Flashback


Aquí es donde empieza una historia olvidada e incluso prohibida.

Les contare la verdad oculta sobre cómo y porque el príncipe Balder o mejor dicho el demonio de fuego Surtur fue desterrado de Asgard.

Érase una vez un gallardo príncipe que vivía en un gran castillo junto a sus padres y sus dos apuestos hermanos mayores.

Era un día de verano como cualquier otro, el príncipe Loki planeaba practicar hechizos, caminar y meditar por largo tiempo en un lugar pacifico o leer un libro dado que eso resultaba ser lo que más le gustaba además de mirar como caían las hojas de los árboles o contemplar el cielo azul pensando en el abstracto porvenir.

Lamentablemente sus propósitos de tranquilad se vieron afectados cuando su imprudente "hermano mayor" tuvo la brillante idea de hacer un campamento para unir a los hermanos, según él las disputas se iban acabar con una simple y ridícula charla en un bosque alejado de todos para cazar y pasar el tiempo juntos como "consanguíneos" o camaradas que eran.

La idea se volvía una tontería sin embargo no se le podía decir que no al tronador, este era terco e insistiría hasta volverle loco así que fue mejor seguirlo que aguantar sus charlas aburridas sobre la importancia de la fraternidad.

Se prepararon desde muy temprano para ese viaje, los dos guerreros tanto Balder como Thor iban adelante hasta podía ver sus anchas espaldas, cuerpos fibrosos y su andar firme, marchaban a un paso rápido mientras que él se mantenía atrás a un ritmo más lento casi torpe.

Siempre se preguntaba ¿Cómo podría compararse con ellos?

Y la respuesta resultaba ser dolorosa, era imposible hacer alguna clase de comparación con seres tan perfectos, salía perdiendo en muchos sentidos.

Entendía porque era el menos preferido de su padre y de la gente en general, ya que esos dos hombres fueron dotados de hermosura, con sus cabellos dorados como el sol, ojos azules que podían compararse con el océano, sus cuerpos esbeltos sin contar las habilidades físicas en el combate. Eran individuos extraordinarios que brillaban y destilaban talento, quizás Amora tenía razón, nadie quiere a los embaucadores traviesos.

Por tener una personalidad picara lo rechazaban y precisamente esa era una razón por la que hacía diabluras, se convertía en una absurda manera de mostrar al mundo que existía puesto que la mayoría de las veces terminaba volviéndose invisible, al menos con sus maldades llamaba la atención de las personas, posiblemente era inseguro tanto así que se hacía valer por trampas infantiles.

Loki no podía pensar en nada coherente conjuntamente de tener pensamientos negativos sus preocupaciones se centraban en Balder, en que este se estaba enamorando de una mujer que le engañaba y no se merecía tal acto de traición, ambicionaba hacer algo al respecto pero como el amor ciega a las personas no creía que su amigo lo escucharía.

La tarde estaba cayendo, el hechicero iba atrás en silencio simplemente pensando mientras sus hermanos mayores hablaban a lo lejos de cosas aburridas, triviales y poco interesantes, probablemente tenían que ver con las batallas, armas…

El embaucador también sufría la angustia de no pertenecer a ese mundo, de ser incomprendido en su propia tierra, era como si no encajara en Asgard persistentemente se sentía fuera de lugar, no tenía química con el pueblo parecía más bien un bicho raro sobre todo al lado de especímenes tan enormes y dotados de belleza.

Por desgracia no tenía los genes Odinson, no atraía a las personas con su melena rubia, ojos despampanantes, sonrisa de oro y carisma sin igual.

Pronto anocheció, el tiempo pasaba rápido y las tiendas de campaña rusticas estaban listas para ser usadas. Se sentaron cerca de una fogata, hablaron de las increíbles batallas, de los triunfos. Eso era doloroso para alguien que nunca fue incluido en nada, alguien considerado débil, siendo Thor la imagen de la perfección y Balder admirado, evidentemente el hechicero se consideraba como un cero a la izquierda, como si no tuviese derecho a estar allí por no ser parte de su grupo pero la vida no era justa, hay gente que nació para ser adorada y Loki era del tipo que se esforzaba para no recibir recompensas, todos sus esfuerzos de agradar eran inútiles y opacados por los músculos de Thor.

- ¿Qué maldición tenía? — Pensaba, no quería odiar a sus preciados hermanos no obstante tenía ese sentimiento persistente que lo invadía.

Toda su inteligencia, sus modales, lo astuto y la misma magia eran nada, incesantemente se convertía en una sombra opacada por la luz resplandeciente de sus hermanos.

Thor al notar que el joven no hablaba nada siendo este un lengua de plata, golpeó su hombro diciendo — Loki estas muy callado.

El hechicero bajo la cabeza, estaba cansado, cansado de fingir que no le importaba que las personas amaran a sus camaradas y a él lo despreciaran, cansado de no ser respetado… Cansado de aparentar estar bien cuando se derrumbaba a cada instante sin que nadie lo notase.

— Será mejor que me vaya a dormir. – susurró sin muchos ánimos.

Thor tomó su muñeca para impedir que se fuera casi como si le estuviese suplicando a permanecer allí. — Quédate.

Loki no le hizo caso quitando el agarre cálido murmuró. — Buenas noches.

Caminó lejos hasta sentarse a la orilla del río donde la luna se reflejaba en el agua inclusive podía ver su propio reflejo pálido, tiró una piedra odiándose a sí mismo, ya que era una decepción para su padre por no ser tan musculoso como ellos, no tener la piel bronceada, ni ser bueno en los deportes. ¿Cómo cambiar todo de ti para agradarle a alguien?

Se supone que si uno ama a alguien debe aceptarlo tal y como es.

Deseaba que su padre le mirara con orgullo suponía que todos los hijos quieren eso pero cuando no eres el favorito si no la oveja negra de la familia todo cambia.

Sin darse cuenta las lágrimas caían por su rostro sabía que era lo más patético que podía hacer ¿Acaso importaba?… El dolor y la soledad eran su única compañía nadie le consolaría porque no tenía a quien recurrir para ahogar sus penas, a nadie le importaba lo suficiente, sus hermanos les interesaba más dormir con una mujer y las peleas, que su bien.

Lo único que tenía era su madre, ella era su mayor tesoro. No había nada que se comparara a esa mujer lo contrario a Odín que nunca lo quiso de verdad, era un falso apego, un falso cariño.

Después de un tiempo sintió que alguien se sentó a su lado, por medio del reflejo percibió que era su atractivo y encantador hermano Balder como de costumbre era algo protector. — ¿Estas bien?

Loki trató de aparentar, un mentiroso profesional se quedaba atrás con su brillante actuación – No podía dormir.

El atrayente caballero se quitó el abrigo para colocárselo al pequeño cuando notó que este tenía frío. — Entonces ¿Por qué no te quedaste con nosotros?

— No quiero ser una molestia. Ustedes estaban bien sin mí, hablaban sin siquiera notar mi existencia. — Suspiró Loki mientras miraba el cielo con gran anhelo y melancolía al volverse un ser invisible.

— Tú no eres una molestia para nosotros, además cuando te fuiste Thor miró en tu dirección como si perdiera algo, un vacío hay cuando no estas. Somos nosotros tres recuerdas, juntos contra nuestros enemigos y el mundo. — Añadió Balder sabiendo que su hermano mayor toda la vida estaba pendiente del hechicero parecía mirar en su dirección de vez en cuando disimuladamente parecía que tenía miedo de que este desapareciera.

Loki no se daba cuenta que el tronador estaba triste por aquella actitud fría que mostraba, el hechicero estaba tan ocupado teniendo malos pensamientos que no se daba cuenta que había individuos que le querían, que ciertamente se preocupaban por su bien.

El hechicero era sincero, necesitaba desahogar sus penas. — Lo sé…. Las familias se mantienen unidas pero a veces siento que no soy parte de esta familia, que no pertenezco aquí.

— Cuando vine por primera vez a Asgard lo primero que vi fueron tus ojos tímidos que se asomaban y pensé que eras un niño interesante a veces sueles tener baja autoestima sin embargo yo veo a través de ti y eres una persona maravillosa, tontos son los que no ven lo que yo advierto cuando te miro. — añadió el guerrero sabiendo que es probable que el embaucador a veces se sintiera ignorado y rechazado cuando era un tesoro, un brillante rubí que nadie le daba el valor apropiado, el que se merecía.

— Si eso fuera verdad me harías caso, confiarías en mí y no te irías con una mujer fácil. — añadió el pequeño volviendo con ese tema.

Por supuesto Balder se puso tenso — Loki, ya hablamos sobre eso.

El niño hizo una rabieta — ¿Por qué no quieres escucharme? Ella es mala únicamente está jugando contigo, quiero que la dejes.

El guerrero intentó ser paciente aunque la mayoría de veces lo era esta vez explotaría con la mínima negativa interacción — Ella me gusta Loki, es especial para mí, sé que quieres lo mejor sin embargo no puedes exigir que deje a alguien.

El hechicero simplemente quería defenderlo, protegerlo de mujeres dañinas y malvadas ¿Acaso eso era malo? — Pero tú eres especial para mí también, no quiero que te hagan daño.

Balder suspiró tomando unas flores y quemándola con magia, su voz se hizo más aguda. – No intervengas.

— Ella no te ama. ¿Por qué no puedes creerme? Soy tu hermano me preocupo por ti— gritó Loki sin controlarse.

— Deja de estar celoso, envidioso hermano por eso es que nuestro padre no te quiere, eres tan egoísta que no puedes ver a alguien feliz sin sentirte miserable. — Dijo esto con palabras crueles e hirientes.

Eso dolió en el alma, las palabras son espinas que traspasan la piel— ¿De verdad crees eso? Que acaso no te das cuenta que tu amante quiere meterse a la cama de Thor por eso se acerca a ti.

— ¿Qué insinúas? ¿Qué mi sensual novia no me ama? ¿Qué va tras Thor? Debes estar loco si piensas en eso, ella me ama. — dijo Balder cegado completamente por sus pasiones bajas.

Empezaron a discutir a gritos, la personalidad buena de Balder estaba empezando a opacarse por la de Surtur, sus ojos se hacían ligeramente rojos de la ira y el embaucador no se daba cuenta que enojar a su "hermano" traería problemas graves, era sumamente peligroso provocarlo de tal manera.

El tronador al darse cuenta que discutían simplemente interrumpió la discusión, tomó al hechicero de la muñeca y se lo llevó lejos aunque este se negaba a ir con él dando patadas como un niño malcriado.

Thor parecía enfadado tomó al hechicero a la fuerza casi cargándolo en sus hombros hasta un lugar más apartado y de esa manera poder charlar libremente, saber lo que estaba pasando, quería explicaciones ya que sus hermanos menores no solían discutir todo lo contrario eran buenos amigos.

El tronador lo soltó, cuestiono al pequeño embaucador — Dime la verdad.

Loki miró al suelo sin nada que confesar ¿Qué podría expresar? Se encontraba preocupado, descontento y rencoroso por las circunstancias.

— Mírame a los ojos y dime la verdad, ¿por qué estaban discutiendo?— presionó un poco el brazo del joven para exigir una respuesta después de todo era extraño que estos pelearan debía haber una razón.

— Deja de cuestionarme como si hubiese hecho algo malo, simplemente le dije que esa mujer era mala y él no quiere escuchar mi consejo…. Es verdad lo que digo si no quieres creerme es tu problema. — dijo de forma brusca.

— No deberías involucrarte, es problema de Balder no tuyo. — respondió el tronador con más calma.

— Es mi hermano me preocupo por él ¿Acaso a ti no te importa?— Subió la voz el embaucador.

— Debes dejar que las cosas pasen, dejar que las personas experimenten, cometan errores así aprenderán de estos y se harán mejores. — dijo Thor tratando de hacer ver al chico que estaba haciendo algo equivocado al forzar algo.

— Balder es sensible, sé que tiene problemas de ira pero no quiero que sufra como yo sufrí por la traición de Amora. — dijo esto desde el fondo de su corazón.

El hechicero se mostraba tal y como era. Necesitaba consolar su angustia con alguien — El ni siquiera confía en mí, creí que al menos a Balder le importaba, no obstante parece que a nadie le interesa lo que pienso o siento, a nadie le importo.

Thor parecía tranquilo con un optimismo ciego, tocó la mejilla del embaucador de manera tierna— No te preocupes resolveremos esto juntos…Balder te quiere como yo te quiero, somos una familia, las familias se apoyan así que nunca pienses que no le importas a nadie.

— Pero él no me creyó. Dijo que yo tenía envidia y celos… — añadió con una voz baja, se encontraba deprimido por aquellas palabras dichas por un furioso hombre que apreciaba.

Thor se acercó más y con ternura envolvió sus brazos alrededor del cuerpo delgado del embaucador intentando consolarle— No estés triste por una cosa así, a veces decimos cosas sin pensar y herimos a quien queremos, vas a ver que Balder no lo dijo en serio.

— Todo por esa mujer, la prefiere a ella. — Dijo con amargura y algo enojado al respecto.

El tronador replicó sin pensar –Vamos hermano no es para tanto hasta parece como si estuvieras celoso, no me digas que te gusta la novia de nuestro hermano.

— ¿Qué? Como puedes decirme eso. Estoy preocupado por Balder y crees que lo único que me importa es acostarme con una tipa cualquiera. — Dijo en forma agresiva Loki.

— Lo siento sólo lo pensé, es que ella es muy atractiva… — El tronador simplemente trató de justificarse, así que añadió lo primero que se le ocurrió.

— Creí que tú me entendías pero no. ¿Sabes qué? Eres igual que Balder, te fijas en lo físico y a la mierda la personalidad o el amor ¡Qué superficial! No sé cómo pueden adorarte si eres un idiota. ¡Insensible!— Gritó el hechicero.

— No quise ofenderte, es sólo que pensé…— Balbuceó Thor sin saber que más expresar.

Loki en el arrebato añadió — Yo me preocupo porque Balder no sufra y a ti no te importa. Un día vas a sufrir Thor, un día te van a romper el corazón, vas a llorar como un bebé y yo no te voy a consolar.

— Hermano, nadie me va hacer sufrir ¿Quién se atrevería hacerme eso? Soy fuerte nada me lastima, menos una mujer. — se burló con gran arrogancia el príncipe del trueno.

— Si claro, eso dices ahora porque no amas a nadie y como siempre la fuerza física es lo que cuenta para ti no obstante hay dolores más profundos y algún día me vas a dar la razón cuando te hagan añicos, tú y tu arrogancia van a caer en un dolor extremo, ya quiero ver al poderoso príncipe sucumbir. — Parecía más bien una maldición que daba escalofríos.

El príncipe del trueno siguió riéndose como si fuera un chiste y el hechicero molesto le golpeó –No te burles de mí.

— ¿Eso es un golpe?— siguió molestando.

El hechicero le golpeó en el pecho varias veces, cada vez con más fuerza desquitando su ira con esos músculos tonificados— Te odio, odio que siempre te burles, juegues conmigo, tomas en serio a Balder y a mí nunca me haces caso, me fastidias ¿Por qué eres así? ¿Por qué me haces sentir de esa forma?

Thor puso su mano en la nuca del hechicero rompiendo con el enojo del otro, el embaucador se recostó a ese contacto cariñoso — Está bien sabes que haría cualquier cosa por ti, si quieres que te ayude lo haré.

Eso precisamente era lo que quería escuchar Loki, se sintió feliz por ello.

Balder está buscando a sus hermanos, ya se le había pasado el enojo sintió que debía disculparse con Loki por actuar de ese modo tan altanero y al caminar a unos pasos guiándose por el sonido de las voces, encontró a quienes buscaba. Los miró desde largo parecían estar en medio de una escena tierna no sabía porque la mayoría de las veces le molestaba ver a esos dos juntos, eran tan cariñosos entre ellos siempre se andaban tocando, abrazando, acariciando, el contacto físico de alguna forma era una comunicación, las miradas también se convertían en una clase de lenguaje secreto, eran bastante unidos de forma especial casi mágica, nunca entendería ese enlace o vinculo que poseían a veces se sentía excluido de eso a pesar de pasar tiempo con ellos no tenía esa cercanía con ninguno de sus hermanos.

Thor se dio cuenta de la presencia de Balder, acariciando el cabello negro del príncipe de hielo le susurró en el oído — Creo que le debes una disculpa, Loki.

El hechicero de forma tímida trato de disculparse, mirando para abajo. — Es tu vida supongo que puedes hacer lo que quieras con ella aunque estés con una mujer que no sirva para nada…y no te ama.

— Loki…— Corrigió el tronador.

El hechicero miro al príncipe de la tormenta con fastidio, estaba enojado por obligarlo entonces se volvió hacia Balder — Estaba bien, es tu decisión no la mía.

— Buen chico— Le sonrió al hechicero, tomó su mano y lo llevó hasta donde estaba el campamento.

— Yo soy el que debería disculparme por tratarte mal. — susurró Balder, siguiéndolos en silencio sabía que Loki no lo hacía por mal si no para protegerlo.

Nunca debió hablarle de esa forma, desquitar su enojo.

Sabía que sus palabras herían al pequeño príncipe de hielo y no era su intención lastimarle.

Tiempo después Loki se mantenía en su tienda de acampar tranquilamente cuando advirtió una silueta que daba la impresión de ser una sombra extraña atravesando el lugar, se sintió nervioso incluso tenía algo de miedo entonces al escuchar un ruido proveniente de afuera se dispuso a encontrar el origen del sonido misterioso.

Se puso de pie, salió afuera observando alrededor pero no había nadie salvo el silencio, la oscuridad y la quietud. De seguro fueron algunos animales trató de convencerse no obstante tenía un mal presentimiento.

Sus instintos lo alertaron del peligro que lo acechaba, al voltearse se encontró cara a cara con Surtur, sabía que era este porque tenía un semblante diferente que el que usualmente tenía Balder, sus ojos rojizos lo delataban, la sensación de terror, de miedo estremecía su cuerpo.

Dio un paso atrás con un terror atroz, ese tipo era malvado quería correr, huir lo más rápido posible, refugiarse en los brazos del tronador pero no era capaz de moverse todo sus músculos se paralizaron.

Antes de que tuviese tiempo de escapar Surtur lo agarró fuerte como usualmente hacía, lo tomó de una manera brusca y lo condujo hacia unos árboles, el hechicero no lo detuvo dejó que lo arrastrara como una muñeca de trapo hacia lo más profundo del bosque cuando estaban perdidos entre la noche y la salvaje selva, el demonio de fuego lo pegó contra el primer árbol que encontró y lo hizo de manera tan violenta que inclusive le sacó el aire, después puso su boca cerca de la oreja – Parece que al fin estamos solos, sin tus hermanos molestos.

Hablaba en tercera persona esto de la doble personalidad se estaba saliendo de control quizás Balder estaba poseído por el demonio que por cierto empezó hacer lo de siempre como una sórdida rutina, le tocaba y lamia su cuello, de pronto el hechicero sentía nauseas pensó que ese horrible ser se había ido después de sufrir tanto con él, aguantar cada golpe y ahora retornaba de lo más oscuro para atormentarlo como una pesadilla infernal.

Loki no hizo nada mientras este acomodaba su cuerpo para succionar su magia, lo manoseó como de costumbre de forma ruda y dolorosa, parecía preparándose para morder su cuello, sintió como chupaba su piel luego el dolor agonizante, su energía empezaba a ser succionada, cerró los ojos con fuerza esperando que se detuviera.

Se preocupó al notar que no lo hacía todo lo contrario abrió más su boca, sus dientes se clavaron en su pálida piel para morderlo más a fondo, las manos del hombre le sostenían y lo atraían más él.

Esto no era normal sabía muy bien que el demonio nunca se robaba tanta energía siempre duraba unos minutos antes de apartarse pero esta vez tomó su tiempo y todo su cuerpo se estremecía del intenso sufrimiento como si quemara su misma alma.

El monstruo percibiendo el aroma del hechicero respiro profundo y puso su barbilla en el hombro de este— Tu magia es tan dulce, te extrañaba mi pequeño príncipe de hielo.

Pudo prever la áspera madera al ser presionada ente el cuerpo caliente del demonio y él. Loki cayó al suelo jadeando cuando fue liberado, la sangre caía por su cuello esta vez se había sobrepasado y el hechicero empezó a temblar, tenía miedo, su cuerpo no estaba resistiendo.

La luz de la aurora empezaba a irradiar lo que significaba que el tronador despertaría y lo salvaría. En la academia nunca tuvo a nadie que lo protegiera no obstante en ese instante estaba su hermano mayor necesitaba ir con él antes de terminar golpeado o muerto en manos de ese demonio.

El vampiro mágico se puso enfrente y lo agarró del cabello jalándolo para que le mirara.

Se lamió sus labios – Vamos a recuperar el tiempo perdido.

Lo tomó de las muñecas y lo inmovilizó en el suelo, se puso encima, el embaucador gritaba y jadeaba en busca de aire— No, déjame. Balder por favor, por favor suéltame.

El tipo no parecía hacerle caso, ni si quiera titubeaba. En aquel momento el embaucador no tuvo de otra de la desesperación y empezó a llamar a Thor, al principio eran sollozos que poco a poco se convirtieron en gritos. Eso enfureció al sujeto— ¿Estás seguro de llamarlo? A mí no me desagrada tener público es más me gustaría ver que ese tipo venga por ti, que vea como tomó a su principito de juguete. ¿Quieres que se dé cuenta de lo mucho que te gusta lo que te hago?

— Me das asco. – contestó el príncipe casi cayendo de bruces al suelo por las náuseas, mareo, debilidad y ganas de vomitar que tenía.

— Embaucador, me gusta cuando mientes me hace desear comerte. — se burló el demonio.

Loki se levantó como pudo, tambaleándose, al verse un poco más libre el instinto fue más fuerte, trató de escapar corriendo por el bosque, corrió hasta tropezar en un peñasco intentó pasar por el río hacia el otro lado sin embargo estaba tan débil que fue imposible hacerlo, se cayó y no pudo levantarse, la marea empezó a llevarlo a un lado más profundo estando allí se asustó e intentó nadar pero era inútil su cuerpo había perdido toda la energía, estaba exhausto, por ultimo dejó que el agua lo arrastrara por un destino incierto tal vez la muerte porque se estaba ahogando, su visión dentro del agua era borrosa, el sonido del río invadía sus oídos, cerró los ojos para sucumbir a la muerte, se hundía más y más, perdía la conciencia.

Pensó que era mejor así, no quería vivir en el dolor, en un mundo donde nadie lo quería, un mundo que sería feliz si él no existiera.

¿Acaso alguien lo extrañaría?

¿Sería mejor el mundo si no estuviese él?

Su existencia no era valiosa.

Cuando pensó que perecería ante la expiración advirtió que alguien estaba allí, parecía que un ángel le salvaría, lo jalaba sacándolo del sitio donde se encontraba probablemente lo alzaron, una voz cálida gritaba su nombre con desesperación sentía las lágrimas del sujeto caer en sus mejillas, le dio primeros auxilios e incluso le dio respiración boca a boca. Si una persona quería que viviera era suficiente, alguien lo quería vivo fue allí donde volvió en si tosiendo agua para mirar unos ojos azules, el cabello rubio que destilaba agua.

Loki alzó una mano y tocó la mejilla del tronador. Para darse cuenta que aún su corazón latía. — Thor.

El tronador no esperó a que terminara de hablar para abrazarlo, acaricio su cabello con suavidad intentando calmarse. Ambos estaban mojados era obvio que el musculoso había saltado a rescatarlo – Gracias al cielo estas bien pensé que te había perdido. Hermano no vuelvas asustarme así.

Loki no dijo nada más, se recostó a la calidez del guerrero que empezó a regañarlo preocupado, si el tronador estaba con él significaba que estaba seguro de las garras del demonio.

Quizás la vida era valiosa después de todo.

Alguien quería que viviera, alguien se preocupaba y algo tan simple como eso lo hacía feliz.

Continuara….


Saludos gracias por seguir leyendo y disculpen si no actualizo seguido aunque tarde quiero terminar esta historia.

Agradecimientos a BrujiPuh por revisar la ortografía y dramática.

Les deseo feliz Navidad y próspero año nuevo.


Streets of Detroit: Espero si terminarlo para un final.

Draconys Black : Gracias por darle una oportunidad este fic, contare la historia del destierro para que retorne Balder.

Yuri Nanami: Más evidente está atando cabos le falta una prueba.