Domingo, 15 de marzo de 2015.

¡Y se acabó esta mierda! ¿Ah no? No perdón, el capítulo se llama es Infinito 10.

Hola mis bellísimas princesas y como lo decía en el título, pensé que sí, que este capítulo era el final de este arco pero como aun no lo termino de leer todo, entonces no sé. No puedo decir algo como eso si no estoy segura.

Sean todas ustedes bienvenidas a un nuevo capítulo en donde espero tener la oportunidad de meter alguna cosa ecchi o algo así. Aunque… mucho me temo que no, que este capítulo como es tan crucial para este arco, estará lleno de drama y de esas pendejadas de las que tanto odio escribir. Ni modo, me toca aguantarme porque esto es una semi adaptación. En ningún momento mi idea era cambiar tanto la historia. Solo hacerla un poco más entretenida de lo que fue y ya es.

Un besito y un abrazo muy grande para todas mis amigas; también para las bellas nenas que me leen por primera vez o que son nuevas, y espero les esté gustando la historia y le guste este capítulo porque ya saben, trabajo con mucho para amor para mí pero sobre todo para todas ustedes. Bye, ya es hora de arrancar.

.

—.—

.

¿En que nos quedamos en el capítulo pasado? Ah sí, en lo de la perra de la dama nueve que había llegado a eso, a lo mismo que llegan todos los villanos a una historia, a joder y a nada más que a joder la vida.

Pues resulta que la muy desgraciada estaba en el techo de un edificio que estaba en frente de Infinito y…

Guau, guau, guau, ¿apenas vas por aquí reina? Que mal. Pensé que como te la pasas es trabajando en este libro y no sales de aquí…. ya habías llegado a la parte en donde salgo yo. El tipo más kawaii de toda la serie mi amor.

Hola Seiya. —Me levanté y lo saludé de beso en la mejilla mientras él estaba detrás de mí leyendo lo que no le importaba—Que gusto verte pero, ¿y eso? ¿Tú que haces por acá?

Es que un pajarito nos llamó y nos dijo que viniéramos a ver si nosotros si conseguíamos sacarte de este encierro amiga.

¡Mi Lita!—Corrí hacia ella y la abracé—Hola Lita, hola muchachas pero, qué problema con este hombre. Fye, Fye amor, ¿Dónde estás?

Acá estoy mi reina y si, ni me mires así que yo estoy cansado de esa edición tuya y de ese libro, quiero que salgamos y por eso los llamé.

Dijo cuándo se hizo paso en medio de todos ellos y entró a la habitación.

Ya pasaron las dos horas que me pediste para trabajar y aquí el bobo de Seiya se va a presentar con los hermanos en su club. ¿Vamos?

Pues sí, ya qué. Si quieren vayan a la sala y me esperan mientras me cambio y….

Ah, ¡ahí esta señora!—Dijo Darien que entró al estudio de la mano con Serena y como de mal genio—Vea, necesito hablar con usted. Se lo pido, se lo ruego de rodillas si quiere pero por favor, ya no me joda más. Déjeme tranquilo.

Claro, a mis risas mientras Darien me había tomado las manos y me rogaba con cara de tragedia que lo dejara en paz, se sumaron las de mi maldadoso novio y las de los demás. Era muy divertido ver a Darien en ese plan.

Pero es que Darien, mi ex amor lindo, ¿yo que te hice? Tú me pediste que arreglara lo que te había hecho y eso hice, ¿no? O es que dime, ¿tus fans te han vuelto a perseguir?

Es que ese es el problema, ¡todas me mandaron a la mierda con lo que usted dijo de mí en ese programa!

Ay sí, que malvados eran Seiya, los demás y mi amado rubio. Se reían y burlaban de Darien con mucha maldad…

¿Cómo se le ocurre decir eso ah? No, ya todas las que van al hospital y de casualidad se topan conmigo, se suben la blusa hasta la nariz o más ofensivo todavía, piden tapa bocas porque les da miedo asfixiarse disque con alguno de mis olorosos pedos. ¡Oiga, no se ría que es en serio! Me tiene jodido carajo, ¡ayúdeme!

Ay Darien, ay Darien mi ex amor lindo, perdóname por favor pero es que, ¡es graciosísimo! Qué tus fans hayan pasado de acosarte a alejarse de ti porque creen que eres una bomba de pedos, ¡es buenísimo!

¡Oiga, no se ría más!—Dijo de muy, muy mal genio—El hecho de que yo no haya podido corresponder a sus sentimientos como usted quería, no es suficiente razón para que usted me joda como me jode en su libro y más para que dañe mi imagen aquí en fanfic, ¡eso no es justo!

En esas sí, se metió el de siempre mientras me soltaba y se limpiaba las lágrimas que le habían salido de tanto reírse de Darien y su mal genio. Mi amado y muy malvado novio.

Bueno, bueno Chiba, cuidado pues con lo que dice que ella no tiene la culpa de que usted sea un insoportable de tiempo completo. ¿No quería que lo dejaran de joder pues? ¡Ya se solucionó!

Señor, esto es entre la sádica de su novia y yo. Ella no tenía porque…

Pero es que mi ex amor lindo, yo no quería que….

Pues para que te dé más coraje Chiba, ella no fue la de la idea, fui yo. —Le sonrió con más picardía mientras los demás se reían—Fui yo el que le dijo que si decía que tú eras más peligroso que un señor de ochenta después de comer un plato de frijoles, seguro te dejaban en paz. Y como puedes ver no me equivoque porque así fue. Así que no estés pensando que mi reina se quiere vengar de ti porque tú la rechazaste como un trillón de veces mientras grabábamos el programa porque no es cierto. No te creas tan importante eh.

Uuuuuuu….

Bueno, bueno, ya que no fue a esto a lo que vinimos. —Dijo Seiya e hizo lo que había hecho mi Fye antes de ir con Darien y hablarle, me abrazó muy contento por la cintura—No molestes más Darien que gracias a ti y tu fama de pedorro, yo tengo más fans que nunca, ¡sugoi!

Seiya….

Oh no, y esa no es la mejor parte. Gracias a que aquí la mamacita de la reina dijo en: "lo más leído en fanfic" que tú eras un pedorro de mierda y que tus pedos no olían a rosas, bombón mantiene más tranquila porque ya las mujeres no te acosan, ¿o no bombón? No lo puedes negar porque Mina me lo contó.

Mina….

¿Qué?—Contestó Mina del brazo de su novio muy alegre—Es la verdad. Yo no dije nada que no fuera verdad Serena. Desde que Darien tiene fama de ser una bomba gases ambulante y las mujeres se le alejan, tú te ves más feliz amiga.

Pues sí pero…

Total fue que sí, así fue. A Darien se le pasó el mal genio conmigo porque como él no sabía que su esposa era inmensamente feliz desde que todas las mujeres de fanfic creían eso de él, (que obvio no era verdad) estaba ofendido y muy enojado conmigo por haber afectado su buen nombre, su prestigio. Él, era un reconocido galán de películas, series y novelas, pero desde que yo había dicho lo que había dicho de él en ese programa, pues no lo habían vuelto a llamar para grabar nada.

Más tranquilo y luego riéndose porque Fye amenazó a Seiya con convertirlo en grillo si me seguía mirando el trasero como me lo estaba mirando, fueron a la sala y esperaron hasta que yo me cambiara para poder salir a bailar y a tomar.

.

—.—

.

Muy bien señoritas, ¿en qué iba yo antes de que llegaran Seiya y los demás a cortarme la inspiración? Oh si ya me acordé, en lo de la llegada de la dama nueve.

Con la llegada de la perra esa, el cielo se puso como lo era su cabello que ay si, que envidia me da niñas, lo tenía muy brillante y muy negro. El cielo se puso muy oscuro, muy negro y la primera en decir algo dado lo inusual que se veía el cielo que las cubría, fue Setsuna.

— ¿Qué es eso? ¡¿Es una anomalía espacial?!

— No pero eso es lo de menos ahora sailor Plut, —dijo Serena a su lado y sin poderle quitar la mirada a la desgraciada de la dama nueve— ¡¿esa es Hotaru o es un demonix?! ¡¿Qué es?!

Ni Serena ni sus acompañantes pudieron decir más porque la muy maldita de la dama nueve, las obligó a saltar de la azotea en donde estaban. La muy perra usó el poder que tenía para partir en dos el edificio donde ellas se encontraban. Para destruir lo que alguna vez fue un reconocido centro de estudios llamado Infinito.

— ¡Infinito, Infinito se derrumba!

— ¡No, no, chicas! ¡Chicas…..!

Serena era detenida por Haruka porque lo que estaban viendo sus ojos, le estaba rompiendo el corazón. Sus amigas que estaban en la cima de Infinito y estaban desmayadas, estaban envueltas en una especie de aura protectora, no podía alcanzarlas para salvarlas. Y mientras el edificio se derrumbaba frente a ellas, sus amigas se elevaban en el cielo y se alejaban cada vez más…

— ¡Chicas…! ¡Suéltame sailor Uranus, suéltame que tengo que alcanzarlas! ¡Demonios, no consigo acercarme! ¡Chicas…!

— ¡Cálmate sailor moon y mira, miren todas!

La soltó y señaló con el índice el mar.

— ¡¿Pero qué significa esto?! ¡¿Viene del mar?!

Ellas estaban luchando como podían por no ser alcanzadas por la maldad de la dama nueve y el resto de la ciudad, ya se estaba viendo afectada por todo lo que estaba pasando. La gente entró en pánico por ver el cielo de esa manera y cuando en la bahía de Tokio, en donde estaba infinito, se abrió en dos y provocó todo lo que provocó, llamó la atención de todos los medios locales y las autoridades. En todos los noticieros y el que estaba viendo Darien, Kenji, Ikuko y muchos más, decían lo mismo.

¡El gobierno de Tokio acaba de confirmarlo! ¡En este momento una gran catástrofe nos está azotando! ¡Se acaba de producir una gran explosión en la bahía de Tokio y…!

Pero mientras todos en las calles y muchos en sus casas veían las noticias llenos de miedo porque no sabían que sería de ellos, Serena y las demás estaban…

— ¡Por fin ha llegado el momento que tanto estaba esperando mi querido señor Pharaon 90! ¡Ha llegado el momento de fusionarnos con este planeta!

— ¡¿Qué, que?! ¡¿Quieren fusionarse con este planeta?!

— Sí, ¿acaso eres sorda o simplemente estúpida, idiota?—Dijo la dama nueve irritada—Una vez mi querido Pharaon se haya fusionado con él, este planeta se convertirá en nuestra segundo hogar, ¡por fin estaremos en Tow de nuevo y nuestro dominio será completo!

La muy maldita de la dama nueve, a quien Serena llamaba Hotaru porque estaba atrasada en noticias y no sabía que se hacía llamar dama nueve, se reía como lo que era, una villana muy mala por todas las maldades que estaba haciendo. Ella se reía muy alegre pero mientras esa perra tenía las manos elevadas en el cielo, aumentaba el aura maligna en el planeta y no dejaba de reírse, Michiru veía algo en su espejito que la asustó mucho. La puso en alerta y no solo a ella.

— ¿Qué pasa Neptune? ¿Por qué tienes esa cara de angustia mi amor?

— Es, esto no puede ser, ¡no puede ser! ¡¿Viene un maremoto?!

— Pues no sé si sea un maremoto mi sirena pero mira, mira el cielo. —Dijo a su lado y con la mirada arriba— Está cada vez más oscuro y parece que algo va a perforarlo.

— Sí, tienes razón.

Dijo Setsuna y tenía la misma mirada que ellas dos.

— En ese caso no hay otra opción muchachas, tenemos que hacerlo.

Cada una de ellas empuñó con fuerza su talismán y dando un gran salto hacia allá, hacia ese oscuro cielo que amenazaba con muerte y destrucción, Serena alzó una mano con desesperación para alcanzarlas.

— ¡Sailor Uranus, Neptune, Plut! ¡¿Para dónde van?! ¡No se vayan, no me dejen sola!

Cada una en la punta de un edificio y formando un triángulo, apuntaron sus talismanes al cielo y los pusieron en armonía de nuevo. Tenían la esperanza de que si los usaban, si unían su poder, pudieran evitar el peligro que las amenazaba.

— ¡Sailor Uranus, Neptune, Plut! ¡¿Qué carajos están haciendo ahí arriba?!

— ¡Nuestra misión es proteger el planeta de nuestra futura reina, princesa!

Le gritó Setsuna mientras empuñaba su cetro hacia el cielo con valor, con fuerza.

— ¡Este planeta se convertirá en el milenio de plata!—Dijo Michiru igualmente ocupada— ¡Es nuestro deber hacer algo!

— ¡Y haremos cualquier cosa para salvarlo sailor moon!

Dijo Haruka apuntando su espada al cielo igual a como lo hacían sus dos compañeras con sus talismanes.

— ¡Haremos lo que sea necesario para salvarte y salvar la tierra!

— ¡¿Acaso piensan que pueden impedir que haga lo que a mí me dé la gana?!—Dijo la dama nueve muy enojada mirando a Haruka y a las demás luchar— ¡Ahora que ya Pharaon 90 ha conseguido fusionarse con este planeta, puedo deshacerme de este cuerpo humano!

— ¡¿Qué?! ¡No! ¡No te atrevas a hacerle daño a más de mis amigas! ¡Te lo prohíbo maldita!

— Tú cállate peli teñida de cuarta y deja no más que me deshaga de este inútil cuerpo para que veas, —reia la muy perra de la dama nueve y se llevó ambas manos a la cabeza. Pero luego…— ¡¿Qué?! ¡No puedo liberarme de este inútil cuerpo! ¡¿Algo me lo está impidiendo?!

—"¡No dejare que te salgas con la tuya!"

— ¡¿Quién está ahí?!

Pero mientras la muy perra caía al suelo de nuevo y se sostenía la cabeza por el fuerte dolor que Hotaru le estaba provocando con su intervención, Serena decía que era el colmo con esa idiota, ¿además de mala y perversa, también estaba loca? No, pensó y dijo que eso si era el colmo con ella. Le tocaba pelear con villanos muy malos y sicóticos.

— ¿Y ahora qué le pasara a esta perra ah? ¿Además de mala, loca? No, qué suerte tan infinita la mía.

— ¡Este cuerpo aun me pertenece quien quieras que seas! ¡No te voy a dejar salir!

—"¡Ya me canse de ti y de tus idioteces!—dijo Hotaru dentro de ella de mal genio— ¡Te prohíbo que sigas lastimando a los demás!"

— ¿Con que esas tenemos eh? Muy bien, tú lo pediste. Creí que había consumido tu alma por completo hace mucho tiempo pero veo que me equivoque. Ahora veras lo que te pasara por no cooperar. Es que si serás bien estúpida, cretina. Ni tu misma te crees que puedas dominarme. ¡Yo me tragué el cristal de plata y eso me hace invencible! Por eso voy a despedazar este cuerpo en mil pedazos.

—"Digas lo que digas, no me rendiré. ¡Protegeré el alma de Rini y su cristal de plata, eso te lo juro!"

— Pobre cretina, ¡¿que no entiendes que no puedes hacer nada para vencerme?!

Y Serena que se había cansado de ese monologo…

— ¡Ah no, ya estoy harta de ti! ¡Curación lunar...! ¡Acción!

Serena usó su técnica de curación lunar para intentar vencerla ya que la vio en el piso pero con lo que no contaba, era con lo que pasaría. Ella le lanzó su ataque pero la muy maldita, lo estaba absorbiendo con las manos. Comiéndose esa poderosa energía blanca y disfrutando de la angustia de Serena al ver que no podía atacarla, le echó más leña al fuego. Es que de verdad esta malparida es bien mala.

— ¡Mas, mas, quiero más energía y por eso también absorberé el alma de todas tus amigas!

— ¡No, no puedes hacer eso!—Miró hacia donde estaban sus amigas que cayeron muy cerca de ella y por eso se fue a ver como estaban— ¡Chicas, chicas! ¡¿Qué les pasa?! ¡¿Que tienen?! ¡Ay no, no! ¡¿Acaso ya te apoderaste de sus almas maldito engendro del demonio?! ¡Habla!

—"¡¿Qué?! ¡No, no dejare que lo hagas!"

Hotaru tomó en sus manos las cuatro almas de las amigas de Serena y las protegió para que la muy perra de la dama nueve, no pudiera hacer nada.

— ¡Maldito parasito despreciable! ¡Entrégame esas almas ahora mismo! ¡Que me las des!

—"Quizá no tenga la fuerza suficiente para proteger a todo el mundo pero… pero no me rendiré"

Luego, la misma indefensa alma de Hotaru pensó mientras protegía aquellas cinco y puras almas en su pecho…

—"Todo esto es muy extraño, ¿Por qué sigo resistiéndome si ya estoy muerta y mi cuerpo esta poseído por ese demonio? ¿Por qué esta terquedad? He perdido a mi papá, no existo en realidad y no entiendo, ¿Cómo es posible que aun tenga fuerzas? No sabía que era tan resistente.

Y si, seguía pensando.

—"Siento en mis espíritu otro yo, a alguien más fuerte. Ese otro yo me ordena que siga luchando por protegerlos así eso me cueste la vida y si eso es lo que me ordena, eso haré. Protegeré con mi vida estas cuatro almas y el alma de mi querida amiga, la de Rini. ¡Debo sacarlas de aquí!"

Pero afuera y en donde estaba una muy enojada dama nueve…

— ¡¿Qué?! ¡¿Ha conseguido salir y liberar las almas?! ¡¿Pero cómo es posible?!

Una luz blanca salió de la maldita de la dama nueve y cuando salió, las cuatro almas regresaron a los mal tratados cuerpos de nuestras cuatro amigas. Las chicas, una a una iban despertando y Serena que estaba loca por verlas, fue con ellas. Con lágrimas en los ojos y sin poder dejar de verlas sonreía porque veía que habían vuelto a ser ellas.

— Chicas, chicas. No saben la alegría que me da verlas.

Estando ahí y en medio de todas ellas, la luz blanca que había salido de la loca esa, se materializó de cierta forme frente a todas ellas.

— Hola.

— ¡Hotaru!

Hotaru solo le sonrió y así como había aparecido frente a ellas, así mismo desapareció. Luego y transportándose hasta la habitación de hospital en donde estaba Darien con Rini, se sentó un momento en el borde de la ventana y fue ahí cuando el papacito de Darien se percató de que había alguien.

— ¿Rini? No, no eres tú, es hay alguien más. Contesta quien quieras que seas, ¿Quién anda ahí?

Hotaru, solo se limitó a sonreírle amigablemente a Darien (que no la veía) y mandando el cristal de plata de Rini como si se tratara de un beso tirado al viento, sonrió porque por fin estaba haciendo lo correcto. Rini acogió el cristal de plata rápidamente y gracias a eso por fin pudo despertar. Su alma y corazón habían regresado.

— ¡Rini! ¡Por fin despiertas!

— Darien…—dijo con lentitud mientras él aún no le soltaba la mano.

—"¡Estoy tan contenta de que estés bien!"

— ¡¿Hotaru?!

—"Estoy feliz al ver que estas bien, que has vuelto a la vida"

— Yo también estoy contenta pero….

—"Puede que esto suene extraño Rini pero haberme encontrado contigo, fue como haber vuelto a vivir"

— Sí, te entiendo, pienso lo mismo.

Darien estaba extrañado al ver la escena pero como él ya sabía cómo eran vueltas con su futura mujer y con su futura hija, no dijo nada. Él, a esas alturas ya esperaba cualquier cosa. Por eso se quedó sentado en la cama viendo como Rini extendía una mano al viento y al parecer se la ofrecía a alguien pronunciando un nombre con amor: Hotaru. Viendo como de los pequeños ojos de su hija; que antes no querían, abrirse se llenaban de lágrimas, si le tocó levantarse cuando Rini pego un grito de angustia, de desesperación.

— ¡Hotaru! ¡Hotaru! ¡¿Qué tienes?!

Mientras Darien iba con ella y la abrazaba, el alma de Hotaru estaba a punto de desaparecer por lo que había hecho. Una gran fuerza maligna le estaba aturdiendo la cabeza.

—"Me ha encantado conocerte Rini pero ahora debo irme. Muchas gracias por haberme ofrecido tu amistad y quiero que sepas que siempre te recordare con cariño, siempre… Adiós Rini, espero algún día nos volvamos a ver"

— ¡Hotaru, Hotaru no te vayas! ¡Hotaru….!

Rini cayó presa del llanto mientras su futuro papa la abrazaba para intentar consolarla. (Que ay por Kami, ¡que papa! Yo con un papa de esos hasta me le mido al incesto). Rini no hacía más que llorar desconsoladamente su perdida y decir que nada de lo estaba pasando era justo.

— ¡No es justo! ¡Ella no se merecía nada de esto! ¡Su destino no tenía por qué ser tan cruel!

— Rini, mi niña, —le limpiaba el rostro con delicadeza ese papacito y por siempre rico de Darien—hay personas que tienen un destino trágico, ¿qué podemos hacer? Solo resignarnos y aceptarlo. Aunque lo que si podemos hacer, es luchar por las personas que nos quedan. ¿Crees poder luchar con sailor moon? ¿Quieres ayudarle?

Rini se tomó un momento para pensarlo y limpiándose con brusquedad un par de lágrimas más que se le escaparon, quebró el abrazo que él le estaba dando y mirándolo a los ojos le dijo…

— Sí Darien, sí puedo y ya no llorare más. También soy una sailor scout y mi deber es hacer algo. ¡Luchare junto a mamá y a las demás con todas mis fuerzas! ¡Por el poder del prisma lunar…! ¡Transformación!

Rini se transformó en par patadas en sailor Chibi moon y cuando lo hizo, tomó pose de pelea frente a Darien y le sonrió. Le sonrió amablemente y luego le dio las gracias.

— Ya estoy lista. Ya podemos irnos y gracias por haberme dado de tu energía y por haberme cuidado, muchas gracias. Sé que no soy tan fuerte como sailor moon pero allá voy. ¡Te espero afuera para ir a luchar lo mejor que pueda!

— Mi niña, mi hija, —sonrió con orgullo mientras la veía salir por la puerta—es idéntica a su madre, es mi vida. Pero ahora debemos irnos, ya vamos Serena. Esperamos un poco más por favor.

Ese papacito hermoso de Darien se transformó en el irresistible Tuxedo Mask y uy si, que belleza niñas. Su cuerpo, su escultural y tonificado cuerpo de adonis, estuvo expuesto por unos cuantos segundos pero ay si, que delicia. Pudiendo ver con claridad su pecho, sus fuertes brazos cruzados en el mismo y su cabello moverse con rapidez por el fuerte viento que lo envolvió gracias a la magia de su transformación, fui feliz de nuevo. Que hombre tan divino y ese traje le queda…

¡Oye! deja de estar hablando tanta belleza de ese imbécil que al único al que quiero que le digas papacito hermoso es a mí, mi sádica reina, ¿entendiste?

Sí, sí, si mi neko kawaii, lo que digas. —Me reí de verlo sentado en el sofá mientras según él, revisaba su correo y me esperaba— ¿Y tú como te diste cuenta de lo que yo estaba escribiendo aquí ah?

No olvides que soy mago y para tu desgracia, uno muy celoso. —Me guiñó un ojo y sonrió cuando se levantó y me pasó por el lado— Así que termina con eso rápido y ah sí, nada de papacito hermoso con ese idiota de Chiba, ¿estamos? No tardes mi reina, te espero en la habitación para que nos bañemos y salgamos a comer algo.

Pero como les decía antes de que mi tramposo novio se metiera y me cortara la inspiración que tenía al hablar de Darien y su transformación… Darien se convirtió en el apuesto Tuxedo Mask y abriendo y cerrando su mano cuando estuvo listo, sintió algo.

— Vaya, esto es extraño, me siento más fuerte. Es como si Rini me hubiera dado más fuerza de la que ya tenía pero no, esto debe deberse a lo que Hotaru hizo por ella. Gracias Hotaru, también me has ayudado. Ya vamos Serena, enseguida voy por ti mi princesa.

Y mientras Tuxedo Mask y sailor Chibi moon saltaban de tejado en tejado con rapidez para llegar con ellas, ellas estaban en muchos problemas. Un monstruo inmundo se estaba retorciendo y parecía que sufria. Era una escena bastante aterradora mis niñas hermosas.

— ¡Aaaahhhhh! ¡Aaaahhhh!

— Oye sailor moon, ¿no te da la impresión de que está sufriendo?

— No sé si sufre o no sailor Júpiter pero ojala se vaya por donde vino y….

Serena iba a decir una grosería pero como llegaron su futura hija y marido, no pudo decir nada de la impresión que le dios verlos ahí.

— ¡Dulce corazón rosa….! ¡Ataca!

— ¡¿Rini?!

Dijeron todas asustadas pero Serena que aún no creía lo que veía, solo dijo sin poder quitarle la dilatada mirada de encima…

— ¡¿Qué haces aquí Rini?!

— Hotaru me ha devuelto a la vida a cambio de la suya. —Respondió después de atacar al monstruo y con el rostro caído, aun le dolía—Me protegió hasta el final.

— ¿Qué has dicho?

Preguntó Serena mientras recordaba su imagen y como le había sonreído antes de desaparecer. Se puso igual de mal que su hija.

— ¿Hotaru ya no, ya no está aquí?

— ¡Sailor moon!

— ¡Tuxedo Mask!—Se giró y lo miró como él la miraba bajo el antifaz, con todo su amor.

— ¡No hay tiempo que perder y hazlo por favor! ¡Transfórmate en súper sailor moon y acaba con todo esto! ¡Si no hacemos algo pero ya, el planeta será consumido por completo por el enemigo! ¡Reúnanse todas, unan sus fuerzas sailor scouts!

— Sí.

— ¡Sailor moon!

La llamaron sus amigas mientras extendían sus manos.

— ¡Tenemos que salvar a nuestro planeta! ¡Santo grial, te ordeno que me vengas en mi ayuda!

Todas, incluso Haruka, Michiru y Setsuna que estaban ocupadas tratando de detener lo que sea que viniera del cielo, dieron algo de su poder y de su energía para que Serena se transformara en súper sailor moon. La frente de Serena empezó a brillar mientras recibía el santo grial recibía todo ese poder pero mientras todo esto pasaba, Rini tenía juntadas las manos como si estuviera a punto de lanzar una plegaria al aire y dijo sin poder dejar de mirar a su futura mama con asombro y admiración…

— Guau, como me gustaría tener la fuerza que tienes tú. Espero algún día pueda tenerla…mamá…

Dado el profundo sentimiento que había embargado el corazón de Rini (que también era puro porque ya saben, es la hija de Serena) apareció otra pequeña copa y por eso Serena dijo algo sin siquiera pensarlo.

— ¡Poder supremo, transfórmanos!

Y cuando aquella poderosa energía las envolvió a las dos y la vistió con unos lindos trajes de colores pasteles a juego, todas preguntaron lo mismo. Vaya que a Naoko o al que sea que tradujo les gusta decir lo obvio, ¿no se cansan de siempre hacer lo mismo? en fin… la cosa es que sí, eso dijeron todos aterrados mientras no podían dejar de verlas.

— ¡¿Súper sailor Chibi moon?!