PEETA POV.

Peeta todavía no se podía creer la inesperada boda de Delly y por supuesto Katniss estaba muy contenta, la boda había sido sólo por el civil y el día era muy lluvioso.

Finalmente Peeta estaba feliz por su hermano porque ya no estaría solo. Siempre pensó que nunca se casaría, que no existía la mujer que pudiera hacerle feliz le daba gusto haberse equivocado le daba gusto que hubiera encontrado alguien que lo hiciera sentir acompañado, le daba gusto por su amiga también porque ella merecía amor. Y no había ningún pretendiente cercano, aun con ello, sin embargo, no dejaba de parecer…extraño.

Ni siquiera se habían vestido de gala ella ni siquiera llevaba un vestido blanco, él no llevaba un smoking iban prácticamente ambos de Jeans, si el evento era muy extraño, quizás demasiado, quizás Él debería de hablar con su hermano,… pero ella… Katniss tan feliz y ellos a su propia manera que no se atrevía a intervenir… ¿Sería justo que interviniera en su felicidad por simple que fuera? si ellos lo habían dejado ser feliz con su mentira, la verdad no lo sabía, estaba esperando las horas contadas para que llegara Gale y enfrentar el pasado que le había estado ocultando a su amada Katniss.

En el distrito 4 donde todos andaban el agua, donde todo giraba alrededor del agua, la actividad comercial y la vida, que en las bodas lloviera no era algo malo, de hecho simbolizaba abundancia simbolizaba bendición.

Chaff había pedido su permiso para que vivieran en la misma casa, sólo un tiempo, sólo algunos meses, el por supuesto no se había negado, no debía, no podía, los amaba

Seguramente su compañía sería buena para soportar los días en que vería a Gale y su ahora esposa frente a frente.

GALE POV

Finalmente la fecha llegó, el plazo se cumplió y Gale llegó para entregar el finiquito, para ver la última carga, para ver los ojos del Pescador por última vez.

Porque sí era una realidad que le causaba demasiada curiosidad. Se había ganado la confianza de sus superiores estaba por casarse con Madge todo iba de acuerdo al plan que mantenía con Haymitch estaba a sólo unas pocas semanas de iniciar el golpe inicial de la rebelión.

Había acordado con madge la boda la siguiente semana, y se sentía mas vacío que el pozo mas seco en medio de la penumbra en un invierno en el 12, compadecia a Madge pero era incapaz de decirle la verdad porque era un bastardo egoísta, y prefería darle su sueño rosa a decepcionarla.

Llego al costoso Hotel y se traslado a la casa del pescador.

Llego rapidamente, portaba unos desgastados jeans y una incipiente barba castaña se le asomaba timidamente. Su chaqueta era de cuero blanco.

Cuando arrivo, de la enorme casona blanca salio Perla con un vestido de manta, el vestido se notaba sencillo pero costoso, sus pies estaban abrazados por sandalias de cuero baige, y era sin mangas, traia consigo una maceta para el frente.

Gale estrello su mirada con la suya, dos gemas esmeraldas, de un verde tan intenso como los bosques donde cazaba junto a Katniss en el verano. Era tan parecida. Su cabello era corto y rubio platinado, a pesar de haberse codeado con la crema y nata del capitolio penso que jamas habia visto a mujer mas sofisticada, la gracia con la que caminaba y se movia la hacian ver como un angel que habia venido a juzgarle.

ella al verlo toco su cien con dolor. El ni siquiera se dio cuenta cuando sus pies comenzaron a moverse para correr a auxiliar un leve dolor de cabeza, ella lo observo frunciendo el ceño.

Y de la nada aparecio el pescador. La sostuvo en brazos cual muleca de cristal austriaco y con ellos la rodeo, la miro como el adicto mas perdido observa las sustancias prohibidas, como el monge mas anhelante observa las imagenes religiosas, como las personas del 12 miraban la comida, ella era suya.

La nocion le llego de golpe, ella era la mujer del pescador.

Maldicion.

Maldito el.

Malditos todos.

Se recompuso y coloco su mascara de frialdad, ella no dejaba de mirarla. El noto que al pescador le disgusto pero guardo silencio.

-No lo esperaba.- le dijo sin amabilidad.

-Vengo por la ultima carga.-

-Pense que le habia enviado todo.-

-Necesito un poco mas, creemos que sera un sus mermas seran bien usadas-

Peeta levanto una ceja. - Le presento a MI ESPOSA, Perla Mellark.-

Gale quiso sonreir por la exhibicion de machismo y posesividad del pescador.

-Comprendo. Un placer señora...Gale Hawthorne.-

Perla lo miro y el se perdio en esas esmeraldas de nuevo.

-Igualmente, disculpe, ¿Nos conocemos?-

-No lo creo señora. No la olvidaria-

Peeta se removio incomodo. -Pasemos a mi oficina, amor te vere en casa.-

Ella se apeno un poco y entro a la enorme casona blanca, sin duda habia sido construida con madera marina.

Peeta le entrego las pocas redes sobrantes y recibio el pago sustancioso por ellas en efectivo, aunque era evidente que lo hacia por despedir rapidamente al teniente Blanco.

-¿Regresara al Capitolio?-

Gale suspiro.

-Si, pero no hoy, me caso la proxima semana.- Gale vio al pescador sonreir.

-Lo felicito.-

-Gracias, le hare llegar la invitacion.-

Peeta intento no mostrar su sorpresa.

-Por supuesto.-

-Me voy. ¿Me permite despedirme de su esposa?-

Peeta comenzo a toser sonoramente. -Claro, vamos.-

Anduvieron un corto tramo de la oficina hasta la casa, era imponente el recibidor, todos los muebles y cuadros, eran de casa antigua, nada frio o extremamente tecnologico cual Capitolio, el pescador y su esposa sin duda conocian la buena vida.

Ella estaba en la cocina, se escucho un gritito.

Peeta corrio literalmente. Algo pesado cayo al suelo, gale tambien se aproximo al lugar, que olia a pan recien hecho y comida deliciosa, su estomago rugio audiblemente, se olvido de probar bocado aquel dia, como muchos.

Delly salio de la entrada portando una Jarra de porcelana y la dejo caer al verlo con sorpresa, eso le extraño.

Perla lo miro, Peeta le estaba succionando un dedo lastimado y le reñia.

-No debes hornear ya te dicho.-

-Se quemo de nuevo, olvido que debo usar guantes.-

Perla lo miro de nuevo. -Quedese a cenar teniente.-

Gale se sonrojo notablemente, ella debio escuchar su indignado estomago.

Peeta y Delly palidecieron cual cadaveres.

-¿Que ocurre?- Un chico castaño se coloco junto a Delly.

-El teniente que es nuestro cliente se quedara a cenar- comento Peeta- Teniente, le presento a mi hermano y socio Chaff Mellark-

Estrecharon las manos con firmeza, Chaff estaba rigido, Peeta y delly estaban descolocados y nerviosos. Pero ignoraba las razones.

-Sera un placer quedarme a cenar señora Mellark, probare sus tostadas galletas, tengo un gusto especial por los alimentos defectuosos.-


Una enorme disculpa queridos lectores, gracias especiales a mis adorados: , Ady Mellark87, NarutoUzumaki777, jessi mellar y mis anonimos, tengo tantas historias que actualizar que no puedo responderles, os prometo sera en el siguiente capitulo, os quiero!