Súper sailor moon, segunda parte

Serena se asustó y de verdad estaba muy preocupada pero como gracias al amor y la fuerza que le transmitían el amor de su vida y sus amigas ella siempre se animaba, se separó del oloroso y muy delicioso pecho de su amado Tuxedo Mask para ir con ellas y decirles con una mirada llena de un valor que no tenía….

— ¿Sailor Saturn? ¿No es la guía de la muerte que aparece en el momento de la destrucción?

— La unión de los tres talismanes actúa como una llave para despertar a sailor Saturn, princesa. —Dijo Michiru y si, como un viento sopló con mucha fuerza le revolcó un poco el cabello y si, hasta entiendo porque es que Haruka le dice sirena, es hermosa—Nosotras somos las responsables de cuidar esa llave.

— Pero, ¿Cómo? ¿Entonces eso qué quiere decir?

— Fácil cabeza de bombón, estamos en problemas. Cuando nos reunimos, los tres talismanes la liberan automáticamente y la orden era precisamente esa, no liberarla.

— ¡Ay no! ¡¿Qué?!

—"No junten los tres talismanes porque la liberación de sailor Saturn, marcara el fin del mundo"—Dijo Setsuna y después tragó grueso. Se veía que el rollo con Hotaru era como bien delicado mis amores—Esa era nuestra orden exacta. Sailor Uranus tiene razón, estamos en serios problemas.

Ya despejada todas las dudas, los que se la pasaron soñando con eso tenían que decir algo.

— ¿Así que esa es la historia de los dichosos talismanes?

— No, pero espera sailor Mars, aún hay algo que no me queda claro. —Dijo ese por siempre papacito rico de Tuxedo Mask mientras miraba a las muchachas—Es que no entiendo, ¿Por qué había alguien es mis sueños que me decía que los juntara? ¿De quién se trata? ¿Por qué le interesaba juntarlos?

— Eso aún no lo sabemos pero ninguna de nosotras contaba con que esto pasara.

Dijo Haruka si, muy seria.

— Nuestros planetas estaban muy lejos el uno del otro, no teníamos por qué encontrarnos. Pero al resucitar en la tierra, las tres a la vez, ya ven. Los talismanes se han atraído entre sí.

— Y cuando eso pasó, ya no podíamos dar marcha atrás. —Dijo Setsuna que conocía los detalles de la misión—Teníamos que estar juntas para poder luchar contra el nuevo enemigo, contra ese invasor. Es por eso que cada una a su manera, ha investigado al enemigo. Gracias a eso ahora sabemos que están en Infinito.

— Sí, esa es una de las razones por la cual que nos mudamos a vivir aquí.

Dijo Haruka señalando con la mirada el destruido apartamento.

— Teníamos que estar cerca porque no solo resucitamos nosotras. La última y más poderosa de las sailor scouts también resucitó en este planeta y estudia ahí, es hija del director de Infinito y si, ustedes la conocen muy bien cabeza de bombón.

— ¿No puedes estar hablando de…?

— ¿Hotaru?—Preguntó Rini con miedo—No, no, no, eso no puede ser, ¡¿Hotaru es sailor Saturn?!

— El completo despertar de sailor Saturn está cerca y creemos que su cuerpo ya no puede soportarlo más.

Dijo Setsuna sosteniéndose fuertemente de su cetro y muy angustiada.

— Súper sailor moon, sailor Chibi moon, quiten esas caras de angustia porque aún tenemos una oportunidad. La destrucción está cerca pero no es ya.

Y mientras Setsuna hablaba, ese papacito delicioso de Darien pensaba…

—"¿Entonces era el alma de sailor Saturn la que llamaba a los talismanes?"

— Todo esto que está pasando con sailor Saturn es un desafortunado accidente. Ella no debería estar aquí porque es un desajuste en el curso del tiempo.

— ¿Entonces cómo fue que pasó?

— No lo sé futuro rey Endimión pero sea como sea, nuestra misión es impedir que sailor Saturn despierte completamente.

Luego Mina, con la mirada perdida porque Haruka, Michiru y Setsuna le habían transmitido su miedo, se acercó y les pregunto entre asustada y confundida…

— ¿Y qué piensan hacer?

— Lo hemos hablado y solo hay una manera, —dijo Haruka mientras Michiru se prendía de su brazo muy asustada—tenemos que eliminarla. Hay que encerrar a sailor Saturn definitivamente y para siempre.

Cuando Haruka pronunció aquella sentencia de muerte para la pobre Hotaru que estaba inocente de que no solo era depresiva, sino que resultó ser que era un peligro, la boba de Rini se asustó como lo hacía su futura mami a cada rato, de muerte. Sus ojos se pusieron vacíos del susto y después de llevarse las enguantadas manos a la boca y de no saber exactamente qué hacer, finalmente sacó valor y dijo mientras no podía controlar el llanto y miraba a Haruka….

— ¡No puedes hacer eso! ¡¿Cómo se te ocurre que vas a matar a Hotaru?! ¡Ella es mi amiga!

— Ven, ven, tranquilízate Rini. —Fue Amy con ella para tratar de calmarla, luego miró a Haruka y le preguntó algo alterada…— ¿Estas segura de que esa es la única forma? ¿No hay alguna posibilidad de que la unión de los tres talismanes no libere a sailor Saturn?

— Lo lamento pero no, no hay caso y eso nos quedó mucho más claro con lo que pasó hace rato.

Respondió Haruka mientras empuñaba su espada y no dejaba de mirarla.

— Sí, no me mires así sailor Mercury que incluso tú debes saberlo. Tan solo basta con ver como actuó el santo grial sobre sailor moon. Su unión, la unión de la fuerza de los tres talismanes, la han convertido en súper sailor moon.

— Pero sailor Uranus tal vez si…

— No, es que tú no entiendes. —Cerró los ojos y puso la espada entre su cara y sus manos mientras recordaba—Siento la fuerza de nuestros talismanes exactamente igual a la última vez, cuando murió el milenio de plata. Se acerca el momento en que los talismanes liberaran completamente a sailor Saturn y antes de que eso yo tengo que…

— ¡No, no sailor Uranus, esa no es suficiente razón para matarla!

Gritó Serena completamente des encajada.

— ¡Tiene que haber otra manera, tiene que existir otra solución! ¡¿No?!

— Tranquilízate cabeza de bombón que aunque no la matemos, igual esa pobre chica no podrá sobrevivir por mucho más tiempo, —luego miró a Rini— ¿o no Rini? ¿Tú has visto las marcas y cicatrices que hay en su cuerpo verdad?

— Sí pero…

Decía Rini mientras recordaba el momento en el que las había visto.

—Hotaru resultó herida de gravedad cuando tenía ocho años. Lo que tú; y tú también cabeza de bombón han visto, es el trabajo de toda la vida del profesor Tomoe. Lo que ustedes conocen como Hotaru Tomoe es la fusión de un humano con un ser extraterrestre.

— ¡¿Qué?!

— El profesor ha convertido el cuerpo de su hija en el de un robot, la maneja como si fuera una muñeca. El cuerpo de esa chica está completamente destrozado.

— ¿No hay ningún modo de salvarla? Tiene que haber uno sailor Uranus. Tal vez si…

— Hay uno. —Dijo Setsuna con preocupación al ver como la miraban Haruka y Michiru—Su único medio para sobrevivir consiste en renacer como sailor Saturn y obtener sus poderes de sailor scout.

— Pero no podemos permitir eso.

Dijo Haruka implacable.

— Pensé que ya habíamos acordado sailor Plut que eso no es una opción.

Y cuando Haruka dijo eso sin una pizca de piedad, la sacó la mierda a Rei.

— ¡No tenemos ningún derecho de sacrificar la vida de esa niña! ¡¿Quién demonios te crees que eres para decidir con tanta frialdad algo como eso?!

— Pero es que es la única forma de evitar el fin del mundo. —La miró aterrada, Rei enojada daba miedo. Sino que lo diga su novio—Hay que acabar con ella ahora antes de que sea demasiado tarde, ¡después de eso nos ocuparemos de nuestros enemigos!

Las chicas al igual que lo hacían Serena y Rini; que esta última estaba inconsolable, decían que no podían hacer eso. Haruka seguía impasible y Michiru trataba de calmar la tensión sonriendo amablemente pero de pronto todas hicieron silencio cuando Setsuna se les acercó con su imponente cetro y les habló de nuevo.

—Por favor, tranquilícense. Deben entender que mientras Hotaru viva, sailor Saturn puede despertar definitivamente y provocar la extinción del universo. Es más, puede que incluso ya sea demasiado tarde.

— No pierdas más el tiempo sailor Plut y vámonos, —se alistó Haruka pasa salir—tenemos que seguir con nuestra misión. Nuestra misión ahora consiste en encerrar a sailor Saturn antes de que le dé por resucitar.

— ¡No, les prohíbo que hagan eso! ¡No pueden matarla! ¡No pueden!

Los gritos de desesperación de la pobre Serena (que no hacía sino llorar porque ella estaba acostumbrada era a acabar con demonios estúpidos, no con personas, eso iba en contra de su código como scout pero era mucho más que eso) asustaron a todos e incluso impidió que Haruka y las demás se fueran. Matar a Hotaru iba en contra de sus principios no solo como sailor scout sino como persona. Ella pensaba que mientras se tratara de una persona, de un ser humano como ella que se equivocaba a cada rato, había esperanza.

Por eso llorando y muy desesperada mientras Darien intentaba abrazarla, les suplicaba que no la mataran mientras sus amigas que pensaban como ella la miraban igual de angustiadas.

— ¡Hay que encontrar una solución! Es que, ¡están tomando decisiones muy apresuradas! Puede que sailor Saturn no vuelva a despertarse nunca, ¡aún hay esperanzas para el futuro! Todos estaremos a salvo si trabajamos juntos y buscamos la manera de acabar con el enemigo sin necesidad de matar a nadie. ¡No quiero que la matemos!

— Sabíamos que ibas a decir eso. —Dijo Haruka mientras sonreía de medio lado y la miraba con si, con ternura.

— Y es precisamente por eso que debemos separarnos.

Dijo Michiru mientras entrelazaba la mano con la de su compañera.

— No podemos formar parte del mismo equipo princesa si tenemos ideas tan diferentes con respecto a la misión.

— Vámonos mi sirena, cada minuto aquí es un minuto que estamos perdiendo para llevar a cabo nuestra meta.

— Pero sailor Uranus…

— Si quieres puedes odiarnos, cabeza de bombón. —Se giró y la miró—Si quieren pueden convertirse en nuestras enemigas pero no nos importa, la misión es lo único que importa en este momento.

— Yo soy la primera en no estar de acuerdo con este plan princesa pero… no hay alternativa.

Dijo Setsuna mientras se preparaba para salir con sus compañeras.

— Debemos llevar a cabo la misión que se nos ha encomendado y salvar al mundo como sea.

Y sin decir una palabra más, las tres bellas, fuertes y poderosas sailor scouts de otro sistema solar, se fueron dejando a Serena en sí, en lo que imaginan, en un mar de llanto y angustia.

— ¡Sailor Uranus, sailor Neptune, carajo sailor Plut, vuelvan!

El ambiente quedo más pesado que nunca y mientras Serena lloraba muy al estilo de María magdalena, pobrecita; a mí no me gusta que llore de esa manera y a Darien tampoco pero es que, ¿qué hacemos? La situación no era para menos.

Serena lloraba amargamente sobre el fuerte pecho de su atento caballero y mientras ella lloraba, él la consentía lo mejor que podía y las muchachas se acercaban para decirle que no se preocupara, que siempre podía contar con ellas, la pendejita de Rini tuvo varios flashback pero como a mí me da pereza y necesitamos es ir a una parte del capítulo que sea más interesante que revivir los románticos momentos de su amistad con Hotaru, pues sí, les contare la parte que verdaderamente importa. La parte en donde la mocosa llorona de coletas rosas, sale corriendo porque no concibe la idea de que Haruka y su combo de nenas acaben con la segunda amiga que había hecho en la vida.

Según ella iría a salvarla pero para las que ya leyeron el manga, ya saben. Eso no salió nada bien.

— ¡Sailor Chibi moon! ¡¿Adónde vas?!

— ¡No voy a dejar que la maten! ¡Tengo que salvarla, es mi amiga!

— ¡Carajo Serena Chiba Tsukino, ven acá! ¡Te prohíbo que vayas por allá! ¡Te podrían matar a ti también! —Dijo Darien ya de muy mal genio y uy mis amores, ese hombre hasta de mal genio es divino— ¡Rini! ¡Rini que no te vayas! ¡Rini….!

Rini, (como diríamos aquí en mi país y significa que no le prestó atención a su papi lindo y querido) no le paro ni mierda de bolas a los gritos y las advertencias de su futuro papá y se fue corriendo para la casa de Hotaru. Ella, haría todo lo que estuviera en sus manos para salvarla. Llevaban poco tiempo de conocerse pero en ese poco tiempo, había hecho lo mismo que hace Serena con las personas, por algo es su hija, había desarrollado un cariño muy especial por ella.

Y mientras corría por la calle y cada vez estaba más cerca de la casa de Hotaru, más específicamente del laboratorio del hentai del profesor Tomoe, pensaba en muchas cosas. Pensaba en que debía tener valor para lo que sea que viniera.

—"No volveré a huir cuando la vea, ¡es mi amiga! Ni su aspecto ni su destino deben darme miedo. Tengo que salvarla y ayudarla como sea"

Pero mientras la mariconcita esta llegaba y se metía por una ventana a la casa de Hotaru, Haruka dijo como de mal genio de pie en el tejado…

— ¡¿Que hace sailor Chibi moon aquí?! ¿Es que las papás no la pueden controlar o qué?

— Mi Haru, no te enojes que…

Michiru intentaba calmar, (sin éxito) a su enojada pareja pero mientras ellas hablaban y Setsuna veía la escena divertida, en la habitación en donde estaba Hotaru desmayada algo muy extraño pasaría.

Hotaru estaba desmayada en el piso por lo que ya saben, su cuerpo ya no lo soportaba más y además el perro de Pharaon 90 estaba intentando poseerla. La pobre Hotaru estaba a muy poco de morir pero cuando la tontica de Rini entró, la energía que emergía de su cristal de plata despertó a Hotaru y la volvió, de nuevo, en un ser agresivo. Hotaru fue hasta donde estaba la asustada de Rini y con mirada de loca enferma y peligrosa, llevó la mano hasta su pecho y le arrancó de un solo golpe el cristal de plata. Lo tomó en su mano y cuando lo hizo, un torbellino de energía envolvió toda la habitación y eso a las muchachas (que habían salido detrás de Rini y apenas llegaban) las asustó al igual que lo hizo con cierta pareja hentai que estaba en la habitación contigua a la de Hotaru muy, muy ocupada.

— ¿Qué es ese ruido?

—Ay Kaori mi amor, —dijo Souchi sobre ella y a muy poco de metérsela—no hagas caso que seguro es Hotaru que puso esa música de mierda y…

— No, no, no,—lo empujó y empezó a vestirse rápidamente—ese ruido no es normal. Tengo que ir a ver Souchi.

Pero mientras Souchi no tenía más opción que levantarse y vestirse porque ya la cogida que tenía programada con su mujer se había ido (como muchas veces esa semana) para la mierda, Serena decía muy angustiada mientras presenciaba toda la escena…

— ¡Sailor Chibi moon, no….!

La energía que desprendió el cristal de plata y envolvió a Hotaru, la transformó en una mujer hermosa, divina. Ya no era la niña emo y acomplejada que hemos visto durante todos los capítulos, oh no, era preciosa.

Su cabello creció y creció muchísimo.

Era tan negro y tan brillante, que cubrió casi todo el suelo de la habitación y la iluminó porque la poderosa energía del cristal de plata, aun brillaba en ella; mas especialmente en su largo y extraordinario cabello.

Hotaru era una mujer hermosa, de lindas curvas adornadas por un muy escotado vestido negro por el pecho pero en su mirada solo había maldad y oscuridad. Lo cual hizo que las chicas sintieran un miedo que nunca habían sentido en su vida.

— ¿Quién es?

— ¡¿Es Hotaru?!

— ¡No, no chicas!—Dijo Serena con horror mientras veía el cuerpo de su futura hija lastimado y estrellado contra una de las paredes. Luego se puso peor, vio a Hotaru levantarse del suelo muy risueña— ¡Es sailor Saturn que ha despertado completamente!

— No, no, eso no puede ser súper sailor moon.

Dijo Haruka que ya había entrado a la habitación cuando Michiru por fin terminó de regañarla.

— Los tres talismanes no han actuado y además, ¡¿Que apariencia es esa?! La sailor Saturn que nosotras recordamos no es así.

Ellas hablaban pero Hotaru decía con cara de loca mientras consentía como a un lindo gatito en sus manos el cristal de plata…

— ¡Al fin lo tengo! ¡El cristal de plata por fin es mío!

Elevó las manos hacia el techo y rio, rio a carcajadas porque lo de siempre, como ya no era una emo y era mala, eso era lo que tenía que hacer. Malo que se respete se tiene que reír y por montones mientras hace maricadas como esas.

— ¡Señor Pharaon 90, al fin he resucitado!

Pero mientras la belleza de Hotaru reía como una loca desquiciada y muy maniática, Tuxedo Mask que adoraba a su hija fue hasta donde estaba su frágil cuerpo muy golpeado y lastimado para levantarla. La levantó en brazos y cuando lo hizo no pudo evitarlo, una lágrima muy amarga deslizó por su perfecta y hermosa mejilla.

— Mi niña, sailor Chibi moon…. Carajo, ¿Por qué no podías hacer caso ah?

— ¡Rini!—Lloraba Serena mientras se acercaba ella—Dime que no es grave mi amor, dime que estará bien.

— Su cuerpo está muy frio, mucho me temo que ya no respira.

— ¡No, no, no, Rini!—La movía Serena entre los brazos de Darien mientras no paraba de llorar y de llamarla con desesperación — ¡Rini despierta que tengo que regañarte por lo que hiciste! ¡Rini….!

Serena recostó la cabeza sobre el frio pecho de su futura hija y lloró, lloro amargamente la que creía su perdida. Pero antes de hacerle caso a Darien que le decía que salieran de ahí y la llevaran a un hospital, levantó la cara, miró con ira a Hotaru que reía al lado de su papa y su madrastra y le dijo llena de ira…

— Por ahora nos vamos porque la vida de MI hija, es más importante que patearte el culo y mandarte a donde perteneces. Nos volveremos a ver y por un Kami que hay en el cielo y como que me llamo sailor moon, que me vas a pagar lo que le hiciste. Te lo prometo.

Con Serena y Darien saliendo por la ventana con Rini en brazos muy angustiados por su salud y las demás saliendo con ellos, se acabó este capítulo.

Muchas gracias a todas las que siguen la lectura y las espero en el siguiente con muchas más aventuras. De verdad que pues yo no es que ame a Rini pero tampoco la odio tanto como para que la maten, ¡no, nunca jamás! Es la hija de Serena y Darien y como ellos la aman, yo jamás le haría daño.

Besos y abrazos a todas, gracias por leer y por comentar.