Cayo al suelo de nuevo, mientras sentía como el dolor se clavaba cada vez con más intensidad en su cuerpo, y la calida sangre se deslizaba por su cuerpo.

Durante un breve instante, miro hacía atrás, hacía el cuerpo ya sin vida de su oponente.

…….

Si, le había resultado difícil de derrotar. Muy difícil.

Durante el combate, cada golpe, provocaba una nueva herida, y le otorgaba la capacidad de sentir más cerca el frió aliento de la muerte.

Y, sin embargo, también tenía la certeza, de que no importaba la gravedad de cada nueva herida en su cuerpo, porque, pasara lo que pasara, no podía permitirse perder.

Por que estaba ella

Tan frágil, tan indefensa, como un gatito asustado ante esa extraña y cruel mujer.

Y por eso, tenía que ganar. Costase lo que costase.

Porque tenía que protegerla. Porque sentía la necesidad de protegerla.

………

Intento recuperar el aliento, mientras corría todo lo que podía debido a su estado. Su corazón latía rápidamente.

Y entonces, la vio.

Dos cuerpos quietos en el suelo.

Uno, era la componente de Baroque Works, y el otro ¿Nami¡No¡No podía ser!

Zoro sintió como su corazón se detenía.

¿Y si ya era tarde?

¿Y si Nami ya estaba muerta?

Sintió deseos de gritar, de llorar, de morir. Sintió, como a pesar del calido clima del desierto, un frió lo envolvía.

¿Por qué¡Joder! Si tan solo hubiera llegado antes.

Se acerco a la chica tembloroso.

No quería aceptar que estaba muerta¡No podía estar muerta!

- ¿N-Nami? - pregunto.

-¿Zoro¿Eres tú?

Nami giro lentamente la cabeza y sonrió al verlo.

-¿Estas bien? – Zoro se apresuro a acercarse a ella, mientras su corazón volvía a latir - ¿Qué haces en el suelo?

-¡Me he torcido el tobillo! – gimió ella - ¡Y no podía levantarme! Anda Zoro ¡Cogeme!

Zoro sonrió un instante. Luego, la sonrisa se desvaneció de sus labios, tan rápido, que podía haberse tomado por una alucinación.

- No. Yo si que estoy mal ¡Estoy herido de muerte! – se quejo. Aunque, desde el momento en que vio la sonrisa de Nami, surgir como una luz, entre sus tétricos pensamientos, tenía que reconocer…que ya no le dolían las heridas.

Pero eso, era algo que no estaba dispuesto a reconocer.

Y refunfuñando, la cogio en brazos.


¡Hola!

¡Ya esta aqui el tercer reto! Para escribirlo, me inspire en la saga de Alabasta

Agradecimientos : Arsa, MonkeyDNami, JessyMoon15 y EspadachinaSuly

¡Gracias por leer!