Sailor Uranus y sailor Neptune, segunda parte
A mi esta parte de verdad que no me gusta pero, ¿qué hago? toca porque como yo estoy haciendo una semi adaptación, tengo que meter incluso a los personajes que no me gustan. Como a la pesada que sigue ahora por ejemplo.
— Oigan muchachas, ¿y Darien? ¿No que él venía con Serena?
— No Rini pero oye, no te preocupes, —le sonríe Andrew junto a Lita—no deben tardar en llegar. ¿No prefieres comer algo más mientras los esperas?
— No Andrew, muchas gracias pero si no llegan en quince minutos me voy. No me puedo quedar aquí toda la tarde esperándolo si la tonta de Serena no lo va a dejar venir.
— Oye Rini pero, ¿eso de ser la delegada de tu clase como que te ha sentado bien, no?—Dice Lita apoyando una de sus manos sobre uno de los hombros de su delicioso novio y sonriendo al igual que lo hacían los demás— Mira no más lo sería que estas. Ya hasta has dejado de perseguir a "tu Darien" después de clases. Solo falta que dejes de decirle tonta a Serena y ya está. Quedarías perfecta.
— Que graciosa eres Lita pero no, esto es en serio. Necesito a Darien para que me ayude con un trabajo.
— ¿Un trabajo Rini?—Le brillaron los ojos a la de siempre, a la bella y muy intelectual Amy— Dinos, ¿de qué se trata? Tú sabes que Darien no es el único talentoso del grupo. ¿Si lo sabias verdad?
— Sí Amy pero es que esto no es algo de libros.
Sonrió y luego puso su maleta sobre la mesa para sacar algo. Y cuando lo sacó…
— Tengo que hacer un objeto con arcilla y no he podido hacerlo; es decir, no logro que me quede como quiero. No he podido terminarlo y pensé en Darien para que me ayudara. Como él es tan terco y no deja nada sin terminar…pensé que era el más indicado para explicarme como le doy forma a esta… a esta cosa.
— Oye pero, ¿qué es eso Rini?—Preguntó Mina y no lo pudo evitar, se puso a reír— ¿Es una taza de café o algo así?
— ¡Oye! No, que amable eres eh Mina pero no, no es eso. Es el místico santo grial.
Y como ustedes ya saben preguntaron lo obvio, (como odio que pase eso) Todas preguntaron a coro que era el místico santo grial. Mientras ellas preguntaban lo evidente, Andrew le daba un beso a Lita y le decía que no tardaría, que parecía que un par de mocosos le querían ver la cara y ah no, dijo que ya estaba perdiendo mucha plata gastándoles a sus amigas, entonces se levantó y se fue para darles privacidad.
— Es una copa sagrada que perteneció a la reina Serenity.
— ¿Sí? ¿Y cómo funciona?
— Cuando había un peligro, una misteriosa fuerza surgía de la copa Rei. Esa fuerza llenaba de energía a la reina Serenity y así fue como muchas veces salvó a la humanidad.
— Bueno, eso suena bastante difícil de creer Rini pero, ¿y tú porque quieres hacer esa copa?
— Sí Lita, porque la vi en un cuadro en el cuarto de mi mamá. Estaba dibujada con grandes piedras preciosas y se veía muy bonita. Siempre quise tener una para mí. Es muy hermosa y además me gusta su historia.
— Bueno pero si esa copa era de la reina Serenity, ¿entonces no le pertenece a sailor moon también?
—Tal vez Amy, pero oye Rini, —dijo Mina y ahora se veía conmocionada, algo preocupada— ¿no sabes si la reina la usaba como arma?
— No, no lo sé. Nunca había hablado de esto con nadie porque para empezar, mi mamá me tiene prohibido entrar a su habitación. Me mataría si se entera de que entré y vi sus cosas.
— Ok, entiendo que la Neo reina Serena sea meticulosa contigo y sus cosas pero, ¿y con Artemis y Luna? Ellos son sus consejeros, ¿no? Ellos deben saber algo. ¿Les has preguntado alguna vez?
— No Mina. Luna y Artemis tampoco me han dicho nada y eso sí se me hizo raro. Pero ah sí, —suspiró con gusto y apoyó la cara en ambas manos cuando puso los codos sobre la mesa—todavía me acuerdo de la habitación de mi mamá y me da alegría. Tiene tantas cosas lindas en su enorme habitación, que es hasta imposible de creer. ¿Te acuerdas Diana? ¿Te acuerdas cuando nos metíamos a escondidas a la habitación de mamá?
Lita, que estaba sentada a su lado, posó una de sus toscas manos sobre la cabeza de Rini y le preguntó con mucha ternura…
— Extrañas mucho tú casa, ¿verdad Rini? ¿Extrañas a tu mamá?
— Sí Lita pero le prometí a mi mamá que no volvería hasta poder ser como una de ustedes. Quiero ser una buena sailor scout para ayudarle a defender el reino. Tengo que hacerlo por mí pero más que nada por ella. Se lo prometí y tengo que cumplirlo.
— Eso es muy maduro de tu parte, Rini. —Dijo con dulzura Amy—Me alegra verte más centrada y si gustas, nosotras podemos ayudarte con tu tarea, ¿no chicas?
Lita asintió pero Rei y Mina, ¡eran de risa! Ambas empezaron a quejarse porque ya tenían otros planes. Pero así hubieran querido ayudarle, de nada valía. Esa culicagada de mierda (o sea esa niña insoportable) como le gustaba tanto tirársele el rato a Serena, les dijo que no porque ella quería era que Darien le ayudara, nadie más. La tontica esta guardó su disque copa en la mochila rosa de winnie pooh, la cerró y luego; y después de comérsele una fresa con crema a Lita, se despidió de todas y se fue. Lo digo y creo que siempre lo diré, la culpa de que esa niña sea tan mal criada debe ser del papá. ¡Así debe ser! Fuera hija mía mejor dicho, hace rato se había ganado su buen par de correazos por grosera… (Risa loca) No mentiras mis niñas, no al mal trato infantil.
Un rato después y volviendo con nuestros bellos amantes que están muy enamorados….
— Hola amor, ¿Qué hora es?
— Son las, —se sentó Darien en la cama y vio el reloj de su mesita de noche—casi las seis de la tarde mi amor. Pero dime, ¿dormiste bien?
— ¡De maravilla!
Serena se sentó junto a él y luego, girando el rostro, lo besó con ternura. Había pasado una tarde llena de sexo, abrazos, buen sueño y amor pero nuestra descansada y bella rubia no sabía quién llegaría para dañarle la fiesta, como siempre.
Luego de desperezarse en la cama y de reír mucho por las ocurrencias de lo que parecía un muy satisfecho hombre, se levantó, se vistió y le ofreció ayuda mientras iban a la cocina. No le gustaba no hacer nada cuando estaba en su casa, parecía raro e increíble de creer pero le daba pena. Lo amaba tanto que hasta quería aprender a cocinar para prepararle algo.
—…ya te dije que no es necesario princesa y mejor dime, ¿te o café? ¿Qué prefieres?
— Café, —le sonrió mientras se sentaba frente a él en el arco que conectaba el comedor con la cocina—creo que hoy necesito energía extra porque tengo que estudiar para el próximo parcial.
— ¿Segura que es solo por eso?
— ¡Darien!—Exclamó entre risas—Eres terrible mi amor, ¿de dónde has aprendido tanto eh? Que ocurrencias, ya hasta te pareces a Mina.
Darien estaba sin camisa (uy si niñas, que delicia) preparando el café con algunos bocadillos. Pero mientras él estaba muy concentrado preparando aquella deliciosa merienda, Serena pensaba algunas cosas. Sin duda amaba a su novio pero había algo que le preocupaba de sobre manera, sus celos. Ya había tenido que lidiar con ellos cuando pasó lo que pasó con el pervertido y enfermo de Diamante Black, no quería tener que volver a pasar por lo mismo y todo por culpa de un hombre que a la larga, no era hombre. Estaba bastante preocupada y no sabía muy bien que hacer.
—"Espero que Darien no piense que entre Haruka y yo hay algo. ¡Por Kami—sama espero que no! La otra vez estuvo insoportable con lo de Diamante y no quiero que…"
— ¿Estás bien?—Preguntó Darien después de poner una charola en la mesa—Estas muy seria, ¿estás enojada por algo?
—"Creo que lo mejor será decírselo, si, después de todo, es mejor siempre hablar con la verdad, ¿no?— Sí amor, lo que pasa es que quería hablarte de Haruka y lo que pasó cuando….
— ¡Hola, hola! ¡¿Hay alguien en casa?!
Darien tenía una cara más larga y más seria que mi marido cuando le patean el culo a su equipo preferido; entonces creo que se pueden hacer una idea de la cara que tenía, estaba de muerte. Estaba de muy mal genio mientras Rini se quitaba los zapatos y entraba; pero no porque ella estuviera ahí. Estaba que se mordía el pie de la ira por lo que Serena le había dicho; más específicamente por el nombre que había pronunciado sus hermosos labios que por largo rato había besado. Lo tenía lleno de ira y de celos que Serena hubiera dicho: Haruka. Su solo nombre fue suficiente para haber acabado con el buen genio que antes tenía. ¡Que celoso por Kami, ya hasta se parece al mío! Pobre Serena, la entiendo. Eso es horrible.
— Perdón por entrar sin avisar pero la puerta estaba abierta.
— Ah, sí Rini, —contestó Darien y se levantó de la mesa con su taza de café. Se veía de muy malas pulgas—no te preocupes por eso y come lo que quieras. Sabes que está siempre será tu casa. Con permiso. Estaré en la sala viendo televisión. Si me necesitan para algo me llaman.
Ese pobre hombre, celoso como él solo, se fue con su taza de café muy mal encarado a según él ver televisión. Era el colmo. ¿Cómo podía enojarse de esa manera por esa pendejada? Bueno, si ustedes niñas han tenido hombres con celos enfermizos como el papacito rico de Darien…. pues van a entender, eso es horrible. Y eso la cara de Serena lo demostraba muy bien.
— Oye Serena, ¿Qué le pasa a Darien que se ve tan de mal genio? ¿Pelearon?
— No, para nada. —Sonrió con nervios. Ni ella se creía eso.
—Serena… ¿crees que soy tonta o qué? Es evidente para cualquiera que vea a Darien que esta de muy mal genio. ¿Qué pasó?
— ¿Será? ¿Tú crees?
— Sí. Seguro le hiciste algo que lo tiene así, con ese genio. Esta tan de mal genio que hasta pareciera que le fuiste… infiel.
Serena tuvo un arranque de ira por lo que Rini le dijo (mientras la tonta esta estaba muerta de risa) y por eso le dio un cocacho. Rini se queja y se soba la cabeza porque Serena aprovechó para pegarle con todas sus fuerzas. Pero mientras Rini se queja y Darien voltea, Serena piensa…
—"¿Infiel? No, no sé. ¿Eso se puede catalogar como serle infiel? No, no creo. Creo más bien que está exagerando. Sí, eso es. Es un problema más de él que mío, en realidad no es justo que se enoje conmigo por eso, ¿Por qué? Yo no hice nada malo"
Darien decide no darle más vueltas al televisor y se levanta para ir con Rini. Estaba de muy mal genio y no podía con la ira que recorría su delicioso cuerpo pero ante todo es un hombre inteligente. Se dio cuenta que había sido algo grosero con su adorada futura hija y decidió que mejor iba con ella y le ayudaba con lo que sea que ella necesitara. Sabía que si estaba ahí, con la mochila de la escuela y a esa hora, era porque mínimo necesitaba ayuda con una tarea. Aunque a Rini y a Serena les diera coraje reconocerlo, había ciertas cosas en las que eran muy parecidas. Eso era sin duda todo lo correspondiente a las tareas y la comida.
— Dime Rini, ¿necesitas que te ayude con una tarea verdad?
—Sí. —Fue con él y le hizo carita de niña tierna— ¿Me puedes ayudar con una tarea?
— ¡¿Tareas?!
Exclamó Serena con la cara de horror más trágica que yo cuando por error veo a Chuky. Estaba muy asustada y así Darien estuviera tan enojado con ella como estaba, no lo pudo evitar. Empezó reír al igual que lo hacia la antipática de su futura hija. Se veía muy bello riéndose a pesar de que fuera al lado de esa mocosa.
— Oigan no, no, no, no se rían más de mí que no es chistoso. Estaba tan contenta y tan distraída que se me olvido que tengo que resolver unas tareas que dejó el profesor de inglés por internet. Que dolor me da pero creo que mejor me voy.
Y en ese momento, en donde Darien ya no se estaba riendo y Serena tampoco, pasó algo sumamente insólito.
— Por favor Serena, no te vayas. Quédate con nosotros y ayúdame con mi tarea también, ¿sí?
— Pero Rini, yo….
— ¿Verdad que no queremos que Serena se vaya, Darien?
Darien no dijo nada. Solo sonrió de medio lado (si niñas, hasta enojado se ve bello) y asintió. Lo cual por supuesto a Serena, y a cualquiera que lo hubiera visto hacer eso, la derritió. Que hombre tan bello carajo. Mi Fye puede decir lo que quiera pero si, Darien es Darien y eso es innegable.
Cinco minutos después y ya con la mesa despejada, se disponían hacer la dichosa tarea de esta culicagada.
— Bueno Rini, ahora si dinos, ¿Qué es lo que quieres que hacer con esta arcilla?
— El santo grial.
— ¡¿El santo grial?!—Preguntó Darien por primera vez en esta historia con cara de tragedia— ¿No se te pudo ocurrir algo más difícil?
— Ay Darien, no seas así, tampoco esta tan difícil y además ya está decidido. Voy hacer el santo grial para mi tarea de artística y a sacar la mejor calificación. Ya lo veras.
— Sí, claro… Como no vas a ser tú la que lo va a hacer….
Y luego si, fue chistoso. Rini empezó a rogarle como si se tratara de Serena y le hizo ojitos muy tiernos para que le hiciera la tarea.
— Por favor, por favor Darien, ¿sí? ¿Verdad que si me vas a ayudar a hacer el santo grial? ¿Por favor? ¿Sí?
— Eres una aprovechada de lo peor Rini pero bueno para empezar, —suspiró Serena con pesar y le peguntó con las manos apoyadas en la mesa— ¿Qué es el santo grial?
— Es una copa muy costosa y muy peculiar.
Contestó Darien mirándola pero ya no tan enojado. Me atrevería a decir que esa sonrisa que le dio era de disculpas, de arrepentimiento. Y no niñas, si a mí un tipo me sonríe como él lo hizo con ella, que de hecho cada rato me pasa con mi amado rubio que es tan hentai, habría hecho como Serena. Me habría sonrojado y habría sonreído igual que ella. Definitivamente nuestra heroína es muy tierna.
— Se llena con vino o agua bendita y se usa en las ceremonias religiosas, sobre todo en las del tipo católico. Es algo bastante complicado porque es una copa con muchos detalles. Tiene una gran historia.
— Ay Darien, no me mires así. —Hizo de nuevo cara de ternura la pesada esa de Rini.
— Ni te quejes señorita porque es el colmo contigo. ¿Qué te podía costar hacer un conejito o algo más simple, ah? Ahora veras lo que nos vamos a demorar haciendo el tal santo grial.
Luego miró a Serena y le pidió…
— Serena por favor, ¿me alcanzarías el diccionario que está en ese estante?
— Sí, claro mi amor, —se giró y lo tomó. Luego se lo pasó—ten. ¿Para qué lo necesitas?
— Necesito ver que tantas cosas lleva y que forma le voy a dar porque…
— El que vi en el cuadro de mi mamá lleva piedras preciosas. —Dijo con una gran sonrisa la mocosa esa— Entonces quiero que el mío lleve piedras preciosas. ¿Se puede?
Darien y Serena como quieren tanto a ese insoportable, pues le dijeron que sí y se repartieron las labores. Darien se agarró a darle forma de copa a la arcilla mientras que Serena salió a comprar las piedritas que irían en la supuesta obra de arte que harían. Salió y antes de salir, dijo que aprovechando que saldría compraría helados. Salió más contenta porque ver a Darien trabajar era todo un espectáculo. Se veía más sexy que Patrick Swayze cuando estaba detrás de Demi Moore en: "El fantasma del amor" dándole forma a esa escultura de barro. Era definitivamente y como ella misma se lo decía, el hombre más bello de todo el universo carajo.
Muchas horas después y súper cansados… por fin habían terminado.
— Oye, Rini, Rini, mira. ¡Quedo súper bonita!
— Bueno, por fin termínanos. —Se pasó una mano por la frente Darien como si hubiera terminado de operar a alguien— Ya quedo. Espero que te vaya bien Rini porque que carajada esta tan dura de hacer, ¡casi que no acabo!
— Rini…
Ambos la llamaron por su nombre y se giraron para buscarla y entregarle la copa. Pero cuando la vieron toda dormida sobre el sofá, ambos sintieron lo mismo, mucha ternura. Aprovechando que Rini estaba dormida y que Darien ya estaba de mejor humor, Serena aprovechó para hablar con él. Lo abrazó por la espalda y después de darle un beso le dijo lo de siempre, que lo amaba.
— Darien, quería disculparme contigo.
— ¿Y eso? ¿Qué hiciste para que tengas que disculparte?
— Últimamente he estado mucho con Haruka y…
— No te preocupes, confió en ti; en quien no confió es en él. No me da nada de confianza ese…fulano.
— Ay Darien mi amor. —Sonrió.
— ¿Qué? A mí no me da risa porque Serena….
La tomó por la cintura y la miró más serio, muy enamorado…
—…tu eres mía, solo mía. Eres mía y me da ira y me lleno de celos cuando estas con él o con quien sea. No lo soporto.
— Pero mi amor, es que así es. —Le sonrió con cariño al tiempo que le acariciaba el rostro—Yo soy tuya así como sé que tú eres mío, ¿no? A mí también me dan celos Darien y por eso te entiendo. Eso fue como cuando te vi hablando la otra vez tan animado con Michiru Kaio. Entiendo mi amor pero pues trato de controlarme. Trato de confiar en ti.
— Eso es diferente porque es que Michiru Kaio no esconde algo y no quiere compartir secretos conmigo. Bueno, pero también hay algo más que quería decirte con respecto a eso Serena.
— ¿Qué mi amor? ¿Qué te pasa? Te pusiste muy serio otra vez mi amor, ¿estás bien?
— Creo que ambos, tanto el estúpido de Haruka como Michiru, esconden algo. Me preocupa que cualquiera de los dos esté cerca de ti. No quiero que te pase nada. No lo soportaría.
Darien se acerca y tomándola por las mejillas, la vi muy nostálgica. Como si estuviera a punto de llorar. Cosa que lo preocupa aún más de lo que ya estaba.
— Creo que tienes razón porque siento en ambos mucha tristeza y sufrimiento. Y eso, ver eso en la cara de Haruka y sentirlo en la música de Michiru, me hace querer llorar. Me duele mi amor.
— No te preocupes, yo voy a estar aquí para ti siempre que me necesites. —La abrazó y enterró la cara en su cuello. Luego respiró del olor de su cabello. — Siempre…
— Darien…Darien mi amor, como me gustaría poder quedarme esta noche contigo pero no puedo. Tengo que despertar a Rini y…
— No, déjala, no la despiertes.
— ¿Seguro?
— Sí, quédense aquí. Así podre cuidarlas y más que nada, dormir junto a ti otra vez, ¿quieres?
Serena le sonrió como una fan enamorada (como muchas de nosotras lo hubiéramos hecho mis amores) y lo besó. Se prendió de su cuello y pegando sus nerviosos labios a los de él, correspondió a su beso con la misma ternura, con la misma necesidad y con el mismo amor con que él se lo estaba dando. Se abrazaron y se besaron tiernamente por unos cuantos minutos mientras la tontica de Rini, (que por fin servía para algo) reía bajo una sábana con Diana. Se reía de sus travesuras pero más que nada estaba contenta por ellos. Después de todo eran sus futuros papás, no le convenía que se pelearan y jamás pudieran procrearla, ¡dejaría de existir! No es tan bruta ni tan tonta como pensábamos.
— Creo que ya se arreglaron, Diana. ¿Soy un genio o no?
— Bien hecho pequeña dama. —Sonrió Diana muy contenta a su lado mientras Darien y Serena, trasladaban la fiesta a otro lado. A la habitación— Muy buen trabajo.
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Pues mi niñas lindas, tengo que decirles la verdad, ¡yo soy muy mala para leer manga! (cara de tristeza y tragedia) La verdad y la pura verdad, no entiendo muchas cosas del manga pero creo que la cuestión es la siguiente. Yo no sé si es varios días después o que ñoñada pero pues yo diré que esto que pasó con Amy, fue al otro día. Lo planteare así y espero les guste; porque ya saben, las adoro. Yo lo único que quiero es que se rían y la pasen bien un rato, ¿no? ¿No es esta la razón por la cual muchas como MaryJade, Cristal, o yo, hacemos esto? ¡Para eso es! (risa loca) Pero en fin…les contaré.
Según yo y mi mente perversa, al otro día y después de que Serena lo hizo como tres veces con su muy arrepentido novio que le hizo de todo en compensación por la escenita de celos que le montó, se encontró con las demás. (Y ya saben lo que dicen ¿no niñas? Uno de los mejores sexos es el de reconciliación. Hasta por eso habrá parejas que pelean tanto. Es fácil volverse adicto a esa clase de sexo). Como les decía… Darien se portó como todo un caballero con su bella rubia y al otro día, Serena y las demás se encontraron con Amy en la universidad.
Pero esa escena si fue chistosa, que risa me da.
— ¡Increíble! ¡Amy Mizuno ha vuelto a quedar en primer lugar en el concurso!
— ¿Si estas escuchando Amy?—Le preguntó Rei muy tranquilamente—Has vuelto a quedar de primera. ¿No te da gusto?
— Ah sí Rei, que bien.
Contestó completamente absorta en el cielo.
— Eso es bueno pero lo que si no es para nada agradable es este clima. Es realmente deprimente.
— No Amy, ¿Cuál clima ni que nada? ¡Estos exámenes si son deprimentes!—Dijo Serena y mostró su examen y la calificación que había sacado—Mira no más la nota que me saqué y esto no es lo peor. No solo me va a regañar mi mamá y papá ¡Darien también!
No les miento ni mierda mis amores, la cara de Serena era de tragedia. No se sabía si daba pena o risa pero era más lo segundo que lo primero. Sus amigas y muy especialmente Amy, estaban disfrutando de su pequeña tragedia.
— Oigan no, ¡no se rían, no es de risa! Es que claro, ustedes no se han tenido que aguantar los regaños de mi papá y luego los de Darien, ¡no se sabe cuál es peor! Esto no es justo, no debería tener que ver esta materia para la que soy tan mala, ¡no es justo!
— Ay Serena, —se le acercó una sonriente Amy—te recuerdo que el inglés es una materia obligatoria. Si no haces los seis niveles y lo que es peor para ti, si no los pasas, no te puedes graduar.
— Lo sé, Amy, créeme que lo sé. Darien no hace sino decirme lo mismo.
— Bueno pero basta de dramas y mejor díganme, —sonrió Amy y las miró a todas— ¿Quién quiere venir conmigo a la nueva biblioteca a estudiar un rato? ¿Qué tal tú Serena? Si quieres te puedo ayudar a estudiar.
— Pero Amy, ¡tú no necesitas ir a la biblioteca a estudiar nada!
Exclamó Mina como si la hubieran insultado. Su cara de terror solo era superada por la de Serena. Ese par hasta parecen hermanas, ¡son increíbles!
— No, no, déjala Mina que la pobre Amy está obsesionada con el trabajo. Ahí ya no hay nada que hacer. La hemos perdido.
— Bueno, dejen de molestar ustedes dos y ya en serio Amy, —dijo Lita que se hizo en medio de ese par de rubias que no hacían sino reírse por sus ocurrencias— ¿la nueva biblioteca? ¿No estarás hablando de la biblioteca de…?
— Sí, de esa Lita. Hace poco la abrieron y me encantaría ir a verla. He escuchado que es muy buena y además hay otra cosa que me interesa. Hace poco leí que realizan un concurso de conocimientos y siempre lo gana la misma persona, Yuribido. Quiero conocerla, quiero ver que tan buena es.
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Oh si mis niñas, como lo suponen así fue. A la pobre Amy le tocó ir sola porque ninguna de nuestras haraganas nenas quiso ir con ella. Serena dijo que no quería ir a la biblioteca de Infinito para que muy seguramente la humillaran en público. Dijo que con los regaños de Darien y de su papá tendría suficiente por ese día. Mina dijo con una gran sonrisa que si eran que creían que Artemis no comía. Lo uso de excusa y se salvó de ir por allá a lo mismo que hubiera ido Serena, a que les patearan el culo por desjuiciada. Rei dijo que tenía unas partituras que ensayar y que como tenía que aprovechar que Asanuma botaba la baba por ella, tenía que ir, que no podía desaprovechar esa oportunidad. Por eso muy sonriente se despidió de ellas cuando él llego para llevarla al estudio de unos amigos suyos, el tipo era muy influyente y ya saben, para eso tenía plata. Por ultimo Lita dijo que quería ensayar una nueva receta y que como su novio era su conejillo de indias favorito, con él iría. Todas sacaron una excusa y el punto fue que la pobre Amy estaba en la puerta de Infinito algo atemorizada por entrar.
Le preocupaba saber con qué se iba a encontrar.
— Bienvenida a Infinito, señorita Mizuno.
— Buenas tardes, —lo miró apenada—y disculpe pero, ¿nos conocemos?
— Usted a mí no, pero yo a usted sí.
Le sonrió el profesor con cara de loco y lentes igual a como tenía el pelo, como un demente.
— Muchos amigos míos que trabajan en la universidad en donde usted estudia, me han dado muy buenas referencias suyas. Pero pase, pase que es un orgullo tener dentro de la instalación a alguien como usted. Nos honra con su presencia.
— Gracias pero creo que es algo exagerado decir eso. Es usted muy amable profesor.
Amy entró con el cara de loco ese a la biblioteca y cuando entró, no lo podía creer. Eso para ella era como para un niño estar en Disney world, ¡era la maravilla!
La biblioteca no estaba vacía como si se la pasaba la de la universidad donde ella estudiaba. Los computadores se veían muy modernos y en efecto lo eran. Cuando pasó por el lado de unos estudiantes que estaban trabajando en uno de ellos, vio que el sistema era Windows 7 y que además tenía conexión a internet, ¡eso era lo más sorprendente! Los de su universidad eran Windows 98 y tocaba llevarle algún postre a la bibliotecaria para que les pasara la contraseña del Wifi, sino, nada, no podían entrar a Facebook ni porque rezaran. Era una biblioteca con todas las de la ley y tenía lo que Amy amaba más de lo que Serena amaba un buen dulce, tenía libros por doquier. Había filas, largas filas de pasillos con estantes de madera y en esas estanterías había libros. Libros en perfecto estado y algunos estudiantes que se beneficiaban de ese conocimiento, los miraban con orgullo, con admiración... Al parecer, algunos como ella encontraban refugio y paz en ellos, en sus desgastadas y mágicas letras.
— Que silencio, ¿no cree? ¿Siempre es así?
— Oh no señorita Mizuno, no es eso. Lo que pasa es que muchos están especialmente motivados por nuestro nuevo concurso.
Ya saben, preguntó lo obvio.
— Porque nuestro nuevo concurso le regala a los ganadores los gastos de inscripción, matrícula y semestre de la carrera que quieran estudiar. Si lo piensa detenidamente es un gran premio, ¿no cree?
— ¿Sí? ¡Es increíble!
Amy estaba muy contenta pensando que tal vez podría participar pero….
— ¿Amy Mizuno?
— Sí, ¿y usted es….?
— Soy Yuribido, encantada de conocerte en persona. —Le extendió la mano cuando con la izquierda agarró los libros y cuadernos que llevaba en la derecha— Soy una de las alumnas más destacadas de este lugar; pero eso tú ya debes saberlo porque también te pasa, ¿no? He escuchado cosas muy buenas de ti.
— Bueno pues la verdad no es para tanto porque…
— Sí, entiendo a qué te refieres. —sonrió con suficiencia la muy perra—No debe ser lo mismo estudiar en una universidad pública, en donde se roban el presupuesto a cada rato, que estudiar en una como esta, en una privada. El concurso que están ofreciendo ahora es interesante pero no como el que se realiza cada año.
Se le acercó más y fue poniendo cara de loca mientras el otro profesor care diablo se iba para dejarlas hablar más tranquilamente, le preguntó….
— ¿No te interesaría estudiar aquí? Según he leído tienes potencial, no deberías desaprovecharte estudiando por allá. Piénsalo Amy. Aquí tendrías todas las comodidades para que puedas llegar a ser la profesional que quieres ser, ¿no crees?
— Puede que tenga razón pero por ahora no, gracias. Mi universidad es pública pero es por eso que me gusta. Haber podido ingresar fue todo un desafío y no es tan fácil como venir a inscribirse a un lugar como este, en donde parece que el único requisito es tener dinero y si se tiene en exceso, mejor, ¿no es así, señorita Yuribido?
De nuevo, la muy perra se soltó a reír como si le hubieran contado un chiste muy bueno. Es bonita pero no, que lengua tan viperina.
— Bien contestado y es tal y como esperaba de una estudiante con tus habilidades. Pero te propongo algo, participa en el concurso. De esa manera podrás venir y sin ningún compromiso. Además con la posibilidad de estudiar un semestre aquí completamente gratis, saber si te gusta o no. ¿No crees?
Unas horas después cuando Amy se volvió a encontrar con las haraganas de sus amigas en la tienda de Andrew…
— ¡¿Qué, que Amy?! ¡¿Es en serio?!
Exclamó Mina igual de asustada a las demás. Y Luego Rei dijo….
— Amy por favor, ¿no me digas que no te das cuenta? ¡Es una trampa!
— No se preocupen por mí muchachas que yo sé eso. Soy consciente del peligro y voy a estar bien, se los prometo.
— ¡Pero Amy…!
— Además si llego a tener algún problema Serena, —la miró con una linda sonrisa y dulzura—las llamo, ¿sí? No se preocupen por mí amigas. No va a pasarme nada, voy a estar bien.
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Al otro día y siendo esa una tarde una muy gris y algo oscura, la bella Amy llegó a Infinito a recibir una clase gratuita. Una a la que la muy perra de Yuribido la había invitado. Y claro como ya saben, eso no salió nada bien.
— Hola Amy y bienvenida a nuestra clase. Pasa, pasa y ven, acércate que quiero mostrarte algo por favor.
— ¿Qué es eso?—Se acercó Amy hasta la mesa en donde estaba esa caja de cristal.
— Es fantástico, ¿verdad? Es un universo cósmico en miniatura realizado por nuestra clase. Te presento el sistema planetario Tow. ¿Qué te parece?
— Espera, es como si me absorbiera. Tan solo déjame verlo un poco más, ¿puedo?
Pidió Amy sin poder quitarle la mirada a esa caja. Era como si estuviera hipnotizada. Pobre Amy, terminó fue manipulada por la boba de Yuribido.
— Claro no hay problema y de hecho ya me tengo que ir a otra clase. Quédate todo el tiempo que quieras, siéntete como en casa.
— ¿Es un holograma?
Cuando Amy hizo la pregunta, la muy perra esa ya se había ido. Pero cuando esa desgraciada se fue, Amy se sintió más tranquila para examinar más a fondo a la caja y sobre todo a su contenido. Sin quitarle la mirada y sacando conclusiones, trataba de entender de qué se trataba pero eso no era todo. Lo que más confundida y pensativa la tenía era lo que le había dicho la tonta de Yuribido. Eso sí que no sabía cómo explicarlo.
— Tow, jamás había escuchado ese nombre, ¿qué querrá decir?
Y mientras tanto en una tenebrosa y escondida guarida, Kaolinete decía de rodillas….
— Noto una fuerza increíble, ¿Quién es? No puede ser, ¡esto si sería el colmo! ¡¿Será una de esas malditas sailor scouts?!
Kaolinete (o Kaori, de verdad niñas que ya ni se cómo es que se llama la perra esa) se levantó y se recuperó del mal rato porque en esas llegó la que faltaba, una de sus sirvientes.
— Dime, ¿has conseguido infiltrarte en Infinito sin levantar sospechas?
— Sí Kaolinete, lo he logrado. —Le sonrió con mucha alegría la porquería esa— Soy Yuribido, una de las más inteligentes y sobresalientes estudiantes de Infinito.
— Ten cuidado y no te vayas a confiar. Ya sabes que Mimete y Eudial murieron a manos de esas malnacidas. Ten cuidado por favor.
— Sí pero yo soy diferente. —Apoyó una mano sobre su cintura y sonrió—Yo, Viluy del nivel 202, no me dejare vencer tan fácilmente. Yo tengo algo que esas inútiles no tenían. Mi técnica de absorción de almas es perfecta. Ya vera mi señora Kaolinete, nuestro señor no tendrá queja de mí, se lo prometo.
Mis queridas amigas, si han leído el manga pues ustedes saben que son como de treinta a cuarenta páginas y tratar de escribirlas ¡las hace el doble! Entonces como en esta parte no hay diálogos, les explicare lo mejor que pueda que fue lo que pasó aquí.
Según entendí, Kaolinete (o Kaori de verdad que no sé cómo decirle, ojala la maten rápido para que deje de joderme con su nombre) se da cuenta como si hubiera descubierto un nuevo sabor de chocolate; ummmm, chocolate… ¿ah pero, en que iba? ¡Ah ya! lo de Kaolinete. La estúpida esta se da cuenta que si absorbe la energía de nuestras queridas sailor scouts, pues sería mejor. Por eso clava su cetro dentro del espejo acuático para atrapar a Amy; pues hasta donde entiendo la cajita que tenía como idiotizada a nuestra bella Amy, estaba conectada con el espejo acuático de la fuente de Kaolinete y todo su combo. La clava pero para sorpresa de la muy perra, eso despierta a Amy. Amy despierta de su trance y sale a correr como alma que la lleva el diablo. Pero mientras corre por las escaleras, (ni se cómo fue que hizo para no caerse) Haruka y Michiru se la encuentran y claro, se preocupan por ella.
— Haruka, ¿viste quien…?
— Sí, vamos preciosa. —Le tomó la mano y la miró con mucha seriedad— Yo no sé hasta cuando les decimos que esto no es un paseo.
Amy baja las escaleras y se encuentra con muchas puertas. Algunas parecían bodegas pero la que más le llamó la atención (y aquí parece película de terror, hay mucho suspenso) fue obviamente la que no tenía que abrir, la de acceso restringido. Amy toma la precaución de primero asomarse por una ventana de vidrio que tenía la puerta y luego, ¡pum, descubre lo obvio!
— ¡Pero si son los monstruos que nos han estado atacando! ¡¿Qué rayos…?! Entonces esto significa que… ¡estoy en la guarida de los enemigos! ¡Demonios, moriré virgen! Debí haberle hecho caso a Mina.
— Amy, ¿qué haces aquí? Este lugar es de acceso restringido pero ven, vamos. Las clases están a punto de empezar.
Amy se asustó porque Yuribito, o Viluy la pillo y dijo una pendejada. Pendejada que sinceramente me da mucha pena transcribir.
— ¿Es que no entiendes? Necesito que tomes las clases porque ahí, mientras recibes las clases, arrebataremos tu alma y tu cuerpo quedara disponible para….
— ¡¿Pero de que está hablando?! ¡No entiendo nada!
Y en esas, si, llegaron las que estábamos esperando.
— Esta clase nos interesa. ¿Podemos participar?
— ¡Haruka, Michiru!
En esas Viluy pela el cobre (como decimos aquí) y deja ver un poco de quien es verdaderamente. Alza la voz y le pide a estudiantes que ya tiene completamente dominados, que ataquen a Haruka, Michiru y a Amy. Da la orden y como toda mala que se respete, suelta una gran carcajada antes de hablar nuevamente.
— ¡Atrápenlos y enciérrelos en el salón!—Sonrió de medio lado con mucha maldad— Ahora es cuando empieza la diversión. Gracias a mi ordenador absorberé sus alamas y se las ofreceré a mi señor, ¡a mi querido Pharaon 90!
De nuevo, rio como loca. Lo hago para que el dialogo no me quede muy largo y ya saben, porque es cierto. Esta tonta como que tiene complejo de payasa, se ríe por todo.
— Pero no se preocupen, sus cuerpos vacíos no se desperdiciaran. Después de absorber sus almas, usaremos sus cuerpos como caparazones para nuestros demonios. ¡Nada se desperdicia!
Amy hace uso de las técnicas de karate que aprendió de tanto ver a Jackie Chan, y les da sus buenos trancazos a los bobos que la estaban atacando. Pero mientras ella se liberaba y Haruka pateaba culos para defender a Michiru muerta de la risa, Amy prendió su intercomunicador y llamó a Serena. La verdad si estaba asustada y sabía que sin Serena ahí no lo lograrían.
— ¡Serena, auxilio!
— ¿Amy? ¡¿Qué pasa?! ¡¿Por qué te escuchas tan agitada?!
— Es como pensábamos, teníamos razón. Infinito está lleno de enemigos. Los death busters manipulan a los alumnos y…
— ¡¿Amy?! ¡¿Amy por qué no hablas?! ¡Amy….!
Amy no pudo seguir con la conversación y a Serena estaba a punto de darle un paro cardiaco, porque la muy perra de la Viluy uso su poder para inclinar una mesa (sobre la que Amy tenía una mano apoyada) para levantarla. Pero mientras Amy se elevaba y Viluy la amenazaba, Serena preguntaba incesantemente por el intercomunicador que era lo que pasaba.
Y mientras Serena llamaba a las demás para avisarles de lo que estaba pasando con Amy y se les tiraba el rato a otros; como a Andrew por ejemplo, Amy pensó que solo había una cosa que podía hacer. Transformarse y luchar hasta que sus amigas llegaran.
— ¡Por el poder de Mercurio….! ¡Transformación!
Amy como es la más sencillita de todas nuestras nenas, estuvo lista en par patadas para darles su merecido a todos esos estudiantes dominados. Pero cuando se estaba preparando para la batalla, algo pasó, mejor dicho, alguien más llegó. Michiru pero sobre todo Haruka, estaban acabando con casi todos los enemigos cuando en esas llegó ella, ¿no se supone que era una mujer casada? Vaya, eso sí es raro. A una mujer casada no le queda tanto tiempo de hacer pendejadas. Ni sé cómo hizo para llegar ahí tan rápido.
— ¡¿Qué es lo que pasa aquí?!
— ¡La directora!
En ese momento en el que Kaolinete llegó, Haruka y Michiru emprendieron la huida. Pero, ¿qué raro? Huían como si hubieran visto salir del televisor a la niña del aro, ¡corrían como si sus vidas dependieran de eso! No estaba tan fea Kaolinete, es más, era hasta bonita la tonta. Lo que es tener un marido con plata como el profesor Tomoe. Madre mía….
— ¡Viluy, haz algo maldita sea! ¡Detenlos! ¡Que no escapen!
— ¡A sus órdenes!—Luego miró a los pocos estudiantes que quedaban— ¡¿Que no oyeron?! ¡Vayan tras ellos! ¡Sirvan para algo!
— ¡Quiero a las sailors scouts vivas! ¡¿Entendieron?! ¡Vivas!
Pero mientras a Kaolinete se le brotaba una vena en la frente y hacia coraje, Haruka y Michiru decían mientras se escondían de sus atacantes en la rama de un gran árbol….
— Ya no podemos volver a Infinito mi sirena.
— Sí, eso es cierto. —La miró y aun en la circunstancia en la que estaban le tomó la mano y le sonrió con cariño— ¿Y ahora qué vamos hacer Haruka?
Ellos tenían su pequeño momento romántico pero Viluy decía muerta de ira…
— ¡¿Pero dónde carajos se metieron?! ¡¿Dónde están?! ¡Búsquenlos! ¡Es para hoy malditos inútiles!
— Ah no, olvídalo mi sirena. Ya nos echó el plan a perder esta nena.
— ¿Así que detrás de esa cerebrito se encontraba una sailor scout? ¡Ja! ¡Quien lo creería!
Se soltó a reír la tonta de Viluy cuando Amy llegó y tomó posición de ataque.
— ¡Ya cállate! ¿Que no ves que me tengo que presentar?—Rodó los ojos y se alistó— ¡Soy la sailor scout que lucha por sabiduría! ¡Soy sailor Mercury y te voy a dar una lección en el nombre de Mercurio! ¡Prepárate!
— Pues yo soy Viluy perra y son nivel 202. —Rio de nuevo—Me encantaría ver que lo intentaras.
— ¡Espejo acuático de Mercurio….!
— ¡Ja! ¿Solo eso tienes? ¡Eres una tonta!—Saltó, esquivó su ataque y extendió sus manos para atacarla— ¡Mosaicos bastardos!
— ¡¿Qué es eso?!
— ¿Duele verdad?— Sonrió con mucha maldad mientras Amy luchaba por liberarse— Son micro partículas invisibles que se adhieren a tu cuerpo y se dispersan. ¡Es así como pobre robarte el alma! ¿No es genial?
— ¡No puedo…moverme! ¡No….!
— Vaya, pero esto es incluso mejor de lo que pensaba. —Se le iba acercando cada vez más—Tu alma pura y osada es un sacrificio magnifico para nuestro gran señor. Esto le encantara a Pharaon 90.
Amy casi que lloraba del dolor. Viluy se reía de la cara de angustia de Amy, y Haruka y Michiru no sabían si debían meterse en esa pelea. Todo parecía una mierda cuando….
— ¡Alto ahí! ¡Suelta a sailor Mercury maldita miserable!
— ¿Pero qué demonios….?—se giró y la miro, luego sonrió— Ah… ¿con que eres tú de nuevo?
— Somos las sailor scouts que luchamos por el amor y la justicia. ¡Soy sailor moon y el día de hoy te vamos a patear el culo, en el nombre de la luna! ¡Suelta a Mercury y pelea! ¡Pelea con nosotras desgraciada!
— Si eso es lo que quieres, eso te daré, perra… —soltó a Amy y dirigió sus manos hacia Serena y las demás— ¡Criaturas demoniacas, es su turno! ¡Acaben con todas esas malditas!
— ¡Reina Serenity, que tu poder nos acompañe! ¡Curación lu…!
— Oye no, espera sailor moon, —dijo Mina tras ella—mira.
— ¿Qué? ¿Haruka, Michiru? ¿Pero qué están haciendo aquí?
— ¡Por el poder del planeta Urano….! ¡Transformación!
— ¡Por el poder del planeta Neptuno…! ¡Transformación!
Frente a sus ojos pasó lo impensable, vieron a Haruka y a Michiru sin ropa. (risa) No, no, no, no es cierto. Serena y las demás estaban sorprendidas pero no porque les hubieran visto media nalga mientras se transformaban, no por eso. Estaban aterradas porque aunque medio planeta a estas alturas ya sabía que Haruka y Michiru eran sailor Uranus y sailor Neptune, pues ellas no, ¡qué mal! Ahí si vi mal a la autora, no se deben hacer las cosas tan evidentes pero en fin…ese es el rollo. Serena sentía que se le iba a salir el corazón porque había descubierto toda la "verdad"
— ¡¿Sailor Uranus, sailor Neptune?!
— ¡Aparece frente a mi espada!—Y si, luego apareció— ¡Espada de Urano, elimina!
Haruka toma su espada como si de las más fuertes guerreros se tratara (y de hecho así es) y se va contra los monstruos que estaban atacando a Amy para salvarla. Pero mientras Haruka da espadazos por todas partes y trata de rescatar a Amy, Rei sigue uniendo cabos; ya saben, alguien del grupo tiene que hacerlo.
— ¡¿La espada de sailor Uranus es el segundo talismán?!
Haruka rescata a Amy y después de liberarla y cerciorarse de que estaba bien, le da una mirada a Michiru. Michiru que ya la conoce muy bien (los años de vivir al lado de ella no son en vano) sabe qué es lo que le está queriendo decir, sabía que eso indicaba la retirada. Michiru va junto a Haruka y tomándola de la mano salen huyendo dejando a las demás; pero sobre todo a Serena, en mar de dudas.
— ¡Oigan no, esperen! ¡Sailor Uranus, sailor Neptune! ¡¿Vinieron a ayudarnos?! ¡Oigan! ¡¿Qué les cuesta contestar algo?! ¡Qué groseras!
Y así fue mis niñas. Yo la verdad no sé qué pasó con la perra de Viluy pero después de esta pelea, pasamos a otro escenario. Escenario que no sé si es el mismo día o al día siguiente pero ahí nos tenemos que ir. Vamos a ir a la universidad en donde estudia el papacito de Andrew.
— Ah, hola Reika, ¿Cómo te va?
— Bien, bien Andrew, ¿y tú? —Se le acercó y sonrió coqueta—Vaya que eres un ingrato. ¿Ni una llamada? ¿Ni siquiera un café? Que mal amigo eres.
— Lo siento Reika pero pues, ya sabes, una relación requiere de mucho esfuerzo y de mucho compromiso. Prefiero evitar problemas con Lita.
Le sonrió con amabilidad y se le retiró poco a poco; no importaba lo oloroso y delicioso que se viera su escote y mucho más sus piernas, lo primero era lo primero. Y lo primero era evitar caer en los encantos de su ex novia y sobre todo que Lita se diera cuenta. No quería recibir una paliza ni mucho menos que lo dejara por algo que sabía no valía la pena. Andrew a diferencia de muchos hombres, pensaba con la cabeza la de arriba, no con la de abajo.
— Pero Andrew, que exagerado eres. ¿Acaso la relación que tienes con esa loli es en serio? Vaya, no pensé que fueras de ese tipo de hombres. Resulta que después de todo si eres un, —se le acercó al oído y le susurró—pervertido.
No pudo evitar que un escalofrió recorriera su cuerpo porque ya saben mis amores, es hombre y de sobre mesa un hombre muy guapo. Se estremeció un poco por el indecente susurro que Reika le había dado en el oído pero luego, se soltó en una descontrolada risa. Le dio mucha risa porque era la verdad. No se sentía avergonzado de ser un pervertido porque cuando lo era, era porque lo hacía con una persona que significara mucho para él. En pocas palabras solo era pervertido con Lita y lo había sido con Reika, porque la amaba, por nada más.
— Pues la verdad sí Reika y yo no le veo nada de malo. Si soy un poco mayor que Lita pero eso a ella no le importa y es más, ¿sabes qué? Me dice que le encanta, que le fascina… —sonrió y si mis amores ¡se veía divino! Es que si, Andrew es muy lindo. Después de Darien él me quitaba el sueño a cada rato—Me dio gusto verte y hasta luego. Voy retrasado para una clase y no me puedo dar el lujo de llegar tarde. Hasta luego Reika, nos vemos después.
— Oye no, espérate que esta conversación está muy interesante. —Le sonrió y apoyó una de sus arregladas manos en uno de sus trabajados hombros— ¿No podrías saltarte la clase solo por hoy y venir conmigo a la cafetería a tomarte un café?
— No, lo siento Reika pero como te digo no puedo. Después de esta clase quede de verme con mi novia en la tienda.
— Ah, ok, entiendo. Da igual. —Sonrió falsamente—Nos vemos después Andrew y saludos a tu "novia"
— Sí, con mucho gusto le diré. Seguramente le va encantar cuando le diga que le mandas saludos; es que no sabes, te adora.
Sonrió mientras se iba.
— Adiós Reika, cuídate.
La pobre y muy coqueta Reika pensó que, ¡pum! Con un chasquido de sus dedos iba a tener al papacito de Andrew como antes, como cuando eran novios, de rodillas ante ella. Pensó que no era problema quitárselo a una chica tan dulce e inexperta como Lita pero no, le salió el tiro por la culata. Ella conocía muy bien a Andrew porque habían vivido muchas cosas y sabía que cuando sonreía de esa manera, era porque estaba feliz. Muy en el fondo y mientras caminaba por un largo pasillo hasta el laboratorio, se arrepentía de lo que había hecho. Ella si quería a Andrew pero por dárselas de especial, lo había mandado al demonio y ahora sabía que se había equivocado. Lo extrañaba mucho y lo que más extrañaba era su sexo, la forma como se lo hacía, eso le encantaba. Dejando esos inolvidables y mágicos momentos con él atrás, entró al salón y al entrar se encontró con alguien más.
— Oh que pena, pensé que el laboratorio estaba vacío. Pero disculpe, ¿es una nueva profesora? Es que jamás la había visto.
— No, estudio física aquí.
— Oh pero que divertido, yo también, es decir, yo también estudio aquí. —Sonrió con gusto y se le acercó a la bella morena de agradable sonrisa— Soy Reika y voy en quinto semestre, ¿y tú?
— Voy en primer semestre de biología y cuarto de física. Soy Setsuna Meio y es un placer conocerte.
Con Setsuna dándole la mano a la muy coqueta de Reika, se acabó el capítulo, ¡casi que no! (risa loca) Me quedó larguísimo pero bueno, valió la pena. Espero les haya gustado y ya saben, ¡pórtense mal! Ya qué demonios y nos leemos en el próximo. ¡Ya se me hace falta lemon! Así que voy a ver qué espacio me gano para hacer maldades, ¿sí? ¡Eso espero! (risa de nuevo) Chao mis niñas, nos leemos luego.
