Nuevas sailors

Serena sale corriendo detrás de "el misterioso señor de antifaz" y por fin descubre que es una sailor scout como ella y todas sus amiguitas. Pero lo gracioso de esto no es esto, es lo que sigue.

— No te metas en nuestros asuntos y te aconsejo que te mantengas alejada porque aquí no estamos jugando. Esto es una misión de verdad y puede resultar muy peligroso, preciosa.

— Pero…

Haruka se acerca más a sailor moon y tomándola por sorpresa y completamente desprevenida, la besa. Haruka actuó igual a como lo haría un muy experimentado y coqueto hombre, muy bien. Se le acercó rápidamente y tomando su barbilla con suavidad, depositó un casto beso en sus muy bien maquillados labios. El momento no se demora más de tres segundos por ya saben, aún hay mucha gente que alega por el Yuri y el Yaoi. Eso me parece una pendejada pero en fin, sigamos.

— ¡Oye, oye sailor moon!

Gritaban las muchachas mientras iban tras ella. Y mientras ellas llegaban, Serena decía con una mano en los labios y la mirada perdida…

— Es…es, ¡¿es en serio?! ¡Esto no puede ser! ¡No puedo creer que sea una sailor scout!

— ¿Cómo dijiste sailor moon?—Le preguntó Luna consternada al verla así— ¿Acaso acabas de decir que has encontrado nuevas sailor scouts?

— ¿Eso es cierto sailor moon?

Preguntó Artemis junto a Luna.

— ¿Quiénes son? ¿Te dijeron como se llaman?

— No, se fue sin decirme nada.

— ¿Segura? ¿Estas segura de que no te dijo nada? ¿Nada que pueda llevarnos a encontrar a nuestros nuevos enemigos?

— Solo me dijo que no me metiera en sus asuntos. No dijo nada más que pueda servirnos para saber algo de las tal death busters. —Dijo con pena—Lo siento mucho amigos.

Serena se puso tensa y demasiado seria cuando Lita, Amy y los demás, le seguían preguntando por más detalles. Le preguntaban una y otra vez si no sabía nada más que pudiera ayudarlos a descifrar ese misterio.

— No, no Amy, estaba oscuro. Lo siento pero no pude verle la cara.

— Es que aún se me hace increíble que haya más sailor scouts, —dijo Rei frente a Serena, preocupada y con los brazos cruzados—no lo puedo creer.

— Bueno chicas pero, calmémonos.

Dijo la más tranquila e inteligente del grupo, Amy.

— Aun no podemos asegurar que sean verdaderas sailor scouts. No debemos sacar conclusiones ni precipitarnos a los hechos.

— Pues mi querida Amy, entonces no nos queda más opción que encontrarlas y descubrir sus identidades. —Dijo Mina igual a como estaban las demás, muy seria— Esto no puede seguir así, ¿son o no son? Bastante tenemos ya con las tales death busters, los parciales del otro mes y esta soltería que me tiene harta.

— ¡Mina!

— ¿Qué?—sonrió sacando un poco la lengua—Ya en serio muchachas, ¿qué vamos hacer ah? No, que pendejada. Si no es una cosa es la otra.

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Serena se la pasó toda la noche soñando con Haruka, los talismanes y todo eso. Lo que estaba pasando la tenía muy nerviosa y no era para menos. Nunca antes una mujer la había besado y era tan bella, tan dulce y tan inocente que se sentía mal por su novio, por Darien. Pensó equivocadamente que le había sido infiel pero oiga, ¿Qué culpa tenia de haberle gustado a Haruka ah? ah no, muy bobo Darien si se enojara por eso, ¡sería el colmo!

Ya en la mañana y muy arreglada, Serena sale de su casa y se encuentra con Darien para ir a la universidad.

— Hola Serena, buenos días mi amor.

Sonrió y e intentó acercársele pero Serena estaba muy rara, se veía algo seria pero más que nada apenada.

— Vaya, y como para no perder la costumbre de la preparatoria llegas tarde, ¿no princesa?

— Sí, sí, claro, como digas amor.

—Serena, —se le acercó esta vez más serio y preocupado— ¿estás bien? Solo era una broma, no tienes por qué enojarte por eso porque…

— No, no, no se trata de eso.

— ¿Y entonces? ¿Pasó algo en la montaña y no me has contado?

Serena se puso muy nerviosa porque no quería contarle. En ese momento y mientras ya había empezado a caminar en dirección a la universidad para evadir el tema, recordó el beso que le dio la extraña sailor scout cuando la descubrió.

Recordaba el beso de Haruka y pensaba muy apenada…

"No, no soy capaz de mirar a la cara a mi Darien y decirle que me bese con una mujer ¡con una mujer! Ok, técnicamente yo no hice nada porque ella fue la que me beso pero…"

Y los pensamientos de Serena se vieron abruptamente interrumpidos cuando Darien se quedó mirando un afiche que había pegado en la calle de Michiru; de su presentación y a la que él estaba invitado.

— Oye, yo conozco a esa nena. Ah pero, ¡claro, es Michiru Kaio!

— ¿La conoces?

— No diría que somos amigas pero si, la conozco. —Luego más curiosa y sin quitarle la mirada a Darien que ya estaba nervioso por como lo miraba su novia preguntó—Pero aquí la pregunta no es esa, aquí la pregunta más bien seria, ¿tú la conoces? ¿Has hablado con ella o algo así?

— Podría decir lo mismo que tu mi amor.

Le tomó la mano y la entrelazó con la suya mientras empezaban a caminar de nuevo.

— No la conozco. Solo me tropecé con ella un día y a modo de disculpa, me regalo dos entradas para su presentación.

— ¿De verdad? ¿Michiru Kaio hizo eso?

— Sí. Me dijo que podía llevar a quien quisiera y bueno… me preguntaba si te gustaría venir conmigo, ¿vienes o estas muy ocupada con lo que sea que te tiene tan pensativa y callada?

— ¡Claro que voy contigo mi amor!

— Serena, princesa, —le susurró al oído algo apenado cuando ella se abalanzó sobre él y entrelazó sus manos al cuello—no hagas eso, hay mucha gente mi amor.

— Ok está bien amor.

Lo soltó y se sentía apenada, se sintió mal con él.

— Como digas y si, mejor vámonos.

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— Ay no muchachas, ¿de verdad? ¿No me pueden acompañar?

— Ah no Serena, ¡olvídate!—Dijo Mina con un montón de libros en la mano—Ese profesor de inglés como que es bien cuchilla y no, ¡el horror! Tengo que estudiar para ese examen o si no me lleva el diablo. ¡Ya perdí uno y con ese profesor no me puedo dar el lujo de perder el otro! Lo siento, no todas tenemos novios como tú que no hacen las tareas.

— ¡Oye, eso no es cierto! ¡Eso es una calumnia!

— Pues yo tampoco te puedo acompañar Serena porque tengo una reunión con unos compañeros. Me pidieron tutoría y oye, me van pagar muy bien. Al dinero no se le puede decir que no amiga.

Dijo Amy con las gagas puestas y varios libros en las manos.

— Pues yo tampoco te puedo acompañar Serena porque tengo que hablar con el chef y preguntarle donde puedo comprar ese libro que nos mandó a leer pero, ¿me harías un favor?—dijo Lita con una pequeña bolsa en la mano— ¿le entregarías estas galletas a mi Andrew?

— Pues sí, ya qué.

— Y yo tampoco te puedo acompañar Serena; así el profesor no se haya aparecido a la clase, porque quede de verme con Asanuma, que miren—sonrió contenta cuando lo vio llegar en su deportivo rojo—ya llegó por mí. Chao muchachas, nos vemos después.

Serena muy aburrida y mientras caminaba por un amplio y extenso pasillo de la universidad para salir, decía….

— Que desgracia la mía, ninguna de mis amigas ni mi novio pueden ir conmigo al Crown. Pero bueno, mejor me voy a jugar un rato a ver si tomo fuerzas para cuando le diga a Darien que me pusieron 3/7 en el taller de la semana pasada. Ay no, me va a regañar hasta mañana, seguro que sí.

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— Ho…hola Haruka ¿y eso? ¿Qué haces por aquí?

— Hola cabeza de bombón, —respondió frente a una tienda de revistas que había cerca del Crown—tratando de distraerme. La verdad no quería estas por estos lados después de lo que pasó con tus amigas pero…

La miró dándole sonrisa de medio lado.

—…quería verte. Siempre me haces reír con tus disparates.

"¿Por qué me late el corazón de esta manera? ¿Será ese sueño? No pero ahora que lo veo mejor, Haruka se parece a la chica de mi sueño. ¡Ah! Ese sueño tan raro que tuvimos todas ¿qué significa?

— ¿Estás bien cabeza de bombón? Por un momento te quedaste con la mirada perdida.

— Sí, sí, si Haruka, no te preocupes, —le sonrió tímidamente—estoy bien pero y tú, ¿Dónde dejaste a tu famosa novia? ¿Si sabias que va a dar un recital muy pronto verdad?

— ¡Pero claro que sí!

Rió con ella.

— ¿Qué clase de novio seria si no lo supiera? El peor. De hecho tengo unos boletos que me están sobrando ¿los quieres? Te recomiendo que vayas porque mi sirena es como una maga. De una forma que aun no entiendo logra que ese violín y su música cobren vida.

—Muchas gracias, —le recibió los boletos y los guardo en un bolsillo delantero de su bolsa color camel—pero igual yo ya estaba invitada a esa presentación.

— ¿Ah sí? ¿Y cómo conseguiste boleto si ya se agotaron?

— Mi novio habló con tu novia el otro día y ella se los dio, ¿Cómo ves?

— Pues me alegra mucho y allá nos vemos entonces eh…. ¿Cómo es que te llamas a todas estas? Creo que no debería seguir diciéndote "cabeza de bombón" no creo que a tu novio le guste.

— Serena, —sonrió de nuevo con timidez—Serena Tsukino.

— Serena…. qué bonito nombre pero claro, como tú. Nos vemos entonces, Serena. Cuídate y salúdame a las bellezas de tus amigas cuando las veas.

Tan pronto terminó de hablar, Haruka desapareció entre la gente. Fue increíble porque es que ni yo me di cuenta cuando se fue, ¡es muy rápida!

— ¡Haruka, Haruka! Vaya con Haruka, es tan rápido como el viento. Ni cuenta me di a qué horas se fue.

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— Qué pena muchachas que llegué tarde pero es que….

— Ni te inventes nada Serena que no hay necesidad. —Dijo Rei y si, como siempre. En medio de risas y muy odiosa—Menos mal que ya llegaste, te estábamos esperando hace rato.

— Hola Serena, ¿Cómo estás?

—Hola Andrew, bien pero…. oye no, ¡¿y eso que es?! ¿Esa es quien creo que es?

— Sí, así es. —Sonrió Andrew que abrazaba a Lita por la cintura— Esta mañana vinieron un grupo de muchachas del tal Infinito y me pidieron permiso para pegarlos ahí, ¿ustedes van a ir? Tengo entendido que la tal Mimete es toda una celebridad ¿tú vas a ir Lita?

— Pues la verdad no creo amor porque…

— ¡No es justo!—Se levantó Mina furiosa antes de darle un golpe a la mesa— ¡No vamos a poder ir!

— Cálmate Mina, no es para tanto.

— ¿Cómo que no es para tanto Amy? ¡¿Estás loca?! ¡Es el horror! Mimete se presentara en Infinito el domingo, ¡es un concierto exclusivo!—Hizo cara de llanto—Que tristeza tan grande me da, hasta debería es meterme a Infinito para que estas cosas no me vuelvan a pasar. Así mataría dos pájaros de un tiro. Podría ver a Mimete e investigaría para saber más del enemigo.

— Sí claro, —sonrió Lita con Andrew y Rei—como no que es por el enemigo. Eso no te lo crees ni tu Mina. No seas mentirosa.

— Ay Mina amiga, no te compliques. ¿Es que la tal Mimete es tan buena o qué? Yo la he visto en muchos afiches y me parece muy bonita pero jamás la he escuchado cantar. Ni que fuera Madonna.

— ¿Bromeas? ¡Canta divino! No solo es hermosa y sale en cuanta revista de moda conozcas, tiene una voz excepcional. Como me gustaría poder escucharla cantar en un concierto en vivo.

— Pues yo; al igual que muchos aquí Mina, —dijo Artemis en el suelo—pensamos que estas exagerando. Esa muchacha canta muy al estilo Disney y tú ya estás muy grande para eso, eso es para puras niñitas de diez años. Tranquilízate.

Mina lo miró como sin con la mirada pudiera matarlo y quedo perfecta. Fue una escena magistral de hecho. Casi no puedo contener la risa. Pero en esas llegó mi dolor de cabeza, Chiba.

— Oigan, que pena que me meta pero, ¿ya vieron el otro?

Señaló el afiche en donde sale Michiru y su presentación.

— Michiru Kaio dará un recital y que coincidencia, es en el mismo auditorio que esa tal Mimete va a estrenar ¿Por qué no van a ese?

— Oye si Darien, —se acercó Mina al afiche y lo miró mejor—tienes razón pero no, tampoco tiene caso. Ya para estas alturas no debe haber boletos para ir a ver a Michiru Kaio y….

— Ah, ah, ah Mina.

Dijo Serena y muy sonriente, sacó del bolso los boletos que Haruka le había regalado mientras Darien se le acercaba.

— Mira, ¡tengo boletos! Así que no hay problema, todas podremos ir.

— Aja Serena, ¿qué significa eso? ¿Y tú como porque tienes boletos si hasta donde sé ya se agotaron? ¿Dónde los conseguiste?

— Me los dio Haruka, ¿Por qué?—lo miró y le guiño un ojo coqueta— ¿te molesta acaso?

— No, no, no, para nada.

Ese idiota si es muy celoso, la escena le salió muy natural. Frunció el ceño igual a como lo había hecho cuando vio que Haruka le había besado la mujer y giró el rostro. Eso por supuesto tenía muy feliz a Serena, según mi reina a su personaje le gustaba verlo celoso pero a Usako, no.

— Entonces como tú tienes boletos y tú vas a ir conmigo, le puedes dar uno a Rini para que vaya también.

— Pero Darien, no, que pereza llevar a Rini mi amor, ¿no la puedo dejar en la casa con mi mama?

— Serena….

— No, no, pero espérate, —dijo y miró a las muchachas mientras estas reían— ¿entonces que amigas? ¿Van a venir con nosotros o no?

— Yo sí voy Serena.

Le recibió un boleto Amy.

— A mí me gusta mucho el violín. Es hermoso y he escuchado que es muy difícil de tocar.

— Yo también quiero ir pero, ¿no será muy peligroso? Ya saben, por los de los enemigos, el sueño ese y todo lo demás.

— Ay Rei, —fue Serena y le pasó un brazo por el hombro muy sonriente—no te preocupes que mientras estemos unidos, no pasara nada. Te lo prometo.

Un rato después y luego de grabar la escena en donde Luna, Artemis y su hija Diana (que ni idea que hacia ahí) investigaban lo extraño que era que ambas presentaciones fueran en el mismo lugar, volvimos a grabar.

Solo que esta vez no a las chicas.

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— ¡Maldita sea! ¡Nunca pensé que las tales sailor scouts iban a vencer con esa facilidad a Eudial! ¡¿Qué demonios le pasó a Eudial ah?!

Dijo sosteniendo un hermoso cetro negro en las manos y frente al espejo acuático de su guarida; oigan no pero ahora que me acuerdo, ¡debí haberme quedado con ese cetro! Era muy bonito.

— Eudial es lo de menos ahora y si se dejó vencer por ese grupo de ineptas, era porque no valía la pena. Aquí lo verdaderamente importante es esa luz. Esa luz es muy potente y debo robarla. La necesito para sumársela a la de nuestro cristal Tyoros. No pero que problema, ¡a eso también hay que sumarle lo de los tres talismanes! No, está decidido, le voy a pedir vacaciones a Pharaon 90 pero mientras tanto… ¡Mimete!

— ¿Señora?

Apareció de la nada como un resorte esa bella, bella villana de mini falda negra y cabello rizado hasta los hombros. Si, lo mejor que tuvo ese trabajo fue ese poco de bellezas que vi. Muy bellas todas.

— Mimete, tienes que reemplazar a Eudial.

— Claro que sí mi señora, —hizo reverencia ante ella muy sonriente—cuente conmigo y despreocúpese, yo me encargo de todo.

Kaolinete se le acerca y le pregunta qué estrategia planea usar para eso, para atraer almas y cumplir con su misión. Mimete le dice que planea usar su encanto y su voz para atraer a mucha gente pero también sale a relucir el tema de Michiru; que es una artista de fama internacional. Kaolinete le da instrucciones muy precisas de no equivocarse porque la idea, el objetivo con todo lo que están haciendo es uno solo, convertir ese espacio en un segundo sistema planetario Tow. Antes de despedirla y de que pasáramos a otra parte de este capítulo, le advirtió algo más.

— No tolerare ningún otro error. Tenemos que avanzar más hasta que nuestro señor, el gran Pharaon 90, haya terminado de crear sus criaturas demoniacas.

— Sí, si mi señora la entiendo pero no tiene de que preocuparse—sonrió—yo no soy como Eudial, tranquila.

— Las sailor scouts son peligrosas Mimete. No te confíes y ve con cuidado. Anda, ve.

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En el parque, en donde Rini se encuentra con una amiga y le pregunta por Hotaru, pasamos a la parte en donde este par de nenas se encuentran de nuevo. La parte que nos interesa a nosotras.

— ¿Estará en su casa? Debí haber llamado antes de venir. Tal vez aun no llegue de la escuela y… ¡Hotaru!

— ¿Sí?—La miró con sorpresa detrás de la reja de su enorme casa.

— ¡Hola! Disculpa que venga si avisar pero venía a devolverte tu pañuelo.

Sacó algo de su mochila rosa y se lo mostró.

— ¿Te acuerdas? Pero como por más que lo lavé todavía le quedaban las manchas, pues te traje uno nuevo. Toma, espero te guste.

— ¿Y has venido solo a eso?—Le recibió la pequeña bolsa de regalo y la miró perpleja— ¿Solo viniste para devolverme un pañuelo? Creo que es mucho trabajo solo por…

— No digas eso, no es una molestia. Antes muchas gracias por habérmelo prestado, no tenías que hacerlo pero igual lo hiciste, gracias.

— ¿Quieres pasar?—Le preguntó con una sonrisa muy tímida—Mi papá y su esposa debe están en el laboratorio "trabajando" siempre que están allá se demoran siglos así que no creo que haya problema, ¿vienes?

Rini aceptó encantada de la vida la amable invitación de Hotaru y entró a su lujosa y amplia casa. Apenas entró (por algo es la futura hija de Serena) no hizo más que reparar en cada cosa que había en la casa y decir que era lo más lindo que había visto en su vida; lo que era algo exagerado porque ella venia de vivir en un palacio de cristal en el siglo 30 pero en fin, sigamos.

Caminando por un largo y muy extenso pasillo lleno de lujos y cuadros abstractos, por fin llegaron a la habitación de Hotaru. Y cuando llegaron ahí Rini no escatimo en halagos. Necesitaba echarse al bolsillo a Hotaru como sea. Necesitaba hacerse su amiga para estar lejos de Serena todo lo que le fuera posible porque no le gustaba tener que cargar con las mentiras cada que ella se quedaba a pasar la noche con Darien.

— ¡Oye Hotaru, que bonita colección de lámparas!

Exclamó con sorpresa y si, sin dejar de ver una pequeña lámpara en vidrio con mariposas estampada que había junto a la cama de Hotaru.

— Tienes una habitación muy bonita. Qué bien por ti porque a mí me toca compartir la mía con mi ma….digo, con mi prima.

— ¿La rubia alta de ojos azules de la otra vez?

— Sí, ella, —hizo cara de fastidio—pero en fin, no hablemos de Serena ahora. Mejor dime, ¿te gustan mucho los colores oscuros? Es que las pocas veces que te he visto vistes así, de negro.

— Me gustan pero no es tanto por eso.

Dijo y tomó dirección a una ventana.

— Es porque hace algún tiempo tuve un accidente. Por eso me visto de negro y me cubro lo que más puedo, no quiero que nadie vea mis cicatrices.

Y la pobre Rini que tuvo un momento estilo serie americana, awkward, (incomodo) trató de cambiar el ambiente y sobre todo de tema.

— Oye pero, ¿qué eso que se ve desde aquí? ¿Es un laboratorio?

— Pa….pa, pásame por favor mi…

— ¡Hotaru!—Corrió hacia ella para ayudarla. De un momento a otro terminó en el suelo y sosteniéndose el pecho— ¿Qué te pasa Hotaru? ¿Qué necesitas?

— Es, es la misma crisis de siempre. No te preocupes.

— ¿Necesitas medicinas? ¿Quieres que llame a tu papá o a tu mamá?

— Mi, mi amuleto, —señaló con dificultad una mesa muy fina de caoba tallada a mano—pásame mi amuleto, por favor.

— Si claro.

Fue por él y se lo pasó.

— Aquí tienes pero Hotaru, ¿segura esto te ayuda? Porque creo que lo mejor es ir por tu mamá y tu papá para que…

— Lo mejor es que te vayas y no vuelvas acercarte a mí, —le dijo con una mano en el pecho y claro, con el amuleto en la misma.

"Siento que dentro de poco no podré controlarlo"

— Es por tu propio bien, puede ser peligroso.

— Pero Hotaru…. –se le acercó mas aunque Hotaru no quería. Luego sacó su pequeño cristal de plata del pecho—puedo ayudarte. Cierra los ojos y respira profundo. Esta vez seré yo quien te cure.

Rini pone frente al rostro de Hotaru el cristal de plata y este, empieza a emitir una luz, una luz tan grande y purificadora, que es capaz de devolverle la vida a lo que sea; incluso a una muchacha tan enferma como Hotaru. Delante de ella y mientras Hotaru tiene la mirada fija en el resplandeciente cristal de plata, la escucha murmurar unas cuantas palabras.

— Empiezo a respirar mejor. Siento una especie de calor. Siento como si una fuerza creciera dentro de….

Luego se detiene y ya no mira el cristal de plata, la mira a ella.

— ¿Es tu amuleto?

— ¿Amuleto?—La hace una pequeña cara de what the fuck?—No, no es eso. Es un objeto que te protege gracias a su misterioso poder. De alguna forma podría llamarlo talismán ya que siempre lo llevo aquí.

Señaló su pecho.

— Conmigo. Aunque no solo me protege a mí, también puede proteger a otras personas si estas lo desean. Pero Hotaru, necesito pedirte algo, ¿podrías no hablarle a nadie sobre esto? Es que es medio secreto de estado, nadie debe saberlo.

— Guardare tu secreto, Rini. —Le sonrió—Guardare el secreto de tu amuleto y el de que eres una sailor scout. No tienes nada de qué preocuparte. Pero antes de que te vayas, tengo que disculparme por algo Rini.

— ¿Qué? ¿Por qué dices eso?

— Creo que el monstruo que te atacó la otra vez era un cobaya que escapó del laboratorio de mi papá. Lo siento mucho.

— Pero no, no digas eso, —se sentó a su lado y le sonrió. Le sonrió igual a como lo hace su mama con los demás, muy amigablemente—en el caso de que así haya sido, no es tu culpa, ¿o sí?

— No pero no sé, estoy preocupada por mi papá. Desde hace un tiempo está llevando a cabo unas investigaciones muy raras y me preocupa que se vaya a meter en un problema por eso pero Rini, es lo mismo que me acabas de pedir.

La miró con mucha seriedad.

— Esto es como medio secreto de estado, no puedes decírselo a nadie, ¿por favor?

— Claro que sí, te lo prometo. —Volvió a sonreírle y se levantó de la cama, luego se hizo frente a ella— Será un secreto entre nosotras. No te preocupes.

— Mi papá es una buena persona y sé que él no tiene la culpa de nada de lo que ha pasado. La culpa la debe tener esa víbora con la que se casó. Esa tonta de Kaori lo anima para que haga esas cosas. Yo sé que mi papa no es malo ni le haría nada malo a alguien porque fue él quien me salvó de ese accidente. Estoy segura de eso.

En ese momento se abrazaron. Se abrazaron y fue muy emotivo hasta que llegaron Haruka y Michiru en un helicóptero a recoger a la odiosa y antipática de Rini. Ellas no la conocían ni Rini a ellas pero eso hacia parte de su misión. Debian investigar que le había dicho Hotaru a la tontica de Rini.

— Ay Hotaru, ¿Cómo hago para volver a mi casa? Ya se me hizo de noche y no creo que la irresponsable de Serena este en la casa. Mínimo está con mí…

¡Oye Rini!—Dijo Haruka desde el helicóptero— ¡¿Te llevamos?!

— ¿Ah? ¿Pero y ustedes quiénes son?—Preguntó con una mano sobre los ojos y asomada a la ventana— ¿Son amigas de Serena o algo así?

¡Sí! somos amigas de Serena, muy recientes de hecho pero, ¡vamos! ¿Qué estas esperando?

— ¡Genial!—Salió al marco de la ventana y le dio la mano a Haruka—Hasta pronto Hotaru, ¡nos vemos después!

Ya en el helicóptero…

— Es increíble, jamás había subido a un helicóptero.

— ¿Eres amiga de Hotaru verdad?—Preguntó Michiru mientras piloteaba.

— Sí, te vimos muy a gusto con ella pero dinos, ¿de qué hablaban?

Preguntó Haruka cada vez más interesada.

— Lo siento pero es un secreto, no les puedo decir. Además no es gran cosa, solo hablamos de nuestros amuletos.

— ¿Dijiste amuletos?—Preguntó Michiru sorprendida.

— Sí, como ya dije, no es gran cosa. Nuestros amuletos nos dan buena suerte y nos protegen gracias a sus misteriosos poderes. Ella tiene uno y yo también. ¿Es que acaso ustedes no tienen uno? Casi todos tenemos uno. ¿Cuál es el suyo?

— Ese es el mío, —señaló con la mirada su espejo—nunca me separo de él.

— ¿Entonces es tu amuleto?

— No, no creo que deba llamarlo así. Yo lo llamaría talismán.

— ¿Talismán?—Preguntó con cara de sorpresa.

— Si pero, ¿qué crees nena? Ya hemos llegado.

Dijo la persona más amable de la serie, la señora Ikuko. Se hizo en la ventana junto a su hija y preguntó con mucha dulzura…

— ¿Pero qué es eso? ¿Qué es todo ese escándalo?

Y mientras Ikuko miraba por la ventana, Rini decía…

— Hasta luego y muchas gracias por traerme, me divertí mucho.

— Hasta luego Rini y por favor, —pidió Michiru con la elegancia que la caracteriza—no le digas a nadie que te hemos traído y que te has visto con nosotras, ¿sí? Que quede como un secreto entre nosotras.

— Claro, no hay problema.

Pero mientras Rini bajaba y Michiru volvía a arrancar el helicóptero (llamando así la atención de todo el mundo en el barrio) Serena salió de la casa corriendo cuando vio a Rini. Se preocupó mucho por ella.

— ¡Rini!

— ¡Hola Serena! Mira, —señaló el cielo y más específicamente al helicóptero—me han traído dos amigas tuyas. Estaba en la casa de Hotaru y…

— ¡Buenas noches, cabeza de bombón!

— ¡¿Qué?!—Preguntó Serena con Rini en brazos y sin poder quitar la mirada de la mujer que le había hablado desde el helicóptero— ¿Pero qué demonios…? Eso no importa ahora. Rini, Rini dime, ¿qué les dijiste?

— Solo hablamos de Hotaru, de nada más.

— ¿Estas segura? ¿No hablaron de nada? ¿Te preguntaron por mí, o por las chicas o por el cristal de….?

— ¡Que no Serena!—Se le soltó esta vez irritada—Ya te dije que solo hablamos de Hotaru y si te interesa saber más, pues pregúntales a ellas, ¿no? ¿No que son tus nuevas amigas? Pregúntales entonces y a mi déjame en paz.

Luego y mientras la antipática y grosera de Rini entraba a la casa y saludaba con una gran sonrisa a mama Ikuko, Serena quedó paralizada en la calle y pensando.

— ¿Quiénes son realmente? ¿Qué es lo que quieren?

.

.

Esta es la parte en donde Serena, Darien, las muchachas y Rini, llegan al gran complejo (que supuestamente estaban estrenando ese día) para ver tocar a Michiru.

— Oigan no, esperen un momento, ¿qué no es esta la nueva amiga de Serena? ¡No sabía que era una violinista famosa!

— Si Rini, así es. —Le respondió cariñosamente Amy mientras le sostenía la mano—Serena nos dijo que ella es la novia del chico que le regalo los boletos. Dice que es muy amable y por lo que vemos también es muy bonita.

— Oigan muchachas, ahí vienen ya. ¡Oye Serena, Darien, estamos aquí!

Lita deja el folleto que tenía en la mano y llama con un gesto a Darien y a Serena que estaban más elegantes que nunca. Darien estaba usando un traje muy parecido al que usa cuando se transforma en Tuxedo Mask y no se le notaban las ojeras para nada, se veía muy bien y además el perfume que se aplicó llegaba hasta la luna, olia a hombre— hombre (risa). Darien se veía y olía muy bien pero Serena, se veía incluso mejor. De vestido blanco pegado al cuerpo y marcando muy bien su diminuta cintura, su acostumbrado peinado de moños, zapatos plateados medio altos y maquillaje rosa muy suave, se veía fenomenal. Irradiaba felicidad y eso a una pequeña niña de cabello rosa le irritaba. No se sabía cuál era el complejo de la autora con eso pero así era. En algunas escenas parecía como si Rini estuviera enamorada de su papa, ¡incesto! Lástima que no se pudo meter escenas de ese tipo, que mal, ¿no creen? (risa) obvio niñas, es solo una broma.

— ¿Y tú porque vienes con Darien, Serena tonta? ¡Darien es mi novio y debió haberme invitado a mí, no a ti!

— ¡¿Qué fue lo que dijiste?!—Se soltó del brazo de su amado y elegante novio para ir a discutir con su futura hija.

— Rini, Serena, no más por favor. Ya hemos hablado de esto y además estamos en la calle. Es vergonzoso.

— ¡Silencio Darien!

Le gritaron las dos al mismo tiempo.

— ¡Oye, no grites a mi Darien!

— De sobra sabes que eso no es cierto. —Le sacó la lengua Rini a Serena mientras el pobre lerdo de Darien se había puesto rojo de la pena—Así te duela Darien me quiere mucho más a mí que a ti. Seguro le insististe tanto para que te trajera que no tuvo más opción que aceptar.

— Para tu información fue mi amado Darien quien me invitó.

Fue con él y se volvió a prender de su brazo, luego se le recostó muy cariñosamente.

— ¿No fue así, mi amor?

— Sí, así es Rini. —Le sonrió a Rini que hacia mala cara—Yo la invité porque sabía que habían más boletos y todas podrían venir. Ya no discutan más y si se portan bien, después de la presentación las invito a comer lo que quieran.

— ¡¿De verdad?!

Dijeron al mismo tiempo ese par de golosas. Con esa expresión de alegría y asombro se comprobaba que era verdad. Eran casi idénticas. Eran madre y futura hija.

— Si pero ya no más y vamos. La presentación no debe tardar en empezar.

Ese enorme teatro que estaba lleno (era de verdad que Michiru era famosa, ese lugar estaba a reventar) el teatro era hermoso y con Michiru de fondo se veía incluso mejor. Era el colmo que pudiera verse más bella de lo que ya era pero si, así era. En un bello vestido largo color aguamarina con corte v en el cuello, la forma como el viento estaba levantando el velo de su falda era casi poesía, era hermoso. Su inmaculada presencia combinado con lo sensible y delicada que era su música, estaban haciendo de esa escena una de las mejores de toda la temporada. Esa mujer además de hermosa, talentosa y amable es muy profesional. Hasta entiendo porque es que Haruka la cuida tanto, es el tipo de mujer que no se encuentra en cualquier lugar.

— Ay Darien mi amor, es hermoso.

— Princesa, —sacó un pañuelo y se lo pasó—no llores. Es una pieza algo triste pero….

— No, no, no es por eso, es todo lo contrario. Su música es, es como dejarse llevar por la corriente del mar. Es tan bella y tan fuerte como una ola cuando choca contra los arrecifes. Es tan bella y hermosa que me hace sentir como si estuviera en el fondo del mar.

— Guau, que bonito te salió eso mi princesa, hasta pareces poeta. —Se acercó y le dijo al oído— Creo que esta noche será diferente, ¿no? Me parece que estas demasiado…sensible mi amor.

Pero mientras Darien hacia que Serena se pusiera como un tomate de la pena y Haruka estaba en la entrada de teatro sin quitarle la mirada de encima a Michiru, Mina no se quedó con las ganas y salió para meterse en un problema. Estaba loca por ver a la tal Mimete y claro que no iba a perder la oportunidad dado que estaba tan cerca. Por eso mientras todos estaban entretenidos con la bella y angelical Michiru, está loca salió a eso, a meterse en un problema muy pendejo.

¡Eres genial Mimete! ¡Te amo!

¡Increíble! ¡Eres más bonita en persona que en fotos!

— ¡Muchas gracias a todos por estar acá! ¡Gracias por haberme invitado para inaugurar su teatro! ¡Estoy muy contenta de estar con todos ustedes!

Mimete estaba en la tarima usando su particular vestimenta de mala. Llevaba un conjunto negro de falda y blusa (muy pequeño de hecho) y se estaba preparando para lavarles el cerebro a todos esos tonticos que estaban felices de poder verla en vivo; como Mina por ejemplo. Total fue que después de saludarlos y concentrar su mirada, empezó hacer su verdadero trabajo, manipularlos.

— Les pido que se relajen y cierren los ojos. Voy a cantarles una canción que he compuesto especialmente para ustedes.

Mimete empezó a cantar y cuando lo hizo, todas las personas empezaron a verse afectadas por su poder. Primero les dio muchísimo sueño y luego, ya no pudieron moverse. Y mientras algunos se dormían en sus asientos y otros se empezaban a sentir muy asustados y débiles, Mimete oscureció su mirada y les habló una vez más.

— Se ofrecerán en cuerpo y alma a Pharaon 90. Se ofrecerán por completo y no opondrán ningún tipo de resistencia.

Mina por ser una sailor scout no se vio afectada por su magia y quiso salir corriendo para transformarse, subir a la tarima y acabar con Mimete. Pero cuando ese tipo que estaba en la puerta se lo impidió, le saco la mierda. La hizo enojar y no hay nada más peligroso que hacer enojar a una mujer con alguna clase de poder. Pobre del tonto que estaba en la puerta, le dieron la paliza de su vida. Creo que la verdad le dio muy duro, hasta a mí me dolió el golpe que le dio.

— ¡No puedes salir de aquí porque…!

— ¡Que te quites idiota!

Mina lo tomó por un brazo y apoyándolo sobre su espalda, lo tiró al suelo. No contenta con haberlo tirado al suelo como si se tratara de una luchadora profesional de la WWC, (lucha libre) le dio una poderosa patada en las costillas y después si salió corriendo para poder transformarse. De verdad que yo no me quería reír pero la cara de tristeza y las pequeñas lagrimas que dio el pervertido de ese, daban risa. Menos mal el golpe no era tan grave como parecía. Esa Mina resulto más hábil que Lita a la hora de pegar. El bobo de Urahara después se estaba era riendo.

Y después de transformar a Mina en sailor Venus…

— ¡Despierten todos! ¡No se dejen engañar! ¡Esa bella voz artificial no es más que la encarnación del mal!

Dijo Mina que había tomado un micrófono y subió a la tarima.

— ¡¿Pero quién demonios dijo eso?!

— ¡Aquí, estúpida!—Le gritó Mina muy sonriente— ¡Soy sailor Venus cretina y escogiste muy mal día para venir a joder! ¡Te voy a patear ese malvado culo en el nombre de Venus! ¡Prepárate!

Pero mientras tanto al lado de Mina y Mimete que se miraban con odio, los demás decían….

— Oigan, que raro, ¿ya se acabó? Se me hizo una presentación muy corta.

— No Rei, no es solo eso, mira, —señalo Amy la tarima—también es el hecho de que Michiru desapareció del escenario. ¿Dónde podrá…?

¡Serena!

— ¿Mina?—Preguntó Serena al escuchar su voz por el intercomunicador.

¡Tienen que venir ahora mismo! ¡Mimete resultó ser una de las death busters y es una enemiga!

— ¡¿Qué?! Ya vamos para allá, no te preocupes.

Las muchachas (Darien también) salieron corriendo del teatro para poder ir con Mina y ayudarle. Pero mientras ellas trataban de esquivar a todas esas personas y sacaban sus plumas de transformación para poder ayudarla, Mina estaba haciendo todo lo que estaba en sus manos para ayudar a las personas que Mimete había manipulado. Uso su famosa técnica de la cadena de amor de Venus y gracias a eso pudo despertar a muchos. Luego les enseño la salida para que huyeran de ahí; pues no quería que cuando las demás llegaran para acabar con Mimete, las vieran. Sus identidades debían seguir siendo un "secreto"

— ¡Maldita estúpida! ¡Te va a saber a mierda, a mierda haberte metido conmigo! ¡¿Si sabes quién soy cretina?! ¡Soy Mimete mi amor! ¡Poseo el nivel cuarenta de las death busters y me las vas a pagar perra!

— ¡Puedes ser Madonna maldita pero ni creas que me voy a dejar!—Respondió Mina mientras tomaba posición de pelea. Igual a como lo estaba haciendo Mimete que estaba roja de la ira— ¡Espada de Venus…! ¡Atraviésala!

— ¡Alto ahí perra!

Llegó sailor moon con todas las demás.

— ¿Ah? ¡¿Y tú quién carajos eres idiota?!

— ¡Chicas!—Giró el rostro Mina y las saludó muy feliz— ¡Qué bueno que ya llegaron!

— Somos las sailor scouts que luchan por el amor y la justicia.

Hizo sus acostumbradas poses Serena.

— ¡Soy sailor moon y te voy a patear el culo y a mandar al infierno, en el nombre de la luna! ¡No te voy a perdonar nunca lo que le hiciste a mi amiga! ¡Perra…eso no se hace!

— ¡Quiero ver que lo intentes, maldita perra! ¡Aaahhhh!

Y después de diez minutos de pelea en donde las chicas pero sobre todo Serena si estaban haciendo lo que dijo que le iban hacer, le estaban pateando el culo…

— ¡Kaori, ayúdame por favor! ¡Mándame criaturas demoniacas para acabar con todas estas zorras!

— ¡¿Qué es lo que acabas de decir?!—Preguntó de mal genio Kaolinete que estaba en su guarida viendo todo desde el espejo acuático— ¡Eres una inútil! ¡Te dije que debías tener cuidado con esas cretinas! ¡Te lo dije!

— Sí, sí, los regaños los puedes dejar para después pero, ¿entonces qué? ¿Me vas ayudar o no?

— Ahora no puedo enviarte nada, te toca defenderte como puedas.

— Pero Kaolinete….

— Los huevos aún no han roto el cascaron. Apenas se implantaron y necesitan de tiempo y energía para que puedan gestarse. No hay criaturas demoniacas todavía así que mira a ver como resuelves. ¡Más soluciones y menos problemas Mimete!

— Pero Kaori, ¿y ahora qué hago? No, algo tiene que haber por ahí, ¡ayúdame!—Miró al cielo y rogó—Mira que quiero acabar con todas estas perras y…

— Está bien, solo por esta vez te ayudare.

Levantó su cetro negro y luego dijo…

— Te enviare demonix imperfectos. Espero que sepas apreciar el gran sacrificio que estoy haciendo. ¡Despierten mis niños! ¡Vayan con Mimete y obedézcanla!

Las criaturas demoniacas llegaron más rápido de lo que las sailor scouts esperaban y eso hizo a Mimete muy feliz. Mimete pensó que con eso sería suficiente para vencerlas pero con lo que ella no contaba, es con que a mí no me gustan ese tipo de finales; y al parecer a la autora de la serie tampoco.

La pobre Mimete se fue para la mierda con todo y demonix cuando….

— ¡Curación lunar….! ¡Acción!

Sailor moon acabó con Mimete y con muchos de los demonix imperfectos que Kaolinete o Kaori (ya ni se cómo es que se llama al fin) había mandado. Pero pese a todo su esfuerzo y al de las muchachas, uno había logrado escapar. Un demonix escapó a la técnica de Serena y se le fue encima a lo que esta mujer más quería en su vida.

— ¡Tuxedo Mask, Rini!

— ¡¿Qué fue lo que dijiste sailor Venus?!—La miró sailor moon con la cara de angustia más genuina que jamás haya visto.

Pero como es aquí donde tomaba sentido el título del capítulo, ellas aparecieron para ayudarlas; es decir, para salvar a ese par de inútiles que estaban transformados pero igual les daba, no servían para nada.

— ¡Maremoto de Neptuno!

— ¡Tierra….! ¡Tiembla!

— ¡Ya es suficiente!—Llegó sailor moon de un salto y se hizo frente a ese par para protegerlos— ¡Ya mismo nos dicen quienes son! ¡¿Quién carajos son y que están buscando!? ¡Hablen!

— Soy la sailor scout protegida por el abismo del mar. Soy sailor Neptune.

— Y yo…—dijo Haruka al tiempo que se hacía frente a Michiru para protegerla—soy la sailor scout protegida por los vientos. Soy sailor Uranus.

— ¡¿Es un maldito chiste?!

— Sailor moon, mi amor, —dijo Tuxedo Mask tras ella y dándole la mano a sailor Chibi moon para ayudarla a levantarse— ¿que hemos hablado de decir ese tipo de cosas? El programa es para…

— Esta es una versión para mujeres adultas y ellas ya saben cómo son las cosas. Ahora no Tuxedo Mask y espera. No solo yo necesito saber quién demonios son ellas, ¿sailor Neptune, sailor Uranus? ¡¿Es en serio?!

— Sailor moon, amor….

—No Tuxedo Mask, —se hizo a su lado sailor Venus—hasta razón tiene. ¿Nuevas sailor scouts? Eso es casi que imposible. Yo viví muchos años en el milenio de plata y nunca escuche de nada de estas nenitas. ¡No tengo ni idea quienes son!