Laberinto Infinito

Guau, ¿pueden creerlo? ¡Hice el capítulo pasado en tiempo record! (risa) bueno, es que la verdad sea dicha el capítulo no estaba tan largo y como no le metí tantas cosas mías, pues ya ven, lo termine más rápido.

Muchas gracias a todas las que estén por aquí leyendo y pasemos de una al capítulo porque hasta a mí me interesa saber qué pasó con la tontica de Rini, ¿quieren? ¡Sé que sí! (risa loca)

Un abrazo grande y espero les guste, no saben con qué amor y cariño escribo pensando en todas ustedes. En poderles sacar una sonrisa, alguna emoción. Chao, empecemos pues.

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—.—

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Algunas horas habían pasado y aún seguían en el hospital. La habían atendido rápido porque Darien tenía muchos amigos médicos que estaban haciendo sus prácticas ahí y pues lo que se imaginan, consiguió que la atendieran inmediatamente habían llegado y no solo eso, la atendieron muy bien.

Cansados, con hambre y preocupados porque pues el problema que habían dejado atrás era igual de serio al que tenían en frente, no saber que le pasaba a Rini, descansaron porque el medico que la estaba atendiendo por fin apareció y les dio razón.

— ¿Familiares de la niña Tsukino?

— Nosotros doctor. —Dijo Darien de la mano con Serena y si, hasta preocupado se ve bello. Que hombre tan sugoi— ¿Cómo está? ¿Ya se despertó?

— Eh, esto, ¿qué son ustedes de ella? Lo que tengo que decir es algo grave y si ustedes no son los….

— Yo soy su papá.

— Y yo soy su mamá. —Decía Serena mientras era rodeada por sus amigas, por Darien y no podía dejar de llorar—Dígannos por favor, ¿Qué tiene Rini? ¿Se va a recuperar?

— Siento mucho decirles que mientras la estábamos operando, tuvo un paro cardiaco. Murió por unos cuantos minutos y después de que le hicimos la resucitación, cayó en coma. Lo lamento de verdad.

Serena se abrazó a Darien e hizo lo mismo que él hizo, quebró en un incontrolable llanto y fue tanto, que ambos cayeron al suelo derrotados. Abrazados y llorando sin ningún consuelo, no se daban cuenta de que sus amigos también lloraban como ellos; solo que ellos que debían darles apoyo en ese momento, trataban de controlarse y sobre todo ayudarlos. Queriendo levantarlos del suelo y darles apoyo, no lo consiguieron. Lo único que pudieron hacer fue alejarse cuando Darien, con la cara enterrada en uno de los frágiles hombros de su mujer y sin poder dejar de llorar, levantó una mano y les pidió que los dejara solos.

Nadie, nadie podía entender lo que estaban sufriendo.

— Pero Darien…

— ¿Podrían dejarnos solos por favor? Por favor, déjennos solos por un momento.

Alejándose de ellos con el corazón destrozado por tan desgarradora escena, no tuvieron más remedio que hacerle caso y alejarse. A todas les dolía pero entendían que ese era un dolor muy fuerte. Ellas querían mucho a Rini pero no era lo mismo, no era su hija la que estaba en una habitación de hospital prácticamente muerta. Se ponían en su lugar y trataban de entender por el dolor que estaban pasando pero nunca podrían, no era igual.

Pero mientras ellas se iban a la cafetería a tomar algo, Darien por fin recuperaba un poco de aliento y miró a Serena para pedirle algo.

— Tranquilízate mi amor y vamos, vamos con ella. Al menos aún podemos verla, ¿vamos?

— Sí, si mi amor, vamos.

Levantándose de aquel frio piso de hospital en donde muchos de los que estaban ahí se habían conmovido con su llanto, se tomaron de las manos y tomaron camino para entrar a la habitación de la que tal vez y si yo fuera muy mala, dejaría de ser su futura hija. Rini podría morir por todo lo que le había pasado pero como yo soy yo y a mí no me gusta que muera nadie, eso no pasara, tranquilas. Es que al parecer esta parte del capítulo es bien dramática y bueno, créanme que hago un esfuerzo. A mi esa mierda no me gusta pero en toda buena historia que se respete, tiene que haber drama. Las cosas van a estar un poco dramáticas con respecto a Rini pero bueno, sigamos.

Ellos entraron a la habitación en donde estaba Rini conectada a muchos aparatos y si habían llorado como habían llorado solo por lo que el medico les dijo, nadie se alcanzaba a imaginar el profundo dolor que sintieron cuando la vieron. Abrazándose de nuevo y rompiendo en llanto, aun se les hacía difícil creer que todo eso les estuviera pasando.

Ya cansada de llorar y sin tener más lágrimas, Serena giró el rostro y clavó la mirada en ella. En su golpeada y muy mal tratada Rini.

—Rini, Rini…

Luego fue a su lado y le tomó una mano con delicadeza.

— Cada vez está más fría mi amor. Si sigue así, la vamos a perder, ¡la vamos a perder Darien! ¿Qué hacemos ah? ¡¿Cómo la salvamos?! ¡¿Qué fue lo que le pasó?!

— Le han quitado el cristal de su alma.

— ¡Haruka, Michiru, Setsuna!

Exclamó Serena cuando escuchó sus voces y las vio de pie en la puerta.

— ¿Su alma? ¿Cómo así que le quitaron su alma Haruka? ¡¿Por qué dices eso?!

— Serena, mi amor, cálmate. —La abrazó Darien—Cálmate y deja que nos expliquen, ¿por favor? Ahora todo lo que nos digan puede ser vital para ella.

— Está bien, creo que tienes razón.

Miró detenidamente a aquel trio de mujeres que sí, se les veía la preocupación a kilómetros.

— Dígannos, ¿Qué es lo que pasa a Rini?

— Las death busters se apoderan de los corazones de sus víctimas, de sus sentimientos—frunció un poco el ceño—En otras palabras, se apoderan de sus almas.

— ¡¿Qué?! ¿Entonces eso qué quiere decir? ¡¿Qué Hotaru mató a mi niña?! ¿Qué es lo que estás diciendo Michiru?

— Luego de dejar sus cuerpos sin alma, sin corazón, los usan como recipientes.

— Así es cabeza de bombón, todo lo que está diciendo mi sirena es cierto. —Dijo Haruka mirando a Serena después de mirar a Rini con pena— Las muy malditas de las death busters, usan aquellos cuerpos vacíos para camuflarse, es así como trabajan.

— ¿Roban las almas de los cuerpos para luego utilizarlos? Pero y entonces, ¿lo que pasó con Hotaru hace un momento qué quiere decir?

En eso quien dio un paso al frente mientras Haruka abrazaba a Michiru fue Setsuna.

— Aun no lo tenemos muy claro pero lo que si sabemos, princesa, es que esa no era sailor Saturn. Nuestros talismanes no actuaron y eso sencillamente no puede ser.

Serena se abrazó a Darien con fuerza y rompió en llanto de nuevo. Todo eso que les estaba pasando era demasiado doloroso, simplemente era casi que imposible de soportar. Llorando con todas sus fuerzas y sintiendo que la vida se le iba a cada instante cuando escuchaba el sonido de aquel aparato que ayudaba a mantener a Rini con vida, sintió el brazo de Haruka en un hombro y luego escuchó su gruesa voz cuando le habló.

— De verdad sentimos mucho por lo que estás pasando, princesa. Ninguna de nosotras esperaba que algo como esto sucediera.

— Pero Haruka, Haruka…. — se giró para mirarla y luego sin poder dejar de llorar, la escuchó hablar.

— Las muy perras de las death busters le han robado el alma a Hotaru. Hotaru ya no está aquí y la han convertido en nuestra enemiga. Con más razón esta vez tenemos que atacarlas con todas nuestras fuerzas.

— Pero mi Haru…

— Cuando se apoderó del cristal de plata de Rini, aprovechó para robarle el alma. Ahí no hay nada que pensar, tenemos que acabar con todas esas malditas como sea Michiru. Y cuando digo como sea, es como sea.

— Estoy de acuerdo contigo Haruka pero, —dijo mientras se limpiaba el rostro con la manga de la blusa— ¿mientras tanto qué? ¿Qué va a ser de mi niña, ah? ¿Qué va a pasar con Hotaru?

— Pues no sé princesa pero por ahora tenemos una ventaja. Las muy perras se alimentan de almas pero cuando esa energía se acaba, cuando esa energía se agota, ellas vuelven a ser demonios, no pueden mantener la apariencia humana por mucho tiempo. Es ahí donde las vamos a atrapar y como bien les dijiste antes de venirnos para acá, les vamos a patear esos asquerosos culos hasta el día del juicio final, ya lo verás. Yo te ayudaré a vengarte por lo que te hicieron, te lo prometo.

— No pero espera, — dijo Serena con cara de horror— ¿Qué? ¿Entonces los enemigos con los que hemos luchado hasta ahora antes eran…?

—…eran una fusión entre los humanos y los demonios, si, así es princesa.

Contestó Michiru.

— No te sientas mal porque así hubieras querido salvarlos no habrías podido. Una vez que se convierten en demonios ya no hay nada que hacer.

—Hotaru ya está completamente poseída por lo que sea que quería poseerla; pero de alguna forma eso nos beneficia. Ella ya estaba condenada a morir y por eso la mataremos, acortaremos su sufrimiento.

— Pero….

— Tienen en sus manos el cristal de plata de Rini y no solo eso, su alma también. ¿Aun tienes cuestionamientos morales? ¿Estas dispuesta a hacer lo que haya que hacer para salvarla o no?

En eso, entraron las demás a la habitación con una bandeja de cafés para Darien y para Serena. Quien habló primero fue Mina.

— Todas queremos salvar a Rini y si para eso hay que hacer lo que sea, pues eso haremos.

Le sonrió a Serena.

— No te preocupes Serena, no estás sola.

— De todos modos nos van a atacar y con la firme intención de matarnos. —Dijo Rei—Nosotras tenemos que responderles igual, no nos podemos quedar atrás.

— La amenaza está presente aunque sailor Saturn no se presente.

Dijo Lita que estaba al lado de Amy y tomada de la mano con Andrew. Inmediatamente pasó lo que pasó con Rini, lo llamó y le contó.

— Estamos contigo Serena y no te vamos a dejar cargar con todo eso. Siempre estaremos contigo.

— Yo soy la primera en oponerme al plan que ellas tienen pero Serena, —dijo Amy mirándola dulcemente y conteniendo las lágrimas, le dolía verla así—las cosas han cambiado. Ahora se trata de una cuestión de vencer o morir. Nos pusieron a escoger y si se trata de escoger, toda la vida te escogeremos a ti, ¿no chicas?

Todas asintieron y de sus ojos empezaron a brotar lágrimas. Todo eso significaba que una vez más se pondrían en peligro de muerte y no solo eso, esa vez irían a una batalla sabiendo que si llegado el momento tendría que acabar con la vida de alguien que alguna vez fue humano, tendrían que hacerlo. Era una cuestión como ya había dicho Amy, de vida o muerte. No había mucho de donde escoger.

— Por ahora nosotras nos vamos.

Dijo Haruka tomando de la mano con más fuerza a Michiru.

— No solo tenemos que pensar cómo salvar a Rini, también tenemos que ver como salvamos a la humanidad.

Haruka, Michiru y Setsuna se despidieron de todas y finalmente se fueron. En cuanto ellas se fueron Serena se sentó al borde de la camilla (al igual que hizo Darien) y empezó a pensar muchas cosas. Sentía algo de remordimiento por haber acabado con aquellos demonios porque ella no sabía ni tenía idea, de que antes eran humanos. Pensaba que había hecho algo terrible pero la voz de Darien que sostenía la mano de Rini, la saco de sus equivocados pensamientos. De una culpa que no debía sentir.

— Está demasiado fría y si esto sigue así, morirá. Pidamos que la pasen a una habitación más amplia y privada. Tengo una idea.

Ya en la habitación…

— Sigue muy fría mi amor, ¿Qué es lo que piensas hacer?

— Espera un momento, —le susurró y luego se levantó para ir con los demás—muchachas, Andrew, gracias por estar aquí acompañándonos en un momento tan difícil pero, ¿nos podrían dejar a solas por favor?

Ellos, como entendían y se imaginaban que era una situación difícil, solo asintieron y unos minutos después de eso salieron.

— ¿Qué hacemos mi amor? Yo veo a Rini cada vez peor. Tenemos que recuperar su alma.

— Pero mientras eso pasa, —le tomó la mano a Rini y se acostó a su lado—me conectare con ella. Voy a utilizar mi energía para mantenerla con vida.

— Pero Darien, mi amor, si tú haces eso podrías….

— Serena tiene razón, Darien. —Salió Luna con toda su familia de debajo de la cama—Si usas toda tu energía para tratar de mantener con vida a Rini, podrías debilitarte y eso sería otro problema porque tú eres el soberano de este planeta. La vitalidad de la tierra depende de ti.

— No pasa nada y no se preocupen, voy a estar bien. —Sonrió mientras ya le había empezado a pasar energía a Rini— Un cuerpo tan pequeño como el de Rini no me absorberá toda la energía, sé lo que hago, sé que puedo resistirlo y además eso sería lo de menos ahora. Lo único que nos importa a Serena y a mí ahora es mantenerla con vida.

Serena miró a Darien con preocupación mientras le tomaba la otra mano que tenía libre.

Por un lado estaba de acuerdo con él. Por una parte se sentía dispuesta a hacer lo que sea para salvar a Rini pero por otro lado, se sentía muy mal al pensar que tenía que matar a Hotaru para poder salvar a Rini. El panorama se ponía cada vez peor cuando pensaba en que tendría que matar a todos los demonios que alguna vez habían sido humanos y eran recipientes vacíos utilizados. Pensaba y pensaba y por más que pensaba, no sabía qué hacer.

— Quiero salvarlos a todos Darien, ¿Cómo es posible que tenga que escoger? ¿Rini, Hotaru o la humanidad? No me siento capaz de escoger a uno por encima del otro, ¿eso me hace una terrible persona?

— No, te hace lo que ya eres. —Apretó su mano y le sonrió brevemente— Te hace la mujer que amo.

— Pero, ¿y entonces? ¿Qué debo hacer? ¿Solo me quedo aquí a esperar que llegue la destrucción porque no puedo tomar una decisión?

Empezó a llorar sin poder dejar de ver a Rini.

— ¿Qué hago? ¿Qué es lo que tengo que hacer mi amor?

— Serena, Serena mi amor, —se acercó más hacia ella y apretándole la mano, quedó a centímetros de sus labios—solo sé que confió en ti. Sé, estoy seguro que harás lo correcto y lo estoy porque te amo. Amo a Rini y te amo a ti con toda mi alma Serena. Te amo mi amor.

— Darien….

Respondiendo a su beso con la misma dulzura cuando él se lo dio, las lágrimas deslizaron por sus mejillas sin control. Besándolo y sintiendo la debilidad del cuerpo de Rini gracias a que Darien aun sostenía su mano mientras la besaba, tuvo la misma visión que él tuvo. Veía con mucha claridad a alguien de pie sobre un risco y cómo se mecía su capa con el fuerte viento que soplaba y solo anunciaba una cosa, caos. Besándolo y disfrutando del dulce sabor de sus labios, luego se separó y lo miró con temor.

— Esa visión….

— No tengas miedo mi princesa y ve, ve que solo tú puedes ir y recuperar el cristal de plata de Rini y su alma. Yo me quedare aquí cuidando de ella lo que más pueda. Quita esa cara mi amor que si algo aprendí de ti, es a nunca perder las esperanzas. Ve, ve y salva al mundo mi amor.

— Pero esa visión de hace un momento mi amor, —lo abrazó con miedo, con dolor, con todo su amor— ¿que era? ¿Era el Dios de la destrucción o era el salvador?

Mientras que en otro lado….

— ¡Ah, este cabello no para de crecer!

Dijo la poseída de Hotaru que ya no era Hotaru. Luego se lo arrancó y si, le volvió a crecer.

— ¡Ya empieza a cansarme! Este cuerpo no es lo suficientemente bueno para mí, me siento atrapada en ese cascaron.

— Ah, ahí estas. —Entró el profesor Tomoe muy sonriente a la habitación tomado de la mano con su esposa, con Kaolinete—Dama nueve, te estábamos esperando con impaciencia.

— ¿Sí?

— Sí, de hecho, hace tiempo que implanté un huevo de demonix en el cuerpo de mi hija. Empezaba a creer que no te vería nunca, el huevo tardo mucho en reventar.

"Así que era eso"

Decía la consciencia de Hotaru que estaba atrapada dentro de la tal "dama nueve"

— Pues tú estarás feliz Souchi pero yo la verdad no.

Dijo Kaolinete con enojo mientras no le quitaba la mirada a una sonriente mujer.

— Confiaba en que el experimento fallaría.

— Oh Kaori, Kaori, Kaori, siempre es un verdadero disgusto verte. —Se le acercó más y si, muerta de risa—Muchas gracias por todo tu trabajo, te has esforzado mucho. Sin embargo yo, la verdadera mano derecha de nuestro soberano, he regresado. Así que ya no te necesitamos para nada, ya no tienes nada de qué preocuparte.

Kaolinete, (literalmente) se estaba mordiendo la mano de la ira que tenía porque ella planeaba convertirse en la mano derecha del perro maldito de Pharaon 90. A ella, le encantaba hacerlo con Souchi pero pues no, le gustaba más la idea de gobernar el mundo y mucho más un planeta como la tierra. La muy tonta soñaba con tener a todas las personas a sus pies y que todos fueran como Souchi con ella, que la veneraran igual que si fuera una diosa.

Kaolinete estaba de muy mal genio pero si ella estaba de mal genio, Hotaru o la dama nueve, estaba peor. Así a la ella no le gustara la idea y no quisiera decirle nada a Kaolinete que cada vez la miraba peor, ordenes eran órdenes. La poseída de Hotaru recibió órdenes de Pharaon 90 de no matar a Kaolinete y es más, le ordenó que la mandara en una misión. La dama nueve no quería pero lo hizo. Cuando terminó de hablar con Pharaon 90 (mentalmente) inmediatamente le comunicó a una muy enojada peli roja que tenía una misión especial para ella.

— Kaori, tienes una nueva misión.

— ¿Qué? ¿No me dijiste en muy pocas palabras que me fuera para la mierda?

— Pues sí pero no. Pharaon 90 te ha mandado a decir que tienes que ir y eliminar a los intrusos lo más pronto posible. Yo no te quiero ver ni en pintura pero ese es el deseo de nuestro amo. No puedo y no quiero desobedecer sus órdenes.

— Si ese es el deseo de nuestro amo… —sonrió muy contenta por verla hacer coraje— eso hare. No te preocupes, dama nueve, no fallare.

— Pues más te vale porque no tolerare ningún error. Pharaon 90 me ha dejado a cargo y yo no soy como tú o como el hentai de mi papá. —Sonrió con gusto cuando los vio algo sonrojados—No voy a arriesgar el éxito de la misión por una calentura de ustedes dos. Ah no, eso sí que no.

Kaolinete la miró si, como lo haría una persona que odia a otra, como una mierda y asintió.

— Ahora salgan de aquí, tengo que hablar con mi querido Pharaon 90.

Ellos salieron cuando la dama nueve muy amablemente les abrió la puerta y poco le falto para darle a cada uno de a patada en el culo, ¡que grosera era! No pero es que si, era comprensible que tuviera afán porque como era tan mala y estaba como enamorada del perro de Pharaon 90, necesitaba mostrarle algo que a Pharaon 90 le había encantado ver. Oh no, no, no, pero no es lo que están pensando, ¡mal pensados! (risa) imagino que ustedes que son tan hentais creerán es que mínimo la dama nueve (que era hermosa) se había subido el vestido y le había mostrado a Pharon 90 las pequeñas bragas de encaje negro que estaba usando pero no, lo que le mostró era más poderoso que verle eso a ella. Lo que le mostró muy triunfante y muy sonriente fue el cristal y el alma de la pobre Rini que cada vez estaba más débil en el hospital.

Si me lo preguntan a mí, que amiga más mala, mucha perra. Con una amiga de esas, ¡para que enemigas!

¡¿Qué energía es esta si tu apenas despertaste bella dama?! ¡¿De dónde sacaste esa alma?! ¡Nunca había sentido una fuerza como esa!

— Te ruego que tengas un poco más de mi paciencia mi querido señor y lamento contradecirte pero no, esto no es un alma. Lo que tengo en mis manos es el cristal de plata.

Lo levantó triunfante ante él y sonrió.

— El brillo de este cristal, es como la luz que desprende nuestro cristal Tyoron, fuente de energía de nuestro planeta Tow. Es una luz muy pura y relajante pero…

— ¿Pero qué dama?

— Creo que tiene un secreto.

— Eso sería lo más normal. No todos los días te encuentras con una luz parecida a la de nuestro cristal.

En ese momento mientras a ellos solo les faltaba empezar a tomar el té, la dama nueve se asustó porque escuchó una voz en su cabeza.

"Este cristal está protegido por el alma inocente de mi amiga"

— ¡¿Quién es?! ¡¿Quién anda ahí?!

¿Qué te pasa dama nueve?—La miró extrañado la nube del bobo de Pharaon 90—Aquí no hay nadie. ¿Fue que enloqueciste o qué?

— No, no y discúlpeme. —Luego pensó— ¿Qué? ¿Alguien se comunica conmigo en el interior de mi cabeza?—No se preocupe señor y este tranquilo. Mientras tengamos en nuestras manos este cristal, ya no tenemos nada que temer.

Luego de aquella conversación en donde la dama nueve no sabía pero Pharon 90 le estaba coqueteando, si, si, le estaba coqueteando aunque nadie lo creyera, él nunca era tan amable con nadie, salió para ir al laboratorio en donde por supuesto estaba Souchi trabajando pero solo. Kaolinete como estaba tan de mal genio por lo de la aparición de la dama nueva, quiso salir de compras primero antes de irse a cumplir con la misión.

— Ven dama nueve, ven y te muestro en lo que hemos estado trabajando durante todo este tiempo.

— A ver, ¿qué es esto tan feo y asqueroso?

— Ya no nos quedan muchos… pero son huevos de demonix.

Hizo un gesto de asco, casi se vomita.

— ¿Dime por lo que más quieras que no me dabas de estos huevos al desayuno?

— No, para nada. —Se soltó a reír—Estos huevos los creamos para implantarlos en los cuerpos vacíos de cada humano después de robar su alma. Fue la única opción que encontramos para poder infiltrarnos.

— Ah, pero ya no vas a tener que seguir fabricando esos huevos de porquería.

Los miró y luego se alejó asqueada, le habían parecido horribles.

— Todo eso acabara muy pronto, cuando nuestro amo resucite. El renacimiento de nuestro mundo está cerca y eso será muy pronto.

Y como todas lo imaginan o lo leyeron en el manga sí, eso hizo la muy perra. Se soltó a reír de lo lindo con el que antes era su papi querido. Ya no lo era porque pues esa no era Hotaru. Esa era otra que había robado su cuerpo.

Un poco más tarde y mientras la dama nueve y la delicia del profesor Souchi Tomoe tomaban el té en el jardín de su casa, Kaolinete estaba en su "guarida secreta"preparando un menjurje. Ella, estaba muy ofendida por haber sido reemplazada por la tonta esa y por eso estaba haciendo uso de su magia para llevar a cabo la misión que le habían encomendado. Muy contenta porque había conseguido una ropa muy fina y linda a mitad de precio, estaba sosteniendo un tubo de prueba en la mano derecha y con la otra revolvía la mezcla.

— Mis esclavas, mis cinco brujas, ¡serán resucitadas!

Y como para no perder la costumbre y como ella también hacia parte de los malos, empezó a reír maquiavélicamente mientras de la mezcla brotaban muchas burbujas y luego si, las cinco perras esas que la servían.

— ¡Vayan y busquen esas perras y cuando las encuentren, lancéeles una maldición! ¡La peor que encuentren!

Pero mientras esas cinco bandidas le decían que a Kaolinete que sí, que no había problema, Serena estaba saliendo del hospital. Tratando de reprimir las lágrimas y con una mano en el corazón, se sobresaltó cuando escuchó que una de sus mejores amigas le habló.

— Vamos a ir contigo a buscar el alma de Rini.

— Chicas…

Se le inundaron los ojos de lágrimas, todo eso era muy duro para ella.

—Mina tiene razón Serena, —le dijo Amy con una tierna sonrisa—y lo más aconsejable es que nos vayamos ya porque ya saben, debemos estar un paso adelante del enemigo.

Ellas estaban ahí preparándose para irse a buscar el alma y el cristal de plata de Rini pero como siempre en esta serie (y en la vida como tal a veces mis niñas) algo inesperado y muy extraño pasó. Todas siguieron la aterradora mirada de Mina y se encontraron con lo mismo que veía ella. Vieron hacia el gran edificio que era el instituto Infinito y cuando lo vieron cubierto por una gran cantidad de enredaderas y muchas plantas, se asustaron.

— ¿Ustedes ven lo mismo que yo muchachas? ¡¿Qué significa eso?!

Sin decir nada más todas corrieron hasta un lugar seguro y cuando se transformaron y luego llegaron allá (es que si, estaban cerca y corrieron hasta allá) aun no podían creer que eso que estaban viendo era de verdad.

— ¿Qué pasa sailor Mars? ¿Qué ocurre?

— Siento una gran energía, es una desbordante. —Dijo muy asustada y sin dejar de ver la entrada del edificio—Todo está contaminado por esa energía. Chicas, ¿si ven eso que flota sobre el edificio? Mírenla, tiene forma de omega.

— Vamos chicas.

Dijo Lita viéndolas a todas.

— No hay tiempo que perder.

— Oigan pero esperen, ¿creen que sailor Uranus y las demás estén ahí?

— Es lo más probable sailor moon pero no estés triste, —dijo Mina sonriéndole amablemente—vámonos que aunque ellas digan que no, es obvio que sí. El enemigo es poderoso y no van a poder solas. ¡Vamos sailor moon, anímate!

— Sí, vamos. —Pero mientras entraba con ellas al edificio y sonreía tratando de verse bien, pensaba…—"¿Hemos elegido mal? ¿Sera que de verdad estamos destinadas a luchar por separado?"

En lo alto del edificio y frente a una malvada pero muy bien vestida peli roja….

— Vaya, hasta que por fin aparecen. ¡Las estaba esperando sailor scouts de mierda!

Volviendo con las chicas que habían llegado a recepción…

— Bienvenidas.

— ¡¿Qué?!

Gritó Serena la verlas. Es que eso que veían sus bellos ojos azul claro, era muy difícil de creer.

— Sean todas ustedes bienvenidas a Infinito.

— Esto no puede ser, ¡¿Ciprine, Puchiro?! ¡Pero si yo las elimine! ¡¿Que están haciendo estas imbéciles aquí?!

Y como el manga es el manga, pues no se podían quedar sin hacer alguna pendejada. Resulta que mientras Serena (y las demás también claro) no entendía que hacían ese par de gemelas malvadas ahí, Rei cayó en una especie de dimensión desconocida. Ese era un espacio completamente negro y vacío. Era aterrador pero como Rei era Rei, tomó las cosas con calma y lo primero que hizo fue mirar por todas partes, buscar a sus amigas y si, decir lo obvio como cosa rara. Se preguntaba muy extrañada en donde estaba.

— ¿Dónde estoy? ¡Sailor moon! ¡¿Chicas?! ¡¿Dónde están?!

— Guau pero que falta de modales tienes, perra.

Dijo Eudial en ropa de universitaria y sentada muy sugerentemente sobre un escritorio.

— Yo Eudial, responsable de dar clases de buenos modales, te daré una lección, estúpida.

— ¡¿Que, qué?! ¡¿Acaso es una broma?!—Gritaba sin quitarle la mirada de encima—Pero se supone que acabamos contigo aquella vez. ¡¿Qué demonios estás haciendo aquí perra del demonio?!

Rei, o en ese momento sailor Mars, no creía lo que veía pero como ella aun sentía esa poderosa energía, se dio la vuelta y se iba a ir.

Pero…

— ¡No puedo dejar que te vayas!

—"¡Esa fuerza!" ¡No tengo tiempo para encargarme de ti estúpida! ¡Déjame salir que…!

— ¡No te voy a dejar ir porque eres mi adversaria, es por lógica perra! ¡¿Que no ves que tú y yo manejamos el mismo elemento?! ¡Tienes que luchar conmigo si quieres salir de aquí!

— Si tú insistes, peleare contigo. —Sonrió de medio lado y se alejó de lo que parecía una puerta—Ven con todo lo que tengas, perra.

— ¡Aaaahhhhh!

Eudial se le fue encima y alistó una súper patada para ajustársela a la bella Rei en la cara. Pero con lo que la muy perra no contaba, era con que Rei, es de muy mal genio, sino que lo diga su novio, que en este caso es Asanuma.

Rei esquivo su patada y después la tacleó para hacerla caer. Eudial cayó al suelo pero como la muy maldita era tan hábil, se levantó y aprovechó que Rei estaba de espaldas para atacarla. De nuevo alistó una gran patada pero para desgracia de Rei esta si la alcanzó.

— ¡Aaahhhh!

— Oh pero que decepción tan grande eres, maldita estúpida. —Sonrió Eudial triunfante— ¿Acaso no quieres luchar? Vaya, tal parece que no tienes voluntad, perra desgraciada.

— Calla…cállate estúpida.

Dijo Rei de rodillas en el suelo mientras trataba de levantarse.

— Deja de hablar…estupideces.

— Admítelo idiota porque sé que así es. Admite que estas cansada de luchar a lado de sailor moon, admite de una buena vez lo que grita tu interior. No tiene nada de malo reconocer que te gustaría tener una vida más tranquila y que preferirías vivir la simple vida de una universitaria. La vida de una chica que va a fiestas, que coge con su novio y que de vez en cuando lee las cartas solo porque sabe hacerlo, por diversión. ¿No? ¿No es eso lo que en verdad te gustaría decir?

Pero mientras Rei veía a Eudial con ganas de matarla por todo lo que le estaba diciendo, otra más de nuestras lindas nenas se había perdido. Se perdió la más dulce e ingenua de todas, la que todavía era virgen y quien sabe cuándo putas pueda perder la virginidad, la por siempre bella y muy inteligente Amy Mizuno.

— ¡Guau, no lo puedo creer! ¡Es el ordenador más potente del mundo!

¿Si ven porque les digo lo de virgen e ingenua? ¡Solo una nena como Amy diría algo como eso!

Solo la por siempre inteligente y dulce Amy, sonreiría y saltaría de emoción como lo hizo al ver ese ordenador. Solo ella se maravillaría por algo como eso porque a nosotras, (y apuesto una galleta que sé que no la pierdo) lo que nos dejaría con la boca abierta y haría que nos salieran estrellitas de los ojos como le pasaba a Amy al ver ese ordenador tan raro, seria entrar a una habitación y encontrarnos a un tipo tan híper sugoi como Darien en boxers blancos sosteniendo una rosa roja en la boca, ¿se lo imaginan? ¡La locura! (risa loca).

Sé que más de una de ustedes se pondría como estaba Amy. Les brillarían los ojos pensando en todas las cosas que un hombre como ese les podría hacer pero como sea; tal vez la situación no es comparable porque Amy aquí es muy inocente pero en fin… sigamos con Amy mejor, ¿no? ah sí, ya que.

— Hola, hola señorita, ¡eres bienvenida!

— ¡¿Qué?!—La miró llena de susto y la emoción por el computadorcito ese se le había ido a la mierda— ¿Pero tú que haces aquí?

— ¿Te acuerdas de mí? Soy Viluy, de la clase de ciencias. Me siento honrada al poder verte de nuevo y presentarte las maravillas que esconde el interior de Infinito, ¿quieres venir? ¿Quieres que te muestre todos sus secretos?

— ¡¿Viluy?! Pero eso no puede… ¡Aaaahhhh!

Gritó porque la muy perra la atacó por sorpresa.

Teniéndola completamente inmovilizada se le acercó y muy sonriente, le habló de nuevo. Tenía que empezar a meter cizaña la muy desgraciada.

— ¡Ay, suéltame Viluy que me haces daño!

— ¡No puedes engañarme ni esconderme ningún secreto!—Rio— ¡Tu cuerpo pide a gritos información! ¡Admítelo! ¡Reconoce que quieres saberlo todo acerca de nuestro ordenador!

— ¡Cállate, ya cállate y suéltame!

— Sé sincera por una vez en tu maldita vida, niña. La verdad y la única verdad es que eres una pobre nerd que cada día quiere saber más cosas, cada día quieres ser mejor. Oh pero que mal, pobrecita tú. No puedes dedicarte a tus estudios como quisieras porque tienes que combatir al lado de las otras tontas y de esa perra. Tu inteligencia y tus conocimientos están al servicio de la maldita de sailor moon. La muy estúpida no te deja progresar y dime con sinceridad, ¿eso no te molesta?

—¡Eso no es un secreto para nadie!—Le gritó muy enojada mientras intentaba quitarse una de las enredaderas con las que la tenía atrapada por el cuello—Obviamente estudio y quiero aprender muchas cosas porque si quiero ser una gran doctora algún día, tengo que estudiar. ¡Eso es de lógica tonta!

Y pasó algo con lo que yo no contaba, nuestra dulce Amy empezó a dudar gracias a la cizaña de esa perra desgraciada.

—"No puedo negar que es cierto. Por estar luchando al lado de sailor moon, no puedo progresar más en mis estudios. Las peleas contra nuestros enemigos me quitan mucho tiempo"

Amy dudaba, pero Mina estaba….

— ¡¿Chicas?! ¡Chicas! ¡¿Dónde están?! Oh no, ¡¿Dónde estoy?! ¡Creo que me he perdido!

Mina había empezado a caminar por aquel oscuro lugar para buscar una salida pero una fuerte melodía que le hacía doler la cabeza y que además recordaba, se lo impidió. Con las manos en los oídos y sufriendo mucho por aquel dolor, (sentía que la cabeza le iba a reventar) por fin ató cabos y recordó.

— No, eso sencillamente no puede ser. Ese día ella…

— ¡…y ahora les presento a la invitada especial para esta batalla! Con ustedes…. ¡Sailor Venus!

— ¡¿Qué?!—La miraba aterrorizada en lo que parecía una tarima— ¡¿Pero cómo demonios…?!

Mina estaba asustada y confundida al ver a Mimete en la tarima pero la ilusión o lo que sea que Mimete estaba haciendo desde ahí mientras hablaba por el micrófono, la confundió aún más. Todas sabemos que Mina siempre había soñado con convertirse en una gran cantante y eso, ese bello sueño de Mina, Mimete lo estaba usando para hacerle daño.

Para confundirla aún más.

¡Sailor Venus, eres genial!

¡Venus, Venus, Venus!

— ¿Pero qué significa todo esto?

— ¡Vamos sailor Venus, sube a la tarima y dale gusto a tu publico!—Sonreía la muy infeliz en la tarima y con el micrófono en la mano mientras la ataba con un montón de cables y le ponía un micrófono a ella – ¿No era esto lo que tu querías? ¡¿No soñabas con ser un ídolo?!

— ¡Es cierto que era mi sueño pero ahora las cosas son diferentes y…!

— ¡No seas tonta!—Rio de nuevo y le hizo más daño— ¡Aprovecha que es ahora o nunca! ¡Tan solo mira! ¡Mira!

Señaló al supuesto público.

— Mira todos los que están aquí y solo por verte, ¿no quieres darles gusto? ¿No quieres hacer realidad tu sueño?

—"Es increíble que diga esto pero no quiero seguir siendo una sailor scout. Quiero que mi sueño se haga realidad"

Y en otro lado las cosas no eran muy diferentes. Ahora a quien estaban atacando era a Lita. A mi preferida. ¿Pueden creer a estas basuras? ¡Odio a estas perras desgraciadas de las death busters, las detesto!

— ¡Sailor moon! ¡Chicas! ¡¿Dónde están?! Oigan pero, ¿qué es eso tan…?

Lita caminó un poco más y pronto estuvo en lo que parecía y en efecto era, un hermoso jardín botánico. Entró con la ilusión de encontrar a Serena y al resto de sus amigas pero lo que encontró cuando entró, le borró la sonrisa que tenía por ver tantas flores hermosas.

Es que lo que veía no lo podía creer.

— ¡Bienvenida al jardín botánico! Soy Tellu y soy la responsable del cuidado de todas ellas.

— ¡¿Tellu?! Pero eso no puede ser porque recuerdo que te di una paliza por dañar mis plantas y estar mirando a MI novio. ¡¿Tú que haces aquí?!

— Eso ya quedo en el pasado y ven, —fue tras ella y con una sonrisa la empujó hasta donde tenía las maravillosas plantas de exquisitos olores que a Lita le habían encantado—ven y dime qué opinas de todas mis plantas, admíralas y dime, ¿no son hermosas?

— Oh pero que rosas tan hermosas, ¡son magníficas!

— Esas se llaman Francia, —sonrió con gusto al estar logrando su cometido—son una nueva variedad.

— Oh no, ¡no puede ser! ¡Esas son sol de oro! ¡Qué cantidad de flores tan escasas hay aquí!

Lita se deja absorber por la magia de aquellas flores y de la de Tellu. Tan hipnotizada estaba, que no podía dejar de ver las rosas que tanto le gustaban; y eso la hizo empezar a pensar cosas que en otras circunstancias no habría pensado.

—"Tengo ganas de quedarme aquí para siempre. Al ver estas hermosas rosas, siento que he estado desperdiciando mi vida y la verdad es que estoy cansada. ¿De qué sirve luchar si no puedo estar haciendo lo que más me gusta? ¿Cuidando de mis plantas y de mi Andrew? Solo quiero eso.

Dijo mientras caía dormida sobre las flores y Tellu sonreía como lo que era, una maldita enferma.

—"Sueño con tener días tranquilos al lado de mi osito y de mis plantas. Solo sueño con estar rodeada de rosas y de mi Andrew en una cama. Ya no quiero más pelea, ya no quiero más sufrimiento"

Pero para ultimo habían dejado lo mejor, ah sí, es que definitivamente si, que perras estas más desgraciadas. A mí las hermanas de la perdición no me cayeron tan mal como estas malditas de las death busters, ¡las detesto! Pero dejando a un lado mi gusto personal por los malos o no de la serie, les diré.

Resulta que como todas nuestras nenas estaban siendo atacadas en diferentes partes del edificio, nuestra nena mayor, nuestra fuerte y bella heroína protagonista de la serie, nuestra sailor moon, se había quedado sola y si, hizo lo mismo que habían hecho sus amigas, empezar a llamarlas y a buscarlas por todo ese oscuro y tenebroso lugar.

— No pero, ¿qué significa esto? ¿Por qué nos han separado así? Claro, hemos debido caer en alguna trampa de esas perras. ¡Chicas! ¡Chicas! ¡¿Dónde están?! ¡¿Pueden escucharme?! ¡Ah, demonios! Debí haber prestado más atención. ¡Chicas!

Por fin Serena siente algo de paz cuando las encuentra y corre hacia ellas para abrazarlas. Las llamó por sus respectivos nombres de guerreras por ya saben, se supone que sus identidades son secretas pero como sea, el punto es que Serena va con ellas y cuando se acercó más, sus bellas amigas se convirtieron en unos espectros inmundos y convirtieron en "realidad" su peor pesadilla. Que sus mejores amigas empezaran a tratarla mal.

— ¡Sailor Mars, Venus, Mercury, Júpiter!

— ¡Tan solo mira en lo que nos han convertido!

Le gritó el espectro inmundo de la que pretendía ser Mina.

— ¡No queremos seguir luchando a tu lado!

— ¡No, no, no!—Gritaba Serena de dolor y las lágrimas hicieron su aparición al escuchar las horribles palabras de las que creía eran sus amigas— ¿Qué les pasa chicas? ¿Por qué me dicen eso?

— ¡Serena tonta!

— ¡Nos tienes harta! ¡Necesito mi tiempo para estudiar!

Serena corrió para huir de las horribles miradas y palabras de sus amigas pero oh no, no se preocupen, se pone mejor.

Luego apareció el espectro de Rini y tomándola por el cuello y haciéndole una poderosa llave que la estaba dejando sin aliento, hizo lo que hacía siempre aunque no fuera un espectro inmundo, empezó a culparla de todo lo que estaba pasando.

— ¡Todo es tu culpa sailor moon!

— ¡Me…me estas ahogando!—Y mientras trataba de quitársela de encima preguntó con duda— ¿Rini? ¿Eres…tú?

Pero repito, la situación para Serena cada vez era mejor. No contentos con hacer una asquerosa ilusión de sus mejores amigas y de su futura hija mirándola mal y mal tratándola con duras palabras, ¡aparecieron más!

Esta vez el turno era para las tres sailors mas mamacitas el manga, Haruka, Michiru y Setsuna.

— ¡Ya vamos Rini! ¡Hemos venido a ayudarte!

— ¡¿Sailor Uranus, Neptune, Plut?!—Gritó Serena aterrada mientras aún no se podía quitar de encima a la pesada del espectro de Rini— ¡¿De verdad son ustedes?!

— ¡Ya estamos hartas de ti sailor moon!

Le gritó el espectro de Setsuna muy enojada y con una mirada llena de rencor, de odio y desprecio.

Pero la guinda del pastel de sufrimiento que le tenían preparado a nuestra bella nena, fue esa. Si, hablo de él. Eso sí que no tiene perdón de Kami—sama, ¡es el colmo!

— ¡Queremos ser libres Serena! ¡Por eso yo me encargare de matar a Rini y a Hotaru! Oh y luego de salvar al mundo, cosa que tú no estás haciendo, ¡te matare a ti también!

— ¡Darien!—respondió con la mirada completamente vacía por el dolor y el sufrimiento que le causaron sus palabras— ¡¿Tú también?!

¡Serena!

Gritó en su mente el verdadero Darien, el que sí es un papacito rico y muy hermoso.

¡No te distraigas Serena! ¡No los escuches mi amor!

— ¡¿Darien?! ¿Eres tú?

Sí, si soy yo mi princesa y tranquila, yo jamás te diría algo como eso. No los escuches porque solo son alucinaciones y debes acabar con todas ellas.

— Si, como digas amor, —sonrió y saco su báculo— ¡curación lunar….! ¡Acción!

Serena uso todo su poder y lo concentró en su báculo para acabar con todas esas alucinaciones que le estaban haciendo daño. Acabando con ellas y logrando así recuperar un poco de paz, se hizo paso entre la niebla que había quedado para hacer lo que tenía que hacer, encontrar a sus amigas y salvarlas.

— ¡Chicas! ¡Ah, maldita sea! ¡¿Dónde están?!

Y mientras Serena buscaba, Haruka, Michiru estaban…

— ¡¿Pero qué es lo que pasa con estas plantas de mierda?! ¡Por más que las cortamos, estas perras vuelven a crecer y peor, crecen muy rápido!

— Haru, mi amor, —decía Michiru que luchaba valientemente junto a ella— ¿qué hacemos? Tenemos que entrar al edificio pero si seguimos así…

— Tenemos que entrar como sea Michiru.

Dijo después de cortar una de las plantas con mucha fuerza y lo hizo con más enojo que otras veces porque si, la muy maldita de la planta como que tenía vida, estaba subiéndose por una de las delicadas piernas de su compañera y claro, eso Haruka no lo iba a permitir. Michiru y todo su escultural cuerpo solo le pertenecía a ella.

— Tengo un mal presentimiento. Creo que sailor moon está ahí y está en peligro.

— ¡Sailor Uranus, sailor Plut, vengan!—Dijo con los ojos dilatados del miedo sin dejar de ver su espejo— ¡Tienen que ver esto!

Ambas guerreras se acercaron y cuando vieron a nuestras nenas atrapadas en una gran enredadera gracias al espejo de Michiru, sacaron fuerzas de donde no tenían para acabar de un solo golpe con lo que les estaba interrumpiendo el paso.

Haruka fue la primera en actuar, estaba muy asustada por las demás.

— Ah no, ¡tenemos que entrar como sea y ayudarlas! ¡Corte de espada espacial!

Gracias al potente ataque de Haruka pudieron entrar y cuando entraron, lo que vieron fue monstruoso, casi maquiavélico. En la entrada y pareciendo ese un gran árbol, estaban nuestras cuatro nenas sumergidas en un profundo sueño. Todas se veían muy mal.

— ¡Sailor Mars, Mercury, Júpiter, Venus!

Todas esas perras de Ciprine, Eudial, Viluy, Mimete y Tellu, se soltaron fue a reír como lo que eran, unas perras desgraciadas.

— ¡Huracán de Chronos!

— ¡Tenemos que salvarlas!

Gritó Haruka desesperada.

— Sí, ¡reflejo submarino!

Gracias a los ataques de estas bellas guerreras, Serena al fin pudo encontrarlas y se puso feliz de verlas. De ver que nunca se había equivocado con ellas. De ver que en verdad eran amigas y eran buenas.

— ¡Sailor Uranus, Neptune, Plut!

Haruka, Michiru y Setsuna liberaron a nuestras nenas y mientras ellas se liberaban y les daban las gracias a sus salvadoras, Serena corrió hacia donde estaba Haruka y la abrazo. La abrazo con mucho cariño y Haruka le respondió igualmente. Serena lloraba y mientras lloraba de felicidad al no verse sola y ver que Haruka y las demás se preocupaban por ellas, escuchó su gruesa voz que le habló.

— Ah cabeza de bombón, estaba segura que ibas a venir aunque te dijimos que no lo hicieras. Estaba completamente segura de que te encontraría a ti y tus amigas aquí.

— Sailor Uranus, yo…

— Pero es más que eso, —dijo abrazándola más fuerte por la espalda y con la cara apoyada en su rubio cabello—estaba segura de que no podríamos separarnos. Tenemos que luchar juntas, queremos luchar junto a ustedes.

Todas se unieron y juntando las manos, le dieron su energía y mucho de su poder a Serena; lo que hizo que ella volviera a convertirse en esa bella sailor de lindo traje rosa de colores. En un parpadeo se convirtió de nuevo en súper sailor moon para ir y acabar con Kaolinete y sus amigas, todo eso la tenía harta.

Y se ponía mejor, Michiru y su espejo la estaban ayudando.

— Súper sailor moon, mi espejo muestra que está arriba, en el despacho.

— Gracias sailor Neptune. —Dijo antes de marcharse.

Y cuando llego al despacho del director, se encontró con una enojada Kaolinete que estaba que no la calentaba ni el sol.

— ¡¿Cómo te atreves a vencer mi magia?! ¡Ya me tienes hasta la coronilla! ¡Hoy te vas a morir!

Alzo sus manos y antes de irse contra nuestra bella y valiente súper sailor moon, dijo….

— ¡Demonix!

— ¡No, estas muy equivocada! ¡Mis amigas y yo vamos a salvar al planeta de la destrucción! ¡Por el halo de la princesa de la luna…..!

Súper sailor moon, usó su poderosa técnica y acabando con Kaolinete (pobre profesor, se quedó viudo de nuevo) luego se encontró con una especie de laberinto. Haciéndose paso en medio de las cenizas de lo que fue una atractiva mujer, estaba muy decidida a entrar. A acabar con lo que tuviera que acabar.

— Aunque nos perdamos en este laberinto, jamás perderé las esperanzas. ¡Muchachas, démonos prisa! ¡Tenemos que encontrar a Hotaru!

Mientras la dama nueve que era Hotaru pero al mismo tiempo no lo era, decía confundida en su casa y mirando por una ventana…

— ¿Súper sailor moon? ¿Acaso ha conseguido entrar al laberinto y acabar con Kaori? No me extraña que haya acabado con esa inepta pero, esto no nos deja otra opción. Hay que transformar todo el barrio en nuestra tierra santa cuanto antes. Igual ya no tenemos nada que temer, ya tenemos el cristal de plata en nuestras manos.

La muy tonta se tragó el cristal de plata y eso tuvo reacciones en Rini. Cosa que a Darien que estaba a su lado y no dormía por cuidarla, lo asusto y lo preocupo en el acto.

— Rini, ¿Qué fue eso? ¡Rini!