La vida después del matrimonio.
El excéntrico brujo de ojos verdes se mantenía en su forma masculina, dentro de esa loca ilusión extrañamente melancólica o más bien perturbadora. Sabía que ese mundo donde se encontraba era falso porque sentía cierta energía diferente rodeando el cosmos, el demonio amo del fuego debió utilizar la magia negra para atraparle de tal forma que su cuerpo quedara paralizado mientras su alma inquieta fuese contenida en una dimensión desconocida.
¿Cómo saldría de allí? — se preguntaba desesperadamente, sin conocer la respuesta.
Necesitaba regresar a su universo, junto a la persona que amaba de lo contrario ambos terminarían sucumbiendo al dolor por yacer alejados uno de otro, se extrañarían hasta fallecer de una terrible depresión.
En aquel sueño se hallaba un hermoso jardín colmado de flores, parecía una visión sublime igual a uno de esos cuadros realistas que adornaban los museos en Midgard; recordaba ese vergel con gran nostalgia puesto que solía jugar con el tronador allí por largas horas o reposaba debajo de los árboles, teniendo largas charlas con su madre. Fue también en ese especifico sitio tranquilo donde por primera vez Thor se mostró atraído por ella, donde se besaron desenfrenadamente casi devorándose ante esas nuevas emociones que afloraban en su interior y crecían haciéndose más fuertes, en ese momento no sabían si eran las desequilibradas hormonas llenas de pasión o un sentimiento puro que llenaba sus corazones de confusión.
¿Era correcto? Se preguntaba en ese entonces ¿Hacían algo prohibido? Quizás en aquel tiempo amarse de ese modo ardiente era un pecado mortal, si bien al final el destino tenía algo planeado para ellos.
Noto que el sol se empezó a pagar, llenando aquel universo de tinieblas y las rosas negras arremetieron con sus espinas peligrosas…El ensueño de pronto se convirtió en una pesadilla tenebrosa y Loki intento huir del desastre inminente, grito el nombre del amor de su vida tantas veces e incluso sentía que su voz se ponía ronca y ardía entre ese perpetuo silencio sepulcral.
Después de mantenerse corriendo por kilómetros, escucho la voz del tronador recorrer aquella retorcida fantasía sin embargo no podía encontrar el origen del sonido, eso le provocó desesperación más aun al tropezarse frente a frente con sus profundos miedos, los cuales cobraban vida entre la oscura sombra del terror. Se retorcida por el sufrimiento infundado al observar al tronador en brazos de otra mujer como la besaba con furor o como su madre moría frente a sus propios ojos y claro no podía faltar las torturas horripilantes del loco titán.
Se sacudió la cabeza intentando ser fuerte, resistir y no dejar que aquella magia oscura empezara a extenderse por su cuerpo y terminara por volverse un demente ante el poder maligno que embargaba su ser, destruyendo su cordura.
Caía, caía en un mar hondo de sufrimiento, se preguntaba si residía en el mismísimo infierno porque no soportaba más aquel intenso acto de martirio imperecedero. Se encontraba tan débil, su cuerpo era pesado poco a poco se derrumbaba ante la inconciencia hasta que una luz alumbro la oscuridad, una voz se hizo más fuerte.
¡Era Thor!
Su esposo la llamaba con ansiedad, la esperaba en el mundo real… Siguió el origen de las palabras llenas de amor y de esa manera fue capaz de ver la luz al final del túnel.
El rey era el sol en su vida, era la calma después de la tormenta.
Ambicionaba retornar a su lado para ser una familia, al fin tener ese lazo que siempre había deseado con su amor verdadero dado que para los hechiceros lo más importante es encontrar el alma gemela así crear un vínculo, el cual hace que no puedas vivir lejos de quien más quieres y también da poder suficiente para vencerlo todo.
Siguió aquel camino hacia su futuro, dejando el miedo atrás o el pasado doloroso que solía atormentarlo. Se arrastró directo a la irradiación donde consiguió salir de esa pesadilla imperecedera, fue capaz de romper el hechizo del demonio de fuego.
Con su encantamiento, expulso de su cuerpo el veneno que causaba la magia prohibida.
El amor curaba las cicatrices hechas por la soledad, los celos o la indiferencia.
De vuelta a la realidad. Lo primero que advirtió la gigante de hielo fue la calidez de un cuerpo cerca de suyo, al mirar con curiosidad se encontró cara a cara con su atractivo esposo…. Acaricio con cariño ese caballo dorado mientras lo observaba dormir, podía percibir el aroma provocativo proveniente del hombre sensual y de inmediato tenía antojos por comer algo tan dulce como un beso de esos deliciosos labios sabor a miel.
—Thor—murmuro suavemente, no deseaba despertarlo sin embargo quería saber ¿Que estaba pasando? Sus bebes seguían agitados en su vientre por alguna extraña razón la magia palpitaba y eso la tenía bastante preocupada.
El tronador al despertar choco directamente con esos hermosos ojos verdes que le miraban fijamente con un sentimiento estremecedor, el cual le hacía delirar; se quedó sin oxígeno al toparse con su amada consiente después de tanto tiempo en coma.
Su semblante cambio a una cara sorprendida y fue hacia ella en un estrecho abrazo cálido, la trataba con tanto afecto y amor, que Ikol fue sacudida por el sentimiento inmenso cuando sus pechos pegaron creando un agradable ambiente de rencuentro.
El guerrero con una voz algo ronca, cansada y emotiva añadió—Creí que te había perdido, tenía tanto miedo de que no despertaras.
La reina en su estado debilitado intento levantarse, lo malo es que por el peso termino cayendo afortunadamente el tronador la pudo atrapar antes de que se golpeara contra el suelo.
El rubio siendo bastante cuidadoso indicó —Debes estar en reposo, es lo más recomendable después de que casi mueres.
— ¿Qué? Espera, no entiendo… —Dijo confundida, siendo interrumpida por uno de esos besos suculentos los cuales dejan sin aliento y con gran maestría se encargaban de callar la lengua de plata, resultaba un delirante truco que aceleraba el corazón y hacia sacudir el organismo mismo en un mar de placer.
El rey de Asgard se separó un segundo para tomar el aire faltante, ella se inclinó inconscientemente pidiendo con ansias más de la efusión concedida amablemente… Entonces el amante de ensueño volvió a tomar el control, mordiendo el labio continúo cerrando los ojos al disfrutar de la contextura y la profundidad de aquel beso que hacia su cuerpo colapsar por la avidez, su mano se deslizo por la espalda lentamente haciendo agitar a su contraparte.
Se detuvo, apoyando su frente contra la suya en un acto de dulzura— Fui testigo de cómo la magia negra se adueñaba de ti, no sabía qué hacer para impedir que murieras.
La hechicera preocupada amplificó— ¿Mis niños están bien? ¿No pasó nada por lo que deba preocuparme?
—Nuestros pequeños fueron muy fuertes, ellos resistieron la magia negra y lucharon contra ella igual que tu— sonrió el tronador, acariciando la barriga que sobresalía con ternura.
La hechicera le sonrió de vuelta, dejándose envolver por aquel guerrero de dorados cabellos. ¿Por qué su esposo era tan especial? Siempre había sido bastante protector, desde que eran niños y al parecer nunca cambio.
Estuvo en cama reposando por varios meses, siendo consentida por el mismísimo rey y su hermano quien nunca le dejo en paz claro que sus consejos eran bastante útiles sobre todo cuando se trataba de la anatomía jotun, todavía debía conocer mucho sobre sus genes o la herencia congelada.
Ese día se hallaba acurrucada junto al hombre de su vida, quien parecía lleno de felicidad sin más empezó hablarle sobre lo ocurrido asimismo le acaricio su mejilla y hablo suavemente— Por un momento pensé que ibas a morir, los sanadores me dijeron que debía escoger entre los bebes y tú.
—Así que ¿Qué hiciste? Además de revelar mi identidad a todo Asgard sin importar que alguna vez fuimos hermanos o de las habladurías de la gente la cual probablemente ve nuestra relación como una clase de incesto porque nos criamos juntos, aunque no somos más que especies distintas— dijo poniéndole suma atención a su esposo.
Habían descubierto su secreto, Thor le había dicho a todo el pueblo quien era en realidad, al menos así ya no tendría que ocultar que fue alguna vez un traidor o un hermano menor bastante rebelde.
El rey fue bastante franco y valiente al revelar semejante secreto, hacer público que le amaba y enfrentar tanto al consejo como a la gente la cual quizás no aceptaría tanto su unión.
El tronador confeso—Quería que supiesen que amo a Loki Laufeyson porque Ikol no es real, tú lo inventaste… Me enamore del embaucador más sensual de los nueve reinos, envidia es lo que deben tener porque te tengo a ti a mi lado.
—Fue mejor que se enteraran a tiempo, no quiero vivir en una mentira— Dijo la hechicera pensando en que sus padres adoptivos le mintieron sobre su herencia y estaba harto de eso.
—Contestando a la pregunta, yo viaje a muchos reinos lo más rápido que pude hasta hallar una cura entonces te bese y espere a que despertaras ¡Eres una de las personas más fuertes que conozco! ¡Confiaba en ti! ¡En que regresarías a mí! —Expreso el rey con ímpetu.
—Hallaste el modo de eliminar la magia negra de mi sistema, escuche tu voz al final del túnel—añadió viendo a su marido sumido en la tristeza, pensando en que existió una posibilidad de perderla.
Como eran almas gemelas, si uno de ellos llegara a sucumbir ante la muerte el otro terminaría por morir también del sufrimiento, sería demasiado devastador semejante a perder una parte de ti mismo, era esa conexión peligrosa.
El musculoso se acercó para besarle de una forma mucho más delicada, con una suavidad segadora; igual que siempre acaricio su rostro, pasando sus dedos por la nunca y sus labios— Te extrañaba tanto, sentía que mi mundo caía y quería morir sin ti a mi lado.
Loki movió su cabeza de forma adorable, agarrando su ropa que justo pegara en su contra—Reconoce de una vez. ¡No puedes vivir sin mí!
—¡No puedo vivir sin ti, lo reconozco! Es porque te amo, mi hermosa reina ¿y tú? No lo dices muy a menudo, pero yo siempre estoy deseoso de escuchar tu confesión de amor—señalo el tronador, siendo seducido por aquella hermosa arpía de cabellos negros.
—Idiota, cuantas veces debo decir "nunca dudes que te amo" — dijo con una sonrisa radiante si bien en ese momento de romance tranquilo; un dolor cruzo su vientre similar a una puñalada, ardía en su interior.
—Loki—grito, preocupado el hombre de rubios cabellos sin saber qué hacer ante esa situación de alerta máxima.
Las contracciones eran fuertes, concebía un dolor insoportable en su vientre. Agarro con ímpetu la ropa del tronador, apoyándose en él y empezó a sollozar —Los bebes creo que…Ya vienen ¡Llévame con los sanadores!
De inmediato el rey la alzo y fueron directo donde los curanderos, quienes hicieron el resto del trabajo de parto. Thor con nervios caminaba de un lugar a otro, se mostraba tan alterado y a la vez emocionado porque sería padre, al fin tendría una familia con la persona que amaba.
Cuanto espero que llegara esa persona la cual le haría conocer el amor verdadero, ese amor que duele y hace a cualquiera tocar el cielo.
Cuanto espero para encontrarle en medio de la multitud sin saber que estaba tan cerca, era Loki quien robaba sus suspiros y le dejaba sin respiración, el que revolvía su estómago o lograba que su corazón palpitara frenéticamente.
Horas después pudo entrar a la sala donde presencio por primera vez a su descendencia, los gemelos residían cerca de su madre que se encontraba cansada por el parto y el largo tiempo de recuperar las energías perdidas.
— Ha salido muy buen el parto ¿Quieres alzarlos? —Le pregunto uno de los sanadores al guerrero.
Thor accedió con entusiasmo, no solía cuidar niños de hecho no pensaba en eso de ser padre hasta ahora que había encontrado a la persona indicada para rehacer su vida con ella y tenía una ilusión en el futuro.
El rey tomo en sus brazos al pequeño bebe, quien era parecida a Loki puesto que tenía el caballo negro con los ojos profundamente azules y el otro niño era parecido a él, su cabello era rubio sin embargo sus ojos eran verdes. Al distinguir a sus niños se debió cuenta que eran como una perfecta combinación, las criaturas serían realmente fuertes y eran fruto de un amor verdadero además de que traerían la paz a los reinos.
Loki tenía al pequeño a su lado, acunándolo cerca de su pecho y pensó que ese era el día más feliz de su vida porque sus hijos le traían a su existencia más que felicidad, alzo su mirada hacia su esposo el cual se mantenía meciendo al otro bebe con una ternura extraña en un guerrero.
Hubo una gran fiesta para celebrar el nacimiento de los retoños, les dieron regalos y felicitaciones a los padres, quienes igualmente visitaron muchos de los reinos como Midgard o aquel lugar de hielo dónde provenía la embaucadora.
Ser padres era una bendición, les hacía felices cuidar a los niños o abrigarles en las noches de invierno, escuchar las primeras palabras y enseñarles sobre la magia poderosa que tenían o inculcarles valores.
Años después.
Odinson se encontraba en la cama encima de aquel cuerpo esbelto más bien entre sus largas piernas mientras le llenaba de mordiscos, al igual a un manjar saboreaba su piel y le entregaba todo su amor en caricias o en un placer desmedido…No se saciaba aun después de haber hecho el amor miles de veces, en todas las posiciones y lugares existentes, nunca se cansaba de su amada reina.
La noche era para estar juntos con la pasión de la luna llena, en la mañana trabajaban y en la tarde pasaban tiempo con sus hijos, al mismo tiempo debían entrenar a los nuevos grupos de guerreros. Así dividían el trabajo y la diversión, aunque solían tener encuentros fortuitos así variaban para mantener la llama de la pasión encendida la cual a veces se perdía con tanto trabajo.
La más juguetona del reino salió de la cama, poniéndose una bata cuidadosamente para irse al baño; lo malo es que termino dejando al tronador encendido, con ganas de continuar con la lujuriosa actividad. ¡Nunca se deja a un esposo caliente en la cama!
Ella puso sus manos en la cintura y se volvió al tronador— Es hora de ir a trabajar. ¿Qué esperas?
El rey se quedó observándola libidinosamente y al percatarse de eso la hechicera lo reprendió—Thor, deja de mirarme así.
—Como si te hiciera mía con solo mirarte, si bien en mis fantasías cuando te observo haces muchas cosas y yo te hago otras más… Me gustaría comerte a besos en este momento –Se burló siendo descarado al respecto.
—Quedamos en hacer realidad todas nuestras fantasías por tontas que fueran—guiño coquetamente.
—Entonces ven aquí, lengua de plata y satisface mis fantasías más sórdidas— Dijo sensualmente el tronador.
El lujurioso no se quedó con el apetito voraz; le agarro para tirarla sobre la cama y puso sus brazos arriba, sujetándola con fuerza de las muñecas asimismo aplasto su cuerpo con excitación, el peso abatía a la jotun y luego siguió dándole pequeños besos por su cuello, bajaba un poco más tal como abría su boca al probar la fruta del pecado mismo– ¡Quiero más! ¡Te quiero a ti! ¡Deseo todo de ti!
—Nunca te cansas, en la noche proseguimos ¡Es que no me dejas dormir y ahora tampoco trabajar! — replico mordiéndose el labio, intentando controlar esos sonidos que salían de su boca cuando aquellos dientes mordían su pecho o la lengua recorría su abdomen hasta sus partes más íntimas mientras las manos seguían por su espalda y cabello.
Tenían muchos deberes como los reyes de Asgard y el tronador solamente quería que estuvieran en la cama todo el día haciendo el amor o en ese romance demasiado empalagoso.
—Es que te amo tanto que las palabras son pocas para expresarte todo lo que siento— dijo sin soltar su agarre, no la dejaría ir hasta que tuviese lo que quería.
—Thor— gimió de repente cuando el tronador siguió seduciéndole de formas placenteras ¡Vaya que ese hombre sabía lo que hacía con su cuerpo o con su boca traviesa!
Se dejó llevar por aquella pasión que quemaba, nunca era capaz de rechazar al tronador simplemente se rendía a él, todo su cuerpo deseaba ser tocado, besado o consentido por el rey.
Loki cayo rendida en su pecho posteriormente de que Thor terminara de arrasar con todo igual a un trueno en la cama era un master ¡Tan perfecto! Un amante febril…Un amante complaciente igual a un bien dotado espécimen sediento de contacto.
En la mañana aquel vigoroso hombre tenía más energía y dependiendo del estado de ánimo solía ser rudo o tierno con ella. Si estaba enojado intentaba desquitar su furia en la sexualidad, usaba palabras bruscas además le daba órdenes como un mandamás, no se contenía y usaba toda su fuerza en cada envestida o en el agarre poderoso de guerrero haciéndola gritar tan fuerte de placer que seguro afuera escuchaban sus gemidos, había muchos truenos; pese a esa brusquedad que rompería a una mortal normal, él nunca le lastimaba hasta tenían una palabra clave cuando resultaba ser demasiado rudo, uno de los dos se detenía si escuchaba esa señal. Al contrario, otros días era realmente cuidadoso y tierno, cada caricia o beso resultaba tan dulce o suave y se tomaba su tiempo…. Posiblemente le gustaba las dos maneras de ser del tronador. De todas formas, él se preocupaba por hacerla feliz y ella también tenía sus manías extrañas, le agradaba ser traviesa o hacerle enojar; por suerte el rubio se prestaba a hacer todo lo que ella quisiera, cumplía todos sus deseos por absurdos que fueran.
Ambos estaban cansados por la ferviente actividad, desnudos con las cobijas revueltas y los corazones latiendo en el mismo tono e incluso el sudor de su cuerpo olía a las feromonas, la hechicera le hubiera gustado decirle que no pero su cuerpo traicionero jamás era capaz de rechazar una ofrenda generosa viniendo de su esclavo de amor.
Thor la tenía apretujada en su contra en un abrazo, su mano acariciaba la espalda desnuda y sus piernas yacían enrolladas, aquellos labios rosaban el oído… No quería salir de su zona de confort si bien debía hacerlo por el trabajo así que la hechicera se levantó con pereza, cubriéndose con una manta.
El tronador cambio de tono siguiendo a la mujer hasta el baño y entro a la tina con ella, sin ningún decoro o decencia. El guerrero era así la mayoría del tiempo, la hechicera estaba acostumbrada a ese tipo de cosas.
Se quedaron lavándose en cabello cuando el rubio pregunto—¿Hablaste con nuestro hermano?
La gigante de hielo murmuro en la tina cerca del cuerpo tibio de su esposo, el cual se encontraba lleno de chupetazos recién hechos, le gustaba dejar marcas para que otros vieran que ese hombre era suyo—Sí, le he dicho que no tiene la culpa por sus acciones.
—Es tu culpa por estar enamorando a todos los hombres de Asgard— se burló el tronador.
—Pero yo solo quería enamorar a uno— sonrió juguetonamente; arrastrando su mano por aquel pecho musculoso, húmedo del hombre viril y lo enjabono, dando masajes bastante seductores.
Thor respondió como un adolecente enamorado —Ya lo hiciste, has cautivado y robado mi corazón
—Todo el daño que te hice fue para llamar tu atención y siento que te he lastimado por mis celos o mis malas acciones… Sabes que te quiero, aunque nunca supe como demostrártelo— confeso siendo sincera ante aquello, la soledad causa caos en una persona y la lleva a cometer terribles errores.
—Yo también te he hecho daño y me arrepiento de ello, pero ahora no es tiempo de vivir en el pasado si no de crear un futuro donde seamos felices con nuestros niños— dijo tomándola de la mano, uniendo sus dedos y acercándose más a su cuerpo candente.
Loki acercó su boca lentamente, puso sus brazos alrededor de este y susurro seductoramente— Bien ¡Hazme el amor una vez más! Que sea rápido porque vamos a llegar tarde de nuevo y Balder se enojara por la irresponsabilidad.
—Sabes que debo tomarme el tiempo para darte el placer que merece mi reina— dijo mientras la alzaba y la acomodaba entre sus piernas.
—Eso no decías en el baño de los vengadores, aquella vez— se rio por aquel incidente que resulto bastante vergonzoso.
—Esa fue tu idea por algo te llamabas el travieso, lengua de plata— murmuro mientras sus manos se resbalaban en las curvas de aquel cuerpo fogoso que caía, se retorcía y se inclinaba poco a poco por las caricias.
Las mañanas resultaban eróticas también ¡Vaya es que estos dos creaban fuego!
El agua se mantenía cayendo de la tina por el movimiento erótico, el vapor salía nublando la vista y residía el sonido del propio aliento o de sus cuerpos colisionando uno contra el otro en una ferviente batalla por el control, quedaban aquellos ecos que no podían evitar retumbar por las paredes, en la tina o fuera de ella sus cuerpos calientes se fundían entre el líquido y la espuma.
Al salir del cuarto posteriormente de alistarse, se encontraron a los hijos que apenas vieron a sus padres salieron corriendo a saludarles con gran entusiasmo.
Sif estaba esperando un hijo por ende Fandral se encontraba ocupado y el hermano de Loki tuvo que encargarse de entrenar los nuevos cadetes junto con los otros guerreros y Balder.
Los niños juguetones corrían imperativos por doquier. La chica les dio la mano a sus padres, el chico se quedó en el otro extremo junto con un gran lobo que todos conocían como Fenrir
La pequeña dijo–¡Quiero visitar a tío Steve y a la tía bruja escarlata!
La hechicera permitía a los gemelos ir con el tronador a otros mundos para que aprendieran otras culturas y viajaran por los universos—Entre unos días tu padre te va llevar
— ¿Por qué no vas tu mami?—Dijo la niña dándose cuenta que la hechicera no le gustaba mucho estar junto a los vengadores y se preguntaba ¿Por qué razón?
Claro que no le agradaba si bien la hechicera no le iba a decir a sus hijos los pecados que había cometido bueno quizá cuando crecieran —He tenido algunas disputas con ellos, quizás un día de estos iré a hacerles algunas travesuras a esos mortales.
—Sí, nos gustaría que fueras con nosotros a Migard—expreso lleno de júbilo el príncipe.
— Antes debes estudiar— replico la embaucadora, firme como una figura de autoridad. Mientras el tronador era menos estricto, posiblemente demasiado alcahueta —Oh vamos Loki, deja que se diviertan un poco.
—Algún día estos niños heredaran dos reinos, deben estar preparados. —dijo siendo sensata la inteligente embaucadora.
Thor añadió—Lo sé, para eso nos tienes a nosotros.
—Si estudian correctamente iremos a Midgard, lo prometo—Dijo Loki con poco frenesí puesto no le agradaba mucho ir allí. Peor cuando el tronador se ponía hablar con su ex, eso era lo que más le molestaba, si bien sabía el rey era fiel a ella desde antes de ser una pareja.
El invierno llego rápido y decidieron ir al planeta tierra con la excusa de unas vacaciones o mejor dicho disfrazado de un viaje diplomático. Visitaron primero a los vengadores y tuvieron una cena exquisita con decir los gemelos se divertían con la presencia de aquellos héroes famosos y practicaban la magia con la bruja escarlata.
En la tarde fueron a la playa, donde se entretuvieron bastante entre las olas, el calor y la arena. Cuando cayó la noche, encendieron una pequeña fogata, parecía una forma terrícola de pasar un buen rato o compartir con amistades y la familia.
Loki entrelazo sus dedos con los de su esposo, era esa una tierna manera de expresar su cariño sincero; los niños corrían haciendo juegos artificiales con la magia.
Odinson se volvió hacia ella dándole un malvavisco lleno de chocolate en la boca, la embaucadora se permitió saborear el delicioso postre sin embargo el tronador actuó travieso embarrándose de chocolate los dedos y adentrándolos en esa boca exquisita para que chupara el dulce no obstante la hechicera le dijo— Aquí no, los niños nos están viendo
— No estoy pensando nada pervertido— murmuro para que los niños no escucharan, dándole un pequeño beso rápido sabor a chocolate.
Loki frunció el ceño, inconscientemente lamiendo sus labios— No te creo nada, esa mirada la conozco.
Odison sonrió sin dejar de verla ni un momento. Era un loco enamorado posiblemente porque en verdad sentía que cada momento junto a Loki era especial y también valoraba el tiempo con sus hijos.
Los niños miraron a sus padres hablando a lo lejos y parecían amarse tanto, cada vez que sus ojos se encontraban daba la impresión de que había magia en el aire tal como si estuviesen en una burbuja donde solamente existían ellos dos.
Eso era amor.
Pocos tienen la suerte de encontrar su alma gemela o amar intensamente dando todo aun sabiendo que hay riesgos de salir lastimado.
Los gemelos preguntaron en unísono, acercándose a sus padres— Papi, cuéntanos ¿Cómo te enamoraste de mamá?
Thor beso la mejilla de su esposa igual que de costumbre resultaba ser tierno— Bueno, es una larga historia.
—Tenemos todo el día— dijo la niña bostezando, ya de seguro tenia sueño.
Ella era muy consentida, no podía dormir sin escuchar un libro tal como la hechicera a su edad resultaba ser muy inteligente y traviesa al hacer algunas bromas mientras su hermanito resultaba más tímido.
Thor comenzó a narrar estilo cuento—Había una vez dos personas de diferentes razas, de clanes distintos que eran enemigos naturales, sentenciados a odiarse entre sí por la eternidad, pero unidos por una fraternidad tan estrecha la cual se fue convirtiendo en algo más, un sentimiento fuerte de amor.
Loki acaricio los cabellos de sus hijos— Ustedes llegaran a cambiarlo todo ahora nadie tenga que sufrir por ser diferente, nuestros mundos fueron separados por el odio sin embargo unidos por el amor.
—El príncipe se sintió atraído por el enemigo, desde que eran niños amo a ese ser que robo su corazón sin siquiera darse cuenta…. Entre el anhelo y la ceguera al fin pudo ver que su amor había crecido en su interior, reconoció estaba profundamente enamorado—Expreso el tronador, recordando como busco en muchas mujeres su alma gemela hasta darse cuenta, lo que buscaba siempre estuvo frente a sus ojos.
—La princesa se enamoró de su enemigo, se enamoró de lo que debía destruir—dijo Loki pensando en que estuvo a punto de seguir los pasos de Laufey.
El rey añadió, dándose cuenta los retoños se encontraban durmiendo—Sabes creo que los niños se han quedado dormidos.
Loki se recostó a su costado con comodidad, chasqueo los dedos para transportar algunos cojines donde estaban los niños de esa manera abrigarlos y se quedó mirándolos con ternura, estaba feliz de que los pequeños existieran en sus vidas ¡Eran un rayo de sol!
La hechicera expreso sin ánimos—Nunca terminan de escuchar la historia siempre se duermen.
—No necesitan terminar de escucharla, nosotros somos el final— sonrió su esposa, inclinándose para besarle con dulzura.
A pesar del odio, la mentira o la venganza ¡Nada puede contra dos personas que se aman!
¡Un amor tan fuerte lo vence todo!
¡Un amor tan fuerte nunca morirá!
Disculpen las faltas de ortografía, les agradezco mucho por leer, comentar y al lector beta que reviso algunos capítulos.
Bueno llegamos al final de esta historia, esperando les haya gustado.
