Sailor Plut— Setsuna Meio, tercera parte
Después de una tarde de charla con sus amigas, Serena regresó a su casa y se preocupó cuando le escuchó decir a la odiosa de Rini que se iba. Por eso aunque no quería salir de la habitación y estaba esperando llamada de Darien, salió para ver qué era lo que pasaba con esa muchachita esa vez.
— Oye, oye, ¿y tú como para donde crees que vas?
— Voy para la casa de Hotaru, —dijo en la puerta mientras se ponía los zapatos— ¿por qué?
— Espérame, voy contigo.
— Oye no, ¿y por qué? Yo ya no soy una bebe, me puedo ir sola, muchas gracias.
— Está lloviendo y además es de noche. No puedes salir sola y te voy acompañar quieras o no. ¿Entendiste?
Veinte minutos después ya estaban frente a la casa de Hotaru. Vaya que lo único que les gustaba hacer a ese par era pelear. No habían ni terminado de llegar y ahí estaban otra vez, peleando como perros y gatos.
— ¿Cómo? ¿No tuviste la delicadeza de llamar primero para saber si podía recibirte?
— No molestes más Serena y espera que… —miraba por toda la puerta buscando el timbre—oye, ¿tú ves el timbre? ¡No sé dónde está!
Ellas estaban ahí peleando como más les gustaba cuando Kaolinete que escuchó ruidos tras la puerta, fue a ver qué era lo que pasaba. Abrió la puerta y cuando las vio, les provocaba matarlas. Ella estaba muy entretenida con el papacito del profesor Tomoe fabricando demonix y no, ¡se aparecieron este par a interrumpirla! Por eso les dio una de sus frías y aterradoras miradas. Cosa que incomodó inmediatamente a Serena claro.
Serena estaba demasiado incomoda por la forma como la miraba Kaolinete y por eso quien habló fue la odiosa de Rini. Le tocaba porque era su culpa que estuvieran ahí y las estuvieran viendo como un par de mierdas. Pobre Serena, que hija tan cansona la que hizo.
—…entonces quería saber si podría llamar a…
— Este es un laboratorio y está cerrado al público. No pueden pasar porque…
— Déjalas entrar Kaori. —Dijo Hotaru vestida de negro y tras ella.
— ¡Hola Hotaru!
La saludó la mocosa de Rini muy contenta.
— No sabía que eran tus amigas. —Se giró y le sonrió, luego abrió más la puerta para que Serena y Rini pudieran pasar— Adelante por favor y disculpen. Es que no podemos dejar entrar a cualquiera aquí. Sigan que en un momento les hare llegar té y algo de comer a la habitación.
Unos minutos después en la habitación de Hotaru con té y postres…
— Disculpen a Kaori por favor. Es solo que mi papá es muy estricto con las personas que entran a la casa.
— No te preocupes, —respondió Serena muy sonriente mientras comía un pedazo de torta de fresas con crema. Luego dijo mientras comía como la glotona adorable que era…—entendemos.
— Pero díganme, ¿qué las trae por aquí y con este clima?
— Es que quería, —dijo Rini mientras ponía la mochila en sus piernas y la abría. Luego lo sacó y le dijo… —quería regalarte esto. Espero te guste.
— ¡Oye!
Se levantó Serena como un resorte.
— Oye no Rini, ¿qué? Tú me perdonas Hotaru pero es que a mi novio a y mí nos costó mucho trabajo hacer el santo grial como para que tu vengas y lo regales así como así Rini, ¡eres el colmo!
Como era de esperarse Hotaru se deprimió y pidió permiso para ir al baño a cortarse las venas un ratico (risa). ¡No! (risa loca) es solo una broma. Hotaru se sintió muy incómoda con la pelea de esas dos pero se quedó de una pieza, (al igual que le pasó a Serena) cuando la tonta de Rini dijo lo que dijo para explicar su comportamiento. Su desinteresada acción.
— Es que la profesora nos dijo que podíamos regalar nuestros trabajos a alguien que apreciáramos. Momoko se lo regaló a su mamá por su cumpleaños y a mí se me ocurrió que le podría regalar el mío a Hotaru en señal de amistad. ¿Qué hay de malo en eso Serena? ¿Acaso tú nunca le has regalado algo a alguna de tus amigas?
— Pues yo creía que mi Darien era tu amigo, —le guiñó un ojo a Hotaru que ya sonreía al verla más tranquila—bueno pero si esa es la razón, te entiendo. Al que no le va a gustar ni cinco es a Darien pero bueno….tu arreglas con él cuando te pregunte. Desde ya me está gustando el regaño que seguramente te va a dar, ¡qué bien!
— ¡Oye!
Se levantó Rini de la cama toda enojada.
— No digas eso que yo no hago enojar tanto a Darien como tú y…
— Perdón que las interrumpa pero Rini, no puedo aceptarlo.
Lo tomó y lo puso en sus manos.
— Pero Hotaru, ¿Por qué no si….?
— Oye si muñeca, —sonrió Serena—yo solo estaba molestando un poco a Rini, nada más. Mi Darien es muy cansón pero es como yo, es muy buena persona y jamás se enojaría si sabe que Rini lo regaló por eso, porque eres su amiga. Tranquila nena, relájate.
— Es que no me entienden, no es por él, es por mí. —Miró a Rini—Si fueron ellos los que hicieron esta copa tan linda y la hicieron especialmente para ti, para ayudarte, deberías conservarla y cuidarla con todo tu corazón, Rini.
— Pero Hotaru, yo quería que tú la tuvieras porque…
— De todos modos gracias. —La miró pero en su mirada solo había oscuridad. Daba miedo verla—Muchas gracias por pensar en mí. Fue muy amable de tu parte.
Hotaru las estaba asustando al mejor estilo de película de terror y mientras eso pasaba y Rini se sentía de la patada porque Hotaru le rechazó el regalo, Serena pensaba….
—"Guau, que mirada tan oscura y profunda. Siento como si me estuviera viendo con rayos x. Hasta pareciera que nos quiere hipnotizar o algo así"
Pero si, luego una necesidad bilógica hizo su aparición. El té que Serena se tomó como si fuera una soda, ya quería salir.
— Eh, esto, discúlpame Hotaru pero, ¿me puedes prestar el baño?
— Sí pero no te lo vayas a llevar eh. —Sonrió y salió a la puerta para señalarle—Al final del pasillo.
—Gracias.
Serena tenía una chichi emergencia y por eso salió casi que corriendo de la habitación. Le sonrió a Hotaru y cuando salió, Hotaru se apoyó en el marco de la puerta porque se sintió muy mal. Fue tanto que hasta terminó de rodillas en el suelo. Cosa que a Rini le asustó por supuesto.
— ¡Hotaru!
— Mis, mis crisis son cada vez más frecuentes. —Decía de rodillas, apretándose el pecho y sin mirarla—Resuena una voz en mi cabeza y, esta mañana, mientras estaba en clases, he estado a punto de desmayarme. Estaba prácticamente inconsciente y siento que ya no puedo más Rini porque….
—Hotaru, Hotaru amiga, ¿qué hago? ¿Cómo te ayudo?
Rini estaba tras ella y estaba desesperada por ayudarla. Estaba a muy poco de ponerse a llorar porque le dolía ver a su amiga así. Pero cuando Hotaru se giró y accidentalmente se prendió del broche que Rini tenía en el pecho (y que era el cristal de plata) se sintió mejor.
Lo cual no se sabía si era algo bueno o malo.
—Hotaru, Hotaru, ¿estás bien?
— Cuando toco tu amuleto me siento mejor, —decía mientras se iba incorporando poco a poco—tengo la sensación de que me devuelve la fuerza.
— ¿Tú crees?
— Sí, tiene más efecto que el mío. —La miró con cara de loca enferma, estilo manicomio— ¿De dónde viene su energía?
— Del cristal de plata.
— ¿El cristal de plata?
Rini contestó con mucha inocencia porque ella no le veía el problema. Puede que muchas de ustedes la odien; que tenga más años que matusalén y que sea insoportable pero ante todo, era de buen corazón. En ella no había una maldad más allá de esconderle la toalla a Serena cuando se metía a bañar, ¡de ahí no pasaba! Por eso cuando Hotaru puso cara de loca enferma, cuando su mirada se oscureció por el miedo, el asombro o lo que sea que le produjo conocer la existencia del cristal de plata, se asustó y se asustó mucho niñas.
Le provocaba era llamar a la policía para que la cuidaran. Estaba cagada de miedo.
— ¿Qué te pasa Hotaru? ¡¿Qué tienes?!
Hotaru al escuchar la voz llena de angustia y miedo de su única amiga en la vida, reacciona. Luego y mientras se tapa la boca con ambas manos y se sienta, piensa.
—"Que extraño, de pronto he querido robarme el amuleto de Rini pero, ¡¿Por qué?! ¿Qué es lo que me pasa? Es como si alguien me lo hubiera ordenado"
Rini se le acercó a Hotaru y cerciorándose de que estuviera bien mientras ella le decía que sí, que ya estaba bien y que la disculpara por haberla preocupado, Kaolinete estaba tras la puerta escuchando. Eso que escuchó no le había gustado para nada.
—"¿El cristal de plata?"
En otra parte y como le pasa a todo metiche, Serena fue descubierta. Andaba de chismosa viendo toda la casa y empezó a relacionar una cosa con la otra. Pensó que la casa de Hotaru estaba convenientemente detrás de Infinito. Que era de ahí donde habían salido los primeros monstruos que las habían atacado y ya se creía Sherlock Holmes mis amores. Estaba viendo lo que no tenía que ver, sacando conjeturas que nadie la había mandado hacer, y eso a un muy papacito pero malvado profesor no le había gustado para nada, esa era su casa, era muy celoso con las personas que la visitaban. Souchi era como muchas otras personas que he conocido en mi vida, era medio ermitaño y grosero.
— ¿Se te ha perdido algo?
— ¡Aaahhhh! –Brincó Serena cuando lo vio— Eh, yo, esto, yo es que… discúlpeme por favor. Creo que me he perdido señor. Busco la habitación de Hotaru.
— Ah… ¿eres amiga de mi hija?—Y claro, como todo pervertido la miró de arriba abajo. Es que si, a Serena siempre le pusieron ropa muy cortica. Entonces no era ni tan del todo su culpa.
— Pues más o menos señor. La verdad yo vine fue a acompañar a mi…
— Ven, es por aquí. —Empezó a caminar por el pasillo y le tomó una mano muy coqueto. Y cuando llegó a la puerta de la habitación de su hija— ¡Hotaru!
— ¿Si papá?
Salió al instante. Hotaru parecía que era como yo cuando mi papá vivía, le tenía miedo, terror…
— Es hora de tu chequeo médico.
Como no había que ser un genio para saber que Souchi muy elegantemente le estaba diciendo a Rini y a Serena que se fueran para su casa porque ya se acercaba la hora de la comida, Serena abrazó a su futura hija con mucho amor y dijo fingiendo risas…
— Bueno… pues siendo así nosotras nos vamos, ¿no Rini?
— Oye no, pero es que…
—Gracias por el té Hotaru y otro día venimos con más tiempo, ¿no Rini?
— Pues sí, ya qué. —La miró mal, luego vio a Hotaru con una sonrisa—Nos vemos después Hotaru.
Rini y Hotaru se despidieron de beso y abrazo. Despidiéndose y saliendo de la casa, Serena le dijo a Rini mientras subían al taxi que había llamado…
— Ay no Rini, tú por aquí sola no vuelves a venir, ese tipo puede ser peligroso. Ahora que me tomó la mano para llevarme hasta la habitación de Hotaru, lo sentí muy frio. Parecía como un robot el muy maldito. ¡Qué miedo me dio cuando me miró como me miró!
Serena se quejaba de la morbosa mirada que le había dado Souchi pero Rini, estaba completamente elevada. Ella estaba absorta en una imagen que había visto porque eso sencillamente no podía ser, ¡era increíble! En el taxi y por la ventana, habría podido jurar que había visto a Plut. Como el carro estaba en movimiento y además había tanta gente, no la había visto bien y optó por pensar que se había equivocado. Hizo lo que hacemos todos cuando nos pasa algo como eso, negamos lo que creemos imposible.
— Oye Rini, ¿qué te pasa? ¿Si me estas escuchando? Te estoy diciendo que es mejor que no vuelvas a la casa de Hotaru porque…
—"No, no puede ser ella, eso es imposible"
Mientras Serena y Rini volvían a su casa, Lita y Mina estaban….
— Guau, pero que bonito mantienes este apartamento mi Lita. ¡Tienes bien amaestrado a tu marido!
— Ay Mina, —respondió sonriente mientras entraban—que cosas dices pero ven, siéntate mientras acomodo a Tellulum.
— Sí, y eso si va a estar bien difícil porque mira.
Reía y señalaba una ventana que daba al balcón.
— ¿Esas son nuevas? Mínimo sí porque la última vez que vine no las vi.
— Sí pero eso es lo que me preocupa. —Fue hasta donde estaban las plantas y las acarició—Las compré hace muy poco y mira, mira lo marchitas que están. Eso es muy raro y aun no entiendo por qué están así.
Después de echarle un poco de agua a sus amadas plantas, volvió hasta la mesa en donde había dejado su nueva adquisición y se percató de algo que no había visto hasta ese momento. Una etiqueta.
— Oye, mira "Las investigaciones que ayudaron a mejorar a Tellulum, fueron realizadas por Telu Teruno. Bióloga e investigadora de Infinito"
— Oye, Lita, eso está muy bien pero, —bostezó y se apoyó sobre ambas manos en la mesa—de repente me dio mucho sueño. ¿Será que tu marido se enoja si viene y me encuentra aquí durmiendo?
— Como primera medida, Andrew aun no es mi marido Mina. Es mi novio y sí, creo que tienes razón, a mí también me dio mucho sueño. Mejor ven y nos hacemos en el sofá a dormir un rato. Es más cómodo que esta mesa.
Lita y Mina se van al sofá y por alguna extraña razón que ninguna entiende, se quedan dormidas casi al instante. Mina ya había empezado a roncar pero Lita, Lita hablaba en medio de sus sueños.
Había algo que la estaba molestando y no la dejaba dormir como quería.
— Que bien huele pero… me cuesta respirar.
— Lita, Lita, Lita mi amor, despierta.
— ¿Ah?—Se removió un poco en el sofá pero sin poder abrir los ojos— ¿Quién me llama? ¿Eres tú osito? ¿Mi príncipe azul?
—Lita, amor, despierta. Mira que harto que si te lo advertí. Tener tantas plantas es difícil. Todas se marchitaron mi reina.
Quien la llamaba era nada más y nada menos que Andrew. Él, había arreglado con su hermana para salir ese día más temprano de la tienda y estaba feliz con la escena que veía, le gustaba verla dormir en esa posición y tan profundamente. Según él se veía muy tierna.
Se hizo a su lado y dándole un dulce beso en la mejilla, al fin consiguió que se despertara.
— Hola osito pero, ¿y eso? ¿Tú que haces aquí tan temprano?
— Es que hablé con Unazuki y…
Pero Mina que se había despertado cuando Andrew había abierto la puerta con sus llaves, dijo muy impresionada….
— Oye Lita amiga, ¡mira! ¡La tal Tellucucum tiene una flor!
— ¡Qué?!— Se levantó de un salto del sofá y casi le pega a Andrew. Luego fue con ella—No, eso no puede ser Mina. Esa planta la acabamos de comprar. Eso es imposible.
Mina, Lita y Andrew fueron hasta la mesa en donde habían puesto la misteriosa planta y se quedaron mirándola. Pero cuando de la tal Tellulum empezó a salir una flor y esta se tornó agresiva, quien tomó la escoba y le dio como a rata fue Andrew. Él, se asustó cuando la flor (que estaba creciendo a un descontrolado ritmo) se fue sobre Lita para atacarla. Le dio y le dio hasta que de la maldita flor no quedó nada.
—Andrew mi amor, ¿estás bien?
— Sí Lita pero por Kami—sama, ¿Qué mierda era eso?—Exclamó después de pasarle la escoba a Mina y luego ir con ella para abrazarla y taparla con sus grandes brazos.
La planta salvaje y maldita le había alcanzado a romper algo de la blusa y se le veía parte de los senos.
— Pero mira no más lo que te hizo, tienes un arañazo aquí. ¿Te duele mi reina?
— No mucho pero lo que sí me duele son mis plantas amor. —Dijo con tristeza mientras miraba al balcón y Andrew le besaba el arañazo que la planta le había hecho. Besaba con mucho amor y preocupación, el golpe que estaba un poco más arriba de su corazón— ¿Qué fue lo que pasó?
— Pues sea lo que sea, qué bueno que Andrew estaba aquí Lita y mejor ve. Ve a cambiarte que yo recojo el cadáver de la maldita esta.
Sonrió Mina que ya estaba con escoba y recogedor en mano.
— Ve y no te tardes. Lo mejor será que vayamos con Luna, Artemis y les digamos a las demás porque esto que pasó no me da buena espina.
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Un rato después y por el buen arte de la ficción, las chicas, Serena y Rini se encontraron en el barrio Infinito; es que como el arco se llama Infinito, pues sí. Hasta el suelo de la serie se llama Infinito mis niñas. Oki, eso fue así.
Serena es bien descuidada y se dio cuenta a medio camino que no tenía un peso para pagar la carrera, ¿alguna vez les has pasado? Pues a mí hasta ahora y gracias a Kami—sama no pero de que esas cosas pasan, pasan. Entonces el taxista se enojó y de pura maldad las dejó tiradas en ese lujoso pero muy peligroso barrio, las dejó botadas en Infinito muy a eso de las siete y media de la noche, ¡que malo! Ese lugar lleno de peligros y este pendejo dejarlas ahí, ¿ah? En fin, por eso estamos como estamos.
Entonces Serena y Rini, (sin un peso, con hambre y algunas como una insoportable peli rosa de mal genio) se quedaron ahí a ver a quién se le acercaban y le pedían que le regalaran una llamada. Serena no quería pero no le quedaba de otra. Sabía el regaño que Darien le iba a dar por descuidada pero no sabía que más hacer. Era preferible aguantarse a Darien alegando media hora que a su papá toda la noche.
Pero algo que vio la distrajo.
— Oye, que raro.
— Concéntrate, Serena tonta. —Le sacó la lengua—Por tu culpa estamos por acá y por si no lo sabias, tengo hambre. Pídele a alguien un celular y llama a Darien. ¡Este lugar me da mucho miedo!
— Eres una grosera de lo peor y en el futuro no voy a ser tan dulce eh.
Se soltó a reír con mucha maldad.
— Te voy a dar tus buenos azotes por grosera pero bueno, eso no era lo que te quería decir. Mira, —señaló un edificio— ¿lo ves? Dice Kaio y Tenou. Como los apellidos de Haruka y Michiru. ¿Será que viven ahí?
— Pues deja de jugar a Nostradamus y vamos. Toquemos ahí y si resulta que viven ahí, que nos dejen llamar a Darien, ¿por favor? Estoy cansada Serena.
— Eso debiste haber pensado antes de…
Y justo cuando se iban a poner a pelear, (como siempre) llegaron las muchachas.
— ¡Serena, Rini!
— ¿Chicas?— Se giró Serena incrédula pero cuando las vio, se le iluminó la vida— ¡Chicas! Ay amigas, que alegría me da verlas pero, ¿qué hacen aquí?
— Vinimos porque vamos para el jardín botánico de Infinito.
Dijo Lita mientras Andrew terminaba de estacionar el carro.
— Tenemos la fuerte sospecha de que nuestros enemigos están escondidos ahí.
— ¡¿Nuestros enemigos?!
Preguntaron las dos a la vez.
— No pues hay que ir a ver pero, ¡oigan! ¡Esperen!
— ¡Serena!
Serena salió a correr porque justo cuando les estaba diciendo a las muchachas que se iba a ir con ellas para Infinito a investigar qué era lo que pasaba, iban entrando al lujoso complejo Haruka y Michiru tomadas de la mano. Eso era una pendejada porque todas sabemos que terminan siendo las mejores amigas de la vida pero aquí pues sí, tanto Haruka como Michiru entran corriendo al edificio para evitar hablar con Serena.
Aun no estaban listas para darle explicaciones.
— ¡¿Por qué nos evitan?! ¡¿Por qué huyen de nosotras?! ¡¿Qué es lo que pasa?!
Serena no alcanzó a llegar antes de que cerraran la puerta pero sí vio a qué apartamento entraron. (Además no era difícil porque había letreros de sus apellidos por todas partes, que discreción pero en fin…) La pobre Serena estaba sin consuelo porque ya saben, ella es como yo o como muchas de ustedes, es muy sensible y de buen corazón.
Con la mano hecha un puño y la frente recostada en la puerta, les hablaba. Les preguntaba por qué era que hacían todo lo que hacían.
— ¿Por qué? ¿Por qué no podemos luchar juntos? Pertenecemos al mismo bando. Ambos luchamos contra las death busters entonces, ¿Por qué? ¡¿Por qué no me contestan?!
— Serena… —Dijo Lita cuando llegó con todas.
— No más de esta mierda Serena, vámonos de aquí.
— Pero Mina, yo….
— Nuestra prioridad en este momento es detener a nuestros enemigos.
— Tiene razón Serena, vámonos. —Dijo Amy amablemente.
— Está bien chicas, vámonos.
Serena se sentía muy mal porque pues ustedes ya saben, por eso Darien la ama y por eso todas la quisimos y la queremos, porque es una mujer con un gran, gran corazón. Ella creía fervientemente que Haruka y Michiru no eran malvadas y obvio, no estaba equivocada pero las cosas aún estaban muy confusas. Aun había muchas cosas que debían pasar para que pudieran llegar a ser lo que llegaron a ser, grandes compañeras de batalla y amigas inseparables.
Aburrida y muy triste, salió del edificio mientras las muchachas no dejaban de echarle leña al fuego. Como Mina por ejemplo.
— Aquí siempre hace mucho viento. Cada que paso por aquí siento una especie de corriente de eléctrica.
Y cuando llegaron al jardín botánico de Infinito, le tocó el turno de ser sensitiva a Rei.
— Muchachas, tienen razón. Noto la presencia de un espíritu maligno más poderoso que el de la última vez.
Sin decir más, se miraron y con la mirada se dieron a entender todo. Sabían que debían entrar pero al menos unas como Lita debían hacer algo primero.
— No, yo no te puedo dejar entrar sola ahí para que otra planta hentai de esas te…
— Tranquilo osito, voy a estar bien. —Le dijo al oído cuando lo abrazó— Vete para el apartamento y espérame. Vete que sí sé que estas aquí me preocupo de más y no puedo….
— Te espero en el auto.
— Pero Andrew…
—Es mi última palabra señorita. Ve y patéales el culo rápido para que nos podamos ir a dormir, estoy cansado y tengo sueño mi reina. No tardes por favor y si en media hora no has salido, entraré a buscarte.
Como Andrew es como muchos hombres, voluntarioso y terco como él solo, le dio un beso y luego fue al carro a esperarla. Rezaba porque no se demorara; pero no porque se muriera de ganas por ir a dormir, no por eso. Era porque no se sabía por qué pero estaba más caliente que nunca. La deseaba y pensaba en ella las veinticuatro horas del día. Estaba enfermo por ir a su casa y hacerle una nueva maldad.
Pero cambiando de tema y ya cuando entraron al jardín botánico….
— ¡¿Pero qué es esta mierda?! ¡Parece una selva!
— ¡Miren chicas!—Dijo Rei igual de aterrada a las demás— ¡Hay gente tirada en el suelo y también hay flores rosas por todas partes!
— ¡Bienvenidas cretinas!
Dijo muy alegre una aguda y chillona voz.
— ¡No tengo fuerzas! ¡¿Qué me pasa?!
—Es el efecto de la sustancia que desprende mi Tellulum, pendeja. —Reía— ¡Al fin me llegó energía de primera!
— ¡¿Quién demonios eres estúpida?!
— Eres una grosera muy impertinente maldita perra pero te lo diré, espera un momento por favor. Es que estoy muy feliz de poder tenerlas aquí justo como quería y necesitaba—Reía Telu mientras Lita la miraba con ira— Es una fortuna que ustedes, malditas idiotas, sean tan estúpidas. Son tan imbéciles que solitas se metieron a la boca del lobo. ¡Que idiotas!
— ¡Al grano perra, resume!
Le gritó Serena que le costaba mucho respirar.
— OK, OK, que genio. Lo que las está atacando y muy pronto las matara, es mi Tellulum. Tellulum es una parte de mi cuerpo y sus hermosas flores nacen gracias a toda la energía que absorben de ustedes, inútiles humanos de mierda.
— ¡¿Qué?!—Preguntó Rei que casi no podía ver.
— Ay no, que pereza con ustedes. ¿No se supone que van a la universidad? Vaya, parece que solo van a calentar puesto... OK, esto es así, brutas. Le voy a regalar mis flores repletas de almas a mi señor y gracias a eso, ¡me van a ascender! –Sonrió alegremente— Cuando mi señor reciba toda esta energía, se va a poner tan contento que me va a promover a mago; así como hizo con la señora Kaolinete. ¡Qué bien!
En otro lado las cosas no se ponían para nada mejor.
Mientras las chicas eran insultadas y atacadas por la desgraciada de Telu, Setsuna estaba desmayada en su laboratorio de física, es que si hay gente bruta. Uno de los estudiantes dijo: "Hay que darle algo de vida al salón, traigamos una planta con una linda flor" y ¡pam! La embarró. Esa planta era muy poderosa y por eso la pobre Setsuna estaba en el piso y eso, esa energía que estaba perdiendo gracias a esa porquería de flor, alertó a dos bellas mujeres que hmmm, ¿será que lo puedo decir? Ah sí, ya que carajos, please no me denuncien, es solo una insinuación.
La debilidad de Setsuna alertó a una enamorada pareja que estaba muy ocupada en su lujoso apartamento, más específicamente en la cama…
—Haruka, ah Haruka….
— Mi sirena, eres tan hermosa, tan especial, tan bella, tan mía….
Haruka y Michiru estaban a punto de hacer lo que ya sabemos pero como la página no me deja y además pues nunca falta el pato que llega a dañar la diversión, no se puede. La imagen de Setsuna (que era borrosa en las mentes de Haruka y Michiru) las hizo detenerse, en el acto. (¿Lo notaron? Me quedó en doble sentido y ni siquiera era mi intención. ¡Sugoi!)
— ¿También lo sentiste, verdad mi Haru?
— Sí, si mi sirena pero, ¿Quién es?
— No sé pero ese alguien está sufriendo. Es alguien que está sufriendo mucho y si sentimos esto, es porque debe ser muy cercano a nosotras.
— Vámonos. —Dijo Haruka ya frente al espejo mientras empezaba a ponerse la ropa. Luego se sentó y mientras se ponía las botas… —Vístete mi sirena y vámonos. Presiento que es alguien de nuestro planeta. Esto es grave.
Pero mientras Haruka y Michiru iban para allá, Setsuna estaba…
— Me…ahogo. No puedo levantarme, socorro…
Decía mientras intentaba alcanzar la flor y tirarla lejos.
— ¿Acaso voy a morirme? ¡No puedo morirme! No, no he resucitado para esta mierda. ¡Levántate Setsuna!
Justo cuando el símbolo de su planeta brillo en la frente, Haruka y Michiru llegaron. Llegaron justo a tiempo para transformarse con ella y gracias a esa explosión de energía (que por supuesto Darien sintió porque él era el gobernante de ese planeta, cualquier chisme le pueden preguntar a él, se da cuenta de todo) Serena y las demás pudieron liberarse. Momento que aprovecharon para transformarse.
Y cuando lo hicieron….
— ¡¿Qué?! ¡¿Pero cómo carajos se liberaron?!
— Somos amigas de la escritora y ya, no necesitas saber más, idiota. —Dijo Serena riendo con las demás—Bueno pero ahora sí, contestada tu pregunta, perra… ¡somos las sailor scouts que luchan por el amor y la justicia! ¡Soy sailor moon y te vamos a patear el culo en el nombre de la luna! ¡Prepárate estúpida!
— Yo no puedo decir groserías pero igual… —dijo Rini a su lado— ¡Soy sailor Chibi moon y si, te vamos a dar tu merecido por mala!
— ¿Creen que me dan miedo porque se pusieron sus trajecitos de payasas? ¡Ja! ¡No me hagan reír!
Sí, se soltó a reír.
— Ya estaba preparada para enfrentarlas, perras… y yo, Telu del nivel 404 de las death busters, ¡voy a robarme toda su energía para dársela a mi señor, ya lo verán!
— Vamos a ver qué tan cierto es eso. —Saltó Lita y mientras caía dijo— ¡Trueno de Júpiter…! ¡Resuena!
— ¡Las voy a despedazar y luego a convertir en abono! ¡Veneno de las death busters…! ¡Ataca!
Lita estaba sirviendo de distracción para que Serena usara su técnica de curación lunar pero cuando la uso, pasó algo que ni Tuxedo Mask, ni Andrew, (que habían acabado de entrar) ni nadie esperaba. No funcionó.
— ¿Qué era lo que me ibas a patear, perra? ¡Ja! ¡No me puedes hacer daño porque mis flores absorbieron toda tu energía y ahora soy más fuerte! ¡Un ataque con energía no me hace nada!
— ¿Ah sí?—Dijo Lita y en un instante estuvo tras ella—Pues vamos a ver si de uno físico si te paras, perra.
— ¡Aaahhhhh! ¡Duele!
Mientras Darien iba con Serena y trataba de hacer lo que siempre hace este papacito hermoso, darle ánimo y todo su amor, Rini juntaba las manos y pedía que…
— ¡Hey! ¿Cómo está eso de que papacito hermoso ah? ¿No que ya lo habías superado?
— Ah, hola Serena. Pero oye, relájate que tú sabes que eso es pasado, pasado nena. Lo que pasa es que yo amo a mi novio y todo eso pero Darien, es Darien y está muy bueno. Bueno pero a todas estas, ¿tú que haces aquí? ¿No que te ibas con tu marido de viaje?
Luego entró mi novio como siempre, muy sonriente.
— Pues como te parece que no mi reina porque, ¿qué crees? Problemas. Ven para acá y deja esa edición para después porque Chiba está en la sala y esta que no lo calienta ni el sol. Con permiso hermosas y deliciosas lectoras pero…
— ¡Fye! Eres un coqueto mi amor.
— Y a ti bien que te gusta. Permiso señoritas, ahora se las devuelvo.
Ok, pero, ¿yo en que iba antes de que Serena y Fye entraran al estudio? Ah sí, en lo de Rini rogando para que le dieran un arma y por fin sirviera para algo más que para joder a Serena (risa). Les pido una disculpa pero es que aquí en fanfic el libro ya se publicó y vino Darien con Serena hace como una hora a reclamarme por eso. Dijo que sus fans se volvieron locas por las escenas lemon que escribí de él con Serena y bueno, para resumirles, lo están acosando tanto que le tocó contratar guarda espaladas, ¡pobrecito! Vino a decirme que lo sacara de ese problema que porque por mi culpa, Goku y Vegeta lo estaban arruinando, ¿yo que culpa tengo de que cobren tan caro un servicio de escoltas privado? ¿Ah? Pero bueno, le dije que yo mañana que vaya a: "lo más leído en fanfic" algo haría para calmar a su horda de fans. Eso no va a estar fácil pero como sea… Volviendo con el capítulo y aprovechando que mi neko quedó agotado y va a dormir, yo le pongo unas hmmm, ¿Cuánto? ¿Unas tres horas? Sí, es lo más seguro, se esforzó mucho y quedó muy cansado, les voy a contar que más pasó con todas nuestras princesas.
Entonces sí, Lita le dio un puño durísimo en la espalda a la perra esa de Telu y eso a cualquiera que lo hubiera visto (como le pasó a las muchachas y a Darien) le hubiera dado algo de vértigo pero a Andrew, no. Como les decía hace ratico él tenía una calentura por ella que no se calmaba con nada y verla pelear, ver cómo le daba golpes a Telu, era para él algo muy excitante.
Muy emocionante.
— ¡Quítateme de encima, perra!
— ¡Eso es por burlarte de mi amiga y esto es por meterte con mis plantas, perra!—Le dio un puño en la cara mientras estaba sentada sobre ella con las rodillas apoyadas sobre su pecho.
Lita le estaba dando en la madre a Telu pero cuando Rini elevó su luna pelota y pidió, rogó la ayuda de su mamá para que le diera algo de fuerza, nuestra fuerte guerrera se desconcentró y recibió un puño en la cara; seguido de una patada en el pecho que claro, la mandó lejos.
— ¡Lita!
Todas corrieron a tratar de ayudarla pero quien estaba más cerca era Andrew. Él fue con ella pero hmmmm, eso no salió bien. Resulta que como Andrew esta tan bueno, le gustó a Telu. Grave, grave error.
— Guau pero, ¿y tú quién eres bombón?
— ¡¿Es en serio?!—Exclamó Lita roja de la ira mientras Andrew le ayudaba a mantenerse de pie.
— Sailor Júpiter por favor, tranquila. No le hagas caso porque…
Al igual que lo hizo Andrew, los demás también se soltaron a reír pero oh no, lo que pasó después si no fue de risa. No se sabe de dónde sacó fuerza Lita pero corriendo y alistando una patada, se la ajustó en todo el estómago a la muy zorra de Telu. ¡Qué bien! La patada fue tan fuerte que eso si no fue de risa. La mandó como tres metros lejos y la estampó contra una puerta de vidrios que claro, al recibirla se incrustaron en su espalda y empezó a botar como una especie de baba blanca. Qué asco, como para que se hagan a una idea parecía semen. Era asqueroso.
— ¡A ver, a ver perra maldita resbalosa de mierda, ni se te ocurra volver a mi mirar a MI novio! ¡¿Entendiste?!
A todos les dio pesar de Telu porque pues era mala y todo pero esto no es gore, no era para tanto. Por eso entre todos fueron para detenerla y mientras Andrew logró levantarla en brazos y cargarla como si fuera un costal de papas, pensaba con mucha gracia….
—"Es mejor que te alejes de mí Reika y harto. Mi "osita" enojada y con esa pluma de transformación, es un verdadero peligro"
OK, luego de sacar a Lita de ahí y cuando Telu estuvo lista, siguió el combate; combate que no duró mucho porque pues sí, a Rini le pueden poner a Hulk como ayudante e igual seguiría siendo la misma inútil. ¡No sirve sino para joder como diría mi mamá!
Con una nueva arma y muy contenta la mocosa esta, se dispuso a luchar.
— ¡Dulce corazón rosa, ataca!
Rini toma en ambas manos el pequeño cetro de juguete que le manda su mami desde el siglo 30 pero, ¿qué creen? ¡Ni mierda! Pues claro, como era el juguete y no el de verdad pues no funcionó y la tontica está, estaba en serios problemas. Como será que Darien (papacito rico) que estaba vestido de Tuxedo Mask, se preocupó y de qué manera. Le provocaba era salir corriendo para salvarla pero no podía, estaba muy lejos y cuidando a Serena. Sin saber qué hacer y creyendo su descendencia extinta, llegó la de siempre a salvar a ese pequeña cretina que es Rini y que muchas de ustedes (aclaro, no todas) detestan más que lo que yo odio una historia sin lemon.
— ¡Sailor Chibi moon, cuidado!
— Grito…. mortal.
Claro, al oír ese singular ataque y ver esas hermosas curvas adornadas por una mini falda, casi se mueren. Andrew era el único que estaba inocente de todo porque no la conocía pero los demás, estaban como la estúpida de Rini que no sirve para nada. Estaban de una sola pieza viendo como Setsuna acababa con la perra de Telu y sus estúpidas flores.
— Esa voz, ese ataque, ¡no puede ser! ¡Sailor Plut!
Y como esto es un manga y no se pueden quedar sin hacer alguna estupidez, eso hicieron. Todos gritaron como unos imbéciles, (menos Andrew) lo obvio.
— ¡Sailor Plut!
Con sailor Plut a la cabeza de las sailor scouts más maduras y preciosas de todo el manga, ¡se acabó el capítulo! Muchas gracias mis bellas princesas por la lectura y las espero en el siguiente para que hagamos más maldades con todos ellos, ¿quieren? Oh pero por Kami—sama, ¡no se atrevan a negarlo porque sé que así es! Besos y abrazos mis amores, nos leemos en la próxima troleada que les hare. Seguro que sí.
