Sailor Plut— Setsuna Meio

Hola mis niñas y ¡por fin! Casi que no llego a este capítulo pero les diré. Esto no es tan suave como las primeras temporadas. (Risa) Ha estado medio difícil y aquí voy, lento pero seguro. Espero se estén divirtiendo mucho y les guste; ya saben que todo lo que hago es con todo mi amor. Como ven por las fechas pues me demore un montón en escribir el capítulo anterior y no sé porque tengo el presentimiento de que con este capítulo será igual. Muchas gracias por la lectura y oigan ¡que confusión! ¿No que Setsuna se había muerto por salvar a la muy perra de Rini cuando era Black Lady? ¡Hay que ver qué fue lo que pasó! (risa enferma) gracias mis amores y esto, dice así.

Como les decía en el capítulo pasado, ya hace falta un lemon y bueno, eso hare. Como con Serena y con Darien no se puede porque les aviso, ni ellos ni las muchachas van a salir demasiado en este capítulo porque la protagonista será más Setsuna y los malos que ellos, pues no se puede pero como esto es: SM: "mi versión del manga tercera temporada" algo hare. Esto que viene a continuación es estrictamente invención mía. Así que si lo buscan en el manga y no lo encuentran, ¡no es mi culpa! (risa) de verdad que no pero bueno, ahora si arranquemos pues.

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Andrew vio sus clases. Luego salió (como todos los días) para la tienda y al llegar ahí se encontró con una escena que le gustaba mucho. Encontró a Lita usando un delantal y ayudando a Unazuki, (su hermana) a servir algunos postres y bebidas para todos aquellos que iban a ese lugar a des estresarse un rato. Al verla tan sonriente, bromear con su hermana y trabajando, dejó la confusión a un lado y se terminó de convencer de que había tomado una buena decisión. Tal vez la mejor de su vida, pensó. En esos pocos meses de relación con Lita era más feliz y más pleno de lo que alguna vez lo fue cuando estuvo con Reika. No podía estar mejor y vivir más contento.

Después del trabajo y ya en la casa, se habían metido a la cama para dormir. Ambos estaban muy cansados del día que habían tenido.

— No mi amor, voy a tener que hablar con mi papá. Yo estudio finanzas pero no, ¡se pasa! ¿Qué tan difícil puede ser que Unazuki se haga cargo de la caja y de la tienda unos cuantos días a la semana? Yo sinceramente no le veo el problema.

— Pues mi amor, ojala. —Dijo Lita mientras se le recostaba muy sonriente en el desnudo pecho—Ojala porque mantienes tan cansado y tan ocupado, que ya no tienes ni tiempo para hacérmelo.

Andrew se sintió mal por el reclamo que le hizo su mujer y empezó a besarla. Girándose y quedando de lado para quedar frente a frente con ella, no dejaba de besarla ni mucho menos de tocarla sobre el suave pijama color salmón de pequeñitos muñequitos moe que Lita estaba usando. Lita reía por sus desenfrenadas caricias y apasionados besos pero mientras ella reía, él le había desabrochado el sostén que estaba usando con una sola mano. ¿Pueden creerlo? ¡¿Cómo hizo eso?! Para mí es muy difícil desabrocharme el sostén y hasta me toca usar ambas manos, ¿y a ustedes? ¿Les pasa lo mismo? En fin…

Pues la cosa es que sí, es increíble lo que la calentura hace con un hombre. Los vuelve hasta ambidiestros.

— Oye Lita mi amor, ¿no tienes calor?

— Sí, la verdad sí tengo mucho calor y creo que lo mejor sería que…

— Sí, que te quitaras toda esa ropa que tienes puesta. —Le sonrió con picardía mientras le iba quitando aquellas pequeñas bragas y las deslizaba lentamente por sus esbeltas y largas piernas—Quítate, quítate todo que de verdad estas sudando. Estas ardiendo mi amor.

Lita se reía pero en medio de las risas, se iba quitando lo único que le hacía falta, el pijama. Se quitó el pijama y en un instante estuvo lista. Ya estaba completamente desnuda y además muy dispuesta para dejarse hacer todo lo que su ardiente y bello rubio quisiera. Estaba muy caliente y lo necesitaba con mucha urgencia dentro de ella. Era casi como si no pudiera esperar. Estaba muy ansiosa.

—Andrew, ah Andrew mi amor, si, si, si y ven. Ven mi amor y…

— No, espera un momento, —dijo bajo ella y en medio de sus piernas—estoy disfrutando esto y mucho mi amor, bastante.

— ¡Ah Andrew! Ah sí, ah, ah, ah, ah, sí, si….

Feliz y muy excitada por sentir la inquieta y muy caliente lengua de su novio dentro de ella, trató de aferrarse de la alborotada sabana de esa cama pero no podía. El placer que le hacía sentir Andrew mientras la atendía con su lengua era tan alto y tan extremo, que su cuerpo se arqueaba y se contraria de formas que jamás pensó que podría. Su mente le decía que ahí estaba, que estaba sobre esa cama siendo atendida por el hombre que amaba con toda su alma, pero las sensaciones que recorrían todo su cuerpo, le hacían pensar otra cosa.

Con los ojos cerrados y apoyando una de sus manos suavemente sobre la rubia cabellera de su complaciente amante, pensaba que estaba en cualquier otra parte menos ahí. Ese placer que sentía y que además solo él le había hecho sentir, solo podía ser comparado con el cielo. Pensó por unos breves instantes, antes de que él le hiciera caso y se hiciera sobre ella para amarla como más le gustaba, que había muerto y que solo podía estar en un lugar, en el paraíso…

Pero cuando él se introdujo lenta y suavemente dentro de ella, Lita volvió a la realidad. Y esa era incluso más hermosa que sus sueños...

Era increíble.

— ¡Ah Andrew! Ah, ah, ah, ah Andrew, ah….

— Eres tan caliente, tan bella, tan hermosa… —dijo mientras empezaba a moverse sobre ella cada vez con más fuerza.

— Ah Andrew, Andrew sí, mas, más mi amor. Te amo…

— Y yo a ti, —le sonrió sin dejar de embestirla y de mirarla—y yo a ti también mi amor.

Su entrega esa noche, era mucho más que física. Andrew estaba conmovido por todo lo que Lita le hacía y estaba poniendo todo de sí mismo en ese acalorado encuentro para hacerla feliz, para hacerla gritar y gemir incluso con más fuerza de lo que normalmente lo hacía. Le gustaba como lo besaba y le encantaba como era capaz de seguirle el ritmo que él quisiera tener. Le gustaba que lo besara con toda su pasión y con locura cuando la estaba embistiendo así, con amor y locura. Y le gustaba también la Lita tierna, dulce y amorosa que lo llenaba de pequeños besos en el rostro cuando terminaban y quedaba como seguramente iba a quedar esa noche al terminar, muy satisfecha.

Estaba completamente enamorado de esa encantadora mujer que lo trataba como siempre quiso que lo tratara Reika y ella nunca lo hizo. Estaba enamorado de la fuerte, bella y dedicada Lita que lo trataba y lo hacía sentir como el hombre más importante y especial del mundo. Amaba a Lita porque ser quien era y también por como lo hacía sentir cuando estaba con ella. Amaba cada parte de su fuerte y tonificado cuerpo. Estaba hipnotizado y enloquecido con su trasero pero amaba mucho más todo lo que había en su corazón. Estaba realmente loco de amor por ella.

Y diez minutos después y de embestirla, acariciarla y besarla mucho, le pidió que se acostara de espaldas en la cama.

— Sí, si mi amor, como quieras. Lo que quieras…

Lita se acostó boca abajo en la cama y cruzando sus manos en forma de x, apoyo la cabeza en ellas y se preparó para recibirlo. Dejo que él le abriera más las piernas y que de un solo golpe, volviera a llenarla, volviera a estar muy dentro de ella. Gritando fuertemente para después pasar hacer lo que siempre hacia, gemir con gusto lo más bajito que le fuera posible para que ninguno de sus vecinos pudieran escucharla, giró el rostro hacia atrás y se encontró con los dilatados y bellos ojos verdes que un día la habían enamorado con locura, con desesperación. Se encontró con la excitada mirada de Andrew que no dejaba de verla ni de moverse a un delicioso ritmo dentro de ella.

— Ah, ah, ah, ah Andrew, ah Andrew te amo, te amo, te amo….

— Lita, Lita mi amor…—suspiró fuertemente aferrado de sus caderas y sin dejar de embestirla—Lita….

Estuvo así, tras ella penetrándola con todas sus fuerzas pero su capacidad de resistencia tenía un límite. Le encantaba tomarla en esa posición y dejarse ir dentro de esa forma pero no podía. No podía darse el lujo de gastar tanta energía porque al otro día la necesitaría; y vaya que la necesitaría, nuestro caliente y bello rubio aun no sabía todo lo que le pasaría.

Por eso y porque quería que Lita lo hiciera, quería hacerla feliz y escucharla gritar como le encantaba, le pidió que volviera a acostarse y le abrió mucho más las piernas. Se hizo de nuevo sobre ella y apoyando las manos; sus bellas y fuertes manos sobre el colchón, volvió hacerlo. Volvió a estar en su lugar preferido.

Dentro de la mujer que tanto amaba.

— ¡Ah! ¡ah Andrew! Ah, ah, ah, ah, amor… ah Andrew, Andrew….

— ¿Quieres hacerlo? ¿Quieres venirte?

— Sí, sí, si mi amor. Solo dame un poco más por favor y, ¡ah! ¡Ah sí, sí, sí! ummmm si, si….te amo….

Como era de suponerse, a los cinco minutos de eso Lita estalló. Llegó a un increíble y muy satisfactorio orgasmo después de recibir los apasionados besos con lengua, caricias y embestidas de su enamorado y apasionado compañero. Grito y gimió como nunca; y luego sonrió como siempre lo hacía, con mucha alegría.

Dejó caer las manos sobre la cama en señal de que había quedado agotada y se soltó a reír con los ojos cerrados muy contenta. Reía y reía mucho mientras Andrew salía de ella y buscaba sus interiores; que por más que los buscaba, no los encontraba. Así de ansioso estaría que le tomó casi cinco minutos revisar todo el perímetro de la habitación para resultar yendo hasta el tocador y encontrarlos todos arrugados sobre algo del maquillaje de Lita.

— Ah Andrew, ah sí Andrew, ¡eres increíble! ¡Te amo!

— ¡Y yo a ti también!— Sonrió como ella lo hacía cuando volvió a la cama y se acostó a su lado— Yo también Lita y dime, ¿mejor? ¿Ahora si ya no estas enojada conmigo?

— Yo no estaba enojada contigo mi osito hermoso.

Sonrió mientras le levantaba un brazo y acomodaba la cabeza en su pecho.

— Es solo que a mí me fascina que me lo hagas, ¡eso es increíble! Ah si mi Andrew, eres tan bueno, tan complaciente. Como te amo…

— Yo también te amo Lita y porque te amo, creo que es mejor decírtelo antes de que te enteres por alguien más.

— ¿De qué estás hablando?— Preguntó ya no tan sonriente cuando Andrew se sentó más rectamente sobre la cama y la obligó con su movimiento hacer lo mismo— ¿Qué pasó mi amor? ¿Es grave?

— No sé, eso depende de cómo lo tomes. Ok no me mires así, no más rodeos. Se trata de Reika.

— Ay no, ¿y ahora qué te hizo esa tonta?

— Lita amor, tranquila, —puso una mano sobre la de ella que ya estaba hecha un puño—no es nada de lo que estás pensando, no es grave.

— ¿Ah no? habla, te escucho.

— Hoy se me acercó en la universidad y me saludó. Fue muy amable conmigo y hasta te mandó saludos. ¿Puedes creerlo?

— No pues, ¡tan amable la estúpida esa!

Ante la irónica respuesta de su compañera, no tuvo más opción que reír; es que la cara que hizo Lita y el gesto que había hecho con las manos cuando le había dicho eso, era algo que jamás había visto y que le daba mucha risa.

— No te enojes Lita que no pasó nada, te lo juro mi amor. Solo me saludó y me reclamó el hecho de que fuera tan mal amigo. No más.

— Es que yo te creo Andrew. Yo sé que me estás diciendo la verdad pero es que lo que me molesta es que lo niegues. ¿Lo vas a seguir negando? ¿Me vas a seguir diciendo que esa cretina no quiere volver contigo? ¡Es evidente para cualquiera que la vea que así es! Esa infeliz, que no se deje ver de mi porque….

— Lita, mi amor, —dijo tratando de ahogar una risa al verla tan enojada—pues la verdad ya ni sé.

— ¡Andrew!

— No te enojes porque es verdad, — dijo entre risas— ya no sé qué pensar. Tal vez ella quiera volver conmigo pero yo con ella no Lita.

Se giró más hacia el lado de ella y la tomó por una mejilla con delicadeza.

— ¿Me crees verdad?

—Pero Andrew, yo sé que tú la querías mucho y, ¡si la muy perra! No hace sino buscarte, pues yo no….

— Bien dicho, —dijo entre risas de nuevo. Luego y sin dejar de mirarla a los asustados ojos… —la quería. Yo la quería Lita, tiempo pasado. Reika es mi pasado pero tú eres mi presente y espero en un futuro no muy lejano mi futuro.

—Andrew…. ¿de verdad?

— Claro, claro que sí mi amor porque yo te amo. —La atrajo hasta su pecho y la abrazó con dulzura, luego besó su cabello— A la única mujer que quiero conquistar cada día y la que quiero que me ame, eres tu Lita. Tú y solo tu mi amor. Quiero que si todo sale bien y aún estamos juntos para esa época, nos casemos y tengamos un hijo cuando nos graduemos de la universidad.

— ¿Es en serio todo esto que me estás diciendo amor?

Se giró y lo miró a los ojos muy incrédula. Estaba muy asustada pero no por ella; ella estaba feliz al escuchar todo eso, estaba asustada era por él. No sabía si solo estaba diciendo eso porque acababan de tener un sexo increíble. Uno de los mejores de sus vidas.

— Es que no sé. ¿No será que estas…?

— No, yo siempre he tenido claro lo mismo que tienes claro tú Lita. Siempre he querido conocer a una buena mujer; que además esté bien buena claro está…

— Ay Andrew mi amor, que cosas dices.

Rieron.

—…para casarme con ella. Siempre he soñado con casarme con una mujer como tú y formar una familia. Una familia en donde haya mucho amor y que hagamos así, así como la película que tanto te hace llorar cada que la ves y, pero no, no mi amor, —se acercó a ella y le limpió el rostro por donde ya corrían dos grandes lagrimas—no llores. No llores por favor que me partes el alma Lita. ¿Estás bien?

— Sí, sí, si mi amor y es que…es que yo, yo no…

Trataba de hablar en medio del llanto.

— Yo sí sabía que eras tierno y dulce pero no sabía que tanto. ¿Sí? ¿Quieres hacer como ese par de viejitos? ¿Quieres llegar a…?

No pudo terminar de hablar, la emoción y el llanto en su garganta no la dejaron. Por eso Andrew volvió a abrazarla con fuerza y le dijo con toda la seriedad del caso…

— Sí, yo quiero que seamos como ese par de ancianos, quiero que lleguemos a ochenta. Quiero estar contigo por el resto de mi vida y cuando me esté muriendo, solo quiero ver una cosa, tu bella sonrisa que un día llegó a mi vida para iluminarla. Para llenarme de lo que te sobra, de todo tu amor Lita.

— Ay no Andrew, ay no, —se abrazó a él con más fuerza y no hacía sino llorar. Estaba muy conmovida— ¿por qué me haces esto ah? Yo quería era salir a buscar a las muchachas para que me acompañaran a la casa de la perra esa y darle su merecido pero ahora, ahora solo quiero estar así.

Levantó la cara y lo miró con todo su amor.

— Solo quiero estar junto a ti mi amor. Mi Andrew, mi amor…

— Y yo también. —Sonrió y la abrazó— Ya no llores más mi poderosa sailor Júpiter y a dormir. Durmamos que mañana tengo que levantarme muy temprano; es decir, tenemos que levantarnos muy temprano y…

— Te amo, te amo tanto mi Andrew. Te amo con todo mi corazón.

Andrew se fue deslizando sobre la cama y aun con ella entre sus brazos y con la cara de Lita apoyada sobre su pecho de pocos bellos, la giró y se acomodó mejor para finalmente y por esa noche dormir. Cuando consiguió que se calmara y se durmiera, le dio un tierno beso en el cabello y dijo antes de cerrar los ojos y caer en los poderosos y reconfortantes brazos de Morfeo…

— Yo también te amo con todo mi corazón Lita. Te daré todo lo que soy porque tú me das todo de ti, siempre me has dado todo de ti mi amor.

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Bueno mis niñas (risa) es que si, a mí que no den cuerda con esta pareja porque no paro, ¡eso se notó! La verdad es que si, no pensaba extenderme tanto en esta parte pero no lo pude evitar, ¡que bonitos! (risa loca) me encanta esta pareja pero no, ya fuera de charla tengo que decirles algo. Ya van como siete páginas Word, ¡y ni siquiera he empezado con el capítulo! (risa de nuevo) que locura la mía pero bueno, después del delicioso lemon de Lita y Andrew, ¡que lindos! Volvemos ahora si a la historia como tal, ¿están listas? Pues entonces les diré que eso fue así.

Al otro día y en la universidad en donde estudiaba Andrew y la pesada esa de Reika, estaba Setsuna en el laboratorio de ciencias (como que era la otra nerd de la serie, no salía de allá) mirando una pantalla de ordenador. Le decía muy preocupada a su profesor de física que era grave. Él por otro lado pensaba que exageraba.

— Ok, no voy a negar que en ese punto tienes razón. Hay muchos datos que indican que pasan cosas muy raras en ese barrio pero estas exagerando Setsuna. ¿Es de verdad? ¿Dices que el espacio esta deformado?

— Sí, pero no puedo afirmarlo con toda la seguridad que me gustaría. Por ahora es solo una suposición. Es que sí profesor, por ejemplo aquí, —señaló el monitor— ¿lo ve? Los datos de las calles son curiosos. Esas curvas tienen unas formas extrañas y….

— ¡Hola Setsuna!

Sí, para las que ya saben llegó la infeliz esa pero para las que no saben, les digo. Esa era el dolor de cabeza de Lita. Era Reika.

—Hola Reika, ¿Cómo estás?

— Bien, bien pero tú si eres el colmo mujer, —se le acercó cada vez más sonriente—trabajas hasta muy tarde y venía a preguntarte si te gustaría… ¡oye Andrew, por aquí!

Pero era el colmo con ese pobre hombre. Ahora que por fin tenía claro que no quería nada con Reika y que estaba enamorado hasta las uñas de los pies de Lita, entonces si se la pasaba esta tonta persiguiéndolo, ¡pobrecito!

— Ah, hola Reika. ¿Me llamaste?

— Sí, —le sonrió ampliamente y trató de tomarle la mano—es que quiero presentarte a alguien y también aprovecho para invitarte; aun te debo una invitación, ¿lo recuerdas?

Silencio incómodo.

— Ah sí claro pero, ¿me decías que tu amiga es…?

— Oh sí. Andrew, ella es Setsuna Meio. Setsuna preciosa, él es Andrew. Él es mi ex novio.

Ah sí niñas, que risa. Fue más incómodo todavía y la pobre Setsuna que no le gustaban esas maricadas, quería era que se la tragara la tierra. Ella estaba incomoda pero más incómodo estaba él, pobre Andrew, ¡no había derecho carajo!

— La verdad vine para invitarte a cenar Setsuna. ¿Quieres venir con nosotros?

¿Nosotros?—Pensó Andrew y ya empezaba a sudar— ¿Será verdad lo que dice Lita? ¿Será que tú estás pensando que vamos a volver o algo así Reika?

— Eh no, muchas gracias por la invitación pero ya cenamos. —Miró a su profesor que si era bien nerdo. No veía la hora de que la estúpida de Reika y el papacito rico de Andrew salieran de su laboratorio— Gracias pero bueno, aún pueden ir ustedes. ¿No?

— Bueno, sí, pero es una lástima que no puedas venir. Seguro nos habríamos divertido mucho y…

Pero mientras Reika hablaba muy animada con Setsuna y le decía que en parte si le agradecía que no pudiera ir con ellos, Andrew estaba distraído viendo unas flores. Eran tan hermosas que no resistió las ganas de acercarse y verlas más de cerca. Cuando las vio en lo primero que pensó fue en ella y eso a Reika no le había gustado ni mierda. Ella toda ilusionada con reconquistarlo y él al parecer solo tenía cabeza para Lita. Tan de malas la muy perra, ¿no mi niñas? (risa malvada) Ah sí, eso le pasó por ser tan mala con esa belleza de Andrew en el anime. ¡Fue muy mala!

— Guau, que plantas tan hermosas. Estoy seguro que si Lita las viera le encantarían.

— ¿Quién es Lita?— Preguntó Setsuna inocentemente.

— Es mi novia Setsuna y, ¿podría traerla aquí algún día para que….?

— No y es mejor que salgan ya del laboratorio. —Dijo el profesor algo serio— Aquí no puede estar tanta gente y por tanto tiempo.

— Bueno en ese caso….nos vamos. Disculpe profesor y hasta pronto Setsuna.

— Hasta luego Setsuna, —se despidió nervioso Andrew cuando Reika lo tomó por una mano y empezó a salir—un gusto.

— Sí, adiós.

Ya cuando salieron y Andrew logró soltarle la mano a esa resbalosa…

— ¿Es o no es hermosa mi amiga, Andrew? Me atrevería a decir que es una de las más lindas de la universidad.

— Es cierto, es muy bonita, elegante y además parece muy inteligente. —Le contestó sonriendo pero cuando ella frunció un poco el ceño…— Ok, ok, mejor hablemos de otra cosa. ¿Cuál es su campo de investigación?

— Pues Setsuna es apenas una estudiante; una muy buena por cierto, pero el profesor es conocido por sus investigaciones acerca de la ingravidez. Incluso ha publicado un artículo en una revista de física y todo eso. Es muy inteligente. No sé mucho pero lo único que sé es que ahora están trabajando en pólder triangular. Lo están estudiando porque el entorno del barrio es inestable. Ya sabes, lo de los tales monstruos y todo eso.

—"Lita, tienes que tener cuidado"—Pensó mientras esa tonta no hacía sino acercársele más— Ah, qué bien. Espero puedan resolver algo pero por ahora…me voy Reika.

— Oye no espera, ¿y la cena? Podemos ir a unos restaurantes súper bonitos que hay en el pólder triangular y…

— No Reika, —sonrió con decencia y volvió a apartarse de ella—lo siento pero no, no juguemos a eso.

— ¿A qué? ¿Quién juega Andrew?

— No sé qué es lo que te propones pero lo que sea que estés pensando, no me interesa. Yo te quería mucho Reika pero cuando tú me pediste un tiempo y te fuiste, yo me aparté. Me alejé y lo hice solo por el gran amor que te tenía; ahora yo te pido lo mismo. Tú y yo no podemos ser como cualquier par de amigos porque no lo somos. Nos amamos mucho; o por lo menos yo te amaba mucho pero…

— ¿Cómo? ¿Ya no?— Abrió los ojos como platos del susto que le dio escuchar eso— ¿Entonces es de verdad que estas…enamorado de esa niñita? Eso no puede ser Andrew. Yo pensé que solo querías darme una lección por…

— Pues pensaste mal. No quiero hacerte daño porque por experiencia sé lo mucho que duele pero no. No me interesa ir al pólder triangular ni contigo ni con nadie porque ese lugar es peligroso y te doy un consejo Reika, no vayas. Gracias por la invitación pero, espera un momento.

Sonó su teléfono en el bolsillo izquierdo de la chaqueta. Y cuando lo sacó y lo contestó…

— ¿Alo? ¡Hola mi amor! Sí, sí, se nos hizo un poco tarde pero ya voy para la casa. Sí, no te preocupes, estoy bien. ¡Claro que no he ido al triangular! Me lo has dicho muchas veces Lita, ni loco iría por allá. Un beso para ti también. Bye, ya nos vemos.

— ¿Era ella verdad?—Le preguntó Reika y se le veía el malestar de lejos.

— Sí, era Lita y como escuchaste, me está esperando. Hasta luego Reika, nos vemos después.