CAPITULO 8: CHONITA Y PANCHO
BELLA POV
El dormir y despertar en aquella casa fue una experiencia totalmente extraña y no solamente para mí, mamá también se veía felizmente desorientada.
"Buenos días hija" – saludó con un beso en mi frente – "levántate, es hora de ir a la escuela"
La escuela. Ese día sería terrible, las invitaciones habían sido repartidas el fin de semana y con ello, la noticia estaba divulgada y confirmada: la doctora Swan se casaría con el codiciado doctor Cullen. Me dirigí a una de los dos regaderas asignadas especialmente para nosotros "los hermanastros", (agradecí el no toparme a ninguno de los chicos), pensando en lo mismo. Mi nerviosismo se debía a que, si de algo nos habíamos fijado mis hermanas y yo, era que no éramos del agrado para la mayoría de las chicas del colegio (por no decir todas) gracias a la popularidad que tenían los Cullen en dicha institución…
El hecho de ser nuevas y que, repentinamente mantuviéramos una relación tan cercana, parecía ser la causa principal de las miradas fortuitas hacia nosotras. Era fácil deducir que, el saber que ahora nos encontrábamos compartiendo el mismo techo, las cosas empeorarían
Por la expresión que tenían mis hermanas supe que pensaban lo mismo. El desayuno transcurrió en una situación cómicamente incomoda. Las peleas constantes entre Emmet y Rose no habían hecho acto de presencia; Jasper y Alice no habían platicado más que pequeñas palabras y Emmet no se había empeñado en hacer bromas a ninguno de nosotros…
La cohibida situación se sostuvo hasta llegar a la escuela. Fue mucho peor de lo que imagine al sentir las miradas clavadas en nosotros, quienes bajábamos, todos juntos, de la camioneta manejada por Emmet. Por primera vez, nos fuimos todos a nuestras clases en silencio y casi pegados a nuestros respectivos acompañantes, en un intento de proteger nuestros cuerpos de las indiscretas miradas. Grave error.
Por un momento pensé que sería salvajemente atacada por Jessica cuando entré junto con Edward al salón (cosa que jamás había ocurrido). La hora de la comida fue peor, más de alguna persona se acercó a pedir detalles sobre el casamiento, y muchas otras más, sobre NUESTRAS relaciones…
Todos dimos un profundo respiro de alivio en cuanto nos encontramos en la camioneta, saliendo a la carretera que nos conduciría a la casa.
"Espero solo haya sido por hoy" – dijo Alice, sin necesidad de aclarar a qué se refería
"Solo en un pueblo tan pequeño pasa esto" – se quejó Rose
Los muchachos rieron nerviosos.
En cuanto llegamos a la casa nos invadió de nuevo la incomodidad, ¿Ahora qué se suponía que íbamos a hacer? Nuestros padres no estaban y no llegarían hasta en la noche. Nadie dijo palabra alguna y fue patético el ver que todos, sin ponernos de acuerdo, nos dirigimos hacia el mismo lugar: la sala.
Un largo silencio nos invadió. A alguien se le ocurrió prender la televisión, pero nadie puso atención a ello. El reloj giró su manecilla hasta completar una hora desde nuestra llegada y yo… tenía hambre.
Nuestras miradas iban y venían del uno al otro…
"Y bien…" - me atreví a decir – "¿Estaremos así todo la tarde?"
"No. Claro que no" – respondió Emmet – "podemos hacer algo…"
Otro largo silencio
"¿Cómo qué?" – quiso saber Alice
"N… no se" – admitió Emmet, Rose puso los ojos en blanco
Otro incomodo y más prolongado silencio… interrumpido por un celular
"¿Si?" – contestó Alice – "¡Oh, doña Chonita!" – exclamó feliz. Rose y yo ensanchamos una enorme sonrisa – "¿Có…Cómo?... ¿De veras?... ¡Eso es magnifico! ¡La hemos extrañado tanto!... si… si… ¡Hasta mañana doña Choni!" – mi hermana colgó y comenzó a dar brinquitos en la sala, los hermanos Cullen la veían preocupados.
"¿Es lo que yo estoy imaginando?" – pregunté
"¡Alice, di que si, por favor!" – suplicó Rose. Nuestra hermana asintió y ahora, éramos las tres las que brincábamos en la sala
"¡Va a venir Chonita! ¡Va a venir Chonita!" – canturreábamos las tres, olvidándonos de los Cullen
"Ehh… chicas, ¿Quién es Chonita?" – preguntó Jasper
"¡Nuestra nana!" – contestamos las tres al unísono
"Nos cuidaba cuando vivíamos en Phoenix" – comencé a explicar – "no pudo venir con nosotras por que tenía asuntos que arreglar allá…"
"Pero hoy en la mañana le habló a mamá para informarle que esta dispuesta en venir a trabajar, ahora que todo por allá esta arreglado" – continuó Alice – "¡Y por supuesto! Mamá lo consultó con Carlisle y ambos accedieron encantados de que ella se encargará de la casa, ¡así que mañana la tendremos aquí!"
Los hermanos Cullen se quedaron petrificados
"No se preocupen" – dijo Rose tratando de calmarlos – "es una mujer muy buena y consentidora, ¡Les va a caer muy bien!"
"Es que…" - comenzó a decir Jasper con su típica timidez – "bueno… mis hermanos y yo no contábamos con eso y…"
"¿Y…?" – insito a continuar Alice
"¡No pueden traer a ninguna Chonita aquí!" – soltaron Emmet y Edward al mismo tiempo
"¿Por qué no?" – pregunté ofendida
"Carlisle esta completamente de acuerdo" – me apoyó Rose
"¡Chicos tranquilos!" – intentó calmar Jasper – "Alice, Rose, Bella… nosotros no contábamos con que alguien vendría a trabajar a esta casa y…"
"¡Y nosotros hemos recontratado ha don Pancho!" – terminó Emmet
"¡¿Pancho?!" -
"Trabajaba con nosotros hasta hace un año" – explicó Edward – "decidió tomarse unas vacaciones yéndose a vivir un tiempo con su hija, quien vive en Ohio, pero ahora ha vuelto… y nosotros le dijimos que mañana podría venir a trabajar. No sé si nuestros padres querrán el tener a dos personas trabajando aquí y ademas…"
"No veo cual sea el problema" – interrumpió Rose – "nuestros padres tienen el dinero suficiente para pagar a Doña Chonita y a su Don Pancho… y si en todo caso no lo tuvieran, ¡Es obvio quien se quedaría en el lugar de quien!: Chonita por supuesto" – su voz sonó realmente segura – "dudo que Don Pancho realice de la misma manera las tareas domesticas que una mujer. No habría discusión" – terminó, reprimí las ganas de aplaudir a mi hermana.
"¡Te equivocas!" – discutió Emmet, por primera vez me sentí molesta con él – "¡Estas muy equivocada rubia feminista! ¡Don Pancho sabe cocinar mucho mejor que cualquier mujer que haya conocido en toda mi vida!"
"Seguro" El pedigrí ha de tener un sabor maravilloso ¿Verdad?" – desafió con todo el sarcasmo fluyendo de los labios de mi rubia hermana. Emmet le gruñó
"¡Tranquilos! ¡Rose, Emmet!" – ordené – "¡Basta de ofensas! ¡Nos estamos adelantando a discusiones tal vez innecesarias! Lo más probable es que Carlisle y Esme decidan contratar a los dos."
"Estoy seguro que así será, el problema es que…" - Jasper no siguió
"¡Don Pancho odia la compañía que le ayude en las tareas domesticas!" – exclamó Edward – "¡Hizo que se fueran tres muchachas en menos de un año!"
Cielo santo. Ese era un detalle que estábamos olvidando mis hermanas y yo: Doña Chonita tenía el mismo defecto
"¡Nadie va a correr a Doña Choni!" – dije en tono desafiante a Edward. Por primera vez le gritaba de esa manera, y dado que desde hacía semanas quería hacer tal acción, me sentí bien, muy bien.
"¡Pues ve y hazle entender eso mañana a Don Pancho!" – gritó de vuelta. Nuestras miradas relampaguearon
Una batalla se desató entre nosotras y los hermanos Cullen, todos discutíamos entre todos, ellos: defendiendo y estando a favor del mentado Don Pancho y, nosotras: fieles a Doña Chonita… todo esto estaba subiendo de tono, tanto que hasta Alice y Jasper discutieron (no tan fuertemente como Rose y Emmet y yo con Edward).
Nos calmamos hasta que Carlisle y mamá llegaron, aunque las discusiones volvieron en cuanto el tema se retomó. Tras varias largas horas llegamos a la misma conclusión que el principio: Don Pancho y Doña Chonita trabajarían en la casa. Era cuestión de explicárselos y esperar sus reacciones.
Mis hermanas y yo subimos somatando los pies en las escaleras de la casa, la incomodidad había sido suplantada por una furia contra los hermanos Cullen.
El día llegó y el enojo y distanciamiento con los muchachos seguía igual. La escuela transcurrió con la misma pesadez que el día anterior, tal parecía esto no se acabaría pronto…
JASPER POV
Me sentía fatal. Lo único que me faltaba: que Alice estuviera enojada conmigo. Me sentía desesperado, la indiferencia de ella era la que más me dolía, tenía que pedirle perdón, después de todo, yo me había puesto en su contra…
El día en la escuela transcurrió sin que pudiera decirle mis disculpas, María notó nuestro distanciamiento y lo aprovechó al máximo no despegándose de mí, la hora del almuerzo era mala idea, mis hermanos me tomarían como traidor si me mostraba del lado de Alice, y no estaba dispuesto a decirles que haría todo lo que a ella la hiciera feliz. Sería entonces, cuando llegáramos a casa. Estuve practicando mi dialogo para ese entonces, ideé alrededor de veinte disculpas y ninguna terminaban por convencerme… tal vez una carta sería mejor, pero no, con una carta no la había ofendido y una carta no era la solución adecuada, la disculpa tenía que salir de mis labios.
En cuanto llegamos a la casa fuimos sorprendidos por Esme y Carlisle quienes se encontraban con Don Pancho y una mujer de baja estatura y levemente robusta, su rostro era gentil y las pocas canas se empezaban a notar sobre su negro cabello. Esme nos la presentó mientras Carlisle hacía lo mismo con Don Pancho y las muchachas.
Fue inesperado que Don Pancho no protestara, ni hiciera mueca alguna, por saber que tendría ayuda en la casa, para sorpresa mía y de mis hermanos, el hombre sonreía…
Nuestra pelea había sido en vano. Los señores se adentraron con nuestros padres, quienes les empezaban a dar instrucciones. Mis hermanos se dirigieron hacia sus recamaras y vi que las Swan hacían lo mismo.
"Alice" – llamé. Ella giró rápidamente hacia mi dirección
"¿Si?" – preguntó, dirigí mis ojos hacia mis pies, sus hermosos ojos color carbón me impedían hablar con claridad
"Alice…" - comencé. Tuve que carraspear ya que mi voz no había salido con claridad – "bueno yo…" - sentí mis orejas calientes – "te quería pedir… te quería pedir disculpas por lo de ayer…"
"Jasper… discúlpame tu" – dijo tan bajito, solo para mí, que tuve que levantar mi vista para cerciorarme si en realidad estaba ella ahí, o se había ido y aquella voz había sido mi imaginación. Y ahí estaba, con su rostro levemente inclinado y sus mejillas sonrojadas. Estaba completamente embelezado con lo que estaba viendo que, aquel movimiento me había llegado por sorpresa, mi corazón se detuvo en cuanto fui conciente de que Alice me abrazaba
"Prométeme que jamás volveremos a pelear" – pidió mientras sus bracitos se apretaban en mi cintura – "promételo, Jazz"
Mis brazos también se enrollaron, instintiva y naturalmente alrededor de su cintura, tan pequeña y tan frágil. Definitivamente, yo haría lo que ella me dijera.
"Te lo prometo" – susurré
EDWARD POV
El día de la boda había llegado al fin.
Mi padre se paseaba de un lado a otro en su recamara, mis hermanos estábamos ahí para darle nuestros mejores deseos y ayudarle con su traje de novio. El corazón me saltaba de felicidad al verlo tan radiante, tan lleno de vida.
El problema con las chicas había mejorado. Alice y Jasper eran los que había olvidado completamente el suceso, mientras que yo, había retomado mis platicas con Rose, de más esta decir que, con la única con quien no había retomado nada, (por que nunca había habido nada) era con Bella.
Don Pancho se adelantaría, llevando a Jasper, a Doña Chonita (quien por cierto, se había ganado el cariño de todos en cuestión de días) y a Alice a la iglesia, ya que, la pequeña duendecilla había rogado llegar primero que todos, le faltaban algunas orquídeas a dos floreros y eso era una fatalidad, según ella.
Emmet llevaría a Esme y a Rose por ultimo, ya que Alice no le había confiado a Bella el retoque de su madre al bajar del carro
Y yo llevaría a Carlisle y a Bella, para mi desgracia. ¿Motivo? Simple: no quería llegar al último ya que la niñita tenía un severo problema de miedo escénico y Don Pancho ya se había ido junto con sus respectivos pasajeros.
Rose tocó la puerta de nuestra habitación, se veía realmente hermosa con aquel extravagante y sensual vestido blanco.
"Carlisle puede salir" – me dijo. Todo el día habíamos luchado por que ninguno de nuestros padres se miraran, otra instrucción severamente señalada por Alice.
Asentí y ella se fue, regalándome una sonrisa.
"Es hora" – dije a mi padre, quien se puso de pie inmediatamente al escuchar aquellas palabras y tomaba la foto de mi madre entre sus manos
"Hijo, ¿Me das un minuto a solas con tu madre?" – pidió con voz dulce. Mis ojos se llenaron de lágrimas. Sabía que mamá estaba muy contenta en estos momentos por que Esme era la mujer perfecta para mi papá.
Salí en silencio de la recamara y bajé hacia la sala, una lagrima se derramó de mi ojo derecho, sin poderlo evitar.
Hola!!
Primero que escriba lo demás: MIL, MIL, MIL, MIL DISCULPAS POR EL ERROR DEL CAPITULO 7… (QUE PENA)
SI NO ME AVISAN CON SUS COMENTARIOS, NO ME ABRÍA DADO CUENTA :-S…
¡¡MUCHAS GRACIAS POR HACERLO!! Y OTRA VEZ MIL DISCULPAS…
¡¡PUF!! ESPERO LES GUSTE ESTE CAPITULO, EN EL SIGUIENTE VEREMOS DETALLES DE LA BODA ^^
HASTA LUEGO Y MIS DISCULPAS OTRA VEZ
