¡Y se acabó esta mierda! ¿Ah no? No perdón, el capítulo se llama es infinito 10, segunda parte.
Pero Darien solo decía tapándose un poco con su hermosa capa y lleno de admiración en la mirada…
— Sí, mi súper sailor Chibi moon. Tan bella y poderosa como su madre.
Y Serena decía toda mal entonada por su transformación…
— ¡¿Estas lista para la batalla?!
— ¡Sí!
— ¡Entonces vamos con todo súper sailor Chibi moon! ¡Unamos nuestras fuerzas!
Uniendo su cetro con el de su futura hija, luego dio un gran salto al aire y Rini hizo lo mismo que ella. Mientras se elevaban en el cielo y tanto sus trajes como sus cetros estaban en perfecta armonía, ni Darien ni las demás podían dejar de verlas. Se veían sencillamente asombrosas, muy hermosas.
Tanto Rini como Serena unieron sus cetros cuando llegaron hasta donde estaba el enemigo. Mientras Haruka, Michiru y Setsuna sentían que ya no podían resistirlo más, Rini y Serena unieron sus cetros y dijeron llenas de valor y al mismo tiempo….
— ¡Doble curación lunar…! ¡Ataca!
— ¡Aaaaaahhhhh! ¡No…..! ¡Malditas perras…..!
Rini y Serena estaban dando lo mejor de sí en esa batalla y estaban desprendiendo más energía que nunca pero había un problemita, la perra o perro del demonio al que estaban atacando; ya a estas alturas no sé qué es, si perra o perro, estaba absorbiendo su energía y en vez de morirse como se tenía que morir, ¡se estaba haciendo más fuerte, que mierda!
— ¡¿Pero por qué mierda no se muere?!
— ¡Parece que su cuerpo se desarrolla gracias a la energía del cristal de plata Serena!—Respondió Rini igual de asustada a ella mientras no dejaba de apuntar su cetro— ¡La está absorbiendo!
— ¡Necesitamos más fuerza! ¡Necesitamos una fuerza tan grande que lo pulverice de un solo ataque!
Sus amigas y su amor, que a diferencia de lo que muchos pensaron, (ok entre esas incluida yo, para que lo niego) no estaban ahí de bonitos ni mucho menos pintados en la pared, escucharon las palabras de Serena y decidieron ir con ella para ayudarla. Cada una usando su técnica para incrementar su poder mientras su papacito hermoso, Tuxedo Mask hacia lo mismo, siguieron atacando al monstruo maldito a ver si algún día si lo mataban.
Pero pues las cosas no estaban saliendo como ellos pensaban.
— ¡Oh, sí, cuanta energía! ¡¿Así que este es el poder de todas las sailor scouts juntas?! ¡Qué bien! ¡Denme más energía perras! ¡Puedo aspirar todo lo que tengan!
— ¡¿Aún sigue resistiendo?!—Exclamó Mina de mal genio— ¡¿Pero cómo demonios lo hace?! ¡Carajo, necesito salir de esto porque tengo una fiesta mañana con unos compañeros de la U!
— ¡Mina!
Pero mientras Serena, Rini y los demás seguían luchando con todas sus fuerzas, nuestro trio de nenas mayores y ardientes bueno…. estaban en problemas. Ellas estaban usando todo su poder para que el perro de Pharaon 90 no abriera más el hueco en el cielo y dejara pasar a Tow pero pues no, ya no daban más. Empezaban a caer al suelo muy agotadas y lo peor era que no solo ellas caían.
Rini tampoco podía más.
— ¡No tengo más fuerza! ¡Lo siento súper sailor moon! ¡No puedo más!
— ¡Rini!
Gritaron al mismo tiempo sus angustiados padres.
Rini cayó desmayada porque había gastado gran parte de su poder y quien la atrapó en sus fuertes brazos, sí, fue él mis niñas, el amor de sus vidas. Tuxedo Mask extendió los brazos y en un rápido movimiento, la salvó de la caída que se hubiera dado. Pero mientras él la sostenía y trataba de tomarle el pulso para ver cómo estaba, la perra esa que supuestamente era la dama nueve y que ahora se veía como un monstruo inmundo decía muy contenta…
— ¡Voy a ser la esposa de Pharon 90! ¡Me voy a unir a él y regresare a mi planeta!
La muy perra que dice eso y en el cielo, que estaba negro y lleno de rayos, algo pasó. De pronto se hizo una gran grieta y la cara de miedo que todos pusieron al ver eso pues no era para menos. Parecía que ahora si se los había llevado el que los trajo. Ahora como que si era verdad que Pharon 90 había llegado.
— ¡¿Es Pharaon 90?!
No, no, no mis niñas, ¡estoy harta de esta mierda! Ese maldito de Pharaon 90 y de la dama nueve, como que son más difíciles de matar que una cucaracha, ¡horrible! Es que si, entre más se esforzaban por evitar que el planeta Tow absorbiera a la tierra, peor se volvía. Todas las chicas, y Tuxedo Mask también claro, estaban perdiendo su energía y nada, nada que podían acabar con ese par de imbéciles y evitar la desgracia. Todo iba muy mal y se ponía cada vez peor.
Serena detuvo el ataque con su cetro lunar un momento para elevar la vista al cielo. Ya había visto mucho pero por más que lo veía, no podía asimilarlo.
— ¿Estamos realmente siendo invadidos por el planeta Tow? Ah, no, pero no más, ¡no llegaran más lejos!
Saltó y apuntó su cetro lunar hacia el enemigo.
— ¡Curación lunar….! ¡Acción!
Serena defendía con honor, con orgullo y con amor a su planeta; a su novio, hija y a sus amigas pero mientras ella hacia todo lo posible por salvar el día, estos hijos de puta no dejaban de joder. En represalia por los ataques de Serena, lastimaron a sus amigas de una manera muy cruel. Usaron una gran cantidad de energía y azotaron sus frágiles y virginales cuerpos (específicamente hablo de Mina y Amy, las demás ya ni saben que es eso) contra el suelo.
Las habían golpeado muy feo y eso a Serena la hizo llorar.
— ¡Chicas! ¡Chicas….!
Haruka (que aún tenía algo de fuerza porque ella era el hombre de la relación entre Michiru y ella) fue a auxiliar a Mina después de que puso a su mujer y su amiga a salvo. Fue con Mina y levantándola en brazos, trataba de hacerla reaccionar. Por otro lado y no muy lejos de ella y el desmayado cuerpo de Mina, estaba Tuxedo Mask tratando de despertar a su hija. Tanto Rini, Mina y las demás, se veían muy mal y Serena era consciente de eso. Al verlas supo que no podían seguir luchando.
— Están al límite y no pueden seguir luchando. Pero aún quedan sus fuerzas en mí para seguir peleando. Soy la única que aún puede y debe seguir con esta pelea. Soy yo, yo y el cristal de plata tenemos que acabar con todo esto.
Serena puso su cara de seriedad, esa cara que dice que está decidida a hacer lo que sea y la que Darien conocía muy bien. Preocupado por Rini pero en ese momento más preocupado por Serena, sus bellos ojos azules se dilataron por el miedo cuando sus temores se hicieron realidad. Cuando vio que Serena levantó las manos e invocó la presencia del santo grial, se asustó de verdad.
— ¡Serena no lo hagas! ¡Serena….!
— ¡Santo grial, ven ayudarme por favor!
Serena llamó al santo grial y sosteniéndolo con ambas manos, le pidió que le concentrara la fuerza de todas sus amigas y se le entregara una vez más mientras Tuxedo Mask le gritaba y le pedía que no lo hiciera, estaba muy preocupado por ella.
— ¡Serena, Serena por Kami! ¡¿Que estás haciendo?!
— Te amo, te amo mucho mi amor… —dijo sonriéndole tiernamente mientras se preparaba para partir—Siempre te he amado y así hoy me muera, siempre te amaré. Cuídate amor y cuida de los demás mi querido Tuxedo Mask. Tengo que acabar con esto.
— ¡No, Serena! ¡Serena….!
Tratando de alcanzarla con una enguatada mano mientras de sus bellos ojos salían lágrimas que él no quería mostrar, Serena saltó hacia el hueco por donde estaba intentando entrar el planeta Tow y toda esa manada de pendejos. Saltando mientras su lindo traje se mecía por el fuerte viento que estaba haciendo, Darien y también Rini (que al fin había reaccionado) no tenían consuelo.
— ¡No Serena, no! ¡No vayas Serena, no te vayas…!
— No tengo otra opción. —Decía Serena mientras se sumergía en ese abismo de tinieblas—Debo liberar todo el poder del cristal de plata y del santo grial para acabar con esta oscuridad.
Como por arte de magia y como esto es un fic, o bueno, una semi adaptación del manga, algo muy extraño y completamente mágico ocurrió. Resulta pasa y acontece que en medio de todo este mierdero que me tiene harta, yo lo que quiero es hacer una fiesta y ponerlos a hacer lemon en exceso, los talismanes de nuestras tres preciosas muñecas se elevaron en el cielo y poniéndose en armonía, liberaron a sailor Saturn. Repito, de la nada el triángulo de energía que formaron los tres talismanes liberó a Saturn y esta nena, pequeñita y todo, se veía muy bien. Con las manos extendidas de par en par y flotando en medio de aquella energía que la rodeaba, luego levantó su cabeza y el símbolo de su planeta protector empezó a brillar en su frente. La verdad sea dicha es que su presencia es muy imponente.
Y cuando estuvo completamente lista…
— Soy la mensajera de la muerte y estoy bajo la protección del planeta Saturno. Soy la sailor scout del silencio… Soy sailor Saturn.
Obviamente todas la miraron con la cara de what the fuck? más grande que tenían pero la que más la miraba, porque no podía creer que estuviera ahí frente a ellos pues sí, era ella. Rini estaba abrazada a Darien (que no hacía más que mirar por donde se había ido Serena) mirando a la que había sido una de sus mejores amigas ahí en la tierra.
— ¡¿Sailor Saturn papá?! ¡¿De verdad es ella?!
Darien ni la escuchó porque tenía la mente en blanco por lo de Serena pero las muchachas, que apenas estaban empezando a reaccionar, lo primero que hicieron cuando se le acercaron fue preguntarle por ella, por su princesa y más que nada, amiga.
— Sailor moon, ¿y sailor moon?
— Sailor Venus tiene razón. —Dijo Lita a su lado y sosteniéndose como podía, estaba muy golpeada— ¡¿Dónde está súper sailor moon?!
— ¡¿Está muerta?!
— ¡¿Cómo se te ocurre decir una cosa de esas Rini?!—La regañó Darien por primera vez en la historia— No, no, eso no puede ser; simplemente no puede ser.
Sailor Saturn sonrió y girando el rostro estilo portada de revista, les dijo con algo de ironía…
— Vaya, por su reacción al verme parece que siempre soy indeseable. Tengo la impresión de que no ha pasado mucho tiempo desde la última vez que se me ordenó reunirme con ustedes, chicas…
En ese momento Sailor Saturn hace un resumen de todo lo que ha pasado hasta ahora niñas. Se pone a hablarles de porque Hotaru y las cosas con ella habían sido de esa manera; pero lo que a nosotras verdaderamente nos importa, pues es esto nada más. Ya el resto lo sabemos y no es necesario repetirlo.
— El portal de las tinieblas se ha abierto porque el planeta tierra es el elegido.
— ¡¿Elegido para qué?!
— Pues la verdad no sé pero lo único que sí sé sailor Venus, —le mostró su enorme espada—es que tengo que usar la espada del silencio para acabar con todo esto.
— Oye, oye, ¿Cómo? Tú sabes que su uso traería…
— Sí, sailor Neptune tiene razón. —Dijo Setsuna igual de preocupada— No sailor Saturn, ¡no puedes usar la espada de la muerte porque si lo haces significaría la extinción del universo!
Y Haruka que era tan de mal genio y no se la aguantaba sino Michiru….
— ¡No, no puedes hacer eso! Mejor dinos, ¡¿no podemos hacer nada para cambiar el destino por otros medios?! –Sailor Saturn negó con un gesto— ¡¿Por qué?! ¡Oye espera sailor Saturn, no te vayas! ¡Detente!
Sailor Saturn se fue y dejó a Rini, muy mal.
— ¿…de verdad es el fin?
Sailor Saturn saltó y poniéndose frente al enemigo y a su potente amenaza, solo dijo…
— ¡No tenemos ningún futuro! ¡Revolución de la muerte, adelante!
Sailor Saturn eleva su espada de la muerte contra la brecha que se abrió en el cielo y usando todo su poder, cambia de estrategia. En vez de usar su energía para atacar a este monstruo pendejo que me confundo y a veces no sé si es Pharaon 90 o la perra de la dama nueva, empieza es a absorber su energía. La espada del silencio o de la muerte de sailor Saturn, absorbe toda la energía de este monstruo maldito y claro, eso lo pone de muy mal genio.
— ¡Mi energía, mi energía! ¡¿Por qué me las estas quitando maldita perra?! ¡Es mía!
— ¡Cállate criatura detestable y vuelve a donde perteneces, a la nada!— Le apuntó con su poderosa arma y oh si, se veía muy encabronada— ¡Que el apocalipsis se trague este universo!
— ¡No….!
Y debajo de ellos viendo todo con horror algunos como Haruka decían sin poder dejar de ver…
— Se acabó, nos llevó el putas. ¡Ya no podemos detenerla! ¡Ha usado la espada del silencio y el universo llegara a su fin!
— ¡No, no, no sailor Uranus! ¿Qué dices? ¡¿Y mi sailor moon qué?! —Le preguntó Darien mientras Haruka no le quitaba la mirada a Hotaru y a su ataque— ¡No, no puede ser verdad! ¡Sailor moon…..!
A los dos segundos de Darien decir eso y llamar con desesperación a su amada novia con la que lo hacía tan rico y a la que amaba más que a su vida, sailor Saturn hizo un movimiento muy elegante con su potente espada y pum, se acabó. Provocó una gran explosión que mandó para la mierda a todo estos malos que me han sacado canas. Darien por impulso lo primero que hizo fue darle la espalda a la explosión, abrir su capa y proteger a su hija porque al parecer era lo único que le quedaba.
— Darien, Darien, tengo miedo. Todo desaparece.
— Tranquila Rini, tranquila. —Decía con un nudo en la garganta mientras la abrazaba, luego pensó lo mismo que los demás mientras no podía dejar de mirar—No es nada. Solo que todo está desapareciendo y el universo se está extinguiendo; pero por todo lo demás, ¡hechos! No podemos estar mejor.
Y ahora si llego la parte más triste de este capítulo de mierda y la que yo con todo el gusto de mi alma me saltaría pero, ¿qué creen? No se puede. En toda buena historia que se respete tiene que haber de esta mierda y pues toca.
Darien soltó a Rini y sin poder evitarlo cuando vio que todo había acabado y no había rastro de Serena, se derrumbó. De rodillas en el suelo mientras Rini trataba de acercarse para darle consuelo, maldecía su suerte y la pérdida de su único y gran amor.
— ¡Serena! ¡Serena! ¡Maldita sea! ¡¿Por qué no pude hacer nada para salvarte?! ¡¿Por qué?!
— Tranquilízate, papá. —Lo abrazó Rini mientras lloraba también—Tú siempre me enseñaste que sailor moon era la mejor. Siempre me has dicho que mamá es la mejor y debe estar bien, ya lo verás.
— No, Rini, no. Mi Serena, mi cabeza de chorlito se ha ido, ¡ya no está! ¡¿Por qué?! ¡¿Por qué si yo la amo?! ¡¿Por qué no pude hacer por evitar que le pasara algo a tu mamá, ah Rini?! ¡¿Por qué?!
Pero Darien y Rini que la amaban con toda su alma, no eran los únicos que sufrían.
— ¡No, todo esto es demasiado injusto!
— Mi diosa de los vientos… —trataba de ayudarla Michiru—Tranquilízate que…
— ¡No, no, Michiru! ¿Entonces qué? ¡¿Todo lo que hemos luchado ha sido para nada?! ¡¿Todo se tiene que ir a la mierda y tenemos que estar bien?! ¡No! ¡Yo quería protegerla!
Le dio un puño al árido suelo lleno de ruinas y lloró amargamente su perdida.
— He fracasado. No he podido salvarla.
Al igual que Haruka, Darien y Rini que golpeaban el piso y lloraban amargamente para tratar de exorcizar el profundo dolor que estaban sintiendo, lo hacían las demás. Lita, Rei, Amy y Mina, lloraban a moco tendido y a la par con los demás.
Pero cuando se creía perdido y parecía una mierda…
— ¡Sailor moon!
— ¿Qué dijiste Rini?—Elevó la mirada Darien hacia donde estaba mirando la odiosa peli rosa.
— ¡¿Súper sailor moon?!
— ¡Sailor moon!—Gritó con emoción Darien cuando la vio descender el cielo en medio de una ponderosa luz blanca y caer sobre un risco— ¡Mi Serena!
— ¡Sailor moon!
Todos estaban emocionados de verla y querían alcanzarla. Pero mientras todos ellos corrían ansiosamente por llegar a ella (como un muy enamorado Darien) ella caía sobre el risco y su mirada estaba perdida. Al parecer, dado todo lo que había pasado y lo que aún estaba pasando, seria víctima de nuevos cambios.
Pero lo gracioso es que no solo era ella.
— ¡¿Qué?! ¡¿Nuestros trajes han cambiado otra vez?!
Tanto Haruka como Mina veían con asombro como sus trajes de sailor scouts habían cambiado y brillaban pero mientras eso pasaba, Serena estaba de rodillas en aquel risco de ese edificio y miraba al cielo tratando de hallarla.
— ¡Sailor Saturn! ¡No vayas!
— No te aflijas que incluso después de la muerte hay esperanza y resurrección. —Le sonrió con dulzura mientras iba a terminar con su trabajo— Eso lo demuestra el que tú estés ahí abajo, sailor moon.
— Sailor Saturn…
— He podido salvar este planeta gracias al poder del cristal de plata y del santo grial. —Le sonrió de nuevo—Eres tú, sailor moon, quien ha liberado esas energías para que yo pueda usarlas. Será en Tokio, la tierra elegida, en donde pronto se alzara el milenio de plata. No olvides que el poder sagrado vive en cada una de ustedes.
— ¡Sailor Saturn….!
— ¡Sailor Plut!—La miró desde el cielo en donde estaba a punto de acabar con el agujero— ¡Debes cerrar la puerta dimensional cuando yo entre!
— ¡No, no sailor Saturn! ¡No puedo hacer eso porque entonces tu…!
— ¡Tienes que hacerlo sailor Plut! ¡Ahora!
Setsuna de verdad que no quería. Ella quería mucho a Hotaru porque se veía como una niña pero como era consciente del peligro en el que estaban, lo hizo. Alzó su cetro y pronto empezó a conjurar las palabras para poder hacerlo.
— ¡Chronos, Dios protector del espacio tiempo! ¡Que tú fuerza este conmigo y que se cierre para siempre la puerta del mundo prohibido! ¡Puerta de las tinieblas…! ¡Ciérrate!
Sailor Saturn uso su poder para contener la puerta dimensional y mientras lo hacía y se hundía cada vez más en ella, Setsuna terminaba de cerrarla y lloraba. Lloraba amargamente porque cuando la cerró definitivamente, sailor Saturn desapareció de sus vistas.
— ¡Sailor Saturn!
Pero no muy lejos de ellas, Serena, arrodillada en aquel risco del edificio, con las manos juntas en señal de oración y llorando, repetía sus últimas palabras como si fuera un mantra.
— "Incluso después de la muerte, hay esperanza y resurrección"
— ¡Serena!—Dijo Darien con emoción cuando al fin llegó con ella. Y cuando estuvo más cerca, la levantó en brazos y la besó—Oh Serena mi amor, mi amor, ¿Cómo estás? ¿Estás bien? ¿No estas herida?
— Darien, mi amor…
Suspiró de emoción sobre su pecho y entre sus brazos que la abrazaban con fuerza.
Estaba triste por lo de Hotaru pero pues, las cosas son como son. Ella amaba mucho a ese hombre y también a una odiosa peli rosa que se abalanzó sobre ellos llena de lágrimas y dolor.
— ¡Sailor moon! Ay mamá, ¡estas viva! Tenía tanto miedo de que….
Serena era abrazada por las dos personas que más amaba en el mundo pero si por ella se preocupaban, por las demás también. Era increíble pero aun con todos escombros y daños que la batalla había dejado, Andrew y Asanuma se las arreglaron para llegar hasta donde estaban. Tuvieron que amenazar a Artemis con castrarlo si no les decían en donde estaban pero bueno, lo importante era que habían llegado.
— ¡Lita!
— ¡Rei!
Corrieron por igual ambos atractivos rubios cuando se bajaron de la camioneta de Andrew.
A ellas si les daba algo de pena con los demás pero como ese era un momento de felicidad y hasta Darien y Serena se estaban besando, mandaron la pena para la mierda.
— ¡Osito! Ay mi Andrew, mi amor, ¡estoy tan feliz de verte! ¡Te amo, te amo, te amo mucho mi vida!
— ¡Malditos monstruos de mierda, Lita! ¡Demonios!—Dijo con ira mientras la tenía entre sus brazos y se percataba de todas sus heridas— ¡Mira nada más como te dejaron, infelices! Lástima no tener poder para darles una paliza por cómo te dejaron mi osita.
— Se ve peor de lo que parece mi amor. Pero no te preocupes, estoy bien.
— Nada de eso, nos vamos ya mismo para un hospital para que te curen todas estas heridas. —la levantó en brazos y se dio la vuelta para ir a la camioneta.
— Pero Andrew, tranquilo. Te digo que estoy bien y…
Y mientras Luna y Artemis saludaban a Amy y a Mina que por ahora están más solitas que un hongo (que mal que aún no las puedo poner con ellos) Asanuma hizo lo mismo que Andrew. Levantó en brazos a Rei y aunque ella alegaba y decía que estaba bien, él no le hizo ni mierda de caso.
Fue con Andrew y le pidió que los dejaran en el hospital más cercano.
Estas dos mujeres, que eran tan amadas por sus parejas, no tuvieron más opción que subir al auto de Andrew y despedirse de los demás. Pronto todos, que estaban cansados, decidieron que era mejor irse antes de que empezaran a llegar los medios de comunicación.
Como he dicho sus identidades aun debían ser un "misterio"
— ¿Te vienes con nosotros, Rini?
— No, no Amy, muchas gracias pero me gustaría quedarme con Darien y Serena pero digo, si ellos quieren y nos les molesta claro.
Ambos la miraron y le sonrieron con amor.
— Ah, bueno, entonces y en ese caso…. Vámonos muchachos—dijo Mina mirando a Luna, Artemis y a Diana—Vámonos que necesito una ducha y una cama con urgencia, ¡estoy molida!
— ¿Sabes algo sailor Venus?
Dijo Haruka sonriente mientras abrazaba a su mujer por la cintura estando a su lado.
— Te entiendo. No veo la hora de llegar a mi casa, darme un baño y dormir hasta el próximo apocalipsis abrazada a mi sirena. Todo esto de verdad fue una mierda.
Riendo por las ocurrencias de Haruka mientras acordaban que al otro día se verían para almorzar, Darien aprovechó cuando Rini fue a despedirse de ellas y tomó a Serena por la cintura. La miró a los ojos con profundidad, luego cerró los ojos y pegando su frente a la suya, mientras sentía como sus mal tratadas manos lo acariciaban, le dijo desde el corazón…
— No vuelvas a hacer algo como eso princesa, sentí que moría. Te amo Serena, te amo con toda mi alma sailor moon.
— Y yo también te amo. —Se acercó más a sus bellos labios y habló muy cerca de ellos antes de besarlo—Yo también te amo con todo mi corazón Tuxedo Mask, mi único y gran amor….
Así y siendo este el final de este arco, ¡el capítulo se acabó con un amoroso beso de nuestros protagonistas! Eso no pasó en realidad pero bueno, ustedes ya saben cómo soy yo.
Besándose lentamente mientras Mina, Haruka y las demás se iban, lo mejor para ellos apenas estaba por empezar. Celebrarían que todo había salido bien como más les gustaba, bajo las sabanas y entrelazando los cuerpos en un encuentro de pura pasión y amor….
