Jueves, 05 de marzo de 2015.(Fecha en la que escribí este capi)
Súper Sailor moon
Hola de nuevo mis niñas y como se pueden dar cuenta por la fecha, me demore una eternidad en adaptar el capítulo anterior, ¡durísimo! Lo que pasó en esa semana es que me tomé dos días para escribir unos shots que me pidieron unas amigas de: fanfic, sección Inuyasha, y bueno, a eso también hay que sumarle que cuando tengo demasiada gente rondando por el computador, no puedo escribir por lo que ya saben, aun es un secreto para mi familia que soy escritora de fics y mucho más que escribo deliciosas cochinadas con nuestros personajes favoritos. Que troleo todo lo que me da la gana a los divertidos personajes de sailor moon.
Muchas gracias y les doy la bienvenida a un nuevo capítulo. Es con mucho amor para ustedes y para mí también claro. Besos y abrazos. Gracias por leer y comentar.
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Cuando nació el santo grial y empezó a brillar de esa forma tan rara, Rini y Darien se asustaron. Ellos se alejaron pero Serena, que al parecer era su heredera, lo sostenía casi que telepáticamente con sus manos. Serena sostenía el santo grial con ambas manos y con los ojos cerrados mientras todos la veían aterrados, (sobre todo el papacito de Darien) empezó a hablar.
— Unamos…nuestras fuerzas…
— ¿El santo grial está brillando?—Dijo Darien que no le podía quitar la mirada ni a Serena ni al santo grial. Estaba muy azarado, no sabía qué hacer.
— ¡¿Estás bien Sailor moon?!
Gritó Rini asustada y con ambas manos en las mejillas.
— ¡Sailor moon!
Pero Serena que estaba como poseída por el santo grial, solo dijo muy demandantemente…
— ¡Vengan conmigo!
— ¡¿Sailor moon?!
Empezaron a reaccionar las poseídas que como que ya no estaban poseídas, ¡qué alivio!
— Nosotras, las sailor scouts que luchamos por el amor y la justicia, tenemos que unir nuestras fuerzas. ¡Tenemos que luchar juntas!
Cuando Serena habló y tuvo completo dominio del santo grial, algo más extraño que todo lo que había pasado hasta ese momento pasó. De los talismanes de Haruka, Michiru y Setsuna, salió una especie de energía mística que resonando en armonía, luego se introdujo a la copa. Formándose un poderoso liquido con la energía de los tres talismanes y la de las chicas, Serena finalmente levantó la copa y luego la bebió. Bebiéndola y después pidiendo la ayuda de un poder supremo, eso sucedió, se transformó en otro tipo de guerrera. Como para que me entiendan, digi evolucionó mis niñas (risa) No pero en serio, fue aquí en donde Serena se convirtió, gracias al poder de los tres talismanes y del santo grial, en la legendaria sailor scout que Rini conocía porque sus papás (los del siglo 30) le hablaron mucho de ella.
Sailor moon se convirtió en nada más y nada menos que en: "Súper sailor moon" Perdónenme la expresión pero es como diríamos aquí en mi país, ¡que chimba! Esa transformación y lo bonito de su traje, tenían embobado a un muy comestible y delicioso caballero. No podía dejar de verle las piernas; resulta que esta faldita de colores era incluso mucho más pequeña que la anterior.
Pero no muy lejos del pervertido de; eh digo, no muy lejos de Tuxedo Mask que no podía dejar de verla con asombro y algo de deseo, Mina y las demás miraron sus broches y todas cambiaron a unos con un lindo corazón que no dejaba de brillar. Todas estaban muy sorprendidas y no creían lo que veían pero quien tomó la palabra fue Mina.
— ¿Nuestros broches se han transformado en un corazón? ¿Por qué?
— ¿Sailor moon?
Decían todas mientras ella iba cayendo al suelo después de su mágica transformación.
— No, no es ella. ¡Esa es súper sailor moon!—Gritó Rini cuando al fin la vio bien.
Como les decía no hace mucho, Rini supo de quién se trataba porque su mamá, pero sobre todo su papá, el por siempre y muy delicioso papacito rico del rey Endimión, le había contado que súper sailor moon era genial. Mejor dicho y en otras palabras, era kawaii.
Rini tuvo una especie de flashback pero como lo que a nosotras nos interesa no es ella y sus pendejadas de niña que supuestamente es inocente y buena pero que va, es más cansona que mi hija cuando tiene hambre, pasamos a otra parte del capítulo mis amores.
A una mejor y más importante.
— ¡¿Súper sailor moon?!
Todas las muchachas preguntaron lo obvio pero mientras ellas la veían y no salían de su asombro, la perra de Ciprine y sobre todo Kaolinete, veían la escena no solo con asombro, también con mucha preocupación y enojo.
— ¡¿Qué?! ¡¿Ha vuelto a incrementar su poder?!
— ¿Y ahora qué pasó Kaori?—Dijo esa belleza del profesor Tomoe que intentaba trabajar— ¿No habíamos quedado que te ibas a encargar de ellas?
— Pues sí mi amor pero como me tenía que ir a arreglar las uñas porque no me pudieron cambiar la cita para otro día, mandé a la tonta de Ciprine y, ¡mira! ¡Es que no sirven es para nada!
—En eso tienes razón pero mira, —dejó lo que estaba haciendo y se acercó más hasta el espejo acuático—que energía tan poderosa.
— Sí, ¡no lo puedo creer! ¿Cómo es posible que este como si nada si está en el corazón de esa poderosa energía? ¡¿Cómo lo hace?! ¡¿De dónde saca esa energía?!
No muy lejos de ellos mientras Souchi trataba de calmar a su mujer como mejor sabia, siendo bien hentai, Hotaru decía mientras se sostenía la cabeza…
— ¡Me duele la cabeza, me va a estallar! ¡Tengo nauseas, es como si algo quisiera liberarse de mi cuerpo! ¡No, no, no, detente! ¡Sea lo que sea no te liberes!
Eh, pero que pendejada, ¡a todos les dio por hablar! (risa) Mientras la pobre Hotaru ya no podía más, el imbécil de Pharaon 90 decía en su jaula muy contento…
— ¡Que increíble torbellino de luces! ¡Qué aura tan asombrosa! ¡Desde aquí puedo ver como atraviesa es cielo esa maravillosa energía!
Empezó a reírse como un demente y si mis amores, si lo malos no se ríen mientras hablan pendejadas, como que no son felices.
—Esa energía es…. ¡un millón de veces más poderosa que la del cristal Tyoron! Veo una infinidad de estrellas, ¿de dónde saca esa energía? ¡¿De dónde saca ese poder de resurrección?!
Y de alguna manera que no entiendo, Hotaru pone cara de loca y empieza a hablar con el bobo de Pharaon 90.
— Fácil, es el poder del cristal de plata, Pharaon 90.
Volviendo con Serena y su muy lindo y nuevo cetro lunar….
— ¡Ahora si te vas a ir al infierno, pendeja! ¡Ya nada me detendrá!
— ¡No, no, no, espera sailor moon! ¡Hablemos que hablando es como la gente…!
— ¡Espiral lunar del corazón….! ¡Ataca!
— ¡Aaahhhhhh maldita perra….! ¡Pero en el infierno nos vemos, eso te lo juro!
Serena usó su nueva técnica y con esa poderosa energía, acabó con la infeliz de Ciprine; cosa que a Kaolinete la puso de muy mal genio claro.
— ¡Esa maldita de sailor moon me hace la vida imposible! ¡Acaba de eliminar a Ciprine y a Puchirori, dos de mis mejores sirvientes!
— Tranquila mi amor que, ¿Quién se iba a imaginar que esto iba a estar tan difícil ah?—Dijo Souchi mientras le apretaba una nalga a Kaolinete que estaba que no la calentaba ni él. Imagínense como seria pues la ira que tenía—Se suponía que solo estábamos analizando el terreno y que con la ayuda de nuestros demonix, eliminaríamos a los intrusos con facilidad.
— ¡Esa maldita perra Souchi! ¡Ya verás que me las pagara! ¡Se va arrepentir de haberme hecho enojar! ¡Te lo juro!
Luego pensó mientras Hotaru entraba a donde ellos estaban…
— ¡Nadie va a impedir que me convierta en la mano derecha de Pharaon 90!
— Ay Kaori, eres más estúpida de lo que creía. —Rio Hotaru que sostenía el amuletico ese pirata que le regaló el papá—Tú, pobre idiota, ¿la mano derecha de Pharaon 90? Que risa me da, ¡Ja, ni lo sueñes! No me hagas reír por favor.
— ¡Esta maldita mocosa de….!
— ¡Aaahhhh! ¡Aaahhh me duele, me duele!—Cayó Hotaru al suelo mientras se sostenía la cabeza.
Y mientras el hentai y caliente de Souchi iba a ver qué era lo que le había pasado a la emo de su hija; mientras su mujer alegaba y le decía que tenía una hija muy grosera, Serena y los demás por fin estaban descansando. Habían tenido una batalla muy larga y pesada.
— ¡Súper sailor moon!
— ¿Ah?—Preguntó Serena en ese lindo vestido si, con cara de what the fuck? Mientras Rini, Darien y los demás corrían hacia donde ella estaba— ¿Súper sailor moon? ¿Cómo así? ¿Y mi otra transformación? ¿Qué me pasó?
Serena no entendía nada de lo que le había pasado ni porque estaba vestida de esa manera pero su confusión la dejo rápidamente a un lado. Estaba tan feliz de ver a sus amores bien y mucho más ver que sus amigas habían vuelto a la normalidad, que abrió sus brazos de par en par para recibir con todo su amor a las personas que más amaba en su vida y lo que era su razón para luchar, estudiar (aunque eso no era lo suyo) y seguir viviendo. Abrazó con todas sus fuerzas a los dos grandes amores de su vida y a sus amigas.
Pero claro, no todo podía ser bonito, no, no, nada que ver. Luego empezaron las preguntas porque pues eso que había pasado con Serena no era algo que pasara todos los días. A fuerza tenían que hablar de eso.
— Solo veo una posible explicación.
Dijo Serena al centro de todas esas mujeres que sí, son muy bellas.
—El santo grial me dio toda la energía de ustedes muchachas. La tomó y después de concentrarla, me la otorgó.
— ¡¿Ese es el poder del santo grial?!
Gritaron las tres legendarias sailor scouts porque aunque ellas creían que se las sabían todas pues no, el chisme no lo tenía completo y por eso estaban confundidas. Les faltaba información.
— No pero, ¿Cómo? ¿Eso quiere decir que mi talismán también te ha brindado su energía, súper sailor moon? No, que alguien me explique porque por más que le doy vueltas no entiendo.
— Mi Haru, —dijo con dulzura Michiru mientras sostenía en el espejo en sus talentosas manos—los talismanes han actuado en armonía.
— No pero Michiru, ¡eso sí que no lo sabía!
Exclamó muy alegre Setsuna igual que Michiru sin dejar de ver su talismán.
— ¡No sabía que nuestros talismanes tuvieran ese poder!
— No, no, no, repito, no es posible. —Decía Haruka inquieta—Se supone que nuestros talismanes son la llave para liberar a…
— No sé de qué estés hablando Haruka pero lo único que sí sé y recuerdo con claridad, es que rogué, rogué mucho para que se unieran nuestras fuerzas. No soportaba verlas pelearse entre sí.
— Sea como sea cabeza de bombón, mira, —señaló su pecho y el de sus compañeras—nuestros broches también han cambiado, ¿Por qué? ¿Podrías explicárnoslo?
— La verdad no lo sé Haruka pero lo que si me alegra es que por fin estemos…
— Perdóname súper sailor moon pero yo puedo contestar esa pregunta. —Dijo la tonta de Rini que miraba por primera vez con mucho respeto a su futura mamá, ¡ya era hora!—Es sencillo sailor Uranus. La unión de los tres talismanes, ha despertado a súper sailor moon y al santo grial, mi mamá y papá me contaron la historia.
— Bueno pero no hablemos más de eso por ahora.
Sonrió Serena y dio un paso al frente para acercarse a sus nuevas amigas y las demás también claro.
— Al fin estamos reunidas y chicas, estaba segura de que este día llegaría porque nosotras las sailor scouts, ¡somos una familia!
— ¿Una familia?
Preguntaron las tres al mismo tiempo confundidas.
— Sí, eso somos todas. —Abrazó a sus amigas—Somos una familia y desde ya les damos la bienvenida, ¿no chicas?
— ¡Sí!
Hubo un silencio incomodo porque por más que las chicas, Darien, Rini y la misma Serena les estuvieran ofreciendo su amistad y amabilidad, ellas seguían resistiéndose. Pero eso tenía una razón. Razón que Michiru rápidamente explicó.
— Súper sailor moon, princesa, no pongas esa cara porque todo tiene una razón.
— ¿Sí? ¿Cuál? Explícame sailor Neptune porque es que de verdad no entiendo su hostilidad. ¿Cuál es su bendito problema?
— Teníamos órdenes de mantenernos alejadas de ustedes pero pese a nuestra resistencia, los talismanes han actuado por sí mismos y te han brindado su poder.
— Entiendo a dónde quieres llegar sailor Neptune, —dijo Setsuna—los talismanes nos aconsejan que le digamos la verdad a súper sailor moon.
— ¿Verdad? ¿Cuál verdad?
— Tranquila cabeza de bombón, todo a su tiempo. —Le sonrió Haruka mientras abrazaba por la cintura a su compañera, a Michiru—Tal parece que no podemos seguir guardando secretos y tienes razón, somos sailor scouts y debemos apoyarnos entre nosotras, es lo mejor.
Pero para quitarle algo de seriedad y drama a este capítulo, Serena, como casi siempre, salió con una de sus divertidas ocurrencias. Ella les sonrió y ya más tranquila por verlas a ellas relajadas y más abiertas, hizo cara de tragedia cuando vio todos esos vidrios regados y el apartamento de Haruka vuelto una mierda. Hasta ese momento no había tenido tiempo de detallar nada y por eso, se hizo paso entre todas sus amigas y se acercó para poder ver más de cerca.
— Ay no sailor Uranus, ¡mira no más como te quedó el apartamento! No, esa perra de Ciprine si jodió hasta que se cansó, ¡tan solo mira como lo dejó! Rompió todos los cristales de las ventanas.
— Sí, ya me imagino la factura preciosa. —Sonrió y le guiño un ojo—Todo este arreglo me va a salir por un ojo de la cara; y eso que ya de por si pago mucho de alquiler, ¿no mi sirena? Yo creo que mejor empacamos y nos vamos a vivir a otra parte. Así me podría salir más báratro.
— Sí, mil dólares de alquiler al mes es mucho mi Haru. Yo te lo dije pero como tú no haces caso…
— ¡¿Mil dólares?!—Hizo cara de anime impresionada Serena, casi se le salen los ojos— ¿De dónde sacas tanto dinero Haruka?
— Oye si Haruka, —rio Lita y si, estaba tan impresionada como Serena mientras los demás reían y Darien regañaba a Serena por ser tan indiscreta— ¿tú cómo haces ah? Con mi osito pagamos trescientos y eso ya es mucho, ¿es que eres millonaria o qué?
— Yo no tengo problemas de dinero encanto.
Le sonrió como era Haruka, muy coqueta mientras Michiru hacia caras. Ahora al parecer la indiscreta era ella.
— Mis padres me dejaron una muy buena herencia y la he invertido bien; además, está el hecho de que Michiru es una artista de fama internacional y yo soy piloto de carreras. El dinero es lo de menos dulzura.
Todos rieron y ese momento sirvió para des tensionarlos a todos pero cuando Darien por fin terminó de regañar a Serena, Michiru aprovechó y le habló.
— Súper sailor moon, princesa…
— Sí, dime Michiru, ¿Qué quieres decirme?
— Es que me parece importante que sepas algo. —Cerró los ojos y empezó a recordar—Desde que tengo memoria, eso que pasó hoy con las talismanes solo ha pasado una vez. Que los talismanes hayan actuado en armonía era algo que hacía mucho tiempo no pasaba. No sé si lo recuerdes pero eso pasó el día que murió el milenio de plata.
— ¡¿Qué?!
Respondió Serena asustada porque en cuanto Michiru lo dijo unas imágenes muy borrosas del pasado se hicieron presentes en su cabeza.
— En aquel momento, no podíamos abandonar nuestros puestos.
— Tan solo podíamos…. —dijo Haruka nostálgica.
—…rezar a distancia.
Completó la oración Setsuna que se había puesto como ellas dos, muy seria al recordarlo.
— Tuvimos que escuchar desde nuestros puestos los estruendos de esa batalla. Tuvimos que quedarnos ahí sin poder hacer nada mientras nuestro amado milenio de plata era destruido.
— No, no más por favor. —Decía Serena mientras Darien se le acercaba. Ya había empezado a llorar y se veía muy mal—No me recuerden esta historia porque me duele, me parte el corazón.
— Mi princesa, mi amor, —la abrazó Darien y abrazándola con todo su amor, no dejaba de acariciarle el cabello—tranquila. Eso fue hace mucho tiempo y…
— En aquel momento, nuestros tres talismanes, las armas más peligrosas pertenecientes a otro sistema solar, actuaron por si solos y se unieron en una perfecta armonía.
— Sí, lo recuerdo bien sailor Plut, —dijo Haruka mientras no podía dejar de mirarla y de recordar aquel día en su cabeza—nos unimos para que la potente luz de nuestros talismanes, la llamara. Aquella poderosa luz llamó desde el planeta Saturno a la que no debía ser despertada. Despertó a la última de las sailor scouts y una de las más poderosas.
— No, no, no, para tu tren, ¿Cómo?
Fue Mina mientras Serena ya había empezado a temblar de miedo entre los brazos de su amado caballero.
— ¿Cómo está eso de que esa luz de sus talismanes despertó a la última de las sailor scout y de repeso a las más poderosa?
— Sí, mi Haru no miente sailor Venus. —Dijo Michiru y se le veía el susto a kilómetros—Se llama sailor Saturn y es la sailor scout del silencio. Está protegida por Saturno, el planeta de la destrucción.
— Y cuando eso pasó, entendimos que era el fin.
Dijo Setsuna igual de aburrida a las demás.
— La espada del silencio, la que solo sailor Saturn podía dominar, luchó por nosotros. Fue entonces cuando fuimos con ella y tuvimos que presenciar la muerte del milenio de plata sin que pudiéramos hacer nada. Tienes razón princesa, el recuerdo es desgarrador.
Una larga pausa se hizo presente porque todo eso de lo que estaban hablando, pues era muy serio, ya no era momento de risas.
