué significaba cada uno de los besos que tan amorosamente le daba; lo cual por supuesto no iba a terminar nada bien, oh bueno, si iba a terminar bien, lo más seguro era que terminarían haciéndolo en el sofá (como pasaba cada que la pendejita de Rini se quedaba con ellos) pero, no era recomendable. La tontica está cada vez era más impertinente y, ¿se imaginan? ¿Qué tal le diera por salir y ver en vivo y en directo como practicaban para fabricarla? ¡Se muere!
— Este por ejemplo, —se inclinó más hacia su cabeza y lo besó en la frente—significa respeto.
— Serena….
— Este, —lo besó en las cejas—significa que te quiero mucho mi amor.
Suspiró con pesadez Darien y arqueó un poco el cuerpo.
— Este otro, —lo besó en los ojos—significa perdón; es para cuando le estas pidiendo perdón a tu pareja.
— ¿Perdón? Eso sí es raro.
— Este de aquí significa… —le dio un tímido beso en la nariz—que tienes celos.
— No, no, ya no más Serena. Ya no me beses más que…
— Y este… —se acercó a su cuello como si fuera una vampira y le dijo antes de besarlo—significa que estoy loca de amor por ti Darien, completamente loca de amor por ti mi amor…
Fue graciosísimo pero cuando Serena lo besó en el cuello, Darien hizo algo que no quería hacer. Tomó a Serena por las muñecas y girándose, quedó sobre ella con rapidez. Estaba presionando su fuerte erección contra su intimidad y lo más gracioso de todo fue lo que le preguntó después de apoderarse de su boca y besarla con pasión, con todo su amor.
— Darien….
— ¿Y ese? ¿Un beso en la boca qué significa?
— Que me amas con pasión. —Le sonrió y sus mejillas estaban muy rojas, estaba muy colorada— Con todo el corazón…
Pero como no todo puede ser bueno mis niñas si, toca pasar a los malos de este arco. Que pereza.
— ¡¿Pero qué demonios es eso?!
Preguntó Kaolinete frente a lo que parecía una fuente de su oscuro y tenebroso escondite.
— Parece que un demonix ha salido mal y ha escapado del laboratorio. Pero es peor, esa maldita niñita lo ha exterminado. No puede ser, ¿será posible? ¡¿Será posible que esa mocosa tenga el poder del que hablaba Pharaon 90?! No, ¡no es posible! ¡Es una fuerza que supera la imaginación!
Tomó aire y luego dijo más tranquila.
—Siendo así, tengo que conseguir esa fuerza para nuestro señor. —Dio un paso más al frente y se acercó a esa extraña fuente. —Tengo que encontrar esa luz como sea e impedir que destruya nuestro mundo, ¡y de prisa! —fijo la mirada en el agua de la fuente—Espejo acuático, muéstrame los tres talismanes, ¡despierta, ya que esa luz significa el comienzo de la destrucción!
En ese momento en donde el espejo del agua debía revelarle a Kaolinete la ubicación de los tres talismanes, Darien siente toda esa mala energía y de alguna forma (que no entiendo) lo impide. Kaolinete sin más remedio se apoya sobre la orilla de la fuente y habla de nuevo.
— ¡Demonios, ya casi había llegado al final del mensaje! ¡¿Pero quién carajos ha intervenido?!
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Darien despierta algo asustado sobre el pecho de Serena que estaba cubierto por una sabana. Lo cual hace que ella se despierte por supuesto.
— Ese sueño otra vez.
— ¿De qué hablas amor?—Preguntó Serena tratando de abrir los ojos y sentándose al igual que él lo había hecho.
Y mientras se sentaba y lo miraba, trataba de cubrir la desnudez de su cuerpo. Darien y Serena lo habían hecho hasta muy tarde en ese cómodo y gran sofá cama.
— ¿Cuál sueño?
— No estoy muy seguro pero es una voz, una voz al parecer de una mujer, le ordena a alguien que despierte. Y no contenta con eso, habla de la historia de unos talismanes. No entiendo nada y ya me estoy cansando de tener el mismo sueño casi todas las noches. —Se llevó una mano a la frente y lucia desesperado—Creí que si dormía contigo no la tendría. Es que tú siempre me ayudas a tener una buena noche mi princesa.
— No te preocupes ni te angusties así mi amor.
Le acarició una mejilla y Darien cerró los ojos para corresponder a su muestra de cariño.
— Sea lo que sea lo resolveremos como siempre, juntos. Ahora mejor vamos que ya sabes que según Rini nosotros dormimos con ella, ¿no? ven, vamos. Vamos y la despertamos.
— Sí, tienes razón, —Se levantó con ella y la abrazó por la cintura—vamos.
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— ¿Qué ocurre mi sirena?
— Algo le pasa a mi espejo, —se giró desde la ventana en donde se encontraba de pie y miró a Haruka muy angustiada—se ha quedado en blanco en medio de un mensaje y no me gustaría que ese mensaje cayera en las manos equivocadas.
— Mi querida Michi, mi sirena encantada… —se hizo tras ella y le abrazó pasando una de sus grandes manos por su pecho, luego le dijo suave y dulcemente al oído—debes ser consciente que la misión que se nos ha encargado tal vez sea imposible de cumplir.
— Pero….
— Puede que ya sea demasiado tarde, ¿si sabias eso verdad?
— Sí, si mi Haru pero teníamos que tomar el riesgo. —Se giró y la miró casi a punto de empezar a llorar—El destino de muchas personas depende de eso.
— Tenemos que juntar los tres talismanes.
Le tomó la mano con la que Michiru le acariciaba el rostro.
— Juntas los encontraremos y llevaremos a cabo nuestra misión, te lo prometo.
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Darien va caminando para la universidad y como no había podido investigar nada la noche anterior porque se la había pasado era cogiendo a Serena de muchas formas, pues le había llegado la hora de investigar.
Estaba caminando y leyendo una hoja que había imprimido antes de salir de su casa y no podía creer lo que leía, según parecía el tal Soushi Tomoe era más que una deliciosa cara bonita. Era muy estudiado y muy inteligente. Estaba lleno de títulos y de reconocimientos.
— Vaya, vaya con el dichoso profesor Tomoe, ¿director y además profesor de la facultad de ingeniería? Ese tipo es un genio, mis respetos. Aunque imagino que si yo no dedicara tanto tiempo a hacérselo a Serena, seguro podría…
— Ah, ya veo, —dijo Michiru que también pasaba por ahí— ¿estas investigando a Infinito? Pero no te preocupes, yo te puedo ahorrar algo de tiempo si quieres. El director es el doctor Tomoe; como ya debes saber, una persona de mucho prestigio. Claro que lo expulsaron de la facultad de medicina hace tiempo pero...
— ¿Expulsado?
— Sí, pero a pesar de eso se ha destacado mucho en otros campos. Oye pero, ¿si conoces los rumores de Infinito? ¿Si sabias que lo llaman el lugar de las brujas?
— No, jamás había escuchado algo como eso. —Respondió y se veía muy preocupado.
— Pues así es. Quizá se deba a que en ese lugar solo hay genios.
En esta parte de la historia, entra una linda muchacha a interrumpir. La verdad esa muchacha se veía muy tierna.
— Eh disculpa pero, ¿eres Michiru Kaio? ¿La famosa violinista?
— Sí, soy yo y dime, —se giró Michiru y le sonrió— ¿qué puedo hacer por ti dulzura?
— Es que me disculpas pero, ¡soy tu fan!—Saltó con emoción y se llevó las manos a la boca para reprimir un grito—no quiero causarte ninguna molestia pero, ¿podrías darme un autógrafo?
— Pero claro que sí. ¿Dónde quieres que te firme?
Después de que la chica sacó de su mochila de colegiala un cuaderno y le pidió el autógrafo, volvimos con Darien y Michiru. La parte que seguía era de verdad muy graciosa.
— Con respecto a lo que estabas diciendo antes de que la fan se acercara a pedir tu autógrafo, ¿qué quisiste decir con eso? ¿Acaso insinúas que eres una bruja genial?
— No sé si pueda decir algo como eso pero pues por lo pronto, —se le acercó muy sonriente—daré un recital. ¿Te gustaría venir a verme? Si te gusta la música clásica y mucho más el violín te invito. Puedes ir con quien gustes.
Pero mientras Michiru sacaba de su bolsa lo que era la invitación para su presentación y se la pasaba a Darien rozándole un poco las manos, Serena estaba a una corta distancia mirándolos. De verdad que esa mujer es celosa.
— ¿Pero qué es lo que están haciendo? ¿No habíamos quedado que ese par eran peligrosos? Entonces no entiendo ¿de qué demonios estás hablando con ella Darien y además tan cerca? ¡¿De qué?!
Y mientras a esta mujer se la comían los celos y le provocaba era ir y separarlos a empujones, algo pasó. Serena detalló más la cara de Michiru y dado en la posición que estaba, le recordó a la sailor scout misteriosa. Su mente se llenó de dudas y cuando corrió a la tienda de Andrew para ocultarse y que Darien no se diera cuenta de que lo estaba espiando, se llevó otra sorpresa.
— ¡Hola cabeza de bombón! ¿No me digas que no sales de aquí?
— ¡Haruka!
Luego y mientras Serena tenía la cara de sorpresa más grande que yo cuando veo un review nuevo, pensó….
"Pero no entiendo, ¿Por qué Haruka se parece tanto al misterioso hombre que usa un antifaz como mi querido Tuxedo Mask? ¿Será que es una copia de mi Darien? No, tengo que preguntarle y salir de dudas"
— Oye Haruka, ¿te puedo preguntar algo?
— Lo que quieras cabeza de bombón. —Le respondió muy "coqueto"
— ¿De casualidad no eres una sailor scout?
— ¿Yo? ¡¿Yo una sailor scout?!—Se soltó en un mar de risas— ¡Pero qué locuras dices cabeza de bombón! Ese chiste sí que esta bueno, ¡muy bueno!
— Pero claro, ¡si seré idiota!
Se pegó en la frente con la palma de la mano.
— Haruka en un hombre, ¡claro que no podría ser una sailor scout!
— Oye, pero no te des tan duro, cabeza de bombón y mejor dime, —se le acercó más galante, mas "coqueto"— dejando a un lado eso de que soy una sailor scout que lucha por el amor y la justicia y todas esas cosas que solo me hacen reír, cuéntame, ¿qué te gusta jugar cuando vienes aquí? ¿A qué tipo de juegos juegan tú y tus bellas amigas?
En esas, llegan las demás porque como sospechan de Haruka y Michiru, están preocupadas por Serena. Serena es demasiado ingenua y confía mucho en los demás. Por eso sus protectoras se preocupan mucho por ella.
— ¡Oye tú!
Dijo Mina en la entrada y a la cabeza de todas las muchachas.
— ¡No te le acerques a Serena!
— Hmmm, veo que tus amigas son algo celosas y siendo así, ya no es divertido. Me da igual. —Dijo muy relajada mientras salía de la tienda— Adiós cabeza de bombón, estas preciosa.
— Oye no espera Haruka, ¡Haruka!
Después de una escena muy corta en la frutería que quedaba cerca de la tienda de videojuegos y en donde Rini les decía mientras se comía un helado que estaba muy contenta por lo de su nombramiento como presidenta de la clase, pasamos a la parte que me interesa a mí. La parte en donde Lita dice que Rei estaba de cumpleaños, ¡no sabía que era en abril!
—…oye no, ¿Cómo dices? Yo quería que celebráramos su cumpleaños.
— Sí, es lo mismo que yo le dije a Rei, Lita pero, ¿qué hacemos? Ustedes ya saben cómo es. Se le metió a la cabeza que se tenía que ir a la montaña a meditar y pues ni modo. No pude convencerla de que se quedara y celebrara su cumpleaños con nosotras.
— Oye no, ya en serio Mina, —dijo Serena con algo de crema chantilly en la boca— ¿meditar? ¡¿De verdad?!
— Que sí Serena. Me dijo que ya que cumplía dieciocho quería purificarse.
— Claro, ¡esa miserable de Rei!
— ¡Serena!
— ¿Qué? Es la verdad. Es que claro, como ella no tiene problemas con los estudios pues se puede dar el lujo de faltar a clases y de irse a "meditar" Pero que va, yo creo que anda es por allá de puro romance con Asanuma.
— ¿Qué Serena?—Levantó una ceja Rini que no había entendido a qué se había referido mientras las chicas reían— ¿Cómo es eso de que anda de romance en la montaña? ¿A qué te refieres con eso?
— De cualquier forma yo si le voy a hacer un pastel a Rei cuando vuelva porque yo quería que celebráramos su cumpleaños, ¿no chicas?
Las muchachas que habían entendido que era lo que estaba haciendo Lita al decir eso; era evidente que estaba cambiando de tema para ayudar a una imprudente Serena, sonrieron y le dieron la razón. Unos minutos después de eso y mientras comían y reían, llegaron los nerdos de Luna y Artemis con un periódico. Poniéndolo sobre su mesa y tirándoseles el rato, les dijeron lo que el periódico ya decía. Que los estudiantes de Infinito también andaban por allá de juerga. También estaban en la montaña en donde estaba Rei y eso si era grave. Todas se pusieron igual de serias.
Rei se fue a meditar a la montaña y ese no podía ser un lugar más agradable y hermoso. Estando ahí se sentía como hacía mucho tiempo no se sentía, en paz. Pero mientras ella estaba "meditando" y los estudiantes de Infinito hacían muchas maldades, Kaolinete estaba….
— Mi señora Kaolinete, deje que me encargue de esta misión.
— ¿Estas segura que podrás con ella?
— Sí, sí mi señora. —Le sonrió —Yo, Eudial, me hare pasar por una inofensiva estudiante de Infinito y me infiltrare en una de las clases; creo que en la de filosofía, esa es muy aburrida. Entonces nadie se dará cuenta ni cuándo ni cómo llegué.
— Tú has lo que quieras pero tráeme lo que necesito; no perdón, es decir, lo que necesitamos.
— Le prometo que le traeré el santo grial para que pueda entregárselo a nuestro señor, —hizo cara de loca esa bella peli roja antes de desaparecer— ¡Se lo prometo!
— Muy bien Eudial, te deseo suerte. Ve, vete ya y regresa pronto con el santo grial.
Eudial se fue hacer lo que le había prometido a loca y bella Kaolinete. Pero mientras ella debía llegar a la montaña e infiltrarse, Rei estaba meditando pero no podía. Resultó ser que Serena tenía razón. Rei no estaba sola en aquella cómoda y lujosa habitación.
— Ay no Rei, ¿nada? ya llevas un buen rato ahí meditando y ni un beso me has dado. Que mala eres mi amor.
— Asanuma, —contestó con las manos juntas y en la misma posición de meditación—te dije que podías venir conmigo pero nunca te dije que veníamos en un plan romántico. Tu igual aceptaste aunque te dije que no íbamos a hacer nada de nada.
— Pues sí mi amor pero no, no creí que lo dijeras en serio. De verdad que te pasas de cruel y malvada conmigo a veces Rei, eres como dice Serena, eres muy mala.
Asanuma como era un muchacho que estaba muy enamorado y además muy ansioso por Rei, se hizo tras ella y la abrazó. La abrazó con fuerza, con cariño, con todo su amor y luego empezó a besar sus mejillas que en cuestión de minutos se pusieron rojas. Qué bonito, Rei era una mujer muy sensible y pudorosa.
—Asa….Asanuma no, no me dejas concentrar.
— ¿Qué? ¿Qué es lo que te estoy haciendo?—Preguntó mientras no dejaba de acariciar sus brazos y de regar besos por su mejilla y cuello—Como no me besas porque estas meditando, entonces lo hago yo.
— Asanuma no, no molestes más que, que estoy tratando de meditar y así no puedo….
En eso Rei debe levantarse de repente porque se conecta de alguna manera con el espejo acuático y mágico de la fuente de Kaolinete. Confundida, algo acalorada y agitada por lo que había visto y también por las inquietas manos y besos de su novio, se levanta y habla con mucha preocupación.
— ¡Los tres talismanes!
— ¡Rei por Kami—sama, no era para tanto! –Dijo sobándose la cara, Rei le había dado un cabezazo cuando se levantó de repente—Me golpeaste. Si no querías que te….
— No, no, no eso Asanuma, —se llevó una mano al pecho, estaba muy agitada y le costaba respirar—es por lo que acabo de ver en mi premonición. ¿Qué significa eso? ¿Los tres talismanes? ¿Será alguna palabra clave de nuestros nuevos enemigos?
— Pues quien sabe pero por ahora señorita…
Le tomó una mano y la acercó a su pecho, luego la abrazó.
— Tienes que calmarte y salir de aquí. Es tu cumpleaños Rei, no es justo que estés aquí encerrada y mucho menos que te pongas así. Vamos a dar una vuelta por el lugar y a que tomes algo de aire fresco, ¿te parece? Tranquila, sea lo que sea estoy seguro de que todo saldrá bien, lo sé.
Rei no dijo nada porque estaba roja de la pena por la forma como Asanuma la abrazaba y acariciaba su cabello. La acariciaba y besaba su cabello con amor, con pura devoción. Se podría incluso decir que con algo de adoración.
A la final Rei asiente con la cabeza y le da mano para salir a dar una vuelta por la montaña. Aún estaba muy confundida con lo que había visto cuando su energía de alguna manera se conectó con el espejo acuático de Kaolinete pero pensó que tal vez Asanuma tenía razón. Con encerrarse ahí no ganaba nada.
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— ¡Oye Rei!
Dijo Lita con un gran bolso cruzado en el pecho, un pastel en las manos y muy sonriente mientras las demás estaban tras ella.
— ¡Por aquí!
— ¡¿Lita?! ¿Pero tú que haces aquí?
— Ay si, por fin llegamos. Qué lugar tan apartado este oye, ¿no podías haberte ido a meditar más cerca de la ciudad Rei?
— Oye, oye, —dijo Serena y pasó al frente— ¿es que a nosotras no nos vas a saludar o qué Rei?
— ¡¿Ustedes también vinieron?!
— Que no se te note tanto el gusto por vernos mi querida Rei. —Dijo Mina y le guiñó un ojo—Al parecer no estabas tan sola como creíamos ¿no, Asanuma?
— Hola chicas, ¿qué tal el viaje?
— Estuvo muy bien, gracias por preguntar. —Dijo Amy muy amablemente.
A Rei no le quedó más opción que reírse con sus amigas y saludarlas a todas de beso y abrazo. Se relajó y sonrió con ellas cuando Lita le dijo que quería celebrar su cumpleaños y que además le había hecho un pastel muy especial. A Rei le daba mucho gusto verlas pero al que no le había gustado mucho y lo había disimulado muy bien fue a él, al pobre y muy caliente de Asanuma. Riendo y contento cuando se hicieron en un apartado lugar a tomar algo, a comer del rico pastel que Lita había preparado y a ver cómo le entregaban los regalos que le habían llevado a su novia, a la final le daba gusto que estuvieran ahí. Rei se veía más feliz cuando estaba con ellas.
—Rei, ¿no me digas que has venido aquí porque sabias que los estudiantes de Infinito también venían?
— Pues Lita, no lo puedo negar del todo. —Sonrió— La verdad si sentí curiosidad.
— Pero Rei, nos pudiste decir. Si nos lo hubieras dicho habríamos venido contigo.
— No quise porque tenía un mal presentimiento y nuestra misión; por encima de cualquier cosa, es proteger a Serena. Por eso pensé en venir sola y resolver el problema sin la necesidad de poner a Serena en peligro. Entiéndeme Lita, —le sonrió suavemente—era mi deber hacerlo.
— Créeme, entiendo y sé que todas lo entendemos.
Resulta que las chicas que querían conocer el lugar y además no era solo por eso, era también porque necesitaban investigar a los estudiantes de Infinito, se encontraron con una acalorado entrenamiento de Judo y quien estaba a la cabeza dirigiéndolo, era nada más y nada menos que Haruka. Esa Haruka es mujer y es una muy bella pero así, así como estaba vestida y la forma como lanzaba patadas y golpes de todo tipo, parecía un hombre muy varonil, muy atractivo.
— Oigan, ¿qué hacen ustedes aquí?
Se detuvo cuando le iba a lanzar una patada a su oponente.
—Cualquiera que las viera pensaría que me están siguiendo; lo que es muy raro porque al parecer me detestan pero vengan, —les sonrió ampliamente—no se queden ahí paradas y acérquense. Apenas estamos empezando.
— Esto definitivamente parece un chiste muy malo.
Dijo Serena mientras se iba acercando.
— No creí que me fuera a encontrar con él aquí.
— Hola, hola bellas señoritas, cabeza de bombón, —le revolcó el cabello cuando se le acercó más— ¿qué hacen por acá? ¿No me digan que lo mismo que nosotros? ¿Andan en prácticas deportivas?
— Bueno y si así fuera, ¿hay algún problema?
Dijo Lita frente a Haruka muy seria.
— No, ninguno, no te alteres preciosa. Solo era una pregunta.
— Pues ya que te interesa tanto saberlo hemos venido a meditar.
— ¿A meditar y andan con ese muchacho?—Sonrió maliciosamente mientras miraba a Asanuma—Ok, digamos entonces que les creo; pero mientras se van a "meditar", ¿no les gustaría entrenar un poco conmigo? Ninguno de los inútiles que está en el grupo ha podido tumbarme. Dime, ¿qué tal tú preciosa? ¿Quieres que te de una clase de introducción en el Judo? Tal vez y te quede gustando.
Lita solo sonrió de medio lado y se remangó las mangas.
— ¿Me estas desafiando? Porque si ese es el caso, no te lo recomiendo. Podrías salir muy lastimado.
— Lita…. —la haló un poco Serena por la blusa que estaba usando.
— Pues si lo quieres ver como un desafío perfecto, yo lo único que quiero es un combate decente.
Y cuando Lita se puso un traje de combate de pantalón y blusa blanca con cinturón negro en la cintura, empezaron.
— Ay Lita amiga, ¿estas segura de ponerte a pelear con Haruka? Tú eres fuerte pero sea como sea, sigues siendo mujer y él es un hombre.
— No te preocupes Serena, —tomó posición de pelea y sonrió mientras no le quitaba la mirada a Haruka—es solo un flacucho muy hablador. Un tonto como ese no es problema para mí.
De pronto y de la nada Haruka agarra por sorpresa a Lita y levantando su cuerpo rápidamente, la toma por el brazo y la tira contra el suelo. Lita se asustó pero no porque le hubiera dolido el golpe, fue porque no se dio cuenta a qué horas la tomó por el brazo y la azotó de esa manera. Estaba muy sorprendida por ver toda la fuerza que tenía.
— ¡Lita!
— ¡Estoy bien Amy!—Levantó el rostro y le sonrió— ¡Tranquila!
Luego miró con enojo a Haruka que sonreía con las manos apoyadas en la cintura.
— ¡Oye tú! ¡¿No te da vergüenza azotar a una chica de esa manera?!
— No me vengas con esas idioteces. —Se le acercó y le tendió la mano para que se levantara, la cual Lita rechazó—No hago distinciones entre chicas o chicos. Esto es un combate y ya sabes lo que dice el dicho: "En la guerra y en el amor todo se vale"
— Ah ok, entiendo. ¿Entonces eso qué quiere decir? ¿Que no te importaría pasar por encima de quien sea; sin importar si es una chica, para conseguir lo que quieres? ¿Es eso lo que estás diciendo?
— Guau, con una mentalidad como esas, —se puso seria—dudo mucho que puedas proteger a tus seres queridos.
— No quiero perder contigo y quiero demostrarte que puedo ganarte sin necesidad de hacer trampa. No importa si soy una mujer o un hombre, sé que soy completamente capaz de darte tu merecido. ¡Aaahhhhh!
Lita se le fue con todo lo que tenía a darle una patada y tumbarla pero en esas, llega Eudial. Resulta que en la clase de filosofía no se pudo infiltrar porque como era tan bruta y no sabía quién era Sócrates, la sacaron casi que a patadas. Por eso no le quedó más remedio que meterse en las prácticas deportivas. Eso sí era más lo de ella.
— Un momento, un momento, ¿y ustedes quiénes son? Mejor aún ¿qué hacen aquí?
Las chicas salieron a correr porque la imponente presencia de Eudial (que se estaba haciendo pasar por profesora de Judo y estaba vestida de traje blanco) las asustó. Luego Haruka habló para explicarle a su profesora que era lo que había pasado.
— No pasa nada profesora, son solo unas amigas de otra facultad.
— Ah bueno, —sonrió—entiendo pero que no pase de nuevo. Tenemos que empezar a…
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Ya en la noche y siendo muy tarde, Lita fue a buscar a Rei porque se preocupó con lo que vio. Le parecía que eso era grave y quien mejor que la sacerdotisa del grupo para despejar sus dudas.
— Ay Lita por Kami—sama, ¿qué demonios quieres? Estaba durmiendo y…
— Sí, si Rei pero mira, —señaló desde el balcón una fogata mientras Rei cerraba la puerta para no despertar a su novio que dormía muy tranquilamente— ¿no te parece extraño que hagan una reunión a esta hora de la noche?
— Pues sí, y lo más raro es que estén debajo de esa cascada, hasta pareciera que se estuvieran purificando. Camina más bien vamos por las demás y vemos más de cerca que es lo que está pasando.
Y en la fogata, Eudial decía….
— Muy bien todos ustedes, presten atención. Esta reunión es para orientar a los nuevos alumnos de este año. La idea es que se sientan cómodos en el instituto pero para eso primero deben conocer ciertas normas y deberes. Primero: amar a la institución y serle fiel. Segundo: no desobedecer nunca a un docente o a alguna persona de las directivas. Tercero: sacrificarse por completo a nuestro gran señor, a Pharaon 90.
Esto último lo dijo con la mirada completamente oscura y sosteniendo su cetro en la mano izquierda.
— ¡Ofrézcanse por completo al gran Pharaon 90 imbéciles!
Eudial alzó las manos y cuando lo hizo, de la fogata empezó a emerger una estrella negra.
— ¡Miren chicas, está apareciendo una estrella negra entre las llamas!
— Shu, cállate Serena, —dijo Rei a su lado frunciendo el ceño—silencio que no deben saber que estamos aquí.
Y Eudial seguía diciendo mientras los estudiantes ya tenían estrellas negras en las frentes y estaban completamente dominados por ella….
— ¡Por nuestro maestro! ¡Por nuestra raza y por su permanencia!—Sonrió, luego los miró— Ustedes se entrenaran todos los días para llegar a convertirse en buenos servidores. Y finalmente y como sacrificio, ¡ofrecerán sus cuerpos y sus almas a nuestro señor!
Pero que de malas eran las chicas. Mina pisó una rama y el ruido que hizo, alertó a Eudial que tenía a ese grupo de muchachos muy bien dominado.
— ¡¿Quién demonios anda ahí?! ¡¿Qué no ves que estoy en medio de una ceremonia maléfica?! ¡Lárgate quien quieras que seas!
Las chicas al verse descubiertas y sin tener más opción que transformarse y salir a enfrentarla, sacaron sus plumas y en cuestión de segundos estuvieron listas y en posición de batalla. No se sabía porque esa noche su transformación fue especial. Era como si sus trajes y ellas mismas brillaran. Se veían muy bien mientras ese leve destello las bañaba.
— ¡Soy sailor Mars cretina!
— ¡Y yo soy sailor Júpiter estúpida!—Dijo Lita junto a Rei y ambas estaban igual de listas para atacar—Más te vale que dejes lo que estás haciendo y te largues si no quieres que te demos una paliza.
— Ah…pero si son ustedes, ¡las estaba esperando tontas!—Sonrió con fuerza—soy Eudial. Poseo el nivel 78 de las death busters y el día voy a acabar con todas ustedes estúpidas.
— ¿Las death busters?—Preguntó Serena asustada— ¿Qué demonios es eso?
— No saben lo que les agradezco que me hayan ahorrado el trabajo de ir a buscarlas para patearles el culo porque, ¡podré hacerlo ahora mismo!—Sonrió y apuntó sus manos hacia ellas— ¡Serpiente de fuego…! ¡Ataca!
Eudial de alguna manera se transformó en un horrible monstruo de serpientes en el pelo y se les fue encima a las muchachas. Ellas, como buenas guerreras que son; y además como ya tienen experiencia lidiando con toda esa partida de demonios imbéciles, empezaron a usar sus técnicas para derrotarla. Luego de lanzar ataques de fuego, agua, rayos y energía en forma de cadena de venus, le llegó el turno de atacar a Serena. Con báculo en mano y después de hacer sus acostumbradas poses, dijo con firmeza….
— ¡Curación lunar…. acción!
— ¡Aahhhh!
Como algunas ya saben porque pues sí, (risa) algunas ya han leído el manga, así fue. Serena uso su técnica y en cuestión de segundos, hizo puré; oh no perdón, hizo cenizas a la brutota de Eudial que no aguantó ni un round, ¡qué villana tan mala! No les dio guerra para nada.
Serena la venció y mientras ellas se reunían aterradas e intentaban descifrar que era lo que estaba pasando, las death busters en su guarida decían no muy contentas mientras veían todo por el espejo acuático…
— ¡Ja! que tonta, ¿fallar contra ese montón de primíparas? Era de esperarse de Eudial.
— Hasta razón tienes. —Dijo otra a su lado con desdén—No merecía ser una de las death busters. Hasta mejor que la mataron, inútil esa.
— Oigan no pero, ¡que fuerza la de las tales sailor scouts!
Dijo una más de ellas y se soltó a reír; aunque luego dijo más seria…
— No pero ya en serio muchachas, debemos tener cuidado con esas estúpidas. No son tan debiluchas como creía. No va a estar fácil derrotarlas.
Y en la disque fogata que ya ni existía….
— Oye Mina, tú que eres tan chismosa y todo lo sabes…
— ¡Sailor moon!
— De verdad, —dijo en medio de las risas pero de nuevo, ya después en serio— ¿tú de pura casualidad no sabrás quienes son las tal death busters?
— No, ni idea. Tú sabes que yo soy malísima para el inglés.
Todas se estaban riendo pero cuando Amy preguntó lo evidente, se pusieron serias de nuevo.
— ¿Será ese acaso el nombre de nuestros nuevos enemigos chicas?
Y para completar la escena, se apareció por los cielos y sonriendo sailor Tuxedo Mask que no era él, entonces para que decir más si ustedes ya saben quién era.
— Es… es….
